La cultura corporativa como fuente de problemas

Uber accident (IMAGE: Fresco News)La lista de problemas recientes de Uber ya no se limitan a – por si fuera poco – denuncias por una cultura sexista que permitía abiertamente el acoso y lo trivializaba, o al presunto robo de información confidencial de Waymo para su proyecto de vehículo autónomo.

Ahora, además, añaden el accidente en el que uno de sus vehículos en pruebas se vio implicado hoy en Tempe, Arizona, que aparentemente viene a reflejar otra serie de problemas de los que se comenzó a hablar cuando otro de sus automóviles se saltó un semáforo en rojo en San Francisco y se evidenció no solo que circulaba en modo autónomo, sino que era un problema recurrente que había ocurrido en otras cinco ocasiones.

Obviamente, Uber tiene un importante problema de liderazgo, ya reconocido por su fundador, Travis Kalanick. Su personalidad marcadamente agresiva ha dado lugar a una cultura corporativa en la que prácticamente “vale todo”, en la que prácticamente todas las reglas pueden romperse cuando las circunstancias parecen exigirlo. Cuando tu compañía plantea soluciones que evidencian la necesidad de adecuar el marco legislativo al nuevo entorno, y se encuentra una fuerte resistencia en las administraciones de diferentes niveles, la agresividad y la disposición para retorcer las reglas es un valor muy interesante, porque permite que los usuarios se identifiquen con una compañía dispuesta a arriesgarse a sanciones o incluso a que sus directivos sean arrestados para poder ofrecer soluciones de transporte que se perciben como lógicas y razonables. Durante bastante tiempo, esa disposición de Uber para romper unas reglas percibidas como injustas y como una herencia de otros tiempos han sido vistas como algo positivo, como la evidencia de que la compañía estaba dispuesta a litigar hasta la extenuación y a insistir incansablemente en sus propuestas. El planteamiento era que existía un enemigo común, un sistema de licencias que únicamente interesaba a unos taxistas que pretendían mantener su monopolio contra un bien común que demandaba soluciones de transporte más versátiles y más variadas para así lograr el objetivo de desincentivar el vehículo privado. Ese enemigo común, esos taxis a los que Kalanick se refería como

“We’re in a political campaign, and the candidate is Uber and the opponent is an asshole named Taxi. Nobody likes him, he’s not a nice character, but he’s so woven into the political machinery and fabric that a lot of people owe him favors (…) We have to bring out the truth about how dark and dangerous and evil the taxi side is.”

(“Estamos en una campaña política, el candidato es Uber, y el oponente es un gilipollas llamado taxi. A nadie le gusta, es un personaje desagradable, pero está tan imbricado en la maquinaria y el tejido político que mucha gente le debe favores (…) Tenemos que poner de manifiesto la verdad sobre lo oscuro, peligroso y malvado que es el taxi”)

Esa fortísima agresividad, a la hora de luchar contra lo establecido ha sido percibida durante bastante tiempo como una característica positiva de Kalanick y de su compañía, como un elemento fundamental para buscar la disrupción. Sin embargo, las alarmas comenzaron a saltar cuando se evidenció que esa cultura de agresividad que permitía ignorar o romper las reglas no solo se aplicaba a “los malos”, sino también a competidores: en agosto de 2014, se evidenció que una serie de los llamados brand ambassadors de la compañía, equipados con teléfonos prepago se dedicaban a solicitar viajes a Lyft para cancelarlos posteriormente, además de otras acciones como tratar de reclutar a sus conductores con ofertas más agresivas, acciones que constituían todo un plan de sabotaje organizado. Las pruebas que demostraron que Lyft había entrado en la misma dinámica de guerra sucia y que también llevaba a cabo acciones similares contra Uber no lograron ocultar que la cultura de la compañía permitía desarrollar unas actitudes y tácticas brutalmente agresivas. Escándalos derivados del uso de técnicas para impedir que los reguladores y autoridades pudiesen investigar la actividad de la compañía en las ciudades, seguimiento a periodistas mediante una “God view” de la aplicación que permitía abiertamente invadir la privacidad de los usuarios, y finalmente, la llegada de la demanda de Waymo están configurando una tormenta perfecta para una compañía en la que todo indica que existe una cada vez más acuciante necesidad de ser salvada de sí misma.

