El fin del motor de explosión no será tal

IMAGE: Maria Itina - 123RFUn buen artículo en Quartz, Gas cars are like horses—one day we’ll just own them for fun (like Elon Musk), incide en el interesante tema de la retirada de las tecnologías obsoletas aplicada específicamente al motor de explosión, que no solo no llegará a desaparecer, sino que muy posiblemente persista durante generaciones simplemente como algo que conduciremos por placer o por diversión.

¿Es el motor de explosión como tal una tecnología obsoleta? Sin duda, hablamos de un entorno en el que muchas marcas aún rivalizan por obtener mejores y mejores rendimientos en términos de eficiencia, y en el que la ingeniería ha llegado a un nivel de sofisticación elevadísimo. El motor de combustión interna ha cambiado el mundo completamente, y nos ha permitido cosas que de ninguna manera habríamos podido conseguir sin su desarrollo. Sin embargo, ha contribuido también a generar la crisis más importante que conocemos para la sostenibilidad de la actividad humana en este planeta, una crisis de la que ya se hablaba cuando yo era un niño, pero para cuya solución real se ha hecho verdaderamente muy poco en todo este tiempo. En este momento, la ciudad en la que vivo, Madrid, está incrementando las restricciones por contaminación un día detrás de otro, en una situación que únicamente la climatología parece poder evitar. Con suerte, lloverá algo la próxima semana y paliará algo la situación, pero cada día más me siento como los agricultores, levantándome por la mañana y mirando al cielo a ver si la naturaleza nos es propicia, y pensando que esas restricciones, aunque indudablemente incómodas y molestas, no son nada con las que realmente tendríamos que estar planteando dada la gravedad de la situación.

Que los vehículos eléctricos sigan representando porcentajes minúsculos de las ventas totales de vehículos, o que los de pila de hidrógeno sean todavía opciones completamente minoritarias a pesar de ser energéticamente mucho más eficientes y, sobre todo, mucho más limpios, nos demuestra que la cultura medioambiental de la población es aún escasísima, lo que afecta a la evaluación de la incidencia del problema. Las fechas propuestas para la prohibición de la fabricación y venta de vehículos con motor de combustión interna en países como China, India o Francia se establecen en torno al año 2030 ó 2040, mucho más lejos de lo que el sentido común parecería recomendar. Hablamos de países en los que la dimensión del problema es elevadísima, en los que hay personas que mueren todos los días por afecciones respiratorias, y en los que hay niños que han crecido en ciudades en las que jamás han llegado a ver un cielo de color azul… pero que aún se plantean que la situación pueda seguir empeorando durante veinte o treinta años más.

No, el enfoque de este tema es completa y brutalmente incorrecto. Si fuésemos mínimamente responsables, la prohibición de la fabricación y venta de vehículos con motor de combustión interna tendría que situarse en los próximos tres años, en 2020, aunque ello significase destrozar las expectativas de rentabilidad de algunas de las compañías más importantes y que más mano de obra generan en todo el mundo. Condicionar el futuro del planeta y la salud de sus habitantes a la expectativas de rentabilidad de una serie de compañías es un error enorme, una irresponsabilidad absoluta, que solo comprenderemos cuando la veamos con la suficiente perspectiva. Lo correcto sería obligar a esas compañías a ser competitivas con tecnologías limpias, lo que de verdad podría dar lugar a una potente escalada tecnológica que permitiría superar rápidamente las limitaciones que esas tecnologías aún tienen a día de hoy.

Nadie se plantea prohibir el uso del motor de explosión como tal. Sin embargo, varias señales apuntan a que, en el futuro, ese uso estará tan fuertemente desincentivado, que se convertirá en prácticamente anecdótico, en un uso puramente lúdico o excepcional: como el artículo comentado menciona, como tener un caballo, o como el ejemplo que suelo utilizar en mis clases, poseer una avioneta. Quien tiene un caballo, sabe perfectamente que no lo hace por tener un medio de transporte, ni porque sea eficiente tenerlo. El número de caballos, que decreció durante varias décadas a medida que su uso en el campo iba disminuyendo sustituidos por motores de explosión, lleva incrementándose desde la década de los ’90, pero con un planteamiento completamente diferente. Nadie nos va a prohibir que tengamos un caballo… pero nadie espera que lo utilicemos para ir a trabajar todos los días. Seguramente nunca nadie nos prohiba tener una avioneta privada, pero quien la tenga, no lo hará porque le resulte eficiente como medio de transporte, sino por otras razones.

