Esos robots que nos quitan el trabajo…

IBM "mechanical excavators vs. teaspoons" ad (Saatchi & Saatchi, early '80s)El pasado día 15, un tweet me recordó este anuncio de IBM que aparece en la ilustración, creado por Saatchi & Saatchi a principios de los años ’80: dos personas viendo trabajar una excavadora, el primero lamentándose por las doce personas con palas que podrían estar trabajando ahí, y el segundo recordándole que si se trata de dar trabajo a más personas, ese mismo trabajo podrían hacerlo doscientas personas equipadas con cucharillas de té.

La investigación de la cita nos remite primero al economista norteamericano Milton Friedman en los ’60 y, anteriormente, al político canadiense William Aberhart, que la utilizaron para hacer ver el absurdo de priorizar la generación de puestos de trabajo a la eficiencia. Por supuesto que podemos emplear más personas si lo que les proporcionamos son herramientas inadecuadas, pero en realidad, la finalidad de emplear personas es hacer un trabajo, y todo lo que contribuya a que ese trabajo se haga de manera menos eficiente es, como tal, negativo (“creí que lo que queríais era hacer una presa… si lo que queréis es mantener gente ocupada, dadles cucharillas”)

Vivimos tiempos en los que la discusión sobre las máquinas, los algoritmos, los robots o cualquier otra tecnología desplazando a los humanos de sus puestos de trabajo se generaliza cada vez más. ¿Qué van a hacer los pobres taxistas y camioneros cuando los vehículos conduzcan solos? ¿Y los operadores de bolsa cuando sean algoritmos los que compren y vendan acciones? ¡Oh, dios mío, los planificadores de publicidad, ahora que la gran mayoría de la misma es negociada por máquinas en tiempo real! ¡Por no hablar de los operadores de call-center, de servicio al cliente o de las líneas de caja de los supermercados!

Si lo que queremos es mantener puestos de trabajo por encima de todo, demos a estas personas herramientas ineficientes, protejamos su trabajo prohibiendo la entrada de tecnologías, y sigamos trabajando de manera ineficiente. Si alguno se pregunta por qué tiene que pasarse tantas horas haciendo algo que una máquina podría hacer mucho mejor y con menos errores, no nos preocupemos: con una sola pregunta, “¿prefieres estar aquí haciendo un trabajo absurdo, o prefieres estar muerto de hambre en tu casa?” ya le desarmaremos completamente.

Priorizar la generación o el mantenimiento de puestos de trabajo es absurdo una vez que se demuestra que un trabajo puede ser hecho por una máquina con mayor calidad y eficiencia. Simplemente, no tiene ningún sentido. Durante mucho tiempo, hemos ido viendo desaparecer infinidad de puestos de trabajo, simplemente porque una tecnología los convertía en redundantes, en innecesarios, o les hacía perder su sentido. Ahora, el paso de la tecnología se ha acelerado, el número de tareas que una máquina es capaz de hacer mejor que un hombre crece rápidamente, y todos tenemos miedo de ser los siguientes.

Sí, es un problema. Pero su solución nunca estará en impedir el uso de la tecnología o en tasarla con impuestos que la hagan menos competitiva. La solución estará en mejorar la flexibilidad de la preparación de las personas para que puedan hacer otras cosas, en mejorar la educación para que permita que sean más versátiles o se readapten a otras tareas, para que se reinventen profesionalmente, para que busquen otras tareas que sean susceptibles de generar un valor, o, en último término, que tengan una red de seguridad social que les permita no caer bajo el umbral de la pobreza. Soluciones sociales, políticas o educacionales que tienden hacia una redefinición del concepto de trabajo, hacia un trabajo convertido en algo que alguien quiere hacer porque le encuentra sentido y genera un valor para alguien, y que en todo caso resultarán mucho más interesantes que la alternativa absurda de tratar de impedir que la tecnología lo haga. Entre otras cosas, porque en la estructura económica actual, impedir el uso de una tecnología que aporta eficiencia es completamente imposible: siempre habrá una compañía en un país que tenga interés y posibilidad de utilizarla, que adquiera con ello una ventaja competitiva, y que desplace a otras en el mercado.

Sí, los chatbots eliminan puestos de trabajo. Pero también crean otros, y mientras los primeros eran profundamente alienantes, desesperantes, mal pagados y de elevada rotación, los segundos ofrecen posibilidades mucho más interesantes. Y como los chatbots, cualquier otra tecnología que genere eficiencia. Cada vez que nos enfrentemos a una tecnología con el potencial de eliminar puestos de trabajo, preguntémonos cuáles son nuestros grados de libertad ante ello, y sobre todo, de qué lado queremos estar. Solo uno de los dos lados será sostenible.

 

 

 

 

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66 comentarios

  • #001
    Ernesto Cárdenas - 20 junio 2017 - 13:55

    De acuerdo, pero ya se ha indicado que las transformaciones tecnológicas anteriores habían de una forma u otra permitido que sectores de formación baja o media se incorporaran o mantuvieran en la PEA, el problema es que esta revolución tecnológica hace que solo los preparados intelectualmente para esto tengan ciertas opciones de sobrevivir, y a estas alturas a un trabajador manual de mas de 40 años reciclarlo en tecnologías del conocimiento esta muy complicado, y aun en los jóvenes, las habilidades son diversas.

    Si no se tiene en cuenta que estos cambios cogen de manera muy desigual a los diversos sectores de la población, las consecuencias sociales serán fatales por mucha eficiencia que se logre.

    • Luis Hernández - 20 junio 2017 - 14:05

      Depende del reparto del fruto de ese trabajo.

    • Carlos Quintero - 20 junio 2017 - 14:47

      Coincido con tu comentario, estaba pensando eso mismo según leía el post de Enrique. Históricamente, aunque la tecnología iba eliminando la necesidad de mucha mano de obra, el sistema educativo y empresarial permitía que personas que por incapacidad o por circunstancias no podían terminar los estudios tuvieran salidas alternativas. Si no podías estudiar una carrera universitaria, tenías el título de bachillerato que te cualificaba para bastantes trabajos. Si no querías hacer el bachillerato, te orientabas hacia la formación profesional. Si no acababas la educación general básica, pues te ponías a trabajar en cualquier cosa que no requiriera esa educación.

      El problema que yo veo es, por un lado, el reciclado de personas a partir de una edad, en la que, salvo excepciones, cuesta mucho más que en edades más tempranas, tanto biológicamente como por cargas familiares, etc.

      Por otro, los trabajos son cada vez intelectualmente más cualificados. En muchos trabajos actuales la formación necesaria se adquiere en… ¿dos días? ¿una semana? ¿un mes? Sí, desaparecen cajeros, taxistas, operadores de call centers, etc. y se requieren más ingenieros e informáticos, pero no cualesquiera, que sepan de IA, machine learning, etc. Sospecho que no requiere el mismo esfuerzo programar una aplicación de escritorio tipo Visual Basic en los 90 (que se aprendía en un mes o dos) como el que se requiere para el machine learning. Ya los lenguajes de programación sofisticados tipo .NET o Java dejaron en la cuneta a muchos programadores sin una sólida preparación. Y el panorama tecnológico actual en programación va a tal velocidad, que si desconectas unos meses cuando vuelves te lo han cambiado todo.

      Y luego está el sistema educativo, a ver si se puede adaptar para preparar a los estudiantes en lo que viene…

      Si no, o la RBU (si funciona) o revolución cruenta…

      • Enrique Dans - 20 junio 2017 - 14:56

        A mí me resulta complicado pensar que siendo la tecnología cada vez más fácil y disminuyendo cada vez más sus barreras de entrada, veáis que cada vez es más complicado dedicarse a algo que implique su uso, la verdad. No todos vamos a ser desarrolladores, eso está claro. Pero hay otras posibilidades, y utilizar herramientas es cada vez más sencillo porque cada vez son mejores y más intuitivas, ¿no os parece?

        • Carlos Quintero - 20 junio 2017 - 15:20

          Usar la tecnología que hacen otros es cada vez más fácil, pero programarla no, porque la complejidad interna ha aumentado muchísimo. Por ejemplo, usar la app WhatsApp lo hace desde un niño pequeño hasta una persona de 90 años. Pero programarla (bien, de las que no te hagan enfadar…) no es tan sencillo: multithreading, seguridad, multitud de sistemas operativos, multitud de APIs, multitud de factores de forma, usabilidad, pruebas unitarias, pruebas de integración, pruebas de carga, multi-idioma, etc.

          Hacer un “Hola mundo” siempre ha sido fácil.

