Friedman, enterrado y pisoteado: redefiniendo la función de la empresa

IMAGE: Milton Friedman (CC0)

En la imagen, Milton Friedman, considerado por muchos el mayor representante del neoliberalismo y de la llamada Escuela de Chicago, que con sus múltiples premios Nobel han influenciado una buena parte del pensamiento económico contemporáneo de las últimas décadas. En su opinión, la función de la empresa era enormemente simple y fácil de entender: ganar dinero. Específicamente, como afirmó en un artículo considerado histórico publicado en la revista del New York Times el 13 de septiembre de 1970 en el que sentó las bases de su «doctrina Friedman«, «la responsabilidad social de las empresas es incrementar sus beneficios». En la interpretación de Friedman, que dio origen al llamado shareholder capitalism, el trabajo de una compañía es generar valor a sus accionistas, no hay nada más.

Durante los últimos veinte años, esa ha sido la obsesión, el auténtico mantra de los directivos del mundo corporativo: generar valor a los accionistas. Por encima de todo, con el único límite de obedecer la ley – y a veces, de manera muy laxa o relativa – las compañías se obsesionaron con la necesidad de maximizar sus beneficios para generar valor a sus accionistas, porque, según Friedman, todo lo demás, la generación de valor a trabajadores, proveedores, consumidores, a la ciudad o a la sociedad en su conjunto, estaba supeditado a ello. Entrega valor al accionista y, según Friedman y su escuela, el mercado se encargará de todo lo demás.

Demasiado tiempo después, las empresas norteamericanas han entendido que no es así. Que el mercado no hace magia, y que la idea de maximizar por encima de todo el beneficio para los accionistas es no solo absurda, sino además, completamente insostenible. Que el capitalismo perece bajo la tragedia de los comunes, y lo que es peor, que hace perecer todo lo que le rodea: la Business Roundtable, el lobby empresarial más importante de los Estados Unidos, con 181 CEOs de grandes compañías que representan en torno al 30% de la capitalización total del mercado, ha llegado finalmente, posiblemente demasiado tarde, a la conclusión de que la misión de las compañías tiene que ir más allá de simplemente generar beneficios para sus accionistas, y que el resto de actores implicados no solo tienen que ser tenidos forzosamente en consideración, sino que tienen, además, muchísima importancia.

En su reunión del pasado 19 de agosto, los CEOs de Business Roundtable redactaron una nueva misión para la compañía: tiraron a la basura las demenciales, simplistas y dañinas teorías del capitalismo neoliberal y la Escuela de Chicago, y las sustituyeron por un texto de trescientas palabras en las que el accionista solo es mencionado tangencialmente al final. Menos preocupación por generar beneficio al accionista, y mucha más por la de contribuir a un mundo mejor, por idealista y aparentemente vago que parezca. A continuación, la traducción del texto completo:

Declaración sobre el propósito de una corporación

Publicado por Business Roundtable, 19 de agosto de 2019

Los norteamericanos merecen una economía que permita a cada persona tener éxito a través del trabajo duro y la creatividad, y llevar una vida con sentido y dignidad. Creemos que el sistema de libre mercado es el mejor medio para generar buenos empleos, una economía fuerte y sostenible, innovación, un ambiente saludable y oportunidades económicas para todos.

Las empresas desempeñan un papel vital en la economía al crear empleos, fomentar la innovación y proporcionar bienes y servicios esenciales. Las empresas fabrican y venden productos de consumo; fabrican equipos y vehículos; apoyan la defensa nacional; cultivan y producen alimentos; brindan atención médica; generan y entregan energía; y ofrecen servicios financieros, de comunicaciones y de otros tipos que apuntalan el crecimiento económico.

Si bien cada una de nuestras empresas individuales cumple su propio propósito corporativo, compartimos un compromiso fundamental con todos nuestros grupos de interés. Nos comprometemos a:

– Entregar valor a nuestros clientes. Promoveremos la tradición de las empresas estadounidenses que lideran el camino para cumplir o superar las expectativas de los clientes.

– Invertir en nuestros empleados. Esto comienza con compensarlos de manera justa y proporcionarles importantes beneficios. También incluye el apoyarlos a través de capacitación y educación que ayuden a desarrollar nuevas habilidades para un mundo rápidamente cambiante. Fomentamos la diversidad, la inclusión, la dignidad y el respeto.

– Tratar de manera justa y ética a nuestros proveedores. Ser buenos socios para otras compañías, grandes y pequeñas, que nos ayudan a cumplir con nuestra misión.

