Bob Lutz y Tesla: la diferencia entre nueva y vieja economía

Tesla vs. Ford, GM and Toyota, 2010-2018 (Google Finance)

Unas declaraciones de Bob Lutz, ex-directivo de GM con amplísima experiencia, además, en otras compañías de su industria como Chrysler, Ford y BMW, aparecen en artículos del LA Times y de Mashable recomendando a los coleccionistas y aficionados a los automóviles que adquieran lo antes posible un Tesla Model S, que definió como el sedán «más rápido y de mejor conducción que se pueden comprar hoy en el mundo, con una aceleración que supera la de modelos europeos de $350,000», mientras aún estén disponibles, antes de que la compañía cierre.

Bob Lutz, con sus 85 años, es una de las personas que ha vivido experiencias más interesantes en la industria de la automoción. Un directivo con muchísima y muy valiosa experiencia, que ha visto evolucionar una industria millonaria a lo largo del siglo pasado y la primera década del actual, ha escrito libros y ha sido capaz de entender algunos de los importantes cambios que esta industria ha vivido a lo largo del tiempo. En su momento, durante su tiempo como directivo en GM, Lutz fue el artífice del blog Fast Lane, que entre 2006 y 2015 representó lo más fresco en comunicación en toda la industria: un sitio donde altos directivos de una de las compañías automovilísticas más importantes del mundo contestaban, de manera muy directa y sin artificios típicos del lenguaje corporativo, a artículos de prensa o a comentarios. He utilizado ejemplos de entradas de Bob Lutz en múltiples ocasiones en clases y conferencias, e incluso lo cité en mi libro, «Todo va a cambiar«, escrito en 2010. No es nada sencillo, tras una carrera directiva como la suya, entender que la comunicación había cambiado hasta ese punto, y que era bueno para la compañía destinar recursos y prioridades a una iniciativa así.

Sin embargo, las declaraciones de Lutz implican que se ha perdido algo, y algo enormemente importante. De hecho, posiblemente la diferencia más importante entre la vieja y la nueva economía: fundamentalmente, una cuestión de plazos. Entre las afirmaciones de Bob Lutz, cabe destacar una fundamental:

«Elon Musk hasn’t figured out the revenues have to be greater than costs… when you are perennially running out of cash you are just not running a good automobile company»

(Elon Musk no se ha dado cuenta de que los ingresos tienen que ser mayores que los costes… cuando te quedas sin efectivo constantemente, es que no estás dirigiendo una buena compañía de automóviles)

Considerar el argumento contable como la verdad absoluta que demuestra la idoneidad de una gestión es un problema. Sí, en las escuelas de negocios enseñamos contabilidad y finanzas, y la idea de que los ingresos deben superar a los costes es completamente de cajón. El problema es cómo defines el ámbito temporal en el que eso tiene que suceder, y cómo planteas tu estrategia con respecto a eso.

En el gráfico que encabeza esta entrada, vemos la cotización bursátil de Tesla frente a la de compañías históricas del automóvil como Ford, GM o Honda. A día de hoy, la capitalización de Tesla es de más de 59,000 millones de dólares. Las de GM, Ford y Honda se sitúan en 61,000, 48,000 y 65,000 respectivamente. En algunos momentos, la capitalización de Tesla ha superado a estas marcas históricas: si hoy no lo hace es porque la compañía está luchando con la dificultad de poner en marcha sus procesos de fabricación para pasar de niveles de producción muy bajos a otros capaces de acomodar la gran demanda de su Model 3, sin duda un proceso importantísimo que definirá sus posibilidades futuras y que las otras marcas tienen superado desde hace muchos años. Pero la evolución de la cotización bursátil de las cuatro compañías a lo largo del tiempo es completamente distinta, y lo es por una razón fundamental: la escala temporal.

¿Cómo se define la misión de estas cuatro compañías? Revisémosla:

GM: «It is dedicated to provide products and services of such quality that our customers will receive superior value while our employees and business partners will share in our success and our stock-holders will receive a sustained superior return on their investment.»

Ford: «People working together as a lean, global enterprise for automotive leadership, as measured by: Customer, Employee, Dealer, Investor, Supplier, Union/Council, and Community Satisfaction»

Honda: «Maintaining a global viewpoint, we are dedicated to supplying products of the highest quality, yet at a reasonable price for worldwide customer satisfaction.»

