¿Cuestión de dinero?

IMAGE: The Beatles

Apple anuncia una subida salarial a sus empleados justificada por las fuertes tensiones en el mercado de trabajo, mientras se enfrenta no solo a la salida de algunos trabajadores destacados, sino también a una creciente tendencia a la sindicalización, que desde la compañía pretenden desincentivar mediante vídeos.

¿Problemas en el paraíso? Apple ha sido, y sobre todo desde que las cosas van bien y se sitúa entre las empresas más valiosas del mundo, una compañía sumamente atractiva, un lugar para trabajar interesante y una línea de curriculum de elevado prestigio. Sin embargo, las cosas parecen estar empezando a cambiar: los problemas derivados de la post-pandemia, centrados en la fuerte presión de la compañía por volver a tener en sus oficinas a unos empleados que pudieron comprobar durante mucho tiempo lo bien que se vivía trabajando desde casa, amenazan con modificar no solo capacidad de la empresa para atraer y retener talento, sino incluso el clima laboral.

Donde los empleados antes integraban una cultura en la que predominaba el orgullo de pertenencia, el compromiso y, sobre todo, el ambiente positivo, ahora nos encontramos cartas abiertas de protesta a la dirección y una tendencia a organizarse para protestar contra determinadas medidas.

Como respuesta, la compañía decide subir los salarios. ¿Estamos simplemente ante una cuestión de dinero? ¿Puede una subida salarial, que una de las compañías más valiosas del mundo obviamente puede permitirse, llevar a que unos trabajadores que habían entrado en dinámicas negativas modifiquen sus actitudes y pasen a aceptar unas condiciones de trabajo que consideran innecesarias, inconvenientes y un obstáculo para su productividad? Cuando te encuentras encantado trabajando desde tu casa, cuando has descubierto que no solo puedes hacerlo, sino que estás más motivado y tienes ventajas de muchos tipos, cuando incluso en algunos casos te has replanteado tu forma de vida… ¿puede una subida salarial convencerte para que vuelvas a trabajar desde la oficina sin rechistar?

Es posible que todo tenga un precio, y que algunos problemas que apuntan a tendencias de futuro puedan solucionarse simplemente echándoles dinero encima. Pero ¿es así de sencillo? ¿O no hay relación causa-efecto y todo es simplemente una casualidad?


This article is also available in English on my Medium page, «Apple: is it just about the money?«

31 comentarios

  • #001
    Benji - 26 mayo 2022 - 13:34

    Igualito que en España.

    USA: ¿Mis trabajadores protestan? Pues les pago más
    SPA: ¿Mis trabajadores protestan? A la calle, y contrato a otros por menos dinero aun

  • #002
    Asamoraga - 26 mayo 2022 - 13:45

    Pienso que es cuestión de flexibilidad por parte de este tipo de empresas: quien quiera ir a la oficina, que vaya; quien quiera teletrabajar, que teletrabaje; y quien quiera poder decidir en cada momento si desplazarse o quedarse con el pijama puesto y el laptop ‘on fire’, que lo haga. Sería ideal y pductivo. Y si va acompañado de ese aumento de sueldo que va a hacer Apple, pies mejor que mejor.

  • #003
    Marcos - 26 mayo 2022 - 14:07

    Vaya vergüenza para Apple, discúlpenme.

    Hay dos tipos de personas en el mundo pero varias clasificaciones. Los de Colacao o Nesquick, los de Nocilla o Nutella, los de la tortilla de patatas con o sin cebolla… y los que creían en que Steve Jobs era un visionario O un vendemotos.

    En esta última categoría habría que admitir para bien o para mal, que da igual qué tipo de persona seas, Steve Jobs mismo creía lo que predicaba o al menos era lo que intentaba desprender. Tenía una filosofía propia que no todo el mundo podía tenia que compartir, pero era fiel a ese estilo, básicamente porque consideraba que al fin y al cabo, estaba haciendo algo importante.

    Este movimiento de Apple es estúpido. Y lo es por varios motivos.

