El valor de preservar tus recuerdos

IMAGE: Artur Szczybylo - 123RF

Las noticias sobre la preservación de los mensajes directos de Twitter a lo largo de los años, incluso de aquellos que supuestamente habían sido borrados por los usuarios me han llamado profundamente la atención, pero no por las razones esperadas. Contrariamente a lo que implica la interpretación predominante, a mí no solo me parece perfecto que Twitter preserve mis mensajes directos y poder acceder sin ningún problema a revisar conversaciones que mantuve hace muchos años, sino que incluso me parecería fatal encontrarme con que esos mensajes hubiesen desaparecido sin previo aviso.

¿Infringe Twitter la ley por mantener en sus archivos los mensajes de los usuarios? Posiblemente pueda plantearse algo con respecto a mensajes que los usuarios eliminaron, o en cuentas que fueron cerradas, suspendidas o desactivadas (en las que la propia Twitter dice que son borradas tras un período de gracia de 30 días), pero no veo absolutamente ningún problema con el hecho de que Twitter mantenga a mi alcance los mensajes directos que intercambié con alguien en el año 2007. Es más, vería algún problema si me encontrase de repente y sin esperarlo con que han desaparecido.

Pero más allá del caso de Twitter, me resulta interesante pensar que mi actitud con respecto a prácticamente todo lo digital es la de un completo Diógenes digital: desde hace muchísimos años lo guardo todo. Mantengo almacenados desde archivos PST de la lejanísima era en la que utilizaba Outlook para mi correo, hasta todo el archivo de Gmail desde prácticamente el primer correo que envié en abril de 2004, pasando por todas las citas de mi agenda desde agosto de 2006, y la práctica totalidad del contenido que he ido publicando en todos aquellos sitios que a lo largo del tiempo no han desaparecido. El motivo va mucho más allá de una razón práctica: encuentro que me gusta poder revisar material antiguo, algo que forma parte de mí, que en su momento pudo significar algo o servir para algo. Desde hace muchísimo tiempo asumí que una regla fundamental del mundo digital era que los costes de almacenamiento descendían de manera muy rápida, y que ello hacía que pudiese plantearme preservar todos mis recuerdos, disponer de un trastero prácticamente ilimitado.

Por esa misma razón, manifiesto una preferencia nula hacia los medios efímeros, hacia la fugacidad, hacia la internet del olvido. Como sabrán aquellos que me siguen en redes sociales, nunca he utilizado, más allá de una simple prueba, herramientas muy difundidas como las Stories de Instagram o Snapchat: no solo no veo ninguna ventaja y no me gusta que se pierdan poco después, sino que además, considero una mala inversión de mi tiempo poner algo de trabajo, aunque sea simplemente el hacer una fotografía o escribir un mínimo texto, en algo que va a desaparecer sin remedio. Posiblemente eso quiera decir que me pierdo algo en términos de popularidad o de impacto a través de esos canales de comunicación, pero es una elección personal y plenamente consciente. La idea de que algo va a ser borrado, cuando costaría tan poco preservarlo, me resulta molesta.

No tengo ni idea de cuántas personas experimentan un síndrome similar, y dada la popularidad de algunas herramientas con esas características, imagino que no demasiadas. Posiblemente, dado el cierto componente generacional implicado en la popularidad de ese tipo de herramientas, mi sesgo negativo hacia ellas tendrá que ver con mi edad, con el hecho de hacerme viejo, pero sinceramente, me daría muchísima pena que una parte de mi vida hubiese desaparecido sin más, como parte del funcionamiento de las herramientas que utilizaba.

¿Qué relación tenéis con vuestros recuerdos digitales? ¿Cuál es el valor real de preservar nuestros recuerdos?


This article was also published in English on Forbes, “Thanks for the memories, Twitter


12 comentarios

  • #001
    Emilio Márquez - 16 febrero 2019 - 16:16

    Yo más o menos me encuentro un poco en el lado opuesto, anti diógenes digital. Donde estoy por desechar y enviar a la papelera de reciclaje cuando pueda por aligerar un poco. Ayer justo borré un par de miles de borradores de correo almacenados y no terminados desde hace más de una década.

