La nueva Ley de Servicios Digitales y el péndulo regulatorio

IMAGE: Christian Lue - Unsplash

Negociadores del Parlamento Europeo, de los veintisiete estados miembros y de la Comisión Europea consiguieron, a altas horas de la madrugada del sábado, un acuerdo para la Ley de Servicios Digitales (Digital Services Act, o DSA) que aún tendrá que ser revisado a nivel técnico y lingüístico antes de su aprobación final por parte de la Comisión y el Parlamento, aprobación que se da prácticamente por garantizada, y de su entrada en vigor, esperada a principios de 2024.

Estamos hablando de una de las leyes, junto con la Ley de Mercados Digitales (Digital Markets Act, o DMA), que sin duda más nerviosas ha puesto a las grandes empresas tecnológicas, y que las ha llevado a multiplicar de manera muy significativa sus inversiones en lobbying para tratar de debilitar muchas de sus provisiones.

¿Qué preocupa tanto a las big tech? La idea fundamental de la ley es, según sus principales artífices, conseguir que todo lo que sea ilegal fuera de la red lo sea también en la red, so pena de importantes multas que podrían llegar al 6% de su facturación global. Esto implica, en primer lugar, reglas muy duras que suponen una auténtica patada al péndulo que hasta ahora estaba en una posición que permitía esgrimir a las plataformas tecnológicas que su actividad era demasiado grande como para poder ser controlada, o como dice el comisario de mercado interno de la UE, Thierry Breton,

«Con la DSA, los tiempos en los que las big tech se comportaban como si fueran ‘demasiado grandes para preocuparse’ llega a su fin».

Reglas mucho más duras para el control de los contenidos publicados por las plataformas, con un nivel de supervisión mucho más estricto para aquellas que superen los cuarenta y cinco millones de usuarios, y con posibilidad para los estados miembros de tomar decisiones independientes sobre los contenidos que estiman o no ilegales, lo que abre la puerta a todo un nuevo nivel de control gubernamental sobre los contenidos que habrá que ver qué resultados acarrea, pero que lleva a las big tech a vivir bajo un régimen muy similar al de los medios de comunicación tradicionales, algo que hasta el momento se consideraba prácticamente inviable.

Además, la ley afirma que los mercados tendrán que «garantizar que los consumidores puedan comprar productos o servicios seguros en línea fortaleciendo los controles para demostrar que la información proporcionada por los comerciantes es confiable» con un principio equivalente al Know Your Customer (KYC) aplicado a los proveedores, un Know Your Business Customer, con el fin de prevenir así la aparición de contenido ilegal, incluso utilizando controles aleatorios. Igualmente, las compañías tecnológicas se verán obligadas a explicar sus algoritmos a las autoridades, con el fin de poner sus posibles efectos bajo control.

Además del control de contenidos, que impone también unas exigencias mucho mayores para la moderación de los mismos, la ley establece limitaciones para la publicidad hipersegmentada, que estará prohibida para usuarios menores de edad y limitada en su uso de variables consideradas sensibles como orientación sexual, étnicas o religiosas. También establece limitaciones en el uso de los llamados dark patterns, diseños que inducen determinados comportamientos en los usuarios, crea un mecanismo de respuesta a crisis (inspirado en la reciente invasión rusa de Ucrania y en la oleada de desinformación que generó) que permitirá a los estados miembros forzar la eliminación de contenidos sin necesidad de supervisión judicial. Ahora, la ley permitirá a cualquier gobierno actuar de forma rápida y directa sobre la difusión de información que se pueda considerar contraria para el bienestar de la sociedad, lo que abre la puerta a una censura indirecta de los gobiernos en la que únicamente tienen que indicar a las redes sociales qué contenidos específicos quieren eliminar.

Muchos pasos, algunos de ellos extremadamente polémicos y con preocupantes posibilidades de abuso por parte de los gobiernos, destinados a equiparar los servicios en la red con los que se proveen fuera de la red, pero de una manera que rompe con muchas de las asunciones que llevábamos años haciendo. Para las big tech, un problema importante por lo que tiene de redefinición de unas reglas que establecen un nuevo contexto frente al anterior, del que claramente habían abusado hasta la extenuación. Pero además, más preocupante si cabe por lo que tiene que provengan de la Unión Europea, que tiende cada vez más a inspirar a reguladores de otros países, como prácticamente asumen ya desde los Estados Unidos.

