La universidad que viene habla chino

IMAGE: A student faces a choice between a dark, restricted Western campus and a bright, modern Chinese university campus focused on science, AI and global opportunity

Durante décadas, la universidad norteamericana fue el equivalente académico de una aspiradora global de talento: si eras bueno, ambicioso, curioso o simplemente querías estar cerca de donde pasaban las cosas, intentabas ir a Estados Unidos. El sistema funcionaba porque mezclaba dinero, libertad intelectual, reputación, meritocracia y una promesa razonablemente creíble: ven aquí, trabaja duro, y podrás hacer ciencia, empresa o carrera profesional al máximo nivel.

Omar Yaghi, nacido en Amman en una familia palestina refugiada, criado en una casa sin agua corriente ni electricidad, enviado a Estados Unidos con quince años y convertido décadas después en premio Nobel de Química, era precisamente una de esas historias que explicaban la grandeza del sistema norteamericano. Ahora, Yaghi se marcha a Tsinghua University, en Beijing, para dirigir un instituto dedicado a aplicar inteligencia artificial al descubrimiento de nuevos materiales. No es una anécdota: es un síntoma.

La elección de Yaghi tiene una enorme carga simbólica. No hablamos de un académico cualquiera, sino de uno de los creadores de la química reticular, de los metal-organic frameworks, esos materiales extraordinariamente porosos capaces de capturar gases, almacenar moléculas o incluso extraer agua del aire del desierto. Berkeley los explica como una clase de materiales con una superficie interna gigantesca, hasta el punto de que un solo gramo puede equivaler, desplegado, a un campo de fútbol, y sus aplicaciones van desde la captura de carbono hasta la obtención de agua potable en entornos áridos. En ese sentido, la trayectoria de Yaghi aparece casi como una metáfora perfecta: un niño obsesionado con las moléculas porque vivió la escasez de agua termina diseñando materiales capaces de obtenerla del aire. La ciencia, cuando funciona, no es una burocracia: es biografía, curiosidad, método y recursos puestos a trabajar juntos.

La cuestión es dónde se dan hoy esas condiciones. Durante mis años enseñando en Shanghai, en un programa de IE que utilizaba las instalaciones de Fudan University, yo esperaba encontrarme con una universidad tradicional, pesada, casi caricaturescamente comunista: profesores detrás de una mesa leyendo apuntes, solemnidad, jerarquía y poca interacción. Me encontré exactamente lo contrario: instalaciones modernas, profesores formados en algunas de las mejores universidades del mundo, clases dinámicas, participativas, método del caso, y una propuesta de valor que entonces me pareció inquietantemente potente. Mi impresión fue que, cada vez más, un occidental podía plantearse ir a China, estudiar allí, aprender chino a nivel operativo, graduarse, entender de verdad cómo se hacen negocios en el país y salir con algo mucho más importante que un título: una competencia bicultural. La complejidad del idioma era y sigue siendo una barrera enorme, pero también una barrera estratégica: quien la supera no aprende simplemente vocabulario, aprende una forma distinta de mirar el mundo.

Lo que entonces parecía una hipótesis hoy empieza a parecer una tendencia estructural. Tsinghua no solo aparece ya instalada en la élite de los rankings internacionales – Times Higher Education la mantiene en el puesto 12 mundial, a Peking University en el 13 y a Fudan en el 36 en su ranking 2026 – sino que China domina cada vez más indicadores de producción científica. El Nature Index 2025 sitúa a China como primer país en contribución a publicaciones de alta calidad en ciencias naturales y de la salud, con la Chinese Academy of Sciences en primera posición institucional, Zhejiang University en tercera y Tsinghua en cuarta. No hablamos únicamente de rankings reputacionales, siempre discutibles, sino de producción científica observable.