Uber es una compañía edificada sobre un modelo indudablemente agresivo: lanzar un producto, captar cuantos más usuarios sea posible con un nivel de satisfacción alto, y esperar la llegada de una rentabilidad que tiene lugar cuando el elemento clave que presta el servicio, el conductor, es eliminado de la ecuación de coste. Cuanto antes tenga lugar ese “momento de la verdad”, esa eliminación del conductor mediante la tecnología de conducción autónoma, antes se puede empezar a salir de unos resultados negativos de varios miles de millones anuales que se van cubriendo mediante las aportaciones de los inversores. Es esa carrera por obtener la tecnología de conducción autónoma ha llevado a la búsqueda de atajos que supone montar un plan para que un directivo salga de Waymo cargado de información robada y listo para ponerla en práctica en su nuevo destino.

El problema está en que la agresividad, que puede ser un valor muy interesante a la hora de luchar contra la regulación, pasa a ser más discutible cuando se trata de cuestiones como batallar contra competidores, un escenario en el que deberían aplicarse estándares éticos razonables, y mucho más discutible aún cuando se intenta aplicar a la investigación y desarrollo o a los estándares de seguridad. Las pruebas son claras: incluso con la ventaja que supone disponer ilícitamente de la tecnología de Waymo, los vehículos autónomos de Uber están muy por debajo de los de Waymo en prestaciones, y su operación podría estar introduciendo riesgos muy posiblemente inaceptables. En un amplísimo reportaje de Recode, titulado Inside Uber’s self-driving car mess, se prueba que el clima de guerra civil dentro de la compañía está provocando que los progresos sean mucho más lentos, que los vehículos aún precisen de la actuación del conductor cada muy poco tiempo, que los incidentes con comportamientos erráticos de los automóviles son muy comunes y, en general, que el proyecto no solo está muy retrasado con respecto a los de otros competidores, sino que además, se lleva a cabo de una manera profundamente imprudente. El accidente de hoy, del que aún se sabe obviamente muy poco, podría ser una nueva prueba de ello.

Uber es una compañía valorada en torno a los 70,000 millones de dólares. Eso equivale, aproximadamente, a unos treinta y cinco camiones largos cargados de pallets de la altura de una persona y llenos de fajos de billetes de cien euros. Es mucho, muchísimo dinero. Pero ese dinero no está en ningún sitio, sino que responde a una cuenta muy sencilla, a una proporcionalidad directa entre los fondos que aportan sus inversores y el porcentaje de propiedad que obtienen con ello. Para sostener su actividad deficitaria, la compañía necesita que esas aportaciones de inversores no se detengan, y le permitan llegar hasta ese momento dulce en el que en conductor es sustituido por la conducción autónoma. Si la compañía es castigada por los tribunales y eso supone un retraso de ese momento, podría tener importantes problemas. Si una oleada de escándalos genera un clima de mala reputación, atraer inversores le resultará mucho más caro y difícil. No, el avance de la tecnología de conducción autónoma no parece estar en peligro a día de hoy, y todo indica que los plazos estimados para su madurez podrían estar cumpliéndose y progresando adecuadamente. No, no es la conducción autónoma la que tiene problemas… la que tiene problemas, y cada vez más, es Uber.

Y todo ello, por primar el exceso de agresividad, el “vale todo”, y por proyectar sobre toda la compañía ese aspecto de la personalidad de su fundador. La agresividad que fue un activo fundamental para la compañía a la hora de situarse en un mercado fuertemente regulado, convertida ahora en una terrible fuente de problemas de todos los colores. Y todo, por una cuestión de cultura corporativa.

 

ACTUALIZACIÓN (26/03): Uber suspende sus pruebas con vehículos autónomos en Arizona tras el accidente.

