Cuidado con descartar modelos de negocio demasiado pronto…

Photo by Imaginechina/REX/Shutterstock (8881907b)

Las recientes imágenes de solares con miles de bicicletas abandonadas, apiladas y oxidándose a la intemperie, ciudades llenas de bicicletas tiradas por todas las esquinas, robadas o arrojadas a canales y vertederos han sido interpretadas por muchos como un signo del aparente fracaso de un modelo de negocio arrogante, de una planificación empresarial mal dimensionada, un ejemplo claro de los excesos del modelo de esa llamada sharing economy que ataca negocios consolidados, atenta contra las normas de negocios tradicionales, y que tantos adoran criticar.

La realidad, sin embargo, es tozuda, y parece mostrar que, por muy visualmente impresionantes que sean esas imágenes, la preocupación entre los participantes en el negocio del bike-sharing parece más bien escasa, y todo apunta a que este tipo de bicicletas están destinadas a jugar un papel importante en el futuro de la movilidad urbana. Por supuesto, ha habido fracasos y quiebras, pero también adquisiciones, expansiones, unicornios y muchas, muchas rondas de inversión.

Uno de los gigantes de esta naciente industria, Mobike, anuncia su expansión a India, un gigantesco subcontinente con una escasa tradición en el uso de este tipo de vehículos pero en el que ya ha habido otros movimientos anteriores, y aclara un concepto de manera contundente: las agencias gubernamentales o municipales con las que ha hablado hasta el momento no se muestran especialmente preocupadas por el enorme diluvio de bicicletas y la cantidad de ellas que han tenido que retirar por estar abandonadas o incorrectamente aparcadas en la vía pública, lo ven como un hecho coyuntural, y las conversaciones se han centrado más bien en el potencial práctico de estos vehículos para aliviar la congestión y permitir desplazamientos cortos.

¿Hay problemas con el robo, el abandono o el vandalismo? Obviamente, este tipo de fenómenos existen, y conllevan la necesidad de hacer frente a las pérdidas que ocasionan a las compañías. Sin embargo, los inversores de estas compañías tampoco parecen especialmente preocupados por esta circunstancia, y todo indica que el pensamiento predominante es que se trata de un problema destinado a solucionarse con el tiempo, que existe un momento en que ese problema desaparece: los ladrones se cansan de llevarse bicicletas a sus casas, el mercado de bicicletas reconvertidas o repintadas se agota, y los vándalos dejan de ver gracioso destrozar una bicicleta o tirarla a un río. Asimismo, se espera que se desarrolle una cultura de uso más respetuoso, que lleve a dejar las bicicletas en lugares en los que no vulneren la normativa y de maneras que no molesten a terceros. Una cuestión de educación de los usuarios y de la población en general que se combate pasando de una visión de economía de la escasez a una de economía de la abundancia, persistiendo en la inversión el tiempo que sea necesario para ello.

¿Hablamos de negocios imposibles o de modelos en los que la rentabilidad no importa, de algún tipo de vulneración de las reglas del capitalismo? Obviamente no: los accionistas de estas compañías son como cualquier accionista de cualquier compañía, y esperan una rentabilidad asociada con su inversión. La diferencia está en que hablamos de planteamientos de negocio con una estimación de plazos completamente diferente: compañías dispuestas a invertir y financiar su crecimiento durante mucho tiempo, muchos más años de lo que considerábamos habitual, con la intención evidente de terminar generando flujos de caja positivos, pero varios años más tarde de lo que antes consideraríamos viable. Una visión a mucho más largo plazo, que tiene en cuenta escenarios que solo son posibles si la compañía alcanza una posición privilegiada de mercado y se convierte prácticamente en un estándar. No son compañías que practiquen el altruismo: esperan ganar dinero, pero no espera ganarlo mañana ni pasado mañana, y si esos ingresos no llegan hasta dentro de cinco de cinco años o más, simplemente se busca más inversión para sostener esa dinámica de crecimiento. Mientras existan inversores que compartan esa visión a largo plazo y no pierdan la paciencia, el modelo puede funcionar y seguir buscando generar esos cambios en el mercado que lo conviertan no solo en viable, sino también en exitoso y rentable. 

