La salida a bolsa de Dropbox y la importancia de una estrategia de innovación coherente

Las claves de éxito de Dropbox, que hoy debuta en el Nasdaq - La Vanguardia

Pilar Blázquez, de La Vanguardia, me llamó para hablar sobre la salida a bolsa de Dropbox, una compañía sobre la que he escrito recientemente y a la que he tenido como invitada en mis cursos de innovación, y ayer incluyó algunos de mis comentarios en su artículo titulado “Las claves de éxito de Dropbox, que hoy debuta en el Nasdaq” (pdf).

La salida a bolsa de Dropbox es uno de esos momentos que los interesados en el mundo de la tecnología deben tener bajo control: se lleva a cabo en un momento malo, con la incertidumbre de una posible guerra comercial con China y los recientes escándalos de Facebook lastrando el mercado, pero junto con la de Spotify el próximo 3 de abril, serán las que proporcionen una idea de las perspectivas actuales de la industria y de las expectativas del mercado sobre ella. En números, la operación deja pocas dudas aparentes: un precio conservador, $21, por debajo de la última valoración privada de la compañía, que se esperaba fuese aún más prudente, pero que se elevó debido a la fuerte demanda de los inversores institucionales, que obviamente ven a la compañía como una buena inversión.

Tras la salida, el precio se elevó más de un 40%, llegó a los $29, y cotiza, en el momento de escribir esto, a $28.48. Si bien la evolución en las primeras horas de cotización no necesariamente refleja el estado de la compañía y puede mostrar una volatilidad elevada, hablamos de una compañía con un valor de más de 11,000 millones de dólares, y resulta interesante plantearse cómo Dropbox ha llegado hasta aquí.

Una idea surgida en el MIT en 2007 a partir de la necesidad de sus fundadores: uno de ellos, Drew Houston, olvidó una memoria USB con archivos que necesitaba en Boston en un viaje a Nueva York y diseñó junto con su cofundador, Arash Ferdowsi, una manera más adecuada de trabajar para evitar ese tipo de problemas, basada en la nube. A partir de ahi, un paso por la Y Combinator de Paul Graham que la ha utilizado como una prueba de su metodología, y un apoyo firme y decidido de su primer inversor importante, Sequoia, que participó en cada una de sus cuatro rondas de inversión y recoge ahora importantísimos beneficios gracias a ello.

Quinientos millones de usuarios registrados, once millones de ellos de pago, y un producto principal en vías de comoditización con importantes competidores como Google, Microsoft, Amazon o Box.com, que inciden en la misma idea de proporcionar espacio en la nube. Frente a esto, una hoja de ruta en la que la propuesta de valor de la compañía se sofistica notablemente y planbtea toda una manera de trabajar, de herramientas de colaboración muy interesantes, y con un control férreo de su tecnología, cuya integración se planteó entre 2014 y 2016 y la llevó a abandonar los servicios de almacenamiento de Amazon AWS, en donde habían alojado los contenidos de sus usuarios desde el origen de la compañía en 2007, y a construir su propia red de centros de datos e infraestructuras. Una decisión sin duda arriesgada y compleja, que desafía la conocida máxima del “hardware is hard”, y que ha permitido a la compañía ahorrar en torno a los 75 millones de dólares, convirtiéndose en uno de los factores fundamentales en sus perspectivas de rentabilidad. Una rentabilidad que se plantea a largo plazo: Dropbox, hasta el momento, nunca ha tenido beneficios. En 2017 perdió $112 millones, lo que supuso un recorte frente a los $326 millones que perdió en 2015 y los $210 millones de 2016, pero los ingresos muestran un crecimiento saludable ($1,11o millones en 2017 frente a $845 millones en 2016), y la compañía mantiene flujos de caja libres positivos desde 2016. 

Una compañía exitosa, con un crecimiento sano y sostenido, que ha dejado pasar más de una década entre su fundación y su salida a bolsa, y que me resulta enormemente interesante por uno de los factores que más valoro: una cultura de innovación fuerte y sostenida en el tiempo, impulsada desde todos los estamentos y niveles de la empresa, que condiciona claramente en positivo  su capacidad para atraer y retener talento, para ser dueña de su propia hoja de ruta a pesar de estar rodeada de gigantes. Lo que Dropbox esté en condiciones de llegar a ser no depende tanto de la genialidad de la idea inicial, como de la coherencia y brillantez de su estrategia y de su cultura de innovación. Veremos como la trata el mercado en el futuro.

