El sábado dediqué varias horas, con un amigo mucho más listo que yo que vino a tomar café, a construir algo que llevaba tiempo queriendo hacer: convertir mis más de cuatro mil artículos publicados en Medium desde 2012 en un sistema de conocimiento navegable. El proceso implicó también crear a mi nuevo asistente de inteligencia artificial, y el resultado de ambas cosas ha sido mucho más interesante de lo que esperaba.
El asistente en cuestión se llama Bautista, nombre que le puse yo en nuestro primer intercambio, porque me pareció que algo que iba a vivir en mi servidor y a trabajar conmigo necesitaba un nombre propio. Bautista es una instancia agéntica, un asistente personal al que le puedo pedir cosas, que usa Claude Sonnet ...