Netflix, la publicidad… y el error de generalizar tus circunstancias

IMAGE: Netflix

Mi columna de esta semana en Invertia se titula «El error de pensar que el resto del mundo es como tú» (pdf), y es una auto-flagelación personal que trata de explicar mi craso error al analizar el movimiento de Netflix de finales de 2022 cuando comenzó a ofrecer una suscripción con publicidad a un precio más barato, un error (el mío) que corresponde al hecho de creer que la totalidad del mercado tiene necesariamente que parecerse a ti y a tus amigos, y tomar decisiones con los mismos criterios que utilizas tú.

En mi caso, el error es todavía más sangrante, dado que precisamente esa frase, «nunca creas que el resto del mercado es como tú», es una de las que más repito habitualmente a mis alumnos en el IE. El IE, pese a lo que muchos puedan erróneamente creer, no es una universidad de niños ricos a los que papá les paga los estudios. En realidad, se trata de una universidad que, aunque para España tiene un precio elevado, está posicionada de manera muy competitiva frente a las universidades con las que compite a nivel internacional, que ofrece una calidad probada, y que tiene una importante política de becas. Pero es indudable que si un alumno del IE juzga el mercado en función de lo que ve en su clase, en donde se encuentra personas que o bien, tras trabajar una serie de años, han podido tomar la decisión de invertir en unos estudios cuyo coste van a amortizar rápidamente, o bien tienen el talento suficiente como para optar a una beca, se equivocará.

No, el mercado no está compuesto ni de personas con la suficiente educación financiera como para entender el concepto de inversión – la lentitud de la adopción del vehículo eléctrico y la cantidad de personas que aún afirman que «es caro» es buena prueba de ello – ni por personas brillantes. El mercado lo compone mucha gente cuyos criterios son muy diferentes a los tuyos, sea porque están muy mal informados, porque no tienen criterio alguno y se mueven por impulsos, porque son simplemente ignorantes o porque no tienen otra posibilidad más que hacer lo que hacen.

En el caso de Netflix, basta con ver las cifras: durante el primer trimestre de 2024, el 56% de los nuevos suscriptores que la compañía fue capaz de atraer entraron a través de su opción más barata, financiada con publicidad. Lo que a mí me parecía una aberración, aceptar el castigo de que te interrumpan el contenido que quieres ver con anuncios que no quieres ver en absoluto a cambio de un ahorro de unos pocos euros al mes, es ahora la opción que ofrece a la compañía su mayor crecimiento en años.

Podemos pensar que, lógicamente, el mercado «natural» de Netflix, el de personas «como mis amigos y como yo» que quieren acceder a contenidos sin tener que pasar por el suplicio de los anuncios, estaba ya muy saturado, y que por tanto, la oferta de hacer el producto más barato pero con anuncios encontró un nuevo tipo de público, obviamente abundante. E incluso que lo que hizo la compañía, ofrecer un tramo más barato a quien lo quiera, es infinitamente mejor que lo que hizo Amazon Prime, que simplemente metió anuncios a todo el mundo y los chantajeó vilmente diciéndoles que si no querían anuncios, tenían que pagar más. La diferencia es evidente, y mientras en Netflix puedo seguir viendo mi contenido sin anuncios, en Amazon me dedico a bajar todos los santos del cielo y a odiar a las empresas que se anuncian cada vez que interrumpen mis contenidos. Sin duda, en Netflix hay estrategas y sociólogos infinitamente mejores que en Amazon.

Pero vayamos más allá: es que al otro lado de la ecuación, entre esos anunciantes que contratan a esos creativos a los que muchas veces mataría con mis propias manos y les instruye para que sus anuncios sean muy molestos, «porque lo que no molesta no se recuerda», había muchas compañías desesperadas porque ya no lograban alcanzar a colectivos que les interesan mucho. Como es bien sabido, las generaciones más jóvenes no ven la televisión en abierto, y por mucho que les apetezca ver una película, renuncian a ello si saben que se la van a interrumpir con cortes publicitarios que, además, parecen decididos por un mono que aprieta un botón cada vez que le pica una parte de su anatomía. Pero aunque en efecto, no ven televisión en abierto, si consumen series en streaming, y de hecho, lo hacen como si no hubiera un mañana. De ahí que la oferta de Netflix, que les ofrece alcanzar a ese público, sea potencialmente muy atractiva.

¿Traiciona Netflix sus ideales de poner el contenido por encima de todo cuando decide crear una suscripción con anuncios? Sin duda. Es el fin de una cultura creada por su fundador, Reed Hastings, que la diferenciaba claramente de sus competidores. Pero Hastings ahora se dedica a «sus labores» y se sienta en el consejo solo para entretenerse un rato, y las compañías están dispuestas a todo por poder ofrecer a los analistas algo que implique crecimiento. ¿Triste? Sin duda. Pero es lo que hay, y con los años que tengo, debería haber aprendido a analizarlo mejor.

