Un interesante artículo de Shira Ovide en The Washington Post, «The unexpected ways that AI is reshaping the U.S. economy«, expone las formas en las que la economía norteamericana está haciéndose cada vez más dependiente del boom de la inteligencia artificial, y hasta qué punto está empezando a afectar ya no sólo al sector tecnológico, sino también a otros que van desde la publicidad, la energía, la industria o hasta el mercado inmobiliario.
Hablamos de una colección de efectos indirectos o de segundo orden que van mucho más allá de lo que inicialmente podría parecer obvio: la construcción de enormes centros de datos, por ejemplo, está provocando un fuerte incremento del empleo industrial, un fuerte incremento de salarios, y una demanda desmesurada de componentes de ...