¿Demandan situaciones excepcionales medidas excepcionales?

IMAGE: COVID-19 Exceptional measures

El caso de Milo Hsieh, un estudiante taiwanés residente en Washington que estaba temporalmente estudiando en Bélgica, me inspira de nuevo para escribir sobre los derechos civiles en momentos excepcionales, y sobre lo que podemos estar dispuestos a aceptar como sociedad cuando el compromiso es entre esos derechos y nuestra salud.

Tal y como cuenta la BBC, Milo Hsieh decidió volver a Taiwan al ver que la universidad en la que estaba en Bélgica cancelaba su el programa que estaba cursando. Al volver, se encontró con que las autoridades taiwanesas, por el hecho de venir de Europa, lo obligaban a permanecer en cuarentena en su domicilio durante 14 días, además de avisarle claramente que su teléfono sería rastreado digitalmente para asegurarse del cumplimiento de la misma, del mismo modo que suele hacerse con los delincuentes, pero sin necesidad de orden judicial. Para llegar a su casa desde el aeropuerto, dado que tenía totalmente prohibido utilizar transporte público, tuvo que utilizar obligatoriamente un «taxi de cuarentena» especialmente equipado para ello, y se le notificó que durante las próximas dos semanas, ni él ni su familia podrían poner un pie fuera de su casa, ni siquiera para salir a comprar.

Hablamos de Taiwan, un país clasificado como el 31 del mundo en el Democracy Index. Por debajo del 23, esa clasificación considera a los países como «democracias imperfectas», pero en el caso de Taiwan, aunque tenga sus problemas, hablamos de un país que se considera que respeta los derechos civiles de sus ciudadanos. Y sin embargo, cuando el smartphone de Milo Hsieh se quedó sin batería a las 7:30 de la mañana, cuatro representantes de distintas agencias locales le llamaron en menos de una hora, y se envió inmediatamente una patrulla a su casa para comprobar si estaba en ella, y un mensaje de texto notificándole que habían perdido su señal y avisándole de posibles sanciones o incluso arresto si había quebrantado su cuarentena.

Semejantes medidas serían seguramente calificadas como de demenciales y dictatoriales en cualquier sitio en circunstancias normales. Sin embargo, ¿cómo debemos considerarlas en pleno estado de alarma por la expansión del coronavirus? Indudablemente, una pandemia global modifica los compromisos que establecemos entre la privacidad y los derechos sociales, y los resultados que Taiwan está obteniendo gracias a una política tan rígida como esa están a la vista: no solo mantiene un nivel muy bajo de infecciones y de muertes, sino que, además, es capaz de seguir manteniendo su economía en funcionamiento a un cierto nivel. Si comparamos esas medidas con las que se toman en países europeos, entendemos por qué la infección está probándose tan difícil de poner bajo control: es que realmente, nuestras medidas no son un control, son prácticamente «consejos». Y además, hay un número desproporcionado de ignorantes y de irresponsables no dispuestos a aceptarlos de buena gana.

Ante una pandemia, las plataformas digitales, por ejemplo, toman decisiones de moderación de contenidos que en otros momentos consideraríamos seguramente como inaceptables y tildaríamos como censura. Las compañías de contenidos reducen su calidad para evitar la saturación de las redes, y volvemos a revivir los tiempos en los que los píxeles en los vídeos eran grandes como puños. De acuerdo, no es lo mismo reducir la calidad de unos contenidos o moderarlos que poner a toda la población bajo vigilancia permanente: lo primer es una simple incomodidad, lo segundo ya es censura, y lo tercero es una abierta violación de la privacidad y los derechos civiles. Pero la pregunta sigue siendo la que es: ¿debería ser justificable en función de un beneficio como la salud, ya no de los individuos, sino de la sociedad en su conjunto?

¿Qué lleva a muchas personas a considerar un nivel de control así completamente inaceptable? Fundamentalmente, el miedo a que, una vez establecidas esas medidas debido a la excepcionalidad del momento, las autoridades puedan decidir mantenerlas cuando la situación excepcional haya concluido. Los derechos civiles que tenemos no se obtuvieron fácilmente, hubo que lucharlos, y la posibilidad de perderlos puede resultar, obviamente, muy alarmante.