Este tipo de cuestiones son relativamente constantes en el mundo actual. ¿Pensabas que los jóvenes chinos ya no compraban iPhones de Apple y se habían lanzado en brazos de Huawei por una cuestión de orgullo nacional, de reaccionar frente a los bloqueos de los Estados Unidos y por reivindicar la tecnología de producción china? Pues resulta que al común de los mortales, la geopolítica no le puede traer más sin cuidado, y que ha bastado con rebajar un poquito el precio de los iPhones para que las aguas vuelvan a su cauce y las ventas de la compañía de la manzana crezcan un 52%. ¿Patriotismo? My ass.

Así que aquí estamos: con más publicidad incluso en los lugares que esperábamos se mantuvieran libre de ella, chantajeados por quienes nos piden que paguemos más o veamos sus anuncios (o nos vayamos de ahí, que es la opción que más enteros gana en mi caso), y en manos de empresas dispuestas a vender lo que sea, sus principios, su cultura o su identidad, con tal de seguir creciendo, aunque sea pareciéndose cada vez más a lo que siempre odiaron. Sí, triste. Sin duda. Pero como decía el poeta y cantautor Joan Manuel Serrat, «nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio».


This article is also available in English on my Medium page, «Netflix, advertising… and the mistake of believing the markets think like you do«

58 comentarios

  • #001
    Benji - 29 mayo 2024 - 11:12

    Odio los anuncios con pasión. Hay algunos que incluso rechazo de plano a la compañía que paga.

    Pongo un ejemplo de Amazon Prime: Me salen anuncios de O2 con su osito azul de Telefónica. Ni muerto agarraré esa propuesta por varios motivos
    1) Digi me cuesta 20€/mes por 1GB síncrono
    2) Digi no me agobia con anuncios que no le he pedido. Algún email por ahí con Fibra Smart al año y listos

    El otro solo tiene la virtud de no dejarme ver «Chicago Fire» a mi ritmo

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    • Enrique Dans - 29 mayo 2024 - 11:19

      Ya. Y yo. Pero eso solo implica que el mercado, la mayoría del mercado, no son ni como tú ni como yo…

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    • Benji - 29 mayo 2024 - 11:44

      La gente se acostumbra a todo

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  • #004
    koke - 29 mayo 2024 - 11:25

    ¿Aute?

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    • Enrique Dans - 29 mayo 2024 - 12:06

      Serrat

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    • Santiago - 29 mayo 2024 - 14:11

      ¿Crees que este sinsentido publicitario puede levantar de nuevo el fantasma de la piratería? He empezado a leer a gente que habla de ello.

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      • Lua - 29 mayo 2024 - 15:02

        No lo llames «pirateria»….

        Nunca ha dejado de existir el fenomeno de compartir el conocimiento, la cultura, los escritos, los «filmes»…

        Han habido, como en todo, picos y bajones, pero siempre han estado ahi (y mucho mas multitudinario de lo que parece a simple vista)

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  • #008
    Lua - 29 mayo 2024 - 12:36

    No hace falta asistir a ninguna escuela de negocios, ni universidad privada, para saber que si como empresa, haces una doble oferta tal que:

    – Plan A, pagas X y te meto anuncios
    – Plan B, pagas 2X (o 3X) y sin anuncios

    El Plan A tiene muchos números de ser la mejor opción, cuando el 60% de la gente (si no más), tiene problemas para llegar a final de mes con cierta holgura. Es por ello que no pocas veces decimos por aquí que “hay que pisar más calle”, porque pensáis, que todo el mundo tiene vuestro mismo nivel adquisitivo, o piensa como vosotros, entre otras cosas.

    Desconozco cuales son las tarifas actuales (en todas las plataformas) porque no soy usuario (directo), pero si la opción “con anuncios” resulta asequible, tiene números para triunfar.
    La publicidad no la quiere nadie, pero si ese es el precio a pagar, a nadie le va a amargar un anuncio (o cinco).

    Evidentemente, si otra empresa (parece ser que es Amazon en este caso), además de pagar, te mete anuncios, el problema no es de la empresa, si no del iluminado que decide seguir pagando por ello. Tu puedes ofrecer cualquier producto en las condiciones que te plazcan por abusivas que sean. Si la gente traga con ello, bien por ti. Mal por la gente.

    ps.- Ahora podrías hacer que te aplaudiéramos con las orejas, si reconocieras también el “error”, de considerar siempre, que:

    ”El mercado lo compone mucha gente cuyos criterios son muy diferentes a los tuyos, sea porque están muy mal informados, porque no tienen criterio alguno y se mueven por impulsos, porque son simplemente ignorantes o porque no tienen otra posibilidad más que hacer lo que hacen.”

    eso de pensar siempre que, ”quien no piensa como yo, esta equivocado o es un lerdo imbécil” no hace buen efecto. Es posible, que a mucha gente de ese “mercado”, o no tengan los mismos intereses, o lejos de lo que piensas, si estén bien informados y consideren que determinadas ofertas, no son para ellos, por múltiples motivos.

    Dicho todo esto, bien por Netflix y por saber ver mas alla. Los numeros cantan. (e insisto, no te cabrees) :P

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    • Marcos - 29 mayo 2024 - 13:37

      En relación a tu penúltimo párrafo…, a mí también me ha llamado la atención esa peculiaridad del artículo.

      Y creo que no es algo exclusivo del discurso en relación a las plataformas de streaming por parte del señor Enrique, pero bueno.

