Y sigue cayendo…

IMAGE: Google Finance report on Meta 29/10/2022

El pasado 3 de febrero, Meta, la compañía antes conocida como Facebook, experimentó una fuerte caída en el valor de sus acciones, una pérdida de 232,000 millones de dólares que se convirtió en la caída diaria récord en la historia del mercado.

La caída era noticia por su enorme volumen, pero muchos interpretaron que sería como cualquiera de las caídas anteriores de la compañía, derivadas de sus múltiples escándalos: caída, y rebote posterior cuando los anunciantes se daban cuenta de que nadie les proporcionaba un francotirador tan eficiente a la hora de espiar y perseguir a sus clientes como Facebook. La compañía era profundamente peligrosa y nociva, pero muy valiosa.

Sin embargo, la caída del 3 de febrero, como escribí quince días después al constatar que el valor de las acciones, en esta ocasión, seguía sin recuperarse, había sido diferente. Ahora, la caída se debía a un cambio estructural, a las medidas que el propietario de una de las dos plataformas sobre las que Facebook desarrollaba su actividad, Apple, había decidido imponer para evitar el espionaje sistemático a sus usuarios. Simplemente ofrecer a los usuarios la posibilidad de no ser seguidos generó que el 96% de ellos lo solicitaran, con el 4% restante probablemente debido a algún tipo de error de interpretación. A partir de aquí, la conclusión es clara: la publicidad en las propiedades de Meta ha perdido muchísimo valor, tiene muchos menos datos con los que jugar, y, por tanto, la segmentación que promete pasa a ser simplemente un acto de fe.

Nueve meses después, las acciones de Meta no solo siguen sin recuperarse, sino que además, tras la última presentación de resultados, han vuelto a caer más de un 23%, la segunda gran caída en un solo año. La primera vez que hablé de las acciones de Meta en febrero, estaban a $241. La segunda, a $206. Ahora, a $99. La empresa que hace tan solo dieciséis meses superaba el billón de dólares en valoración y se unía al exclusivo club formado por Apple, Microsoft, Alphabet y Amazon, ahora vale tan solo $266,000 millones. Todas las big tech con la excepción de Apple han caído esta semana, pero todas menos Meta se mantienen en lo que los analistas norteamericanos denominan «the trillion dollar club». Mientras, el valor de Meta ha caído un 70% en lo que llevamos de año y un 74% frente a su último pico histórico en septiembre de 2021, lo que significa una caída total de más de 730,000 millones de dólares. La compañía ya no está entre las más valiosas del país, y su cotización ha retrocedido al nivel de principios de 2016.

La mayor parte de los analistas han rebajado las perspectivas de crecimiento de Meta, a la espera, según ellos, de que las cuantiosas pérdidas incurridas en el desarrollo de su «metaverso» consigan ponerse en valor. Lo que esos analistas no han entendido aún es que Meta se encuentra, ahora, ante un problema existencial: su metaverso, en ausencia de mecanismos criptográficos adecuados y siendo como es una plataforma propietaria con su acuerdo de términos de servicio, no es más que un videojuego glorificado, una versión moderna de Second Life sin ningún interés… pero si quiere hacerlo interesante, tendría que hacerlo completamente abierto, interoperable, con identidad autogestionada por el usuario mediante un wallet criptográfico, y sin ningún tipo de acuerdo de términos de servicio que valga, lo que impediría fundamentalmente que lo pudiese poner en valor como la compañía acostumbraba a hacerlo.

Es lo que los norteamericanos denominan un Catch-22, un dilema lógico circular: mi plataforma no es atractiva porque es cerrada, pero si la abro lo suficiente como para que sea atractiva, no podré explotarla como quiero, no podré hacerme con los datos de sus usuarios, y no podré revenderlos a los anunciantes. Zuckerberg, que vio cómo montar su negocio sobre las plataformas de terceros como Apple le generaba un problema importantísimo porque no podía controlar la evolución de sus reglas, se ha encontrado con que la idea de montar su propia plataforma y llamarla «metaverso» no era tan sencilla como él creía. El cambio de nombre de Facebook a Meta consiguió en parte que prestásemos menos atención a los escándalos, manipulaciones electorales y hasta genocidios que la actividad de la compañía propició… pero también consiguió que prestásemos muchísima menos atención a la propia compañía. El cambio no era ninguna revelación visionaria: era tan solo una huída hacia adelante.

¿Tiene futuro el metaverso? Mucho, pero como plataforma abierta, como nueva versión de la web que ahora llamamos Web3. Un sitio tridimensional e inmersivo en el que cualquiera puede, sin firmar ningún acuerdo de términos de servicio, montar lo que quiera, moverse, encontrarse con otros, comprar, vender o interaccionar, con una capa de privacidad posibilitada por la criptografía y con un notario universal, la cadena de bloques, supervisándolo todo. Nada que ver con lo que Zuckerberg pretende montar. Obsesionado por la inmersividad, creyó que empezar por la interfaz era una buena idea, y descuidó lo más importante, la base que daba al tema su sentido. Un sueño fallido y una apuesta faraónica que ahora amenaza con destruir su compañía.