          Yo siempre digo que cuando empecé a trabajar en 1994, aprendí programación visual con VB 3.0 y el SQL de Oracle en dos semanas (literal) con un libro que me dio mi jefe. Y sabiendo bien esas dos únicas tecnologías, durante años eras el amo. No había internet y todo el conocimiento de tecnologías en Microsoft veía empaquetado en 2 o 3 CDs de Microsoft Development Network (MSDN) que se recibían trimestralmente. Internet lo cambió todo. Hoy me conformo con leer posts en Feedly para saber qué tecnologías hay, para qué sirven, por qué versión van, y orientar a mis equipos, pero no tengo tiempo ni de hacer un “hola mundo” con cada una.

          Si hoy comparas el IDE de Visual Studio con el IDE de VB 3.0, el lenguaje C# 6.0 con VB 3.0, y la librería de miles de clases de .NET Framework (sin contar APIs externas) con las 3 librerías que traía VB, la comparación es brutal. Las barreras de entrada hoy en día son mucho mayores, y si se siguen produciendo apps en las empresas con cierta productividad es por el uso de foros y blogs para resolver dudas en poco tiempo. Si Google o StackOverflow (el foro más usado) dejan de funcionar, estamos perdidos…a no ser que nos dediquemos al “legacy”, claro ;-)

        • Asier - 20 junio 2017 - 16:48

          Pues sí y no :)

          En esto veo las cosas como comenta Carlos, hay tal avalancha de nuevas tecnologías en todos los ámbitos que es muy difícil estar al día incluso en el área en el que trabajas.

          Pongamos como ejemplo la creación de una página web: con WordPress por ejemplo puedes hacer auténticas virguerías de manera muy sencilla, implementar funcionalidades complejas a golpe de click que antes suponían cientos o miles de horas de desarrollo para cada proyecto. De acuerdo, es muy sencillo, pero precisamente por eso, nadie te va a contratar por saber hacerlo, al igual que nadie te va a contratar por saber utilizar una hoja de cálculo a pesar de ser una herramienta muy útil y potente. Si quieres que te contraten para crear una aplicación web a medida, ya puedes ponerte las pilas en servidores de aplicaciones, varios lenguajes de programación, bases de datos, HTML, etc., tecnologías que están siendo actualizadas constantemente y que disponen de miles de funcionalidades.

          Es cierto que muchas aplicaciones tienen una interfaz mucho más agradable que antaño, son más potentes y funcionales, casi cualquiera puede utilizarlos para crear algo chulo, pero por eso mismo se han convertido en herramientas de uso estándar para trabajar en algo más complejo, no requieren expertise y por lo tanto no te van a pagar por ello.

          Ayer mismo pusiste un enlace donde se comentaba que los conocimientos de IA serán la nueva ‘hoja de cálculo’ en el currículum, y ahora mismo hay gran demanda de expertos pero a medida que se ofrezca IA como servicio bien podría ocurrir que tal demanda desaparezca o se reduzca notablemente puesto que ‘cualquiera’ podrá utilizarlo. No nos van a pagar (no vamos a conseguir trabajo) por hacer lo que ‘cualquiera’ puede hacer, que es utilizar esas herramientas de manera sencilla.

          • Carlos Quintero - 20 junio 2017 - 19:58

            Y si no te dedicas a la programación, sino que quieres hacer uso de la tecnología para otro propósito, por ejemplo, ser “blogger”, pues efectivamente la barrera de entrada es mucho más baja ahora, gracias a WordPress, etc.. Pero ¿cuál es la consecuencia? Que hay muchísimos blogs, que pugnan por captar lectores y, a ser posible, que se subscriban al RSS, y que lean realmente los posts en lugar de los titulares, y si comentan ya es la caña :-). Y sí, la barrera para llegar a otros países del mismo habla (español, inglés, etc.) es muy baja, pero en esos otros países también hay bloggers… y esto mismo aplica a tiendas online, youtubers, profesores online, etc.

          • José Enrique - 20 junio 2017 - 23:09

            Esto lo toqué yo en mi blog hace ya tiempo.

            Le llamé “comoditización

            Si se me permite, ahí queda el enlace.

            Resumiendo un poco lo que explico en él, decir que percibo, por mi experiencia profesional, que la comoditización de un producto o servicio es algo que está en el lado del cliente de ese producto o servicio: hasta un cierto momento, el cliente es capaz de percibir la calidad entre dos productos o servicios distintos pero cuando hay muchos actores compitiendo, sobre todo en precio, esa diferencia se hace cada vez más difusa.

            Y llamo la atención sobre el caso del “fotógrafo de bodas”: aquel que vio como cuando la foto digital hizo innecesario el revelado (la disponibilidad de equipos para ofrecer su producto o servicio) se vio incapaz de “competir” con el socorrido cuñado… Obviamente, existen excelentes fotógrafos de bodas (algunos con cachés de varios ceros) y los novios son perfectamente capaces de distinguir la calidad de las fotos del profesional de las del “cuñado”.

            Otra cosa es que no haya tantos ceros para fotos… que en vez de haber 6000 sólo haya 600. Ahí es cuando la calidad que aporta el “profesional” del 600 no es tan distinguible de la que aporta (aportaría) el “cuñado”.

            Es decir… hablamos de calidades (cualidades) profesionales no de disponilibilidad o manejo de tal o cual tecnología como la única manera de escapar de ese proceso.

            La alternativa es la del fotógrafo del 600: del reflex al digital, de ahí al vídeo, al DVD, al HD, Full HD, 4K, 360 y ahora con 360 calidad 4K y estereoscópico desde drones. Creer que vas a escapar así del cuñado es una fantasía y ahí está la historia para demostrarlo.

            Eso sí… de los otros puede haber 50 en toda España y las fotos de las bodas, normalmente, son una mierda. Así que, por el otro lado, tampoco es decir tan a la ligera que este sea un juego de suma cero… Hay pérdida.

        • Ernesto Cardenas - 20 junio 2017 - 17:51

          cierto, no todos vamos a ser desarrolladores, pero aun así las bases necesarias para explotar los nuevos escenarios requerirán competencias intelectuales y tecnológicas que no todos estarán en condiciones de tener, por encima del nivel de usuario.

          • Enrique Dans - 20 junio 2017 - 17:57

            Totalmente de acuerdo, y eso es en gran medida lo que me mantiene en el mundo académico: que creo firmemente que el mayor reto que en este momento tenemos cono sociedad es la redefinición del modelo educativo. Si vamos a estar rodeados de objetos y herramientas programables, si todo lo que hagamos, todos los trabajos que tengamos van a estar relacionados de un modo u otro y a diferentes niveles con la tecnología, incluir las Ciencias de la Computación en el currículum educativo se convierte en fundamental, al mismo nivel que la Física, la Química o la Biología. Llevo años diciéndolo y haciendo lo que puedo para desarrollarlo, y me queda aún mucho por delante, por supuesto, pero el mensaje, al menos a mi nivel y en mis inmediaciones, va calando. Es una de las ideas que más me obsesionan, y en la que creo que estoy en disposición de aportar más, porque toca directamente con mi experiencia de veintisiete años de trabajo duro.

        • Pepe Pérez - 20 junio 2017 - 19:56

          La llegada del teléfono supuso una revolución e hizo que otras formas de comunicación se quedaran obsoletas y desaparecieran, pero hizo falta tabricar muchos aparatos, cortar y pelar muchos postes y tirar muchos cables, por lo que hubo un gran trasvase de empleos de unos sectores a otros. Con el automovil sucedió lo mismo y además se subió el sueldo a los empleados para que pudieran consumir los productos que fabricaban.

          Ahora los calbes ya existen, de hecho ni siquiera hacen falta. Prácticamente todo es automatizable. El ritmo de destrucción de empleo tradicional es absolutamente superior al nuevo que se crea, con la excepción de los países que son más conpetitivos. Nunca ha sobrado tanta gente y la que sobrará: industria musical, prensa, librerías, empleados de banca, administraciones públicas… Esto ya mismo. En un futuro próximo taxistas, transportistas de mercancías, talleres de reparación, drones estibadores, abogados, médicos…

          Realmente las personas ya sólo son útiles mayormente como consumidores, pero no tienen un duro por la precaridad de sus salarios e inestables empleos. Los que tienen un negocio dicen que cada vez es más difícil vender porque la competencia es atroz y por la saturación del mercado. Sólo lo que es innovador se coloca a buen precio. Y un prodocto innovador lo es hoy, mañana puede ser superado.

          No se puede competir con Amazon y Amazon no va a dar de comer a todo el mundo.