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      • Lua - 29 mayo 2024 - 14:37

        Eso es una reflexión personal que cada cual debe hacer… y actuar en consecuencia.

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    • Antonio Gregorio Montes - 30 mayo 2024 - 21:54

      Iba a remitir como comentrio el párrafo citado…

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  • #012
    Javier - 29 mayo 2024 - 12:38

    «El mercado lo compone mucha gente cuyos criterios son muy diferentes a los tuyos, sea porque están muy mal informados, porque no tienen criterio alguno y se mueven por impulsos, porque son simplemente ignorantes o porque no tienen otra posibilidad más que hacer lo que hacen»

    Hombre, decir que si una persona tiene un criterio distinto al de uno es por mala información, ignorancia, limitación o por falta de criterio deja fuera la posibilidad que las personas que simplemente toman una opción distinta basada en coste/beneficio sean personas informadas, conscientes y racionales.

    Me ha sorprendido esa definición un tanto elitista, la verdad. Y más cuando el tono general del artículo era reconocer un error. Aunque con ese párrafo, más bien parece la escena de Indiana Jones y la Última Cruzada cuando el joven Indiana, al ver que está solo en mitad del campo y no ve a ninguno de sus compañeros scouts, dice «se han perdido todos menos yo».

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    • Giorki - 29 mayo 2024 - 14:38

      «El mercado lo compone mucha gente cuyos criterios son muy diferentes a los tuyos, sea porque están muy mal informados, porque no tienen criterio alguno y se mueven por impulsos, porque son simplemente ignorantes o porque no tienen otra posibilidad más que hacer lo que hacen»
      Pudiera ser que no coincidan con mi criterio, porque están mejor informados, porque tienen un criterio claro y se mueven reflexivamente, porque son simplemente sabios, o porque tienen la posibilidad de hacer lo que hacen

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  • #014
    Julio - 29 mayo 2024 - 12:41

    Yo pensaba como tu que, la gente no querría anuncios, pero supongo que Netflix tiene mucho arrastre, y la tv en abierto tiene muchos anuncios, eso si, no creo que en las demás funcione. Amazon tiene los envíos incluidos, pero pagar más por no ver anuncios, no. Te puedo decir que en las 5 temporadas de 20 capítulos que llevamos viendo mi padre y yo de Caso abierto, serie de hace casi 20 años, no hemos visto anuncios, pero si viendo con mis amigos Fallout, serie de este año

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  • #015
    Gorki - 29 mayo 2024 - 12:43

    Me pasa lo contrario que pensar «que el resto del mundo es como tú», a veces pienso que yo soy un raro que pienso diferente a los demás.

    Uno de los motivos, es que hace años que dejé de ver la TV y no tengo TV en streaming, lo cual es una actitud contraria a la de todos los amigos que me rodean.

    No veo la Tv porque en una proporción muy elevada de su contenido no solo me aburre, sino que además me ofende, las tertulias, los cotilleos, salvame de luxe, Belén Esteban,… hasta la forma de presentar el tiempo, son programas son programas y personajes que me irritan. Por lo que para ser informado y entretenido acudo a determinados páginas de Internet, (donde hay de todo)

    Por su puesto la omnipresente publicidad no la soporto, pero eso tiene un precio, caca vez me veo mas recluido en mi mundo de hacer 30 años por que los productos posteriores no han sabido informarme de su existencia.

    El streming, en concreto Netflix, no lo tengo, no porque sea de pago, sino simplemente, porque para me ha llegado tarde, (igual le paso a mi mujer), he llenado mi largo tiempo de ocio de tantas actividades, que hoy simplemente no tengo tiempo de ver una película. Y por otra parte como no veo anuncios tampoco me llega informacion de series o películas que haya que ver «si o si»

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  • #016
    f3r - 29 mayo 2024 - 12:57

    Yo lo que he notado, desde que las plataformas se están poniendo tontas (es decir, desde que tienen que ser rentables más allá de haber devorado el venture capital inicial) con anuncios y menor contenido (¿soy yo o cada vez hay más paja y menos chicha?), es que el emule, que durante un tiempo pareció quedar relegado vs torrent, está que echa fuego y va como un cohete.
    Esta evidencia demuestra la vuelta a la piratería de una gran masa de gente. Tienen todo mi apoyo: no solo los ricos tienen derecho a estar robando todo el tiempo.

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    • Lua - 29 mayo 2024 - 13:00

      Si emule echa fuego, torrent es el Krakatoa XDD

      … y sin anuncios… XDD

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  • #018
    PEDRO.P - 29 mayo 2024 - 13:15

    Bienvenido al mundo real Enrique, efectivamente ahí fuera hay mucha gente que vive fuera de la M-30 en pisos de 60m2 sin garaje ni piscina, ganando salarios mínimos, y que se pueden permitir pequeños lujos, pero no muchos. Y la realidad es que esa gente es la inmensa mayoría en España, no se en Noruega o en Alemania.

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  • #019
    Alqvimista - 29 mayo 2024 - 13:17

    Pregunta desde el desconocimiento:
    ¿Netflix inserta publicidad dentro de una película/serie como si fuera tele5?
    Porque en Prime los anuncios van antes de la peli/serie pero no en medio.

