Durante los dos últimos años, hablar de estrategia en inteligencia artificial ha significado prácticamente lo mismo en todas partes: elegir un gran modelo de lenguaje, conectarlo a tus flujos de trabajo y empezar a experimentar con prompts. Esa fase está llegando a su fin.
No porque los modelos de lenguaje no sean útiles, que lo son, con todas sus limitaciones evidentes, sino porque se están convirtiendo rápidamente en commodities. Cuando todo el mundo tiene acceso a modelos muy similares, entrenados con datos muy parecidos, la pregunta deja de ser quién tiene la mejor inteligencia artificial y pasa a ser quién entiende mejor su propio mundo. Ahí es donde entran los world models.
De la inteligencia alquilada a la comprensión en propiedadLos ...