Colorado y el fin del frenar solo durante el tramo de radar

IMAGE: A highway scene with multiple cars driving under a network of automated speed cameras, one prominently scanning vehicles and tracking their average speed across the road

Durante años, demasiados conductores han entendido el control de velocidad no como una norma, sino como un pequeño juego de estrategia: correr cuando el asfalto parece libre, mirar el móvil cuando Waze o el detector avisan, levantar el pie justo antes del radar y volver a acelerar unos metros después. No era conducción responsable, sólo picaresca automatizada.

Lo que está haciendo ahora Colorado con su Colorado Speed Enforcement Program, sin embargo, cambia por completo esa lógica: como los radares de tramo en España, ya no mide si ibas demasiado rápido en un punto, sino si has circulado demasiado rápido a lo largo de un tramo. Y eso convierte el viejo truco del frenazo puntual en algo prácticamente inútil.

Este sistema se apoya en cámaras de control de velocidad separadas entre sí, normalmente entre un cuarto y media milla en las zonas de obra. Cada vez que un vehículo pasa por una de ellas, el sistema registra imagen, matrícula y marca temporal. Después calcula la velocidad media entre dos puntos dividiendo la distancia recorrida por el tiempo empleado. Si esa media supera el límite aplicable, llega una multa. No importa tanto lo que hiciste justo delante de la cámara como lo que hiciste durante todo el trayecto vigilado. Eso es lo verdaderamente disruptivo del modelo, y también lo que lo hace mucho más difícil de esquivar con hábitos oportunistas.

En el caso concreto que ha llamado la atención en Colorado, el estado ha activado ocho cámaras en ambos sentidos de la I-25 entre Mead y Berthoud, en una zona de obras, situadas en los hitos 244.3, 245.9, 247.5 y 249.4, según el mapa oficial de ubicaciones activas. El estado anunció un período de advertencias desde el 1 de marzo y el inicio de las sanciones el 2 de abril, y tras ese período, las multas pasaron a ser de 75 dólares en zonas de obra, y se envían directamente al propietario registrado del vehículo. El propio departamento explica además que la señalización debe colocarse con antelación, y que los avisos públicos son obligatorios antes de activar el sistema. En realidad, poca novedad: en España hay radares de tramo que abarcan hasta 32,9 kilómetros.

Ese detalle, que la sanción recaiga sobre el propietario registrado y no necesariamente sobre quien conducía, introduce otra capa interesante. No estamos ya ante el viejo agente apostado con radar, que detiene a una persona concreta y la identifica en el acto, sino ante una lógica de responsabilidad administrativa vinculada al vehículo. La página legislativa de la SB23-200 deja claro que el estado abrió la puerta a estos sistemas en 2023, exigiendo además 30 días de anuncio público y otros 30 días iniciales solo con advertencias. Las preguntas frecuentes oficiales de CDOT añaden que estas infracciones no conllevan puntos en el carnet, pero sí un proceso de cobro y apelación con plazos definidos. Es una evolución muy significativa: menos castigo penalizado en puntos, más automatización administrativa, más trazabilidad y menos margen para la improvisación del conductor.

Lo verdaderamente interesante, sin embargo, no es la multa, sino el cambio cultural que implica. El conductor que solo reduce la velocidad al pasar por el radar deja de tener ventaja. Si acelera entre cámara y cámara, la media lo delata. Dicho de otro modo: el sistema no obliga a parecer obediente durante tres segundos, sino a comportarse de manera consistente a lo largo de todo el tramo monitorizado. Esa es precisamente la razón por la que este modelo erosiona el valor tradicional de las alertas puntuales de apps de navegación. Saber dónde está una cámara sirve de poco si lo que se vigila no es un punto, sino una secuencia. La única manera fiable de no ser sancionado deja de ser el frenazo teatral y pasa a ser algo mucho menos glamuroso: respetar el límite durante todo el recorrido controlado. Esa conclusión se desprende directamente del funcionamiento oficial del sistema.