 

 

This post is also available in English in my Medium page, “When corporate culture becomes a source of problems

 

32 comentarios

  • #001
    Gorki - 25 marzo 2017 - 17:45

    Desconozco si en las escuelas de negocio se denomina la forma de llevar Al Capone los negocios una “cultura corporativa”. Justo es recordar que la competencia con que se encontraba Al Capone, era también agresiva, así como eran corruptos los policías y políticos llamados a regular aquellas conductas. Por lo que, si deseabas dedicarte a algo tan razonable, como distribuir cerveza, o aplicabas una “cultura corporativa” similar a la que aplicaba Al Capone, o durabas en el “mercado” menos que un pastel a la puerta del colegio,

    ¿Como se soluciono aquello? — Aboliendo la ley que trasformaba en delictivo el vender alcohol o tomarse una cerveza en un bar.

    Quizá tengamos acabar con las actuales “cultura corporativa” de taxistas y neotaxistas, haciendo lo más razonable, abolir la ley que considera delictivo que un señor se monte en un coche con chofer para que le lleve allí donde quiera.

    • Enrique Dans - 25 marzo 2017 - 17:58

      Sí, las técnicas de la Mafia se estudian mucho en las escuelas de negocio, obviamente no como ejemplo (¡al menos en la mía! :-) sino para explicar conceptos como las barreras de entrada y muchos otros. Guillermo de Haro es un profesor que ha escrito ya varios libros muy buenos sobre el tema, lo explica de maravilla…

      • Félix Maocho - 25 marzo 2017 - 18:47

        Guillermo de Haro es un gran economista y formidable divulgador, que se esfuerza lo indecible por llegar a ese principio de “enseñar deleitando”. tratando de conseguir lo imposible, que es que los futuros periodistas tengan al menos, nociones básicas de economía.

        De él escribí en mi blog por un comic “Ligonomics” escrito para explicar algunos principios económicos. https://felixmaocho.wordpress.com/2016/03/04/20001/
        y hace poco volví a escribir sobre su último libro, “El espectador Economico”. que se basa en peliculas para ejemplos de nociones de economía.
        https://felixmaocho.wordpress.com/2017/03/08/libros-el-espectador-economico-parende-economia-a-traves-de-peliculas-y-series-de-television/

  • #004
    menestro - 25 marzo 2017 - 18:19

    Yo, casi que comento luego, ya si eso, en diferido. sí, soy el mismo que se fue nadando de un barco en medio de una regata.

    (luego la gané. de nadar, bien)

  • #005
    Milton Vela - 25 marzo 2017 - 18:36

    Hola Enrique,

    Muy aleccionador post, que además de revelar un problema en la cultura corporativa, señala clarísimo de dónde parte: la INTEGRIDAD de la operación, dimensión importante de la reputación, donde la ética y hacer lo correcto, son casi condicionantes del negocio. El “vale todo” como consigna no está mal siempre que tenga una excepción: no pisar los derechos de otros, y las leyes. Algo que es muy complicado de esperar en una startup es que tenga una cultura corporativa fuerte, por la sencilla razón de que la cultura, que se fortalece con la historia y valores de la empresa, será endeble si la compañía tiene pocos años, y a la par será más puesta a prueba conforme la empresa vaya tomando relevancia. Justamente por el poco tiempo de Uber, la cultura está en formación, puede y debe haber cambios, veremos si se dan. Cuando la soberbia gana y gobierna la cultura, ya no se puede hacer nada, la reputación sufrirá el golpe, y no habrá marketing que valga. Abrazos!

  • #006
    Xaquín - 25 marzo 2017 - 19:25

    Si Al Capone tuviera que lidiar con la distribución de alcohol on line, seguro que tendría la cultura corporativa necesaria.

    Espero que nadie intentara sentar en el banco de los acusados a la sustancia química etanol ni al ecosistema logístico tecnológico que montaría el mafioso empresario. Eso sí, sigue habiendo necesidad de intermediarios muy humanos!

