Un buen artículo en Wired hoy, «Follow the money: how digital ads subsidize the worst of the web«, traza de manera muy certera una relación que todos conocíamos, pero que seguramente no nos parábamos a pensar: la existente entre la publicidad digital y las peores páginas de la web, aquellas que no aportan prácticamente nada positivo, que se limitan a crear contenido basura o a reproducirlo de otros sitios, y que en muchas ocasiones, están incluso vinculados con actividades potencialmente delictivas.
Es una pregunta que, posiblemente, solo los buenos directores de marketing sepan contestar: ¿en dónde aparecen tus anuncios? En la mayoría de los casos, lo que los directores de marketing hacen es pagar a agencias y a ...