Desescalada y vuelta atrás

IMAGE: Silviu Ojog (CC BY)

Mi columna en Invertia de esta semana se titula «Empresas sin mandos intermedios» (pdf), y trata, una vez más, de contraponer las compañías empeñadas en no aprovechar la oportunidad de la pandemia para hacer cambios en su forma de trabajar, frente a aquellas que se plantean entender los cambios en el contexto para buscar modelos organizacionales más adecuados.

El progresivo avance de las campañas de vacunación y la evidencia de que las vacunas, como se esperaba, ofrecen una protección prácticamente total ante el virus, está provocando que muchas compañías se planteen ya la desescalada. Ahora bien: ¿debe la desescalada significar una vuelta atrás, una regresión a marzo de 2020 que ignore el aprendizaje adquirido durante la pandemia?

En ese sentido, me gustó especialmente el artículo de Brian Elliott en Harvard Business Review, «It’s time to free the middle manager«, en el que afirma que la pandemia nos está permitiendo comprobar como, a medida que las fuerzas de trabajo se vuelven más distribuidas y más asíncronas, el papel tradicional de los mandos intermedios, el de supervisar el desempeño individual de aquellos que tenían a su mando, se vuelve cada vez más innecesario y redundante. El resultado de esos cambios hacia una cultura de trabajo distribuido, es que muchas organizaciones van a aplanarse, al tiempo que se vuelven sensiblemente más productivas.

La lógica es aplastante: el uso de la tecnología como forma de mejorar la eficiencia de la coordinación. Una organización que trabaja en modo distribuido, independientemente de que algunos o todos de sus trabajadores puedan acudir a una localización física determinada con una relativa frecuencia, obliga al desarrollo de medios y rutinas de coordinación que posibilitan un management más eficaz, que no tiene que centrarse tanto en la vigilancia y el micromanagement, y sí en tratar de coordinar talento.

Este enfoque va a requerir, sin duda, menos desplazamientos. El co-fundador y CEO de Airbnb, Brian Chesky, lo ha dejado muy claro, a pesar de que su interés obvio sería lo contrario: los viajes de negocios nunca volverán a ser lo que eran antes de la pandemia. Muchas personas que estaban prácticamente obligadas a vivir en un avión han podido comprobar durante muchos meses que, en realidad, la coordinación y supervisión que llevaban a cabo como parte de sus responsabilidades pueden hacerse perfectamente en modo distribuido y a través de herramientas de coordinación síncronas y asíncronas. Posiblemente esto no conlleve la eliminación de esos viajes, pero sí reducciones muy significativas en su frecuencia.

Al tiempo, viviremos una crisis de talento: muchos analistas en el mercado norteamericano prevén que millones de trabajadores cambien de compañía tras el final de la pandemia. Por un lado, muchas de las compañías en las que trabajaban se empeñan en obligarles a llevar a cabo una vuelta a la oficina forzosa que muchos ya no están dispuestos a hacer y que les hace sentirse quemados ante una cultura corporativa que consideran absurda. Por otro, surgen nuevos tipos de compañía que se han creado durante la pandemia o que han sabido adaptarse bien al trabajo distribuido, que están perfectamente dispuestas a incorporar trabajadores en ese formato, y a incorporar talento sin preocuparse demasiado, salvo en ocasiones por razones operativas de horario, de en qué parte del mundo están. Ese tipo de factores puede que tarden más en tener lugar en mercados de trabajo de otros países más sometidos a tensiones de oferta y demanda, pero más tarde o más temprano, aparecerán.

El tiempo no para, y su paso lo cambia todo, sobre todo cuando vivimos cambios de contexto tan relevantes como los que hemos vivido. Los que interpreten la desescalada como simplemente una vuelta atrás en el tiempo, terminarán por tener problemas.


