Hay ideas que, sin necesidad de grandes discursos ni campañas institucionales, funcionan precisamente porque son simples, replicables y profundamente intuitivas. La iniciativa que ha surgido en Dinamarca para identificar productos europeos en los supermercados mediante una simple estrella negra es exactamente eso: un gesto mínimo con un potencial enorme. No hay proclamas, no hay pancartas, no hay llamadas airadas al boicot. Solo información. Y cuando la información es clara, accesible y visible, la gente ya puede decidir ella sola.
Conviene no engañarse: el sentimiento antiamericano está creciendo en muchos países de la Unión Europea. No es un fenómeno nuevo, pero sí se está acelerando y extendiendo. Y no tiene tanto que ver con Estados Unidos como país, su ciudadanía o su cultura, sino con una determinada forma de ejercer el poder que hoy tiene un rostro muy concreto. Donald Trump no necesita caricaturistas: su estilo grosero, su desprecio por las reglas, su agresividad comercial, su negacionismo climático y su permanente desafío a cualquier forma de cooperación internacional han ido erosionando, día tras día, la simpatía y la confianza que durante décadas muchos europeos habían mantenido hacia su país, incluyendo a los que hemos vivido años en él. Ahí están sus guerras comerciales y amenazas arancelarias constantes, su retirada sistemática de acuerdos multilaterales o su historial de ataques a la ciencia climática. Y ahora, también sus bombardeos.
Lo interesante del caso danés es que no convierte ese malestar en una batalla épica ni en una cruzada ideológica. Es, además, una idea perfectamente trasladable a cualquier otro país europeo, desde Alemania hasta España, pasando por Francia o Italia, en un contexto en el que la Unión Europea intenta reforzar su autonomía estratégica y reducir dependencias externas. No hace falta. Lo traduce en un código extremadamente sencillo: una estrella negra. Un carácter Unicode que cualquiera puede imprimir, pegar, dibujar o incorporar a una etiqueta sin coste alguno, sin permisos especiales y sin infraestructura. Una señal visual que dice, sin decirlo: esto es europeo. Y deja que el resto ocurra de manera orgánica.
No se trata de prohibir nada, ni de señalar con el dedo, ni de montar escenas desagradables en los pasillos de los supermercados o en el panorama geopolítico internacional. Se trata, simplemente, de permitir que una preferencia latente encuentre una forma clara de expresarse. Cuando alguien ve dos productos similares y uno lleva una estrella que indica claramente su origen europeo, la decisión se vuelve casi automática: no porque nadie lo ordene, sino porque el contexto ha cambiado. Porque el clima político ha cambiado. Porque las acciones tienen consecuencias.
Ahí es donde la idea se vuelve casi memética, muy en la línea de cómo se propagan hoy las preferencias de consumo consciente y las decisiones políticas cotidianas. No necesita una organización central, ni un manifiesto fundacional, ni líderes visibles. Se propaga porque tiene sentido, porque es fácil de entender y porque conecta con un estado de ánimo ampliamente compartido. Igual que un meme, se replica porque funciona, no porque alguien lo imponga. Y cuanto más se replica, más normal se vuelve.
Quizá esa sea la lección más interesante. No hace falta convertir esto en un feo enfrentamiento internacional ni en un discurso inflamado sobre soberanía. Basta con dejar fluir una idea discreta, elegante y eficaz. Una estrella significa europeo. La ausencia de estrella significa que puedes buscar alternativas, que seguramente las encontrarás. El resto lo hará la gente, especialmente cuando al otro lado del Atlántico se insiste en sembrar vientos con una mezcla de arrogancia, ignorancia y beligerancia. Quien siembra vientos, recoge tempestades.
Copiar a los daneses no es un acto de rebeldía, sino de inteligencia práctica. A veces, los gestos más pequeños son los que terminan teniendo los efectos más profundos.


La estrella negra me recuerda demasiado a la estrella que los nazis ponían a los judíos, pero a la inversa. En vez de rechazar a un colectivo (USA) estamos aceptando a otro colectivo (Europa) por encima de los demás (China, Turquía, Israel, Marruecos, Sudáfrica, Brasil, Perú…) en el super. No sé si en España lo admitirían.