Tesla: «To accelerate the advent of sustainable transport by bringing compelling mass market electric cars to market as soon as possible.»

¿Alguna diferencia? ¿Qué dicen las tres compañías automovilísticas clásicas, con sus variaciones? Se define en tres simples palabras: QUEREMOS FABRICAR AUTOMÓVILES. Obviamente, se habla de fabricarlos bien, de que tengan una buena relación calidad/precio, de que ofrezcan valor y satisfacción a todos los implicados, o de conseguir el liderazgo de la industria… FABRICANDO AUTOMÓVILES.

¿Qué dice la misión de Tesla? Muy sencillo: QUEREMOS CAMBIAR EL MUNDO. Antes de estar nosotros, los automóviles se movían con gasoil o gasolina, después de nosotros, serán eléctricos. Ahí queda eso.

¿En qué se refleja fundamentalmente esa enorme diferencia? En una cuestión de plazos. Pero no entendidos por la compañía, sino entendidos, a través de los adecuados procesos de comunicación, por todo el mundo, inversores incluidos. En la economía que Bob Lutz y muchísimos directivos actualmente en puestos de responsabilidad en compañías de todo el mundo han conocido, el objetivo se definía de manera muy sencilla: los resultados del trimestre. Si estaban por debajo de lo que los analistas esperaban, te iba mal. Si estaban por encima, te iba bien. Así de sencillo.

En la economía actual, las reglas han cambiado, y la inmensa mayoría de esos directivos anteriormente citados te insultarán si se lo dices: los beneficios trimestrales son para los pobres (y ya no digamos los dividendos). Para las compañías actuales, los beneficios no son un requisito, sino simplemente algo que, si es posible, está bien tener. Pero no resultan en absoluto necesarios, porque la idea es otra. La idea es, a largo plazo, construir un objetivo infinitamente más ambicioso, que conlleva un cambio tan dimensional, que te sitúa a otro nivel. Las compañías que han entendido esto pueden pasar muchos años, incluso décadas, sin ningún tipo de beneficio en sus resultados trimestrales, siempre y cuando sean capaces de construir una historia que demuestre que van por el buen camino hacia el objetivo definido. Con tener la atención de los inversores, crecer de manera tangible y continuada, y poner en el mercado productos que sean considerados exitosos, es más que suficiente. Elon Musk tiene 18.2 millones de seguidores en Twitter, Tesla tiene «solo» 2.3 millones. La capacidad de Musk de convencer a esos inversores para que mantengan su confianza, por el momento, parece permanecer en los niveles adecuados. Eso no garantiza nada, pero decididamente, esa confianza no se basa en resultados trimestrales. Se basa en otra cosa.

¿Cuántos años sostuvo Amazon resultados trimestrales negativos mientras su acción subía sin parar? ¿Acaso Jeff Bezos, hoy uno de los hombres más ricos del mundo, suministraba algún tipo de sustancia estupefaciente a sus inversores para que mantuviesen su confianza? Sí, lo hacía: la sustancia se llama crecimiento y claridad en el uso de los fondos obtenidos. La misión de Amazon nunca fue «vender cosas», sino cambiar el mundo, la manera en que compramos todo, la forma en que nos relacionamos con el comercio. Y como Amazon, muchas más: ganar dinero trimestre a trimestre nunca ha sido menos importante: cientos de compañías en el mundo lo hacen con regularidad, y el mercado simplemente las mantiene como están y les proporciona esa evolución de la cotización de sus acciones que vemos en el gráfico de arriba: prácticamente planas. «¡Oh, qué bien, este trimestre he superado lo que dijeron los analistas, me gano mi bonus!» Genial, pero tu compañía no sacará de ello más que un mísero punto más en un gráfico, situado prácticamente a la misma altura que el anterior.