Cinco Días publica también sobre el tema y me cita, «Los inversores pierden la fe en Meta: ya no está entre las cinco empresas de EE UU más valiosas» (pdf).


This article is also available in English on my Medium page, «How low can Meta go?»

19 comentarios

  • #001
    Javier - 29 octubre 2022 - 14:59

    Conocí el concepto de Trampa 22 hace relativamente poco tiempo, principios de este año, y leyendo un libro que hacía mención de ella. Y me sorprendió el concepto, primero porque procede de un libro del mismo nombre, y no cualquier libro, sino uno que es considerado una de las obras más importantes del siglo XX, el cual desconocía por completo. Y segundo, porque de muchas maneras ya había visto o vivido esas situaciones y entendí muchas cosas que no supe ver.

    Ejemplo tonto: en la película Jurassic Park, cuando el científico corrupto escapa por la selva con los embriones de dinosaurios robados, pincha una rueda, y al bajar pierde los anteojos en el barro. Para encontrar los anteojos, necesita los anteojos. La propia situación en la que él se metió, le niega la solución, ergo, es cenado por un dinosaurio.

    Para muchos, y muchas, esta época va a ser un antes y un después, de muchas maneras, o el dinosaurio que se los va a terminar comiendo. A pesar del sufrimiento de muchísimos millones de personas que están atravesando situaciones económicamente dificilísimas, es interesante ver como las ambiciones, el aura de invencibilidad que proyectaban estas personas, estaban construidas sobre cimientos más que débiles.

    No me regodeo con la pérdida de valor de sus empresas, pero es una fortísima lección que la vida nos está mostrando. Y de la cuál, espero aprender.

    • f3r - 31 octubre 2022 - 11:22

      «No me regodeo con la pérdida de valor de sus empresas»

      Pues yo sí. Hablamos de esas millonadas indecentes como si fuera normal que todo ese poder esté concentrado arbitrariamente en ciertos individuos, cuando es el principal obstáculo para que la mayoría viva decentemente.

    • Chipiron - 31 octubre 2022 - 12:36

      Estás que te sales en este artículo, parece que me hayas leído el pensamiento!

      Yo confieso que no sabía lo del Catch-22. Es una de esas joyas que nos regala Enrique y que te da razones para seguir cada día su blog.

      Por cierto, el concepto me suena a una serie que me gustaba mucho que se llamaba “Halt and Catch Fire” de hace unos pocos años…

      • Enrique Dans - 31 octubre 2022 - 12:46

        Gran serie, tengo el poster en mi despacho…

        • Alexgg - 2 noviembre 2022 - 11:58

          Concuerdo. Grandísima serie. Y gloriosa la escena en la que discutían para qué servía eso publicado por un tal Tim Berners-Lee. De obligado visionado.

  • #006
    Giorki - 29 octubre 2022 - 18:34

    Creo que hay en este asunto dos temas mezclados , el futuro de Facebook y el futuro de Meta

    Respecto del Futuro de Facebook es absolutamente negro por que pierde usuarios con poder adquisitivo del primer mundo y los que gana aun, son usuarios tercermundistas y eso cuando vives de la publicidad es fatal, porque tu audiencia pierde poder adquisitivo.

    ¿Por qué pierde usuarios?. Porque Facebook tiene un proceso irreversible que no han sabido/querido frenar sus dueños. Entras ahí porque están tus amigos y quieres saber que hacen, que es de su vida. Pero al poco tiempo, estas contando a tus amigos y ellos a ti, no lo que hacen, sino lo que les puedes vender y claro ,como lo que querías era saber de su vida, la cosa se te pone aburrida y poco a poco los amigos dejan de aparecer, Hasta que llega un día, que hay tan poco conocidos en Facebook, que ni tiene sentido que tu publiques lo que vendes y dejas tu también de aparecer.

    Mientras tanto han entrado nuevos usuarios que seguirán el mismo esquema, pero estos nuevos usuarios ya no son canadienses, sino del Gabón, con otra capacidad económica, por tanto menos interesantes para el mercado publicitario.

    El primero que ve esto es Zuckerberg y la solución que se le ocurre es duplicar el milagro de Facebook pero en 3D y monta Meta.

    Y entramos en el futuro de Meta, Yo no veo que pueda triunfar con Meta, primero, porque dudo que haya nadie capaz de soportar las gafas 3D, sólo para saber que hacen sus amigos. En segundo lugar porque el desarrollar Second Life en 3D, esta costando mucho mas de los previsto y puede que no tenga dinero para finalizar el desarrollo. Y en tercer lugar, porque Second Life, también fracasó, porque la gente no desea actuar en un mundo virtual, no quieren ser protagonista, (excepto en porno y videojuegos), solo quieren saber cosas de la vida de sus amigos, es decir quiere ver a sus amigos pero no transformarse en avatar.

