El último análisis publicado en VoxEU sobre cómo la inteligencia artificial está afectando a la productividad y el empleo en Europa tiene la virtud de desmontar dos caricaturas a la vez: ni estamos ante una ola inmediata de destrucción masiva de empleo, ni ante una tecnología inocua que simplemente «ayuda un poco». Los datos, extraídos de más de 12,000 empresas europeas, apuntan a algo mucho más interesante: las compañías que adoptan inteligencia artificial registran, de media, alrededor de un 4% más de productividad laboral, sin evidencia de reducción de empleo en el corto plazo.
Ese resultado encaja bastante bien con lo que ya venía comentando cuando defendía que el futuro del trabajo no iba a ser tan abruptamente distinto como algunos imaginan. Las tecnologías de propósito ...