    Me molesta un poco la publicidad antes/después -mi mujer dice que soy transparente a la publicidad sea en el medio que sea- pero no soportaría que me cortaran una película.

    Responder
    • MannuH - 29 mayo 2024 - 18:28

      Amazon Prime, desde que metió publicidad, los inserta antes y EN EL **** MEDIO. Si te has quedado dormido viendo algo, o no estabas atendiendo, y no tienes idea de donde te quedaste, puede que haya que tragarse dos hornadas de anuncios para encontrar por dónde ibas. Y si era terminando un episodio, puede que a los cinco minutos te vuelva a saltar la del inicio del siguiente.

      Responder
      • Alqvimista - 31 mayo 2024 - 07:27

        Confirmo: ayer me vi la película “El escocés volador” (cosas de ciclistas y récords del mundo) y, para mi sorpresa, no pusieron los dos anuncios iniciales ¿?
        Nada sorprendente fue que no cortaron la película para poner publicidad porque eso nunca me ha pasado.

        Responder
  • #022
    Nexus68 - 29 mayo 2024 - 14:48

    Soy de los que pago…. por ver los anuncios, pero los odio a muerte, pues cortan la narrativa de la película. Solución: me bajo la peli que me gusta al IPad y la lanzo a la tv y la película de dos horas…la veo sin anuncios.

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    • Lua - 29 mayo 2024 - 18:39

      Te bajas la peli… y ademas… pagas??? XDD

      Responder
      • Nexus68” - 30 mayo 2024 - 18:36

        La descargo de Netflix…o acaso no lo sabías que puedes bajártela y verla en el móvil o en table….sin internet. Jajajaja….y no hay anuncios.

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      • Nexus - 30 mayo 2024 - 18:40

        No sabes que la puedes descargar de Netflix y verla en el móvil o table sin conexión….jajajaja

        Responder
        • Lua - 30 mayo 2024 - 19:41

          Se que la puedo descargar sin pagar…

          ¯\_(ツ)_/¯

          Responder
  • #027
    Olaf - 29 mayo 2024 - 15:20

    Esto me recuerda a personas que dicen cosas como: Si no has estado viviendo en una cueva los últimos dos meses estarás al tanto de la polémica de la cobra que le hizo ***** a *****. Luego voy peguntando a mis amigos y resulta que no se han enterado.

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  • #028
    Alqvimista - 29 mayo 2024 - 16:32

    Al final queda patente el argumento principal que mueve el mercado: el dinero. No es el Servicio, es el Precio.
    Si un producto es barato, triunfa. ¡De qué si no iban a triunfar los chinos con productos de ínfima calidad!

    ¿Anti fanboys? ¡My ass! Abarata el iPhone y mañana tienes a la mitad de ellos haciendo cola en la Apple Store.
    ¿Anti vehículos eléctricos? ¡My ass! Vende el Model 3 a 20.000€ y mañana tienes a la mitad comprándolo.
    ¿Nadie quiere la publicidad? ¡My ass! Rebaja el precio y tienes a la gente encantada pagando el servicio.

    ¯\_(ツ)_/¯

    Responder
    • f3r - 30 mayo 2024 - 07:22

      Imagino que tienes razón en general.

      Pero no pienso usar un producto Apple ni siquiera aunque me paguen, mucho dinero…muchísimo.
      Lo mismo aplica a windows.
      Y a la publicidad

      Responder
  • #030
    Morath - 29 mayo 2024 - 18:47

    Curiosamente, teniendo el plan de pago (básico) de Netflix, te llegan correos ofreciéndote la posibilidad de pasarte al plan con publicidad para pagar menos cuota.
    No he indagado mucho en el porqué de ese ofrecimiento y me he quedado en el pensamiento de que han detectado que así retienen a gente que se va por las subidas que han ido metiendo en la cuota últimamente, pero me sorprende que lo hagan de manera proactiva en una cuenta que se utiliza a diario de manera relativa intensiva (alguno de la casa creo que merecería un máster en series ;-D).

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  • #031
    Xaquín - 29 mayo 2024 - 18:58

    Vaya respuesta te has ganado.. los que veían Sálvame de Luxe (y de cloaca)… y ahora ven El Hormiguero (y otras variedades diversas) seguro que están bien informados, seguro que tienen criterios cojonudos, seguro que no se mueven por impulsos (como los de «los otros»), seguro que son muy poco ignorantes (realmente la «ignorancia» no existe), y, sobre todo, tienen cosas mejor que hacer, pero les va la marcha del toque masoca y no lo pueden evitar…

    Es muy curioso como la lectura de la última frase se reduce al absurdo en la mente de algunos… y no niego, que la redacción se podía mejorar… pero nada como despreciar al redactor de entradas (de blog), o de tuis, como si todos fuéramos santos escribidores.

    En fin, yo soy de los parias que duermen con el ataque constante a la privacidad, que nos rodea, aunque le molesta el ruido de la publicidad actual… y más si proviene de determinadas IH… pero con la TV en B/N no me sentía agredido porque me invitaran a beber Veterano, por ejemplo. Sobre todo si salía la típica señorita en un anuncio machista a tope… porque sí, no cerraba los ojos para cumplir con el Evangelio Feminista Radical de Moda.