– Apoyar a las comunidades en las que trabajamos. Respetar a las personas en nuestras comunidades y proteger el medio ambiente adoptando prácticas sostenibles en todos nuestros negocios.

– Generar valor a largo plazo para los accionistas. Ellos proporcionan el capital que permite a las empresas invertir, crecer e innovar. Estamos comprometidos con la transparencia y el compromiso efectivo con los accionistas.

Cada uno de nuestros grupos de interés es esencial. Nos comprometemos a entregar valor a todos ellos, para el éxito futuro de nuestras empresas, nuestras comunidades y nuestro país.

Los hasta ahora tan privilegiados accionistas no aparecen hasta el penúltimo párrafo, y con la generación de valor siempre supeditada al largo plazo, huyendo del anterior cortoplacismo que hasta ahora parecía justificarlo todo. En muchos sentidos, una declaración así entierra supuestamente los principios del capitalismo neoliberal y lo consagra como lo que fue, un tremendo error, una aberración insostenible.

Pero no, las teorías económicas no mueren así, con una simple declaración de principios. Sí, el documento es importante, pero no deja de ser más que eso, una declaración de principios, con todo lo que ello conlleva. Es importante por lo que dice, y lo es también por quiénes lo dicen. Es importante a la hora de entender el proceso de internalización que el mundo corporativo ha llevado a cabo para llegar a darse cuenta de que los principios de máximo nivel con los que operaba eran no solo completamente insostenibles, sino éticamente reprobables y profundamente dañinos. Pero siendo importante, hay que convertirlo en más que palabras, y eso va a costar mucho más.

Entender que durante décadas, compañías de todo el mundo dirigidas por personas supuestamente inteligentes se han dedicado, dentro del cortoplacismo más absurdo, a destruir el mundo, a incrementar la desigualdad y a cometer auténticas barbaridades, llegando incluso a retorcer las leyes hasta el límite o a situarse en muchas ocasiones fuera de ellas, con tal de satisfacer el supuestamente sacrosanto principio de maximizar el beneficio para los accionistas.

Con el tiempo y la perspectiva, si es que llegamos a tenerla, seguramente llegaremos a situar a Friedman como uno de los grandes villanos de la humanidad, responsables de una era demencial en la que la especie humana llegó prácticamente a a aniquilarse a sí misma.

No, el momento no invita al optimismo, y las pomposas declaraciones de principios son simplemente eso, pomposas declaraciones de principios. Pero en muchos sentidos, y para muchos que comenzaron sus carreras directivas cuando esos perniciosos principios eran ya parte del entorno, un cambio como este debería conllevar una importante reflexión, y un muy necesario cambio de actitud.

Por el momento, la declaración de principios ya está, aprovechando una característica definitoria que la tecnología ha otorgado al mundo actual, difundiéndose por todas partes, como supuesta nueva forma de entender el propósito de la actividad de las compañías. No está claro que llegue a tiempo, está mucho menos claro que todas las compañías vayan a cambiar su forma de actuar de la noche a la mañana cuando todo sigue siendo aparentemente medido con las mismas métricas estúpidas con las que se medía anteriormente, y no está claro que vaya a servir para nada más que para hacer que algunos se sientan, supuestamente, mejor. No está claro que llegue a ser mucho más que la confesión apresurada del moribundo, que sea mucho más que un pomposo epitafio.

Pero es la clara asunción de un error. Y sobre todo, es mejor que nada.


This article was also published in English on Forbes, «Friedman’s dictum is finally laid to rest: so what’s the function of companies now?» 


38 comentarios

  • #001
    Luis Hernández - 21 agosto 2019 - 13:18

    El problema es que Friedman puso el marco intelectual y académico a las ideas que muchos querían creer, dotándolas con ello de una justificación creíble. Las ideas seguirán ahí y mucho tiene que cambiar la sociedad para que empiece a condenarlas como tan claramente lo has hecho en este artículo.

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  • #002
    Hernando - 21 agosto 2019 - 14:43

