El Blog de Enrique Dans

Corroborando impresiones sobre Facebook Home

Escrito a las 11:44 am
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Facebook HomeAunque aún falta alrededor de una semana para que esté disponible, Facebook inicia la campaña de anuncios para su Facebook Home, y acaba de publicar uno de ellos en YouTube. Y el mensaje utilizado corrobora completamente mis impresiones iniciales: la idea es la interrupción constante, la distracción a cada paso, la invasión mental cada vez que sacas tu móvil del bolsillo.

El hecho de ambientar el anuncio precisamente en el momento del despegue de un avión, ese en el que precisamente estás intentando hacer esas últimas tareas con el teléfono antes de que llegue la molesta e injustificada advertencia de apagar nuestros dispositivos electrónicos, consigue que sienta aún menos ganas de probarlo:

 

 

A ver: no soy asocial. Me gusta saber qué hacen mis amigos. Me interesa su vida, me gusta que exista una herramienta como Facebook en la que comparten cosas que hacen, que les interesan, que les llaman la atención, noticias sobre lo que leen, lo que les provoca sensaciones de cualquier tipo o las frases ingeniosas o profundas que se les pasan por la imaginación. En general, me gusta Facebook, tengo un perfil personal ahí que utilizo bastante y una página en la que comparto lo que escribo en el blog, no doy el perfil de “enemigo de las redes sociales”, ni siquiera especialmente el de “preocupado por mi privacidad”, y mucho menos el de “opuesto a probar cosas nuevas”. Pero aún con todo eso, la idea de que lo que hacen y comparten mis amigos abandone el plano de lo voluntario y pase a invadir la pantalla principal de mi teléfono, me resulta entre incómodo e inaguantable.

Ahora mismo, saber lo que hacen mis amigos es para mí voluntario: si actualizan algo, me aparece en la línea superior de mi smartphone en forma de un icono de unos tres milímetros. No es poca cosa, ni un lugar discreto: es un punto al que siempre miro cada vez que extraigo el terminal de mi bolsillo. Si tengo tiempo, si es el momento adecuado, si lo estimo oportuno o si simplemente me apetece, deslizo mi dedo hacia abajo y me entero de quién ha hecho qué. Una acción voluntaria, iniciada por mí. Pasar de eso a que lo que hacen mis amigos sea objeto de una invasión constante en todos esos momentos en que saco el móvil del bolsillo para cualquier cosa es algo que me apetece entre cero y menos uno, porque a lo largo del día uso mi móvil para muchísimas cosas, y no me gustaría imaginar cada uno de esos momentos interrumpido por una nueva imagen o notificación de lo que están haciendo mis amigos. Entiendo el interés de Facebook por ganar centralidad, pero sinceramente, creo que supone una hipertrofia de lo social que tildaría casi de preocupante.

En cualquier caso, me pareció adecuada la bajada a lo cuantitativo expresada en este artículo de GigaOM, Why Home won’t move the needle for Facebook: en números para los Estados Unidos, partimos de 130 millones de usuarios de smartphones según datos de comScore de finales de enero (en España, los smartphone suponían en enero un 63.2% del total). De ellos, un 76%, o 98 millones, tienen Facebook instalado. Sobre esos, hay que tener en cuenta que el 52% tiene Android (en España, la cuota de Android está por encima del 87%), lo que nos deja una base potencial de instalación de 51 millones. Pero hay más: habría que eliminar a todos los dispositivos Android en los que la app no puede instalarse, dado que está limitada a cuatro modelos de HTC y tres de Samsung… siendo muy generoso, nos quedaríamos con la mitad, unos 25 millones. Si además filtramos los usuarios que no son de contrato, que son un 25% del total y que probablemente encontrarían la opción muy costosa, y finalmente consideramos que el total de usuarios que reporta Facebook está expresado por los llamados MAUs (Monthly Active Users, usuarios que se conectan al menos una vez al mes), y que de esos, el 59% son DAUs (Daily Active Users, usuarios que se conectan al menos una vez al día), el público objetivo de Facebook Home se queda restringido, en el mejor de los casos, a entre un 10% y un 20% del total de usuarios de Facebook en los Estados Unidos, aquellos que tengan un perfil que otorgue tanta importancia a lo social en su vida que no les moleste que eso les interrumpa en cualquier momento cualquier cosa que quieran hacer. No despreciable, pero tampoco parece suficiente como para iniciar un movimiento que convierta a Facebook Home en algo que cambie la manera en que la mayoría de los usuarios se relacionan con las redes sociales.