Pongamos las cosas en contexto: que te confinen en tu casa ya es, visto así, una enorme violación de tus derechos civiles. Que aceptamos, lógicamente, porque lo entendemos (la mayoría) como un acto de civismo y para evitar males mayores cuya gravedad entendemos todos, pero que no son, obviamente, de buen gusto (llevo ya quince días encerrado y solo me falta ya empezar a hacerme tatuajes con la punta de un cuchillo). Además, nadie en su sano juicio piensa, lógicamente, que las autoridades vayan a pensar en la posibilidad de extender las medidas de confinamiento más allá de lo necesario. Cuando hablamos de otras medidas, como la monitorización mediante tecnología, la cosa, sin embargo, cambia, porque ese tipo de medidas, que hasta hace pocos años simplemente no eran técnicamente posibles, aún no están tan claramente fijadas o establecidas en el contrato social – o porque hemos visto como algunos gobiernos las violaban sistemáticamente. Sin embargo, hablamos de medidas que, bien empleadas, podrían contribuir en mucho al control de la pandemia, como de hecho están probando en otros países. Singapur, de hecho, ha liberado el código de la app que están empleando para el control de su población durante la pandemia, que ha obtenido fantásticos resultados.

Hablamos de medidas obviamente duras, que de nuevo, jamás podríamos aceptar en una situación diferente. Pero sobre todo, de medidas que pueden tener un valor importantísimo cuando la situación actual comience a suavizarse, cuando empecemos a poder salir de nuestras casas, e intentemos reanudar nuestra actividad. En ese momento, contar con un sistema que nos permita saber quién puede moverse, quien no puede hacerlo bajo ningún concepto, quién ha pasado la enfermedad y quién aún está en riesgo de contraerla es algo que puede llegar a aportarnos muchas interesantes posibilidades.

Llevo media vida siendo un defensor a ultranza de los derechos civiles y de la privacidad. Pero ante una situación como la actual, creo que es muy importante preguntarse, como ya hice en dos entradas anteriores, en qué momento las situaciones excepcionales deberían pasar a justificar medidas excepcionales…


This article was also published in English on Forbes, «Do exceptional situations demand exceptional measures?«


18 comentarios

  • #001
    Garepubaro - 25 marzo 2020 - 20:44

    Yo me gustaria dejar dos ideas, Trump ni se atreve a declarar una larga cuarentena ya que lo menos 50 millones de pobres, excluidos, y con abundantes armas de fuego, un arma cuesta de 50 dolares para arriba, podrian salir a la calle en organizaciones civiles o anticiviles segun se mire, y estan muy preocupados con esto …
    En EEUU y su «salvase quien pueda» a ver en que version se queda esto

    Y por otro lado los que tanto temen que con tanta informacion se controle a la gente, pues siempre se controlo a la gente absolutamente sin hacer falta apenas la informacion sobre el populacho que tanto ansian controlar, desde el medievo y antes los romanos y en el siglo XX se controla a la peña con o si informacion sobre ella ya que la clave aqui es el garrote para darles, la informacion sobre la persona es una chorrada secundaria que a lo mejor hasta te salva cuando sepas quien eres …

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  • #002
    Marcos - 25 marzo 2020 - 20:44

    Te digo lo que acabo de responderte en el otro entrada tuya que enlazas.

    Si, han sido simples consejos como bien dices y quizás eso… haya sido parte del problema. Pero sobre todo aquí en España.

    Me llama la atención la situación que traes hoy a debate y hasta me puede parecer o muy bien o muy mal.
    Ahora bien…, ¿están nuestros políticos y la gente que nos representa comportándose de manera ejemplar al respecto? NO.

    Lo de guardar la cuarentena ya si eso para otro día y ahora media plantilla gubernamental con el, virus o bajo sospechas de tenerlo según los últimos rumores. Pero no va a haber responsabilidades ¿verdad?

    Bueno, tenemos lo que nos merecemos.

    Por cierto… que a nadie se le olvide:

    https://www.lasexta.com/programas/el-objetivo/noticias/fernando-simon-sobre-el-coronavirus-sorprende-el-exceso-de-preocupacion-la-gente-no-se-agobia-con-la-gripe-porque-estamos-acostumbrados_202002165e49c2b70cf290812a6699ba.html

    La fecha es del 16 de Febrero.

