Y después de la pandemia… ¿cómo trabajaremos?

IMAGE: Statista (CC BY-SA)

A medida que las campañas de vacunación en muchos países van avanzando, la posibilidad de volver a trabajar en una oficina como antes de la pandemia vuelve a tomar cuerpo, y las compañías empiezan a hacer sus planes de desescalada.

La ocasión supone un momento ideal para evaluar la proactividad y la vocación de innovación de las distintas culturas corporativas: la pandemia y los cambios de hábitos y preferencias que ha traído consigo supone una oportunidad única para tratar de modificar hábitos, plantear cambios positivos y adoptar actitudes flexibles, pero no todas las compañías y directivos tienen la capacidad de aprovecharla. Para muchos de ellos, que el 65% de los trabajadores que han experimentado el trabajo distribuido durante la pandemia quieran seguir trabajando de esa manera, que el 33% quieran plantearse modelos híbridos que combinen trabajo distribuido con la oficina, y que únicamente el 2% quiera volver a trabajar a la oficina como hacían antes de la pandemia no es un cambio significativo: en la práctica, van a hacer lo que les digamos que hagan, y sus preferencias son, en ese sentido, lo que menos importa.

¿Cómo evaluar a tu compañía en función de sus actitudes ante la salida de la pandemia? Parece relativamente sencillo plantear un pequeño gradiente:

  1. Compañías «trogloditas«: la prehistoria es el tiempo de los «empresaurios», para los que lo único que importa, pase lo que pase, es volver a trabajar como lo hacíamos antes de marzo del 2020. Que muchos trabajadores se hayan adaptado muy bien al trabajo distribuido y hayan encontrado en él ventajas significativas, como la ausencia de desplazamientos y atascos, es lo de menos: en la mentalidad de taller de la revolución industrial de sus directivos, esos trabajadores probablemente buscan seguir trabajando de esa manera porque así pueden escaquearse más, y eso hay que evitarlo como sea. De hecho, muy posiblemente hayan obligado a sus empleados a volver a la oficina cuando ni siquiera era seguro hacerlo, y los han tenido trabajando con la mascarilla puesta todo el día. Todo sea por el micromanagement.
  2. Compañías «reticentes«: el plan por defecto es la vuelta al trabajo en las mismas condiciones de antes de la pandemia, aunque en algunos casos pueden plantear excepciones que permitan a algunos empleados seguir trabajando en modo distribuido. En esos casos, sin embargo, es probable que la actitud de la compañía se limite a no hacer nada, a no poner en práctica ningún tipo de medidas que favorezcan o faciliten el trabajo distribuido. De hecho, es probable que aquellos trabajadores que opten por el trabajo distribuido terminen viendo perjudicadas sus posibilidades de desarrollo profesional.
  3. Compañías «generalistas»: pueden llegar a plantear políticas que permitan a los trabajadores que así lo deseen mantener algunos hábitos de trabajo distribuido, pero esas políticas serán de tipo general, reglas concretas a las que todos los trabajadores deberán adaptarse por igual. Es posible que planteen la pérdida de ciertos beneficios en caso de optar por el trabajo distribuido, y habitualmente, no harán cambios ni replanteamientos de ningún tipo en sus oficinas.
  4. Compañías «abiertas»: están dispuestas a plantear acuerdos flexibles con sus empleados en función de sus necesidades, a adaptarse a algunas de sus preferencias, y se plantean remodelar sus oficinas o incluso sus organizaciones enteras de manera que se adapten a un contexto que perciben ya como claramente diferente del que había antes de la pandemia. Algunas pueden incluso llegar a plantear esa apertura como una ventaja competitiva y una manera de mejorar su capacidad de atracción de talento.

Incluso dentro de las organizaciones más tradicionales y conservadoras, plantear que no ha habido un cambio de contexto resulta sumamente difícil o propio de una ceguera mayúscula, y más cuando desde compañías tecnológicas como Microsoft hasta la administración norteamericana están implantando ese tipo de políticas de flexibilización progresiva hacia el trabajo distribuido. Hablamos de un cambio dimensional en la percepción del trabajo distribuido, que va a conllevar incluso cambios en las jerarquías de las organizaciones. A medida que las fuerzas de trabajo se hacen más distribuidas y asíncronas, el papel tradicional de los mandos intermedios consistente en la monitorización de la productividad y en la optimización del desempeño individual, se vuelve cada vez más redundante e innecesario.