En cualquier caso, un movimiento interesante, como interesante será estar pendiente de cómo resulta finalmente esa acogida del mercado.

Facebook Home: algunos planteamientos sobre su uso

Escrito a las 8:44 am
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Facebook HomeEl lanzamiento de Facebook Home el pasado jueves ha generado numerosas opiniones y planteamientos: sin duda, la jugada es innovadora en su planteamiento, una especie de hack estratégico que evita a la compañía plantear posiciones tan arriesgadas y de tanto calado como el desarrollo de todo un sistema operativo o de un terminal.

Facebook Home no es un fork de Android, ni creo en modo alguno que suponga una destrucción de la estrategia que Google plantea para Android. Es, simplemente, una familia de apps diseñadas para convertirse en la pantalla de inicio, home o launcher del teléfono, otorgando a la red social un nivel de centralidad del que carecía. Una solución técnicamente sencilla y brillante, una especie de maquillaje del dispositivo que provoca que tengas a Facebook delante de tus ojos cada vez que sacas su smartphone del bolsillo, cada vez que lo desbloqueas, cada vez que te planteas hacer cualquier cosa con él.

Estará disponible únicamente para Android, un sistema cuyas características y licencia permite un nivel de personalización elevado (que de hecho, los fabricantes usan para dar a sus terminales un cierto “sabor” específico), vendrá preinstalado en los terminales HTC First que se pondrán a la venta el 12 de abril en los Estados Unidos y más adelante en otros países. El mismo 12 de abril aparecerá la aplicación en Google Play, y podrá instalarse en siete modelos de terminal: cuatro de HTC (First, One, One X y One X+) y tres de Samsung (S III, S4 y Note II), a partir de ahí crecerá asociado a los posibles acuerdos con otros fabricantes de terminales o empresas de telecomunicaciones.

Pero independientemente de las consideraciones sobre la originalidad o brillantez de la jugada estratégica de Facebook, creo que deberíamos entrar en consideraciones sobre su potencial de futuro: ¿hablamos de una killer app que convertirá a Facebook en la estrella de los terminales móviles, o de una curiosidad que terminará por satisfacer únicamente a un pequeño segmento y que terminará por ser cancelada?

La primera consideración es el tipo de usuarios que se sentirán atraídos por la instalación de la aplicación (o eventualmente, por la adquisición del terminal que la preinstala). La pregunta, claramente, es quién quiere un teléfono que plantee la interacción con Facebook como motivo central. El nivel de popularidad de Facebook en el mundo, con sus más de mil millones de usuarios activos, deja muy pocas dudas. Pero ¿cuántos de esos usuarios quieren convertir su interacción con la red social en algo que aparece de manera casi permanente ante sus ojos, cada vez que interactúan con su terminal? El planteamiento, en realidad, parece únicamente adecuado para los verdaderos fans de Facebook, para los que en ningún momento desconectan de la red social. El modelo de uso de la aplicación en el ordenador y en el móvil es sensiblemente diferente: en el ordenador, hay personas que mantienen de manera sistemática abierto Facebook – generalmente, junto con otras aplicaciones – en una pestaña de su navegador, y que periódicamente “se asoman” a ver si hay algo nuevo. En el móvil, la aplicación permanece en ejecución por lo general en todo momento y se reciben actualizaciones en tiempo real que pueden verse en la parte superior de la pantalla, y que suelen desencadenar la apertura de la ventana correspondiente. Pero tanto en uno como en otro caso, ¿imaginamos a Facebook como esa pantalla que vemos cada vez que dirigimos los ojos hacia la máquina? A mí, sinceramente, me parece una pesadilla comparable a la de tener una página de inicio en el navegador: hace muchos años que decidí que mi navegador se abriese con una página en blanco y me ofreciese una total versatilidad. Pensar en recibir actualizaciones de Facebook cada vez que tengo el móvil en la mano me resulta de lo menos apetecible.