      • Onaj - 20 junio 2017 - 16:34

        ¿Que lenguajes de programación como .net y Java echaron a quien a dónde?

        Antes era muchísimo más difícil programar, cualquier programador en C o C++ saltaría de alegría por ponerse con Java.

        Y no, si te desconectas dos meses no pasa nada. Ni dos años, tampoco. lleva Java seis 10 años haciendo aps de android…

        • Carlos Quintero - 20 junio 2017 - 16:58

          Obviamente no a los de C/C++. No hay cosa peor que los punteros ;-). Pero sí a muchos de VB 6.0 y VBA, que no dieron el salto a VB.NET y VSTO.

          No conozco mucho el mundo de Java, pero el que conozco bien (Microsoft) dos años es mucho para estar desconectado si quieres aprovechar las últimas tecnologías. Otro tema es que se pueda estar varios años haciendo lo mismo de la misma manera, que es lo más habitual…

        • José Luis - 21 junio 2017 - 13:29

          Yo estoy totalmente de acuerdo con el punto de vista de Carlos Quintero. O sea, no hay que confundir churras con merinas. Es cierto que por una parte, como dice Enrique Dans, la tecnología es cada vez “más fácil”, pero diría que esto es aplicable principalmente al usuario. Por ejemplo, cada vez es más fácil desarrollar un sitio web, gracias a herramientas como WordPress. Pero eso DESTRUYE más empleo del que crea, porque los clientes dejan de necesitar profesionales. Dejo enlace relacionado: http://elpais.com/elpais/2014/11/26/opinion/1417007783_866858.html

          Al mismo tiempo, de cara al profesional, diría que es más bien lo contrario. O sea, la tecnología es cada vez “más difícil”. Hace un par de décadas te ayudaba en la búsqueda de empleo tener conocimientos de hojas de cálculo. Ahora tienes que ser un experto en Big Data o IA. Hace un par de décadas, bastaba con aprender un lenguaje de programación para ganar dinero desarrollando aplicaciones. Ahora saber un lenguaje de programación es casi una Commodity.

          Es necesario complementar esos conocimientos con otros conocimientos relativos a diferentes frameworks y paradigmas, que no se pueden aprender en dos días, y que además en pocos años pueden quedar desfasados. Respecto a que con Java se llevan ya unos años desarrollando apps móviles, no diré que no haya sido así, pero actualmente también se pueden hacer apps híbridas con tecnologías webs, y en breve se popularizarán otros lenguajes como Kotlin, que desplazarán a Java. Dejo enlace: http://www.muycomputer.com/2017/05/18/android-abraza-kotlin-java/

          Cada vez toca adquirir más conocimientos, y cada vez esos conocimientos se vuelven obsoletos más rápido, porque los cambios aumentan de forma exponencial. Diría que el paradigma socioeconómico tendrá que ser revisado para que se adapte a los nuevos tiempos. Respecto a la pregunta que se plantea en el artículo: “¿prefieres estar aquí haciendo un trabajo absurdo, o prefieres estar muerto de hambre en tu casa?” diría que la clave está en encontrar una solución intermedia. Digo SÍ a la automatización del trabajo pero digo NO a que la gente tenga que quedarse involuntariamente “muerta de hambre en sus casas”.

          Se tendrán que pensar en nuevas formas de redistribuir la riqueza, como por ejemplo la RBU (si funciona). Al mismo tiempo, se tendrá que rediseñar el sistema educativo, pero en cualquier caso, cuando la tecnología y la IA cada vez es más capaz de sustituir a los profesionales, incluso si están cualificados, parece que la situación no es comparable a lo ocurrido hace uno o dos siglos.

          Termino mi argumento citando a alguien que sabe bastante de estos temas. Larry Page, CEO de Google: “Los ordenadores nos quitarán los empleos, y no podemos hacer nada para evitarlo”, y dejo el enlace: https://wwwhatsnew.com/2014/11/03/larry-page-ceo-de-google-los-ordenadores-nos-quitaran-los-empleos-y-no-podemos-hacer-nada-para-evitarlo/

  • #015
    Luis Hernández - 20 junio 2017 - 14:03

    Empiezo a pensar que el verdadero problema no son los puestos de trabajo que puedan perderse, sino que dirección debe tomar y como controlar el inmenso potencial de fuerza de trabajo y de eficiencia que traen los robots y la AI consigo.
    Multiplicarán nuestras ya de por sí enormes capacidades para alterar nuestro entorno… para bien y para mal.

  • #016
    Gorki - 20 junio 2017 - 14:21

    Paro en USA 4,3% http://www.datosmacro.com/paro/usa
    Paro en Alemania 3,9% http://www.datosmacro.com/paro/alemania
    Paro en el Japón 2,6% http://www.datosmacro.com/paro/japon

    ¿Como es posible que los países mas robotizados, no den muestras del paro inevitable que según parece lleva la robotización?

    • Pablo Martínez-Almeida - 20 junio 2017 - 15:54

      Se me ocurren varios comentarios:
      – La automatización no es un proceso terminado, ni siquiera avanzado.
      – Se trata de países en los que la mano de obra está más preparada.
      – En una economía global los países avanzados tienden a acaparar actividad y empleo de calidad.
      – Japón, donde existe bastante automatización, tiene un problema de falta de mano de obra: https://twitter.com/Abundando/status/864495672384507904
      – EE. UU. Me comentaba un amigo que vive allí hace años que es un país en el que en ciertas actividades (principalmente relacionadas con atención al cliente) hay más gente empleada de lo que se nos antojaría eficiente en España.
      – Alemania. Lleva años de contención salarial para mantener nivel de empleo. Su crecimiento se basa en las exportaciones, con una capacidad instalada muy superior al mercado interno. En cuanto el mundo tira un poquito, no dan abasto..

      • Gorki - 20 junio 2017 - 16:25

        Lo que no hay duda, es que estos tres países, se robortizan a pasos agigantados, mientras o bien mantienen, o bien reducen el nivel de paro. En general, todos los países adelantados el mundo se robotizan en mayor o menor medida, pero no se ve ninguna correlación entre el nivel de robotización y de aumento de paro, que es lo que pregonan todos los “Jeremías de la tecnología”, por lo que yo creo, que deberían al menos adaptar su discurso a la realidad de los datos.

        Por ejemplo EU en su conjunto está robotizándose bastante, pero curiosamente los paises con paro por encima de la media, no coinciden con los más robotizadas
        http://www.infoplc.net/actualidad-industrial/item/102016-industria-robotica-estudio-mercado-ventas

        • Pablo Martínez-Almeida - 20 junio 2017 - 18:49

          Te remito a los tres primeros puntos de mi respuesta anterior.

          Esto está empezando. Hay muchas tecnologías en pañales que tendrán un impacto automatizador enorme y que, lógicamente, todavía no salen en las estadísticas.

          • Garepubaro - 20 junio 2017 - 19:57

            Datos paro Mexico 4.3, mas bajo que muchos países desarrollados … España 17 y no se corresponde lo de Mexico con lo que hay allí en realidad un país donde millones y millones viven en lo que consideramos aquí poder adquisitivo, nivel de vida tercermundista, ni lo de EEUU porque votaron a Trump “traeré de vuelta el trabajo ( trabajo que ahora hacen los chinos ni mas ni menos ) a America ” eso era uno de los ejes centrales de su promesa… osea que parece que algo gordo falla o no recogen las estadísticas esas …

  • #021
    Javier Lerín - 20 junio 2017 - 14:31

    Me alegra mucho que hayas traído a colación ese anuncio, que cuento siempre que sale el tema, pero que no había tenido la oportunidad de ver desde hace treinta años.
    Por lo demás, excelente artículo, como siempre. Un saludo.

  • #022
    Xaquín - 20 junio 2017 - 15:30

    Noto cierta coincidencia en que el problema no es la eficiencia que genera la tecnología. El problema está en el reparto social del fruto de esa eficiencia.

    Como bien indica Gorki no aumenta el paro con los robots… serán otras causas. Y de hecho en los USA, el desbarajuste neuronal de Trump no tendría tanta cancha si se hiciera un reparto más equitativo de la productividad económica.

    Desde que se inventó la rueda (y la cucharilla de café) el problema esencial está situado en el comportamiento social humano, no en las máquinas que los humanos producen.