Desde la perspectiva de la seguridad vial, el razonamiento del estado no es caprichoso. La expansión de estos sistemas se plantea primero en zonas de obras, precisamente porque son entornos peligrosos y difíciles de vigilar con presencia policial convencional. CDOT sostiene ahora que en la I-25, durante el período de advertencias, las velocidades excesivas en el corredor cayeron un 90%, y que en el corredor anterior de la CO119 habían caído en más de un 80%. Son cifras oficiales que habrá que seguir con cuidado, porque proceden de la propia administración interesada en demostrar la eficacia del programa, pero apuntan a algo razonable: cuando el control deja de ser esporádico y se vuelve continuo, la conducta cambia.

Y no se trata solo de una intuición de despacho. La evidencia acumulada sobre radares y cámaras de velocidad es bastante consistente. Un estudio concluyó que las cámaras de velocidad son una intervención útil para reducir lesiones y muertes por tráfico, con reducciones observadas en velocidad media, en proporción de conductores que exceden el límite y en siniestros graves cerca de los puntos controlados. El Insurance Institute for Highway Safety va en la misma dirección y ofrece resultados que vinculan estas tecnologías con menos excesos de velocidad y menos accidentes graves. Uno puede discutir cómo se implantan, con qué garantías y con qué límites, pero cada vez resulta más difícil sostener seriamente que no sirven para modificar comportamientos.

La parte incómoda, por supuesto, es otra. Cada vez que una administración implanta un sistema así, aparece la discusión sobre vigilancia, privacidad, recaudación y despersonalización del castigo, y no le falta cierta razón. La FAQ oficial insiste en que las imágenes solo se conservan cuando hay infracción, que los materiales asociados son confidenciales y que se destruyen en un plazo de hasta tres años tras resolverse el caso. Todo eso está muy bien, pero no elimina la cuestión de fondo: estamos normalizando infraestructuras que convierten la carretera en un espacio cada vez más medido, más trazable y más gobernado por sistemas automáticos. El radar deja de ser una excepción visible y se convierte en una capa ambiental del tráfico.

La pregunta, en realidad, no es si Colorado ha encontrado una forma más eficaz de multar. La pregunta es si estamos asistiendo al final de una cultura de conducción basada en la simulación del cumplimiento. Durante décadas muchos conductores no han respetado los límites: han respetado, como mucho, la posibilidad de ser cazados. El sistema de velocidad media ataca exactamente esa hipocresía. Obliga a cumplir de verdad, no únicamente a escenificar el cumplimiento. Y ahí reside toda su fuerza, pero también toda su carga simbólica: no corrige solo una infracción, corrige toda una manera de pensar.

Por eso la novedad de Colorado merece atención. No porque una app vaya a avisar menos, sino porque introduce una idea mucho más profunda y probablemente irreversible: en la carretera del futuro, la trampa del último segundo vale cada vez menos. El conductor que antes jugaba a esconderse del radar tendrá que elegir entre dos opciones mucho menos divertidas: conducir dentro de la norma o financiar, de multa en multa, la pedagogía tecnológica del estado.

12 comentarios

  • #001
    Xaquín - 6 abril 2026 - 10:51

    «una cultura de conducción basada en la simulación del cumplimiento» (EDans).

    Pienso que le podemos sacar la palabra conducción y ponerle cualquier apelativo, que indique un comportamiento humano determinado… estudio, política, solidaridad…

    Demasiado arraigadas para combatir con radares y multas, como armas principales, cuando no únicas.