Cuidado con descartar demasiado pronto modelos en función de fotografías escandalosas o presuntas catástrofes: las sucesivas rondas de inversión, los planes de expansión y las actitudes de algunas de las compañías implicadas parecen implicar que los muertos que algunos matan gozan, en realidad, de buena salud.

 

 

 

This article was also published in English at Forbes, “Reports of the demise of some business models have been greatly exaggerated…

 

15 comentarios

  • #001
    Gorki - 22 mayo 2018 - 11:50

    Estoy de acuerdo. Es como si juzgamos el mercado del automóvil. por la fotografía de un desguace de San Martín de Valdeiglesias https://www.desguacespalomino.com/wp-content/uploads/2017/06/desguaces-en-madrid-1024×500.jpg

  • #002
    Luis Hernández - 22 mayo 2018 - 11:51

    Asimismo, se espera que se desarrolle una cultura de uso más respetuoso, que lleve a dejar las bicicletas en lugares en los que no vulneren la normativa y de maneras que no molesten a terceros. Una cuestión de educación de los usuarios y de la población en general que se combate pasando de una visión de economía de la escasez a una de economía de la abundancia, persistiendo en la inversión el tiempo que sea necesario para ello.

    A mi este párrafo me parece de lo más inspirador. Pero, ¿existe algún estudio que indique que esto es así?. ¿Alguna experiencia real?. Yo tiendo a querer crerme este tipo de afirmaciones porque me resultan esperanzadoras pero imagino que un inversor necesitará algo más que esperanzas infundadas.

    • Gorki - 22 mayo 2018 - 13:53

      También de acuerdo. Hay un cierto tufillo buenista, que no se corresponde con lo la realidad,

      Es como decir que se espera que los grafitteros desarrollen una cultura de su actividad más respetuoso, que les lleve a pintar graffitis en lugares en los que no vulneren la normativa y de maneras que no molesten a terceros.

  • #004
    Angel - 22 mayo 2018 - 14:07

    Ya sabes lo que opino sobre ciertos casos del “sharing economy”…..

    Por cierto, mucho has hablado de esto en tus artículos pero nunca te he preguntado si conoces, incluso personalmente, al precursor de todo esto y de el que nadie habla. ¿No sé por qué….? ¿Te suena Casey Fenton….? El modelo que él creo no estaba pensado para generar beneficios pero si un número interminable de sinergias, pero desgraciadamente su modelo no interesó a los grandes de la economía por lo que trataron de destruirse lo y al amparo de ese intento desesperado surgieron los modelos de sharing economy, que he usado pero al mismo tiempo reniego. Para mí el sharing economy es “bullshit”.
    Por cierto, permíteme una última pregunta: tu, personalmente (o en família o con amigos) ¿has sido usuario de AirB&B? No me refiero que si has utilizado la plataforma para formalizar una reserva en algún establecimiento legalmente configurado o reservar una coqueta casa rural, si no, ¿a que si te has alojado o has alojado, entre particulares?, vamos. Es algo que mata mi curiosidad….!

    Pd, el “sharing economy”, para mí es querer sacar beneficio “rebañando”, lo mismo que pasó en los anos ’90 con las ETT….. Aunque se pueda, e incluso exista un vacío legal, o se promulgen leyes al efecto no está bien “rebanar”….
    (Espero que se entienda el sentido de lo que quiero decir….).