Además, China está haciendo lo que hacen los países que tienen una estrategia: alinear universidades, financiación, tecnología e industria. Mientras muchos sistemas occidentales siguen discutiendo si la inteligencia artificial debe prohibirse en el aula, China multiplica los programas universitarios de inteligencia artificial. Según China Daily, más de seiscientas universidades chinas cuentan ya con grados de inteligencia artificial, frente a solo treinta y cinco instituciones aprobadas en 2018, y al menos noventa universidades del grupo “Double First-Class” han creado escuelas o facultades relacionadas con inteligencia artificial. Puede haber propaganda en el envoltorio, naturalmente, pero la escala es importante. La innovación no surge solo de una buena idea: surge de una masa crítica de personas, laboratorios, datos, empresas y ambición.

Mientras tanto, Estados Unidos parece decidido a destruir una de sus ventajas competitivas más importantes: su capacidad de atraer extranjeros brillantes y convertirlos en parte de su sistema. Un artículo del New York Times sobre los Nobel ganados por inmigrantes recuerda que, en lo que va de siglo, el 40% de los premios Nobel estadounidenses en física, química y medicina fueron obtenidos por científicos nacidos fuera del país. Yaghi lo expresa con claridad: cerrar la puerta al talento extranjero no protege la ciencia norteamericana, la empobrece. El Peterson Institute estima que la emisión de visados de estudiante está alrededor de un tercio por debajo de lo normal y que una reducción sostenida de graduados STEM extranjeros podría costar a Estados Unidos entre 240,000 y 481,000 millones de dólares anuales de PIB en una década. NAFSA, por su parte, calcula que una caída fuerte en nuevos estudiantes internacionales supondría 7,000 millones de dólares menos y más de 60,000 empleos perdidos.

La administración Trump ha terminado de convertir ese deterioro en una señal inequívoca. Para muchos estudiantes internacionales, Estados Unidos ya no es el lugar al que se va a cumplir un sueño, sino un país en el que hay que demostrar continuamente que uno no es sospechoso. Visados inciertos, controles arbitrarios, miedo a las redadas del ICE, sensación de no ser bienvenido, riesgo de ser rechazado en una frontera tras años de inversión personal y familiar. La excelencia universitaria no vive solo de laboratorios y papers: vive de reputación, de clima institucional, de apertura, de confianza. Y cuando esa confianza se rompe, el talento, que es móvil por definición, se va a otra parte.

La ironía es impresionante. Durante años, Occidente miró a China como un país capaz de fabricar barato, copiar rápido y escalar industrialmente. Ahora empieza a descubrir que también puede atraer científicos de primer nivel, formar estudiantes internacionales, invertir en campos estratégicos y presentarse como un destino académico con futuro. Aprender chino sigue siendo difícil, sí. Vivir en China implica adaptarse a códigos culturales, políticos y sociales que no son triviales, también. Pero para un joven ambicioso que quiera entender el siglo XXI, quizá esa dificultad sea precisamente parte de la propuesta de valor.

La pregunta, por tanto, no es si Tsinghua llegará a ser como Harvard, Stanford o MIT. Esa ya es una pregunta antigua, formulada desde la nostalgia de un mundo que ya no existe. La pregunta interesante es si Harvard, Stanford o MIT seguirán siendo capaces de atraer el talento que las hizo grandes, mientras su propio país lo trata como una amenaza. Y ahí es donde el movimiento de Omar Yaghi deja de ser una noticia académica para convertirse en una señal geopolítica: el futuro no se decide sólo en fábricas de chips, modelos de inteligencia artificial o presupuestos militares. También se decide en las aulas, en los laboratorios y en la cabeza de un estudiante que, al elegir universidad, decide en qué visión y en qué civilización quiere apostar su plan de vida.