Por otro lado, muchos empleados, a medida que sus compañías se empeñan en volver a encerrarlos en sus oficinas, se sienten quemados con esas culturas corporativas ultraconservadoras, lo que los convierte, a medio plazo, en candidatos a una mayor rotación, sobre todo cuanto más valor perciban que tienen en el mercado. Eso llevará a las organizaciones más conservadoras a experimentar el temido «efecto Mar Muerto«, que se produce cuando las prácticas de gestión de una compañía dan como resultado que los trabajadores más competentes se vayan buscando pastos más verdes, mientras que los menos competentes permanecen en la empresa.

¿En qué tipo de compañía trabajas?


This article was also published in English on Forbes, «How would you rate your company’s response to distributed work in the post-pandemic world?«


26 comentarios

  • #001
    Juan T. - 29 mayo 2021 - 20:45

    La única empresa en que no es posible el efecto «Mar muerto» es la de «Funcionarios del Estado S.A.»….afortunadamente…por que si se va el 10% que trabaja, apaga y vámonos.

    Responder
    • JM - 29 mayo 2021 - 21:54

      Pues yo conozco funcionarios, concretamente del estado, que trabajan tanto como en la empresa privada.

      Por desgracia otros que conozco del ayuntamiento están de televacaciones.

      Responder
      • Chipiron - 30 mayo 2021 - 12:20

        Yo soy funcionario y en mi departamento hay un jardincillo de actitudes frente al trabajo.

        Yo siempre he defendido que el concepto de funcionario cómo el que tenemos en España es propio del siglo XX, no XXI.

        Y por último comentar, que con la poca flexibilidad laboral en nuestro país, existe una segunda clase de funcionarios: los que hace 30 años que trabajan en una misma empresa y que, en el fondo, preferirían ser despedidos por la cuantiosa indemnización que recibirían, por lo que su productividad puede haber caído por los suelos.

        En general, creo que en España se necesitan más zanahorias para los que producen de verdad y más palos para los que solo calientan una silla, tanto en el funcionariado como en la empresa privada.

        Responder
  • #004
    JM - 29 mayo 2021 - 21:50

    Pues yo trabajaba hasta hace poco en una de tipo 2 con un director de tipo 1, que nos hará trabajar todo en presencial en cuanto le dejen

    A partir de Junio en una de tipo 3, siendo una de las razones para el cambio la mentalidad de la empresa sobre la conciliación familiar.

    Responder
  • #005
    Gorki - 29 mayo 2021 - 23:12

    Con el tiempo, el teletrabajo será una opcion tenida en cuenta en funcion del trabajo a realizar como es ahora externalizar ciertos trabajos con empleados autónomos

    Y se hará, porque resulten ser los sueldos del teletrabajador mas reducidos que los de asistencia a la oficina.

    Posiblemente y para buscar sueldos bajos, el teletrabajo 100%, no el híbrido, se contrate en paises del tercer mundo.

    Responder
  • #006
    IGORMÓ - 30 mayo 2021 - 08:55

    El teletrabajo trae muchas ventajas, tal vez demasidas para obviarlo.

    Responder
  • #007
    Chipiron - 30 mayo 2021 - 12:26

    En mi Universidad, justo antes de la pandemia, se había iniciado un plan piloto de teletrabajo para la conciliación familiar entre el PAS (Personal de Administración y Servicios). Los que somos PDI (personal docente e investigador) nunca hemos fichado.

    Pero está claro, la pandemia ha demostrado la posibilidad de teletrabajar sin reducir el rendimiento. Mi hermano trabaja en Orange y les han anunciado un plan mixto: dos días obligatoriamente presenciales y 3 a discreción.

    Responder
    • Gorki - 30 mayo 2021 - 13:58

      El plan mixto no me parece mal, pero no llego a entender la obligatoriedad de acudir determinados días a la oficina fijados a priori. De acuerdo que hay cosas que solo puedes hacer en la oficina, como por ejemplo reunirte con otros empleados, ¿pero por qué a fecha fija y forzosamente?

      Responder
      • Chipiron - 30 mayo 2021 - 15:26

        Hola Gorki!

        Coincido contigo.

        Sé por mi hermano que en Orange el trabajo 100% colaborativo en las épocas más delicadas no les bajó la productividad.

        Supongo que, poco a poco, relajarán las medidas cuando vean lo absurdo que es obligar dos días de presencialidad.