 

 

 

This post is also available in English in my Medium page, “Dropbox’s IPO and the importance of a coherent innovation strategy” 

 

12 comentarios

  • #002
    gorki - 24 marzo 2018 - 21:22

    Que conste que Dropbox es una compañía que aprecio y no solo eso, uso (gratuitamente) de forma moderada sus magníficos servicios. Sin embargo esto de las empresas digitales no deja de asombrarme.

    Una empresa de 10 años de vida, o sea que no es ninguna starup que ha encontrado una novedosa, sorprendente y prometedora forma de hacer negocio, con un modelo de negocio rompedor

    Al contrario es una empresa que tiene competencia por todos los lados. Hoy te dan espacio gratuito en “la nube”, hasta por comprar en el super un bote de COLON y ya pagando, ni se sabe. lo que te ofrecen unos y otros.

    Empresa que durante diez años no ha hecho mas que perder dinero sistemáticamente, pero eso si, se ha cargado de servidores que se quedarán obsoletos en un par de años o antes si si se inventa por fin el ordenador cuántico, especialmente adecuado para encontrar en la “nube” un dato dentro de un pajar lleno de bytes. .

    Pues bien, no solo se atreve a salir a BOLSA, sino que sus inversores principales como Secuiia, van a conseguir una pasta. Y,… ¿De quien lo van a conseguir?, – De los que compren hoy sus acciones,…. porque esperan que sigan subiendo en el futuro….

    Esto antes se llamaba timo piramidal, pero parece que ahora es el Non Plus Ultra de los “bissines”- Indudablemente me he hecho viejo y no llego a comprender. lo bueno que es que una empresa pierda todos los meses. una parte sustancial de su capital social.

    • Krigan - 25 marzo 2018 - 01:21

      Bueno, sus pérdidas están bajando, sus ingresos están subiendo, tiene la burrada de 500 millones de usuarios, y sus competidores no consiguen desplazarla. Yo diría que no es mal negocio.

      Mi experiencia es que Dropbox funciona mucho mejor que Drive. Tú también eres un usuario satisfecho de Dropbox. ¿De verdad crees que eso no tiene valor?

      • Gorki - 25 marzo 2018 - 12:13

        El valor de algo que es gratuito, tiene. (ligeros), gastos y no pueden vender los datos porque están cifrados- De gente como yo tienen, si los datos son correctos 489.000 000
        Vamos, lo que se llama ¡un chollo!

        Y tu preferirás Dropbox, pero la mayoría de las empresas que precisan grandes cantidades de espacio en la nube, utilizan el servicio de almacenamiento de Amazon, el mismo que utilizaba Dropbox antes, lo que demuestra que es muy fiable y funcional.

    • Víctor M - 25 marzo 2018 - 14:39

      Coincido contigo, no lo entiendo. Es una compañía exitosa teniendo pérdidas durante tantos años.

    • MauriAriel - 28 marzo 2018 - 17:22

      Creo que no sabes exactamente en qué campo es mejor la computación cuántica, porque en lo de ” especialmente adecuado para encontrar en la “nube” un dato dentro de un pajar lleno de bytes” precisamente no.

      La computación cuántica es mejor (al menos hoy por hoy sobre papel) en todos aquellos problemas en que una aproximación cuántica es mejor que la clásica. Es decir, lo que son cálculos aritméticos por ejemplo…la cuántica es más lenta y carece de total sentido. La que es relativa a encontrar óptimos (básicamente encontrar el mínimo energético), algunos problemas criptográficos y seguridad aquí la computación cuántica es la ganadora por paliza.

      Y por cierto…no faltan un par de años…probablemente falten unos 15-20 hasta que puedan ser usados a gran escala, así que DropBox aun tiene tiempo ;)

  • #007
    Juan Navidad - 25 marzo 2018 - 15:30

    Yo estoy con Gorki. En España una empresa así no tendría ningún recorrido. ¿Diez años de pérdidas y en un ámbito con muchas opciones mejores? Es muy posible que se quede en promesa. En Estados Unidos está siendo cada vez más frecuente que se invierta en proyectos con pérdidas durante muchos años. Lo bueno de salir en bolsa es que así se aumenta la capitalización, algo que le viene muy bien a Sequoia Capital y habrá quienes inviertan y algunos ganarán, pero muchos perderán dinero.

