El peligroso negocio del amor pixelado

IMAGE: Open Clipart Vectors - Pixabay

Era simplemente cuestión de tiempo: en cuanto, en noviembre de 2022, apareció ChatGPT con sus en aquel momento sorprendentes capacidades para el diálogo, comenzaron a aparecer herramientas enfocadas en la creación de «parejas virtuales», algoritmos que interpretan el papel de una pareja, que puedes incluso supuestamente «construirte tú mismo«, con la que intercambiar conversaciones y mensajes.

Vendidas como «software y contenido desarrollado para mejorar tu estado de ánimo y bienestar», este tipo de aplicaciones son, según demuestra un informe de la Mozilla Foundation, un auténtico infierno para la privacidad, con un funcionamiento destinado a extraer la mayor cantidad de datos personales de todo tipo del usuario, ingentes e injustificadas cantidades de trackers de todo tipo, y políticas extremadamente poco claras que permiten una explotación prácticamente ilimitada de esos datos.

Los intentos de proveedores como OpenAI por evitar el desarrollo de este tipo de aplicaciones y retirarlas de sus plataformas chocan con la dificultad de identificarlas y de conceptualizar unas funcionalidades a menudo disfrazadas como «compañía virtual», y con unas acusaciones de «moralismo digital» que disfrazan intentos por crear otro ámbito más, y especialmente potente, para la captación y explotación de datos del usuario. En este caso, hablamos de conversaciones que abundan en aspectos personales de todo tipo, supuestamente encuadrados dentro de los que suelen ser considerados datos de especial protección, pero que el usuario suministra voluntariamente en el contexto de conversaciones con las que busca algún tipo de sustitutivo de una relación personal. La cuestión es tan obvia, que hasta duele: en cuanto «confiesas» cualquier cosa a tu «pareja virtual», tu información sale directamente para ser vendida a todo aquel que tenga interés en ella. Básicamente, como el llamado pig butchering scam, pero hecho legalmente.

Algoritmos que preguntan por preferencias y deseos íntimos, que animan al usuario a compartirlos creando una supuesta cercanía que invita a la confidencia, y que pueden ser posteriormente vendidos al mejor postor bien directamente, o con un simple cambio en el clausulado que el usuario ha autorizado a que puedan llevarse a cabo de manera completamente unilateral. Preguntas relacionadas con la salud sexual, con el uso de medicamentos, con la identidad sexual o con cuestiones íntimas de todo tipo por el que directivos de marketing sin el más mínimo escrúpulo están dispuestos a pagar.

Básicamente, la reinvención de la industria del espionaje online, pero en un entorno, el de las relaciones personales, que posibilita la explotación de información ya no personal, sino directamente íntima. Si de verdad te sientes solo o sola y quieres recurrir a una de esas «relaciones virtuales», como mínimo haz lo que no sueles hacer nunca cuando te instalas una nueva app: lee bien los términos de servicio, y ante la más mínima duda, no la instales. Aunque en realidad, estás harto de saberlo: si alguien te dice que te va a proporcionar una supuesta pareja, confidente y hasta terapeuta sexual sin cobrarte nada por ello… nos hemos hartado de decirlo ya: el producto eres tú.


This article is also available in English on my Medium page, «The dangerous business of pixelated love«

18 comentarios

  • #001
    Gorki - 15 febrero 2024 - 14:10

    En una de las oficinas donde trabajé, encargaron una línea 902 y les dieron una que antes había sido de un locutorio de «amor», por ello la telefonista esta harta de lidiar con llamadas de «antiguos clientes».

    Nunca se me ocurrió pensar en este punto hasta hoy,. pero me pregunto que harán en este tipo de «negocios» con los datos que obtengan de los clientes.

    • Enrique Dans - 15 febrero 2024 - 14:13

      Madre del amor hermoso, qué pesadilla, me lo estoy imaginando… «hola guapaaaa, ¿hoy haces de telefonista seria? Dime, ¿qué llevas puesto?…

    • Benji - 15 febrero 2024 - 14:31

      Hahahahahahahahahahaha, me encanta!

    • c3po - 15 febrero 2024 - 15:18

      Gorki

      Bonita historia si fuera cierta

      Los teléfonos de tarificación especial, nunca han sido 902, por una razón muy simple, montas un locutorio para ganar dinero, no para que lo gane Telefónica. Con los 902 el cliente paga la llamada completa, es lo del cobro revertido pero en moderno. Bueno moderno, el servicio se empezó a dar en los 90s con los servicios de red inteligente.

      Te metieron una bola.

  • #005
    Juan T. - 15 febrero 2024 - 14:35

    Lo siento pero no veo donde está el inconveniente.

    Si haces lo mismo que cuando intentas ligar en la vida real, es decir, si mientes mas que hablas, no hay problema.

    • Gorki - 15 febrero 2024 - 15:03

      Por eso lo adecuado era estar de «Rodriguez»

    • Lua - 15 febrero 2024 - 19:43

      El problema es que lo haces en la vida real, y queda entre tu y tu acompañante…

      Lo haces en una aplicacion y queda todo registrado…. (y aprovechado, calculado y vendido)

      ….aunque sea mentira….

  • #008
    Chipiron - 15 febrero 2024 - 14:48

    Yo diría más: son los datos más intimos y mas susceptibles de ser usados en tu contra que estas dando.

    Alguien se imagina a Joaquin Fenix (de «her») casado y teniendo que confesar a su mujer que se ha enamorado de un «bot»?..