This article is also available in English on my Medium page, «Why a foreign-born Nobel laureate is leaving the United States for China»

21 comentarios

  • #001
    Manuel - 11 julio 2026 - 11:43

    Desde hace bastantes años voy observando las fuerzas mas intensas que mueven el planeta y sus consecuencias.
    Tanto China como EEUU (y sus satelites occidentales) estan siendo absolutamente fascinantes.
    En 1980 China tenia ¡¡¡ 800 millones de pobres severos !!!. EEUU era un imperio cultural, economico y sobre todo militar.
    Estamos asistiendo en vivo y en directo al mayor choque de imperios que haya visto la historia.
    Personalmente me lo estoy pasando pipa.
    Aunque advierto que el futuro lleva al abismo inevitablemente.
    El post de hoy es una faceta de todo el entramado de una realidad muy compleja.
    Si el sistema de democracia capitalista-liberal da como resultados la eleccion de Trump y el comunismo la de Xi creo que no hay eleccion. Se eligen solos.
    SALUDOS

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  • #002
    Guillermo - 11 julio 2026 - 12:00

    China no es perfecta, pero tener planes a 5,10,15 años le da mucha ventaja.
    El sentimiento de nación y unión es vital.
    En otros países competimos entre socios, jugamos al individualismo y apostamos por planes a corto tiempo.

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  • #003
    Benji - 11 julio 2026 - 12:12

    Intercambio de hegemón de manual. Esperemos que esta vez sea sin una guerra

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    • Manuel - 11 julio 2026 - 12:33

      Me cuesta trabajo pensar en un imperio-hegemon que pudiera existir sin abuso.
      China es muy compleja y tiene muchas cosas decentes y otras que no lo son tanto.
      EEUU… es otra cosa. Su historia esta basada en un genocidio mas esclavitud. Y ha dejado clara sus posiciones. 250 años de existencia y 15 de paz. 20.000.000 de muertos o muchos mas (depende de las fuentes) por todo el planeta. Por donde han pasado han dejado caos, destruccion y dictaduras.

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  • #005
    Manuel - 11 julio 2026 - 12:24

    Odio los imperios.
    Vaya por delante y de forma transparente desde donde hablo. Me declaro anarquista. Odio el poder. No conozco caso en la humanidad que haya poder y no se pase al abuso del mismo.
    Los imperios siempre han caido desde dentro.
    Y EEUU en 250 años solo cuenta con 15 años de paz. Y las guerras que le han declarado se pueden contar con dos dedos y te sobraria uno.
    Nadie sabe la cifra exacta de millones de muertos que han ocasionado en todo el planeta.
    Y ahora se estan suicidando.
    Y se estan llevando el planeta entero a su agujero negro mental.
    La ciencia solo era un instrumento para su avaricia.
    Y ahora coceando contra una realidad que ni siquiera entienden estan acabando con ella dentro de su territorio.
    El final esta siendo apoteosico.
    SALUDOS

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  • #006
    Juanjo - 11 julio 2026 - 12:46

    Y un sistema educativo en primaria y secundaria serio y exigente; que la excelencia universitaria se siembra antes. Nada que ver con nuestras leyes educativas de pandereta, donde unos se centran en que prácticamente se apruebe a todo el mundo por decreto ( igualación por abajo) y otros solo ven negocio ( privatización masiva).
    Quizás el siguiente movimiento sea atraer también a estudiantes de secundaria a determinados centros en China. Ignoro si ocurre ya. Pero hay que preguntarse seriamente también, cuantos de nuestros centros educativos de primaria o secundaria, tanto públicos como privados, resultan atractivos para atraer estudiantes extranjeros…

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  • #007
    Xaquín - 11 julio 2026 - 13:08

    Hay una novela llamada El problema de los tres cuerpos, donde el planeta Tierra tiene que unirse , para neutralizar el ataque de un sistema extragaláctico.

    Siempre me resultó alucinante, que tuvieran tanta preponderancia los chinos en la trama de esa novela… los personajes más lúcidos suelen ser chinos (populares, pero ya superadas las purgas del maoísmo inicial).

    Y leída hace dos décadas, resultaría una pueril magnificación del chinismo maoista. Pero una vez pasadas los primeros 20 años del XXI, es algo que se ve como lógico, como un cambio de paradigma… los chinos dirigen el proceso de salvación (en la novela), con unos usamericanos y unos europeos en posición totalmente secundaria.