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  • #003
    Javier - 25 marzo 2020 - 20:46

    Corría el año 1998, yo tenía 14 años, y fui al cine a ver la película de «X-Files» (…ya dije que tenía 14 verdad?)

    Argumento rápido:
    – Alienígenas…
    – Enfermedades raras…
    – Y un plan para que (…chan chan…) cuando la situación se desmadre… una supra agencia de salud que tome el control de la situación por sobre el gobierno…

    Hoy recuerdo esos pueriles años y no lo puedo creer… y en mi país, se está hablando de estado de sitio…

    Si el control poblacional para prevenir estas situaciones surge de un consensuado debate, y va a ser con tecnología, por favor, que al menos sea un servicio público y que sea con software libre y que pueda ser libremente auditado por quien lo solicite, para mejor control de las libertades.

    Cualquier otra cosa, me hará empezar a pensar en cambiar ciertos habitos.

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  • #004
    Enrique - 25 marzo 2020 - 21:34

    Una pregunta, ¿vamos a sumar a los muertos por la emergencia climatica toda la contaminación producida por las materias primas y procesos para obtener mascarillas, guantes, respiradores, etc. o en su lugar se va a computar las vidas que han salvado?

    ¿Cuando acabe esto seguiremos criminalizando a los plásticos?

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  • #005
    Marcos - 25 marzo 2020 - 22:14

    Vuelvo a intervenir a tenor de lo que decía antes…

    ¿Se pueden aceptar medidas excepcionales cuando el gobierno o quien las ordena, lo hace de manera coherente? Y me refiero por coherente que suele siempre trabajar o actuar de la misma manera.

    https://www.20minutos.es/noticia/4204790/0/gobierno-reconoce-foco-contagio-madrid-coronavirus-finales-febrero/

    Claro, lo que no puede ser es que pida peras, mientras ellos hacen lo que hacen.

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  • #006
    Gorki - 25 marzo 2020 - 22:24

    ¿Qué lleva a muchas personas a considerar un nivel de control así completamente inaceptable? Fundamentalmente, el miedo a que, una vez establecidas esas medidas debido a la excepcionalidad del momento, las autoridades puedan decidir mantenerlas cuando la situación excepcional haya concluido.

    Exactamente ese es mi miedo.

    Primero veamo la realidad. Al menos en mi barrio, (logicamente, no puedo ver mas de la calle que hay delante de mi casa), la cuarentena domiciliaria se cumple con bastante rigurosidad, es rarisimo ver una persona en la calle y de los vehiculos que circulan la mitad son autobues, (practicamente), vacios de la EMT, furgonetas de reparto y «riders» pedaleando con entragas domiciliarias.

    En mi bloque de viviendas, hemos habilitado un terreno amplio que tenemos detrás de los bloques, para que lo utilicen los vecinos, SIEMPRE QUE OTRO NO LO ESTË UTILIZANDO y ahí van a parar un rato, los niños de mi vecino para que se desfoguen y algunos runers y paseantes.

    Siempre habra excepciones y esas aparecen en Facebook y Twitter, pero las infracciones a la cuarentena son escasísimas, sin necesidad que EL GRAN HERMANO nos vigile por encima de la cuenta.

    Segundo. Me parece que la vigilancia por el movil es de Primero de EGB, basta que salgas de casa sin móvil, para trasformarte en el hombre invisible. Confunditr unas pèrsona con su intrface, es un error basico, lo hagan en Taiwan o en la DGT.

    Si las autoridades no logran convencernos del peligro, todos sus planes se iran al garete, El que hayan encotrado, de mometo, un grupo de jóvenes que hacia el botellon en un descampado, no es nada, con las cosas que llegaremos hacer TODOS, si llegamos a creer, (justificadamente o no), que el estar encerrados en una solemne tontería. (Aclaro que de momento no lo considero).

    Por tanto el utilizar mas medios de los necesarioas para mantenernos encerrados y sobre todos mas medios que los que su capacidad de persuasión mos haga asimilar, es absolutamente ineficaz, contraproducente y un poderoso atractivo para que el sátrapade turno, creyendo que ha solucionado la cuadratura del círculol, es empeñe en aplicar en tiempos de mormalidad, lo que inventó para tiempos de alarma..