    Responder
  • #002
    Alqvimista - 6 abril 2026 - 11:25

    El jueves un equipo de televisión salió a la autovía a grabar imágenes de tráfico, los conductores creyeron que eran agentes de tráfico, frenaron y provocaron un accidente múltiple. Es es el nivel.
    https://www.eldiario.es/vertele/noticias/equipo-castilla-mancha-media-capta-directo-accidente-trafico-multiple-acaba-haber-colision_1_13117981.html

    Por otra parte.
    Se eliminó de las carreteras españolas la posibilidad de ir más deprisa de lo marcado -20 km/h- cuando se adelanta para “mejorar la seguridad vial” -realmente para que los radares de tramos pudieran medir efectivamente la velocidad media del tramo-. Consecuencia: aumentan los accidentes y la mortalidad al alargarse el tiempo de adelantamiento.
    https://apcas.es/blog-pericia/un-estudio-confirma-el-fracaso-de-la-eliminacion-del-margen-de-20-km-h-en-los-adelantamientos/
    https://fesvial.es/superar-el-limite-de-velocidad-en-un-adelantamiento-puede-suponer-un-grave-riesgo/
    https://www.dvuelta.es/en-los-medios/noticias-sobre-dvuelta/fallecidos-adelantamientos-aumentan

    Soy de la opinión de que aquí sólo obedecemos las normas cuando detrás viene un buen palo, pero medidas así son contraproducentes en según qué casos.

    Sinceramente, confío más en la limitación de velocidad impuesta por el propio vehículo, aunque ahí también tengo mis dudas técnicas.

    Responder
  • #003
    Pozitronico - 6 abril 2026 - 11:30

    Pues no acabo de ver la oportunidad de sacar ahora este tema cuando hace ya más de dos años que hay radares de tramo en España. Yo paso habitualmente por dos tramos (en vías diferentes) en el interior de la ciudad en la que vivo.

    Más oportuno sería comentar la costumbre muy arraigada entre los conductores españoles de circular siempre por el carril de enmedio o por el de la izquierda.

    Responder
  • #004
    Eric Roda - 6 abril 2026 - 12:33

    Control, control y más control. ¿Veremos algún día si las cámaras deciden quién puede circular por una carretera o no, quién puede salir de una ciudad o quién tiene simplemente derecho a viajar?

    Responder
    • Juan T. - 6 abril 2026 - 13:01

      Para hacer cumplir las normas de circulacion en beneficio de la seguridad de todos, control y mas control.

      Lo otro suena a dictadura, nada que ver.

      Responder
  • #006
    Gorki - 6 abril 2026 - 12:48

    Es absurdo construir automóviles y autovías que soportan sin especial riesgo el ir a 150 por j hora y limitar luego la velocidad a 120 kmh. salvo que quieras hacer caja con las multas

    Responder
    • Alguien - 6 abril 2026 - 13:04

      No. La autovía que marca (120) no está pensada para que al circulación sea a (150) aunque tu creas que «es seguro».

      Que no se recaudase nada porque no hubiera «prisitas» a 150 en vía de 120 sería lo ideal.

      Pero que mientras haya «prisitas» a 150 en vía de 120, que se recaude contra ellos me parece estupendo. Deberían poner más radares de tramo y subir las multas. Y quitarles el carnet.

      Responder
  • #008
    Gorki - 6 abril 2026 - 12:59

    OFF TOPIC
    Un mes mas, y ya no se cuantos consecutivos ham pasado, que la S. Social rompe el rep cord de cotizantes. Igual ha pasado en Norteamerica pesea las políticas de Trump.
    España marca récord con 21.882.147 de cotizantes
    Estados Unidos suma inesperadamente 178.000 puestos de trabajo en marzo

    Esto va en contra de la opinión generalizada que la AI destroza empleo, ¿En qué nos estamos confundiendo en nuestros razonamientos?

    Responder
    • BUZZWORD - 6 abril 2026 - 13:26

      En que en España se necesitan más camareros, y en USA el negocio de la muerte va bien

      Responder
  • #010
    Alguien - 6 abril 2026 - 13:00

    Siempre estuve a favor de los radares de tramo.

    Otra mejora puede ser también vigilar las distancias de seguridad en forma de «tramo», es decir, si siempre vas pegado a otro coche, será culpa tuya y no una circunstancia puntual.