    Y hablo como lector científico, porque si algo tiene la novela es que falta toda la chulería típica yankee y, por el contrario, suene a lo mejor de la CF asimovniana. Los chinos populares parecen normales (en B/N).

    Yo pienso que va siendo hora de dejar el amanerado pensamiento siliconiano del Valle de Lágrimas y pasemos a usar una perspectiva más cuántica (confuciana en este caso) de la estructura socieconómica de un país enorme y milenario. Que sobrevivió a la Gran Hipócrita Europa… y la está superando con creces!!!

    La teoría marxiana, prostituida por el leninismo, no se debilita tanto por las «paridas» socieconómicas de los USA (el pope Schumacher y la Famosa Escuela incluidos), como por el realismo «popular» de la China Popular. Algo que no tiene nada que ver con las llamadas Democracias Populares, que intentó viralizar el fallido estado soviético.

    Y, por cierto, que la serie de TV sufre una cierta desnaturalización occidentalista.

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    • Juanjo - 11 julio 2026 - 13:28

      Hay dos series. Supongo q tu comentario final va por la serie americana ( con esa manía tan USA de sacar sus propias versiónes, generalmente muy inferiores a las originales). La serie original china, con subtítulos, es bastante fiel a la novela original, y efectivamente, ambas, novela y serie, han sido lo primero que he recordado al ver este post de hoy de Enrique: China lleva anunciando su preponderancia científica y de excelencia desde hace tiempo, si.

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    • Alqvimista - 12 julio 2026 - 09:01

      Apunte para los no interesados en la Ciencia Ficción: la novela El Problema de los Tres Cuerpos está escrita por el chino Cixin Liu. Es lógico que los héroes sean chinos y los occidentales seamos los segundones.

      https://es.wikipedia.org/wiki/Liu_Cixin

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  • #010
    Juan T. - 11 julio 2026 - 13:26

    Solo hay que perguntar al pianista Lang Lang como funciona el sistema educativo en China.

    De momento tus padres no tendrá una pensión del gobierno; su pension es su hijo, asi que no escatimarán medios para darle la mejor educacion que le permita ganar el mayor dinero posible para que pueda mantenerlos en su vejez.

    ünele a esto que ahora los chinos son las personas mas materialistas y egoistas del mundo, en el sentiodo de que están obsesionados con el dinero (logicamente , por que eran los mas pobres del mundo, incluso mas que los africanos), pero saben que el estado solo va a promover que puedan trabajar pero no les van a ayudar en nada mas (la sanidad es privada, en un pais que se dice comunista).

    Por otra parte los niñis chinos no quieren ser futbolistas ni youtubers, quieren ser aquello donde puedan ganar mas dinero pero sin caer en fantasias, es decir, quieren ser ingenieros, y de hecho se licencian 5 millones al año en STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).

    Unele el grado de exigencia que tienen consigo mismos como estudiantes a la facilidad que tienen con las materias que mas futuro tienen como Matematicas, Fisica, Quimica, etc, y me cuentas
    (Un estudiante promedio chino estudia 55 horas semanales).

    Los padres utilizan cualquier vacio en el dia para llenarle con horas extraescolares.

    Y ahora, para aquellos que hablan de la dictadura china, preguntale a cualquier chino, que no hace mucho admiraba y envidiaba a occidente, que le parece ahora su pais comparado con Europa, o mejor aún con la USA Trumpista.

    Lo peor del asunto no es que China no sea un apotencia agresiva, que nunca lo ha sido ni lo sera.

    Lo peor es que viven para si mismos y les importa una mierda lo que suceda en el resto del mundo, entre otras cosas por que pueden prescindir del resto del mundo, mientras sigan siendo la fabrica del mundo…y lo seguirán siendo.