    Y desde luego teniendo en cuenta que era gratis (el uso de la TV). Lo que no quita que me niegue a vestir ropa de marca, no por el precio (que también, si no lo vale), más bien por la marca pegada «en la frente»…

    Responder
  • #032
    Mauricio - 29 mayo 2024 - 19:31

    «Mi columna de esta semana en Invertia se titula «El error de pensar que el resto del mundo es como tú» (pdf), y es una auto-flagelación personal que trata de explicar mi craso error al analizar el movimiento de Netflix de finales de 2022 cuando comenzó a ofrecer una suscripción con publicidad a un precio más barato, un error (el mío) que corresponde al hecho de creer que la totalidad del mercado tiene necesariamente que parecerse a ti y a tus amigos, y tomar decisiones con los mismos criterios que utilizas tú.»

    La verdad, Enrique, es que a lo largo de todos estos años deberías haber mencionado con mayor frecuencia tus errores, que los has tenido, pues, contrariamente a lo que algunos podrían pensar, su admisión definitivamente fortalece tu credibilidad, más aún considerando que el error que mencionas, es decir creer el mercado va a reaccionar como lo haría uno mismo o la gente que uno conoce, es algo en lo que todos hemos caído en diversos momentos de nuestra existencia.

    «No, el mercado no está compuesto ni de personas con la suficiente educación financiera como para entender el concepto de inversión – la lentitud de la adopción del vehículo eléctrico y la cantidad de personas que aún afirman que «es caro» es buena prueba de ello – ni por personas brillantes. El mercado lo compone mucha gente cuyos criterios son muy diferentes a los tuyos, sea porque están muy mal informados, porque no tienen criterio alguno y se mueven por impulsos, porque son simplemente ignorantes o porque no tienen otra posibilidad más que hacer lo que hacen.»

    El mercado, Enrique, lo compone también mucha gente con criterios parecidos a los tuyos, pero que está lejos de tener tu capacidad económica. Un Tesla Model 3, que sé perfectamente que es un excelente vehículo, no tiene ninguna posibilidad de competir en cualquier análisis costo-beneficio con buenos autos usados como un indestructible Golf 4 de 105 CV (2.000 euros), un igualmente sólido Golf 6 de 102 CV (6.000 euros) o un moderno Golf 7 con el ya suficientemente fiable motor TSI de 110 CV (10.000 euros).

    A veces resulta difícil de entender, pero hay cosas que son más baratas si tienes suficiente dinero. Es claro que las personas que tienen un garaje propio con enchufe van a poder recargar un auto eléctrico a un precio lo suficientemente conveniente como para que la compra de un vehículo de combustión interna, con sus altos costos de mantenimiento, resulte difícilmente justificable. De igual manera, debería ser claro (aunque no lo es para muchos europeos y norteamericanos) que ir a vivir y trabajar en otro país es infinitamente más fácil y barato para la gente que tiene una buena posición económica que para la que no la tiene. Todas estas cosas son más fáciles de comprender si uno sale de la burbuja en la que se encuentra.

    Por otro lado, Enrique, el mercado lo componen también muchas personas muy inteligentes que tienen criterios diferentes a los tuyos, sea porque conocen la realidad en la que viven con más profundidad que tú, sea porque han leído y profundizado en las obras de autores fundamentales que tú no conoces, sea porque sus circunstancias vitales han hecho que intuyan cosas que jamás te habrían pasado por la cabeza, sea porque tienen tanto poder legítimo o ilegítimo que tienen acceso a información privilegiada, etc.

    Responder
    • Lua - 29 mayo 2024 - 20:29
      • Mauricio - 30 mayo 2024 - 04:50

        Lúa, el propio Enrique ya admite, sin mencionarlo, que ha caído en el efecto del falso consenso, cuando en su primer párrafo hace un mea culpa y dice a continuación:

        «un error (el mío) que corresponde al hecho de creer que la totalidad del mercado tiene necesariamente que parecerse a ti y a tus amigos, y tomar decisiones con los mismos criterios que utilizas tú.»

        Lo que yo hago no es centrarme en el falso consenso sino en algunas de las personas que están dentro o fuera del mismo, es decir:

        1) La gente con criterios parecidos a los de Enrique, pero que está lejos de tener su capacidad económica.

        2) Las gente inteligente que tiene criterios diferentes a los de Enrique.

        Por otro lado, la verdad es que si nos pusiéramos a analizar a fondo este post habría material como para escribir muchas páginas. Por ejemplo:

        «El IE, pese a lo que muchos puedan erróneamente creer, no es una universidad de niños ricos a los que papá les paga los estudios. En realidad, se trata de una universidad que, aunque para España tiene un precio elevado, está posicionada de manera muy competitiva frente a las universidades con las que compite a nivel internacional, que ofrece una calidad probada, y que tiene una importante política de becas.»

