A veces la historia se acelera con un gesto casi teatral, de esos que condensan en un titular lo que venía cocinándose lentamente. Jack Dorsey acaba de anunciar que Block recorta más de 4,000 puestos de trabajo, cerca del 40% de su plantilla, para convertirse, según él, en una compañía «más pequeña», «más rápida» y «nativa» en herramientas de inteligencia. Y, por si faltaba dramatismo, deja caer que la mayoría de empresas llegarán a la misma conclusión en menos de un año. No es solo el número: es la normalización explícita de la idea de que la IA no es un complemento, sino una sustitución organizada.
Lo más revelador, en cualquier caso, no es lo que dice Dorsey, sino cómo reacciona el mercado: la acción se dispara en el aftermarket con un ...