Durante años, la automatización de los call centers ha sido una de esas promesas tecnológicas que siempre parecían estar a punto de cumplirse, pero nunca terminaba de hacerlo. Los sistemas de respuesta automática eran torpes y fundamentalmente odiosos para cualquiera, los chatbots resultaban completamente desesperantes, y cualquier incidencia mínimamente compleja acababa, después de una larga peregrinación y de golpear la tecla del cero como un poseso, en manos de una persona, con un cociente intelectual en demasiadas ocasiones completamente inadecuado para responder tus dudas o las de cualquiera. Finalmente, esa etapa parece estar llegando a su fin.
Un artículo reciente en Bloomberg, «AI is replacing customer service jobs at CBA, Microsoft, Uber« describe cómo empresas como Commonwealth Bank of Australia, ...