  • #007
    Javier Cuchí - 30 octubre 2022 - 09:24

    Meta y el Innombrable me recuerdan a la época de Microsoft y Steve Ballmer, que, por una parte, no entendieron Internet (el Microsoft de Bill Gates tampoco) y, además, le declaró al software libre una guerra estúpida que la empresa tuvo a la postre que envainarse. Como yo había pronosticado años antes en mi viejo Incordio, Microsoft no se hundiría, pero pasaría, en cambio, a ser una empresa más; potente, decisiva, tal vez, pero ya no hegemónica. Y así ha sido, como es notorio. Sin embargo, no soy capaz de pronosticar lo que puede llegar a suceder con Meta. ¿Un Yahoo bis, es decir que vaya muriendo poco a poco hasta la irrelevancia? ¿Un Microsoft bis, que rectifique y se mueva hacia posiciones coherentes y se mantenga en el club de los grandes, con mucho poder pero sin protagonismo exclusivo? ¿Hay, quizá, una tercera posibilidad? Pues no lo sé pero, al contrario de lo que me pasó con Microsoft, tengo poco interés personal en el asunto. Después de todo, los presuntos servicios que presta el tinglado del Innombrable son absoluta y fácilmente prescindibles. Y quizá por eso, un hundimiento total, en modo búnker hitleriano, no es, desde luego, descartable. Amén.

    • Luis - 1 noviembre 2022 - 12:51

      ¡Exacto!

  • #009
    Daniel Terán - 30 octubre 2022 - 09:55

    Ahora los de Apple pueden comprar acciones de Meta baratas, después quitar la restricción de los usuarios de no ser seguidos y sentarse a esperar a que suban de nuevo.

    • Gorki - 30 octubre 2022 - 11:46

      Os cuesta entender que la gente se va de Facebook, no porque le roben sus datos, sino por que se ha vuelto aburrido.
      .

    • pepe - 30 octubre 2022 - 19:46

      jajajaja, eso sí que sería una OPA hostil pero que muy bien jugada!!!

  • #012
    Javier M. - 30 octubre 2022 - 12:03

    A este le está pasando como le ocurrió a Bill Gates cuando estaba arrancando Internet; que quería tener su propia red (MSN) controlada por el mismo para que todos pasáramos por el tubo y hacer caja. Cuando precisamente la popularidad de internet se debió a protocolos abiertos. La diferencia entre Gates y el de las chanclas es q el primero se dió cuenta del error y dió un giro a su estrategia. Espero q este siga «cabezón» hasta q se hunda.

    • Javier - 30 octubre 2022 - 12:22

      Como dijo Orlando A. Battista:

      Un error no es un error hasta que te niegas a corregirlo.

      • Chipiron - 31 octubre 2022 - 12:28

        Que buena frase!

  • #015
    Xaquín - 30 octubre 2022 - 12:09

    Si bien sabía lo del amigo Prince, nunca leyera lo del amigo Doc… así que graciñas a Enrique por el aporte… tan evidente como la vida misma… y, como no, a JAVIER por ese excelente ejemplo de aplicación, con el caso del pseudocientífico jurassiano.

    En mi trabajo de docente me encontré con muchos casos de «catch-22» (involuntario) entre el alumnado.

    Como evidencia, por ejemplo, una variante con el típico dicho estudiantil USA, de que el perro se comió los apuntes, del alumno que no quería mostrar sus apuntes (por el motivo que fuese).

  • #016
    Enrique - 30 octubre 2022 - 12:11

    Que si, que Zuckerberg es un cretino, pero estamos en un año en el que ha caído absolutamente todo y más las tecnológicas.

    Amazon un 40%, Apple un 15, Microsoft un 30, Google un 35, etc. Esa es la única noticia.

    • Giorki - 30 octubre 2022 - 12:45

      Es cierto pero todas han caído, pero en unas es debido a la depresión de los mercados, hay menos pedidos on-line y hay menos publicidad segmentada, pero cuando pase seguirán donde están. Pero en Meta es debido a que el producto estrella Facenook está en clara decadencia, y su sustituto, META no llega a salir del todo del laboratorio y se esta comiendo las reservas que había para hacerlo.

  • #018
    pepe - 30 octubre 2022 - 19:39

    El último párrafo contiene la mejor definición de metaverso que he leído hasta ahora, en serio, por clara y certera. Debería usted convertirla en póster o meme o camisetas o algo porque el desconcierto general es tremendo. Bravo!

  • #019
    Nacho - 5 noviembre 2022 - 09:25

    Te ha salido un entrada muy completa. Plataformas, web3, metaverso y valor de las compañías… todo en uno…… Muchas Gracias

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