    Por tratar a sus empleados como estúpidos. “Tomad, más dinero, seguro que con esto, dejáis de querer iros a cualquier otro sitio”. Quizás el dinero no lo sea todo ¿no lo habían pensado? No parece que pese a ganar más dinero podría (no lo sé) gente que decidiera no cogerlo.

    Lo que nos lleva a lo siguiente. La incapacidad de Adaptación de Apple a la nueva realidad. Es decir, les convence con cosas materialistas a sus empleados para que vuelvan a la oficina. Que a ver, está bien y Apple es una empresa…, pero quizás en vez de acabar haciendo las cosas como tú quieres “cueste lo que cueste” deberías (Apple) replantearte las nuevas fórmulas sociales y laborales hoy día.

    A esto hay que sumarle que… aún ganando menos quizás haya trabajadores que prefieren trabajar en una empresa que en otra. Si les “comieras el tarro” con que vais a cambiar el mundo, que lo que hacéis va a marcar el universo y un camino a la humanidad… quizás sí sepas animar a tus trabajadores como “otro” ya hizo antes…. No necesitarías pagar más. Quizás.

    En fin… que pereza me da todo esto. Y soy, muy, muy fan de Apple, pero les falta a mi juicio y luna dirección más allá de lo industrial, que antes tenían y esto no ha hecho sino evidenciarlo aún más.

    Larga vida a los Beatles, por cierto ¿sabéis a quien le gustaba mucho el grupo?

  • #004
    FER - 26 mayo 2022 - 15:50

    Admiro el puro pragmatismo yanqui para abordar el conflicto: yo estoy empeñado en que trabajeis en unas condiciones laborales determinadas, todos juntitos, etc, ¿que no os gustan? … vale ¿y si os pago mas, qué os parecen esas condiciones? Ya lo dijo Biden.

    Un compañero me explico hace años como vio que resolvieron un problema de overbooking en el aeropuerto de Houston: simplemente subastaron quien estaba dispuesto a bajarse del avión. Todos quedaron contentos, la compañia, los pasajeros y quien se bajó del avión. Sencillo.

  • #005
    Nortenio - 26 mayo 2022 - 16:05

    Quizás tenga algo que ver la triste estampa de un macro centro de trabajo que acaban de estrenar, vacío. No sé.

    No no sólo es cuestión de dinero, que también. Lo que está ocurriendo es un cambio de estándares y hay que ser ciego para no verlo.

    Es la tormenta perfecta, actualmente concurren una agenda digital brutal en el mercado (todo el mundo se quiere poner las pilas) la demanda TIC disparada. La masa de profesionales IT es la que es y la pirámide poblacional se estrecha por la parte baja, defecto de oferta. Y a esto añádele el aderezo de lo que hemos visto con el confinamiento, es posible y no exótico trabajar en casa y muy bien.

    Cambian las tornas, los profesionales TIC son un mercado laboral aparte pero es que ahora van a ser mirlos que se saben blancos

  • #006
    Xaquín - 26 mayo 2022 - 16:22

    Un comentario un poco al bies, pero que considero es oportuno, puede ser el de hacer hincapié en dos cosas que afectan al trabajador USA (hoy en día prácticamente al de cualquier país).

    Su sindicalismo no es precisamente para poner de ejemplo de acción sindical, en beneficio del trabajador (sindicado o no). Y no hay que limitarse al transporte solamente.

    Por otro lado si existe un cáncer parecido al que tienen las empresas para no ser eficientes, se puede considerar que el trabajador «medio» está siempre a las puertas de ser infectado.

    Muy bien al trabajo distribuido, como a la conciencia empresarial colaborativa, por ejemplo. Pero el virus de la subvención y el «malo será», está mucho más extendido de lo que parece. Las empresas son adictas a la teta del estado y el emprendedor a la teta del fondo financiero (que suele ser un buitre de cuidado). Por supuesto el trabajado «normal» también puede estar infectado por la teta de «su» empresa. Y al que está «en paro» (subvencionado) ya prefiero no mentarlo (que luego me saltan los «ofendiditos»).