¿Qué factores llevarán a ese cambio de papel del motor de combustión interna?

  • Las cada vez mayores restricciones a su uso. En ciudades como Madrid, esas restricciones se vinculan fundamentalmente a las circunstancias climatológicas, y se expresan en forma de prohibiciones como la de circular a más de 70Kmh, estacionar en la vía pública o incluso restringir la circulación de matrículas pares o impares. En otras, como Londres o Singapur, suponen importantes peajes a la entrada de determinadas zonas. De una u otra manera, los vehículos eléctricos o de pila de hidrógeno están al margen de esas restricciones, lo que los convierte cada vez más en opciones interesantes. En algunos países nórdicos, esos vehículos no pagan en los abundantísimos ferries, ni en los peajes de las autopistas, ni en aparcamientos, lo cual, además de las ventajas y subvenciones a su adquisición, son aspectos que contribuyen a incrementar su atractivo.
  • El incremento de la carga impositiva tanto a los combustibles fósiles, como a los propios vehículos. Aún siendo una opción impopular y considerada injusta, ya que grava a quienes posiblemente no pueden permitirse otro tipo de vehículos, seguramente se plantee de una manera cada vez más clara.
  • La progresiva disminución del precio y mejora de las prestaciones de las tecnologías alternativas, que llevará a que ese tipo de vehículos se conviertan en más baratos que sus equivalentes con motor de explosión en un plazo de unos cinco años.
  • La disponibilidad cada vez mayor de infraestructuras relacionadas, como estaciones de carga, de abastecimiento de hidrógeno, etc. que permitirán plantear usos que hoy resultan poco flexibles. Si bien el 87% de las necesidades de un usuario particular de un vehículo eléctrico pueden abastecerse perfectamente con una sola carga en su domicilio durante la noche, las de un vehículo que integre una flota de transporte precisan de infraestructuras de carga adicionales.
  • La popularización cada vez mayor de modelos no basados en la posesión de un vehículo, que pasará de ser un producto a configurarse como un servicio. Algunos autores, como Tony Seba, predicen que en 2030, el 95% de las personas no poseerán un automóvil, y recurrirán en su lugar a servicios de transporte de diversos tipos. Como dice Enrique Peñalosa, alcalde de Bogotá, “un país desarrollado no es uno en el que los pobres tienen coche, sino uno en el que los ricos utilizan el transporte público”.
  • El propio concepto de transporte público pasará de entenderse como autobuses, metro o tranvías, a incluir todo tipo de servicios de transporte: flotas de vehículos autónomos en los que podemos viajar solos, etc. que son necesarios para configurar las necesidades que muchos usuarios consideran imprescindibles y disuasorias con respecto a otras opciones.
  • La llegada del vehículo autónomo planteado, de nuevo, no como un bien que los usuarios poseen, sino como un servicio que utilizan.
  • Las tasas de accidentalidad dramáticamente inferiores de los vehículos autónomos con respecto a los convencionales llevarán, cada vez más, a un escenario en el que conducir nuestro propio vehículo será cada vez más caro en términos de asegurar dicha actividad. Las compañías de seguros y sus cálculos serán, sin duda, uno de los factores fundamentales en el hecho de convertir el hecho de conducir nuestro propio vehículo una actividad solo accesible para los que puedan permitirse la correspondiente póliza de seguros.

 

Lo que se configura, de manera aún excesivamente lenta, es un escenario en el que no solo dejaremos de ver vehículos de combustión interna excepto para usos ocasionales y posiblemente lúdicos, sino que incluso dejaremos de poseer vehículos, para utilizar servicios de transporte. No, nadie nos prohibirá tener el descapotable biplaza de gasolina que nos compramos cuando éramos jóvenes, pero poseerlo tendrá tanto sentido como el que tiene hoy para algunos poseer una avioneta privada, o un caballo, relegados a usos ocasionales y no guiados en ningún caso por criterios de eficiencia económica.