    Y si alguien no “les pasa” el ansia de poder que tienen muchos humanos (en su ADN?), puede que las máquinas nos enseñen a conservar un mundo mejor. Tiempo al tiempo…

    • Enrique Dans - 20 junio 2017 - 16:21

      Yo no creo que nadie dude que el reparto está mal hecho. Un sistema que, a lo largo del tiempo, genera que el 1% de la población mundial termine por poseer el 99% de los recursos es, evidentemente, muy malo, y me temo que hay poca discusión al respecto. El problema es cómo, con la actual estructura o haciendo cambios no excesivamente drásticos, se puede corregir algo así. Porque el cambio drástico real sería terminar con los países y las fronteras, nombrar un gobierno planetario que administrase los recursos sin paraísos fiscales ni cuestiones similares, y adaptar la estructura red que internet ha creado al entorno de fuera de internet. Pero como eso es (un poquito) inviable a día de hoy, lo que hay que hacer es buscar un sistema que haga que los impuestos sean justos y razonables, que se paguen y no se escaqueen, y sobre todo, que no desincentiven la creación de valor. Porque si nos pasamos, los que generan valor, los que tienen buenas ideas, los que se arriesgan y los que son buenos poniéndolas en práctica se quedarían tranquilamente en su casa descansando, y eso tampoco es deseable, digo yo.

      Dentro de esas limitaciones y restricciones, mi apuesta es por los sistemas de renta básica incondicional. Lo es no porque yo tenga ningún tipo de programa ni de agenda – que no la tengo – sino porque veo que empieza a conciliar el interés de multiples opciones diferentes, tanto de la izquierda tradicional (con la idea de aliviar la pobreza) como del neoliberalismo (con la de simplificar el reparto de ayudas y el papel del estado). Pero es simplemente una opinión de alguien que intenta leer mucho sobre el tema, nada más…

      • JOSE ANTONIO GAES - 21 junio 2017 - 12:54

        Me resulta muy difícil admitir sin más matizaciones que el 1% de la población mundial posea el 99% de los recursos.

        En cuanto al sistema de reparto, si te refieres a las políticas fiscales, estoy de acuerdo contigo y resulta esclarecedor que este periodo de incremento de la desigualdad coincida con el incremento de la intervención política para reducirla. No veo cómo un infierno fiscal global podría suponer un cambio para mejor.

        Si te refieres al sistema productivo como un todo, no me parece justo juzgarlo en base a este criterio. En lo que no debería de haber dudas es en que mas gente vive mas años con sus necesidades mejor cubiertas que nunca antes en la historia de la humanidad, y no dejo de preguntarme si esto podría haber sido posible con un sistema que, llegados a este punto, ofreciese unos resultados significativamente menos desiguales.

        La renta básica universal me parece más la tecla “Esc”, que una solución al problema que se plantea. Al menos en tanto en cuanto no se plantee también como posible solución gestionar la aceleración del proceso tecnológico, o sea, adaptarlo al ritmo que mas nos convenga. Así tendremos al menos claros los dos extremos del asunto.

        • Enrique Dans - 21 junio 2017 - 13:17

          Por eso te lo he enlazado con un artículo de The Guardian que discute esa afirmación… ;-)

  • #026
    Felipe de Vega - 20 junio 2017 - 16:18

    Una vez más se confunde el rábano con las hojas. En todo caso serán los dueños de los robots quien se beneficien de su productividad y no repartan la riqueza.., y menos si el producto es USA y el consumidor español, nigeriano o cubano….

    Primero: No es un problema de la tecnología, es un asunto político

    El título de su artículo y las conclusiones ahondan en la tesis idea machacona repetida en este blog sobre revolución mercado tecnológico y la consabida creación de otro tipos de trabajos. El falso mensaje nos lo quiere colar como esperanzador, pero la realidad que vivimos es un país de servicios ( de los que aportan mano de obra y no brain), y la burbuja de cristal dansaica (aka mundo de la piruleta) otra….
    Aplique algo de sustancia al análisis de la situación. ¿Le suena la teoría de los campos de inflexión? No es nueva años 70.. Ya entonces, se sabía que un equilibrio poco estable, si se supera un punto crítico que se retroaliementa y cae en otro estado que desemboca en un hundimiento del sistema o cambio profundo y recuperar el estado de equilibrio es prácticamente imposible. ( i.e. caída de la URSS, cambio de sistema en China, si me apura joder a los accionistas del Popular)
    Segundo Aceptando su futurible en la dialéctica, ¿Cuál es su solución?
    Ahora el problema es un nasciturus, y por tanto se podrán tomar medidas
    o somos tan inútiles que no podemos hacer nada

    ¿Pero realmente estamos ahí? La demostración y los datos se lo dejo al experto articulista, que como hasta ahora, lanza la piedra, pero no aporta datos mensurables que nos de detalles con datos macro (como los expuestos por algún comentarista) y por favor refrene su forma “cuartomilenista” en los artículos, y pruebe la “idea de que los robots nos quitan el trabajo” y proponga en “su caso medidas paliativas pausibles” que no nos recuerden una película de serie b de Zombies.

    Tercero: Pruebe su tésis con datos irrefutables.
    No por repetir un tema mil veces se convierte en verdad. Por mucho que
    que hagas “ping google” puede que el problema esté en su ordenador o ISP,
    y no en google… Me capta…

    Tercero : Propón medidas serias
    Aceptando su futurible en la dialéctica, ¿Cuál es su solución?
    ¿La renta RBU podemita? Vaya ahora va a ser cierto que los extremos se tocan…
    Ahora el problema es un nasciturus, y por tanto estamos a tiempo de promover medidas serias y meditadas, o somos tan brainless que no podemos hacer nada o no se nos ocurren….si alguno no las pone en wired. Que cruz señor !!!

    • Enrique Dans - 20 junio 2017 - 16:44

      Con esos modos, aquí, no vas a llegar muy lejos. A mí, ni tú ni nadie me dice lo que tengo que escribir ni como escribirlo. Si no te gusta lo que escribo, escríbelo y publícalo tú mismo. Estoy hasta las narices de personajes como tú con tonillo de estar “más allá del bien y el mal” que, desde una supuesta atalaya, me miran despectivamente y me dicen que lo que escribo está mal por esto, esto y aquello, pero luego no hacen ni el huevo por aportar nada, y peor, menosprecian con una especie de superioridad moral que no se pueden creer ni ellos, ni su abuelita (que seguramente sería una gran mujer, les querría mucho y hablaría muy bien de ellos). Mira, ni primero, ni segundo, ni tercero: si quieres decirle a alguien lo que tiene que hacer, prueba con tus hijos si es que los tienes, pero a mí, me dejas tranquilo, que tengo una edad y unos estudios. Esas ínfulas de superioridad, en mi propia casa, no se las permito ni a ti ni a nadie. Si yo decido quedarme en la divulgación como forma de mantenerme preparado para mis clases, es mi problema, y es una opción perfectamente respetable: nadie, ni mucho menos tú, me va a “obligar” a probar ninguna tesis. ¿Y si no lo hago, qué? ¿Me vas a seguir menospreciando? Big deal. ¿Me vas a dejar de leer? Even worse. Ya ves lo que me preocupa tu opinión expresada en esos términos. O los cambias, o te vas con la música a otra parte. Ni “piruletas”, ni tachones, ni tonterías, ni terminar con retóricos “qué cruz señor” como si para ti fuese “muy cansado” bajarte aquí a departir con pobres mortales, ¿vale? Si no te gusta como escribo o la compañía en mi página, ya sabes, te vas a leer a otro sitio, que no obligo a nadie a leerme. Tonterías las justas y las que te permitan otros en sus respectivas casas…

      • José Enrique - 20 junio 2017 - 23:23

        Hombre… lo de las formas “cuartomilenistas” tiene su gracia. A mí no se me había ocurrido…

        Un poco sí… pero es más estilo que otra cosa.

        ;-)

      • Mauricio - 21 junio 2017 - 00:59

        Comparto el hecho de que las formas utilizadas por Felipe de Vega no son las más adecuadas. Me parece, en todo caso, que el tema de los puntos de inflexión al que él hace referencia no debería dejárselo de lado. Ahora mismo hay en El País un artículo al respecto referido al cambio climático.

        En el pasado la tecnología ha abierto nuevas perspectivas laborales a unos trabajadores cada vez más capacitados. Sin embargo, el hipotético problema que podría darse en la actualidad es que progresivamente los niveles de capacitación requeridos para la mayoría de empleos estén cada vez más lejos de las posibilidades reales de aprendizaje de la mayoría de seres humanos. Este sería el punto de inflexión a partir del cual el desempleo empezaría a crecer de manera acelerada, ya que solo los robots y una minoría ultracapacitada estarían a cargo de buena parte del mundo laboral.