Si añadimos a estos factores otras consideraciones como el más que posible uso de la pantalla de inicio para la administración de publicidad segmentada sociodemográficamente, por afinidad o por localización, o las connotaciones de cara a la privacidad, uno de los caballos de batalla habituales en Facebook, la adopción de Facebook Home se plantea todavía más complicada. Es posible que hablemos de un factor generacional que se me pueda escapar: que las generaciones más jóvenes sí se orienten a un papel central de lo social en su vida que justifique ver qué hay de nuevo en Facebook cada vez que mires el teléfono, pero las tendencias no parecen indicar que sea así, o incluso podrían sugerir lo contrario. Así las cosas, y reconociendo lo interesante de la jugada estratégica, mi inclinación no sería hacia apostar por Facebook Home como un éxito en su implantación, y sí como un modelo de uso con un planteamiento residual reservado únicamente a los usuarios más recalcitrantes o a los que no sepan cómo desinstalar la app del teléfono que en su momento adquirieron. Me considero una persona sociable y amigo de mis amigos, pero no tengo claro que quiera ser distraído constantemente por lo que están haciendo cada vez que saco mi teléfono del bolsillo para hacer cualquier cosa. En cualquier caso, el tiempo dirá.

Internet es de sus usuarios, no de los periódicos, ni de los artistas, ni de Google…

Escrito a las 4:53 pm
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Según datos de comScore de febrero, el total de páginas vistas consumidas en internet en España fue de unos 45.000 millones. De esos, sumando Unidad Editorial, Prensa Ibérica, Prisa y Vocento hacen unos 1.600 millones. Pon que sean 2.000 ó 2.500 millones entre toda la prensa tradicional; apenas un 5% del consumo total. Google hace otros 3.000 millones incluyendo Youtube. La gran mayoría de las páginas vistas en el mercado español no son ni de la prensa tradicional ni de Google.”

El texto es de Julio Alonso, tomado de una entrada de muy recomendable lectura titulada “Cómo serían las cosas si no fueran como son“, yo solo he añadido las negritas. Te aconsejo acompañar su lectura con este otro artículo reciente de Cory Doctorow en The Guardian, Copyright wars are damaging the health of the internet, en el que describe cómo los gobiernos están destrozando la red para intentar arreglar – sin conseguirlo, además – los problemas que teóricamente aquejan al 0.0000000000000000001% de sus usuarios.

Es increíble hasta qué punto unos pocos ignorantes irresponsables pueden llegar a destruir la mayor obra colectiva de la humanidad.

Hablando sobre el teletrabajo, en Expansión

Escrito a las 12:34 pm
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Teletrabajo... ¿o no? - Expansión (pdf, haz clic para leer)Mi columna de esta semana en el diario Expansión habla sobre el teletrabajo, y se titula “Teletrabajo… ¿o no?” (pdf). Es un tema al que me he aproximado en múltiples ocasiones, que parecía ir evolucionando de una manera lenta pero razonable, y que hace un mes volvió a la actualidad a raíz de la decisión de Marissa Mayer, CEO de Yahoo!, de cancelar todos los acuerdos de teletrabajo existentes en Yahoo! y obligar a los trabajadores a mantener una presencia física en las oficinas de la compañía salvo excepciones razonables y puntuales. La decisión fue muy contestada, no solo por determinados colectivos que utilizaban el teletrabajo como medio para mantenerse productivos pero obtener mejores condiciones de conciliación laboral, sino también por personas que consideraban que el trabajo que hacían era desempeñado en mejores condiciones desde su casa.

Las razones alegadas por Mayer para cancelar los acuerdos tenían que ver con la necesidad de desarrollar una cultura corporativa fuerte, con lo que aporta la proximidad física, el intercambio de experiencias en el lugar de trabajo, algo que ella consideraba importante dado el actual momento de Yahoo! Y algo que, en una interpretación que me parece razonable, aboga por lugares de trabajo con una configuración determinada, y no precisamente la de la clásica oficina con despachos o cubículos.

En el escenario tecnológico actual, es más que posible que para muchos tipos de trabajo, las mejores condiciones de concentración, comodidad o incluso conectividad se obtengan en el domicilio de muchos trabajadores, y no en su lugar de trabajo (yo mismo tengo sensiblemente más ancho de banda disponible en mi casa que en mi despacho, y decididamente más comodidad y posibilidades de concentración). Por tanto, el acudir al centro de trabajo, que genera además un gasto en desplazamientos con un coste en términos de tiempo y medioambientales, debería ser algo que se centrase precisamente en la maximización de esas posibilidades de interacción: vamos al trabajo para relacionarnos y comunicarnos, no porque en ese trabajo se encuentren los medios tecnológicos que necesitamos para trabajar (por supuesto, me refiero solo a determinados tipos de trabajo, no a aquellos que requieren maquinaria especializada o similares). Pasar por una despersonalizada recepción, saludar por un pasillo y encerrarse en un despacho no parecen las mejores formas de propiciar la interacción y la socialización, del mismo modo que tampoco parece lógico mantener un despacho vacío a una persona que habitualmente o en un número significativamente elevado de ocasiones trabaja desde su casa.