        Y es que además, el caso de mi hermano es curioso:

        Él vive y trabaja en Barcelona. Su jefe y parte del equipo están en Madrid. Y le tocaba levantarse a las 5am, al menos un par de veces al mes, para reuniones presenciales de todo el equipo.

        Hasta 2018: Fue a Madrid a una de esas reuniones simplemente para ser informado que se había cancelado.

        Pilló tal rebote que su propuesta llegó a las altas esferas.

        Resultado: Una empresa, paradogicamente de telecomunicaciones empezó a plantearse el uso de la videoconferencia…

        Ahora se plantean cerrar algunas oficinas en alquiler en Barcelona y que»los desplazados» como mi hermano trabajen desde casa…

        Todo esto justo antes de llegar la pandemia…

        Responder
  • #010
    LUA - 30 mayo 2021 - 16:24

    Primero dejar claro, que no estoy en plan “tocacojones” para discutir lo que diga eDans…

    La afirmación de Gorki, y no es la primera vez que la plantea, es que nos podemos enfrentar a una deslocalización por una simple cuestión de “precio de mercado”, no de “valor del empleado”. No nos engañemos, ya ha ocurrido con los temporeros, donde desde hace años, vemos como los locales, son sustituidos por foráneos, solo porque son “más baratos”… Eso debería estar muy seriamente regulado e incluso prohibido, si esas plazas pueden ser cubiertas por gente local (a menos que no estemos hablando de oncólogos, físicos o matemáticos, etc de indudable prestigio, es decir, que si el motivo es el precio por encima de la formación o capacidad, no se permita).

    Me siguen chirriando las cifras de eDans, que nos habla de un 65% que quiere el teletrabajo… Donde? Porque las cifras, de este nuestro país (y ya se dijo en comentarios anteriores), son justo las contrarias (ya puse este enlace en un artículo anterior):

    El 88% de los empleados preferiría no tener que teletrabajar de forma habitual

    Amen, de los problemas añadidos:

    ¿Qué fue de los teletrabajadores en la España vaciada? «En cuanto esto mejoró, se fueron»

    Creo que el primer problema, es querer equiparar lo que ocurre en otros países, con el nuestro. Empresas diferentes, directivos diferentes, empleados diferentes. Diferentes idiosincrasias. Es posible, que por la forma de pensar/operar en USA, se puedan tomar otras determinaciones… Y aun así, podemos ver que:

    Google no pagará sueldos de Silicon Valley a sus teletrabajadores: reajustará el salario en función de dónde se ubique el empleado

    O esto otro:

    Amazon y Google ya se han cansado del teletrabajo. El regreso a la oficina está a la vuelta de la esquina

    Yo no soy representativo de nada. Me gusta el teletrabajo y lo he practicado en la medida de lo posible en pandemia. Pero trabajo para siete consultoras de formación, y tres de ellas, en estos últimos 15 días, nos han remitido sendas circulares a los profesores, avisando que frente a la nueva obertura de subvenciones (formación continua en empresas) o lo que es lo mismo, que vuelven los cursos, vamos a volver a lo presencial. Tanto es así, que dos de ellas (aunque los cursos son en Catalunya, son de Madrid y Pais Vasco), nos ha sugerido que vayamos informando de nuestro ritmo de vacunación para darnos prioridad en la asignación de los cursos.

    Como veis, lo que pasa fuera, no es aplicable aquí. Y hasta aquí de momento, porque ya seria repetir lo que en otros muchos comentarios he/hemos dicho.

    Quizás, el segundo error (y esto, también lo digo a menudo) es confundir lo que “nos gustaría”, con la cruda realidad. Y eso de que los sueños se vuelven realidad, es Peter Pan…

    Estoy muy de acuerdo (aunque matizaría algunas cosas) con la clasificación que ha hecho eDans sobre empresas/empresarios… quizás yo lo reduciría a solo dos categorías…

    Por lo visto en otros comentarios, yo apostaría por la eliminación directa del funcionariado administrativo y darle tratamiento de empresa directamente. Veríais que pronto la administración se pone las pilas y un tramite se reduce a un día. Si en presencial se “columpian”, no quiero pensar desde sus casas…

    Responder
    • Gorki - 30 mayo 2021 - 16:41

      Claro que se puede obligar por ley a que se contrate un nacional antes que un extranjero.

      Pero no lo veo muy razonable, si lo que pasa es que el nacional exige ademas, que le pagues mejor que al extranjero,

      Responder
      • LUA - 30 mayo 2021 - 17:19

        No Gorki. Ninguna ley obliga a eso, o no tendriamos los problemas que tenemos como los mencionados con temporeros.

