Inteligencias artificiales en la clase

IMAGE: Chudomir Tsankov - 123RFUn profesor de Inteligencia Artificial en Georgia Tech, Ashok Goel, desarrolla un chatbot basado en el Watson de IBM para resolver las preguntas que sus alumnos le plantean en el foro online de su asignatura, alrededor de diez mil preguntas cada semestre que habitualmente eran respondidas por él mismo y su grupo de trabajo, y decide no informar a sus alumnos de que se trata de una inteligencia artificial, diciéndoles en su lugar que se trata de una teaching assistant llamada Jill Watson. El resultado es que ninguno de sus estudiantes se da cuenta del experimento, el semestre se desarrolla con plena normalidad, y cuando tras el examen final decide revelar la identidad de su asistente, los alumnos se muestran absolutamente sorprendidos, se sienten participantes en un evento histórico, y algunos incluso afirman que tenían pensado nominar al chatbot, Jill Watson, al premio a la mejor teaching assistant!

Llevo veintiséis años dando clase, y además, disfrutando de ello. Me he encontrado muchísimas veces en la situación de pretender contestar a todas las preguntas que mis alumnos me planteaban en foros online, hasta el punto de despertarme alguna vez con la cabeza prácticamente apoyada en el teclado. Además de mis clases en formato online, he intentado utilizar ese formato en mis clases presenciales como forma de proporcionar un entorno más rico a la participación que se prolongue más allá del aula, y en los últimos tiempos, lo había dejado por imposible: no me daba la vida para ello. Entiendo perfectamente la problemática: las preguntas de los alumnos a un nivel educacional elevado no son sencillas, están muchas veces formuladas de manera confusa o compleja, pero tienen un componente de repetición relativamente elevado, al tiempo que ofrecen numerosas oportunidades no solo para la simple resolución de la duda, sino para la “construcción” de hilos con un componente formativo potencialmente elevado. Cuando trabajas en lo que solemos llamar participant-centered learning, entiendes perfectamente que la gracia no está en aparecer ante un grupo de estudiantes – bien seleccionados y brillantes – como “el que más sabe”, sino en ser capaz de ofrecerles las mejores oportunidades para el aprendizaje en función de situaciones que se crean en cada clase, y que prácticamente siempre son distintas de la clase anterior o de la siguiente.

Cuando ves que una máquina, un chatbot, ha sido capaz de desempeñar con éxito una parte importante de tu trabajo, la primera tentación es tratar de quitarle credibilidad. Quedaros con eso, por favor, porque a muchos de vosotros vais a tener en breve la misma sensación que tengo yo hoy: nunca funciona. La situación creada por Ashok Goel no tiene discusión posible: hablamos de estudiantes de una muy buena universidad, en un curso de nivel elevado, y que efectivamente, no fueron capaces ni siquiera de imaginarse que su teaching assistant fuese un chatbot. Pero incluso si la tuviese, el pensamiento positivo es fundamental, y lo importante es entender que si no hubiese ocurrido ya, estaría a punto de ocurrir. Reflejos como quitarle importancia, minimizarlo, ridiculizarlo o tomarlo como excepcional e irrepetible no funcionan.

Lo siguiente es plantearse a dónde vamos a partir de aquí. De entrada, si puedo quitarme del medio una tarea tan importante como la resolución de dudas de mis alumnos tras haber conseguido entrenar adecuadamente a Watson – que es, entre otras muchas cosas, no olvidemos, un campeón mundial de Jeopardy! – mi forma de dar clase podría modificarse dramáticamente. Si una máquina puede conseguir que a igual esfuerzo, obtenga una productividad muy superior y me libere de determinadas tareas, puedo plantearme llevar mis clases bastante más allá. ¿Debo preocuparme por la posibilidad de que, tras sustituir a mi teaching assistant (en IE nunca hemos tenido tradición de teaching assistants, en cualquier caso, y salvo excepciones, apalancamos la totalidad del esfuerzo docente en el profesor tanto en el entorno presencial como en el online), la inteligencia artificial se plantee sustituirme a mí? Francamente, ojalá sea ese mi problema: ya me buscaré cosas que hacer que se apoyen precisamente en eso. Tengo muy claro que si esto termina dejándome sin trabajo, será porque habré interpretado esa transición rematadamente mal.