Llevamos ya mucho tiempo hablando de hasta qué punto las big tech habían abusado de su poder y de la falta de regulación en el ámbito online. La DSA es, sin duda, una reacción a muchos de esos abusos y malas praxis: en muchos sentidos, las big tech han obtenido aquello que llevaban años pidiendo a gritos. ¿Se ha pasado de frenada la regulación y ha entrado en límites peligrosos para valores como la libertad de expresión? Es más que posible, y es lo que tiene darle patadas a un péndulo: que siempre oscila en las dos direcciones.

Muchas de las reacciones, en cualquier caso, están a la espera de cómo se articulan y reglamentan las provisiones establecidas en la ley, de cómo se define la letra pequeña y los detalles técnicos, que es en donde las big tech parecen cifrar sus mayores esperanzas de limitar el impacto de la ley en sus prácticas. Pero sin duda, estamos hablando de una ley que tendrá grandes consecuencias, y que además, con casi total seguridad, no las limitará al escenario europeo.


This article is also available in English on my Medium page, «The EU’s Digital Services Act: user protection, or the thin end of the censorship wedge?«

18 comentarios

  • #001
    Javier - 23 abril 2022 - 13:57

    Esta dicotomía es inacabable. Tras el abuso de las multinacionales, llega el abuso de los gobiernos.

    En una cosa están de acuerdo: LIMITAR lo máximo posible tu libertad y tus derechos argumentandolo con algun caso extremo (si es pintoresco mejor) y siempre argumentando que es por tu seguridad.

    Paso 2: crear un debate en que unos se enfrenten con los otros .
    Que si las multis necesitan control, que si el gobierno es bueno o malo, etc.

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    • KOLDO SARRIA - 23 abril 2022 - 20:17

      La libertad y los derechos son unas de las más hermosas creaciones humanas, que duda cabe.

      Pero las OBLIGACIONES y los DEBERES también, porque completan a las anteriores y, sin ellas no habríamos llegado hasta donde hemos llegado.
      Para decirlo de forma gráfica: tan importante es que usted pueda decir libremente lo que estime oportuno (faltaría más), como que usted SE RESPONSABILICE de lo que dice en caso de que eso que dijo lesione los derechos de algún tercero incurriendo en algún tipo penal.

      Para la primera parte están las libertades y los derechos, y para la segunda las obligaciones y los deberes.

      Lo que no es admisible es pretender decir lo que se quiera (incluso difamando) sin tener que responder ante nada ni nadie. Eso sería volver a la ley de la selva.

      Yo al menos detecto una fuerte tendencia a olvidar esa segunda pata en ciertos discursos.

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      • Pedro - 23 abril 2022 - 21:25

        De acuerdo.

        Lástima que predicas en el desierto, incluso te van a decir «facha»…

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        • KOLDO SARRIA - 24 abril 2022 - 00:33

          Le aseguro que tengo de facha lo mismo que de astronauta.

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      • Gorki - 23 abril 2022 - 23:14

        No es cierto, para esa segunda parte están los jueces y la leyes y funcionan.

        Por poner un ejemplo https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/prision-tuitero-machista_129_2787063.html

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        • KOLDO SARRIA - 24 abril 2022 - 00:19

          Es evidente que para esa segunda parte están los jueces y las leyes, Gorki. No sé qué parte de mi comentario le ha hecho dudar que soy perfectamente consciente de ello. Una lectura más atenta le habría permitido observar que he hablado de tipos penales.

          Los jueces y las leyes no son más que los instrumentos de que se valen los estados para hacer cumplir aquellos deberes y obligaciones de los que hablaba.

          Si quiere también incluimos a la policía y al propio ejército, que constituyen el lado más coercitivo del asunto. Pero no pretendía ser tan exhaustivo.

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          • Gorki - 24 abril 2022 - 00:52

            Yo al menos detecto una fuerte tendencia a olvidar esa segunda pata en ciertos discursos.

          • KOLDO SARRIA - 24 abril 2022 - 13:24

            No me refiero a que la gente tiene tendencia a olvidar que existen jueces y leyes, sino que tiene tendencia a olvidar que tiene deberes y obligaciones, que es bien distinto.

            Y aunque sé que más de uno me saltará a la yugular por lo que voy a decir, una de las cosas que más incentivan ese olvidó es el anonimato en la red.

            Escondido detrás de una máscara y sabiéndose (o creyendo saberse) invisible e invulnerable, el ser humano cria arrestos para decir cosas que jamás diría a cara descubierta.

            Como me gustaría que la simplicidad fuera uno de los atributos de la naturaleza humana.