Muchas políticas de teletrabajo fracasan precisamente por ese tipo de factores: una persona decide empezar a trabajar desde su casa, pero ve con terror que le quiten el despacho, porque tiene connotaciones de exclusión o incluso de pérdida de estatus, lo que redunda en situaciones claramente sub-óptimas. Las configuraciones del tipo oficina abierta, con mesas distribuidas en un espacio amplio sin tabiques e instalaciones adecuadas para poder mantener un cierto nivel de privacidad en reuniones parecen mucho más adecuadas que las típicas configuraciones con despachos, y parecen además marcar tendencia en empresas con una filosofía más moderna, posiblemente combinados con acuerdos flexibles de teletrabajo que permitan que un trabajador pueda optar por un determinado nivel de presencia que optimice el rendimiento de su trabajo sin descuidar la interacción personal. Sin duda, un tema que puede valer la pena revisitar.

A continuación, el texto de la columna:

 

Teletrabajo… o no

Hace ya bastantes años que la curva de adopción de la tecnología empezó a posibilitar que muchos trabajadores pudieran independizarse de manera relativamente sencilla del espacio físico: la información es cada vez más accesible desde cualquier lugar con la conexión adecuada, al tiempo que los ordenadores portátiles y sobremesa se popularizan y surgen, además, otras posibilidades como tablets o smartphones.
Tengo claro que para muchas de las funciones que desarrollo en mi empresa, soy infinitamente más productivo trabajando en la tranquilidad de mi casa que teniendo que desplazarme a mi lugar de trabajo. Podemos incluir factores medioambientales, tiempos de desplazamiento, cuestiones como la comodidad, la conciliación o la concentración… el teletrabajo suele presentar una lógica difícilmente rebatible. Y, a pesar de ello, muchas empresas se niegan a permitirlo, o lo hacen únicamente de manera muy limitada.

Hace alrededor de un mes, Marissa Mayer, CEO de Yahoo!, anunció la anulación de todos los acuerdos de teletrabajo de los empleados de la compañía. La razón aducida fue fomentar el desarrollo de una cultura corporativa fuerte gracias a factores como la experiencia e interacción que únicamente tiene lugar en las oficinas.

La decisión, enormemente polémica, debería hacernos pensar sobre la naturaleza de nuestro trabajo. Si la razón para eliminar el teletrabajo es fomentar la interacción entre las personas, el diseño de muchas de las oficinas corporativas que conozco no parece demasiado lógico. Si cambio la tranquilidad y comodidad de mi casa para fomentar una mayor interacción, recluirme en un despacho, por mucho estatus que represente, no tiene mucho sentido, como tampoco lo tiene un despacho habitualmente vacío: las grandes áreas abiertas sin dividir, apoyadas por infraestructuras ad hoc para reuniones con una cierta privacidad u otras funciones afines parecen representar una tendencia más lógica, que de hecho suelo identificar con empresas con una cultura corporativa más moderna.

¿Teletrabajar o no? Depende. Seguramente, en algún punto medio se encuentra la virtud.

 

ACTUALIZACIÓN: para interesados en el tema, recomiendo la lectura de este artículo en The New York Times titulado Engineering serendipity, publicado unos días después, y que sigue esta misma línea.

Apps en Spotbros: la proyección de futuro de la mensajería instantánea

Escrito a las 1:49 pm
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SpotbrosAppsHacía tiempo que no hablaba de Spotbros, la aplicación de mensajería instantánea en cuyo desarrollo estoy colaborando como asesor, y si algo distingue a las startups tecnológicas es que en ellas suelen pasar muchas cosas dignas de ser analizadas y contadas.