Contrariamente a lo que ocurre cuando se plantea la sustitución de personas por inteligencia artificial, a mí la sola perspectiva es algo que me muero de ganas de explorar, y dudo que sea el único en mi industria. Para cualquier profesor, la posibilidad de contar con una inteligencia relacional superior que sea capaz de responder a dudas sobre su campo debería representar no un miedo, sino una oportunidad, una forma de elevar el nivel para poder construir más cosas sobre una base más elevada. ¿Cómo van a evolucionar las universidades ante un cambio semejante? Una de mis quejas más habituales en mi industria, el hecho de que tras veintiséis años de experiencia en ella sigamos dando nuestras clases aproximadamente igual que cuando empecé, pasa a tomar, ante la disponibilidad de machine learning e inteligencias artificiales avanzadas, una escala y un significado completamente diferentes.

La última consideración corresponde precisamente a eso: ¿qué podemos hacer cuando contemos con bases de conocimiento interactivas capaces de responder a preguntas expresadas en lenguaje natural? ¿Pasará el papel de un profesor a ser el de convertirse en un entrenador de inteligencias artificiales para que sean capaces de escalar sus capacidades? ¿Interactuarán rutinariamente los alumnos con chatbots progresivamente sofisticados en lugar de hacerlo con profesores de carne y hueso? ¿Qué ocurre cuando podemos plantearnos tener agentes inteligentes expertos en temas avanzados capaces de responder a todo tipo de dudas? Si ese es el futuro, yo me muero de ganas de verlo y de vivirlo…

 

This article is also available in English in my Medium page, “Artificial intelligence in the classroom

 

32 comentarios

  • #001
    Rudy salazar - 15 mayo 2016 - 18:24

    Debe aplicarse a la salud publica cuanto antes.

    • Enrique Dans - 15 mayo 2016 - 18:50

      Me dijeron hace no mucho en IBM que estaban en ello…

  • #003
    Krigan - 15 mayo 2016 - 19:06

    En mi opinión los MOOCs ya son capaces de sustituir a muchos profesores. Con ellos sigue siendo necesario que algún profesor elabore el MOOC, que preste algo de asistencia online (ampliando y refinando de paso el FAQ del curso, con lo cual esta tarea cada vez requerirá menos trabajo), y que evalúe, que también es algo que puede ser en parte automatizado mediante autoevaluaciones. Pero al final del camino, lo cierto es que con los MOOCs ya no se necesitan tantos profesores como antes.

    Con esto de Jill Watson, que además es aplicable también a los MOOCs, pasa algo parecido. Tan pronto como Jill “ascienda” a profesora, por mucho que algunos profesores sigan siendo necesarios para “enseñar” a Jill, van a ser necesarios muchos menos que antes. Ni siquiera es necesario pulsar un botón para clonar a Jill, ya se clona ella sola según la demanda del momento si ha sido programada para ello.

    • Andreu - 15 mayo 2016 - 21:00

      Krigan, podría llegar a estar de acuerdo contigo, pero con un matiz. Serán necesarios menos “malos profesores”, aquellos que ponen en práctica la ley del mínimo esfuerzo, aquellos que no aportan valor motivacional… Pero los buenos, aquellos sobre los que todos tenemos algún recuerdo en la cabeza, dudo yo que lleguen a sustituirse. Si acaso como señala Enrique, evolucionarán en su forma de enseñar, de estimular, de guiar. O al menos así debería ser.

      Saludos.

      • Krigan - 15 mayo 2016 - 22:41

        No, no tiene nada que ver con buenos y malos. Seguro que algunos herreros eran buenísimos en lo que hacían, pero ya no hay herreros.

        Ahora bien, es probable que el cambio no sea rápido, que sigamos teniendo durante muchos años universidades físicas, con sus aulas y profesores de carne y hueso, de la misma manera que seguimos teniendo conductores de tren y metro, y pilotos de avión, pese a no ser ya necesarios.

        Es este un curioso fenómeno, que está muy extendido. El de los trabajadores de todo tipo que ya no son necesarios, que su trabajo lo puede hacer una máquina mucho más barato e incluso mejor, pero que no han sido sustituidos por una especie de inercia de la sociedad, que evoluciona lentamente o que incluso se resiste a algunos cambios, por razones no objetivas, sino sicológicas.

        • xaquin - 15 mayo 2016 - 23:49

          Resulta algo triste comparar la interacción “alumnadoprofe” con la de “pedazodemetalherrero/a”… pero bueno, prefiero quedarme con alguna pregunta, en relación al hilo principal: acaso tener de colega a un premio nobel nos impide dar mejor la clase? La abundancia de cerebritos en el centroeducativo hace sobrar profesorado? La alta velocidad en resolver preguntas (y su elevado nivel) hace menos necesaria la resolución de las mismas? Se frenó el proceso de evolución humana?