Tesla no es una empresa de automóviles. Automóviles, como tal, vende muy pocos y muy caros. Tesla vende otras cosas. Incluso fabrica otras cosas. Los automóviles son solo una pieza de un puzzle mucho más amplio, con aspiraciones que no tienen nada que ver con «vender más unidades», con «buena relación calidad/precio» o con «ser líder de mi industria». Eso, como los resultados trimestrales o los dividendos, es para perdedores. En la era de la comunicación instantánea con los inversores, lo que estos quieren es formar parte de planes que cambien el mundo, y financiar esos planes con su dinero. Si esos planes implican tareas aparentemente hercúleas frente a las que no hay garantías, como desarrollar una capacidad de fabricación de miles de vehículos en un tiempo récord en una compañía sin experiencia para ello, el reto será más complejo, pero no faltarán – como podemos ver – accionistas dispuestos a apostar por ello.

Si la visión de Lutz es correcta, si la nueva economía de los grandes planes que aspiran a cambiar el mundo es puro bullshit, Tesla se hundirá en no mucho tiempo. Cerrará, como predice Lutz, y tener uno de sus automóviles será un problema, porque sin plan de datos ni servidores, sin servicio y sin piezas de recambio, sus automóviles se disfrutan mucho menos, y terminarán quedando como piezas de coleccionista. Por el contrario, si los planes y la estrategia de Tesla tienen sentido, se pasará previsiblemente bastante tiempo marcando sus trimestres en rojo, pero terminará por convertirse en una de las compañías de referencia en el mundo del automóvil. No ya en un líder tecnológico, que eso ya lo ha conseguido (no solo marca la agenda en innovación, sino que además, libera sus patentes para que otros la puedan seguir), sino en un líder en ingresos y en crecimiento. Y además, cambiará el mundo, y será una de las protagonistas en la nueva fase de la industria del automóvil, definida por nuevos modelos de propulsión, por nuevos esquemas de propiedad, y hasta por quién los conduce. Esa es la apuesta, esa es la misión, esa es la agenda. Cumplirla no es sencillo, y es posible que, si los números no salen o los accionistas no mantienen su confianza, falle: si no existiese riesgo e inversores dispuestos a asumirlo, nada de esto tendría sentido. Pero corresponde a un esquema de pensamiento y de planteamiento completamente distinta a la de las compañías tradicionales en la economía tradicional.

Aquí queda, como todo lo que escribo. En unos años, hablamos.

 

ACTUALIZACIÓN (03/01/2018): buen comentario de Charles Morris sobre mi artículo en InsideEVs.

 

 

 

This article was also published in English at Forbes, “Bob Lutz and Tesla: the difference between the old economy and the new» 

 

32 comentarios

  • #001
    JJ - 23 enero 2018 - 16:14

    Creo que los empresarios chinos piensan más como Bob Lutz que como Elon Musk. Y es que pensando en el mediano y largo plazo abrir caminos no siempre es lo más rentable.

    Hace poco alguien me dijo que no entendía el fenómeno del Bitcoin. Yo le dije que si el precio ha subido tanto es porque manda la demanda, el mercado. Me preguntó si valía lo que costaba y le respondí con el caso de Tesla: su acción no vale lo que paga el mercado ni en sueños, pero que hoy son los sueños, además de la astucia especuladora, los que mandan en el mercado.

    Si la china Tencent ha adquirido el 5% de Tesla será porque no teme, por ahora, perder allí su dinero.

    Pero también porque quiere estar allí y tener acceso a toda la información de Tesla. Saben que el coche eléctrico y autónomo tiene futuro y que China podría llegar a fabricarlos. Y más baratos. Los chinos también son dueños, por ejemplo, de la prestigiosa marca Volvo.

    Tencent y Tesla

    • dsfs - 27 enero 2018 - 12:41

      Los asiáticos son dharma y por tanto no son abrahamicos, eso implica que piensan en el mediano y largo plazo no en conceptos radicales como bueno o malo, correcto o incorrecto, viable o inviable de forma radical y simplista. Lo que no implica que no sean tremendamente conservadores.

  • #003
    Gorki - 23 enero 2018 - 16:39

    Entiendo, hay que cambiar el mundo, no producir beneficios,,,,,,,,,

    ¿Hablamos de hacer la revolución, o de hacer negocios?……..

    • Lucio M - 23 enero 2018 - 18:05

      «¿Hablamos de hacer la revolución, o de hacer negocios?……..»

      Pregúntale eso a Jeff Bezos…………..

      • Gorki - 23 enero 2018 - 19:14

        ¿Y por qué no a Amancio Ortega?