    Y nada como un accionista (incluso jubilado), para ansiar que el productivismo empresarial prime sobre la obra «bien hecha». Para algo se deslomó durante su vida laboral, a favor de «su» puta empresa. ¡Si hasta pasa en el puto fútbol VIP! «Su» equipo es la hostia.

    Y como pasa con el feminismo radical (por ejemplo el MeToo), hay un excesso de confianza en que todo el mundo es inocente y solo busca «el bien de la humanidad». Y así nos va. La caza del depredador sexual se convierte en una caza del que «se puso más tonto de lo que debía». Como si ser del 50% de la humanidad evitara que haya madres/abuelas, que tapan la violación familiar. O que existan hembras con mucha imaginación, para conseguir un determinado grado de poder.

    No hay más que ver la lentitud en el avance de la IA y la enorme mediocridad de la actualización algorítmica (incluso en los sacrosantos vídeojuegos), para notar, que poner mesas de pimpón (o combatir el machismo inherente al sabiondo macho), no asegura un eficiente funcionamiento del circuitado neuronal en los que podíamos llamar siliconboys. O puestos a ser «correctos» silicongirls . Incluso añadir, en modo «gilipollas», siliconnb.

  • #007
    Mauricio - 26 mayo 2022 - 18:27

    Por lo visto, algunos en Apple se han dado cuenta, por fin, de que trabajan en UNA empresa (con todas sus virtudes y defectos) y no en LA empresa (o sea en un sitio al que perteneces con desmedido orgullo, aunque te exploten, y que crees insustituible).

    Seguro que a muchos de los que comentan por aquí les habrá pasado algo parecido. Yo era profesor en el que, según se decía, era el mejor colegio de mi ciudad, hasta que un par de acontecimientos hicieron que me contrataran en otro que si bien era menos conocido, tenía la misma calidad y un sueldo 80% superior.

    • Gorki - 26 mayo 2022 - 19:39

      Yo durante muchos años trabaje em MI EMPRESA. Se trataba de un multinacional, CORNING, pero mis compañeros y yo levantamos Cornning en España. Pasaron los años, un día no hizo falta una sucursal en España y me echaron, (indemnizado),

      Descubrí que aquello no era MI EMPRESA, sino que yo era SU EMPLEADO. No obstante, el trabajar ilusionado por luchar en crear una empresa, es una expencia que me alegro haber vivido, Me hubiera gustado volver a trabajar en MI EMPRESA y no en una empresa, (a cambio de un salario). pero ya no lo conseguí.

      • Pedro - 26 mayo 2022 - 23:16

        Eso de «mi empresa» es como cuando los que salen en la tele dicen «mi programa»: tanto la una como el otro son de los accionistas que arriesgan dinero y quieren beneficios.

        Dicho esto, llegado el momento en que te despiden o en que te vas, no les debes nada: has cumplido —se supone— con creces, y ya está.

        Con esto no quiero decir que los trabajadores tengan que limitarse a hacer lo justo, ni que los accionistas no tengan un Mercedes: tanto trabajadores como accionistas deben procurar que la empresa «funcione» lo mejor posible. Especialmente, que los accionistas tengan más de un Mercedes, siempre que antes reinviertan parte de los beneficios en mejorar condiciones de trabajo, mantener y ampliar la maquinaria que la empresa utilice y en investigación y desarrollo.

      • Mauricio - 26 mayo 2022 - 23:44

        El problema, Gorki, es que las propias empresas o instituciones de renombre te crean la idea de que eres un privilegiado al tener la oportunidad de ser parte de su plantilla. Luego descubres que lo que te ofrecen otras compañías no solo a nivel salarial sino también motivacional y de relaciones humanas puede llegar a ser muy superior. Por lo que he visto, en ciertos trabajos soñados las condiciones laborales son peores porque los propios empleados no sienten que deban quejarse de estar en lo que, según el sentir general, sería supuestamente el paraíso.

        • Gorki - 27 mayo 2022 - 00:25

          Tenéis razón, pero el drogadicto no olvida nunca el efecto de la droga, No hay color entre trabajar para MI EMPRESA y trabajar por un salario.