Ayer se empezó a comunicar el desarrollo de la primera app desarrollada para un cliente corporativo: la EMT, Empresa Municipal de Transportes de Madrid, contactó con Spotbros hace tiempo con el fin de plantear el desarrollo de una aplicación que permitiese, aprovechando la geolocalización y las posibilidades de la herramienta, enviar un mensaje y recibir de manera instantánea información sobre el estado de la línea y el tiempo que falta para la llegada de un autobús determinado. La idea es, además, poder utilizar ese sistema de información al viajero como un elemento de comunicación bidireccional con los clientes, que pueda diferenciar los mensajes que son procesados automaticamente de aquellos que son transferidos a un operador, en lo que supone todo un paso adelante en la idea de servicio al cliente en tiempo real.

La noticia apareció en algunos medios, pero lo verdaderamente importante es la idea que subyace tras ella: Spotbros es la única herramienta de mensajería instantánea con una API abierta que permite construir sobre ella, y una app no es más que algo que se instala, que te aparece como un contacto más, y que te permite acceder a determinadas funciones. La mayoría de las apps que aparecen por el momento en Spotbtros están creadas por el propio equipo de desarrolladores de la compañía, y se dedican fundamentalmente a tirar de recursos existentes para tareas como obtener la programación de televisión, las rutas en el metro de Madrid, o las farmacias de guardia cercanas. Otras automatizan tareas que el usuario podría hacer por su cuenta, pero que añaden conveniencia: enviar un mensaje con el título de una canción a la app DowntiBot provoca, si estás en un iPhone, que empieces a escuchar dicha canción en streaming, y si estás en Android, que se descargue directamente a tu terminal.

La cuestión relevante es hasta qué punto una aplicación de mensajería instantánea debe incluir ese tipo de tareas, o bien optar por el minimalismo más radical y centrarse exclusivamente en el intercambio de mensajes. Desde su creación, la filosofía de Spotbros fue dotar a la mensajería instantánea de una entidad más ambiciosa: la aplicación es, en realidad, una red social con capacidades avanzadas, que permite interactuar si se desea con personas cercanas para lanzar una pregunta o una alerta de cualquier tipo (shout), crear grupos (el de fotografía, por ejemplo, está animadísimo y constituye una auténtica comunidad en sí mismo), o incluso optar por componer un mensaje más sofisticado con imágenes, mapas o vídeos además de texto y convertirse en un auténtico generador de micropáginas web que pueden ser compartidas en otras redes.

El hecho de que el mercado provenga de WhatsApp, una aplicación completamente minimalista que se centra en hacer una sola cosa y hacerla muy fácil, ha llevado a que muchos afirmen que optar por añadir funciones va a generar una complicación al usuario, y que la base de la pirámide optará por aplicaciones sencillas para llevar a cabo una tarea sencilla. Sin embargo, la visión de muchos analistas es que la mensajería instantánea está desplazando en su uso a las redes sociales como Facebook: no se trata de que abandonen completamente Facebook, la red sigue jugando un cierto papel de “repositorio”, pero mucha de la comunicación habitual escapa de ese entorno y se va a otras apps en las que la información intercambiada no es preservada de manera en principio indefinida, ni tiene las complejas connotaciones de cara a la privacidad que posee la red social. Si esta tendencia es correcta, tener una aplicación de mensajería instantánea con capacidad de convertirse en una plataforma con API abierta, flexible y potente puede tener su valor. Hemos visto personas (obviamente con perfil sofisticado) creando apps para utilizar ellos mismos (se puede definir qué usuarios tienen acceso a la app) para, por ejemplo, comunicarse con la domótica de su casa y gestionar elementos como las persianas o las luces. Y por supuesto, la idea de pensar en Spotbros como un canal de interacción con los clientes, perfectamente conectable a un sistema automatizado de gestión de peticiones, a un canal de atención al cliente o incluso a un canal comercial, algo que está contemplado en el modelo de negocio de la compañía.

La idea, como vemos, es que la mensajería instantánea puede ir bastante más allá sin perder simplicidad en su prestación básica (una app no es más que un contacto en tu lista al que te diriges enviando un mensaje normal). Y todo ello en un entorno de cambios vertiginosos, en donde de una posición completamente hegemónica de un WhatsApp sometido a desastres de gestión como sus problemas con el pago pasamos a otro en el que un competidor como Line entra con campañas en televisión y es descargada por diez millones de usuarios. El entorno, sin duda, es complejo, y competir desde una startup española, una apuesta indudablemente arriesgada. Pero ahí estamos… nadie dijo que fuese a ser fácil! :-)

Entrevistado por Jose Manuel Vega

Escrito a las 12:52 am
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interviewjmvJose Manuel Vega me pidió una entrevista para celebrar el aniversario de su blog personal, y la publicó ayer.