    • Gorki - 22 mayo 2018 - 15:18

      Supongo que te refieres a quien alquila una habitación en su propia vivienda, — Pues si conozco, mi hijo lo hace, vive compartiendo un extenso piso y unos inquilinos son mas o menos fijos y otros son clientes que llegan por AirBnb

  • #006
    marcelo - 22 mayo 2018 - 15:53

    Ya existe un sitio donde las bicicletas fueron implantadas masivamente como medio de transporte, la civilizadísima y plana Holanda, y el modelo resultante después de décadas es un caos “ordenado” de bicicletas todas iguales aparcadas en cualquier lado y de propiedad privada, allí no vi a nadie alquilar una bici si no era turista. Es ridículo alquilar algo que vas a utilizar intensivamente y que no es demasiado caro, desde el punto de vista económico y práctico. Un alquiler de 1, 2 o 3 euritos diarios parece poca cosa pero en el fondo es carísimo, supone una factura de decenas o incluso centenares de euros al mes, prácticamente lo que te cuesta una bicicleta de propiedad. Y siempre llegará un día en que tengas muchísima prisa y no haya diponible ningún vehículo disponible por la razón que sea. Lo más razonable es que si te mueves en bici, tengas la tuya. Y lo mismo se podría decir de los patinetes eléctricos, son tan baratos (y más que lo serán) y su uso tan intensivo y cotidiano que es ridículo alquilarlos. Tan solo habría que habilitar parkings seguros con recarga, y donde te cabe una bici metes 4 o 5 de estos plagados.

    Ah! Y eso de pedalear está muy bien y es muy sano, pero a ciertas temperaturas puede transformarse en un auténtico tormento y disuadir a muchos, presentarte en la oficina hecho una porquería y empapado en sudor después de haber pedaleado media hora bajo el sol de Calcuta no parece el mejor de los planes… mejor un coche con aire acondicionado, si te lo puedes pagar.

    • Rubén - 27 mayo 2018 - 10:59

      Los sistemas de bicicleta en alquiler, públicos o privados, tienen interesantes ventajas respecto a la bici en propiedad. Una bici “pública” puede entregar 12-20 usos al día, frente a un máximo razonable de 6 trayectos en bici privada -> ocupa menos espacio en la ciudad.

      De forma más importante para el usuario, la disponibilidad ubicua de bicicletas significa que pueden hacerse trayectos no programados, o que no sean de ida y vuelta, con las bicis de alquiler. También fomenta la intermodalidad, viajes con distintas etapas (bici+metro+autobús+tren…).

      Además, el usuario no debe preocuparse del robo, uno de los principales factores de disuasión del uso de bici privada.

      Efectivamente, si usted solo hace viajes de ida y vuelta, lo razonable es que emplee su propia bici, porque garantiza que tendrá disponible el vehículo, pero hay muchos casos de uso en los que viene bien tener a mano el alquiler.

      Por último: como ya pasa en Calcuta, o en Madrid, si todo el mundo intenta ir a la vez y al mismo sitio en su coche privado, como el uso de suelo del coche es extremadamente ineficiente, los usuarios sufrirán atascos que harán al coche inútil, o casi. Los tiempos de viaje dejarán de ser fiables, además serán potencialmente muy largos, y encima aparcarlo en destino será o caro, o tomará mucho tiempo buscando un hueco. Para que el coche conserve su utilidad, es fundamental hacer racional su uso.

      Saludos.

  • #008
    SEVERINO FERNANDEZ - 22 mayo 2018 - 16:10

    La manipulación de imágenes de vertederos, utilizada para criticar el vandalismo de un país en concreto, tiene tufillo a campaña mediática para explicar negocios que han fracasado es “penoso” y suena a excusa empresarial. El modelo de negocio no tiene nada que ver con la implementación de ese modelo, y como es evidente el fracaso cívico, económico y medioambiental es fundamentalmente responsabilidad de las autoridades que lo dirijen y que no regulan lo suficiente a empresas sin escrúpulos o chapuceras. Pero un modelo de alquiler de un bien mueble (una bicicleta) nada tiene que ver con ello.

    Tampoco tiene cada ver el proponer un bike-sharing como modelo de movilidad. Por favor, tonterias las justas.