  • #002
    Gorki - 16 febrero 2019 - 17:03

    Yo tampoco borro nada, y traspaso el contenido de un disco duro de un PC al siguiente, Por algún lugar de mi Tera de memoria actual, deben estar los 20 Megas que tuvo mi primer PC, así como guardo en cajas los disketettes CDs, y DVD que he utilizado a lo largo de mi vida.

    Sin embargo no es por un complejo de Diógenes, sino por la absoluta pereza que me produce separar el grano de la paja. Me resulta mucho mas cómodo guardarlo todo que seleccionar.

    Igual me pasa con el trastero, tengo la suerte/desgracia de tener un amplio trastero, al que poco a poco van a parar montones de cosas de esas que dices “por si acaso las necesito mas adelante”. Como es lógico he olvidado lo que he guardado en él, asi que cuando necesito, el casquillo de una lámpara, o una caja de cartón me resulta mucho más cómodo comprarla en el chino que ir a buscar al trastero.

    La cosa no tiene importancia, hasta que como me ha pasado a mi el vecino del 1ª me inunda el trastero por una avería, y me toca quiera que no, vaciar el trastero para arreglar los desperfectos. A la basura han ido a parar los libros de texto de las carreras de mis hijos, los planos y maquetas del arquitecto, una colección de maletas de cuando me casé, una metida dentro de otra como si de muñecas rusas se tratara y cien chismes por el estilo.

    Indudablemente lo mas sensato que puedes hacer cuando hay algo que te sobra es ponerlo en Walla Pop y venderlo por un euro. Haces feliz a alguien y tu te libras del trasto. Lo malo es que como limpiar el disco duro, es algo que te tienes que poner a ello ….. y da una pereza …

  • #003
    Lua65 - 16 febrero 2019 - 19:44

    Tu lo has dicho… sufres de Sindrome Diogenes… :)

    A mi parecer, lo correcto seria que cuando vas a “desconectar” de una red/web/lo_que_sea te pregunten (que no es tan dificil a nivel tecnico), si deseas el borrado total/parcial… o el olvido… y que se ejecute tal cual.

    Y si dices “que te vas” y lo tienes claro… te vas y ellos lo aceptan… y te “borran”. (Si lo tienes claro, claro)

    Que se mantengan esos mensajes, es susceptible que cualquiera pudiera conseguir “reactivar” tu cuenta y acceder a informacion, que quizas, no te haria gracia que se hiciera publica…

    y lo digo por experiencia…

    Ahhh tambien al igual que a ti y a Gorki, sufro de cierto Diogenes… (se cuenta en Tb… hasta me compre un NAS) :)

  • #004
    xaquin - 16 febrero 2019 - 20:44

    La tecnología ayuda en muchas cosas. El tener una biblioteca de Alejandría particular no pienso que sea negativo. Desde luego que hai demasiado ser humano que no llega a sapiens pendiente de quemar bibliotecas o de hacer tonterías con tus datos. Pero tener la posibilidad de rebuscar cosas que pasaron por la mente de un ser humano (normal o no) al cabo de los tiempos no parece muy antagónico con la valoración positiva que tienen los recuerdos en un proceso de evolución.

    Hai muchas ideas que no llegan aser publicitadas. Algunas negadas por el poder político o sabiondo del momento. Unha simple charla entre dos científicos cansados de ser puestos en el rincón de cualquier laboratorio, por ejemplo. O simplemente estudiar el tipo de chiste para tontos que tanto se llevaron en determinadas épocas históricas.

    El problema de Diógenes no era que quisiera conservar muchas cosas, su problema era que no tenía ni sitio ni tiempo para hacer una conservación eficiente. Los trasteros tecnológicos esperemos que evolucionen hasta dar con algoritmos, que realmente permitan usar la información de una forma que sea la más libre y útil posible.