          Yo me alegro haber pasado mucho tiempo trabajando para MI EMPRESA, aunque fuera un sueño.

          • KOLDO SARRIA - 27 mayo 2022 - 12:41

            Este hilo que ha comenzado Mauricio y has rematado tú, Gorki, tiene muchísima miga.

            Habla de la necesidad que los seres humanos tenemos de sentir que pertenecemos a algo o formamos parte de algo superior.

            Nada mejor para ilustrarlo que la historia de los tres canteros, que el gran José Antonio Marina utiliza para rematar muchas de sus conferencias.

            Es más o menos así:

            Hace ya muchos años se estaba construyendo una catedral. Un hombre, siguiendo la costumbre más perpetuada en este país, se pasó por las obras para ver cómo otros trabajaban. Y allí se encontró con tres maestros canteros que, cincel en mano, estaban trabajando la piedra para construir el templo.
            Se acercó al primero y le preguntó qué es lo que estaba haciendo. La respuesta fue contundente y malhumorada:
            – Pues es bastante evidente, ¿no? Aquí picando esta piedra con la solana que hace… y con la sed que yo tengo. ¡Y lo que me queda aún! Por no hablar de lo que me fastidia el capataz por aquí de paseo, sin dar un palo al agua. A mí también me gustaría ser capataz…
            Al acercarse al segundo cantero, esto fue lo que le dijo sin apenas mirarle a la cara:
            – Pues aquí ando haciendo lo que me han mandado. Tengo mujer y cuatro hijos, ¿sabe?, así que toca obedecer para poder llevar el pan a casa.
            Al acercarse al tercero, comprobó que éste trabajaba con un entusiasmo inusitado. Al hacerle la misma pregunta que a los dos anteriores, éste le respondió con satisfacción y orgullo:
            – ¿Que qué estoy haciendo? Acaso no lo ve caballero: UNA CATEDRAL.

          • Gorki - 27 mayo 2022 - 12:57

            Exacto, El trabajo es el mismo, es igual de duro, pero yo pero yo prefiero construir catedrales que picar piedra.

          • Mauricio - 27 mayo 2022 - 13:13

            Koldo Sarria, la historia de los tres canteros la escuche por primera vez hace muchos años y siempre me ha gustado. En la mayoría de trabajos que he desempeñado, he estado efectivamente construyendo «una catedral» (y catedrales muy bonitas se edifican también en empresas poco conocidas). Pero también he vivido el caso de estar en una prestigiosa empresa y no sentir que estoy construyendo una catedral y eso suele darse cuando se asume un trabajo no por afinidad y libre elección sino simplemente por imperiosa necesidad económica.

          • Lua - 27 mayo 2022 - 16:17

            Pues amigo Koldo, siento no estar de acuerdo con tus fabulas de “manual de autoayuda”…

            Yo no sé cómo será el caso de los demás, pero a mí, en aquellos tiempos (que éramos pocos y no precisamente cobardes), hacerme un “nombre”, me costó dineros, sudores, e incluso “parejas” que no entendían que para mí, era más importante hundir mis narices en los manuales de SCO Unix o en las biblias de C de Ritchie/Kernighan que irme a la disco… (te diré que una “loca del coño” llego a darle un martillazo a un NEC Multisync… por ello…)

            Quizás por ello, me consideraba a mi mismo una “meretriz”… no había semana que no apareciera en la puerta de mi trabajo alguien con “ofertas mejores” (era puta? Si, pero también fiel… a quien se lo merecía y eso significaba dinero)

            Uno puede trabajar por muchos motivos, supongo que el principal, por mantener un cierto nivel de vida (o simplemente sobrevivir), pero desde luego, descarto el hacerlo por amor al arte… Que exista gente, que crea que la “empresa es suya” (cuando es un simple asalariado) lo dejamos para las filias/fobias de cada cual… una empresa es tuya cuando TU la creas… mientras, eres un simple currante por mas que lo disfraces… haces tu trabajo y te pagan por ello. Punto.