    Cuarto, Hay el riesgo, que ya se esta produciendo, que todos nos transformemos en jueces y policias de nuestros vecinos. Comienzan a llegar muchos casos, de insultos y agresiones a personas que andan por la calle con motivos justificadisismos, como, recogedores mocturnos de basura,. personas que van o vuelven de realizar su trabajo de primera necesidad etc, Por ahora lo mas grave y trite que conozco, es el de una medico en visita domiciliaria, a la que insutaron y tiraron un huevo desde una ventana..

    Dejemos a la policia y los jueces, que detengan y condenen a los infractores y si queremos, (y somos muy acusicas), comuniquemos al 112 las posibles infracciones que observemos

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  • #007
    Gorki - 25 marzo 2020 - 22:52

    a este repe3cto he leido un articulo muy interesante
    https://amp.ft.com/content/19d90308-6858-11ea-a3c9-1fe6fedcca75

    del que traduzco automáticamente unos párrafos

    los algoritmos sabrán que estás enfermo incluso antes de que lo sepas, y también sabrán dónde has estado y a quién has conocido. Las cadenas de infección podrían acortarse drásticamente e incluso cortarse por completo. Tal sistema podría detener la epidemia en cuestión de días. Suena maravilloso, ¿verdad?

    La desventaja es, por supuesto, que esto le daría legitimidad a un nuevo y aterrador sistema de vigilancia. Si sabe, por ejemplo, que hice clic en un enlace de Fox News en lugar de un enlace de CNN, eso puede enseñarle algo sobre mis puntos de vista políticos y tal vez incluso mi personalidad. Pero si puede controlar lo que sucede con la temperatura de mi cuerpo, la presión arterial y la frecuencia cardíaca mientras veo el video clip, puede aprender qué me hace reír, qué me hace llorar y qué me pone realmente, muy enojado.

    Es crucial recordar que la ira, la alegría, el aburrimiento y el amor son fenómenos biológicos al igual que la fiebre y la tos. La misma tecnología que identifica la tos también podría identificar las risas. Si las corporaciones y los gobiernos comienzan a cosechar nuestros datos biométricos en masa, pueden llegar a conocernos mucho mejor de lo que nos conocemos a nosotros mismos, y no solo pueden predecir nuestros sentimientos sino también manipularlos y vendernos lo que quieran, ya sea un producto o un político

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    • Enrique Dans - 25 marzo 2020 - 23:10

      Por eso creo que lo fundamental es poner en marcha ese tipo de sistemas, porque ahorran sufrimiento a las personas y dinero al sistema de salud gracias a la detección temprana, pero atacar el tema a nivel de contrato social, con sistemas que permitan controlar el uso que se da a esas infraestructuras. Tenemos que vigilar a los políticos mucho más de lo que ellos nos pretenden vigilar a nosotros. La pandemia de coronavirus está demostrándonos que no podemos seguir con sistemas basados en el voluntarismo, hay que desarrollar una buena monitorización de la salud que cubra a toda la población y que los ciudadanos quieran tener, porque entiendan que no está puesto para controlar lo que hacen o dejan de hacer, sino para de verdad ayudarles con la gestión de su salud. Si no conseguimos cambiar el contrato social en ese sentido, siempre pensaremos que lo que quieren es espiarnos y manipularnos…

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  • #009
    Matt - 26 marzo 2020 - 01:47

    Pese a que tengo la misma opinión sobre Trump que Enrique estoy deseando que se atreva a levantar las restricciones para ver si alguien más lo sigue y se acaba ya la absoluta paranoia que se está montando, que no se llegue a implantar el gran hermano que los gobiernos estan preparando con la aquiescencia del rebaño en un ejercicio de doctrina del shock de manual y que se desarticule la gestapo de los balcones.

    Hasta hace nada pensaba que las consecuencias economicas de las cuarentenas iban a ser mucho peor que lo que pudiera hacer el coronavirus pero no es solo eso, sino que las consecuencias antidemocraticas que nos va a traer van a ser aun peores.