This article was also published in English on Forbes, «The pandemic has changed the business environment: there’s no going back«


18 comentarios

  • #001
    Diego Fiorentin - 2 junio 2021 - 17:08

    Este trend se ha desarrollado eficientemente en las empresas tecnológicas.

    Dos modelos exitosos de organizaciones horizontales son Google con sus OKRs y Spotify con sus Agile Squad.

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  • #002
    Juan T. - 2 junio 2021 - 17:16

    En un sistema tan ultracompetitivo los que no tomen medidas se van a ver obligados a tomarlas. Como dice el refrán : Si no pones la regla, se pone sola.

    No creo que Airbnb salga perjudicado con menos viajes de negocios…si yo tuviera teletrabajo me iría continuamente de turista y airbnb sería mi primera opción.

    Las gallinas que entran por las que salen.

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  • #003
    Xaquín - 2 junio 2021 - 18:41

    Haces mucho hincapié últimamente en el papel regulador de la pandemia, acerca del trabajo distribuido. Lo cuál tiene su lógica.

    Pero viendo a los bailadores de Boston Dinamics, por ejemplo, pienso que la disrupción más evidente, tanto para el trabajo distribuido, como para la reorganización profunda de la fuerza de trabajo, vendrá por su incorporación masiva a las cadena de producción.

    La misma palabra fuerza de trabajo, se la dio el amigo Marx (Karl) por lo que tiene de Física el trabajo manual, pero, a partir de aquí, el trabajo manual se lo llevan los «bailadores» y el ser humano se verá obligado a ser, sobre todo, fuerza inteligente.

    La vagancia mental que tanto gusta al mediocre versión de homo sapiens, que padecemos, será cada vez más un lastre a la hora de encontrar eso que podemos llamar «trabajo de producción social».

    Como pasa con el consabido lamento de perder puestos de trabajo, seguimos sin entender que lo básico estará en la «función de un trabajo», no en la «plaza que ocupa» el trabajador. Y la IA no debe estar tanto, para desbancar a la IH, como a la fuerza de trabajo, en su aspecto más físico.

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  • #004
    Naudot - 2 junio 2021 - 18:57

    <>

    ¿Dará lugar la situación aquí descrita a que muchos de estos trabajadores decidan prescindir de la dependencia de este tipo de empresas y depender de sí mismos ofreciendo sus capacidades como trabajador autónomo ?

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  • #005
    sin censura - 2 junio 2021 - 19:16

    Me siento extraño ante este artículo. Antes solía ver el espacio cultural de José Mota y sus personajes estereotipados, como el tío de la Vara, la vieja del visillo, Repu, etc… hasta que por alguna circunstancia que he olvidado pasé alguna temporada sin ver el programa, seguramente porque el horario no me venía bien o porque había otro programa cultural a la misma hora. Está claro que la «gracia» está en seguir esos personajes, su evolución y por tanto busca el humor por repetición. Quien no conozca al intelectural que cito lo pueden ver en josemota.com

    Pues gracias a mi dieta de desintoxicación y dependencia psiquíca a ese espacio, caes en que realmente ese estilo es tramposo en si mismo ( lo de la mentira repetida 1000 veces), o se ha extinguido la creatividad del autor del guión y en las nuevas temporadas ves que la aportación cultural está contenido en uno de los programas, y el resto sobra su visionado.

    Para no caer en ese pecado de repetición, subscribo el comentario siguiente, aunque sea de Lua y no mio al 100%,

    https://www.enriquedans.com/2021/05/y-despues-de-la-pandemia-como-trabajaremos.html#comment-474219

    Y ya si eso no comento más hoy, sino mañana !

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    • LUA - 2 junio 2021 - 21:09

      Oye, yo que te he hecho? XDDD

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      • Sin Censura - 3 junio 2021 - 16:36

        La pregunta que nos hace Enrique

        «¿debe la desescalada significar una vuelta atrás, una regresión a marzo de 2020 que ignore el aprendizaje adquirido durante la pandemia?»