  • #007
    DANN ELIO - 25 marzo 2017 - 21:33

    Después de la entrada de blog del pasado día 18 sobre esto del futuro del taxis, pude comprobar que el tema cogió rápidamente “alta temperatura”…La prueba es que el debate al pie del blog alcanzó, consultado a fecha de hoy, la nada despreciable cifra de más de 100 comentarios. Mi navegador visualiza 104 de momento…Es una sólida y positiva característica del blog de Enrique, que siempre hay gente comentando. Pero cuando ya son más de cien los comentarios…eso es que la discusión está muy muy “encendida” por alguna causa…Yo no comenté nada ese día porque estuve en fase de formación de mi propia opinión sobre el tema…simplemente leyendo. Y sí, es cierto, ante tan enquistado conflicto de intereses, si alguien se pone en plan mafioso chulesco, lo soluciona todo muy rápido..Pero creándose un montón de malestar, de conflictos…y por qué no decirlo..hasta alguna que otra aversión por parte de alguien. Yo personalmente sentí cierta empatía con todas las posiciones. Y me callé por respeto. Porque todos los posicionamientos implicaban una foto de ganador y perdedor que no me agrada.

    Como soy un cinéfilo declarado, y haciendo un símil con “una de romanos”, mis conclusiones sueltas fueron las siguientes:

    – “No matar” al mensajero. Yo vi muy claro que hay una persona que podía estar muy relajadamente hablando sobre temas de programación y aprendizaje automático indiscutibles, muy cómodamente en una torre de marfil, y sin embargo se baja de su torre y se baja a la arena del coliseo, y en plena batalla de gladiadores !!! Y esa actitud tiene un valor. Podría pasar de todo, y hablar de temas más cómodos, pero no, baja a la arena y “se moja” con los temas espinosos…porque piensa que tiene algo interesante que contarnos, desde su neutralidad. Toda una actitud. Muy bien por el mensajero.

    – Por el otro lado están los 2 gladiadores…Bravos gladiadores diría yo…Pues ahí los tienes Taximium contra Uberator…¿ qué decir ? Me voy a mojar: si de mí dependiera, yo no quiero que luchen más..Sí ya sé que la gente quiere sangre, pero yo preferiría tener a los dos soldados luchando en el mismo ejército..defendiendo la misma causa. La causa se llama FUTURO. Futuro de la movilidad. Futuro del transporte de viajeros. Futuro de las ciudades inteligentes…

    Lo que da coraje es que uno de los gladiadores no se ha enterado aún que lleva la espada de madera..Y sí, es un gran guerrero, pero cuando se encuentre al choque con la espada de metal..Va a ser una risa..Las espadas del futuro ya no pueden ser de madera. Lo viejo ha de dejar paso a lo nuevo. Es una ley de la naturaleza…
    En cuanto al gladiador de la espada de acero templado, unos consejitos: con el material que está hecha tu arma, solo es cuestión de tiempo para que ganes la contienda, pero no hagas el gilipollas, no ganes con sangre..sobre todo si quieres al oponente en tu bando..y menos aún si quieres una paz duradera…y un ejército único en el futuro. Los matonismos gratuitos te sobran. Y los accidentes de tus “carros”..también. Si quieres que los ciudadanos romanos se suban a tus carros…que no se vean tus carros volcados en la arena..Esos accidentes no son de ser tipos duros, esos accidentes…son de ser tipos estúpidos. No te busques problemas tú solo..Eso no tiene sentido.

  • #008
    Alfonso - 26 marzo 2017 - 10:19

    Somos muchos los que estamos en contra de la actual regulación del taxi pero que desde el principio nos ha parecido que lo que había que hacer era mejorar esas normas no saltárselas a la torera.

    Me alegra ver que al fin se entienda que cuando apoyas a quien que por sistema se salta las normas llegará un momento en el que se saltará algo que no te guste. Este tipo de gente se considera por encima del bien y del mal y encima hay quien les aplaude por disrruptivos.

    Tenemos las herramientas para mejorar las normas, usémoslas, en vez de apostar por la selva en la que cada uno decide las que cumple y las que no.

    ….y esto no sólo vale para taxis…..