Por otro lado, la estrella negra del día (porque ha dejado de brillar) se la lleva Maduro. Trump es un desastre en su casa, pero le reconozco el bombardeo de Irán y la captura de Maduro como golpes de efecto que no se habían visto en mucho tiempo.
Ahora a ver si el petróleo se dispara de nuevo de precio
No jodamos, Benji. Maduro era un asqueroso dictador populista y el creador de un horrible narcoestado en lo que era un país rico, pero eso no quita que no haya que deplorar lo que ha hecho el maldito agente naranja, que es una infracción brutal de la legalidad internacional. Si aplaudes esto ahora, a ver cómo protestas cuando entre en Groenlandia. Y desgraciadamente no digo «si», digo «cuando»…
«(…) sino con una determinada forma de ejercer el poder que hoy tiene un rostro muy concreto.»
Exacto, porque con otros rostros, llevan haciendo EXACTAMENTE lo mismo desde hace decenas de lustros, EXACTAMENTE lo mismo. Que ahora tenga más rimbomborio, y que algunos (porque sólo son algunos) se hayan caído ahora del guindo, ya lo dice todo de hasta qué punto hemos estado haciendo el papanatas todas esas decenas de lustros. Bueno, bastante más que el papanatas…
PD: Y lo de la Legalidad Internacional, a estas alturas a nadie le importa ya una auténtica y soberana mierda.
Mi esposa es venezolana y hacía mucho que no la veía tan contenta y feliz. Le da absolutamente igual que lo haya hecho Trump. Por ella como si lo hubiera hecho Kim Jong-Un con tal de tener un atisbo de libertad.
Yo no aplaudo a Trump por hacerlo, pero ha sido bastante quirúrgico comparado con sus aliados en medio oriente que han bombardeado toda la franja para encontrar a Hamás (sin éxito). Esta forma de hacer las cosas si lo aplaudo porque me parece la menos «mala» de las soluciones. Ojalá Netanyahu hubiera hecho lo mismo en vez de machacar a los civiles y niños inocentes.
Obviamente el pueblo venezolano se la refanfinfla. Quiere el petróleo, el oro y el nóbel (que espero que nunca le den)
Respecto a Groenlandia, por supuesto que protestaré. No es una dictadura ni es un peligro para nadie. Venezuela si que ha perdido a 8 millones de personas que se tuvieron que exiliar.
En fin, los pros y contras de la Pax Americana o Parabellum Americana son muy debatibles.
Sí hombre sí, como si a Netanyahu le hubiese interesado alguna vez en su put*** vida encontrar a Hamas, a la que estuvo financiando… Venga, que ya tenemos una edad.
Eso mismo Dedo, totalmente de acuerdo contigo.
Ya me lo parecía a mí. Igualmente, Benji.
Conozco a varios venezolanos , por otra parte personas muy razonables y de sentido común, inmigrantes en España que huyeron de la Venezuela chavista, que me sorprendieron en cuanto tocamos la política.
Todos ellos son fervientes trumpistas.
Yo achaco esa disonancia al efecto traumatico de haber vivido bajo la dictadura de un determinado signo que te compele a buscar por compensación a un dictador del signo contrario (vease los resultados electorales en Florida de los votantes cubanos).
Pero hay que ser corto, a pesar del trauma, para creer que Trump va a traer algo bueno a Venezuela.
Trump acaba de declarar , preguntado sobre poner a Corina Machado como presidenta, que lo tiene que valorar.
Y la valoración obviamente es que, reunido con Machado la pondrá en la tesitura de formar un gobierno títere de USA para quedarse con «su» petroleo.
No con el petroleo de Venezuela si no con el «suyo propio» ya que le considera un petroleo robado a USA.
Blanco y en botella, de dictador a dictador y tiro por que me toca.
Sobre la caída del régimen de Maduro estoy 100% que es bueno para los venezolanos.
En cuanto al que sea el nuevo gobierno de Venezuela ya no estoy tan seguro de que sea beneficioso: por una parte estará Trump y sus amigos intentando llenarse el bolsillo y por otra parte las antiguas élites del país que fueron desplazadas del poder por su mal gobierno y su corrupción me temo que volverán a comportarse igual.