    Cuando Einstein consolidó la teoría de la relatividad se puso en duda a Newton El padre de la física que sucumbía ante los argumentos que explicaban la realidad del nuevo orden.
    Lo anterior me parece muy similar: las compañías pequeñas deben estar enfocadas en sus inicios a sobrevivir y te aseguro que todos los emprendedores lo sabemos y con creces: sin caja no hay nada. El problema es que empresas de cierto tamaño su deber y su trascendencia en la comunidad y ecosistema es mucho más fuerte y por tanto las reglas son otras y la sociedad debe estar ahí para modelarla.
    Me inquieta el lenguaje duro por una persona que en su dimensión expuso e incentivo la creación de riqueza quizá errónea, pero fuera de lo emocional creo que asistimos por lo menos a nuevos tiempos y qué hay que someter socialmente y la educación de los managers de hoy y mañana deben transformarse para afrontar el mayor reto: empresas comprometidas con el bienestar y la vida y por supuesto accionistas, que deben ser educados igualmente en los centros de capacitación así suene a mitomanía.
    Un poco tarde? No hay nada que hacer? No. Hace mucho tiempo ya viene esto en camino lo que sucede es que mientras el dominio del Estado esté en manos de poderosos y egoístas (este es el problema mayor) esto requerirá de nuevas leyes y justicia efectiva.
    PD/ Es paradójico que si tu eres emprendedor y te has atrevido y pierdes no tienes ninguna garantía frente al sistema y te despojan de todo y el riesgo lo asumes y para la sociedad eres un codicioso mientras los que nunca se atreven resuelven sus problemas y cambian de empresa y siguen con mejores incluso prebendas. Ante ese terror para los atrevidos emprendedores no hay seguro que valga y aparece ese fenómeno de asegurar lo alcanzado y en esa lógica monopolizar y arrasar con principios que ponen en peligro el futuro de todos.

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  • #003
    Maxi - 21 agosto 2019 - 15:05

    Zurdo empobrecedor detectado. Si el liberalismo de friedman no fuera bueno, los países más libres no serían 11 veces mas ricos que los países menos libres. Y el decil más bajo de los países libres no sería 8 veces más rico que el de los países pobres. Comunista retrógrado.

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    • Pepe - 21 agosto 2019 - 15:56

      Totalmente de acuerdo. Enrique ha perdido la cabeza.

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    • Starter - 21 agosto 2019 - 17:56

      Coincido, la deriva ideológica de Enrique en sus artículos es lamentable. Que oye, puede pensar y escribir lo que quiera, pero yo venía aquí a leer de tecnología e innovación.

      Empezando por que el “Neoliberalismo” no existe, es una falacia creada por los que desean controlar todo en base a unos supuestos loables objetivos, cuando nuestro problema es el tamaño, el poder y la función ejercida por el estado. La falta de liberalismo, en definitiva.

      Leído hoy en twitter: Cuando la regulación sustituye al mercado en la compra de bienes y servicios, lo que se compra es la regulación.

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      • Francisco José - 21 agosto 2019 - 20:10

        No he leído nada en el artículo que trate de torpedear el sistema capitalista, lo que he leído es: no todo vale para conseguir beneficios. No me parece difícil de entender.

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        • Matt - 22 agosto 2019 - 01:43

          Para un liberal (no le pondré el «neo» delante para que no se enfaden, que son muy sensibles) si es difícil de entender. Para ellos decir que no vale todo para conseguir beneficios te convierte en comunista.

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          • Ignacio - 22 agosto 2019 - 11:08

            Buenos días,

            Me considero razonablemente liberal y tampoco me gusta el cambio de línea editorial del blog porque como ha comentado un compañero “yo vengo aquí a leer de tecnología”.

            Dicho esto, esta declaración es solo la constatación de un hecho, mis camaradas liberales (como yo) tendrán la mayor parte de sus ahorros en bolsa americana y en concreto en el Nasdaq ¿Porque eligen un índice donde en muchos casos hay compañías que pierden mucho dinero cada año?

            Porque esas compañías están invirtiendo fuerte en el futuro, están cambiando a mejor la sociedad, están aportando valor de forma masiva a la sociedad y resolviendo problemas importantes como el uso de combustibles fósiles o la eficiencia del trasporte.

            Por tanto amigos liberales ustedes no se lo que creen creer pero actúan de manera totalmente consistente con el discurso de Enrique.

            La información financiera está cambiando también, a nivel nacional con el Estado de Información No Financiera y a nivel internacional el Integrated Reporting, los inversores quieren saber sobre todo lo que se comenta en esa declaración porque piensan que tiene relevancia en el valor de su inversión.

            Lo que comenta Enrique a estas alturas son obviedades, dicho esto, echo de menos cuando entraba aquí y descubría cosas increíbles sobre tecnología, no se cuántas empresas y mejoras se habrán producido en España a raíz del contenido de este blog esa creo es la responsabilidad de Enrique y no tratar de arreglar el cambio climático o el sistema capitalista, pero por supuesto el autor manda.

            Recibe un cordial saludo.