          • Krigan - 16 mayo 2016 - 00:47

            No se frena nada. Una cosa es investigar y adquirir nuevos conocimientos, y otra es transmitirlos. Un investigador no tiene por qué ser profesor, y viceversa.

            Lo de la interacción me suena más a argumento emocional que otra cosa. De momento Jill es solo una asistente. En el momento en que “ascienda” a profesora, si eso llega a ocurrir, implicará que lo puede hacer tan bien como un profe humano (o mejor). De lo contrario, no cabría hablar de la posibilidad de sustitución.

            Dime, ¿le acabo de pegar una patada a una vaca sagrada?

            Y luego están los MOOCs, claro, que sigue habiendo un profesor detrás, pero que ahora tiene miles de alumnos en su curso. De acuerdo en que no valen para ciertos tipos de enseñanza, pero ¿de verdad que no valen para ninguno? ¿Ni siquiera para enseñar Mates o Física?

          • Juan Manuel - 18 mayo 2016 - 10:32

            Es que el cambio que nos parece ahora tan raro con una maquina se ha dado ya con anterioridad. Y no en otros ámbitos, sino en el educativo también.

            Con la aparición del libro, el profesor tutor personal que te enseñaba todo el conocimiento pasó a ser un guía a través de los conocimientos que te aportaba el libro. Posibilitando que pocos profesores llegasen a muchos alumnos. Y ese es el proceso actual.

            Es más, hay casos en los que el libro ha sustituido casi totalmente al profesor. Teniendo buen material y tiempo con los libros adecuados puede uno prescindir del profesor totalmente.

            Entonces, no estamos ante un cambio radical, sino una adaptación tecnológica a lo que ya mismo tenemos que añade algunas funciones más.

            En la antigüedad el traspaso de conocimientos de una generación a otra dedicaba mucho tiempo, si era alguna materia especialmente compleja requería gran tiempo de convivencia y pocos alumnos. Así generalmente los alumnos vivían durante años siguiendo a su profesor o viceversa. Eso quedo relegado a unas pocas horas diarias gracias a los libros. Y sin necesidad de una convivencia directa.

        • Raul SB - 16 mayo 2016 - 08:57

          Krigan te contesto aquí tu último comentario.
          Los MOOCs son muy interesantes pero honestamente no creo que valgan para dar materias troncales.
          Puede que valgan para “enseñar” nociones básicas de física a un abogado o de derecho a un físico o ingeniero, y aquí los bots pueden ser muy útiles, pero no veo un MOOC, por mucho bot que utilice, enseñar resistencia de materiales o discutir sobre como es mejor intervenir una operación de rodilla.
          Los seres humanos tenemos una capacidad que ningún sistema mecánico o informático aún es capaz de copiar: el ingenio. Y esa capacidad suele ser la solución a muchos de los problemas de nuestro día a día, incluyendo la enseñanza.

          • Krigan - 19 mayo 2016 - 16:08

            Estamos de acuerdo en que los MOOCs no sirven para todo, pero diferimos en el alcance de lo que sí son aplicables. Pongo 2 ejemplos de lo que los MOOCs no sirven: prácticas de laboratorio, y un curso de técnicas de negociación.

            El primer ejemplo creo que es obvio. En el segundo el concepto clave es el grado de interacción. Podemos tomar al respecto como referencia el libro de texto (o de divulgación), que supone un grado cero de interacción. Se pueden aprender un gran número de materias sin más que leer unos cuantos libros bien elegidos, y pueden ser incluso materias bastante avanzadas y complejas.

            Pero ningún libro de Química o de técnicas de negociación te permitirá aprender lo que sí aprendes en unas prácticas de laboratorio, o en un curso altamente interactivo de técnicas de negociación.

            Los MOOCs estarían en un caso intermedio entre un libro con esteroides (un libro electrónico que también pudiera incluir audios y vídeos donde sea pertinente, o uno de esos cursos de antes de “libro con cinta” (de casete o de VHS)), y un curso presencial de unos pocos alumnos altamente interactivo. Hay en los MOOCs un cierto grado de interacción, entre alumnos y del alumno con el profesor, pero más limitado.