Ahora, solo falta que todos estemos de acuerdo en que, aunque sea doloroso y económicamente difícil de abordar, este proceso tendría que producirse mucho más rápido…

 

 

 

This post is also available in English in my Medium page, “The internal combustion engine will end not with a bang…” 

 

22 comentarios

  • #001
    Gorki - 15 octubre 2017 - 18:04

    Comparar la sustitución del motor del explosión por el motor el eléctrico, como la del caballo por el motor de explosión no lo veo acertado, más me parece que ha sido la sustitución del motor de vapor.por otro tipo de motores, en general no se cambio por el de explosión sino directamente por el eléctrico.

    La máquina de vapor de la Escuela de Industriales procede de la Casa de la Moneda, y quien la sustituyó no fue el motor de explosión, sino una miriada de motores eléctricos distribuidos por todas las máquinas. Por contra los tractores de vapor, si fueron sustituidos como norma general por un único motor de gasolina o diesel, fundamentalmente por los segundos. En las locomotoras hubo mas variación unas fueron sustituidas por Diesel y otras por motores eléctricos, pero generalmente en la relación de uno a uno en el caso del Diesel pero por varios motores electricos uno en cada rueda en el otro caso.

    En barcos mercantes fueron sustituidos por motores de explosión que no son ni de gasolina ni diesel, sino que utilizan combustibles de muy baja calidad., mientras que en barcos pequeños como los pesqueros si los sustituyo un motor diesel..

    En cada caso el motor de vapor desapareció, no se si quedará en algún sitio un motor de vapor en funcionamiento, pero la sustitución no fue igual en todos los casos. Es de esperar que con los motores de combustión interna pase algo parecido, en cada caso se sustituirán por el/los mas adecuado en cada caso, Pensar que un cortacesped, una moto, un camión, un buque y un avión, van a tener la misma solución técnica en la forma de sustituir sus motores actuales es bastante corto de miras, en cada caso se buscará la solución mas adecuada y en muchos casos esa no pasará por . el motor eléctrico,
    El peso de las pilas es un condicionante demasiado grande en muchos casos, los tiempos de recarga lo son en otros, ¿Cuanto tiempo tiene que estar marrado en el puerto un mercante pa. y en algunos no veo mejor solución que la actual, por ejemplo para los aviones.

    El peso de las baterías y el tiempo de recarga es un condicionante muy grande. ¿Cuanto tiempo ha de estar amarrado al mulle un transatlántico para que las baterías le permitan atravesar el Atlántico? ¿Es sensato llenar sus bodegas de miles de litros de peligroso hidrógeno a presión o es preferible que siga quemando hidrocarburos subproductos de las refinerías.?

    Tampoco veo una relación clara entre el coche autónomo y la falta de deseo de tener un coche de uso exclusivo. Por el hecho de que no lo conduzca, ¿no ha de apetecerme tener un coche en el garaje por si lo necesito? — No veo la relación.

    Todos sabemos que tener un coche privado es carísimo y que mas valiera utilizar taxis en la ciudad y alquilar un coche para viajes ¿Cuantos lo hacemos?.

    Yo se lo propuse a mi mujer y ella me contesto como los gallegos. con una pregunta…. ¿Podemos pagarlo?

    • Luis - 16 octubre 2017 - 15:17

      Si de algo entiendo es de equinos, y a día de hoy puedo asegurar que el 50 % de la fuerza de trabajo de la agricultura es la TRACCION ANIMAL (burros, caballos, mulas, bueyes, búfalos,…) El nº de equinos dedicados al transporte o a la carga y labores agrícolas en muy superior al caballo de ocio que cita el artículo. Lo se por los datos de mercado que he manejado en mi trabajo, producción y venta de clavos para herraduras.
      A lo mejor algo parecido ocurra con el motor a explosión vs. motor eléctrico, el mundo occidental y avanzado por un lado y a un ritmo de cambio, y otro muy distinto, el más retrasado y pobre… sobre el que nos basamos en buena parte “los ricos”.