      • Garepubaro - 22 agosto 2019 - 11:02

        Si miras todos los ambitos del consumo, informatica, automovil, alimentacion, textil petroleo etc … estan dominados hoy por unas muy muy pocas empresas que tienen mas PIB muchas de ellas ya como España o Italia, o algunas comunidades autonomas, las Apple, Microsoft, IBM Coca-cola, Wolkwagen, Nestle, Kraft, Amazon, Amazon ( buscar Trump contra Amazon ) etc que son la punta del iceberg la realidad son sus miles de marcas y miles de empresas que controlan,

        no entiendo que quieren decir con eso de que los estados sean tan grandes cuando pintan mucho menos que las empresas, otra cosa que si eres peluquero taxista o tienes un bar tienen que crujirte a impuestos para sostener los semaforos, policia, sanidad, ejercito etc … porque de las verdaderas empresas, los productos que consumimos todos los dias, no pueden sacar un duro ya, las verdaderas empresas estan en paraiso fiscal

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    • RLG - 22 agosto 2019 - 09:02

      Efectivamente: ¿quién va a querer invertir en crear las próximas google, facebook y apple si quien pone el dinero para que existan estará «siempre supeditado al largo plazo» y su retorno a corto/medio sea considerado «un tremendo error, una aberración insostenible»?

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    • Gorki - 22 agosto 2019 - 11:36

      Como ex-blogero, creo que debemos comprender, que si la audiencia tiene el soberano derecho de entrar, o no entrar a leer lo que un bloguero, en este caso Edans, escribe en su blog, en justa contrapartida, el bloguero tiene todo el derecho de escribir en su blog sobre los temas que considere oportuno, sean de la temática general del blog o no.

      Quien no esté conforme con lo que se escribe en su blog, lo tiene fácil, hace clik en la pestaña correspondiente y se acabó. .

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    • Enrique Dans - 22 agosto 2019 - 12:25

      Sí, bonito, sí. Pero este artículo me lo acaban de publicar hace diez minutos en Forbes, el templo del neoliberalismo. Vaya, a lo mejor el que estás equivocado eres tú…

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      • Gorki - 22 agosto 2019 - 13:03

        ¡Hombre Enrique!,
        Si es el templo de los neoliberales, por principio, aceptan oír todas las ideas, vengan de donde vengan. porque son liberales y no dogmáticos, pero ello no indica que vayan a estar de acuerdo con todas y mucho menos que las adopten.

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      • Daniel Rodríguez Herrera - 28 agosto 2019 - 13:38

        1,629 views en Forbes.

        No parece que los lectores del «templo» están muy interesados en lo que un enano intelectual como tú, atento a las modas del momento, tenga que decir sobre Friedman, un gigante con el que se puede estar en desacuerdo, pero sobre el que no tienes la categoría suficiente como para limpiarle siquiera los zapatos.

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  • #015
    Iván Köhler A. - 21 agosto 2019 - 15:20

    Eché en falta el «trasparentar responsablemente, los costos ambientales», que sería lo intelectualmente honesto, porque durante un siglo, han sido rentables a costa del futuro.

    Dicen que el primer paso para corregir un error, es reconocerlo, pero decir, «nuestras nuevas políticas serán…» dista mucho de ello, por lo que, no es más que una declaración bastante light de buenas intenciones, y como dice el dicho, de buenas intenciones está pavimentado el camino al infierno.

    No ha habido reconocimiento explícito alguno de la enorme extensión del daño que se le ha hecho a los equilibrios físico-químicos del Planeta, de los que dependemos completamente, y no seremos conscientes de ello, hasta que comiencen las retroalimentaciones positivas.

    Las palabras quedan bonitas en el papel, pero son las acciones las que dirán la última palabra, y en virtud de las irrisorias acciones correctivas (tras 25 años y 11 cumbres climáticas, contaminamos más que antes), no le veo salida a este cuento, y ellos lo saben. Esto es sólo para poder decir luego, «hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance», que no es más que otra forma de deshonestidad intelectual.

    La única salida que le veo a esta debacle, tanto económica como ambiental y de recursos, es un colapso civilizatorio, y mientras más temprano y rápido, mejor, a menos que por un milagro, antes de que agotemos la última gota de petróleo (en unos 40 años), desarrollemos, de acuerdo a las estimaciones más optimistas, la tecnología nuclear de fusión a tal punto, que nos permita cubrir la creciente necesidad energética del Planeta de aquí a 50 años… Sí, 10 años tarde.

    Buen artículo, como siempre, Enrique.

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    • Gorki - 22 agosto 2019 - 01:36

      La única salida que le veo a esta debacle, tanto económica como ambiental y de recursos, es un colapso civilizatorio, y mientras más temprano y rápido, mejor

      ¡Arrepentíos! El fin del Mundo está cerca

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  • #017
    Xaquín - 21 agosto 2019 - 16:53

    Alucino y no por ver imposible esa dichosa (para algunos) libertad del mercado capitalista o estatal.