    • Enrique Dans - 26 marzo 2017 - 11:16

      Alfonso… por enésima y reiterativa vez: YO NO APOYO A NADIE. Yo estudio las cosas, las describo y las analizo. Soy un profesor, no un legislador, ni un regulador, ni nadie que esté en la posición de tomar decisiones sobre lo que se permite o no. No hay interpretación más primaria ni más absurda que la de “antes apoyabas y ahora ya no”… ¿qué chorrada es esa? Antes describía y hablaba de unos temas, y ahora describo y hablo de otros relacionados, y punto. Pero además, es que estoy completa y radicalmente en desacuerdo contigo: cuando las normas son una basura inadaptada, hay que saltárselas a la torera, porque solo saltándotelas puedes demostrar la necesidad de cambiarlas. Las normas nunca se cambian pidiéndolo por favor, ni conversando amigablemente con los legisladores y con los lobbies. La disrupción es necesaria. Y la disrupción se aplaude cuando tiene sentido y ofrece posibilidades de mejora, y se critica cuando no es así.

      • Daniel - 26 marzo 2017 - 11:56

        Las normas son basura cuando van en contra de lo que a mi me gusta/represento aunque para saltarselas nos carguemos sectores que han hecho correctamente las cosas que resulta que encima son los malos manda…

        • Enrique Dans - 26 marzo 2017 - 12:57

          Las normas son basura cuando no sirven para un mundo que ha cambiado, Por supuesto, algunos pretenden o bien negar que el mundo ha cambiado (absurdo e insostenible) o mantener sus privilegios por encima de todo aunque el mundo haya cambiado (profundamente egoísta), porque el hecho de que problemas como la contaminación o la congestión de las ciudades no se solucionen con las normas que tenemos es la última de sus preocupaciones. Dame mi pesebre con mi exclusiva y mi licencia, y que nos envenenemos todos me da igual! Con mentalidades así, da gusto…

          • Daniel - 26 marzo 2017 - 13:25

            Las normas o leyes quien las puede cambiar ¿Solo una multinacional?¿Y donde esta el limite en lo que me gusta a mi?
            ¿La congestion ,la contaminacion es culpa de los taxistas que es un servicio eficiente ?por favor si la mayoría de la flota es hibrida o glp.Las mentiras repetidas mil veces no son verdad la unica verdad es quitate tu para ponerme yo eso si por el camino dejo a los trabajadores con sueldos de mierda.

          • Enrique Dans - 26 marzo 2017 - 13:31

            La congestión y la contaminación son culpa de que la oferta de transporte es limitada e insuficiente. Nunca, en muchas décadas, los ciudadanos han dejado de usar sus vehículos privados porque hubiese taxis. Sencillamente, porque el modelo del taxi se basa en una oferta LI-MI-TA-DA, limitada por licencias para así ganar dinero. Ese modelo de escasez está muerto, y será sustituido por un modelo de abundancia en el que en cada esquina me encuentro un Car2go, un Emov, un Uber, un Cabify o una bici. Si no gusta a los taxistas, qué le vamos a hacer… no podemos seguir intoxicándonos todos para que esos señores sigan teniendo su pesebre y su privilegio de explotar la escasez, lo siento… la legislación no puede seguir protegiendo eso, y si lo hiciese, sería profundamente injusto con el bien común…

        • Gorki - 26 marzo 2017 - 12:58

          Negocios basados en generar una oferta insuficiente, como medio de mantener unos precios fijos artificialmente altos, no son “sectores que han hecho correctamente las cosas” Como mucho legalmente

          • Daniel - 26 marzo 2017 - 13:30

            Seguimos con el mismo mantra No es mas barato Gorki en algunos casos puntuales y veremos si el dia que se carguen el taxi(si lo consigien) no multplican los precios ultimo caso ataques de Londres tarifa x4 los taxis gratis.