            Después de este largo prólogo, expongo mi idea, que es la siguiente: de la misma manera que llevamos siglos usando el libro allá donde puede ser usado, también deberíamos usar los MOOCs allá donde sean suficientes, y reservar las clases presenciales para aquellos casos en los que se requiera una alta interactividad, o el manejo de determinados objetos.

            Obviamente, el seguir esta idea cambiaría, y mucho, el panorama en los institutos de secundaria y en las universidades. Excluyo la enseñanza primaria porque estimo que los niños sí que requieren sicológicamente de un trato constante con un adulto.

            No va a ser un cambio de un día para otro, porque las autoridades educativas son muy conservadoras en sus planteamientos, pero el modelo del profesor “busto parlante”, que de vez en cuando hace un dibujo en la pizarra, y ocasionalmente contesta alguna pregunta a la que ya ha respondido decenas de veces en los años anteriores, está agotado.

            Es absurdo tener a cien profesores haciendo el mismo trabajo repetitivo cuando puedes tener solo uno, y encima ahorrarte la construcción y el mantenimiento de las aulas. Es absurdo obligar a los alumnos a acudir donde está el profesor, cuando pueden recibir la enseñanza en sus casas, y además recibirla de los mejores profesores del país, o incluso del planeta.

        • mhyst - 17 mayo 2016 - 22:11

          ¿Cómo que no hay herreros? Donde yo vivo hay. Y aquí cerca hay uno que sigue con el sistema tradicional de fragua y yunque.

          Mira, te voy a demostrar el porqué una inteligencia artificial, por muy avanzada que sea, nunca sustituirá a un humano. Hay mucho software por ahí que te pilla una foto y la convierte en una pintura al estilo de Van Gogh. Algunos son magníficos, pero sólo son buenos imitando. Lo mismo que el torno funciona con plantillas y es mucho más rápido que un hombre con un pequeño motor y herramientas. Pero Van Gogh sólo ha habido uno. ¿Entiendes? De no haber nacido un tal Vincent Van Gogh, no tendríamos ahora en el Photoshop su estilo. La inteligencia artificial es una herramienta. No conviene demonizarla, porque en sí misma no es mala ni buena. Como herramienta, depende de quién la use. El problema es que en el siglo XX hemos pasado de ser personas a meros números y el mal que hay detrás de esos actos. Esos que lo único que quieren es sacarnos la pringue, son los que al fin y al cabo van a determinar los usos de tal herramienta. Eso es lo único que me da miedo. Miedo y repugnancia.

          El uso concreto que refiere Enrique me parece bueno. Pero verás como al final lo tuercen todo, por el beneficio económico y el ansia de poder.

          • Krigan - 19 mayo 2016 - 16:32

            Pues yo he vivido en media docena de poblaciones a lo largo de mi vida, y nunca he conocido que existiera en ellas ningún herrero, mientras que en otros tiempos era una de las profesiones más frecuentes.

            Para sustituir a un humano no se necesita IA. El telar mecánico sustituyó a infinidad de tejedores (otra profesión frecuente), y no es una máquina para nada inteligente.

            En cuanto a la IA en sí, se está usando ahora mismo para escribir crónicas deportivas, y otros muchos usos.

          • Mhyst - 19 mayo 2016 - 17:16

            Mira este vídeo a partir del minuto tres.

            Pues ahí es donde quería llegar. Estoy seguro de que un simple algoritmo podría escribir esas crónicas sin IA. Y si aceptamos eso, entonces llegamos al punto álgido de poder decir que la IA no existe, sino que es una abstracción que usamos los humanos para referirnos a ciertos tipos de algoritmos.

            Yo tengo un script en bash que se baja los nuevos episodios de las series que sigo. Podría decirse que “lee” una página web y “sabe” las series que estoy viendo, y que luego sigue los enlaces para descargarla. Es IA? No. Es un algoritmo al que se le ha dado lo necesario para realizar esa tarea. Podría decirse que es un bot? Sí, encaja en el término, pero no es inteligente. Me sustituye a mi de la misma manera que se sustituyeron los tejedores, sí.

            Si estás de acuerdo, entonces nuestro pensamiento no es tan diferente.

          • Krigan - 19 mayo 2016 - 19:27

            Mhyst:

            Nuestro pensamiento no me parece que sea muy diferente, pero tampoco me parece que vaciar de significado a la expresión IA sea útil. Todo depende de cómo queramos definir los términos, pero para mí, si un algoritmo es capaz de aprender de la experiencia, entonces yo a eso le llamo IA. El machine learning, por ejemplo, sería IA.