    Lo que queda claro es que ciertos comportamientos no se dan(dan?) por ejemplo en los paises nórdicos, quizás la receta a copiar es:

    a) Educación en la ciudadanía, sobre todo a los emprendedores con el sudor de los demás
    b) Reparto equitativo de la riqueza del país
    c) Cárcel para corruptos y politicos empeñados en delinquir.

    Quizás sea este el “modelo de negocio de país” a no descartar. Respeto a los ciudadanos y sus derechos fundamentales (sanidad, educación, trabajo, vivienda,…) y si quieren ir en bici que vayan, y si la quieren alquilar que lo hagan. Pero que no lo hagan a base de prohibiciones de otros medios de transporte y de fastidiar al ciudadano para que por coj… no pueda coger su coche.

    • Enrique Dans - 22 mayo 2018 - 16:48

      Claro, ya veo. El coche particular envenena a todos con sus emisiones, ocupa un espacio de todos cuando aparca en la calle, provoca congestión y atascos que hacen que todos lleguemos tarde, y además, genera muertes en accidentes no solo de automovilistas, sino también de peatones y de ciclistas… pero no se puede ya no pensar en prohibir, sino ni siquiera tasar o castigar con impuestos para desincentivarlo o intentar paliar algunos de sus efectos. Que solidario, ¿no? Mi derecho a conducir, por encima de los derechos de todos los demás. Yo, francamente, no lo veo. En algún momento habrá que plantearse que esa asignación de prioridades es errónea, ¿no te parece?

      • SEVERINO FERNANDEZ - 22 mayo 2018 - 18:10

        Hombre D.Enrique

        Mucho gusto en saludarle.

        Si ese “coche” que Vd. dice es tan malo que lo prohiban pero en todos sus usos: Ambulancias, Policia, Bomberos, Taxis , Autobuses y Sucedaneros uberitas, Coches de Empresa de Ejecutivos, Pero ni un minuto más. La alcaldesa en metro y no solo para la foto. Los Rolls del Rey que les pongan pedales,
        Y de paso también que prohiban los coches eléctricos con sus baterías eléctricas de Litio tan contaminantes.

        ¿ Lo único que quede es eso que no contamina y que tanto nos vende del car-sharing?…

        Por favor que alguien contrate a este hombre que tiene la solución de la movilidad: ” prohibir los coches” y de internet “censurar”

        Luego veremos que hacemos con:

        ¿Y las industrias?
        ¿Y las calefacciones de Carbón y Fuel?
        ¿Y los camiones?
        ¿Y los autobuses?
        ¿Y los aviones?

        Un cordial saludo,

        PD: Un poco ludita me ha quedado el post, pero en fin todo por que no haya contaminación y podamos respirar.

    • Enrique - 22 mayo 2018 - 17:49

      Severino, no te puedo poner ni un pero.

      Me gustaría sólo remarcar que, por favor, vamos a elevar el nivel, hay muchísima gente que hace desplazamientos diarios de más de 50km, seamos rigurosos con lo que es y no es un modelo de movilidad.

      Por último, del comentario del Sr. Enrique:
      “El coche particular envenena”, ¿no hemos quedado que el coche eléctrico es el presente?
      “Ocupa un espacio de todos”, ¿y las bicicletas o patinetes para compartir?
      “Provoca congestión”, me remito a mi anterior comentario, si claro, en Madrid. Hay vida fuera de Madrid.
      “Genera muertes en accidentes”, este es para nota. Y también hay accidentes caseros y todavía no he escuchado a ningún gurú pidiendo que prohíban las tostadoras. O accidentes laborales, prohibamos el trabajo.
      “Castigar con impuestos”, eso si estaría bien, hay que poner más impuestos que tenemos poca presión fiscal en España.
      “Mi derecho a conducir, por encima de los derechos de todos los demás”, aplicable a absolutamente cualquier cosa que no sea de nuestro agrado:
      ¿Tú derecho a fumar en las terrazas? , ¿tú derecho a ir con una bici a 30Km/h por una carretera nacional?, ¿tú derecho a tener perros ruidosos en una vivienda unifamiliar?, ¿tú derecho a llevar la música del coche a todo trapo?, ¿tú derecho a llevar niños maleducados a un restaurantes?, etc. Puedo seguir hasta el infinito con derechos que no me gustan.