En resumen, que me temo que se trate más que de una regeneración del país de un: «deja ya de robar que ahora me toca a mí» respaldado por EEUU
No creo que haya muchas partes en conflicto. El poder lo asumiran las elites venezolanas que le venderan todo lo vendible a Trump, principalmente el petroleo. Petroleos de Venezuela será vendida inmediatamente a alguna compañia estadounidense.
Y dentro de poco veremos si China tiene interes realmente en hacerse con Taiwan. Porque pocas oportunidades mejores que ésta va a tener. Despues de lo Venezuela, a ver con que carita le dicen Estados Unidos y las colonias estadounidenses que forman occidente a China que lo de atacar e invadir otros países está mal.
No nos interesa que el petróleo se dispare de precio por muchas razones, pero por encima de ninguna porque eso significaría dinero para las arcas de Putin para financiar la guerra contra Europa
Si la Gran Hipócrita Europa, dice algo (solo dice) con Venezuela y su petróleo, cuando pasó con la nariz tapada frente a Gaza y Cisjordania, demostrarán por enésima vez que lo de Hipócrita es demasiado suave… porque, además, la jodienda de Palestina la fabricó, de pe a pa, esa misma Hipócrita tan Fundada (Fuckinder) como Profunda.
Y que hablar de privacidad tecnológica en estas épocas del XXI, cuando se practican genocidios a la carta, es pólvora mojada.
Por lo demás, buen texto, pero los Pirineos … y la franja central europea… son característicos por algo…
Bueno, más bien van a seguir con la hipocresía porque al igual que con el genocidio palestino, no van a decir nada de esta nueva invasión y golpe de estado estadounidense … mientras se desgañitan contandonos lo malo que es Rusia mientras sueltan las memeces esas habituales de lo terrible que es violar la soberanía de otro país, que hay respetar el derecho internacional, el orden basado en reglas y todas esas gilipolleces que ellos se pasan por el forro.
Me cae Maduro del mismo modo que Ayuso…
Pero esto que está pasando es » Terrorismo de Estado » puro. No hay mandato de ONU. No hay aprobación del legislativo americano. No hay nada más allá de apropiarse del petróleo venezolano.
Como dice María Corina vamos a privatizar todo el petróleo de Venezuela. Ahora (algunos) volverán a ser los más ricos del barrio…
Si Venezuela hubiera tenido armamento nuclear listo apuntando al Norte, por los cojones se hubieran atrevido a esto. Pero Maduro (que entre otras cosas es tan torpe como la IDA) no aprendió lo que si aprendió Fidel en 1962, con los misiles de octubre… Así que Nicolas si eres un imbécil que te has dedicado a robar a tu pueblo, que te jodan, pero eso no justifica la violación al derecho internacional de la dictadura trumpista
Me llama la atención que esto se haga en referencia a productos norteamericanos, cuando en el supermercado (en España) hay un evidente problema con la fruta, por ejemplo.
No me parece mala idea, pero debería de venir acompañado de otras medidas.
No se hace en referencia a los productos USA, esa es la elegancia de la medida.
Si se hubiese puesto la estrella, y ademas negra, en los productos USA, Trump lo habría utilizado como otra coartada mas para la invasión de Groenlandia,; anda que tiene problemas con las excusas mas estrambóticas para invadir paises.
Exactamente.
Lo decía porque me ha parecido que el texto contenía cierta direccionalidad hacia mercados concretos. Que posiblemente (y lo digo sin tono cínico), me esté equivocando. Esa es otra cosa.
Aquí el problema lo veo en definir que es europeo (★).
Unas patatas compradas en Egipto y envasadas en Grecia.
Un coche fabricado en China pero ensamblado en España.
Si dejamos que cada cual decida lo que es «europeo, nos vamos a llevar alguna sorpresa.
El tema de Venezuela es complicado y Nicolás Maduro debió sencillamente haberse ido cuando perdió las elecciones ante Edmundo González. Mucho se puede hablar sobre la ineficiencia y la corrupción de la oligarquía venozolana anterior a Chávez, pero la ineficiencia y la corrupción de quienes vinieron luego de Chávez no tiene parangón en toda la historia venezolana y lo atestiguan los más de 7 millones de personas que han salido del país en los últimos años.