  • #003
    eldelaplazoleta - 15 octubre 2017 - 18:09

    Hombre, que todos estemos de acuerdo va a estar un pelín complicado, sobre todo por la inmensa cantidad de intereses creados que giran alrededor de la industria automovilística y que no solo no coinciden sino que a veces son contrarios unos de otros. Hay que sentarse… y dialogarrrrr. ;)))

    Supongo que a muchos nos puede el deseo, pero la realidad es la que es. Plantear un escenario en el que de aquí a tres-cinco años desaparezcan los coches de combustión interna y sustituirlos por otros de motor eléctrico no es realista y menos si hablamos de algo a nivel mundial, ojalá fuese así. Frenar en seco un transatlántico que navega a velocidad de crucero es físicamente imposible, a no ser que lo estrelles contra un muelle de carga.

    Todo lleva su “Tempo”. Para empezar una buena medida sería prohibir cuanto antes la fabricación y venta de todo motor que utilice combustibles fósiles. Tres años a mí se me antojan un poco escasos, pero sería un comienzo…para iniciar el dialogo.

    Todos tenemos más o menos claro que el futuro del automóvil, a día de hoy y a corto plazo, es dotarlo de un motor eléctrico, por muchas razones: eficiencia, sencillez, economía, etc. Una de esas razones principales es la ecológica, eliminar los gases contaminantes que actualmente emiten los coches.
    La tecnología de sustitución está madura y es ya una realidad factible hoy en día, no creo que nadie la discuta. Sin embargo, se nos olvida el otro lado de la balanza para que exista un cierto equilibrio, cómo generar el suministro de energía necesaria para alimentar toda esa cantidad de baterías que de golpe van introducirse en el mercado.

    Capacidad de suministro, en España, posiblemente, haya de sobra aunque si sustituimos la gasolina de los Sauditas por el gas de Argelia o el carbón de dudosa procedencia, desvestimos a un santo (las petroleras) para vestir a otro (las eléctricas). Hacemos un pan como unas tortas. El desarrollo del coche eléctrico debe de ir acompasado del cambio de modelo energético hacia uno basado en energías renovables. Eso, de hoy a tres años, no va a suceder y menos aquí en España con la pila de cafres que tenemos dirigiendo el país.

    Yo mismo, en otro post días atrás, echándole imaginación, planteé una serie de plazos para realizar la transición de una manera más o menos ordenada teniendo en cuenta los intereses tanto de empresas fabricantes, como de vendedores, propietarios de vehículos, etc. A mí me daba, siendo más bien conservador, una suma de unos 30 años hasta prohibir absolutamente la fabricación, venta y circulación (como norma general) de cualquier coche a gasoil o gasolina. Treinta años de límite máximo, dando por hecho que en unos 15-20 años, en caso de haber voluntad política con la legislación y la instalación de infraestructura necesaria, el 70-80 por ciento habría cambiado de coche por propia voluntad.A partir de esos 30 años, como dice Elon Musk, quien quiera quemar gasolina con su coche es libre de hacerlo con su debido permiso, pero lo haría a precio de lágrimas de unicornio.

  • #004
    Francisco - 15 octubre 2017 - 19:38

    Siento estar en desacuerdo. No es posible destruir de la noche a la mañana (3 años) una empresa que da de comer a millones de familia, cuando uno de los principales problemas, si no el mayor, es que no hay infraestructuras para cargar el coche eléctrico. Muy bonito que podamos cargarlos en nuestras casas, pero para el que tenga una casa. Que es la minoría. Pues se vive en pisos.
    Mientras los gobiernos no ayuden con incentivos y creando una verdadera red de carga, el avance será el que es. Poco a poco. Ninguna empresa actual, salvo que nazca ahora (TESLA) y no tenga desarrollos que amortizar, puede soportar dejarlo todo y fabricar solo eléctricos. Se hundiría. No hay demanda suficiente actualmente. Aunque pronto llegará. Y eso deseamos. Aunque con los plazos que marca la lógica. Porque de esa contaminación, hay muchísima que no es del vehículo, y si de las calefacciones. Solo hay que echar un vistazo al incremento de la contaminación en la época invernal, con picos brutales, y sin embargo, no veo nadie diciendo “vamos a pasar frío”. Apaguemos las calefacciones ¿A que eso no? Pues por tanto, pasos grandes, pero seguros.