        La respuesta

        Las decisiones que se toman a la fuerza no son decisiones voluntarias sino motivadas por fuerza mayor en las cuales la voluntad de la persona no es tenida en cuenta. Y su axiología similar a la moral burguesa del «novecento». Las preguntas sesgadas pueden tener cabida en la definición clásica de ese movimiento ascético griego, en serio ¿se puede formular de esa manera? equivalentes en su base a preguntarese si has aprendido algo en la pandemia o si te ha merecido el precio que hemos tenido que pagar. Más claro ¿con la cantidad de muertos que ha habido podemos hablar de regresión a marzo de 2020?. Con elipsis faltona incluida pero que es obvia. De verdad ¿Es una vuelta atrás, una normalidad en que las personas nos podemos y vamos a comunicar sin zoom, que seremos libres de ir donde queramos, con quien queramos y cuando queramos?¿ Qué hay mandos intermedios contingentes? Siempre los ha habido y los habrá.

        Aunque no creo que sea hora aún de cantar victoria, por mucho cambio de tendencia, bajada de contagios, bajada de muertes, es cierto que la batalla al covid parece que vaya por buen camino.
        Pero en el momento que eso suceda le pueden dar por culo a las mascarillas, a las conferencias por zoom, a los chroma, y demás sucedáneos on line, y otros muchos etcéteras. ¿Pero que tiene que ver eso con que se cumpla el principio de Peters?

        Las secuelas de la experiencia aparte de la economía, en la salud de las personas, física y la mental son obvias. Hay que ser muy hipócrita para pensar que nos ha servido para aprender algo bueno. Se aprende de lo voluntario no de lo obligado. En lo obligado sobrevives. Y si quizás citando a Nietzsche te hace más fuerte pero si no te afecta el sufrimiento, no ya propio, sino ajeno. Maldito sea el precio que hemos tenido que pagar.

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  • #008
    LUA - 2 junio 2021 - 20:05

    Y con ello, el gran librepensador de los tiempos que corren, a la sazón, ente por el mismo autodenomidado, supradotado, decidió decirnos, que allí abajo, donde habitamos los cuasi inmerecedores de denominarnos, “especie humana”, somos unos vagos, así, sin más, chinpun…

    Que para él, hasta un engendro de cuatro patas, con motores asíncronos encargados de menearlas, tiene más derecho/beneficio, que aquel bípedo, que haciendo uso de la fuerza motriz de sus brazos, menea con arte y salero una escoba, para quitar de en medio la mierda…

    A dicho señor, yo no sé si le hacían bulling de pequeño, o era el típico al que ostiaban en los ratos de patio en su colegio (a fe de Dios, que yo lo hubiera hecho, para que negarlo…), pero todo apunta, que tanto odio hacia la especie humana, algo de trauma, por algún lado, debe de tener…

    pienso que la disrupción más evidente, tanto para el trabajo distribuido, como para la reorganización profunda de la fuerza de trabajo, vendrá por su incorporación masiva a las cadena de producción

    Frase semejante, se me ocurriría a mi en plena catarsis “porrera”, hablando claro… XDDD
    (cosas peores he llegado a dislucidar en ese estado)

    Llevo rato releyéndola, y no alcanzo (igual, porque debo ser uno de esos especímenes descartables de la evolución humana, a criterio del dicente…) a comprender cual es la finalidad de la misma… es que no le veo “el que”.

    En fin…

    La vagancia mental que tanto gusta al mediocre versión de homo sapiens, que padecemos, será cada vez más un lastre a la hora de encontrar eso que podemos llamar «trabajo de producción social».>

    ya la frase en sí, lo dice todo, o casi todo… Caballero Xaquin… se le ocurrió pensar en algún momento, que si tan nefasta resulta ser la especie humana, usted como formador, tiene algo de culpa en el fracaso de la misma? XDDD

    Es que explicándose como lo hace… mis dudas tengo que sus alumnos, no optaran por el suicidio… que mal asunto ese de ser “humano”… XDDD

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  • #009
    Javier Lux - 2 junio 2021 - 23:58

    ¿Y por qué no son necesarios los mandos intermedios?