        En este contexto, la renta básica universal sería probablemente la única solución posible para la mayoría de gente. El mundo, seguramente, terminaría dominado por unos pocos empresarios, que ya no serían solamente dueños del capital sino también de la mayor parte del conocimiento.

    • Pablo Martínez-Almeida - 20 junio 2017 - 18:26

      Qué manía con tachar la renta básica universal de idea podemita.
      Se trata de un concepto que lleva muchos años en discusión entre economistas y que mucha gente en las antípodas de Podemos está considerando como una posible solución llegado un momento (un par de ejemplos). A mí personalmente no me parece ninguna barbaridad.

      • Gorki - 20 junio 2017 - 21:06

        Yo, que no tengo nada en contra de lo podemitas, peroi tampoco nada a favor, simplemente me parece una opción política tan respetable como cualquier otra que elija la vía democrática. También estoy a favor de la Renta Básica Universal, pienso que podíamos empezar por una cantidad baja, que no afectara gravemente al presupuesto, (Al fin y al cabo las ayudas sociales de una forma u otra ya la reciben muchos ciudadanos de todas formas y con esto se les restaría) y ver que pasa con eso, y si no hay efectos contraproducentes posibles como el fomento de los vagos, o cosas por el estilo, irla aumentando poco a poco en función de las posibilidades económicas como se hace por ejemplo con el sueldo mínimo interprofesional..

  • #032
    Pablo Martínez-Almeida - 20 junio 2017 - 16:20

    Eric Schmidt en 2012:
    “The core problem we have going forward, since I think we’re supposed to talk bout the future, is that you have two forces that are going to govern much of what’s going to happen in the future. The first is globalization, which we’re not going to repeal. And the second one is automation, which we’re not going to repeal. And if you look, these problems are ultimately cast in political systems in the west, and I think eventually globally, as jobs problems. And the solution to jobs problems, in my view, is education, right, education at many levels, and many different ways, which we can discuss.

    I don’t see another solution to this.”

    Vídeo; transcripción.

  • #033
    Victor - 20 junio 2017 - 16:30

    Interesante el articulo, aplicable a tareas repetitivas, automatizare y de alto valor añadido. No obstante hay sectores como la HOSTELERIA donde encontrar trabajadores es muy difícil por 2 motivos. Generar EXPERIENCIAS de cliente, requiere de inteligencia emocional y alta conocimiento del sector. El Segundo motivo, es que el contacto humano es la clave diferencial en el servicio. Entre un dispensador de hamburguesas y un camarero que te hace sentir que eres importante, excelente y te atiende de forma exquisita hay muchas diferencias. ¿Crees que podremos automatizar trabajos artesanos como el servicio
    de hostelería?

    • Enrique Dans - 20 junio 2017 - 16:34

      ¿Podremos? Sin duda. ¿Querremos? No está tan claro. Pero habrá que ver quién quiere trabajar de camarero, y quién, en el futuro, podrá pagar a un ser humano que esté dispuesto a hacerlo. Si el trabajo sigue siendo lo que es ahora, una rutina alienante y, además, mal pagada, me temo que será difícil convencer a muchas personas para que lo desempeñen, y muchos restaurantes se convertirán en autoservicios o en cadenas servidas por robots. Pero si se redefine en forma de experiencia, y el camarero es una persona capaz de hacerte recomendaciones buenas, de explicarte los platos mejor que un texto o una locución, y se convierte en un elemento importante del disfrute de la comida en lugar de ser simplemente el que la transporta a la mesa del cliente, es posible que haya personas que quieran ese trabajo, y que cobren razonablemente bien por ello…

      • Victor - 20 junio 2017 - 16:44

        Estoy de acuerdo contigo y hago 2 puntualizaciones.
        1- No es lo mismo ser camarero que transportista de platos. El primero es un gran profesional, que cobra mas que los empleados de banca, que genera experiencias irrepetibles en el cliente y que sube el ticket medio de las mesas. De estos no encuentras.. El Segundo solo lleva platos del punto A al B y cobra un tercio del primero… de estos segundos siempre ha sobrado gente.
        2- Cierto es que es fisicamente agotadora y los horarios son inversos a otros trabajos y no todos quieren trabajar en fin de semana.
        Gracias por tu contribución.

    • Pepe Pérez - 20 junio 2017 - 20:28

      Lo de la hostelería cada vez es más pésimo y patético.

      Ahora que llegan los calores me siento atraido por las terrazas. Pues resulta que resulta muy difíci, salvo excepciones, ser atendido un tiempo razonable. Te sientas y esperas eternamente a ver si se te acerca alguien. Mientras tanto ves mesas de alrededor llenas de porquería que nadie recoge y limpia. Pasan veinte minutos y te levantas y te vas a otra parte a ver si hay un poco más de suerte. No pretendo que me hagan la pelota, que me hagan sentir como un rey ni nada parecido. Sólo que me atiendan en un tiempo razonable. A veces te ven y da igual, se la suda y no es que anden sobrados de trabajo precisamente. Se han gastado un dineral en una terraza bastante resultona y no la saben exprimier. Si el café llega caliente ya es la bomba.

      Claro que como alguien ha dicho por ahí si pagas con cacahuetes contratas monos. A veces da la sensación de que quien regenta el local es el simio mayor del árbol. Es bastante habitual que pague sobreprecios por un café de más del treinta por cineto, sólo por el hecho de que dan un servicio decente, nada de lujos, y porque a los otros resulta muy difícil regresar una vez que se han padecido. Y eso que somos un país turístico y de servicios.

      Para lo que hay que soportar en algunos lugares mucho mejor una máquina de monedas.

  • #038
    JJ - 20 junio 2017 - 17:13

    Una entrada super interesante, y un debate muy enriquecedor donde todos los comentarios (exceptuando alguno descalificativo) llevan a la reflexión.

    Por mi parte soy partidario de la tecnología hasta el infinito siempre y cuando no perdamos el alma en el camino. Y soy optimista.

    Ahora el problema que viene es el paro masivo (en los países que son líderes tecnológicos esto ocurrirá un poco mas tarde). Y creo que la solución es, a corto plazo, una renta básica garantizada. Pero a mediano plazo habrá que pensar en ideas como el cooperativismo; que todos podamos formar parte, como accionistas, de las empresas. Y que el poder económico comience a ser distribuido, paulatinamente, entre todos los seres humanos.

    No me refiero, en ningún caso, a una “revolución” ni a “tomar el cielo por asalto”, sino a aplicar conceptos que ya se conocen a la hora de distribuir mejor la riqueza, pero no como dádivas sino con la exigencia de una participación responsable y no exenta de todo riesgo.

    • Pablo Martínez-Almeida - 20 junio 2017 - 19:38

      El crecimiento del paro no tiene por qué llegar más tarde a los líderes tecnológicos. Por ejemplo, los coches autónomos podrían dar lugar a un aumento del desempleo por redundancia de ciertas profesiones. Si por cuestiones de calidad de infraestructuras, normativa o peso de lobbies este tipo de tecnología se aplica primero en países avanzados el desempleo crecería antes allí. Otra cuestión es que los líderes tecnológicos estén más preparados para lidiar con el problema.

      No me cabe duda de que la automatización creciente de tareas realizadas previamente por humanos debe llevar a un aumento del porcentaje de riqueza atribuible al capital. Y a un aumento del desempleo muy importante de no crearse nuevos empleos que contrarresten aquellos perdidos por la sustitución hombre-máquina/software.

      Incluso, para aquellas tareas que las máquinas no puedan realizar, la competencia entre trabajadores haría caer a un mínimo los salarios. Una alternativa para los trabajadores sería mudarse a lugares con niveles más bajos de desempleo, pero las políticas proteccionistas y las diferencias culturales (idiomas principalmente) lo haría impracticable para la mayoría. Y no olvidemos que la tecnología llegará a todas partes tarde o temprano.

      La renta básica sería una posible solución. Lo que no acabo de ver es proponerla como solución a corto plazo y luego saltar a una solución cooperativista. Proveer una renta básica a una parte importante de la población tendría un coste muy alto. Para hacerse realidad sería seguramente preciso algún tipo de avance significativo en la generación y almacenamiento de energía, y esto puede llevar tiempo.

      Por otra parte la solución cooperativista a medio plazo, ¿cómo se pondría en marcha? ¿Expropiación a los accionistas? ¿El estado toma una participación del capital para financiar la renta básica? En todo caso parece que implicaría una confiscación inicial o limitación a la propiedad.