    Curioso ligar el poder del estado a «oscuras capas de poderosos» (no empresarios??), en vez de ligar estado y lobbys de poder empresarial. Hay mucha gente que aún no se quiso dar cuenta que no solo es empresario dominante el presidente (y su consejo) de la Coca-Cola, como entes lo era el de la GM Y muchas otras.

    El saber encasuplado de ciertos gurús universitarios, con Nobeles incluidos, pareció mucho más interesante que el de otros menos titulados . Como por ejemplo Al Capone o esos empresarios más o menos clandestinos que controlan diversos tipos de tráfico ilegal. Esos también imparten cursos de economía social y poder.

    Ese chiste de que el empresariado potente no controla la maquinaria del estado, resulta hasta demasiado rídiculo para quien sepa algo de la economía española, por ejemplo. O de la economía europea.

    Ese tufillo a medievo, con la cantinela de oponer la economía de mercado libre a la economía de mercado estatal, resulta pueril. Si no fuera porque suele responder a un seguir no mirando la historia mundial desde el fracaso neoliberal USA y la tremenda catástrofe que supuso el estalinismo soviético. Que , por cierto, a Marx no se le ocurriría el infantilismo de llamarlo comunismo soviético. El no sería perfecto, como en la peli de Billy Wilder, pero sabía diferenciar entre un pensamiento homo sapies y el «pensamiento» de un matarife que no supera el nivel de uso neuronal de una mosca tse-tse.

    Pienso que a mucha gente le venía bien dedicarle parte de su tiempo a ver serie de Netflix. Por ejemplo, Mad Men. Además de otros muchos aspectos de esta puñetera sociedad, se puede ver claramente la extrema importancia del cliente (y del consumidor), así como la capacidad del cliente para impedir un crecimiento económico de la empresa ,basado en la honradez y un vital equilibrio entre los beneficios y la solidaridad empresarial. De hecho esta serie, hasta enseña como se debe tener en cuenta al usuario, para poder evolucionar de forma positiva en la marcha de la sociedad humana. Eso que algunos nos empeñamos en llamar ecosistema terrestre. Porque además de Neflixt y los documentales de la 2, conviene no despreciar lo que enseña la ciencia, como por ejemplo la Biología.

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  • #018
    LEON - 21 agosto 2019 - 17:15

    No es deber de las empresas hacer labor social, su papel es el de generar bienes y servicios de la forma mas competitiva posible.

    El problema nace en el momento que la empresa y el capital se inmiscuyen en sectores que no son de incumbencia, como es el poder político y acaba por controlarlo, poniéndolo a su servicio y hasta corrompiéndolo.

    Es algo que ocurre de forma natural ya que es uno mas de los resortes que tiene a su alcance y no duda en utilizarlo.

    A Montequieu se le olvidó incluir el poder económico junto con los otros tres y al olvidarlo también olvidó establecer las reglas para controlarlo y evitar que acabara por dominarlos, las consecuencias las sufrimos ahora.

    A diferencia de los otros tres, el poder económico nunca ha sido democrático, ni se ha establecido unas reglas bien definidas para evitar que influyera sobre ellos, así hemos llegado a esta pseudodemocracia de la que tan orgullosos estamos, que hace cada vez mas ricos a los ricos y mas pobres a los que ya eran pobres.

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    • Gorki - 21 agosto 2019 - 23:37

      A Montequieu se le olvidó incluir el poder económico junto con los otros tres y al olvidarlo también olvidó establecer las reglas para controlarlo y evitar que acabara por dominarlos,

      Creo que tienes toda la razón, pero por desgracia esa es la norma en estas democracias.

      Ni el ejecutivo es controlado por el legislativo, ni la judicatura es independiente, ni como tu bien dices al Poder Económico, le ponen freno los otros.

      .

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  • #020
    Ramon - 21 agosto 2019 - 17:39

    La declaración suena muy bien pero:
    Antes a alguien que hacia mesas únicamente le interesaba ganar dinero: Compraba la madera al precio mas barato, contrataba al trabajador mas barato y vendía al precio mas caro que pudiera obtener, desprendiéndose de los residuos al menor coste.
    Ahora la prioridad no es ganar dinero: Compra la madera a quien en el trato obtenga un buen beneficio, sus trabajadores están satisfechos, los clientes compran una mesa buena y barata y se desprende de los residuos de una forma sostenible.
    Me temo que el que no consiga hacer esto último al «menor precio» desaparecerá, por lo que volvemos al principio.