Lo ideal hubiera sido que ante la ilegítima permanencia de Maduro en el poder, la ONU hubiera podido imponer la legalidad de manera acorde al derecho internacional. Pero si esto ya era difícil que sucediera en la era de Biden, en el mundo de Trump, Putin y Netanyahu todo esto no es más que un sueño. Es evidente que estamos ante una nueva era de arbitrariedades con resultados impredecibles. Ojalá en el caso de Venezuela haya al menos consecuencias mayormente positivas ante la actual arbitraria intervención norteamericana, porque la situación que han vivido muchos venezolanos en los últimos años ha sido realmente desesperante y tampoco es justo que continúe siendo así. Y aunque se trata de una noticia en desarrollo y el resultado final es todavía incierto, me parece que algunas perspectivas conceptuales importantes las aporta el artículo del New York Times titulado El ataque de Trump a Venezuela es ilegal e imprudente.
En cuanto a Dinamarca y Groenlandia, tengo algunas ideas sobre lo que se podría hacer, pero la gran pregunta es ¿a quién le importan? En la universidad nos decían que no son los grandes líderes sino los pueblos los que construyen su historia, pero con el paso del tiempo he visto que esto no es más que un bonito deseo y que quienes tienen el poder son los que toman las grandes decisiones. Es más, resulta triste ver que ni siquiera reuniendo a Starmer, Macron y Merz llega Europa a sumar el suficiente poder como para que Trump o Putin los tomen en serio. Si ni siquiera ellos son tomados en cuenta, ¿qué posibilidad existe de que nuestras opiniones tengan alguna posibilidad de volverse relevantes en toda esta discusión?
¿Pero como van Starmer, Macron y Merz a lograr que Trump o Putin los tomen en cuenta? Son simples vasallos de Estados Unidos que obedecen todo lo que ordena el amo. Macron y Merz dieron el visto bueno para firmar ese humillante acuerdo de vasallaje con Estados Unidos en el campo de golf de Trump.
La UE es una colonia de Estados Unidos, ¿por qué iba alguien a tomarla en cuenta? ¿Tiene alguien en cuenta la opinión de la Reunion o la Guayana Francesa cuando habla con Macron?
Eso significa, Matt, que a tu manera me estás dando la razón, aunque no creo que realmente se pueda considerar a estos líderes como vasallos de los EEUU ni a la UE como una colonia. En Europa ha habido muchas veces una mezcla de arrogancia e ingenuidad, que sencillamente está facilitando que los matones del patio del colegio se estén apoderando del mundo. Matones a los que además se les ha permitido que tengan armas tan absurdamente poderosas como para poder acabar con toda la humanidad.
El limitado poder de los líderes europeos se ha vuelto evidente a partir de la invasión rusa a Ucrania, como ha sido muy claro en diversas reuniones, como por ejemplo la del pasado 8 de diciembre. Esto es algo que desde hace ya algún tiempo lo ha vuelto explícito la genialidad de Puppet Regime. A esto habría que sumarle lo que yo denominaría como abulia postpandemia, que la vincularía al preocupante aumento del absentismo laboral que lamentablemente se está dando en el momento crítico en el que la industria europea debería reaccionar decididamente ante la competencia china.
Si fueran «meros vasallos» Ucrania ya estaría rendida bajo Putin, como le gustaría a Trump para poder hacer negocios con Rusia y alejarla de China, y como le gustaría a Putin para poder ir sin problemas a por el siguiente país. El problema es que no tenemos capacidad de disuasión y dependemos de EEUU (y encima mucha gente no quiere darse cuenta de que tenemos que rearmarnos MUCHO más y de manera unitaria ante el mundo en el que YA estamos), con lo que tenemos que andarnos con pies de plomo en esta jugada
Es así de triste, pero en el mundo real el poder lo dan las armas, y mientras gozábamos de la protección de EEUU podíamos hacer lo que nos daba la gana y vivíamos en la apariencia de tener poder e influencia, pero con Trump esto ya está lejos de ser la realidad y, o nos unimos y armamos fuertemente, o nos van a comer