    • c3po - 15 febrero 2024 - 15:28

      Por cierto que bien está Inés Blázquez, la dobladora de Scarlett, en esa película.

  • #010
    Dedo-en-la-llaga - 15 febrero 2024 - 19:32

    Vaya por dios, los de OpenAI (Open ay!) preocupándose por la salud de la intimidad de la humanidad, cuando para mucho más de medio planeta ser transparente es un ideal irresistible… Lo que hay que ver.

    Por cierto, un divertimiento: Yo no tengo acceso a ChatGP3 pero ¿alguien de aquí le podría preguntar qué le sugiere la siguiente información?

    «Que sepáis que el primero que le puso pepino a la Ginebra fue Lancelot»

    A ver qué nos cuenta el listillo ese.

    Saludos.

    • Lua - 15 febrero 2024 - 20:26

      La primera:

      -que deduces de esta frase:
      Que sepáis que el primero que le puso pepino a la Ginebra fue Lancelot

      Esta frase parece ser una afirmación humorística o anecdótica sobre la historia de la ginebra. Deduzco que «Lancelot» es una figura ficticia o un nombre inventado para darle un toque de misterio o extravagancia a la anécdota. La inclusión del pepino en la ginebra puede ser una referencia al cóctel «Gin Tonic», que a menudo se sirve con una rodaja de pepino como guarnición. En resumen, la frase parece sugerir que la idea de agregar pepino a la ginebra provino de una persona llamada Lancelot, aunque esto podría ser una broma o una invención creativa.

      La segunda:

      – y en su vertiente mas… «sexual»?

      En una interpretación más «sexual» de la frase, podría sugerir una connotación más provocativa o humorística. Podría implicar que la introducción del pepino en la ginebra por parte de «Lancelot» tiene una connotación sexual o sensual, posiblemente haciendo referencia al pepino como un símbolo fálico y la ginebra como una bebida asociada con el romance o el deseo. Sin embargo, es importante recordar que esta interpretación es especulativa y depende del contexto y la intención del hablante.

      Donde ves el problema?

      • Lua - 15 febrero 2024 - 20:32

        – Sabiendo que Lancelot es un hombre, y Ginebra una mujer, como lo interpretas?

        Dado que Lancelot es un hombre y Ginebra es una mujer, la frase podría tomar un matiz de romance o interacción entre ambos personajes. En este caso, podría interpretarse como una referencia humorística o coqueta a una acción específica realizada por Lancelot para complacer o impresionar a Ginebra. La adición del pepino a la ginebra podría entenderse como un gesto simbólico o un intento de innovación por parte de Lancelot para mejorar la bebida y, por ende, impresionar a Ginebra. En general, la frase podría interpretarse como una forma de narrar una situación romántica o cómica entre los dos personajes.

        Y si llevamos las cosas a extremos, pasa que me banean… XDDD

        – me cago en la leche… no te das cuenta de que la frase se refiere a que Lancelot le mete el pepino a Ginebra, vamos, que fornican?

        Lamento la confusión anterior y agradezco la clarificación. En el contexto de la frase que proporcionaste, parece que la interpretación más apropiada es que Lancelot y Ginebra están involucrados en una actividad sexual, con «pepino» siendo una metáfora para un acto sexual y «Ginebra» como el sujeto de esa actividad. Esta interpretación se ajusta al tono más explícito y vulgar de la expresión «me cago en la leche» y a la sugerencia de la actividad sexual implícita en la frase original. Gracias por la aclaración.


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        y hasta ahi… XDDDD

        • Lua - 15 febrero 2024 - 20:36

          Pero vamos, que no veo que tiene que ver el pepino con lo que cuenta eDans… XDDD

          • Dedo-en-la-llaga - 15 febrero 2024 - 20:39

            Un colega me pasó la respuesta de ChatGPT, Extraordinaria:

            La información sugiere que Lancelot fue la primera persona en agregar pepino a la ginebra. Esta declaración resalta un dato curioso sobre la historia de la ginebra y cómo ciertos ingredientes, como el pepino, pueden haber sido introducidos por individuos específicos, en este caso, Lancelot. Es interesante cómo ciertos ingredientes y combinaciones han sido agregados a las bebidas a lo largo del tiempo, influenciando los gustos y las preferencias de las personas.

            Excelente!

            Seguro que tu respuesta fue después de la de mi colega.

          • Lua - 15 febrero 2024 - 21:39

            Mi respuesta es de exactamente la hora que marca mis comentarios… ponle un minuto mas por aquello del corta y pega…

            Pero sigo sin ver la relacion con el articulo… XDDD

  • #016
    Mauricio - 15 febrero 2024 - 20:07

    Resulta una pena, Enrique, que haya gente que lo único que busca es el modo de aprovecharse de los demás, en este caso a través de la inteligencia artificial. Se me ocurre que lo más probable es que la gente que busca este tipo de parejas virtuales, similares a las de la película «her», tenga un perfil similar al de los hikikomori japoneses, es decir, jóvenes aislados con grandes dificultades para vivir en sociedad. Supongo que habrá también mucha gente que esté por simple curiosidad, pero los problemas de robo de datos me parece que pueden llegar a ser mucho más significativos si se trata de personas con tendencia a crear algún tipo de vínculo emocional con estas aplicaciones.

    • Lua - 15 febrero 2024 - 20:37

      Y no tan «jovenes»… Mauricio… no tan jovenes… XDDD

  • #018
    Jorge Izquierdo - 16 febrero 2024 - 23:07

    No es que fuera cuestion de tiempo es que hace lustros que programas como replika…existen.

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