  • #005
    Gorki - 15 octubre 2017 - 19:42

    ¿Se ha inventado ya la batería eficaz y yo no me he enterado?

    Porque el despegue del coche eléctrico lleva 100 años de espera de que se invente una batería eficiente, “Hace 100 años se vendían más coches eléctricos que gasolina, ¿qué sucedió?” https://hipertextual.com/2016/05/coches-electricos-siglo-xx

    Sin no encontramos la batería eficaz, pueden pasar otros 100 años con el motor eléctrico inventado y sin que aparezca el coche eléctrico en las calles.

    • Krigan - 15 octubre 2017 - 21:21

      Las baterías de litio son de invención relativamente reciente, y han bajado mucho de precio en los últimos años (lo cual permite tener más autonomía a menor coste), así que tampoco es que las cosas sean ahora como hace un siglo.

      También es diferente el tema de la contaminación, que hace un siglo venía sobre todo por las máquinas de vapor (que fueron sustituidas por motores eléctricos en trenes, fábricas, etc), no se estaba desperdiciando una enorme cantidad de espacio público en coches aparcados, ni había atascos. El petróleo era abundante y barato, y la fotovoltaica ni existía (y cuando empezó a existir era muchísimo más cara que ahora, que ya es bastante competitiva, cada vez más).

      Por tanto no le veo sentido a fijarse en qué pasó hace un siglo (más allá del interés histórico), sino que lo que importa es lo que pasa ahora, incluyendo:

      – La fotovoltaica va camino de convertirse en la energía más barata. Es inagotable y sobradamente abundante.

      – El coche autónomo está a punto de llegar. Un robotaxi no necesita una autonomía de mil kilómetros. Posiblemente le baste con 200 Km.

      – Cada vez hay más restricciones a los coches de explosión en las ciudades (por la contaminación), y cada vez más restricciones al aparcamiento (dándole mejor uso a ese espacio público). Hasta en los pueblos hay cada vez más zonas peatonales.

      • Gorki - 15 octubre 2017 - 22:24

        Peso de la bateria fe un coche Tesla unos 540 kilogramos mas un sistema de refrigeración por líquido para evitar su sobrecalentamiento y para optimizar su funcionamiento. Y se recomienda cargarlas sólo al 80% de su capacidad. 1/3 de la energía de la batería se gasta en arrastrar la propia batería .

        ¿De veras crees que esa es la solución que estábamos esperando para pasarnos todos al coche eléctrico? La batería de litio no es la solución para aparatos de gran consumo y autonomía. La batería ideal esta por descubrirse, no es una evolución de la de litio pensada para teléfonos móviles.

        • Krigan - 15 octubre 2017 - 23:23

          Hasta que llegaron los Tesla simplemente no había coches eléctricos con autonomía de más de 500 Km. Los Tesla son hijos de la batería de litio, existen porque esta se inventó. Y el plan de Elon Musk, desde el principio, ha sido sacar modelos cada vez más baratos. Verdaderamente el mundo ha cambiado por este lado.

          Ahora bien, sería un error verlo solo por el lado del coche propio “bueno para todo”, que ha de tener una autonomía de 500 Km para arriba, y además de eso 4/5 plazas y maletero. La inmensa mayoría de los trayectos en coche son cortos, de menos de 100 Km entre ida y vuelta, y en la mayoría solo va el conductor.

          ¿Quieres saber qué es lo que se ve cada vez más aquí en Valencia? Gente que va en patinete eléctrico, con una autonomía de algo más de 30 Km.

          Estamos hablando de resolver una necesidad, la del transporte, y el coche propio de explosión es una Mala Idea, que no está funcionando (contaminación, atascos, espacio de aparcamiento, un combustible sin futuro porque se agota).

          Si a los dueños les prohíbes cargarle a la sociedad las externalidades (prohibido contaminar, prohibido aparcar en la vía pública) el coche propio de explosión sería tan solo un caro adorno en un garaje que nadie ve. No podría ni arrancar. E incluso el coche propio eléctrico sería de utilidad muy limitada, sin poder aparcar en la vía pública.