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  • #010
    Roszana - 26 marzo 2020 - 08:00

    Lo que preocupa es que un ciudadano tenga asumir la buena voluntad de su gobierno, asumir que una vez el sistema está puesto en marcha – no se abusará de él. Hasta hace unos pocos años vivíamos en la burbuja de la democracia que tanto defendía Fukuyama – hasta que nos hemos chocado con la ola de nacionalismos y elecciones que ganaban los Trump y los Johnson de turno. Asumíamos que la democracia es ya una base firme de nuestra civilización, y se ha demostrado que si es quebrantable (el caso de Polonia, ya incluida en el listado de países desarrollados). A pesar de que la guerra que ha dado el pie a estado de alarma en Israel ya había acabado hace muchas décadas – el gobierno nunca llegó a cancelar ese estado de alarma, abriéndose la puerta a acciones especiales. Todo eso lo quiero resumir en una frase: no deberíamos confiar en que el Gobierno nunca abusará de ese gran poder que decimos de otorgarle, el hecho de vivir en un país democrático no debería darnos una falsa tranquilidad. Los Gobiernos cambian, y con ellos puede cambiar todo – como ha sido el caso de los EE.UU. en la era de Obama, y en la era de Trump.

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  • #011
    Ignacio - 26 marzo 2020 - 11:21

    Buenos días Enriique,

    Había leido la historia de Milo en la BBC y me resultó interesante también.

    Me vas a permitir que niegue la mayor, los derechos civiles y las libertades individuales tienen como límite el de los demás, así si el proyecto de vida de alguien pone en riesgo mi derecho a la vida, el estado como regulador de la convivencia puede poner límites a ese proyecto de vida para que los dos podamos convivir pacíficamente. Esto lo ha explicado Juan Ramón Rallo, que no es precisamente un comunista peligroso:

    https://youtu.be/PciAkX-a9UI

    Y también:

    https://youtu.be/zQ6swpw2LMM

    Por tanto, el estado de alarma y la restricción a determinados derechos civiles está recogido en muchos marcos jurídicos democráticos y no conculcan los derechos civiles, sino más bien los protegen.

    El caso de algunos países asiaticos que ahora parece que quiere intentar copia EE.UU. y Reino Unido, es más laxo que el caso español, porque ellos realizan tests masivos y confinan a los que están infectados o como bien describes a los que vienen de zonas de riesgo, lo que supone una estrategia mucho más eficiente y menos costosa que la que estamos siguiendo algunos paises como España que al haber reaccionado tarde carecemos de tests y tecnología suficiente para poder aplicarla y nos vemos sometidos a un confinamiento masivo, que dañará la economía (según estimaciones que yo juzgo demasiado optimistas) en un 10% del PIB.

    Ver fuente:

    https://www.europapress.es/economia/macroeconomia-00338/noticia-goldman-sachs-estima-pib-espana-hundira-97-ano-deficit-disparara-10-20200324144612.html

    En fin, es buen momento para volverse a Dios, retomar la lectura de la Biblia y recordar que como nos enseñó Jesús no podemos añadir un sólo codo a la duración de nuestra existencia (Mateo 6:27), seguir las recomendaciones ante las infecciones (coo la lepra) que nos daba el propio Dios a través de Moises y que son las mismas que están dando las autoridades sanitarias (Levitico 13), así fue como los judios sobrevivieron a la peste en el siglo XIV, mientras los católicos morian masivamente, luego murieron por el genocidio de estos últimos que los acusaron de no padecer la enfermedad porque eran ellos los que la habían creado contaminando los pozos, en fin… Y recordar que Dios es nuestro padre y nos ama, que todo lo que sucede es su voluntad y que nada debemos temer (Mateo 8:23-27).

    Gracias por todas tus aportaciones Enrique.

    Un cordial saludo.