        • Lucio M - 23 enero 2018 - 19:22

          Porque Amancio Ortega te dirá algo muy similar a Bob Lutz.

          ¿En serio leíste el post?

          • Gorki - 23 enero 2018 - 20:40

            Si lo leí.

            » ¿Qué dice la misión de Tesla? Muy sencillo: QUEREMOS CAMBIAR EL MUNDO. Antes de estar nosotros, los automóviles se movían con gasoil o gasolina, después de nosotros, serán eléctricos.»

          • José Enrique - 25 enero 2018 - 00:05

            La misión de TESLA: http://elperiodicodelaenergia.com/varapalo-a-tesla-las-dudas-sobre-su-sistema-autopilot-la-relegan-al-ultimo-lugar-en-conduccion-autonoma/

          • Krigan - 25 enero 2018 - 20:20

            José Enrique:

            Un informe que coloca a GM (o a cualquier otro) por delante de Waymo no me merece mucha confianza.

          • José Enrique - 25 enero 2018 - 23:28

            Esto es lo que dice:

            los críticos sostienen que el sistema de la Versión 2 no funciona tan bien como el original. El informe de Navigant concluye: “Más de un año después del lanzamiento del V2, el piloto automático aún carece de algunas de las funcionalidades del original y hay muchos informes anecdóticos de propietarios de comportamientos impredecibles”.

            Y este el informe de navigant que menciona: https://www.navigantresearch.com/research/navigant-research-leaderboard-automated-driving-vehicles

    • Pedro Torres Asdrubal - 24 enero 2018 - 14:47

      Falso dilema. Cambia el mundo y será tuyo.

  • #012
    marcelo - 23 enero 2018 - 17:01

    No deja de ser inquietantemente divertido que Musk se apropiase de Tesla como nombre para su compañía… el bueno de Nicola sería todo lo genial y avanzado que quisiese, pero como empresario era una auténtica calamidad y las cosas no le fueron precisamente bien.

    • TORONJIL - 23 enero 2018 - 19:14

      Entre otras cosas porque Edison no quiso pagarle por el trabajo que había hecho.

    • Mord - 25 enero 2018 - 11:55

      … y sin embargo, Musk le rinde culto a su manera.
      Seguramente, Nikola Tesla vería con buenos ojos la liberación de patentes dentro de la filosofía de empresa que practica Elon Musk.

  • #015
    Xaquín - 23 enero 2018 - 18:36

    Es cuestión de matices, pero eso de conomía resulta muy aséptico. Representan dos visones diferentes (y divergentes) del capitalismo.

    Y China Popular, que no es tonta, defiende el mantenimiernto de una llamada ideología comunista (pervertida) para practicar un nuevo capitalismo, depredador donde los haya.

    Mientras tanto bien venidos sean los jobs, los zuckerberg o los tesla… el capitalismo (poderes establecidos con pelos e sinais, no un concepto abstracto!) les dejará en arriendo miles de hectareas del campo económico ,para experimentar posibles mejoras del sistema.

    En fin, la vieja/nueva cantinela… que, como internet, se va construyendo/destruyendo poco a poco.

  • #016
    Pepe Pérez - 23 enero 2018 - 22:23

    No voy a discutir los logros de Tesla y su aportación a la revolución que se vive en la industria del automóvil.

    Pero es una máquina de palmar pasta y no vale lo que cotiza ni de coña. Si fuera una empresa normal ya habría quebrado varias veces.

    Creo que sigue viva porque tras ella está el Tío Sam, la Fed y los amos del mundo. Esos que tienen la capacidad de poner dinero de apuntar sin necesidad de rascar su propio bolsillo. Luego ponen a dar la cara a un personaje que como charlatán es insuperable, hasta el punto de hacer que muchos pongan dinero del suyo de verdad asumiendo enorme riesgo.

    Pueden hundir el barco cuando quieran, trasquilar a mucha gente y hacer que un nuevo actor se lleve todos los honores.

  • #017
    José Enrique - 23 enero 2018 - 23:50

    Mi opinión (que vale lo que vale): Tesla (y muchos otros unicornios) son técnicas de dumping… y eso financiado con dinero privado de inversores, un ponzi como un camión.