          Así pues, abandonemos la mentalidad del “un depósito de gasolina es mejor que unas baterías”. Estamos ante un problema más amplio y multifacético que “el depósito vs. las baterías”.

  • #009
    Rosendo Hernández - 15 octubre 2017 - 22:04

    El futuro es eléctrico. O eso se respiraba en el Salón del Automóvil de Frankfurt, según Xataka (https://xataka.com/automovil/un-paseo-por-el-salon-del-automovil-de-frankfurt-el-dominio-de-lo-electrico-esta-cerca-la-conduccion-autonoma-no-tanto). Lo de “respirar” iba sin segundas, pero alerta del problema. Las aseguradoras pueden ayudar y se agradece que se nos tenga en cuenta, pero no solo con relación al vehículo autónomo. El vehículo eléctrico tiene sus particularidades y los seguros deben adaptarse a ellas. Por no hablar de incentivar su compra, como estrategia de imagen o porque el perfil de sus usuarios presenta menor siniestralidad. Aún queda mucho por hacer, pero ya tenemos los primeros seguros específicos: http://www.elmundo.es/motor/2017/01/30/588f2d1046163f02148b4629.html

    • Enrique Dans - 15 octubre 2017 - 22:08

      Hay mucho que hacer en ese sentido. Las empresas de leasing, en un ejercicio de irresponsabilidad y de absurdo conservadurismo, penalizan los vehículos eléctricos asignándoles un valor residual de cero, como si el valor de recompra del vehículo al término del periodo de leasing fuese nulo, algo completamente falso, injustificable y ya demostrado por la evolución del mercado hasta el momento. Eso convierte las operaciones de leasing en un sinsentido desde el punto de vista financiero, y ralentiza la difusión tecnológica de manera absurda.

  • #011
    jose luis portela - 15 octubre 2017 - 22:21

    Es sin duda mi tema favorito. Ya van casi 4 años que hablo de ello casi a diario y he pasado de ser un loco a comenzar a ser alguien que “a lo mejor” tengo razón. Hay una entrevista en RTVE programa la aventura del saber que lo explico todo:

    Dos puntos claves:

    ¿Por qué esto es tan importante?

    – De las 10 empresas mas grandes del mundo 5 son petroleras; (China national petroleum, Sinopec Group, Shell, Exxon mobil y BP) El 70% de la producción de petróleo va a combustibles terrestres y van a desaparecer
    – Qatar 55, Kuwait 56, Iraq 60, EAU 70, Iran 61, A.Saudí 65 y Argelia 90. Esto es el precio al que tiene que estar el petroleo para que estos países para equilibrar su saldo fiscal.
    – La estimación es que para el 2025 el barril esté por debajo de los 15 $. De este punto y el anterior se deriva la que se va a “liar” en el mundo por este motivo

    * ¿Por qué la gente se va a comprar un electrico? Por desgracia no es por el cambio climático, sino por estos motivos;
    – Gastan mucho menos en moverse (10-15% coste total, es decir entre 7 y 10 veces menos)
    – No se estropean. La revisión de un motor eléctrico es al millón de km. No hay ni embrague, ni caja de cambios, ni embrague, ni deposito, ni bomba de agua, ni de gasolina, etc
    – Tienen infinitamente mas par motor y además es constante. (Fuerza del motor; Potencia = Par motor x número de revoluciones) Por este motivo el coche de serie mas rapido de 0-100km/h del mundo es un Tesla
    – Tienen dos maleteros, delante y detrás.

    • Gorki - 15 octubre 2017 - 22:33

      Si todo eso es así ¿Por qué no están triunfando ya?

      • Krigan - 15 octubre 2017 - 23:25

        La lista de pedidos de los Tesla es más larga que un día sin pan.