    Pues simplemente porque el trabajo distribuido y descentralizado (huy! Va de retro Madrid) para que sea exitoso requiere supervisión orientada a objetivos. Por lo tanto si cumple objetivos, no necesita supervisión.

    Y a esto añade que la IA puede tomar muchas de las decisiones que hoy toman los mandos intermedios.

    El futuro es cruel. Vivimos el sueño húmedo de Darwin. ¿Estáis preparados?

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    • LUA - 3 junio 2021 - 00:14

      Ehhhmmmm estooooo ehmmmm ejem….

      Que entendemos por «mandos intermedios»? porque si es a lo que yo estoy acostumbrado, me sobran todos… pandilla de chupopteros sin oficio ni beneficio… (MBA’s, eso si….) XDDDD

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  • #011
    Benjamin - 3 junio 2021 - 09:45

    La subida de la electricidad realmente llega a niveles que el teletrabajo, con preparación de comida a las horas «pico», mayor gasto luz en la casa, etc. hace que a veces me de ganas de volver a la oficina (soy 100% teletrabajo)

    Me planteo si no debería trabajar mejor desde Thailandia o China o latinoamérica para pagar 10$ de luz al mes y listos. Con un Starlink, por supuesto. Viendo las facturas eléctricas se me hace barato el Starlink…

    Pero vamos, lo que ha pasado en mi empresa es que han aumentado los mandos intermedios. Alguien debe gestionar SharePoint, Teams, Proyectos, etc. porque si lo dejas al libre albedrío de los trabajadores, cada maestrillo tiene su librillo y no se estructuran de forma unitaria estos recursos comunes.

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  • #012
    Chipiron - 3 junio 2021 - 11:43

    La verdad es que la herramienta colaborativa que uso (el Word en el Office365/One-drive) es una maravilla.

    Se que hay otras herramientas similares, al menos de Google y puede? que Apple. Pero Office es la herramienta oficial de la Universidad, pues tenemos licencia de campus, por lo que no puedo comparar si es la mejor o no.

    No son pocos los documentos en los que hemos escrito/contribuido on-line y paralelamente varios miembros de mi equipo.

    Y realmente hace totalmente innecesaria la presencialidad (para esta tarea) y el middle management.

    Habrá otras tareas/actividades en las que un «middle management» sea absolutamente necesario.

    Pero la irrupción de las herramientas colaborativas on-line son una auténtica revolución. Ya veis, un autodeclarado «fan-boy» de Apple alabando a Microsoft y su Office 365/onedrive, ;-)

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  • #013
    pedro - 3 junio 2021 - 13:29

    Much ado about nothing.

    Volverá la normalidad y los problemas para compaginar la vida familiar y laboral.

    Llevamos 100 años con la semana laboral de 40 horas. Quienes tenemos que cambiar no lo hacemos.

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    • Chipiron - 3 junio 2021 - 13:43

      En Francia ya han establecido la jornada laboral de 35 horas por ley, si no estoy equivocado.

      Y creo que eso llegará aquí.

      Añadele 3 horas y podríamos trabajar de lunes a jueves 8 horas diarias..

      Yo espero ver los fines de semana de 3 días antes de jubilarme. Esta vez no me juego nada, pero creo que sería un avance social muy importante.

      A medida que la tecnología nos hace más productivos con un crecimiento exponencial, la sociedad demandará trabajo para todos con una jornada laboral de 32 horas y mismo sueldo. Si hay menos trabajo, habrá que repartirlo..

      Cómo es un predicción basada en mi deseo, no estoy seguro de si se cumplirá.