    Otra cosa es que mientras dé dinero nadie diga nada.

    y que luego puede salir hasta bien… OjO

    • Pedro Torres Asdrubal - 24 enero 2018 - 15:29

      La vida es un esquema de Ponzi que se sostiene con nuevos nacimientos, carne de cañón.

      El dumping es otra cosa.

      Tesla sobrevive gracias al dinero público, subvenciones a la compra de eléctricos, y donde mejores son las subvenciones, mejor le va a Tesla, por ejemplo, Noruega.

      Si quieres hablar con propiedad de estructuras piramidales, esquemas de Ponzi, tienes que explicar porque no se ha derrumbado y predecir cuando se derrumbará.

      De lo contrario es como decir que Rajoy es gilipollas, cuando eso lo sabemos todos y lo interesante es como ha llegado a dominar al PP, y cuando se irá, aunque visto lo visto, otro vendrá que bueno le hará.

      • José Enrique - 24 enero 2018 - 20:41

        Pierde dinero porque vende por debajo del coste; no porque produzca poco o porque venda ilusión.

        Y financiar eso con capital privado supone cubrir las pérdidas de los inversores que hay con inversores nuevos.

        Tal cual… TESLA no «sobrevive» con dinero público, lo que hace es vender más (algo) en donde es más barato y es más barato en donde los gobiernos subvencionan el coche eléctrico.

        No se ha derrumbado porque continúa creciendo… cuando deje de crecer (o su tamaño ya sea enorme) se derrumbará como Afinsa o el Forum… ¿Cuando trazará esa curva? Pues cuando algún competidor entre en producción.

        Estoy que me salgo…

        Rajoy no es gilipoyas… gilipoyas somos usted y yo. por eso Rajoy domina el PP; y se irá… pero no se sabe cuándo. Esa es su jugada: mantenernos esperando… ¡como gilipoyas!

        XD

        • Garepubaro - 24 enero 2018 - 23:58

          A ver, la unica solucion que hay para el coche electrico, es que sea un producto, como cuando salio el Compact Disc por ejemplo, a nadie le entraban ganas de comprarse ya cassetes … o la pantalla plana, impensable ya comprarse una de tubo … pues cuando el coche electrico sea de tal manera que comprarse uno de gasolina sea impensable, entonces habran cumplido el primer objetivo, y si Tesla fracasa poco valor va a quedar para volverlo a intentar, se volvera a intentar pero va a ser complicado

  • #021
    Garepubaro - 24 enero 2018 - 02:38

    Pues que para pasar de haber un par de ordenadores en el mundo, a miles de millones, tuvo que estar IBM y otras similares subvencionada décadas que se nutrian de contratos del ejercito, NASA y del estado americano … como en Europa no se ayudo a Olivetti con los ordenadores pues cerró … hasta que mucho mas tarde y a fuerza de ser subvencionadas fueron viables las de informatica americana … lo del coche electrico a pesar de haberse inventado en el XIX va a ser aun mas complicado, invertir mas tiempo y dinero con esfuerzo de las mayores empresas y estados …

    Y asi todo, lo facilmente inventable ya esta inventado, cada dia que pasa sera mucho mas dificil y exponencialmente mas complejo los nuevos productos y hara falta inversiones crecientes de volumenes de capital tiempo y conocimiento, hace tiempo que un producto nuevo no va a salir de Fregenal de la Sierra sino de las concentraciones industriales mas poderosas del mundo ayudadas por los intereses de sus estados, y a ver si hay suerte y se ve algun dia el coche electrico sustituyendo al de gasolina, esta por ver

  • #022
    Fran Gutiérrez - 24 enero 2018 - 08:34

    Fantástico artículo! Mi único temor es seguir aquí y poder recordarlo: «en unos años, hablamos». Gracias Sr. Dans!

  • #023
    Krigan - 24 enero 2018 - 13:07

    La mención a Amazon es muy adecuada, pero es que además también se podría mencionar a Google y Facebook, cuyo negocio durante años también consistió en palmar pasta para conquistar el mundo. Luego mucha gente dice que no se puede competir contra semejantes gigantes. ¿En qué quedamos? ¿Es o no es un buen negocio? (si tienes éxito, claro).