            El caso es que, incluso sin IA, tan solo con capacidad de cómputo (operaciones matemáticas y lógicas) el grado de sustitución de seres humanos que se puede lograr es extraordinariamente alto. Por poner solo 2 ejemplos, los carteros han sido sustituidos por el correo electrónico, y los bancarios por la banca online.

            En el caso concreto de los profesores, incluso sin IA, el grado de sustitución de los mismos que se puede hacer con los MOOCs es muy elevado. Un solo profesor con una excelente capacidad de expresión elabora el MOOC, un puñado de ellos contestan a las preguntas de decenas de miles de alumnos y mantienen el FAQ, y un número algo mayor de ellos corrigen los exámenes.

            Y eso suponiendo que haya exámenes, porque si el propósito del curso es solo aprender, sin título, ni siquiera estos son necesarios, como mucho una autoevaluación.

            Además, si el examen es tipo test, bastaría con crear una base de datos muy grande de preguntas con sus respuestas, y elegir aleatoriamente para cada examen (o para cada alumno) un cierto número de preguntas. Hasta un simple bedel (o un conjunto de cámaras con micrófono) vale si la cosa consiste simplemente en vigilar que los examinados no hagan trampa.

            Si además usamos la IA para responder preguntas (recordemos que Watson es todo un campeón del Jeopardy!), ¿cuántos profesores necesitamos? Solo uno, el que elabora el curso.

            Si mal no recuerdo, en los viejos tiempos de BUP y COU, había una asignatura de Física y Química en segundo y en tercero de BUP, así como una asignatura de Física y otra de Química en COU. En total, 4 asignaturas, que un solo profesor ha podido elaborar el MOOC de cada una.

            Un solo profesor para toda la enseñanza secundaria de Física y Química de toda España. 4 años de trabajo (cuento a un año por asignatura), y después al paro.

  • #015
    Gorki - 15 mayo 2016 - 20:58

    Me recuerda a la actitud que teníamos los informáticos cuando llegábamos a ser responsables del mantenimiento de una aplicación muy compleja.

    Unos trataban de no explicar nada a nadie, para llegar a ser imprescindibles y asegurarse su puesto de trabajo y otros trataban de explicar a cualquiera los “trucos” de esa aplicación, con la esperanza que otro les pudiera sustituir y dedicarse ellos a hacer otra cosa y quizá, con algo de suerte a ascender.

    Yo estoy seguro que si te liberas de dar clases, te libraras de rutinas que llegan a aburrir cespues de muchos años haciendo lo mismo y encontrarás cosas muy interesantes que hacer en otro lado.

  • #016
    Raul SB - 15 mayo 2016 - 22:05

    Es impresionante pero lo programó un profesor, lo que de cara al futuro me lleva a pensar: ¿y si el profesor no es lo suficientemente bueno impartiendo esa materia (pero si “programando”)? ¿y si esta herramienta cae en manos de alguien que está tentado de “hacer adoctrinamiento”?
    Habría que hacer unos test-bot que comprueben que el contenido e interaccion es correcto y de suficiente calidad

  • #017
    Mauricio - 15 mayo 2016 - 23:02

    El asunto es interesante, pero al leer el artículo del Washington Post veo que el sistema contestaba una pregunta únicamente si calculaba que tenía al menos un 97% de probabilidades de dar una buena respuesta. Si esto no ocurría, entonces, las preguntas eran respondidas por asistentes humanos.

    Sería interesante un análisis a fondo del tema. Es posible que las preguntas respondidas por Jill hayan girado en torno a las fechas de los exámenes, la longitud de los ensayos, los horarios de atención del profesor, la bibliografía imprescindible para cada uno de los temas de la asignatura, la cantidad máxima de inasistencias permitidas, la nota mínima para aprobar el curso, la composición de la nota final, el número de créditos a obtener, la posibilidad de llegar más tarde o salir más temprano en determinada fecha y otras cosas más, que es información que bien podría encontrarse en la sección de “preguntas frecuentes” de la página web de la asignatura.

    Si los temas de las preguntas eran similares a los que acabo de mencionar, el asunto no tiene nada de increíble, pues las respuestas no serían más que un “corta y pega” más o menos eleborado. Si, por el contrario, Jill era capaz de realmente responder a cuestiones verdaderamente complejas, estaríamos entonces ante algo potencialmente revolucionario.