      • JJ - 21 junio 2017 - 00:17

        Me refiero a cooperativismo de iniciativa privada y con apoyo del estado. Nada de expropiaciones ni confiscación.

        Hay que crear emprendedores cooperativistas que puedan organizar una empresa cooperativa, que pueda aspirar a mucho y llegar a ser mediana, grande o muy grande. Hace falta gente emprendedora con ese tipo de ambición que tampoco ha de ser puramente altruista. ¿Cómo se consigue esto? No lo sé. Hay que comenzar por planteárselo, pero tampoco es una idea muy rara.
        Hay mucha gente preparada, con talento, ganas de trabajar y desocupada. Hay que organizarla (en ese sentido las Apps dan bastante juego) y ponerla a trabajar.

        En cuanto al paro en los países mas desarrollados creo que llegará mas tarde por dos razones: son ellos los que van creando mas puestos de trabajo relacionados con las nuevas tecnologías. Y son mas ricos que el resto, pueden permitirse el lujo de subvencionar trabajadores innecesarios, y creo que lo harán durante un tiempo directa o indirectamente.

        • Pablo Martínez-Almeida - 21 junio 2017 - 08:45

          Entiendo, aunque no acabo de comprarte la idea. Los emprendedores con ideas y capacidad de ejecución, como ahora, tendrán oportunidad de hacer crecer sus proyectos apoyándose en financiación de otros y formarán sus equipos de acuerdo a lo que necesiten. No creo que sea esta una labor que pueda desempeñar adecuadamente un estado. ¿Cómo organiza a la gente de forma que trabajen efectivamente? ¿Cómo va a discriminar a quién dar dinero?

          Por otra parte, en lo que respecta a las apps, creo que irán perdiendo relevancia con la llegada de la inteligencia artificial. Tal como lo veo, vamos hacia un nuevo modelo en el que los asistentes virtuales suministrarán la información que necesitemos. Para ello harían uso de aplicaciones y otros recursos, pero estos serían en su mayor parte invisibles para el usuario,. La búsqueda de la mejor solución para el usuario por parte de la IA tendría unas consecuencias tremendas para el negocio de apps. Por ejemplo:
          – La competencia sería mucho más dura. Esto debería conducir a una deseable meritocracia que habría que vigilar.
          – Los modelos basados en publicidad se vienen abajo si las aplicaciones corren por detrás. Los desarrolladores deberán buscar fórmulas alternativas de monetización en un escenario en el que los dueños de la IA tienen la sartén por el mango.

          • JJ - 21 junio 2017 - 20:35

            Pablo, te he respondido en el comentario 053.

  • #043
    Daniel Terán - 20 junio 2017 - 17:21

    Me parece un tema con una incertidumbre total. Sería incapaz de aventurar si todo va a a seguir igual (el número trabajadores aumentando a pesar de los avances tecnológicos), si las máquinas nos van a liberar del trabajo y vamos a vivir de maravilla o, si lo van a hacer, pero no va a llegar el sustento para todos.

    A todo esto, la población mundial sigue aumentando, lo que no veo que facilite el escenario. Sí, ya sé que siempre ha aumentado, ¿pero hasta qué punto puede hacerlo? Ni idea.

    • Gorki - 20 junio 2017 - 18:21

      Me identifico con tu postura- ¿Certidumbres de lo que pueda pasar en el futuro? – Ninguna.

      Pudiera ser, (y a ella me agarro sin ninguna certidumbre), que la robotizacion eliminara puestos de trabajo, que se destinaran a trabajos que hoy no se realizan, Hay extensos espacios en sanidad, educacion y ocio por llenar, y asi como en el reciclado y restauracion de la naturaleza.

      Pero pudiera ser, como dicen los agoreros, que los robot quedaran en manos de unos pocos y que la riqueza que produjeran, se la repartieran entre ellos. dejando a los demás ayunos no solo de trabajo que realizar, sino de los bienes producidos. pero en este caso yo me pregunto ¿Tiene sentido que un señor produzca muchos bienes, (por ejemplo cafeteras), con robots, si no tiene un mercado donde venderlos? – Yo no se lo encuentro

      Habrá que esperar atentos a ver como esto se desenvuelve. Todos los augurios que yo leo colocan la frontera, entre 2020 y 2030. Así que en 5 años tiene que aparecer síntomas claros de por donde va la cosa.

      • José Enrique - 20 junio 2017 - 23:41

        Te falta encajar el concepto cortoplacista de fabricar muchas cafeteras en muy poco tiempo y a muy bajo coste.

        La ausencia de mercado es algo que no preocupa a los que avanzan ahora a toda velocidad.

        Preocupa a los que hasta ahora no han hecho nada, que tendrás que seguir pagando sueldos para satisfacer a ese inexistente mercado que planteas.

      • Goomer - 21 junio 2017 - 03:05

        Pero a ver, los robots los fabrican empresas, ¿no? ¿por qué van a quedar en manos de unos pocos? Lo que nos dice la lógica es que se irán extendiendo cada vez más, en el entorno industrial, de servicios, y en el hogar. Que por cierto, creo que sería mejor encontrar otra palabra, porque tecnología que aumenta la eficiencia y disminuye los puestos de trabajo necesarios es tanto un tractor, como un procesador de textos, como un bot, una roomba, o como un robot industrial, que no es lo que la mayoría de la gente piensa cuando le hablas de un robot.

        Siempre que sale este tema echo en falta que continuéis el análisis. Empresas que fabrican más, mejor y más barato. En lugar de saltar a que esas empresas se harán ricas a costa de empobrecer a la humanidad, pensemos en qué pasará con el precio de los productos como digo siempre. Bajará, las más adelantadas ganarán mucho dinero, pero una vez que todas se vayan automatizando por igual, los márgenes quedarán parecidos a la actualidad por haber competencia. Recapitulemos, tenemos productos más baratos, empresas ganando los mismos márgenes, y algunos trabajadores que tendrán que cambiar de sector a cambio de que al resto de consumidores todo les salga más barato. A lo que parece que vamos es que cada vez hará falta menos dinero para vivir, porque todo costará menos producirse.

        Hay muchos trabajos que tardarán mucho tiempo en automatizarse, y como decía alguien el otro día igual lo que vemos venir en esos 5 años que dice Gorki es que hay gente que cuelga sus diplomas para ser fontanero o electricista o mecánico, o peluquero. Evidentemente nadie sabe qué va a pasar, y el juego de pensar por adelantado tiene su gracia, y su utilidad, pero no pensemos que cualquier escenario que se nos ocurra es el que acabará pasando.

        Como dice Enrique la tecnología no va a parar, así que centrémonos todos en intentar sacar el máximo provecho de estos cambios tecnológicos y tener gente muy formada para donde esto nos lleve. Puedo aceptar una crítica por ser tecnooptimista, pero no caigamos tampoco en este tecnopesimismo. Lo que hay al final del túnel en cualquier caso es un mundo de máquinas trabajando para nosotros. Cómo lleguemos a ese destino está por ver, y por vivir los que tengamos la suerte :)

        • Garepubaro - 22 junio 2017 - 02:04

          Te explicaré un secreto, porque las Google, Microsoft, Facebook y similar ganan tanto dinero ? porque con unos pocos empleados y activos en algún punto de EEUU dan servicio a miles de millones de personas de todo el globo … pues bien, lo que viene es la IA la optimización de estas empresas, otro giro de tuerca y alguna nueva, cuya intención es mejorar en gastos, y mejorar beneficios

  • #048
    Pepe Pérez - 20 junio 2017 - 19:30

    https://cosasdejordi.files.wordpress.com/2012/08/sudor2.jpg

    ¿Volveremos al paraíso o nos abrirán definitivamente las puertas del infierno?

  • #049
    Alberto Depiedra - 20 junio 2017 - 19:51

    ¿Conoces algún estudio serio sobre el impacto climático de la robotización? Las personas somos muy eficientes desde un punto de vista de uso de la energía, en especial en las tareas intensivas en conocimiento. Si no conseguimos exigir que la automatización utilice sólo fuentes renovables, el proceso que adecuadamente describes puede ser la puntilla para la biología del planeta.

  • #050
    Pepe Pérez - 20 junio 2017 - 21:03

    Todos sabemos que cada vez más en los sectores tradicionales hasta ahora válidos poco queda que rascar. Sin embargo muchos somos los que andamos medio perdidos en el camino a segur en cuestiones formativas, tendentes a lograr un foturo más o menos prometedor. Es algo que he preguntado en varias ocasiones en diversos lugares, pero nunca he recibido respuestas claras. Ciertas vaguedades nada concretas que no me han conducido a ninguna parte. Quizá sea que soy demasiado torpe y no se cazarlas al vuelo.