    PD: ¿Os habeis dado cuenta lo parecido que es como un protestante justifica lo que dice en la fuente bíblica (ya que personalmente carece de toda autoridad) de como lo hace un periodista o el propio Enrique Dans? Será una simple casualidad supongo…

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  • #012
    David - 26 marzo 2020 - 11:22

    Sobre las elecciones que hagamos estos días en esto recomiendo este artículo de Yuval Harari: https://amp.ft.com/content/19d90308-6858-11ea-a3c9-1fe6fedcca75

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  • #013
    JC - 26 marzo 2020 - 13:06

    Y así poco a poco, con cada nueva crisis, vamos abandonando libertades esenciales, siempre de manera «provisional» en aras de la Gran Bien general. Nuestras sociedades opulentas y envejecidas reclaman sacrificios en el gran altar del miedo. Me pregunto dónde quedó aquel : «They who can give up essential liberty to obtain a little temporary safety, deserve neither liberty nor safety.» de B. Franklin que tantas veces has citado en tus artículos Enrique ?.

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  • #014
    Xaquín - 26 marzo 2020 - 17:17

    Una de las muchas preguntas que podíamos llamar «del millón», que se supone son llamadas así por la importancia que tiene, pero aquí la aplico porque hay millones de preguntas muy importantes.

    Volviendo a la pregunta de un despistado «libertad para que», solo hay que pensar en como quedó el asunto, después de que, el que hizo tal pregunta, se metió en el río de la revolución.

    Porque pasa con todo proceso revolucionario, incluso aunque sea tan «modoso» como la revolución estadounidense. Empezaron soft, con los Padres de la Patria y están ahora matando por doquier, con los gobiernos tipo Trump.

    Pero el caso paradigmático sigue siendo el soviético, y en menos medida el chino. ¿En que momento hay que frenar la vorágine destructiva de la revolución, especialmente en cuanto a la supresión de libertades? Muy difícil pregunta. Pero parece lógico que el menos adecuado para contestarla es quien ,antes de empezar, ya dijo «libertad para que?». Si luego viene el funcionario Stalin a firmar la factura, agárrate que vienen dadas.

    Pero claro, ni Taiwan es China continental, ni la Rusia campesina tiene que ver con la teoría marxista. Con Iván el Terrible llegaba su policía secreta, con Stalin la KGB, y con Trump un sinfín de agencias gubernamentales que se pisan una otras para hacerlo peor.

    Ah, pero el problema son los algoritmos. El problema es un aparatito que hace de todo (o casi), pero que poca gente lo sabe usar con eficiencia. La peor, la sacrosanta juventud.

    Que diferencia hay entre una crisis sanitaria y una crisis política, cuando el tema principal es la incapacidad del ser humano para no dejarse arrastrar por la adicción al poder. Acaso al señor Xi le impide algo que le impidiera al señor Mao, el hecho de dejarse llevar por la borrachera ideológica, y dedicarse a manipular el cerebro de millones y millones de chinos. Aunque. como suele pasar, realmente el detergente no pase de lavar un veinte o un treinta por ciento de cerebros. Pero llega, para que los dirigentes completamente ebrios «de masas», hagan de las suyas, pasándose la libertad por las partes más pudendas de su anatomía.

    Desde el punto de vista filosófico, ¿dudas acaso de la respuesta (única) que puede tener tu pregunta?

    ¿Desde cuando la naturaleza se permitió contestar con medidas normales ante situaciones excepcionales.? Como, por ejemplo, le gusta tanto plantear al llamado ser humano, pero con alta deficiencia en «material sapiens». Ese que tanto disfruta provocando respuestas excepcionales de ella.

    ¡Ah, bueno… es que muchos seres humanos son más hábiles e inteligentes que la madre naturaleza!

    Y por eso, somos incapaces de evitar las guerras, mundiales o territoriales, preferimos discutir a todo trapo si hay que tomar o no medidas excepcionales , una vez que la guerra se hace evidente.

    Responder
  • #015
    Antonio Gregorio Montes - 26 marzo 2020 - 19:39

    Los ‘jamas de los jmases’ estan a un paso, Enrique. Saludos.

    Responder
  • #016
    Krigan - 27 marzo 2020 - 08:21

    Lo de Netflix y YouTube es anecdótico, y ni siquiera supone una gran pérdida en la calidad del vídeo. Incluso si llegase a haber una pérdida importante, yo estaría dispuesto a asumirla si fuera necesario para que el resto de los servicios de Internet (web, Whatsapp, email, etc) funcionasen con normalidad. Esto incluye el teletrabajo. Obviamente que se pueda teletrabajar con normalidad tiene una importancia mucho mayor que el ver una serie de Netflix al máximo de su calidad.

