Informa Le Monde que Francia acaba de prohibir completamente las llamadas de telemarketing no solicitadas desde ayer 11 de agosto de 2026, un paso fundamental para acabar con una pesadilla que aqueja a una gran cantidad de ciudadanos en países desarrollados. La prohibición es total, sin eximentes ni excepciones, y ofrece además una página web gubernamental en la que denunciar fácilmente y de manera inmediata las llamadas de telemarketing recibidas. Dar tu consentimiento a través de sistemas absurdos, como el esconder una cláusula abusiva en las condiciones que hay que aceptar para cumplimentar una encuesta o participar en una lotería no va a funcionar tampoco: algo no solicitado es algo no solicitado, y no conozco a nadie en su sano juicio que desee recibir voluntariamente llamadas de telemarketing.
No es el primer país que lo hace: Alemania prohibió estas llamadas el 4 de agosto de 2009, con resultados muy razonables. Aún así, se convirtió un poco en un juego de gato y ratón en el que algunas compañías comenzaron a considerar las multas como un coste más del negocio, mientras otras pasaron a operar desde el extranjero para dificultar la persecución legal, y otras se dedicaron a enterrar esas cláusulas abusivas en las condiciones de distintos servicios.
Otros países, en cambio, utilizan sistemas basados en la proactividad del usuario para apuntarse en registros de tipo Lista Robinson que teóricamente deben ser cruzados con las listas que los telemarketers utilizan en sus campañas, con mejor o menor resultado: aunque mi experiencia con la Lista Robinson en España, en la que tengo inscritos y actualizo periódicamente todos mis teléfonos y correos electrónicos, es en general muy buena, lógicamente, no puede esperarse de compañías con la escasísima o nula ética que respeten este tipo de listas o que tengan el menos respeto por las preferencias de sus usuarios. No olvidemos que muchas de estas compañías enfocan su actividad expresamente a estafar a personas de edad avanzada que estiman que ofrecerán menos resistencia y a las que pretenden convencer con llamadas alarmistas, que ofrecen condiciones supuestamente mucho mejores que las que tienen en determinados servicios como electricidad o comunicaciones.
Las llamadas de telemarketing se han convertido en una interrupción habitual en el día a día de muchas personas, y se han normalizado hasta un punto tal que muchos parecen considerarlas un mal menor que simplemente hay que soportar. No es así: se trata de una actividad asquerosa, injustificable bajo ningún punto de vista y que debe ser radicalmente prohibida, como deben serlo también prácticas como el buzoneo, el reparto manual callejero de panfletos, el «parabrising», el «poming» y otras mil estupideces del llamado «marketing de guerrilla» (una basura inmunda que supuestamente justifica a algunos para perseguir y atacar a cualquiera con la excusa de «qué creativos somos»). Necesitamos leyes sólidas e inapelables que permitan multar de manera completamente disuasoria a las compañías que lo lleven a cabo. No hay medias tintas ni debe haber excepciones amparadas por nada: los ciudadanos de un país civilizado tienen que tener derecho a no ser perseguidos ni importunados por ofertas comerciales, y cualquier intento de hacerlo debe ser severamente perseguido.
El caso francés ha generado una gran inquietud en Marruecos, en donde se estima que entre 40,000 y 50,000 personas trabajan en call centers en los que el 80% de la actividad se dedica a la persecución implacable de ciudadanos en Francia. Si algunas compañías sin ética ni sentido común han decidido hacer de eso su actividad principal es problema suyo, y nunca debemos justificarla en función de una presunta creación de empleo. Acabemos con esa auténtica lacra social, multemos hasta la extenuación a quienes pretendan normalizarla o convertirla en un supuesto mal menor, y terminemos con una paradoja evidente: nadie quiere recibir esas llamadas, pero todos las recibimos y nadie hace nada.
Vive la France!
In English on Medium, «France says au revoir to the cold call»


Me alegro.
Lo aiguiente es regular el spoofing que usan centros de llamadas no verificados. Estas semanas recibí varias lamadas de personas «devolviéndome» mis supuestas llamadas porque alguien usó mi número para telemarketing.
La otra opción es bloquear teléfonos extranjeros que realicen más de X llamadas a España sin estar en una lista blanca.
Tal vez hay más cosas, pero se me ocurren a bote pronto estas
Voy a contar un caso propio.
Sufro el spam constantemente en el trabajo, llamadas (que mi teléfono no bloquea por ser número privados dedicados al B2B y que no hacen llamadas masivas) y correos.
Total, que un día se me ocurre crear una servicio para centralizar las compras tecnológicas en los que se registren los vendedores y los clientes con posibles necesidades. De forma que, cuando necesiten algo, lanzan la RFP y se crea una especie de subasta.
Todo beneficios, te puedes quitar llamadas (y reuniones) comerciales con nuevos proveedores ofreciendo sus soluciones, generas competencia y puedes tener varias ofertas para la misma necesidad, etc.