  • #005
    Ángel "el bueno" - 17 febrero 2019 - 02:09

    Yo también lo guardo todo….. (Y me gustan los ejemplos escatológicos casi tanto como a ti).
    También guardo ese primer correo de mi cuenta de Gmail, que recuerdo que era por invitación. Grande mi amigo Antonio.
    Mensaje para los que guardamos todo: verás el día que hagas una mudanza….
    ;)

  • #006
    Miguel A. Tovar - 17 febrero 2019 - 10:19

    Pienso como tú, Enrique. Me gusta guardar todos los documentos digitales. No obstante tengo una preocupación. Los soportes digitales tienen una vida limitada. Con el tiempo se degradan y se pierden datos. Es preciso tener un plan para no perder la información.

    Una empresa noruega, Piql, tiene una propuesta interesante: almacenar los datos en películas fotosensibles y guardarlas en una antigua mina en el ártico. De este modo garantizan un período de conservación mínimo de 500 años.

  • #007
    Rafael - 17 febrero 2019 - 10:45

    Hola Enrique, tengo 36 años y pienso igual que tú, creo que el usuario debería decidir de si guardar o no la información. Otro tema es que tú lo elimines o que la cuenta sea eliminida por el motivo que fuere.

    ¡Saludos!

  • #008
    Jaír Amores Laporta - 17 febrero 2019 - 11:03

    Buenas! Aquí Jaír, de EfectiVida.
    Pues viendo el artículo y los comentarios, yo debo ser un Marie Kondo digital.
    No me gusta tener demasiados datos, y tengo la mano fácil para borrar. Pero además, lo que tengo, quiero tenerlo ordenado, catalogado, nombrado correctamente…
    Eso sí, más de una vez me he puesto a buscar algo sin éxito por haberlo borrado alegremente.
    Para corregir eso, desde hace tiempo uso el sistema de copias de seguridad del mac, y otros dos sistemas más, que me permiten ser feliz borrando todo lo que me molesta.
    Saludos desde Canarias!

  • #009
    Abelardo Ojeda - 18 febrero 2019 - 02:35

    A mi también me gusta poder leer cosas que escribir hace años… pero ¿qué pasa cuando la memoria no recuerda ni siquiera el parámetro de búsqueda? Hay notas de cosas que simplemente olvidas y ya no recuerdas que las tienes archivadas o dónde.

  • #010
    Víctor M. - 18 febrero 2019 - 10:40

    En el caso de Twitter, si uno ha borrado sus mensajes, borrados deberían estar, especialmente los privados.

    A mí me gusta guardar ciertas cosas, algunas que no sirven para nada pero que me producen cierta nostalgia, como los primeros documentos que hice con Word, por ejemplo, o viejos juegos aún en disquetes. A parte de ser algo nostálgico, será la edad.

    No obstante, de vez en cuando hago limpieza y ordeno, a pesar de, como dice Gorki, la pereza que me supone. Y echo de menos la posibilidad de eliminar citas de calendarios por rango de fechas, como podía hacerse con las Palm, sobre todo en servicios online. Guardar los dos últimos años es útil para recordar ciertos eventos, pero más de eso es poco feng shui :)

    Y bueno, lo de las fotos es ya un tema aparte; cada vez más y más y muchas tan malas o repetidas. El problema es que ponerse con ello supone bastante tiempo.

  • #011
    Juanma Moreno - 18 febrero 2019 - 15:45

    Si entraras en mi mac… ‍♂️

  • #012
    Miguel Ángel Bajo - 20 febrero 2019 - 16:26

    Sr. Dans,
    en línea con la idea que ha desarrollado en este artículo, permítame formularle una pregunta sobre nuestra huella digital, una vez nuestra presencia en el mundo trascienda el plano físico.
    ¿Qué se debería hacer con todas las cuentas de correo, perfiles de aplicaciones, etc? ¿Debería ponerse en orden y preservar sólo aquello que tenga algún valor ya sea sentimental o para la sociedad, al igual que se hace con los bienes materiales?
    Es cierto que hoy en día los costes de almacenamiento son cada vez más residuales, pero por contra, generamos tal cantidad de datos que la búsqueda de información veraz, actualizada y confiable cada vez será más compleja.
    Reciba un cordial saludo,

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