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  • #021
    readhead - 21 agosto 2019 - 18:00

    Friedman es mucho Friedman.

    Responder
  • #022
    Alvaro Montes - 21 agosto 2019 - 20:42

    Hay un problema en general que se confunde el liberalismo teórico con lo que alguien que tiene un voto de derechas piensa que es el liberalismo. Lo primero si piensas que durante la época de Franco había liberalismo, entonces querido lector no sabes que es el liberalismo. La dictadura se centraba en la existencia de su Estado:uno, grande y…

    Un liberal piensa que el mercado se autoregula, y eso se ha visto que es falso. Es un mito lo de la oferta y la demanda, y para entenderlo lo mejor es leer a Nash, y su teoría de juegos. No sigo para no enrrollarme. La entropía existe! Y si no se pone energía al sistema, se desequilibra.

    Otra cosa que piensa un liberal de verdad es que no debe haber Estado, o para ser menos exigentes el mínimo Estado. La consecuencia llevada al absurdo es que el Anarquista sería un liberal. Pero entonces el liberal te dice tiene que haber dinero, porque lo que quiero es ganar dinero. Bien, pero ese dinero ¿quien lo respalda? Un banco central, era la respuesta clásica. Un banco central es Estado. Bueno y tengo que tener seguridad en la calle, luego necesito policia y ejército. Bien, el Estado empieza a engordar.

    ¿Necesitamos Sanidad o Educación? Puede hacerse por la vía privada, pero se ha visto que donde hay más liberalismo, peor funcionan estos servicios, vayamos a un Sistema mixto con un poquito más de Estado y paradójicamente más libertad.

    El Estado necesita impuestos para que lo anterior funcione, y además también se ha visto que con el consenso, con un poco de regulación, hay menos empresario estafador o delincuente. Ejemplo ¿sería liberal vender albóndigas de carne caballo diciendo que son de ternera? Para un liberal solo importa la pasta… Podría usar pollo con hormonas, vender gato por liebre. Stop las empresas tienen que ser vigiladas.

    Podriamos seguir y seguir, sin caer en la paranoia de llamar a nadie izquierdista o franquista porque haya un Estado que nos defienda….

    Al final llegamos a un sistema no perfecto que tiene que mejorar, pero que nada tiene que ver con el judio Friedman, y su usura 2.0

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    • Gorki - 22 agosto 2019 - 01:42

      En resumen:
      «»En el término medio está la virtud».

      Responder
      • Alvaro Montes - 22 agosto 2019 - 09:17

        Si partes del liberalismo si.

        Si partes de un sistema totalitario, independiente de su color y supuesto que su nivel de corrupción esté en unos mínimos, no se puede deducir que en teoría no funcione, sea este de izquierdas o de derechas.

        Tendrá otras cortapisas que nos opongamos a ellos, como el de la libertad individual, pero serían viables económicamente, cosa que el liberalismo se ve que al menos puro no es posible.

        Y tenemos que reconocer que suelen derivar a un sistema mixto, como China, Arabia, Iran, en su momento España, para conseguir no ser autarquías puras. Luego en la práctica se colocan en un término seudo medio. Aunque sea para comerciar y conseguir materias primas que no tienen o productos manufacturados con tecnologías que no tienen a su alcance.

        Responder
  • #025
    Jacobo - 22 agosto 2019 - 09:32

    Veo que este artículo consolida una tendencia de hacer «politica». Ya quedaron atrás los análisis para dar el salto a la divulgación de opiniones más propias de políticos. En este caso se cae en la misma tendencia que los políticos actuales, descontextualizar. En fin, cuando se lee y comenta la declaracion, se olvida que el accionista es el «dueño» de la empresa. Llamar demencial a años que han dado prosperidad, que han derribado el muro a finales de los 80…. no se, lo veo todo como una pérdida de equilibrio. Obviamente las empresas hace mucho que son algo más que crear valor al accionista, pero no se dude, se cumplan todos o algunos de los puntos de la declaración si el accionista no gana, carece de sentido.

    Responder
    • Alvaro Montes - 22 agosto 2019 - 12:38

      Jacobo

      La innovación depende de la política , quieras o no quieras, el innovar en «quimeras humanas» se hace en China y no en España, el poner la sede social de la multinacional X en Holanda, no se hace por sus parques empresariales y crear en ese país, sino para pagar menos impuestos, el poner el IT en Bangalore se hace porque el kilo de indio es más barato que el kilo de español, etc

      Podemos llamar prosperidad a lo que hizo Siemens, cuando establece un sistema de SS para sus empleados antes que el propio estado alemán, podemos llamar prosperidad cuando los Soviets establecen un sistema de SS partiendo de la Sociedad Feudal de la Rusia Imperial.