          • Enrique Dans - 26 marzo 2017 - 13:36

            No digas tonterías. El 4X responde al surge pricing, a un incremento puntual derivado de una escasez de medios de transporte, es un mecanismo para ofrecer transporte incluso cuando se hace difícil hacerlo, y cuando responde a un problema como un atentado, lo desactivan inmediatamente y devuelven el dinero a los afectados que reclamen (cosa que, por supuesto, los amantes de las medias verdades no van a contar). Si Uber “multiplicase los precios” cuando se cargue el taxi, simplemente aparecerían otros competidores más baratos y se cargarían a Uber, porque así funcionan las leyes de mercado. Pero claro, es difícil pensar que los taxistas entiendan las leyes de mercado porque, precisamente, viven al margen de ellas en un estatus de privilegio concedido por sus licencias, un privilegio que pretenden mantener ad infinitum aunque solo les interese a ellos…

          • Daniel - 26 marzo 2017 - 14:04

            Enrique Madrid que es la ciudad que conozco tiene todas esas alternativas que tu dices y los atascos no disminuyen las ventas de coches han subido y nada de utilitarios si no la mayoria modelos suv mas grandes mas contaminantes.Mis clientes me dicen que car2go que me parece una opción estupenda al final sale muy caro y mientras repsol con mucho petroleo nuevo por vender

          • Gorki - 26 marzo 2017 - 14:05

            No es mas barato Gorki en algunos casos puntuales

            Entonces. ¿ de qué tienes miedo?, Si es mas caro y peor que el taxi , lo probaremos y dejaremos de utilizarlo. Facilitar que lo probemos cuanto antes y esforzaros por mejorar lo más que podáis.

      • Alfonso - 28 marzo 2017 - 09:00

        Aqui es donde diferimos y me alegro que seas tan claro, yo prefiero vivir en un estado de derecho, aunque sea imperfecto, a en un país donde cuando a uno no le gusta una ley simplemente no la cumple. Cada uno decidiendo lo que para él ‘tiene sentido y aporta oportunidades de mejora’.
        Lo que está llevando a Europa y sus democracias a la decadencia es precisamente la gente que piensa que en una democracia desde dentro no se puede cambiar y mejorar el sistema. Lo dais por perdido, y eso amigo es el paraíso de los lobbies y políticos corruptos, porque asegura que todo siga igual.
        Si vivieses en Corea del Norte vale, pero en un país occidental defender que hay que saltarse las leyes cuando no te gustan…..

  • #020
    road - 26 marzo 2017 - 13:23

    Enrique muestras admiración por la agresividad de la empresa uber, con el estamento, y te haces eco de algunas declaraciones del Sr kalanick muy desafortunadas, y que demuestran que este personaje carece de ética y buen hacer, y por ende , este monstruo llamado uber, que ha destrozado miles de vidas,, carece de ética y sentido social, esta carrera hacia delante deduzco que solo consiste en vender humo y hacer millonarios a unos cuantos directivos, curiosamente cuando mencionas las tácticas de uber contra la competencia, hay tienes un poquito de pudor, y las condenas, conclusión las leyes y la etica son fruto del capricho, y según convenga se pueden saltar.hay colectivos que carecen de esos derechos pero otros no….muy desafortunado. Creo que el fin no justifica los medios nunca, NUNCA.Dicho esto creo que el símil de Al Capone y su política corporativa seria similar a la de uber, pero con matices, Adolf hitler=sr kalanick, judíos= taxistas, joseph goebbels= ???

  • #022
    Daniel - 26 marzo 2017 - 20:36

    ¡Y llego el dia! El dia que el coche volco y fuimos presentes con nuestros smartphones¡Taxi por favor a la base de Uber!!

    • Enrique Dans - 26 marzo 2017 - 20:51

      Ya veo… y si hubiera habido muertos, ¿serías más feliz? Eso sí, no te emociones tan rápido y pincha en el enlace del final, en la actualización:

      The Uber vehicle was not responsible for the incident and there were no injuries, Tempe police information officer Josie Montenegro told Bloomberg News. Another car failed to yield for the Uber car, causing the autonomous vehicle to flip on its side, according to the police report.

