Es una de las cosas que peor llevo de todo esto: que después de veintitrés años demostrando sobradamente que puedo escribir un artículo de cierta calidad al día, vengan imbéciles con un supuesto detector – o sin él – a decirme que es que «escribo AI slop» o que mi artículo lo ha escrito un chatbot. Es literalmente como el conocido «juicio del agua fría» de la Edad Media: te acusan de brujería, te atan las manos, te tiran al agua, y si flotas, eres culpable y te ahorcan, pero si te hundes, eras inocente.
El término adecuado, en realidad, es el de probatio diabolica, que proviene del derecho de propiedad romano: para poder reclamar un bien, te podían exigir que demostrases toda su cadena de transmisiones hasta la adquisición original, lo que incluía ...