“Students do not relate to newspapers at all, any more than they would to vinyl records”.
Impresionante frase pronunciada por un profesor norteamericano en el curso de una encuesta en la que le preguntaban por las fuentes de material que utilizaba para documentar sus clases y proporcionar a los alumnos (vía Smart Mobs). Pinta a los periódicos en papel como auténticos artefactos del pasado, que el estudiante medio mira de lejos como obras de otra generación, como auténticas piezas de museo. Para una generación acostumbrada a teclado, ratón y pantalla, a unas noticias que se actualizan inmediatamente tras haber ocurrido, a un universo en tiempo real, la actualidad enlatada del periódico de papel empieza a ser tan arcaica como los discos de vinilo. O como los CD, añadiría yo.
Hace poco, un estudiante me preguntó si podía escanear unos artículos de prensa para colgarlos en el foro de la asignatura. La idea me sonó como de otra época… ¿papel? ¿Fotografiar un papel? ¿Son recientes? ¿Qué clase de periódico es ese que no puedes referenciar online?
Perdida esa generación que está ahora en el colegio o la universidad, perdido el grueso del mercado. Esta generación sólo se lee un periódico si no tiene ninguna otra fuente de información “viva” a mano. En el curso de una generación. Nunca pensó el sector editorial que la transición iba a ocurrir tan deprisa.






30.07.2007 a las 14:08 Permalink
[...] Me ha impresionado esta noticia de Forbes al hilo de un informe publicado por Nielsen-Netratings para la Newspaper Association of America: “Online Newspaper Audience Rising Twice As Fast As General Internet Population: Report“. Y es que sí, todos sabemos que los periódicos se leen cada vez más en la pantalla, pero que el crecimiento de la tendencia seade más del doble que el crecimiento de la población de Internet me parece una verdadera pasada. Ante semejante porcentaje de crecimiento, la pregunta empieza a ser, realmente, cuánto le queda a la prensa en papel, una pregunta que separa claramente a una generación de otra: mientras la generación que creció con el papel todavía aprecia la lectura reposada que éste permite y evoca las mañanas de los fines de semana leyendo el periódico en el sillón por el simple placer de hacerlo y con las piernas estiradas, a la generación que viene, la idea de un periódico en papel les dice tanto como pensar en la música metida en un disco de vinilo. [...]