    El mayor riesgo para Tesla no lo veo en GM ni Ford, sino en Google, que se ha tirado 9 años palmando pasta en algo lllamado Google Car (ahora Waymo). Es la diferencia entre la cortoplazista «visión trimestral», que es un cáncer muy extendido en el gremio de los ejecutivos, y la visión de que lo más importante es que tus productos tengan éxito.

    Conviene no olvidar a otras como Whatsapp y Youtube. Acabaron siendo compradas… a un altísimo precio. Sus inversores se forraron. Y quienes pagaron esos precios desmesurados por unas empresas que no paraban de palmar pasta fueron… Facebook y Google.

    Netflix va por el mismo camino… y también de ella dicen que es un negocio ruinoso.

    • Pedro Torres Asdrubal - 24 enero 2018 - 15:22

      Quien apuesta por el futuro se pone en la mejor situación para ser quien tenga éxito si llega ese futuro.

      Aquí las cajabancos apostaron a que no había burbuja inmobiliaria y los promotores venderían sus urbanizaciones y pagarían sus créditos… FAIL.

      En mi humilde opinión, el enemigo de Tesla es ByD, los chinos en general, justo por ser líderes en lo que Tesla esta decepcionando: producir en tiempo y forma. Apple produce en China, y es la mayor y mas rentable empresa.

      Montar la empresa en occidente solo tiene lógica si los gobiernos te premian con subvenciones, que en los eléctricos son necesarias.

      Por cierto, Netflix aumenta un 56% sus beneficios solo en el último trimestre de 2017.

    • JJ - 24 enero 2018 - 20:02

      La mención de Amazon no la encuentro tan acertada pues Amazon ha conquistado muchos mercados y es una realidad y no un sueño. Tesla puede que nunca llegue a ser realmente importante en lo que se refiere a conquistar mercados (personalmente, le deseo toda la suerte).

      Además, el éxito actual de Amazon tampoco quiere decir que será siempre el numero 1 y sin competencia. No sé, pero mañana Rakuten o AliExpress o alguien nuevo comienza a comerle terreno y termina perdiendo cuotas de mercado (sería lo normal si descreemos de los monopolios en Internet). Lo mismo para Facebook, Google, etc. Todos pueden perder mercado o incluso caer frente a la posible (y deseable) competencia.

  • #026
    nunes - 24 enero 2018 - 13:07

    Un inversor puede esperar que en el futuro la rentabilidad sea más alta y compense las pérdidas actuales. Es lo que sucede con Tesla ahora y lo que sucedió con Amazon y otras empresas tecnológicas en el pasado. Pero la ausencia de rentabilidad, no puede ser la situación normal de una empresa. Yo también creo que a largo plazo Tesla es un caballo ganador, pero ninguna empresa dura 100 años sin dar beneficios.
    Leyendo el artículo a veces parece que a Elon Musk se le puede permitir perder dinero indefinidamente porque genera ilusión. No sé si esa es la intención, pero lo que está claro es que los inversores lo toleran porque creen que en el futuro Tesla será el Amazon de los coches.

    • Pedro Torres Asdrubal - 24 enero 2018 - 15:25

      Los «inversores» son como las niñas en internet: NO EXISTEN.

      Todos somos especuladores y con las subidas tan bestiales de esas tecnológicas, quienes entraron ya dieron la campanada.

  • #028
    Luis Garcia - 24 enero 2018 - 16:18

    ¿Os acordais del intento de Toyota con el coche eléctrico en los noventas?. No pudo con el lobby petrolero y no tuvo apoyos, se les echaron todos encima, eso si fue una apuesta de futuro, sin apoyos de los grandes capitales. Falto líder carismático a lo Jobs o Bezo para vendernos la «moto» y hacer tendencia.
    No inventa nada nuevo pero vende la moto hasta que todos le creamos. ¡¡Olé sus güevos!!. ¿Será Tesla el nuevo Palm, Pebble o tantos otros despuntes tecnologicos absorbidos por grandes capitales de las viejas marcas?. Personalmente veo ma´s futuro de permanencia en sus otros proyectos de baterías o el espacio, Telsa me huele a que finalmente será absorbida.

  • #029
    Juan - 24 enero 2018 - 17:30

    Muy buen artículo, como es habitual, aunque quizás con cierto sesgo hacia lo que está de moda desde hace ya unos años (unicornios, nueva economía, etc.).