      Pero podemos llamar prosperidad a la política de Aznar basada en el ladrillo. ¿por qué Aznar? porque hizo una ley hipotecaría en la cual permitia hipótecas a 35 años. De repente el español medio que puede pagar p.ej. una mensualidad de 800€ pasa a poder adquirir pisos un poco más caros, el maravilloso mercado reacciona y suben los precios de la vivienda, con lo que ahora con sus 800€ paga el piso que antes podía permitirse en una hipoteca a 15 años. También podemos llamara prosperidad a la deslocalización sistemática de empresas nacionales, p.ej. Inditex o extranjeras como Nike, que usando MO muchas veces infantil reducen sus costes, pero ahí tienen los mismos precios que antes, etc etc

      Hurra por la prosperidad y la demencia colectiva !!

      Responder
  • #027
    Alberto Medrano - 22 agosto 2019 - 11:57

    Creo firmemente en el poder de la tecnología para cambiar el mundo. De hecho creo que ese debe ser su principal propósito, más allá de hacernos la vida más fácil y cómoda.
    Gracias por este artículo Enrique. Necesitamos crear una nueva conciencia social que transmita la idea de que es posible compatibilizar el desarrollo económico con el desarrollo humano, con lo que además de concienciar sobre el cambio climático, deberíamos promover una nueva «RSC» que haga que las empresas se conviertan en «Marcas Humanas» que nos enamoren, para que sean dignas de merecer nuestro respeto, como explico en este post: https://www.linkedin.com/pulse/la-rsc-vive-un-cambio-de-%25C3%25A9poca-alberto-medrano-murgia

    Responder
  • #028
    David - 22 agosto 2019 - 12:58

    Yo no estoy demasiado seguro de que los CEOs de grandes empresas vayan a hacer un esfuerzo demasiado REAL por aportar mucho más que beneficio a sus accionistas, pero el hecho de -que se estile- me parece bueno por si solo. Creo que la obligación es el mejor camino, pero la obligación legislativa nunca funciona, parece logico que la obligación la genere el cliente final en este sentido creo que podemos sorprendernos mucho con la obligación y la trazabilidad avanzada que nos puede brindar blockchain y los smart contracts.

    Quizas en X años diferentes proyectos BlockChain pueden ganar fuerza suficiente para suponer un peso en la decisiones de compra de los clientes y eso si puede forzar un cambio.

    Lo que parece cada día más claro es que algunos caminos no los vamos a poder seguir durante mucho tiempo.

    Responder
  • #029
    Guillermo - 22 agosto 2019 - 13:24

    Estimado Enrique, te tuve de profesor en el IE y te admiré, es por eso que te sigo desde hace años. Temo que a veces te metes a opinar como “todologo” y que te desvías de tu conocimiento. Tienes sesgos cognitivos demasiado fundamentalistas y crees que lo que expresas es cierto. Saludos cordiales.

    Responder
    • Xaquín - 22 agosto 2019 - 18:47

      Supongo que lo de sesgos fundamentalistas se refiere algo así como «jomeinistas», pero no consigo entender el problema que plantea al ser humano «expresar uno lo que piensa que es cierto».

      Aparte de rechazar lo de «creer», que es diferente de pensar (racional y emocionalmente), pienso que lo contrario se llama mentir. Que puede ser a su vez, consciente o inconscientemente.

      Puedo estar equivocado, pero pienso que este blog tiene más de kantiano que de coránico (o bíblico).

      Responder
      • Gorki - 22 agosto 2019 - 19:34

        Creo que Enrique pierde con frecuencia los estribos, pero sin embargo,pese a ello, estoy contigo. no consigo entender el problema que plantea al ser humano «expresar uno lo que piensa que es cierto».

        Puedo discrepar en algunos casos en las formas, pero no en el fondo, Enrique tiene todo el derecho a decir lo que piensa.

        Si me quejo de la actual censura de lo «políticamente correcto» es en cualquier caso y cual sea la convicción que se profese. La solucion que se indica por aquí de que se calle, me parece exactamente tan censurable, como cundo a uno le censuran por hablar de terraplanismo, o de la existencia del Hombre Lobo, Cada cual cree lo que cree y tiene derecho a expresarlo.