        El IE es una universidad para gente con una posición económica realmente desahogada. Nadie que no tenga suficiente dinero va a pagar 25.000 euros al año por un Bachelor in Business Administration de cuatro años de duración (¿¡100.000 euros en total!?) o los 82.300 euros que cuesta el International MBA presencial de 15 meses, cuando podría invertir alrededor de 300 euros por semestre en un B.Sc. o un M.Sc en Administración de Empresas en una universidad alemana (incluido un boleto de bus y tren para viajar ecológicamente por todo el país).

        «Pero es indudable que si un alumno del IE juzga el mercado en función de lo que ve en su clase (…) se equivocará.»

        Totalmente de acuerdo.

        «No, el mercado no está compuesto ni de personas con la suficiente educación financiera como para entender el concepto de inversión (…) ni por personas brillantes.»

        Es cierto que falta educación financiera, así como hay deficiencias en muchas otras áreas. Sin embargo, los seres humanos tienen, en general, un nivel de inteligencia bastante parecido, lo que sucede es que no todos tienen habilidades para las mismas cosas. Entre los jóvenes con bajo rendimiento escolar que he conocido, he encontrado gente excelente para hacer negocios, para pintar cuadros hermosos, para tejer bonitas prendas de vestir, para conducir con impresionante destreza una motocicleta, para resolver problemas matemáticos, para jugar al fútbol de manera profesional, para plantear preguntas complicadas, para analizar la realidad de una manera muy madura, etc. Por otra parte, entre las personas brillantes que he conocido, me llama la atención el hecho de que en algunos casos tienen una limitada inteligencia emocional.

        «¿Pensabas que los jóvenes chinos ya no compraban iPhones de Apple y se habían lanzado en brazos de Huawei por una cuestión de orgullo nacional, de reaccionar frente a los bloqueos de los Estados Unidos y por reivindicar la tecnología de producción china? Pues resulta que al común de los mortales, la geopolítica no le puede traer más sin cuidado, y que ha bastado con rebajar un poquito el precio de los iPhones para que las aguas vuelvan a su cauce y las ventas de la compañía de la manzana crezcan un 52%. ¿Patriotismo? My ass

        El patriotismo sí existe y sí influye en los negocios, aunque con intensidad variable. El hecho de que en España o en Alemania los hechos históricos hayan creado una fundada sospecha sobre determinadas actitudes patrióticas, no significa que esto sea de la misma manera en el resto del mundo. Aun así, es claro que las ventas de Seat o Volkswagen son mucho mayores en sus respectivos países que, por ejemplo, en Francia o en Italia.

        Responder
        • Lua - 30 mayo 2024 - 08:56

          Bueno, no nos pongamos tremendistas que no hemos juzgado ni al IE ni a eDans… XDD

          Venga, para distendir un poco… en 1986 existia un programa en TV3 que se hacia los sabados de madrugada, Arsenal.

          Todo muy experimental y tematico. Creo que es de las mejores producciones de la casa.

          Hubo uno en concreto, que para mi, es el mejor, dedicado a la publicidad. Anuncios antiguos y divertidos.

          A TOT SPOT

          Vedlo cuando tengais un rato que os gustara (es publi «de la buena») XDDD

          Responder
          • Dedo-en-la-llaga - 30 mayo 2024 - 11:24

            Bueh, los cojo***s! Ya quisiera yo ver publicidad ¿publicidad?, de aquella ahora… Eso sí, la joderían completamente porque NO es solo lo molesto sino la fuck repetición una y otra vez, una y otra vez de lo mismo hasta el empacho, la saciedad, el vómito y más allá..

            Y como después del Covid la ola de idiocia ha crecido exponencialmente, pues la gente traga con lo que sea, (vaya, tampoco es ninguna novedad porque la historia de la humanidad está hecha de eso también…).

            Y si no, véase un ejemplo microscópico de idiocia intensa:

            https://content.nationalgeographic.com.es/medio/2013/05/21/everest_basecamp_above-1_1800x1779.jpg

          • Lua - 30 mayo 2024 - 11:48

            Lo primero, verlo o no verlo, es decisión de cada cual. Yo no “obligo” a nadie. Lo he puesto porque lo considero una curiosidad. Es una hora de anuncios, creativos, divertidos, e incluso de cierta añoranza para los mas “viejos”, los de la tele en blanco y negro.

          • Dedo-en-la-llaga - 30 mayo 2024 - 15:51

            Esos Spot serían de obligado visionado, incluso en los colegios.

          • Lua - 30 mayo 2024 - 17:06

            Los has visto ya?

            Muchos «creativos» de hoy dia tendrian que aprender de ellos… (lo que habria que hacer y lo que no)

          • Dedo-en-la-llaga - 1 junio 2024 - 00:08

            ¿Cómo que si los he visto ya? Si yo veía ese programa original cuando se emitía, y tengo spots de aquella época aún grabados. Lo de hoy es basura.

        • pepe jordana - 30 mayo 2024 - 11:57

          Nuestro querido Enrique ha querido entonar un humilde mea culpa y se le ha escapado un gallito ególatra, soberbio y elitista. Aún así, se le entiende y se agradece. Probablemente todos estos comentarios le hagan reflexionar un poco pero ni él va a cambiar a estas alturas ni tampoco es necesario. Este blog es ORO.