Me preguntó fundamentalmente sobre mis prácticas habituales y mi metodología de trabajo cuando escribo esta página, y sobre algún otro tema relacionado. De dónde saco los temas, cómo busco ilustraciones, a qué horas suelo escribir, si trabajo con inventario o publico directamente nada más terminar de escribir, etc.

Nada especialmente sorprendente (o eso creo), pero tal vez interesante para quienes tengan algún interés por ver un poco “la trastienda” de mi actividad… :-)

 

Érase una vez una compañía que no tenía modelo de negocio…

Escrito a las 10:14 am
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twitter-birdHace siete años, una compañía empezó a sonar muy fuerte porque hacía algo muy simple: ofrecía a los usuarios la posibilidad de comunicarse mediante mensajes de ciento cuarenta caracteres. La idea les había llegado por casualidad, tratando de crear una herramienta para mantener en contacto a las personas que trabajaban en otra compañía, y al empezar a usarla, decidieron cerrar aquella compañía y concentrarse en Twitter.

Surgieron decenas de imitadores, y por supuesto, millones de críticas de infinitos descreídos basadas en la pregunta “¿y dónde está el modelo de negocio?” A esas preguntas, la compañía simplemente respondió con un “no tenemos”, lo que llevó a muchos a considerarla una frivolidad, algo sin importancia, o incluso una burbuja o un timo. Pensaban que era imposible, que los negocios no podían funcionar bajo ese principio, y que los accionistas que entregaban su dinero a una compañía así eran débiles mentales, fashion victims o directamente idiotas. Pero la compañía, además, añadió: “vamos a concentrarnos en crear una herramienta buena, que haga que sus usuarios quieran de verdad utilizarla y la consideren imprescindible, y lo demás ya vendrá”.

Hoy, Twitter es el sistema nervioso central del planeta en que vivimos, y sus accionistas no solo no han perdido su dinero, sino que poseen una parte de una compañía de un valor tan elevado como difícil de calcular. Y su último vídeo sobre Twitter for business es de esos que vale la pena ver para enterarte de cómo funciona hoy el mundo de la comunicación empresarial y la publicidad, y de cómo se puede organizar un modelo de negocio sobre ello.

 

 

La conversación y la atención como nuevas variables del marketing. Si tu negocio no está en estos temas, te estás perdiendo algo. Si no lo has entendido todavía, si eres de los que en su momento criticaban a la compañía por no tener modelo de negocio, mírate los recursos disponibles en el sitio, o alguna de las muchísimas entradas que algunos hemos dedicado al tema (y no te pierdas los comentarios de algunas de las primeras), y piensa que a lo mejor el problema no es de la idea, sino tuyo. Para superar las limitaciones, hay que trabajar, no sentarse a esperar mientras sigues haciendo siempre lo mismo.

Ah, por cierto… ya están en España.

Automóviles conectados

Escrito a las 8:18 am
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Dash logoUn proyecto en Kickstarter permite visualizar una idea del futuro inmediato de la automoción: coches que pueden conectarse a tu smartphone para analizar directamente y sobre la marcha todos sus parámetros, desde consumos hasta alertas del motor, pasando por todos los indicadores que se nos ocurran e incorporando aspectos como la localización o la posibilidad de grabar nuestros viajes con la cámara.

Dash es un proyecto que todavía está lejos de su objetivo de financiación en Kickstarter (buscar recaudar $750.000 y está por debajo de los $50.000), pero que ha sido reseñado ya en páginas como TechCrunch o Mashable: un dispositivo de $69 que se conecta al puerto de diagnósticos de tu coche (la mayoría de los vehículos fabricados a partir de 1996 utilizan el estándar OBD-II en el conector de dicho puerto), se comunica a través de Bluetooth 4.0 con un smartphone o tablet, (por el momento únicamente iOS) y permite configurar una pantalla con la que visualizar información en tiempo real que complemente lo que recibes a través del cuadro de mandos, que lleve a cabo determinados análisis como la vertiente ecológica de la conducción, o que incorpore a una página web datos como la localización del vehículo. Si montas el terminal sobre el parabrisas puedes, además, gestionar vídeos del viaje tomados con la cámara del mismo.