      Tiendo a ser demasiado optimista. Pero creo que con más tiempo y fines de semana de 3 días se potenciará la industria del ocio, quizás en la que los humanos tardemos más a ser reemplazados (turismo, cine, teatro, series de TV, música…)

      Fíjate que buena parte del poderío de los americanos está en el sector servicios (Amazon), películas (Hollywood), software (Microsoft), Internet (Google), parques temáticos y destinos turísticos (Hawai, NY y Orlando)… Es decir » más software que hardware).

      Si se evita la concentración masiva de riqueza y se reparten los beneficios del avance exponencial de la productividad, el consumo durante el tiempo libre se disparará.

      Responder
      • pedro - 4 junio 2021 - 12:12

        La mayoría quiere trabajar MÁS y ganar MÁS.

        Somos «nosotros» los que tenemos que cambiar.

        El socialismo nos dio la década de los 60, la de mayor crecimiento mundial de la historia, seguida muy de cerca por la de los 90 con el neoliberalismo. Se pasó a ver a los trabajadores como un coste a elliminar, empezando por aquello menos cualificado, la fabricación de hardware.

        Ahora las política se ha dado cuenta que putear al obrero y al votante son lo mismo, y tienen que lidiar con Trumpitos y el rechazo a la inmigración.

        Aquí Pedrito tiene un 15% de desempleo y se empeña en que vengan inmigrantes a suplir el deficit de natalidad… Eso le va a costar caro. Va siendo hora de que «entienda» a sus votantes y deje de putearles.

        Responder
  • #016
    Gabriel Fernández - 3 junio 2021 - 17:22

    La verdad que me sorprende el artículo. Cuanto más distribuido está un equipo, más necesario es alguien que lo coordine, por su puesto con las herramientas adecuadas. Y estos coordinadores son los mandos intermedios, líderes de sus equipos.
    Yo trabajo en una empresa de más de 400 personas produciendo, que con el teletrabajo al 100%, en 2020, hemos aumentado nuestra productividad y batido los records de la empresa.
    Gracias a nuestra estructura plana y buena organización, pasar de un trabajo mixto presencial/distribuido a todo distribuido no tuvo impacto y fue muy sencillo.
    Pero, precisamente, la labor de los jefes de proyectos y jefes de equipo ha pasado a ser mucho más importante, para cohesionar los equipos y que las personas trabajen en la dirección adecuada. Distribuir trabajos, estimarlos, poner objetivos a cada persona, organizar el trabajo de los mismos en remoto para que la suma de todos sea lo que se necesita. Detectar problemas, solucionarlos, etc.

    No me imagino una organización de 400 personas con decenas de proyectos, servicios y clientes, que pueda funcionar en remoto sin mandos intermedios. De hecho, en cuanto falta uno, los clientes se aprovechan de los técnicos, los miembros de los equipos dejan de coordinarse para el fin último del proyecto yendo cada uno hacia sus problemas o soluciones particulares, etc…

    No sé qué visión tendrás de los mandos intermedios. En mi opinión deben ser los líderes de sus equipos, y lo buenos que sean, hacen que el trabajo sea bueno y el cliente esté satisfecho.

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    • Enrique Dans - 3 junio 2021 - 17:56

      Te contradices, Gabriel. Si sois, como dices, una empresa con estructura plana, eso quiere decir, literalmente, que hay muy pocos mandos intermedios. Ese es el concepto, precisamente…

      Responder
      • Gabriel Fernández - 10 junio 2021 - 17:17

        3 niveles para 400 personas. CEO – Director de área – Jefe de proyecto. Un jefe de proyecto cada unas 10 personas.
        No sé si es mucho o poco plana, pero sin un jefe de proyectos o jefe de equipo cada 10 personas (o menos), no veo posible que una empresa de software pueda sobrevivir en este mundo tan voraz, tacaño y competitivo. Ahora son más importantes que nunca.
        En mi opinión, es más necesario que nunca la figura del mando intermedio, que sean grandes líderes y grandes profesionales de la gestión y de su negocio.

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