    Me recuerda aquellos años oscuros, más de cuatro décadas en que la Selección Española no se comía un rosco en europeos y mundiales porque se llevaban a todas las promesas que proponían los “expertos” en fútbol de los medios de comunicación. Tuvo que llegar Luis Aragonés con un sistema que había sido un éxito en el fútbol holandés y con ganas de elegir él mismo a los seleccionados y de paso quitar al liante de Raúl para que ganásemos dos europeos y un mundial. Esta empresa que tanto “promete” es como uno de esos jugadores que hacían un “hat trick” y se tiraban seis meses sin volver a marcar, veremos en qué queda… Si le va muy bien, Enrique nos lo recordará en varios temas, pero si se disuelve no volveremos a saber de ella.

    Sinceramente, habiendo la posibilidad de alojar mis contenidos en Mega yo no lo haría en Dropbox. Me fío más de una empresa neozelandesa y un poco punky que una ubicada en un país donde todo está tan monitorizado como mis queridos y odiados Estados Unidos.

  • #008
    JJ - 25 marzo 2018 - 16:22

    Aparte de lo que aquí se discute me pregunto si la nube tiene sentido… (y de que ahora, Sequoia China parece ser más importante que la Sequoia de Silicon Valley, a donde llegan por decenas los emprendedores con nuevas ideas)…

    En qué casos se justifica?

    En general, a los hackers no les gusta guardar nada en la nube. Porqué no les gusta la nube? Los hackers conocen el valor de los datos y la importancia de la seguridad.

    La dialéctica de la nube es la verticalidad: “ellos”, los grandes, arriba y los depositantes, abajo… (quizás, deberíamos cambiar el lenguaje y el concepto por otro más horizontal).

    La nube es como la antigua banca; depositas allí tu capital (que son tus datos) y ellos, de una u otra forma, los explotan en su propio beneficio…

    De verdad necesitamos la nube?

    Los medios de almacenamiento se han ido abaratando y miniaturizando. Si tienes que viajar, te llevas tus MicroSD con lo que necesites.

    La nube, es cierto, puede servir en algunos casos, por ejemplo, para dar servicios de Inteligencia Artificial que requieran mucha potencia informática.

    Pero no sé yo si la nube tiene en realidad tanto futuro como se le supone… La gente, todavía no termina de entender lo que comprenden los hackers, pero está despertando, de a poco, y comienza a sentir el valor de sus datos y la necesidad de seguridad y propiedad sobre estos.

    • Santo - 31 marzo 2018 - 01:37

      O poco conoces a los hackers o poco conoces la nube.

      Creer que tu ordenador es más seguro que la nube de Dropbox resulta casi pueril.

      Por otro lado, la nube se ha creado entre otras muchas cosas, para poder trabajar varias personas sobre un mismo documento desde distintos lugares. Y esa es su grandeza, lo de almacenamiento es casi secundario.

      • Santo - 31 marzo 2018 - 01:40

        Y se me olvidaba, existen herramientas que permiten crear tus propias nubes sin necesidad de recurrir a los de arriba.

        BitCommet creo recordar que fue las más undergraund en su momento. La nube es un protocolo, que algunas empresas usan para prestar un servicio.

        Gracias, un saludo.

  • #011
    Pablo Castro - 25 marzo 2018 - 18:13

    Yo desde la última actualización de Google Drive a sistema integral de backup, echo de menos a Dropbox y su usabilidad. El sistema de sincronización de google me colapsa los recursos durante minutos en los portátiles que tengo :-(

    Igualmente Dropbox me saldría muy caro en comparación a Drive y el salto a servicio de pago ya sabemos que no es una transición fácil.

    Mientras haya inversores…. pues seguirá habiendo servicios freeware competitivos, a sabiendas que son insostenibles en el tiempo. El día que el inversor medio tenga cierta cultura digital, me cuesta creer que estas aventuras no rentables tengan un recorrido tan largo.

  • #012
    Carlos Quintero - 26 marzo 2018 - 15:26

    Dropbox (que no uso pero estoy considerando) tiene una ventaja respecto a todos los demás, y es que se dedica solo a eso. Si eres usuario de Apple y usas su almacenamiento cuando quieras cambiarte de móvil, ordenador, etc. tienes que buscarte otro almacenamiento. Parecido si te mosqueas con Microsoft, Google o Amazon por algo no relacionado con su almacenamiento y te quieres ir. Eso si no lo quitan de su oferta gratuita o te bajan la capacidad de almacenamiento.

    Con empresas como Dropbox (que además se preocupan de proporcionar la mejor experiencia en cualquier dispositivo y sistema operativo) eso no ocurre. El inconveniente, el precio, claro.

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