    No se si esto se ha tratado ya en el blog. Si es así agradecería un enlace, pues soy relativamente nuevo por aquí. Si no es así quizá pueda ser una idea para un próximo artículo. Intenaré ponerle un título.

    ¿QUÉ HAGO CON UN NIÑO DE 12 AÑOS?

    Supongamos que soy el padre y que ando un tanto perdido respecto a su formación. Me dirás que ya voy un poco tarde, pero no doy para más. No se por donde empezar. Intento buscar para él una formación paralela al sistema educativo oficial. Algo así como las clases de Judo o de idiomas. Que vaya orientado a la formación en nuevas tecnologías, para que más adelente si es posible le sirva como modo de ganarse la vida y si no puede ser que al menos no sea un analfabeto tecnológico como su padre, usuario de nuevas tecnologías, pero sólo hasta ahí. Que se defiende con ellas mejor que otros, pero que en asuntos técnicos deja mucho que desear.

    ¿Donde encuentro la ayuda de un tercero que le introduzca en ese mundo y que no suponga una pérdida de tiempo y recursos? Y que pueda pagar.

    Para que en la medida de lo posible no termine siendo un cobrador más de renta básica y un borrico tecnológico como su padre.

    • Susana - 21 junio 2017 - 10:27

      Muy buenos días, Pepe y demás contertulios. Quizá el post que publiqué en al blog de Asus, dirigido a jóvenes ‘millennials’, te pueda servir de orientación: http://asusblog.es/millenial-world/pasos-esenciales-quitarle-puesto-trabajo-robot/
      ¡Saludos digitales!

      • Pepe Pérez - 21 junio 2017 - 18:39

        Gracias.

    • Carlos Quintero - 21 junio 2017 - 17:23

      Te iba escribir un decálogo pero el post de Susana está muy bien. Yo añadiría un decimotercer elemento: aprender programación, pero mejor de algo que sea “cool”, para que no resulte aburrido: programación de apps para móviles, o juegos, o mejor aún, combinándolo con hardware (Arduino).

      He entrevistado a distintas personas de distintas edades (desde universitarios a personas maduras) para contratación/subcontratación en la empresa para la que trabajo:

      – Lo que no busco: un título universitario. Mi empresa lo exige, pero para mí es una “commodity”. Cualquier día las empresas dejarán de pedirlo.
      – Lo que busco: alguien que venga con su portátil bajo el brazo y me enseñe con entusiasmo las aplicaciones que ha hecho, los foros en los que participa, los blogs que lee, los eventos a los que asiste, su perfil en GitHub, etc. En una palabra: PASIÓN. Lamentablemente nadie viene con eso…

      Respecto al coste, good news: en internet hay recursos gratuitos y legales para formarte como desees: libros, artículos, vídeos, blogs, ejemplos, foros, documentación, herramientas, etc. Y bola extra: mejor en inglés, para aprender el idioma al menos a nivel de lectura, escritura y comprensión oral.

      Luego hay otras habilidades mencionadas en el post de Susana: escritura, comunicación (presentaciones, hablar en público, etc.), trabajo en equipo, organización de un proyecto (y un proyecto es cualquier cosa que tenga tareas), experimentación, curiosidad, aprendizaje continuo, etc.

      • José Enrique - 21 junio 2017 - 23:30

        Pues a mí me parece una gilipoyez espectacular el tal “dodecálogo” ese… al nivel de la “Guía para acabar con el acné” que salió en la SuperPop allá por 1991…

        Trata a la chavalada como si fueran idiotas… ¿no te das cuenta que cualquier bot escrito en Java sería capaz de escoger candidatos mucho mejor que tú en la mitad de tiempo, a coste prácticamente 0 y trabajando 24 horas al día 365 días al año sólo con la información que le suministran los propios candidatos..? por falsa que esta sea.

        JiJiJi… |modo=”ironía” value=”off”|

        • Susana - 22 junio 2017 - 12:42

          José, no es preciso utilizar ese lenguaje para demostrar tu desacuerdo con un decálogo que escribí con entusiasmo, preocupación y buen humor, aun sabiendo lo mal que lo está pasando la juventud para acceder al mercado laboral. En ningún momento he considerado que el público al que está dirigido el artículo está compuesto por chicos y chicas idiotas; mi intención al escribirlo era ayudarlos y conseguir que no se aburrieran al leerlo.

  • #056
    Pedro Trillo - 21 junio 2017 - 09:44

    La tremenda paradoja que se nos avecina con los próximos y grandes procesos de automatización (llámese machine learning y AI), nos hace preguntarnos si no venimos de un periodo industrial caduco que lo que nos ha hecho es transformarnos en autómatas, estamos criticando al robot, pero no nos damos cuenta que nosotros ya eramos robots, que habiamos perdido nuestra identidad, la belleza de la digitalización no está en un cacharro o un software digital, radica en la posibilidad humanista de replantearnos que quizá recoger tierra con cucharillas de té y pagar tu alquiler mensual, no significaba un gran avance, replantear el trabajo hacia un camino de realización es el gran reto digital , quizá por el camino nos muramos de hambre pero el sacrificio siempre habrá merecido la pena, sinceramente no creo que nos vaya a ir tan mal, si que habrá una gran crisis y unos años de reajuste duros debido a los fallos en los procesos de educación que preparan las próximas generaciones, a partir de entonces el trabajo tendrá un sentido humanista en lugar un ingreso económico cortoplacista, aquí ganaremos todos.

  • #057
    Rodrigo - 21 junio 2017 - 14:45

    Comparto el enfoque general del artículo pero hay un punto que no. Y ya que se parte de economistas y así como al Escuela de Austria puso en absurdo y demolió la teoría general de Keynes sobre la creación de trabajo y la multiplicación cuantitativa del dinero, también utilizando esta base y marco conceptual Austríaco la creación cuantitativa del reemplazo de una tecnología (hombre) por otra (robots) puede generar una hiperdesocupación igual que la multiplicación cuantitativa del dinero genera hiperinflación, no tiende a un equilibrio entre oferta y demanda y el dilema a resolver es creo yo ese: si, la tecnología humana es ineficiente en muchos procesos económicos y productivos, si, se destruye empleo y se crean otros pero, y es aquí el dilema, no con la misma rapidez, ni con la misma cantidad y sobre todo, con el mismo nivel de ingreso por que, como abunda la mano de obra desocupada que además debe “reeducarse”, es por ende y por definición de abundancia, barata y de bajo coste, por más que la tecnología tienda a abaratar la producción, no se verifica en ninguna economía que el precio final de cualquier producto o servicio robotizado, sea elástico a la baja, más bien se verifica todo lo contrario. El ejemplo de todo esto, es el abaratamiento de coste que significa internet o el uso intensivo de tecnología en productos que consumimos hoy y su precio final sigue siendo, el mismo a cuando se producía con tecnología obsoleta o incluso ante alguna modificación menor (no una cambio disruptivo o que genere un valor real y concreto) de un nuevo modelo o servicio, el precio sube, no baja. Por supuesto que en varios servicios y productos, si se verificó cambio de precio final a la baja y una mejora sustancial entre oferta y demanda que amplió los volúmenes productivos, pero no confirman una regla. el dilema sigue siendo la velocidad entre destrucción y creación de empleo. La renta básica universal es para mi tomar a Keynes sin decirlo, tal vez por pudor y como mal menor., y aplicarlo con un concepto políticamente correcto, pero no se modifica la base conceptual: se utiliza o se crea dinero sin creación de valor, trabajo o producción como contraparte, es creación cuantitativa artificial, en menor grado, es cierto y hasta un poco más sostenible, pero creación de dinero cuantitativa al fin. Si, no tengo una idea que aporte uns solución, sólo un punto de vista.

  • #058
    JJ - 21 junio 2017 - 15:47

    Estoy de acuerdo en que el estado no debe ser necesariamente el que financie, pero sí el que regule y facilite la labor de los emprendedores cooperativistas.

    La entrada de hoy en el Blog habla de Uber, todavía no la he leído pero se me ocurre como ejemplo. Uber es una gran idea, detecta que hay millones de automóviles infrautilizados, que hay millones de personas dueñas de esos vehículos sin trabajo, y que hay demanda de transporte. Entonces, mediante una App organiza eso y pone a mucha gente a trabajar con sus propios medios. Genial. Pero luego aparece la competencia a Uber, ya hay muchas empresas locales o globales que la imitan. Muy bien. Lo mismo puede hacer una cooperativa, pero sin que exista ese intermediario que se lleva un porcentaje muy importante.