 

 

Es todavía pronto para saber si el proyecto obtendrá o no sus objetivos de financiación, pero no es el único en este sentido: otras empresas, como CarMDCarvoyant o Automatic (incubada en Y Combinator) proponen modelos similares igualmente basados en dispositivos parecidos y en la comunicación síncrona o asíncrona con el puerto de diagnóstico, incorporando además funciones como el análisis de averías, la llamada de emergencia o la monitorización de conductores jóvenes, muchas de las cuales ya aparecen como prestación estándar o extra en determinados vehículos.

Lo interesante, más que el aparato en sí, es la tendencia a empezar a considerar el automóvil, hasta hace poco un sistema prácticamente cerrado y propietario celosamente preservado por las marcas, como un dispositivo más al que conectarse, con el que intercambiar información, o sobre el que instalar aplicaciones.

 

ACTUALIZACIÓN: Tan solo unas horas después de haber publicado la entrada, Kickstarter parece haber recibido una reclamación sobre la propiedad intelectual del proyecto Dash y su página y vídeo se encuentran bloqueados, mientras desde el equipo fundador afirman estar trabajando para solucionar el tema.

Mi selección de noticias de tecnología, en Flipboard

Escrito a las 11:07 am
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Enrique Dans' Technology readings - FlipboardSi usas Flipboard, puedes leer mi selección diaria de noticias de tecnología (fundamentalmente fuentes en inglés) en un cómodo y visual formato revista. Son las mismas que suelen aparecer a la derecha de la página y que compilo en este tablero de Pinterest (algunas más, porque en Pinterest no se pueden añadir noticias en las que la aplicación no detecte imágenes), pero en un formato mucho más cómodo para dispositivos móviles. Suelo incluir en mi lectura de noticias las fuentes que tenéis enumeradas a la derecha de la página, más algunas otras noticias a las que llego mediante filtros colaborativos, alertas de diversos tipos, o a través de Twitter.

Las mismas precauciones de siempre: es mi selección personal, lo que a mí me llama la atención en la lectura diaria de noticias, y mis intereses pueden no coincidir exactamente con los tuyos. Y además, tengo una vida, lo que quiere decir que no puedes contar con esto como forma de asegurar que te mantienes completamente informado: hay días que no me da tiempo a leer toda la prensa, otros que la leo menos intensamente, otros que la leo a horas intempestivas, etc. Pero si crees que te puede interesar, ya sabes: tienes la revista aquí (lo ideal es que abras el enlace en un tablet o smartphone en el que ya tengas Flipboard instalado) o simplemente escribiendo mi nombre en la caja de búsqueda de Flipboard.

Flipboard puso en marcha la iniciativa de permitir a los usuarios crear sus propias revistas a partir de un botón +Flip it hace unos días, y me pareció que podía ser una buena idea: ya que en cualquier caso voy a seguir invirtiendo muchas horas en leer noticias tecnológicas para mantener mis clases actualizadas – es lo que tiene ser profesor en un sitio con alumnos lógicamente muy exigentes – si alguien cree que le puede interesar utilizarme como filtro, eso que ganamos :-)

La clave en social media: la generación de contenido

Escrito a las 11:51 am
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Old Work BootsEcha un vistazo a algunas páginas web de empresas de gran consumo como Coca-Cola; financieras como Credit SuisseHSBC o American Express; o tecnológicas como Cisco o Adobe: ¿detectas alguna tendencia común?

Cada día más, las grandes empresas se dan cuenta de que la creación de contenido resulta absolutamente fundamental en una estrategia de comunicación en la web social. Convertirse en referencia en la creación de contenido respecto a un tema concreto es una estrategia co mucho sentido. Las viejas páginas estáticas en modo “folleto electrónico” ya no funcionan, no atraen atención, no generan enlaces ni seguimiento de ningún tipo, y languidecen en la red por pura inactividad, por desinterés, y ponerles pegatinas de redes sociales no sirve para nada, no es la solución. Nada que, por otro lado, no llevásemos muchos años diciendo.

