Mi columna de esta semana en Invertia se titula «La electrificación del transporte en España debería ser una obviedad» (pdf), y trata sobre cómo la evolución reciente del transporte pesado eléctrico está dejando de ser una promesa futurista para convertirse en una alternativa plenamente viable, especialmente en países como España, donde las distancias, la estructura logística y el contexto energético juegan claramente a favor.
El punto de partida de la reflexión surge de la creciente evidencia empírica sobre el rendimiento de los nuevos camiones eléctricos de gran tonelaje. Lejos de las narrativas grandilocuentes, lo que empieza a emerger es algo mucho más convincente: la opinión de quienes los conducen. Conductores profesionales que destacan mejoras en seguridad, ...