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  • #032
    Luchhh - 23 agosto 2019 - 11:02

    35, cofundador de una tienda web de cervezas artesanales aquí. A ver… a mi el mensaje me parece muy simple: no ser hijo de puta. Ejemplos de cómo ser hijo de puta: exprimir a tus proveedores dándoles lo mínimo posible, engañar a tus clientes con políticas poco claras para sacarles lo máximo posible, pagarles miserias a tus empleados mientras el jefe se forra… Que haya gente que siga defendiendo estas actitudes porque sino «el mercado se molesta y nos va a castigar» me parece que es creerse lo que cada uno quiere creerse.

    Que sí, que a lo mejor no serás el negocio más barato. Y? como emprendedor, la mitad de la cabeza debe estar puesta en cómo crear valor, no sólo en cómo reducir costos.

    Planteado de otro modo. Es necesario asumir responsabilidades como seres humanos más allá de como empresarios. Del mismo modo que se asumen responsabilidades como padre, como amigo o como muchas otras facetas de nuestra vida aparte de como empresarios. Que habrán puntos de conflicto en que hay que decidir por una o por otra cosa… hombre, como todo en la vida, pero por lo menos no defendamos una posición caduca a punta de falacias.

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  • #033
    Alfonso - 25 agosto 2019 - 20:09

    La escuela liberal de Chicago encabezada por Friedman es la que tiene a Chile como el pais mas prospero de America Latina. Cualquiera que dude de los resultados del modelo liberal, simplemente compare a Chile con Venezuela o Corea del Sur con Corea del Norte.

    Los principios enlistados son condiciones necesarias de una empresa responsable con vision de largo plazo.

    Difiero totalmente con este comentario de Enrique.

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  • #034
    Pedro Torres Asdrubal - 28 agosto 2019 - 16:58

    Friedman nunca dijo que había que arruinar el futuro de la empresa a largo plazo anteponiendo tontamente el lucro a corto y medio plazo.

    Igualmente, Keynes nunca dio una «licencia para gastar» a los políticos que derivó en las altas inflaciones de los 70 y 80, hasta que llego el neoliberalismo y quitó a los políticos la política monetaria.

    Si algo destila el neoliberalismo es la necesidad de ver la realidad como es, y sorprendernos de que no sea como pensábamos que era.

    Aun así, el neoliberalismo niega el mérito a infinidad de profesionales que se creen que lo tienen, y hoy sigue manteniendo sus trabajo y pensando que son el oro del moro.

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  • #035
    oswaldo - 28 agosto 2019 - 18:09

    Ayer se escribia sobre capitalismo… hoy de comunismo…
    mañana? de cualquier carajada…
    Tranquilos.. es sencillamente un blog…
    No es el santo grial

    Y que Forbes lo publique… pues hombre… Tampoco es indicio de nada

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  • #036
    oswaldo - 28 agosto 2019 - 18:11

    Si me llaman a invertir en una empresa y me dicen que «posiblemente» haya ganancias en 20 años porque primero es el bien social, pues no invierto.
    Y eso que estoy de acuerdo con el bien social, pero deberiamos pensar un poco sobre el papel del inversor… que quiere el inversor?

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  • #037
    Ignacio - 29 agosto 2019 - 13:31

    Buenas tardes Enrique,

    Dejo este comentario con una entrada al blog de Aswath Damodaran profesor de finanzas en la Stern School of Business en Nueva York que ha planteado una crítica académica a la proposiciónd e la Business Roundtable.

    https://aswathdamodaran.blogspot.com/2019/08/from-shareholder-wealth-to-stakeholder.html?m=1

    Gracias por todo lo que publicas en el blog.

    Un saludo.

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  • #038
    Javier - 1 septiembre 2019 - 08:49

    Veo que no soy el único en detectar la deriva política de este blog otrora centrado en la tecnología y sus alrededores. Aún así seguiré entrando porque Enrique me ha parecido siempre un referente en cuanto a divulgación tecnológica pero creo que su actitud política sesgada, (todo lo respetable que se quiera, pero sesgada) le hace perder puntos al blog. La gente que nos interesamos por la tecnología y la ciencia solemos ser gente alejada del sectarismo y cercanos a una actitud mucho más analítica, objetiva e imparcial de las cosas, y creo que participamos de un descreimiento y desengaño generalizado hacia la clase política en su conjunto. Por eso precisamente en un blog del que te esperas cierta neutralidad desentona tanto ver ciertos panfletos contra Trump más propios de una tertulia de la Sexta que de un blog serio. Pero bueno Enrique, no voy a decirte lo que debes hacer con tu blog, faltaría más, sólo digo lo que me gusta y lo que no, y aún así te sigo leyendo.

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