La aproximación al tema por parte de las grandes corporaciones es clara: contratar a un tercero experto en la generación de contenidos para su marca, o desarrollar departamentos dedicados a la generación de contenidos que son como auténticas redacciones en miniatura, con periodistas encargados de crear publicaciones capaces de crear un interés, un seguimiento, un servicio de valor añadido asociado con la marca, y que la posiciona en la red con respecto a los términos estratégicos para su actividad. Hace no muchos años, los periodistas solían trabajar en los medios, y aquellos que se pasaban a la comunicación corporativa se decía que “se pasaban al lado oscuro”. Hoy, si estudias periodismo, existen muchas posibilidades de que no acabes trabajando en un medio, sino generando contenidos para una compañía. El llamado branded content se está consolidando como una de las grandes salidas profesionales para el periodismo.

Pero la generación de contenido no es privativa de las grandes compañías: resulta fundamental para todas, grandes o pequeñas, si pretenden hacerse un hueco en la red. Todos los conceptos de atención en la red giran hoy en día alrededor de la creación de contenidos: la página web apolillada que te crea un diseñador y que cambias, con suerte, una vez al año no te va a servir para posicionarte si no la acompañas con una estrategia de generación de contenidos. ¿Cómo aproximarse a esa idea si no somos una gran empresa capaz de contratar un departamento de periodistas dispuestos a escribir para ella? ¿Puede una startup, o una PYME, pensar en tener una página web de ese tipo, que gire en torno a una creación de contenidos constante?

La respuesta no es si puede o no, es que tiene que hacerlo. Y puestos a ello, las recetas son muy parecidas a las que llevamos años utilizando para la creación de contenidos a otros niveles. En ese par de zapatos viejos que acompañan a la entrada está la clave: aquella frase, “no se bloguea con la cabeza, se bloguea con los pies“, que escribí una vez en una entrada y reutilicé posteriormente en un decálogo en Expansión: no puedes escribir sobre lo mucho que sabes y lo listo que eres, por mucho que sepas y por listo que seas. Las ideas y el conocimiento que tienes en la cabeza te dará para escribir unas pocas semanas. Después, no sabrás de qué hablar. Lo importante si pretendes crear contenido es tener fuentes de las que tirar: noticias de la industria, novedades, reflexiones, o directamente, nuestro día a día, las conversaciones con otros y lo que nos inspiran. No es sencillo, porque parte de un comportamiento atrofiado por varias generaciones de unidireccionalidad y de “los contenidos los crean los medios y las personas solo los consumen”, pero es lo que hay: si quieres generar atención en torno a tu actividad, necesitas acompañar tu producto o servicio con la adecuada generación de contenidos.

Examina las cuentas de Facebook o Twitter de algunas marcas: muchas de ellas son una infumable sucesión de mensajes comerciales absurdos, del tipo “cómprame, porque soy el más alto, el más alto, el más rubio y el de ojos más azules”. En realidad, no es más que la adaptación del comportamiento unidireccional a un canal nuevo: “si consigo atención, lo siguiente es bombardearla con mensajes comerciales”. Y no es más que una estupidez sin ningún sentido. ¿De verdad alguien piensa que generar contenidos en la web social puede corresponderse con un constante flujo de invitaciones a la compra? ¿Quién va a seguir a una marca si todo lo que hace es vocear lo buenísima que es, aburriendo hasta a los más incondicionales? Pues ejemplos como ese hay unos cuantos. No, generar contenidos en la web social es mucho más parecido a la idea de generar conversación en torno a temas interesantes que a la de vocear en la plaza del mercado. Para un emprendedor, significará compartir con la red sus inquietudes, los eventos que van dando forma a su empresa, las conversaciones que cambian su forma de ver las cosas, las cosas que lee y le inspiran, los momentos emocionantes en su andadura, la mezcla con el personal branding de los fundadores… con el fin de conseguir una comunidad de personas que quieran sentirse partícipes de la aventura. En una empresa consolidada, la creación de contenidos corresponderá a otras cosas, a muchos de los contenidos que antes veíamos recogidos en la llamada “prensa canal”, en esas revistas especializadas que, en su mayoría, están desapareciendo. Y por supuesto, no con ánimo de interesar a una audiencia necesariamente amplia, sino a aquella que realmente nos interesa: a la que toma decisiones de compra sobre nuestro producto.

No, crear contenidos en una estrategia de social media no tiene nada que ver con hacer comerciales en formato Facebook o Twitter: eso es una estupidez que no lleva a nada más que a que te dejen de seguir por pesado. Los nuevos canales no están para ser utilizados igual que los antiguos, sencillamente porque son otra cosa. Y mientras no te des cuenta de ello, seguirás cometiendo exactamente los mismos errores, solo que los cometerás delante de más gente.

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