        Aqui la cuestion no es que «se te pague mas que a ellos», sino que se te pague lo tuyo. Ellos estan aqui porque cobran menos de lo que normalmente se pagaba.

        Si eso no es un problema de empleado, sino de empleador.

        Responder
        • Gorki - 30 mayo 2021 - 17:43

          Tambien quieren los empresarios que los productos se lo paguemos a lo suyo.

          LO malo es que siemptre queremos que pague otro, pero cuando vamos al supermercado compramos «Lauki» porque vale unos centimos menos que «Pascual»,
          ¿Ttambien quieres que por ley paguermos «lo suyo»?

          Responder
          • LUA - 30 mayo 2021 - 18:05

            Me dices entonces, que lo justo, para pagar menos en el super, hay que «explotar» al trabajador??? Hacerle trabajar, casi gratis?

          • Gorki - 30 mayo 2021 - 19:26

            No pusco la justicia sino la verdad, Si tu, (y yo). pagamos lo menos posible, solo vende el que va con el precio mas barato, y para tener el precio mas barato, solo puede hacer una cosa. reducir costes, y uno de los costes de la produccion, es la mano de obra,

            Si fuera una ONG. pagaria magnificamente a los agricultores y lo venderian caro anunciando que es «Un precio justo»,

            Pero sus posibilidades de éxito en este asqueroso mundo capitalista, son escasas.

          • LUA - 30 mayo 2021 - 19:42

            Pues igual la solucion pasa por el comercio «Justo» o por el «local» (yo solo compro cosas que se que se producen aqui al lado en la medida de lo posible, aunque la diferencia signifique centimos o en segun que, algun euro de mas)

            … pero vamos… que nos vamos del tema (ya echaba de menos esta especialidad tuya) XDD

            La cuestion, es que no tienes porque contratar a «gente de fuera» (en el ambito que sea) solo porque sean mas baratos… es el mercado, lo se… pero por ello, tenemos a ingenieros sirviendo hamburgesas en McDonalds… por no dar valor a lo que hay en casa…

            Para retomar el tema…

            Para que el teletrabajo sea factible, hace falta (lo que siempre digo):

            a) que el trabajo en si, lo permita
            b) que el trabajador este dispuesto
            c) la mas importante, que la empresa este dispuesta… y se ponga como se ponga eDans o Maria Santisima… es el empresario quien tiene la ultima palabra…

      • LUA - 30 mayo 2021 - 17:27

        Por cierto, te echaba de menos… me tenias sufriendo… :P

        Responder
        • Gorki - 30 mayo 2021 - 17:44

          Gracias, Me he pasado unos dias lejos de Internet y comprobado. «Tambien hay vida fuera de Internet»

          Responder
          • LUA - 30 mayo 2021 - 18:05

            Sera que no lo digo veces… XDDD
            Bienvenido… de nuevo…

            (te quiero abuelo) :*

    • Roger - 31 mayo 2021 - 10:41

      Sobre el 88%que no querrian teletrabar de forma habitual… Malditos titulares!!
      En el cuerpo:
      «La opción preferida por los encuestados es la de teletrabajar tres días a la semana, señalada por un 36%, seguida de dos días semanales, con un 32% y un 9% que optaría por teletrabajar cuatro días a la semana.

      Sale que un 45% 3 o mas dias a la semana
      O un 74% dos dias o mas….

      Responder
      • LUA - 31 mayo 2021 - 13:25

        Malditos titulares…. y malditos sesgar la informacion que interesa…

        Solo un 12% de los empleados trabajaría en remoto todos los días. De ellos, la mayoría son mujeres (64%), con una edad promedio de 39 años. El 70% están casados o en una relación de pareja estable, más de la mitad tiene hijos (58%) y lleva cuatro años o más trabajando en su empresa (56%). Entre las razones esgrimidas para trabajar todos los días en remoto, destacan el poder cuidar mejor de la familia (61%), ahorrar dinero en transporte (48%) y practicar algún deporte o hobby (48%).

        En el otro extremo se sitúan los que no quieren teletrabajar nunca, que apenas representan un 4% de la muestra. La gran mayoría de ellos (61%) aduce que carece de los medios necesarios o no puede realizar su trabajo de manera remota, mientras que más de la mitad asegura que prefieren trabajar de forma presencial para estar cerca de su equipo (54%).