    Lo del estado orweliano ya es otro cantar. No alcanzo a comprender por qué tendríamos que asumir eso, ni siquiera de forma temporal y excepcional. Recordemos que la idea es aplanar la curva de contagios, para que el sistema sanitario no acabe colapsado. Al final casi todos acabaremos contagiados, antes o después, la gran mayoría de forma leve, y muchos ni se enterarån de que han tenido este virus. La idea no es evitar los contagios, sino dilatarlos en el tiempo.

    Posiblemente haya ya medio millón de contagiados en España:

    https://elpais.com/ciencia/2020-03-26/los-datos-estan-mal.html

    ¿Es el apocalipsis? Ni de coña. Esto no es el ébola, es una enfermedad tan solo un poco más peligrosa que una gripe (recordemos que la gripe también mata a un buen número de ancianos todos los años). Así que a permanecer todos en casita unos meses, saliendo solo a comprar (y a trabajar el que no pueda teletrabajar). Para esto no se necesita un estado orweliano, ya se está consiguiendo que las calles estén casi vacías.

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    • Jose Miguel - 27 marzo 2020 - 16:12

      Estoy de acuerdo con todo menos en considerar que en éste estadio de la pandemia la enfermedad deba considerarse como poco más que una gripe. Lo cierto es que acabará siendo como una gripe, pero hoy por hoy no lo es. Y trataré de explicarlo.

      Este es un virus nuevo para el que nadie tiene defensas por lo que al infectarnos alcanza cargas virales muy altas. En éstas circunstancias el organismo de algunas personas reacciona con una inflamación brutal (la llamada tormenta de citoquinas que vemos en los medios estos días).

      En el caso de la gripe, aunque mute de año en año, lo hace en alguna característica que le aporta una ventaja infectiva, pero no muta en todas sus características antigénicas por lo que aún cuando nos reinfectamos, tenemos anticuerpos contra otras características del virus que no han mutado, y que nos ayudan a mantenerlo a raya. Con ello lo que pasa es que no se alcanzan las cargas virales que estamos alcanzamos con el coronavirus y la respuesta inmunológica es más moderada (menor riesgo de reacción inflamatoria).

      Con el coronavirus acabará pasando eso mismo en un año o dos, pero hoy por hoy estamos desprotegidos, y aún cuando los números nos dicen que su mortalidad es sólo algo mayor que la de la gripe lo cierto es que su alta incidencia y agresividad está colapsando y trayendo el caos a sistemas sanitarios del primer mundo. Cosa que no pasa con la gripe, o no pasa a los niveles que estamos viendo.

      Responder
      • Krigan - 27 marzo 2020 - 22:17

        Totalmente de acuerdo. La práctica totalidad de la población humana del planeta nunca ha sido contagiada por este nuevo virus, no ha desarrollado defensas, y por tanto el virus lo tiene muy fácil para reproducirse a velocidad de vértigo. De ahí el riesgo de colapso del sistema sanitario.

        La cifra de medio millón de contagiados que probablemente hay ahora en España puede parecer que es mucho, pero en realidad es poco más del 1% de los 46 millones de habitantes que tiene España. El 99% restante siguen sin haber desarrollado defensas contra el virus.

        Aún así, me gustaría evitar la falsa impresión de que esto es una especie de apocalipsis porque «hoy por hoy seguimos sin defensas» (he mezclado una frase tuya y otra mía).

        El objetivo es evitar la saturación del sistema sanitario. El peor escenario posible es que no lo consigamos. Pero en un año dado, la gran mayoría de las personas no necesitan ser hospitalizadas. No es buena cosa tener el sistema sanitario saturado, pero llegado el caso podemos vivir con ello.

        Conviene afrontar el problema de una forma práctica. ¿Estamos ya consiguiendo que las calles estén vacías? Sí. ¿Será suficiente? Ya se verá. Pero no vamos a ganar gran cosa haciendo que las calles estén un poco más vacías si ya están muy vacías.

        La tormenta de citoquinas es un problema (biológico) de sobre-reacción. Hace más mal que bien. No caigamos en la sobre-reacción social (o legal). No empecemos a soltar medidas excepcionales cual tormenta de citoquinas.

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