    Sólo creo que hay que puntualizar un tema, y es que Lutz no está hablando de algo contable, pues aunque hace mención a ingresos y costes, en lo que pone énfasis es en el dinero contante y sonante, cash.

    Ya conocemos los nuevos planteamientos de la nueva economía, con Amazon a la cabeza y otras como Facebook como buenos ejemplos: cuando tienen una buena y revolucionaria idea de «conquistar el mundo», lo importante a corto plazo no es ganar (bº) ni generar (cash) dinero, sino obtener la mayor cuota de mercado y posicionarte como nº 1.

    La segunda parte que mucha gente olvida, y que es lo realmente importante en casos de éxito como Amazon y Facebook, es que en el medio o largo plazo dicho negocio debe generar caja y bº. Es decir, si una vez casi todo el mundo usa tu app, o casi monopolizas el comercio online, no ganas dinero con eso a lo que te dedicas, ¿para qué narices lo haces? ¿De qué te valdría tener durante años 2.000 millones de usuarios si no eres capaz de monetizarlos de alguna forma y conseguir dinero? ¿Hasta cuando los inversores estarían inyectando dinero con la esperanza de tener un retorno?

    Cuando alguien «se mete» con Tesla, parece que lo hace contra el coche eléctrico, cuando en realidad es sólo contra dicha compañía o negocio. Parece bastante claro que el coche eléctrico es y será importante, por lo menos hasta otro nueva invención aparezca.

    En el caso de la empresa Tesla el planteamiento que me viene a la cabeza es: ¿cuantos coches va a ser capaz de fabricar y vender? ¿y a qué precio? Una cosa es tener un producto como el iPhone, que podemos considerarlo caro pero cualquier trabajador de un país desarrollado puede comprarlo con un poco de ahorro (o financiación), pero si Tesla no es capaz de fabricar en condiciones un Model 3, o el que sea, asequible y que genere tanta pasión como los otros modelos, ¿cuantos clientes podrán comprar un Model S o X rondando casi 100.000 $? Y si consigue sacar adelante un modelo asequible, ¿cuantas unidades va a ser capaz de fabricar mientras otras compañías sin problemas de capacidad de producción lancen productos similares?

    Al igual que Tesla, existen otras empresas que tienen sobre su cabeza la duda de si serán capaces de ganar dinero con lo que hacen (Uber, Spotify, Twitter…), y no es que su producto o servicio no sea bueno ni que no cambie el paradigma actual de su sector, sino que además de eso han de ser capaces de vivir de ello y no vivir eternamente del dinero ajeno.

    Saludos

  • #030
    Dedo-en-la-llaga - 24 enero 2018 - 20:06

    Y, mientras tanto, y como ya dije en su día, WV vuelve a vender más coches contaminantes que nunca… y, a la vez que estampamos el grito en cielo y nos rajamos las vestiduras de arriba a bajo por la contaminación de esos automóviles apestosos, miramos para otro lado silbando para no ver nada de esto:

    http://oceana.org/sites/default/files/reports/cruise_ships_pollution_Jun2004_SPA.pdf

    https://www.motorpasion.com/coches-hibridos-alternativos/los-15-barcos-mercantes-mas-grandes-del-mundo-contaminan-lo-que-760-millones-de-coches

    En fin…, así nos va.

  • #031
    Javi-C - 24 enero 2018 - 23:48

    ¿Es revolucionario hacer un vehículo para transporte individual con exactamente la misma tipología que los que se llevan haciendo 100 años solo que con 700 kilos más de peso en pilas?
    ¿Cómo no se le habrá ocurrido a nadie mejorar la autonomía de los vehículos de combustión llevando un remolque con gasolina?
    Soy de letras, pero si tus ingresos corrientes superan tus gastos corrientes durante mucho tiempo…
    De la relación entre valor en bolsa y cualquier parámetro real hablamos un día que haya decidido aventurarme con la cocaína.

    • DEDO-EN-LA-LLAGA - 25 enero 2018 - 10:23

      Le recuerdo que, los primeros coches eran eléctricos, allá a principios del siglo XX, nada menos… Y luego…

      Su última frase me la apunto: tal cual es así, ni más ni menos.

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