    • anonimo - 16 mayo 2016 - 08:17

      Totalmente de acuerdo contigo Mauricio. Estaría bien poder leer en algún sitio los datos reales de los resultados, y no únicamente un artículo de un periódico.

      En cualquier caso el artículo sólo dice que se le dejaba contestar si tenía un 97% de conficanza en las respuestas , pero ¿cuantas respuestas estaban en ese margen?. A lo mejor solo un 10% y las demás se pasaban a asistentes “analógicos”.

      Además los ejemplos de las respuestas que se dan no creo que tengan demasiado de “académicos”. Cuantas palabras tiene que tener un trabajo, y cosas por el estilo, no creo que tengan que ser respuestas para que las de el profesor, sino que probablemente algún administrativo también las podría dar. Poco que ver con la enseñanza y mas con la “administración de la enseñanza”

      Un poquito de “vapourware” no viene mal , pero sin mas datos, un bot de help desk de los que hace años se ven en la web.

    • Enrique Dans - 16 mayo 2016 - 20:59

      Mauricio, por favor, echa un ojo a lo que fue la competición de Jeopardy en la que Watson ganó a los campeones del concurso. Las preguntas de Jeopardy no son claras, son complejas, y en ocasiones contienen incluso ironía. Lo único que demuestran tus dudas, y te lo digo con todo el respeto del mundo, es que no estás al día con respecto a lo que la inteligencia artificial y el machine learning son capaces de hacer. Estamos hablando de mucho, muchísimo más de lo que tú pretendes implicar. Lo que tú pides, responder a preguntas canónicas, lo puedo programar yo. ¡¡¡YO!!! Que te aseguro que no paso de un poco más allá de un “Hello World!” con la mayoría de las herramientas! Para una AI hoy en día, procesar lenguaje natural complejo es ya prácticamente trivial, y tirar de una buena knowledge base para procesar peticiones combinadas complejas, aunque no sea sencillo, es perfectamente factible con los procesos de aprendizaje adecuados. Me parece curioso que viendo que ya tenemos AI capaces de vencer a Kasparov en ajedrez y a Lee Sedol en Go, pienses que de lo que hablamos es de una chorrada capaz de contestar preguntas canónicas de una simple base de datos… eso que dices está disponible desde hace lo menos treinta años y lo programo yo!!!! Hablamos de algo completamente diferente.

      • Anonimo - 16 mayo 2016 - 22:55

        Pues a lo mejor es algo tan avanzado como tu dices, pero desde luego por la noticia y los pocos datos que dan no lo parece.

        Mucho hablar del metodo científico, y hablamos de una revolución por una noticia del Washington Post.
        Al menos si he encontrado la fuente original de la noticia que es el WSJ. Y ahí dice que sólo podia contestar al 40% de las preguntas.

        http://www.wsj.com/articles/if-your-teacher-sounds-like-a-robot-you-might-be-on-to-something-1462546621

        Desde luego no he leido nada que indique que contestaba a preguntas sobre la materia que se impartía, sino sobre temas administrativos.

        No entiendo las referencias al Ajedrez y al Go. Creo que no tienen nada que ver con el tema del que estamos hablando. Las de Jeopardy si que pueden ser válidas, pero no creo que las hayan programado alumnos de Universidad como a Jill watson

      • Jose Antonio Garcia - 16 mayo 2016 - 23:44

        http://www.ibm.com/smarterplanet/us/en/ibmwatson/what-is-watson.html

        • anonimo - 17 mayo 2016 - 07:05

          Gracias José Antonio.

          Pero lo que es watson ya lo conocía, lo que creo que falta es información sobre ese caso.

          Algo que nos muestre que realmente es un avance revolucionario. Pero todavía no he visto en ningun sitio que una TA de una clase de IA responda a preguntas sobre IA.

          • Jose Antonio Garcia - 17 mayo 2016 - 10:34

            Puro marketing. Pasan a comercial una buena plataforma pero poco más. Años luz de las películas.
            Por cierto hoy en el mundo aparece el mismo refrito
            http://www.elmundo.es/tecnologia/2016/05/17/573aca4f268e3ee75c8b457a.html
            Nada de llegar más allá de la noticia original. Encima ni firman el artículo. Vaya bodrio de prensa que tenemos.