Venga, pues para adelante. ¿Cómo comunicamos esta nueva empresa? Pues habrá que llamar a la gente para que se entere…A la mierda!
En fin, que es difícil. Sobre todo en el mundo de las ventas empresa a empresa.
El problema es que no es retroactivo, y si en su momento te colaron lo de «terceros» ya vas fino…
Por otro lado lo de Robinson, una leche, que llevo años con toda la familia apuntada y se lo pasan por el forro…
Pues hijo, a mí ni una, solo basura que llama desde Italia o UK. Eso sí, hay que renovar la inscripción cada cierto tiempo…
Eso va a gustos eDans… Conozco gente que como tu, todo les va como la seda, y conozco gente que como yo, se acuerdan de San Pitó Pato…
Las generalizaciónes son muy malas (Lua dixit siempre) XDD
Soy esceptico de que vaya a funcionar. Como siempre, habrá que leer la «letra pequeña». Yo tambien recurri a la lista robinson, pero con el paso del tiempo, lo que recibo es una avalancha de ‘llamadas fantasma’.
Lo que pregunto es en qué medida, los legisladores y las operadoras de telefonía son ‘colaboradores necesarios’ de esta actividad asquerosa, como dice Enrique. Más cercana a la delincuencia que a la actividad económica.
A mi me llaman todos los días y es una pesadilla, unas 3 o 5 llamadas que pone fraude posible o llamante no deseado y alguna vez que lo he cogido porque pensaba que era una llamada normal me sale un pitido y cuelga. Espero que en España hagan algo
Más que leyes sólidas e inapelables (ninguna ley debe ser inapelable), se necesita educación (no domesticación) a fondo… eso nos ayudaría a seguir evolucionando como homo sapiens.
Confiar en la política y sus prohibiciones, nunca fue solución para avanzar como especie.
No vale ni para regular la natalidad!!!
Hay determinadas personas y empresas que no entienden lo de la educación. A menudo no basta.
En esos casos lo único que funciona es la cachiporra!
Me alegrare si algo similar se hace en España y es efectivo, pues la realidad es que esta dificultando la comunicación telefónica. Cuando en mi teléfono. recibo una llamada desconocida, tiendo a no descolgar por lo que a veces he dejado de recibir mensajes que si me eran útiles aunque partieran de teléfonos desconocidos. consultas de mçedico, avisos de entrega de proveedores,….
Yo ya dije que mi listado de bloqueados está a punto de dar la vuelta al globo terráqueo; y eso es así, con ley, sin ley y con o sin leche. Total, que espero ver qué pasa en Francia a partir de la ley, porque me da que se me va a rajar la raja de tanto reír…
¿No se aprobó hace unos meses en España una ley que prohibía estas llamadas desde números de móvil?
Me encanta la UE por que siempre hay algún país que prueba las medidas como piloto, y si la iniciativa funciona, los otros pueden adaptarlo rápidamente.
Es una pena que haya tanta gente que no lo valora y vota partidos anti-UE
Para observar lo que hace un país y adoptarlo si funciona no hace falta la UE.
A mí, más incluso que las empresas basura que echan mano de esta piratería comercial, lo que me entristece de verdad son todos esos «agentes» que se lo toman como un trabajo de verdad y se meten en el papel hasta confundirse con él. Entiendo que uno tiene que trabajar, a veces en lo que sea, pero cuando un «agente» empieza a atacarte verbalmente porque tú les rechazas el intento, eso no sale de la empresa, sale de esa persona. Y me ha ocurrido con chavales cara a cara, de esos que vienen a molestarte (e insultarte) presencialmente en tu propia casa y no son capaces ni de decir la verdad sobre de parte de qué empresa vienen (generalmente, una comercializadora eléctrica).
Como defensa moral y económica personal, yo tengo otra lista: la de las empresas que me llaman o tocan a mi puerta, para no contratar nunca nada con ellas.
Sí, eso está clarísimo: nunca, jamás, bajo ningún concepto, ni harto de vino contratar ABSOLUTAMENTE NADA que te quieran vender ni a domicilio, ni por teléfono. Pero NA-DA, ni aunque te traigan lingotes de oro por euro y medio. Es una regla completamente férrea. Pero por más que intento inculcársela a mi madre, a mi suegra o a otras personas, no son capaces de resistirse, y las estafan como a moscas…
Yo estoy en la lista Robinson desde hace mil años y me siguen llamando de «mi operadora de telefonía» sin saber siquiera de cuál soy. Así que por defecto considero toda llamada comercial un fraude potencial y nunca jamás contrataré nada por esa vía. Si quiero algo ya llamaré yo.
Si estás «desde hace mil años» cuando es un servicio que hay que renovar anualmente entrando en la página, o no estás en la lista correcta, o simplemente te ha caducado, me temo…