      • Juan Miguel - 16 octubre 2017 - 00:04

        Ya lo explicaron: los lobis petroleros no están interesados en ello.
        Por otro lado, los fabricantes de automóviles no quieren dar el salto, hasta haber amortizado los desarrollos de los motores y sistemas previos (también lo explicaron mas arriba).
        Aparte de que al ser menos necesario su mantenimiento, se pierde una enorme fuente de ingresos en repuestos y mano de obra. Recuerde que el motor eléctrico trifásico inventado por Tesla (Nikola,, quiero decir) no paga derechos y es posible fabricarlo en casa siguiendo unas sencillas instrucciones.
        Finalmente, en mi caso, vivo en una colmena sin garaje, asi que o me traslado a un unifamiliar o me compro un garaje relativamente cerca y eso subiría el precio del coche eléctrico, ya de por si excesivamente caro por la escasa competencia entre fabricantes.

  • #015
    Gonzalo - 16 octubre 2017 - 10:21

    Me parece que falta un factor importante que ayudará en la transición al coche eléctrico. La experiencia de conducir un coche eléctrico es distinta y es mejor. Es como cuando salió el iPhone y lo probabas durante un tiempo, no querías volver a los móviles anteriores. El silencio al moverse, la agilidad de un coche eléctrico que parece un kart comparado con uno de combustión similar, el no tener que visitar la gasolinera (y yo cargo en un garage comunitario sin problemas)… o que si tienes un problema en el coche a veces con una llamada de teléfono al soporte de la compañía es suficiente porque te lo arreglan remotamente.

    Por otra parte, en relación a las restricciones, en algún momento empezaremos a ver parkings solo para eléctricos, con aire limpio y con menos necesidades de ventilación.

  • #016
    Guillermo Comí - 16 octubre 2017 - 12:13

    Lo que es lamentable es que 15 de los barcos mercantes del mundo contaminen tanto como 760 millones de coches y la “preocupación” sea como y cuando vamos a pasar del coche de combustión al eléctrico. Cada vez que escucho este debate tan banal me enerva pensar en ese dato tan estremecedor.

    Este poder que tienen las grandes empresas sobre lo que nos sucede al resto de mortales, mientras “pensamos” en banalidades como iphones y coches, me recuerda al capítulo de black mirror donde se pedalea para conseguir subsistir.

    Eso sí, yo tengo iphone y coche. Sigo peladeando mientras hablo.

    • Krigan - 16 octubre 2017 - 22:04

      ¿Podrías aclarar un poco más eso de que 15 mercantes contaminan tanto como 760 millones de coches? A mí esa cifra no me cuadra para nada.

      • Luis Hernández - 17 octubre 2017 - 08:40

        A mi también me ha sorprendido mucho pero parece que el dato sale de un estudio de la Administración Nacional Oceánica de EEUU:

        Enlace 1
        Enlace 2
        Enlace 3
        Enlace 4

        Y aun así, por tonelada transportada, emiten menos contaminación que ningún otro medio de transporte de mercancías.

        • Luis Hernández - 17 octubre 2017 - 08:45

          Eso si, conviene matizar el tipo de contaminación al que se refieren:
          óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno y partículas en suspensión.

  • #020
    Luis Hernández - 16 octubre 2017 - 14:52

    El problema es que tendemos a pensar en los peligros de acuerdo a su inmediatez pero la contaminación es, con mucho, uno de los mayores peligros a los que nos enfrentamos prácticamente todos cada día:

    Muertes/año por terrorismo en el mundo: ~30.000
    Muertes/año accidentes tráfico España: ~1.600
    Muertes/año por contaminación España: ~21.000

    Esto sin tener en cuenta el cambio climático.
    Cada día que pasa sin que hagamos la transición nos sale muy caro.

  • #021
    Manuel - 17 octubre 2017 - 12:56

    Hola,

    Respetuosamente, creo que se estan haciendo planes, muy bonitos, muy eficientes, pero irrealizables a día de hoy. Perdón por la expresión, pero me parecen “planes para ricos”

    Coche particular: Muchísima gente aparca en la calle. ¿Se van a dejar los enchufes en la calle? ¿Vas a tirar cable desde tu casa? Aquí todo el mundo está hablando de coches en garajes particulares o individuales, pero buena parte de los españoles aparcan en la calle. ¿Qué se hace con ellos? Veo “graciosos” cargándose enchufes en 3, 2, 1….