        Aqui tienes la fuente original del IESE Business School…

        Solo un 12% de los empleados afirma que le gustaría teletrabajar siempre

        Las interpretaciones, ya si eso a lo subjetivo… :P

        Responder
  • #022
    Xaquín - 30 mayo 2021 - 16:31

    «mentalidad de taller de la revolución industrial de sus directivos,» (EDans).

    Una veta para picar en ella. Sobre todo porque supone un avance, en relación con la mentalidad medieval que aún se potencia entre el empresariado español. Y no solo en buena parte del empresariado, porque la Administración Pública, ocupa un puesto muy arriba en el top de «organizaciones sociales» con mayos adicción al medievalismo «empresarial».

    A ella ni le llegó la revolución industrial. Así que esta segunda revolución tecnológica, le coge con los calzones y las bragas totalmente bajados. De hecho, la procedencia política de muchos «administradores» de lo público resulta una garantía de feudalismo militante. Pues «buenos» son los partidos actuales, como defensores del management (espero que se diga así) eficiente, actualizado en tiempo lo más real posible.

    Y no puedo, por enésima vez, quedarme sin denunciar el estado tan deplorable del llamado sistema educativo. Que nos obliga siempre a nombrar alguna excepción, para evitar que nos tiren huevos podridos intelectuales.

    Yo no les pido una mentalidade asimovniana, pero please, un poco de abertura focal aunque solo dejen entrar un poco de luz en la caverna. Entre otras cosas, por ser la única forma de que el pasto pueda crecer con una altura optima.

    Responder
  • #023
    Gorki - 30 mayo 2021 - 17:54

    Lo de conciliar trabajo y familia BRUTAL
    https://twitter.com/misssexypayaI/status/1373967862197551109?s=20

    Responder
  • #024
    Guillermo - 31 mayo 2021 - 09:11

    Que el teletrabajo ofrece grandes oportunidades y mejoras como el poder trabajar desde cualquier lugar, ahorro de gastos familiares y empresariales, etc.
    Pero no todo es oro y en una sociedad como en la que vivimos que se basa en el consumo, el teletrabajo va a contracorriente.
    Los viajes se reducen, con todo el movimiento económico que generan, los servicios de restauración, textil , consumo, etc también se reducen , es decir no se mueve el dinero, y si no se mueve el dinero, vamos mal.
    Ahora mismo estamos como remeros de galeras, amarrados a nuestro sistema económico siendo esclavo de el.
    Soy de los que opina, que es inviable continuar con el sistema tal y como está instaurado ahora mismo.
    Podemos y debemos cambiar de tipo de sociedad, un cambio profundo equiparable a los cambios tecnológicos alcanzados y que están por llegar.
    Hemos avanzado tecnologicamente pero la parte humana no la hemos desarrollado a la par, hay unos desajustes sociales importantisimos y que cada vez son más profundos.
    Todas las decisiones se toman en base a la economía y así se dejan de lado avances sociales.
    Perdón por el tocho, pero es lunes y el día está nublado :) jajaja

    Responder
    • LUA - 31 mayo 2021 - 13:27

      Pues yo no te quito la razon en nada… XDD

      Responder
  • #026
    Fernando Jiménez - 3 junio 2021 - 06:37

    Enrique Dans nos ha puesto el debate y ¡vaya que juego da!, lo demuestra el interés.

    A mi me gustaría aportar que normalmente los trabajadores susceptibles de tele trabajar son los que trabajan exclusivamente en oficinas, que solo son unos pocos comparados con los que es intrinsecamente obligatorio que lo hagan presencialmente. Igualmente otros plantean teletrabajo, pero ello afecta a la calidad de atención al cliente (bancos, por ejemplo). Yo creo que las empresas deben estar abiertas al teletrabajo, pero deben ser prudentes y valorar las posibles consecuencias a sus grupos de interés.

    Responder

Dejar un Comentario

Los comentarios en esta página están moderados, no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita, por favor, las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, sean dirigidos al autor de la página o a cualquier otro comentarista. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, no utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que las personas puedan comentar sin temor a sentirse insultados o descalificados. No comentes de manera repetitiva sobre un mismo tema, y mucho menos con varias identidades (astroturfing) o suplantando a otros comentaristas. Los comentarios que incumplan esas normas básicas serán eliminados.

 

XHTML: Puedes utilizar estas etiquetas: A ABBR ACRONYM B BLOCKQUOTE CITE CODE DEL EM I Q STRIKE STRONG IMG