    Por supuesto, los «prisistas» que generan casi todos los accidentes y nos ponen en riesgo, estarán en contra.

    Responder
  • #011
    Alejandro - 6 abril 2026 - 13:13

    En mi blog analizo la velocidad como factor de incidencia en la siniestralidad vial. Es indudable que la velocidad es un factor de riesgo y de incremento de lesiones por pura física. Para eso, los vehículos han evolucionado y se han implantado sistemas de seguridad pasiva que reducen enormemente las consecuencias de los accidentes sobre las personas, ya sean ocupantes o peatones. También los sistemas de seguridad activa que corrigen muchos despistes o descuidos de los conductores.

    Sin embargo la física tiene límites insuperables. Y estos límites no son iguales para todos los vehículos porque hay muchos factores de alta influencia como el estado de los neumáticos y las suspensiones. Por no mencionar el estado de la calzada.

    Los límites genéricos de velocidad no tienen en cuenta ningún factor de influencia.

    Los datos de siniestralidad en Alemania demuestran que las Autobahn no registran un exceso de accidentalidad con respecto a otras carreteras y de hecho la mayoría de accidentes no se registran en ellas. El límite genérico es de 130kmh y la siniestralidad es inferior a la española. Se las considera las autopistas más seguras del mundo. Yo he conducido por ellas a más de 200kmh con la tranquilidad de que no te van a acusar de ningún delito.

    Los conductores que tienen que ir más pendientes del velocímetro van estresados y distraídos de lo importante. Produce la sensación de que por ir a 120 puedes invadir el carril izquierdo haciendo frenar a otro coche que pueda circular más deprisa provocando una situación de peligro. También produce la sensación de falsa seguridad al creer que existe un umbral de velocidad libre de riesgos lo que conlleva una conducción descuidada que se puede observar permanentemente.

    El control no ha demostrado servir para reducir la siniestralidad porque la siniestralidad por exceso de velocidad es bastante despreciable. El verdadero problema está en la velocidad inadecuada sin que supere el límite de la vía. Ese es difícil de controlar y va muy relacionado con otro gran problema que es la falta de distancia de seguridad. Y esto está asociado a las condiciones de densidad donde la atención es crítica.

    Pueden inventar todo lo que quieran para que la gente no corra pero no van a reducir la siniestralidad hasta que no se invente algo que obligue a mantener la distancia de seguridad y se enseñe a la gente a circular a la velocidad adaptada a las condiciones del tráfico y de la vía.

    Responder
  • #012
    Javier Lux - 6 abril 2026 - 13:57

    Todo lo que sea mejorar la seguridad vial me parece bien. Yo creo que soy de los poquísimos que estábamos a favor de la limitación a 110 Km/h de Zapatero. Quizás ahora sea el momento de reintroducirlo con la crisis energética y auge del VE.

    Además de estar a favor de estos controles de tramo, también son deseables las cámaras de salpicadero, con una opción de enviar a la policía comportamientos delictivos de terroristas del tráfico. Las aseguradoras son las principales interesadas en estos dispositivos.

    Responder

Dejar un Comentario

Los comentarios en esta página están moderados, no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita, por favor, las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, sean dirigidos al autor de la página o a cualquier otro comentarista. Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, no utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que las personas puedan comentar sin temor a sentirse insultados o descalificados. No comentes de manera repetitiva sobre un mismo tema, y mucho menos con varias identidades (astroturfing) o suplantando a otros comentaristas. Los comentarios que incumplan esas normas básicas serán eliminados.

 

XHTML: Puedes utilizar estas etiquetas: A ABBR ACRONYM B BLOCKQUOTE CITE CODE DEL EM I Q STRIKE STRONG IMG

Resumen de privacidad

Este sitio web utiliza cookies para que pueda ofrecerte la mejor experiencia de usuario/a posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves al sitio web o ayudar a comprender qué secciones del sitio web encuentras más interesantes y útiles.