Es una de las consecuencias más claras de las prisas y la mala planificación de las inversiones en inteligencia artificial: las compañías que antes se llenaban la boca con las energías renovables y que instalaban y adquirían solar y eólica como si no hubiese un mañana únicamente para proyectar una hipócrita imagen amigable, ahora, con el ignorante más aberrante que hemos presenciado en política y energía en la Casa Blanca, Donald Trump, se lían la manta a la cabeza instalando turbinas de gas para proporcionar energía a sus centros de datos. En un caso, el del centro de datos de Amazon en Texas, estamos hablando nada menos que de la instalación industrial más contaminante de todos los Estados Unidos, y el resto de ...