El gobierno británico acaba de anunciar una prohibición de acceso a redes sociales para menores de 16 años que afectaría a servicios como TikTok, Snapchat, Instagram, Facebook, X o YouTube, mientras deja fuera herramientas de mensajería como WhatsApp o Signal. Añade, además, mecanismos de verificación de edad, restricciones por defecto para usuarios de 16 y 17 años, posibles limitaciones nocturnas y medidas contra funciones como el desplazamiento infinito o las recomendaciones algorítmicas.
A primera vista, suena a decisión valiente. En realidad, es el tipo de medida perfecta para gobernantes que necesitan un titular: trata el sarpullido mientras deja intacta la infección. Y sabiendo como sabemos que ese tipo de prohibiciones no funciona, y que los jóvenes, en ...
