Como saben todos los que me leen habitualmente, llevo desde aproximadamente 2014, doce largos años ya, escribiendo sobre la que considero la compañía más irresponsable de la historia, y una de las más responsables de muchos de los males que padecen actualmente las sociedades humanas. El daño que Mark Zuckerberg, personal e individualmente, ha hecho a la humanidad es completamente inenarrable e imposible de ignorar: estamos, seguramente, ante uno de los mayores criminales de la historia, un auténtico psicópata completamente insensible ante el sufrimiento ajeno y para el que sus fines justifican absolutamente cualquier tipo de medio. Y junto con Zuckerberg, todos sus cómplices: los que trabajan para él, los que se anuncian en sus redes, los que compran sus acciones, y los que utilizan ...