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    • Manuel - 11 julio 2026 - 16:59

      Tienes una vision de China absolutamente… turbia y erronea.
      SALUDOS

      Responder
      • Juan T. - 11 julio 2026 - 23:40

        Pero claro, no dirás cual de los datos es erróneo.

        Responder
        • Manuel - 12 julio 2026 - 16:12

          Busca en la red y no te fies de los datos del propio gobierno chino.
          Pensiones en China ultimos 30 años.
          Salarios en China ultimos 30 años.
          Casas en propiedad ultimos 30 años.
          Solo son ejemplos de lo que puedes encontrar.
          Creo que te llevaras una sorpresa.
          En cuanto a la extincion de la pobreza extrema de 800 millones de personas desde 1980 simplemente no hay nada parecido en la historia humana.

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      • Alqvimista - 12 julio 2026 - 09:12

        Ya sé que no es lo mismo, pero he visto suficientes películas chinas como para coincidir totalmente con lo que dice. Es como ver cine español de los años cuarenta-cincuenta, muchísimo cine casi desconocido que retratan perfectamente la vida diaria de aquella España.

        No dudo del esfuerzo chino para sacar de la pobreza a la mitad de la población, pero aún así no hay político de izquierda que quisiera eso como forma de vida para los europeos. Sus postulados se parecen más al liberalismo extremo que tanto se critica en Europa.

        Responder
    • El hombre que rie - 12 julio 2026 - 07:10

      La mayoría en Hollywood y CEOs de tecnología estan casados con personas de nacionalidad china. American James McGee (diseñador de videojuegos) reside en China desde 2005.
      La serie The Expanse asegura que los humanos del planeta Marte tienen el idioma chino como oficial y sólo utilizan inglés cuando se comunican con los humanos de Tierra.

      Es un concepto que se lleva usando desde hace mucho

      Responder
  • #016
    Sergio Espósito - 11 julio 2026 - 13:36

    La crisis de las universidades estadounidenses es un reflejo del gran problema de polarización que tiene esa sociedad.

    El estadounidense de a pie se siente desconectado de las universidades élite, que a su vez los miran por encima del hombro. Añádase al cuadro que el presidente del país les ha declarado la guerra, pues el caos está servido

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  • #017
    tonyon - 11 julio 2026 - 16:07

    Es absurdo que nadie quiera hablar o escribir en chino, con su lamentable en estos tiempos ya con miles de estúpidos signos, en vez de usar ya de una vez, por su feroz pariotismo, el abecedario y numeración «occidental», que es el que de verdad va hacia el Futuro.

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    • Manuel - 11 julio 2026 - 17:03

      ¿Miles de estupidos signos?
      Me encanta tu nivel medio de chino.
      SALUDOS

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    • Alqvimista - 12 julio 2026 - 09:23

      Los dos últimos siglos han estado dominados por los imperios Británico y Norteamericano, ambos utilizando el Sistema Imperial de Medidas en vez del ya existente Sistema Métrico Decimal, no te digo ya los imperios anteriores, desde el asirio hasta el español.
      Así que tampoco vamos a criticar cómo escriben y miden las cosas los demás.

      https://www.instagram.com/reel/DaYHnwfOIFi/?igsh=MWY0ZWsyY2Z6bGtjcA==
      XD

      Responder
    • Denial - 15 julio 2026 - 11:32

      ¡Eso! Que aprendan Español.

      Responder
  • #021
    Javier Lux - 12 julio 2026 - 00:31

    Bueno, ya hay varios sectores de ciencia donde los últimos y mejores «papers» del área está publicados en chino mandarín! Toma ya!

    Si quieres estar a la última en Química de Baterias, Electromecánica de «battery packs», o testeo de hardware, perparate a leer PDFs en Chino Mandarín. Y parece que Pharma también, ya hay más ensayos clíncos en China que en USA https://www.bmj.com/content/392/bmj.s221

    Seguro que hay mas sectores así, con el Chino Mandarín como lengua principal.

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