No cabe ninguna duda de que Nvidia ha logrado establecerse como el auténtico vendedor de mapas, picos y palas en medio de la fiebre del oro que se ha establecido (de forma muy justificada) en torno al crecimiento de la inteligencia artificial. Sin embargo, lo realmente brillante no es sólo su clarividencia a la hora de apostar por un modelo de computación o su excelencia en ingeniería, sino un modelo de negocio que me parece francamente digno de estudio. Y a eso precisamente nos dedicamos los profesores.
En primer lugar, es muy importante entender que Nvidia no es ni «una empresa que fabrica tarjetas gráficas», ni «una empresa de chips». La compañía gusta de definirse a sí misma como “data center scale AI ...