            Y como dice Mauricio… hay empresas donde nunca sentirás “que estás haciendo una catedral”. Y como he estado en ambos lados (he tenido tres empresas mías, con mi dinero, así que mías y de nadie más) y procure siempre que quienes trabajaban conmigo las sintieran “como suyas”… ayyyy no puedo quejarme… hicieron conmigo lo mismo que yo con mis empleadores… dinero, dinero, dinero…

          • KOLDO SARRIA - 27 mayo 2022 - 23:36

            Falacia del hombre de paja.

            Una falacia del hombre de paja se produce cuando alguien toma el argumento o el punto de otra persona, lo distorsiona o lo exagera de alguna manera extrema, y luego ataca la distorsión extrema, como si esa fuera realmente la afirmación que la primera persona está haciendo.

            Nadie ha afirmado que se trabaje por amor al arte. De hecho, los tres protagonistas de la historia cobrarían probablemente el mismo salario. La diferencia no está en el dinero, sino en las diferentes lentes a través de las cuales interpretan la misma realidad, que hace que unos estén amargados, otros indiferentes y otros entusiasmados. Misma realidad externa, distintos estados de ánimo. Y quien obra el milagro no es más que el sentido de pertenencia, que es de lo que iba el comentario y el artículo de hoy.

            Por cierto, si conociera a José Antonio Marina sabría que es uno de los críticos más acérrimos de los manuales de autoayuda. Yo también los detesto.

          • Lua - 28 mayo 2022 - 10:05

            Pues mal vamos amigo Koldo, si se siente usted «atacado».

            Para uno poder ponerse una lente u otra, como bien indica, debe existir un condicionante, y eso es lo que yo pretendia explicar.

            En unos casos, probablemente baste con el dinero. En otros (como el mio propio) lo invertido por mi para conseguir un cierto «status laboral».

            La pertenencia de grupo no es algo universal. Habra gente que precisara de ella, y la habra, que como lobos solitarios les vaya mejor (de nuevo, mi caso)

          • KOLDO SARRIA - 28 mayo 2022 - 13:34

            Al dar la definición de falacia del hombre de paja y utilizar la expresión “atacar”, no se hace referencia a atacar a la persona, sino al argumento o concepto planteado, que es malinterpretado o no suficientemente bien entendido por el interlocutor. Es una confusión que una lectura más atenta solucionaría fácilmente.

            El hecho de que con frecuencia prefiramos trabajos en los que se gana menos a otros con mejores condiciones laborales, revela que, efectivamente, entran en juego otros condicionantes aparte del dinero. El sentido de pertenencia es simplemente uno de ellos, y por cierto, uno de los más poderosos.

            El sentido de pertenencia al grupo es una de las señas de identidad de nuestra especie, que es eminentemente social. Recomiendo cualquier libro de Juan Luis Arsuaga, que lo explica maravillosamente.

          • Lua - 28 mayo 2022 - 14:22

            Amigo Koldo, fijese usted que andamos dando vueltas a un mismo asunto, en el que ambos, concordamos en que las motivaciones (sean estas las que sean, que para mi, no son/seran censurables aunque discrepe), son las que hacen que alguien se sienta mas o menos a gusto en la empresa EN LA QUE TRABAJA (no en SU empresa).

            Deje de recomendarme autores, o quizas haga yo lo propio y le remita a Ecce Homo, Zaratrusta o el Ocaso de los Idolos… (imagino que ya sabe de quien son)

            Desde Pablo de Tarso, el mismisimo cristianismo, denota un «sentido de pertenencia» (negocio propiciado por la iglesia) que nada tiene a ver, con la doctrina de Cristo.

            En una empresa no tiene porque ser diferente…

            Y efectivamente, las motivaciones, seran el dinero, la cercania a los proyectos, o ese «falso sentido de MI empresa»

  • #020
    ALEJANDRO R. - 26 mayo 2022 - 18:43

    Como bien dices, casi todo tiene un precio. Esta situación nos ha cambiado muchas cosas de nuestras rutinas, pero no es de extrañar que las empresas quieran o necesiten que todo vuelva a funcionar como antes de la pandemia. Aunque nos hayamos adaptado o acostumbrado a otras situaciones..