          • Gorki - 24 abril 2022 - 14:34

            Posiblemente la vida seria mas sencilla si los hombres fuésemos simples, como las hormigas. Pero no nos hizo así la naturaleza, eso debería saberlo las «abejas reinas humanas» y no tratar que nos comportemos como hormigas.

  • #010
    Benji - 23 abril 2022 - 14:00

    Si yo fuera a abrir una red social nueva ahora, limitaría a 45 millones de usuarios para que no me aplicase esa ley :-(

    Fuera bromas, no sé como conseguirá el equilibrismo imposible redes como Instagram. En España te pueden multar por discriminación si pones algo que pueda ser considerado contra el colectivo LGTBIQ+ pero en Hungría la multa es por lo contrario.

    En países como Argelia pueden prohibir la publicidad de alcohol o de cualquier elemento cristiano. Aquí prohibir ambas es contrario a la ley.

    Creo que al final iremos a «splinternet».
    Chinanet: Todo local, todo lo internacional bloqueado
    Sovietnet: Todo lo que no esté en ruso, bloqueado. Ningún occidental puede operar allá.
    Hindunet: Si eres extranjero, pagas un 50% más de impuestos
    Arabnet: Si vas contra la sharia, te cae la del pulpo
    OccidentNet: Wokismo, hiperregulación, pagar impuestos

    Supongo que quedarán con internet «libre» en África y Sudamérica. O al final nos iremos todos a la dark web a quitarnos de encima todos los yugos.

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  • #011
    Lua - 23 abril 2022 - 18:26

    Se me presenta la dicotomia habitual….
    Quiero un control mas ferreo en cuanto a Big Tech? Sobretodo a nivel impositivo, SI.

    Regular que se dice? Como aquel dijo, defendere hasta el final que digas lo que quieras aunque no me guste…

    El ejemplo claro, fue esta pandemia, cuando antivacunas, terraplanistas, reptilianos y acongojaos de la vida, soltaban sus sandeces… Me importunaba su discurso? SI. Pero me quedaba la (falsa) fe en que la gente sabria distinguir lo uno de lo otro…

    Debe un gobierno, regular que se dice o como se dice? Entramos en un terreno espinoso. Mi primer alarde seria que a todos esos forofos de Cuarto Milenio les hubieran cerrado la boca para evitar males mayores… Sin embargo, tambien creo que ofrecer la vision contraria podria ayudar al mas inteligente del rebaño a darse cuenta de por donde van los tiros…

    Me temo que entramos en una espiral peligrosa, donde o estas con el discurso oficial, o date por jodido…

    Completamente de acuerdo con Benji…

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  • #013
    Gorki - 23 abril 2022 - 23:22

    El siguiente paso será que el Gobierno abrirá una pagina web, donde se certifique que lo que quieres publicar no está en contra de lo que es legal, porque sin ese sello de garantía nadie querrá publicar nada, no sea que le caiga una fuerte sanción.

    Eso no es nada nuevo , ya se hizo en otro tiempo se llamaba obtener el «Nihil Obstat» https://es.wikipedia.org/wiki/Nihil_obstat

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    • Javier Cuchí - 24 abril 2022 - 11:50

      +100

      A eso se llamaba censura previa y, sí, es exactamente eso.

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  • #015
    Javier Cuchí - 24 abril 2022 - 11:48

    Así aprenderemos. Hemos entregado nuestras libertades a grandes corporaciones que han hecho lo que les ha dado la gana a base, precisamente, de pasar de ellas. Ahora, las estructuras políticas, temerosas de verse arrolladas y sustituidas por enormes empresas privadas, han roto la baraja del constitucionalismo europeo intentando parar el golpe.

    Si hay otra vida y Hitler anda por ella, se estará meando de risa.

    Y nosotros tenemos lo que nos merecemos: hemos dejado que se nos fueran comiendo un estado del bienestar ganado muy duramente por nuestros padres y ahora van a cepillarse nuestras libertades formales.

    Hoy, mis dos hijas comen en casa. Les explicaré lo que eran las patrullas del amanecer y el asunto de si es el lechero o no; para que se vayan preparando, más que nada…

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  • #016
    Gorki - 24 abril 2022 - 11:51

    La frase mas peligrosa. «Es por vuestra seguridad»

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  • #017
    Adrián Lijó - 24 abril 2022 - 14:45

    Otro pasito para destrozar internet escudándose en lo opuesto.

    Responder
  • #018
    Eduardo - 24 abril 2022 - 22:08

    Enrique, Simplemente darte las gracias por explicarte también, como siempre, en algo tan delicado como necesario.

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