      • Mauricio - 18 mayo 2016 - 23:38

        Gracias Enrique por tu respuesta. Posiblemente sea como tú dices, pero si uno se basa en lo que dice en la noticia titulada Artificial Intelligence Course Creates AI Teaching Assistant publicada en la propia página de Georgia Tech, da la impresión de que detrás de Jill no ha habido de ninguna manera un esfuerzo similar al que se ha puesto para triunfar en el ajedrez, el go o las preguntas de Jeopardy sino que se trataría de un esfuerzo muchísimo más modesto, con la idea de sencillamente crear un ejemplo llamativo para una asignatura universitaria.

        Considera, por ejemplo, los dos siguientes párrafos del mencionado artículo:

        “One of the secrets of online classes is that the number of questions increases if you have more students, but the number of different questions doesn’t really go up,” Goel said. “Students tend to ask the same questions over and over again.” (las negritas son mías)

        That’s an ideal situation to apply computing technologies like Watson. Goel tapped into IBM’s open developer platform to identify Watson APIs for answering questions, adding Georgia Tech’s own processing modules to improve performance. The team then wrote code that allows Jill to field routine questions that are asked every semester. For example, students consistently ask where they can find particular assignments and readings. (las negritas son mías)

        Como ves, esto se aproxima más a aquello que hasta tú podrías programar, que al fruto del trabajo de un enorme equipo especializado en inteligencia artificial. No niego que lo que tú piensas vaya a ser posible en algun momento no demasiado lejano, pero por ahora parece que los profesores seguiremos siendo de carne y hueso.

  • #025
    Antonio Miranda - 15 mayo 2016 - 23:46

    El procesamiento de lenguaje natural está todavía en una fase temprana de su desarrollo. Le queda mucho para poder sustituir a un ayudante de profesor, mucho, mucho.

    Recientemente, las necesidades de mercado de tratamiento masivo de textos como el análisis de sentimiento o el análisis de opinión, han hecho incrementar su desarrollo, pero vamos que aun le queda mucho, mucho, mucho. Combinándolo con Machine Learning están llegando a resultados como los de Ashok Goel, supongo que es eso lo que ha aplicado. Sin embargo llegar a entender las ideas como lo hacemos los humanos, lo que llamamos “Comprensión de lenguaje natural”, todavía está lejos de verse, más allá de entornos concretos y objetivos especializados.

    Eso si, ahora tenemos el ecosistema en el que se puede desarrollar: la web, ecosistema que apenas empezaba a estar disponible el siglo pasado.

  • #026
    Jos - 16 mayo 2016 - 12:03

    Es impresionante, pero no deja de ser triste que las personas mejor preparadas, con más años de formación a sus espaldas y mayor precariedad: los profesores, vayan a ser sustituidos por inteligencias artificiales.

    Está claro que Watson podrá resolver las dudas básicas que vengan en los apuntes prácticamente de manera literal o parafraseada, pero algo más elaborado me temo que no, a no ser que hayan resuelto el test de Turing y no nos hayamos enterado.

  • #027
    Jose Antonio Garcia - 16 mayo 2016 - 12:19

    Buen artículo de Enrique pero creo que basado en una fuente poco rigurosa y comercialmente tendenciosa. En el estado del arte actual de la IA, el no darse cuenta que te han metido gato por liebre, hace pensar que los alumnos han oido hablar poco de Turing. Suena a marketing puro de la marca que ayudó a clasificar a sus ciudadanos según su religión y/o raza. Como diría Sherlock vayamos por partes querido Watson:

    a) Una de las cosas que se espera de un profesor es generar creatividad, iniciativa, etc para esto no habrá en el mundo nunca una maquinita que lo haga
    b) El que haya un sistema inteligente que ayude al alumnado en tareas formativas si me parece útil. Pero eso no es un sistema estilo chat. Al fin y al cabo ya existen herramientas sencillas de ayuda al aprendizaje. (estilo anki, supermemo, CBT, que son básicas y no inteligentes pero muy útiles a guiarte y que en definitvan te ayudan a lo que antes se llamaba ser un autodidacta). Pero el proceso se llame el método p.ej. en aprendizaje de idiomas “Assimil” , “Pimsleur”, ó seguir un libro es el mismo.
    c) El paso que aqui se sugiere no lo veo tan grande, que es “una serie de dudas” serán respondidas por un bot. ¿ Es eso formar? ¿Quereis que os forme un bot parecido al que tiene el servicio de Amazon?
    d) El futuro del profesorado. No os preocupeis cuando estos sistemas sean una realidad comercial. Ya estaréis muertos. ( Sigo el método del bot, respuesta más probable al 97%)

    Pero siguiendo el espíritu del post, imaginemos que estuvieran disponibles ya.