    Al fin y al cabo, sabíamos que era algo temporal…

    Así pienso.

    Y sobre lo de la subida salarial, pues bienvenida sea, en verdad no tendrían porqué hacerlo creo así que es positiva.

    Saludos!!!!!!!

  • #021
    Gorki - 26 mayo 2022 - 18:59

    El que se vaya parte de la plantilla puede que sea un alivio para Apple.
    «Apple espera un freno global a sus ventas.»
    https://www.eleconomista.es/tecnologia/noticias/11786841/05/22/Apple-a-la-espera-de-la-recesion-cuantos-iPhone-fabricara-este-ano-.html

  • #022
    Lua - 26 mayo 2022 - 19:49

    En los 80/90/00 (si, eran otros tiempos), siempre les hacia la bromita a mis jefes… «soy una meretriz informatica»… siempre supieron a que atenerse con ello… XDDD

    (luego ya no colaba) XDDD

  • #023
    Javier - 26 mayo 2022 - 20:25

    Problemas de management y de cultura empresaria, buscando solucionarse con dinero… vaya, que podría salir mal…

  • #024
    Pedro - 26 mayo 2022 - 23:19

    Todos tenemos un precio.

    El problema es acertar con con la cantidad… Incluso en casos como este que nos ocupa.

  • #025
    Gabriel - 27 mayo 2022 - 08:32

    En todo este tema, los fanáticos del teletrabajo 100% creo que no estáis teniendo en cuenta la naturaleza humana. Mi experiencia de más de 2 años de teletrabajo 100% en equipos más de 100 personas es que la gente se acomoda al teletrabajo. Eso supone que no va en presencial aunque sea muy necesario y si lo hace «obligada» no va con una actitud positiva. El resultado es que los equipos cada vez son más burbuja. Que la creatividad grupal se resiente. Que la incorporación de nuevo personal (formación, adquisición de cultura empresarial, sentimiento de pertenencia) es mucho más costosa. Y sobre todo, que la falta de contacto, más allá de lo estrictamente profesional y necesario en cada momento, hace perder oportunidades al trabajador y a la empresa. Si quieres progresar en tu empresa (sin pasillos, sin cafés, sin relaciones pre-reuniones o post-reuniones, sin intercambios informales entre equipos, etc…) es muy difícil. Yo me pregunto. ¿En modo teletrabajo, cuántas oportunidades tienes de charlar distendidamente con personas que no son de tu equipo, con líderes de otros equipos, con directivos, con ….? Prácticamente ninguna. El teletrabajo 100% ¿es cómodo? mucho. ¿Es beneficioso para profesionales comprometidos y motivados? lo dudo. Yo soy de los que piensan que en el equilibrio está la virtud. El teletrabajo es muy muy productivo. El trabajo presencial es muy muy conector de personas. Hagamos un mix (con cabeza y con ese objetivo de conectar). Tengamos dinámicas y costumbres presenciales, así como, mucho teletrabajo productivo.

    • KOLDO SARRIA - 27 mayo 2022 - 12:17

      Gran aportacion, plena de ponderaciòn, equilibrio y sensatez, que suscribo al 100%.

      Deberìa dar què pensar a los fanàticos del teletrabajo.

    • Mauricio - 27 mayo 2022 - 12:35

      Me parece muy interesante tu comentario, Gabriel. Sin embargo, el que a mucha gente le haya encantado el teletrabajo muestra que ciertas cosas que los directivos consideran importantes probablemente no estén funcionando de la manera que ellos piensan.

      Me da la impresión de que muchos jefes no se han dado cuenta del elevado número de empleados que odia las reuniones y de lo poco productivas que estas resultan. En España hay una palabra que resume lo que se ve en muchos de estos encuentros: postureo. Es claro que muchos se han cansado de escuchar a los que andan proclamando por lo alto su supuesto compromiso con la empresa y sus presuntas habilidades y de que esta misma gente termine casi siempre imponiendo su criterio, aunque sus propuestas sean claramente cuestionables.