          Responder
    • Alqvimista - 30 mayo 2024 - 07:54

      Absolutamente amén a éste y al tu siguiente comentario.

      Tal vez una buena medida de contrición sería ir desbloqueando en redes sociales a aquellos especialistas que, con datos en la mano, osan responder los comentarios del Sr. Dans. Y para el futuro, bajar el nivel de la ofensa y dejarla sólo para aquellos que faltan al respeto.
      En este blog parece que, de momento, nos libramos.

      Responder
  • #043
    Luis - 29 mayo 2024 - 22:07

    Gracias por el artículo. Muy inspirador y honesto. Lo de creer q el mercado mimetiza nuestros gustos y/o opiniones es muy fácil de asumir. Y suele resultar complicado entender la interacción de los stakeholdets ante una determinada oferta, del producto q sea. Un cordial saludo

    Responder
  • #044
    Chipiron - 30 mayo 2024 - 09:43

    En primer lugar, Enrique, felicitarte por reconocer tu error. Rectificar es de sabios!

    Y en segundo lugar, yo tengo la subscripción de Netflix con anuncios y, como no abusan de ellos (al menos en mi tarifa) es una pequeña molestia que puedo aguantar (en una serie de 1 hora puede haber 1-2 interruciones con 1-2 anuncios como máximo, algo más que soportable).

    Lo que no es soportable es ver una pelicula en Antena3333 y que haya 25 minutos de anuncios en el último corte antes de los dos minutos finales de la película. Eso si que es infumable!

    Saludos!

    Responder
    • Chipiron - 30 mayo 2024 - 10:46

      Como siempre suelo defender, no todo es de color blanco o negro: hay grises de diferente tonalidad.

      Una publicidad de 1-2 anuncios 1-2 veces por hora de visionado, no solo es soportable, si no que seguro que mucho más efectiva para los anunciantes, pues no te despegas del televisor pues tienes menos de 40s para seguir viendo tu serie de turno. Justo lo contrario a lo que pasa en las cadenas abiertas en las que, literalmente, se pueden pasar 25 minutos poniendo anuncios, tiempo que aprovechas para hacer otras cosas…

      Responder
      • Lua - 30 mayo 2024 - 10:55

        Una pregunta…

        No se supone que en las plataformas, puedes pausar, retroceder o avanzar?

        desde mi desconocimiento

        Responder
        • Chipiron - 30 mayo 2024 - 11:25

          Buena pregunta! De hecho no te puedo responder porque no lo he probado.

          Porqué?

          Porque como las interrupciones son tan cortas (máximo 40 segundos, 2 anúncios, a veces uno solo) y tan pocas veces (máximo 2 veces por hora, a veces una), se tarda más en parar, avanzar con el mando exactamente el tiempo de anuncios que dejar que fluyan.

          Un saludo!

          Responder
          • JM - 30 mayo 2024 - 20:48

            No te preocupes, esto sólo es el principio.

            La filosofía de la «enshitification» consiste en ir empeorando cada vez más el servicio para obtener cada vez más beneficios.

          • Lua - 30 mayo 2024 - 20:53

            A ver, que mi intención era hacer ver, que si te vas al baño o a buscar una cerveza a la nevera y superas esos 40segundos de anuncios (porque te entretienes), siempre te queda la posibilidad de regresar al punto donde lo dejastes…

            …vamos, que no me veo yo aguantando el pipi hasta terminar el capitulo o la película… XDDD

  • #050
    Daniel - 30 mayo 2024 - 10:20

    Muy interesante el artículo, como siempre;
    pero claro, que un Profesor de Innovación tomo siempre y únicamente como referencia a los alumnos del IE, lejos de ser representativos de su segmento poblacional (estudiantes / jóvenes) y de la sociedad en general; la realidad está lejos de ser la que allí nos encontramos. La variable precio del producto / servicio es una de las claves en su éxito, y esta es la que la mayor parte de los humanos valora, con sus conocimientos financieros, siempre mejorables, claro.

    Responder
  • #051
    Jose Manuel Sanchez - 30 mayo 2024 - 11:00

    Con todo el respeto Enrique, creo que hay dos cosas que debe reflexionar a la hora de revisar su artículo y la reacción que ha tenido.

    Lo primero son las afirmaciones categóricas sobre las motivaciones o inquietudes de las personas que no piensan o actúan como usted, sobre su nivel cultural o intelectual.
    Lo segundo es que parece que Netflix le ha traicionado a usted y a sus amigos, cuando realmente a usted la oferta con anuncios no le afecta porque no es el target de la misma. Lo que han hecho simplemente es ir a un nuevo target con distintas motivaciones. Incluso más de uno puede argumentar que han «democratizado» el acceso a un contenido de calidad superior, que para un segmento de la población era inaccesible por precio.

    De nuevo, con todo el respeto, revise el tono también del artículo porque a pesar de reconocer su error parece usted «enfadado» por ello mismo. A veces parece incluso se puede confundir con un sentimiento desilusión con una estrategia que le «roba» cierto estatus de ser suscriptor premium.