      Oh, qué pena… no fue culpa suya, fíjate qué disgusto te llevas: ni murió ninguna persona como tú tan intensamente deseabas, ni fue culpa de Uber…

      • Daniel - 26 marzo 2017 - 21:20

        Enrique no le des vueltas a mis argumetos por que tu hablas de los conductores como asesinos ecológicos o materiales con los accidentes lo que te hablo yo es que tu el dia que salio el Mondeo en Pittburgh lo diste como un cambio brutal y a dia de hoy nada.Si algo tengo claro Enrique es que el vehículo autónomo va a ser mejor que yo y que si salva vidas tiene que regir nuestros transportes pero a dia de hoy son pruebas a consta de las personas .Y por dios Enrique no quiero que muera nadie solo expongo mis opiniones

        • Enrique Dans - 26 marzo 2017 - 21:25

          Ya me imagino, hombre, es una forma de hablar. Pero si de verdad es así, no te alegres porque un vehículo autónomo se la pegue, hombre. Sé consecuente y piensa que cuanto antes lleguen los vehículos autónomos a ser seguros y fiables, mucho mejor para todos porque morirán menos personas en las carreteras!

          Están a tres años vista. En 2020 estarán por todas partes. No es Uber: es Waymo, es Daimler, es Volvo y son muchos otros. La única diferencia es que Google, Daimler o Volvo no dependen de ello para su supervivencia económica, y Uber sí

          • Daniel - 26 marzo 2017 - 21:37

            Pero Enrique a mi Google maps o Waze me ayudan mucho esta semana mismo:Para llegar a la sede de Amazon o o los nuevos juzgados de San Fernando pero tambien se confunden mucho y como te fies en barrios como Tetuan o Lavapiés estas perdido.¿Que hace el Autopilot en esos casos?

          • Enrique Dans - 26 marzo 2017 - 21:55

            Piensa cómo eran de flojos los GPS de hace tres años, cuando no tenían datos de tráfico en tiempo real y los mapas eran mucho peores. Ahora la precisión es muy superior, la calidad de los mapas ha mejorado mucho, y se basan no solo en la señal GPS que viene de los satélites, sino en los smartphones que llevan encima un montón de conductores a tu alrededor… ¿dónde crees que estarán los GPS dentro de tres años? Y la señal GPS será solo uno de los elementos utilizados, que se unirá a cámaras, radares, lidar, sensores, etc…

            ¿Has probado a meter en el GPS el nombre del sitio al que vas, en lugar de su dirección? Cada vez más negocios y sitios de todo tipo se preocupan por aparecer bien en los GPS, para dar lugar a menos errores en su localización, y este proceso de mejora es continuo…

    • Daniel - 26 marzo 2017 - 20:53

      Mis ideas como taxista asalariado seran o no equivocadas pero le agradezco al señor Dans que siempre las expuesto en su blog y cuando a considerado necesario me a respondido aunque estamos en total desacuerdo gracias otra vez señor Dans

      • Daniel - 26 marzo 2017 - 22:06

        Claro que lo hago Enrique constantemente buscó en Google hoteles discotecas restaurantes y sobre todo empresas. Como te dije antes los almacenes de amazon que estan en la calle Los Mosqueteros fue una de las que recuedo esta semana pero también te digo que falla en muchos recorridos que conozco y Tom tom es mejor y en cuanto callejeas por barrios antiguos Google o waze un desastre

  • #030
    road - 26 marzo 2017 - 22:10

    Buen directo al mentón , pero me parece que ni de lejos el combate a finalizado, justo acaba de empezar, y de entrada llevas las de perder por puntos, ” ley de Danth”

  • #031
    Muadib - 27 marzo 2017 - 14:16

    Que inevitables e inutiles, son estas eternas discusiones sobre taxis-Uber, ya que en vez de establecer dialogos cognitivos maduros, se bronquean desaforadamente ( teniendo a Enrique como blanco regular). Bueno paciencia. Enrique en este caso de este post en particular estariamos hablando de Cultura Corporativa? o de un estilo de liderazgo virulento/agresivo? Se asume que deberia existir una correspondencia entre ambas, pero en este caso pareciera que es el “padre” directo de la criatura y de la cultura corporativa esta se “dicta” dia a dia de acuerdo con mi “mal genio”.

    Vease:

    http://www.expansion.com/economia-digital/companias/2017/03/22/58d256cde5fdea906f8b466b.html

  • #032
    ingreso pasivo - 30 marzo 2017 - 23:00

    Cabe entonces agregar al dicho “En la guerra, en el amor y en los negocios todo se vale”.

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