      • SEVERINO FERNANDEZ - 22 mayo 2018 - 18:16

        A Enrique el comentarista

        Pues 100% de acuerdo contigo.

        Igual lo que más aplica es “Educación para la Ciudadanía” de mi post anterior.

        Si se te pone malo el niño a las 4 de la mañana, en el mundo de D.Enrique no tendrías un coche, pero él si porque podría pagarlo (lo de freir a impuestos)… y

        y… prefiero no seguir.

      • Miguel Durán - 22 mayo 2018 - 21:24

        “Hay vida fuera de Madrid”
        Te aseguro que aparcar en todo el casco antiguo de Alcorcón, o en Simón Hernández de Mostoles por poner dos sitios “fuera de Madrid” rivaliza con total tranquilidad con intentar hacerlo en las 8 manzanas alrededor del intercambiador de Avenida de América… a menos que seas dueño de una muy cara plaza de garaje, claro. Y te hablo por años viviendo en ambos sitios.
        Pero el Paseo de Habaneras de Torrevieja o la zona del puerto de Almería andan a la par en cuanto a saturación. Solo en Macael, Trefacio o Brea de Tajo no he tenido que ver a los coches dando vueltas como tiovivos buscando donde “Ocupa un espacio de todos”.

        MMM.. en el espacio de 3 coches hay 20 bicicletas de BiciMadrid + infraestructura de carga y cepos + torreta de alquiler, con una rotación muy constante (la del Metro de Colombia lo normal es verla a 1/3 de capacidad dinámica con los otros 2/3 circulando por ahí… En la acera de enfrente o la vecina calle Chile la rotación es mucho menor, incluso ahora que ya un concesionario “fiel amigo del ayuntamiento” de Alvarez del Manzano que hizo propia la frase de Fraga de “la calle es mía” ha sido sustituido por un DIA.

        Debo de vivir en una dimensión paralela a la de su realidad donde todos los coches son Tesla o equivalentes… Por aquí abundan los VW del DieselGate, los coches de gasofa con más años que Mariano en el poder y solo a veces ves un híbrido.

        “Genera muertes en accidentes” este es para nota. Perdone pero ¿se ha molestado en comprobar a cuanto está pagando los 1.000 euros de indemnización por accidente en una casa, en una oficina o tienda o en un coche o moto? Matemática pura y estadísticas de siniestralidad es lo que usan los actuarios de seguros para decidirlo. Cada año Tráfico lanza una campaña para reducir los accidentes de circulación ¿cuantos ha visto para los accidentes domésticos?
        Quizá sea porque en casa no es normal que dos toneladas de inercia se te abalancen de repente porque alguien se ha puesto a mirar el WS con una mano en el móvil y la otra en el volante… Ni que te lo planten en mitad del pasillo incluso impidiendo el acceso a la habitación… Yo llevo cinco llamadas a la grúa para que se llevaran el coche que un idiota dejó bloqueando una acera, un paso de peatones, la salida de un parking o el portal de mi casa en 10 años…

  • #014
    Krigan - 22 mayo 2018 - 22:36

    Pues qué quieres que te diga, prefiero el buen orden de Valenbisi, con las bicis en sus sitios adecuados de aparcamiento con enganche, que no el caos chino y tejano.

    En cuanto a la viabilidad del modelo de negocio, dependerá en cada municipio de lo que su ayuntamiento esté dispuesto a tolerar. Recordemos que no se puede dejar un vehículo aparcado en cualquier sitio ni de cualquier manera, y que el ayuntamiento es precisamente el encargado de ordenar el uso del espacio público. Como al ayuntamiento se le ocurra la tonta idea de que las bicis alquiladas SIN enganche no están por encima de la ley, adiós al modelo de negocio.