    En fin, que para una persona que se dedica profesionalmente a esto mi impresión al final del artículo es que debe cultivar el expresar cierta modestia cuando hace un artículo para reconocer un error y evitar hacer juicios sobre el nivel cultural de la audiencia a la hora de razonar el motivo por el que ha errado en sus estimaciones.

    Sólo una última cosa, recuerde que hay mucha gente que tiene unas barreras importantes para poder acceder a oportunidades, no ya de estudiar en IE, si no de completar estudios básicos, y que por tanto exige una revisión de los criterios aplicados a la meritocracia con la que tanto se les juzga.

    Responder
  • #052
    Konamiman - 30 mayo 2024 - 12:00

    1960: Hala, tienes televisor. Debes ser rico.

    1980s/90s: ¿NO tienes televisor? Debes ser o extremadamente pobre o un bicho raro.

    2020s: ¿Usas tu televisor para ver TV en abierto? Debes ser masoquista.

    Intentos de chiste aparte, Enrique, ahí va un consejo gratis de un don nadie, aunque no esté directamente relacionado con el tema de esta entrada: el próximo paso en tu camino de «arrepentimiento» podría ser aceptar que a día de hoy mucha gente no puede permitirse adquirir un vehículo eléctrico, con independencia de criterios, educación financiera o ahorros a largo plazo. O no pueden pagarlo, o no les resulta conveniente por sus hábitos de uso dada la actual infraestructura de recarga. Y ya.

    Y lo digo sin acritud y como feliz propietario de un Zoe. Estoy deseando tanto como tú que llegue el día en que nuestras ciudades y carreteras estén libres de humos y ruidos automovilísticos.

    Responder
  • #053
    Javier Lux - 30 mayo 2024 - 13:49

    Lo de la tolerancia a la publicidad va no solo de personas distintas. También de países distintos.

    La publicidad en la TV abierta del estado español es insoportable, pero mejor que la que emiten en la TV abierta de USA. En cambio, en la TV española hay mucha más publicidad que en la TV francesa.

    ¿Por qué? No estoy seguro, pero me da que es porque aquí la publicidad de TV es un duopolio A3Media-Mediaset y pactan la máxima rentabilidad que no ahuyente a la totalidad de espectadores.

    Responder
  • #054
    Swift - 30 mayo 2024 - 16:17

    Con una raspberry Pi, un tracker privado, un cliente torrent, sonarr y plex, tienes mucho más que Netflix, sin ningún esfuerzo y gratis.

    Por lo que pagar cualquier plan de Netflix debe ser de gente muy mal informada, que no tienen criterio alguno y se mueven por impulsos, que son simplemente ignorantes o que no tienen otra posibilidad más que hacer lo que hacen….

    Responder
    • Lua - 30 mayo 2024 - 17:08

      Si comparo quienes usan opciones asi, y quienes «pagan» a mi alrededor… ganan los primeros… :P

      Responder
  • #056
    Idealista - 31 mayo 2024 - 01:48

    No es tan difícil de entender, si solo vas a ver 4 o 5 cosas al mes, te da igual tener publicidad que no tenerla. Y una buena parte del público de Netflix es así, no son hardcore users, vemos algunas cosas al mes. Y si vale 10 euros pues no las ves, pero si vale 5 pues igual sí…

    Responder
  • #057
    Luisondome - 31 mayo 2024 - 19:41

    Los anuncios y la publicidad. Yo ya no se como encajar este asunto. Mas concretamente: yo ya no se como defenderme de los anuncios de la Mutua Madrileña.
    ¿Te lo digo…, o te lo cuento?
    Te lo cuento.
    A ojo de buen cubero, creo que vengo tragando los anuncios de esta aseguradora desde la pandemia de Covid. No hay manera de librarse de esta cantinela que siempre es la misma.
    Miles de anuncios vistos por mi de la MM, con presencia en todas las cadenas de Tv, en todas las emisoras de radio, en todas las plataformas, su ubicuidad es total, su presencia es total, a cualquier hora del día o de la noche, 24/7/365 días del año.
    Han conseguido que 48 millones de españoles se sepan de memoria el anuncio. Es una persecución, es un acoso total, que además produce en mi persona un efecto contrario al que la empresa pretende. Dicho de otra manera: yo jamás tendré un seguro con la M M. Aunque me lo regalen.
    No es que la MM sea la única empresa que utiliza la vía de la presión publicitaria para imponerse a la competencia, hay otras que siguen este modelo. Pero es la MM la que ha llegado mas lejos en esta presión. Esto también debería de tener un límite.
    Y es que si estamos de acuerdo en que la publicidad es algo necesario, como la comida, no se debería de permitir que nos alimentaran de anuncios como se alimenta a los gansos, embuchando a la fuerza, para obtener su hígado graso. Si lo segundo se considera maltrato animal, yo también me podría considerar maltratado psicológicamente por la MM.

    Responder
  • #058
    Ignacio - 5 junio 2024 - 12:12

    Yo soy de los que contrata de vez en cuando Netflix con anuncios,. Mi motivo es claro: muchas cosas que veo solo es para practicar idiomas y como caja tonta (sin dedicar el 100% de atención). Para ese uso pagar poco y con anuncios tiene todo el sentido del mundo.

    Responder

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