    ¿A que precio? Veamos si a una empresa privada como la que trabaja Enrique le saldrían las cuentas.
    El sistema se debería vender como un SAAS. Eso lo tengo claro.

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    Margen comercial y demás.
    Precio = X+Y+Z+…
    Como mínimo el precio debería ser 2/3 el de una persona a un máximo de lo que quieran por un “Asistente”

    Pros:
    “Anuncios que tienen un profe robotijo a tu disposición 24horas,”

    y con una buena campaña de marketing se podrían apuntar más alumnos.

    Mi pregunta es, si tan bueno es la función del asistente,

    ¿Porque ahora no se ven muchos Asistentes Humanos? Respuesta más probable 97%: No lo pongo y me lo ahorro

    CONCLUSIONES
    Nada a empezar a copar el mercado, como Uber, a contratar más profesores humanos para hacernos con el mercado de los asistentes al 100%…que luego ya vendrán los robotijos

  • #028
    Miguel - 16 mayo 2016 - 20:16

    Realmente sería maravilloso el poder colaborar con una máquina. Ver Iron Man, leer este post y pensar. Leches, anda que no molaría tener a Jarvis como asistente y el par de robots para hacer trabajos manuales…. Va a ser emocionante lo que nos depara el futuro y a donde podremos llegar colaborando con las inteligencias artificiales. Habrá que releer la saga de Ender.

  • #029
    Jose Antonio Garcia - 17 mayo 2016 - 10:57

    A ver, la noticia de la asistente “Jill Watson” es una experiencia que se realiza para mostrar las capacidades de un sistema basado en AI de Watson poco más.
    Hasta ahí correcto, pero hay un “replicante humano” ayudando por detrás, si lo queremos comparar con algo sería con el cuervo de J.L. Moreno.
    Lo cual no quiere decir que lo han conseguido IBM con Watson es impresionante, si , pero no es ciencia ficción. En todo caso lo que estamos comentando aquí es Marketing ficción
    Puesto a darle nivel a mi post mirar el Try It de la UPM de 2015, esto si que es reseñable con 5 estrellas Menudo pedazo de charlas nos han puesto en youtube
    https://www.youtube.com/watch?v=K8-fOFkbcsk
    Esto si que es ciencia ya, en España.
    No conozco iniciativas parecidas en otras Universidades en España sobre AI. Por favor si en alguna privada se ha hecho algo parecido en Youtube compartirlo
    Gracias por adelantado

    PS: El de Chema Alonso no tiene que ver con esto pero como comunica!!

  • #030
    Xavi - 18 mayo 2016 - 23:00

    Los comentarios de este tema confirman que siempre hay más escépticos que innovadores y que el cambio siempre provoca rechazo.
    A todos los escépticos yo os diría que empresas como Google, IBM, Amazon o Microsoft han fijado la AI como una de sus prioridades, lo cual quiere decir inversiones enormes en este campo. En este escenario podéis estar seguros que más pronto que tarde veréis muy de cerca aplicaciones prácticas de la AI en vuestro trabajo o campo de conocimiento.
    Un ejemplo: hace 10 años utilizábamos los móviles sólo para llamar y enviar SMS y las telcos se devanaban los sesos intentando dar con la ‘killer app’ que hiciera despegar el tráfico de datos en el móvil; muuchos escépticos decían que se intentaba crear una necesidad ficticia donde realmente no la había; en cambio, hoy en día hasta las abuelas tienen un smartphone con conexión a internet.

    • anonimo - 19 mayo 2016 - 06:47

      Mas bien demuestra que hay gente que se niega a creerse las noticias de ‘gran revolucion” o “se van a acabar los profesores en clase” porque lo diga Enrique o el Whashintong Post. Quw tiene algo de sentido crítico y busca los datos no el Marketing. Nadie ha dicho que no sea posible…pero un 40% de veces no ser capa de contestar (y no decirlo) no es como para tirar cohetes

  • #032
    Mario - 21 mayo 2016 - 10:54

    Y yo me pregunto…, como puede utilizar un profesor Watson de IBM?, supongo que utilizar Watson debe tener un coste importante…, o es que para aplicaciones sin ánimo de lucro puede utilizarse gratuitamente?, alguien lo sabe?

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