Plantear si existe una relación entre determinadas trayectorias biográficas y los problemas estructurales de la tecnología contemporánea no es un ejercicio de culpabilización retrospectiva, sino un intento de comprensión. La tecnología no surge en el vacío: la diseñan personas concretas, con nombres, apellidos e historias concretas, socializadas en contextos políticos, culturales y morales que dejan huella. Ignorar ese hecho es una forma cómoda y profundamente interesada de despolitizar sistemas que hoy ejercen un poder extraordinario sobre nuestras vidas.
El apartheid sudafricano no fue simplemente un régimen político injusto, sino una cosmovisión totalizadora, que normalizaba situaciones que desde cualquier punto de vista humano razonable serían ...