    Precios: Por lo que veo y me dice la gente, más del 70% de las compras son de coches de segunda mano, fundamentados en el precio. Los pudientes pagan 20.000€, por un A6, pero de segunda mano, el resto, con un coche de 5.000€ están encantados. Me da igual que el eléctrico a largo plazo sea más barato: A corto plazo no puedo pagarlo. Y por 5.000€ tengo un coche de 5 plazas, que me lleva a mí y a 4 personas con 500kg por toda españa, parando en múltiples gasolineras….

    Mentalidad: Ya no ecológica, sino práctica. A día de hoy tengo la seguridad de poder moverme con mi coche por toda españa y europa sin problemas de repostaje, ni de mantenimiento.

    Prestaciones: No, un eléctrico no me dá las mismas prestaciones de carga y autonomía que uno de gasolina por el mismo precio. No me lleva de Madrid a Asturias con 300kg y la tranquilidad de tener una enorme red de gasolineras para repostar.
    Y alquiler no es la solución: Tengo que ir a coger el coche donde me lo den, llevarlo a casa, cargar, vas pensando que el coche no es tuyo…. Y si me compro un eléctrico para luego tener que alquilar, es que he hecho una mala compra.

    Copiando el simil del artículo: A día de hoy el coche eléctrico es el caballo, es muy bonito, pero mire, yo, para mis temas de trabajo, sospecho que no lo usaría.

    Respecto del coche autónomo, cuando lleve más tiempo en funcionamiento, veremos su viabilidad.

  • #022
    Yoyano - 21 octubre 2017 - 02:43

    Una sociedad que se siente restringida artificialmente, termina haciéndole pagar con el voto a los que la restringen.

    Solo lo acepta la sociedad, cuando cree en forma mayoritaria que la restricción es conveniente.

    Los problemas ambientales no son una preocupación de la mayoría. Y las exageraciones, mentiras directas, información disfrazada de científica, pero evidentemente política, no ayudan a convencer.

    El uso de vehículos privados responde a varias cuestiones. Somos individuos y utilizamos desde hace muchos años como transporte propio el caballo, el burro, el camello, la bicicleta, la moto, el auto o lo que fuere.

    Responde a cuestiones de comodidad (salir cuando uno quiere), y también el transporte privado resulta más seguro, si se transporta algun bien de cierto valor, como computadoras, tablets, etc.

    El transporte público convence si resulta muy cómodo, si es seguro, si resulta barato, si ahorra tiempo, o si los viajes son largos, si es posible hacer otra cosa (dormir, leer, estudiar).

    Castigar artificialmente a los que tengan vehículos a combustible, cuando estos fueron lo normal durante mucho tiempo tampoco es una buena política pública.

    Se castiga a los que no quieren cambiar sus hábitos, pero también y en mayor medida a los que “no pueden” cambiar sus vehículos. Y visto desde este punto de vista, es un castigo injusto.

    Lo que se puede convertir en un atractivo importante, es que el uso de vehículos eléctricos, constituyen un ahorro importante, al menos si los gobiernos, no quieren apropiarse de ese ahorro cargando a la electricidad con impuestos.

    El comentario de Tony Seba no es creíble. Incluso es increíble. Que algo tenga ventajas, no significa que pueda cambiar las costumbres y los instintos, del 95% de la población nos pocos años.

    No hay duda que los vehículos autónomos serán muy elegibles. Pero primero tendrán que existir. Por ahora son ensayos. Y pese a todos los anuncios, tardarán varios años en remplazar a los manejados por personas. Y el hecho de que sean autónomos, no significa que dejarán de ser privados.

    Los seres humanos que habitamos el planeta, somos descendientes de ancestros que tenían el impulso de viajar y curiosidad por conocer. Los que viajaron y conocieron aumentaron su apertura mental y poblaron el mundo. Tenemos los mismos impulsos.

    Por esta razón, el turismo es una de las experiencias más gratificantes para las personas, y se pueden aducir muchas ventajas sobre la apertura mental derivada del conocimiento de otras culturas. Pero no es la razón por la que las personas viajan. Es la curiosidad. Ese es un impulso instintivo.

    Pero mirado desde el punto de vista ambiental sería conveniente que todos nos quedáramos en casa.

Dejar un Comentario

Los comentarios están cerrados