    Ahora bien, si partimos de un ejemplo de buen uso (Valenbisi y similares), puede ser interesante el analizar por qué está teniendo éxito. Después de todo, una bici es algo relativamente barato, hay muchos modelos plegables, y mucha gente ya tenía una previamente. ¿Por qué el auge del alquiler? Pues porque te despreocupas de llevar tu bici “encima” (tenerla en un sitio a mano).

    Ahora bien, lo que veo en China y Texas es una buena idea arruinada por la codicia irresponsable de algunos. Evidentemente, sale más caro el montar los puntos de aparcamiento con enganche, pero para el ayuntamiento y los vecinos que lo votan es muchísimo mejor.

  • #015
    Andrés - 24 mayo 2018 - 00:47

    Pues con todo respeto EDANS, para mi si que han fracasado y en varios sentidos, al menos en América Latina y el Caribe (ALC.). Si me seguís hasta el final quizás veas por donde quiero conducir la discusión.
    Quizás para los dueños de las empresa de Bike Sharing por supuesto que el negocio no quebrará e incluso seguirá siendo rentable, eso no tiene discusión, pues mientras haya oferta habrá demanda, siempre habrá quien consuma este y otros servicios de la llamada economía colaborativa, “aun cuando en realidad ni siquiera los necesite o aun cuando el entorno no esté preparado para ello”; sin embargo, analizando la misma situación en (ALC.), el gravísimo problema radica en que la infraestructura de las ciudades no está diseñada para soportar tales niveles de contaminación por bicicletas abandonadas, ya de por si los espacios públicos incluyendo las vías públicas son lo bastante reducidos como para tener que enfrentar ahora este flagelo de cientos (no miles como en el caso asiático) de bicicletas abandonadas por toda la ciudad (grupos de decenas en distintas locaciones) sumadas a los cientos de vehículos mal estacionados a lo largo y ancho de las calles y avenidas, adicionalmente a esto, la infraestructura de patios para recogida que son los mismos que se usan para automóviles y motocicletas incautadas por las autoridades, se encuentran totalmente abarrotados hasta el punto de convertirse incluso en un verdadero problema de salud pública. En este sentido va mi crítica y mi observación. A pesar de que digas que nos pongamos como nos pongamos y que las cosas son como son y que el objetivo de cualquier negocio es generar rentabilidad y ganancias, la verdad es que a mi modo de ver, las empresas que no generan valor social han fracasado, y aclaro que podré no saber nada de negocios, pero se lee y se escucha mucho que en gran medida el espíritu de cualquier emprendimiento es solucionar un problema, de hecho en negocios esto es lo que se enseña, que el diseño de servicios y productos tiene como base la identificación de un problema a resolver, lo que finalmente termina conduciendo a la generación de valor social por parte de tu empresa, pero cuando tu negocio termina generando muchos más problemas que los que pretendías resolver vaya que si has fracasado y a lo grande. No se en otras latitudes del planeta, pero está clarísimo que en (ALC.) esto de las bicicletas compartidas si que está generando un verdadero problema, pues viene a sumar a los que ya mencioné antes. Por supuesto también tengo que estar de acuerdo en que la solución no es restringir ni bloquear este modelo de negocios, para mi la solución pasa inexorablemente por el rediseño y reestructuración de las ciudades y su malla vial que permita, facilite y promueva el uso de la bicicleta “particular”, pero mientras tanto cualquier cosa que venga a sumar al problema de movilidad y reducida infraestructura hace más daño que bien.
    Mi conclusión es que si antepones la teoría de los negocios y el interés económico en emprender un negocio por muy revolucionario que se vea, pero que no genera ningún valor social, algo has de estar haciendo muy mal.

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