      Obviamente, con esto no quiero decir que un buen trabajo colaborativo presencial sea imposible. Recuerdo un grupo que siempre elegía a las mismas personas como líderes hasta el día en el que yo propuse que las votaciones no fueran a mano alzada sino secretas. Ese día todo empezó a cambiar porque la estructura arbitraria de poder se derrumbó. Sin embargo, no es todavía claro que un buen equipo que trabaje de manera presencial sea realmente más efectivo que su equivalente virtual.

      «En modo teletrabajo, cuántas oportunidades tienes de charlar distendidamente con personas que no son de tu equipo, con líderes de otros equipos, con directivos, con ….? Prácticamente ninguna.»
      Esto que dices es, en general, cierto para el teletrabajo, pero también para el trabajo presencial. Lo que pasa es que estás viendo el tema desde la perspectiva del que tiene algo de poder. Aquí en Alemania tengo la suerte de tener un trabajo como docente, pero también he tenido que trabajar como ayudante de producción y me ha resultado claro que en las salas de descanso para los obreros es improbable encontrar a algún directivo y menos aún que dicho encuentro pueda modificar en algo tu trayectoria dentro de la empresa. Lo que sí es claro es que no es lo mismo una reunión con los colegas de Nueva York que se desarrolle de manera virtual, que estar en el Teachers College de Columbia en persona y conocer directamente a la gente y disfrutar del entorno urbano del Alto Manhattan. Pero, como digo, estos son los privilegios de una cierta posición social y, actualmente, no muy justificables desde una perspectiva ambiental.

      En todo caso, se trata de un tema que merece una muy amplia discusión, que para la mayoría de los que visitamos este blog, sería prácticamente imposible realizarla de otro modo que no fuera virtual.

    • JM - 28 mayo 2022 - 13:11

      Yo creo que en general a la gente no le disgusta especialmente el trabajo presencial. Lo que le disgusta es darse una paliza de una hora para ir y otra para volver del trabajo, el que no puedas atender a tus hijos cuando lo necesites o que te tengas que coger un día de vacaciones porque viene el fontanero a casa.

      Si existiera la posibilidad de que pudieras trabajar con tu equipo cerca de casa y con un horario flexible en lugar de tener que ir a una oficina en el quinto pino con un menú del día carísimo donde no para de interrumpirte gente que no es de tu equipo a la gente no creo que le importase tanto.

      • Carlos Quintero - 29 mayo 2022 - 13:25

        «trabajar con tu equipo cerca de casa»

        Ese es el problema, que a lo sumo podrías trabajar en un «work center» cerca de tu casa, y podrías relacionarte con otras personas a la hora de tomar café, e incluso intercambiar ideas o experiencias si son de tu sector, pero no serían «tu equipo» o «tu empresa».

  • #030
    Lua - 28 mayo 2022 - 14:40

    Viene al dedo…

    Por lo tanto, la principal causante del “shock del cambio” serían unas expectativas demasiado altas respecto al nuevo trabajo, ya sea porque los reclutadores vendieron el puesto y a la empresa mejor de lo que realmente es, o porque el profesional se hizo ilusiones que no se correspondían con la realidad.

    Me fui de mi anterior trabajo y me arrepiento: qué es el «shock del cambio» y cómo evitarlo .

  • #031
    ANTONIO CRUZ - 9 junio 2022 - 17:13

    Personalmente, el método que esta usando la compañía de Steve Jobs me parece algo insultante para todo su gran equipo de empleados y para sus clientes. La forma de querer disminuir el descontento laboral causado por la crisis económica formada por el covid, simplemente subiéndoles el salario, como si esto sirviese de algo frente a la gran fatiga laboral y situaciones de estrés en el trabajo, es algo indignante. En vez de llevar a cabo un plan para combatir este malestar, prefieres subir el salario unos cuantos de euros a los empleados para que «se olviden» de la situación. Si realmente la compañía estuviese preocupada por esto, llevaría a cabo un plan detallado y una reforma de los contratos laborales ofrecidos. Como he comentado anteriormente… indignante.

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