    Sobre la IA, sí, reemplazará muchas cosas, pero no se cargará de un plumazo las Apps. Además, todo el mundo terminara por acceder a la IA, todos podremos disponer de ella…

    Es cierto que no sabemos, a ciertos niveles, hasta donde se llegará (o se ha llegado). No es lo mismo el potencial de la IA en un ordenador personal que en un clúster o un superordenador. Pero bueno, la potencia informática, si no se puede comprar se puede alquilar si hace falta. Y estos servicios, con la IA supongo que mejorarán y se abaratarán al ser mas demandados.

    El artículo que enlazas es muy interesante y el tema muy complejo. Lo cierto es que Google (me refiero en concreto al buscador), por ejemplo, ya se ve perjudicado por las Apps. La gente mayoritariamente se conecta desde smartphones (las tablets se venden poco, y los ordenadores se usan mucho menos que antes) pero puede ser que esto sea pasajero. Lógicamente, desde el móvil, es mas práctico usar las Apps que acudir a Google. Luego, están los fenómenos de las redes sociales y luego WhatsApp, y no sabemos lo que vendrá, pero seguro que llegará algo mejor o mas interesante. Google pierde accesos al buscador, pero rentabiliza porque controla las Apps, que sí tienen publicidad. ¿Que pasará con los asistentes personales corriendo las aplicaciones por detrás? No se sabe, pero primero los asistentes tienen que tener éxito, generalizarse, y está por verse.

    Quizás, la próxima generación se canse, por ejemplo, de las pequeñas pantallas de los smarphones, y volvamos a usar pantallas mas grandes, que también volvería a cambiar muchas cosas. En ese sentido me imagino una pantalla plana, transportable, sin ordenador, sino a la que le acoples el smart y la uses como tablet de 10, 12, 14 pulgadas (sigo con mentalidad de pantallas que creo imprescindibles pero mi padre, con 87 años, solo usa Google por voz desde su Samsung)…

    Lo único que no entiendo en tu comentario es lo de la meritocracia. Un saludo.

    • Pablo Martínez-Almeida - 22 junio 2017 - 19:28

      No digo que las apps vayan a desaparecer, sino que la existencia de asistentes inteligentes llevará a que se oculten al usuario.

      Todas las grandes, sin excepción, están trabajando en sus propios asistentes. A mi entender, y esa es la tesis de mi artículo, porque consideran clave para competir estas herramientas.

      La capacidad de monetizar vía publicidad las apps se reduce mucho para los desarrolladores si aquellas corren por detrás. Menos oportunidades para capturar los ojos del usuario y más control para el dueño de la IA.

      Sobre la meritocracia:
      Planteo un escenario en el que la IA se encargaría de dar respuesta a las peticiones del usuario final, sin que este tenga que dedicar tiempo a buscar apps, instalarlas, probarlas, etc. En este modelo la IA decide qué aplicación es mejor para resolver la demanda del usuario. Ello debería llevar a una competencia entre apps basada más en lo eficaces que resultan que en la capacidad de marketing o financiera del desarrollador para promocionarlas.

      Con respecto a Google:
      Si se convierte en el proveedor de referencia de servicios de búsqueda para los bots de IA (organizando la información y preparándola), podrá mantener parte de su relevancia y valor. De lo contrario lo pasará muy mal. En todo caso, aún si lo consigue, la dificultad puede estar en cómo ganar dinero (o como ganar tanto como hasta ahora). Para ello Google quiere ser el líder, no solo organizando la información, sino en IA.

      Por otra parte puede haber una oportunidad de negocio en el desarrollo de algoritmos específicos para incluir como add-ons o paquetes en nuestras IAs personales o corporativas. Eso tendería a desaparecer con el desarrollo de IAs generalistas más potentes.

      Por último, habría que ver cómo afectaría al mundo un escenario de IA sin dueño.. Un tema a explorar.

      Me alegra que te haya parecido interesante el artículo.

      • JJ - 23 junio 2017 - 00:06

        Creo que el componente visual siempre existirá. Somos seres visuales, nos gusta ver, mirar. Otra cosa es la mala, la pésima publicidad que se hace en la red y en la Apps.

        La publicidad es un arte y hay que seducir al consumidor no molestarle ni agobiarle. Un buen anuncio ha de ser una pequeña obra de arte, un placer para la vista y el oído. Y si esto cambia en Internet, el consumo publicitario seguirá existiendo por puro placer (dicho esto, aclaro que tengo bloquedores varios de publicidad en los navegadores).

        Fíjate que en las buenas revistas en papel (algunas todavía resisten) a pocos molesta la publicidad, porque suele ser buena, estética. Por otra parte, las radios también viven de la publicidad. En TV, que cada vez se ve menos, si aparece un buen anuncio te gusta verlo (por ejemplo, hoy he puesto el sonido del de Samsung por escuchar uno de los temas mas hermosos de los Beatles (Across The Universe).

        Sobre Google, creo que son muy inteligentes, aunque ahora están quizás cometiendo errores, pero supongo que están muy a la vanguardia en I.A., que son de los que mas saben del tema y de los que mas pruebas han hecho. Y por eso supongo que sabrán adaptarse. E incluso llegar a ofrecer cosas nuevas e inesperadas.

        Ahora bien, creo que hay muchas empresas tecnológicas muy sobrevaloradas por supuestas expectativas que jamás se cumplirán. Su valor poco tiene que ver con su relación precio-beneficio o con sus fundamentales. Pero hoy las cosas no funcionan así. Alguien promete el oro y el moro en un futuro inmediato y da igual que no sea cierto porque el dinero corre hacia allí y la profecía siempre se cumple (bueno, no siempre, muchas tecnológicas caen a cero o ni siquiera llegan a nacer, pero el que está en el lugar y en el momento preciso lo consigue a lo grande).

        Para mi, hoy son mas vulnerables empresas como Microsoft o Facebook que Google, que seguro sabrá adaptarse e incluso, si es necesario, recuperar sus geniales algoritmos que, según algunos, han ido empeorando. Pero pocas dudas caben de que, a la hora de crearlos, los saben hacer como nadie.

        • Pablo Martínez-Almeida - 24 junio 2017 - 18:29

          Me da que el consumo publicitario por placer es mínimo. De hecho, el que un anuncio sea artístico o divertido no significa que sea más efectivo que otro más pedestre. ¿Cuál es la ratio buen anuncio, entendido como aquel que disfruto, sobre el total de anuncios?

          La publicidad está crecientemente centrada en vender intangibles y aprovecharse de sesgos cognitivos. En un mundo tan competitivo, es la única manera de destacar un producto cada vez más indiferenciado. ¿Cuál es el beneficio que obtenemos los consumidores de consumir publicidad más allá de que sirva de peaje para disfrutar de ciertos servicios? Si la IA nos ayuda a librarnos de sesgos y ahorrarnos dinero y tiempo y alguien es capaz de difundir esa habilidad, el mercado de la publicidad se desplomará.

          Sobre los medios: parece que vamos hacia un modelo dual, con medios de masas financiados por publicidad y contenido de baja calidad y medios más minoritarios con esquemas de pago y contenido del bueno.

          La profecía sobre el valor no se suele cumplir. En el entorno económico actual hay mucho dinero buscando rentabilidades más altas, y por ello puede resultar más fácil conseguir financiación a valoraciones extremas. Sin embargo, luego hay que generar efectivamente el retorno protemido. Eso es muy complicado y la mayor parte se queda en el camino.

          Google hoy por hoy depende de su algoritmo de búsqueda. Si en el futuro, por ejemplo, la búsqueda la realizan agentes de software, el escenario cambia. Google sabe de la importancia de la IA y, efectivamente, está invirtiendo a tope en este sentido. Pero nadie le asegura el éxito. Y en un futuro de IA generalizada no estar entre los líderes puede significar desaparecer. En ciertos mercados nos podemos ir hacia un modelo Highlander: “There can be only one”.

          • JJ - 25 junio 2017 - 15:48

            Pablo, lo de que el consumo publicitario por placer es mínimo no es tan cierto. Depende de como lo mires.

            Tu eliges tu ropa guiado por las marcas, eliges tu coche guiado por las marcas, eliges tu smartphone guiado por las marcas, eliges tu ordenador guiado por las marcas, eliges tu alimentación (lo que compras en el supermercado) guiado por las marcas. Y mientras mas dinero tienes, mas puedes permitirte gratificarte con las marcas.

            Si tu crees que vamos hacia un mundo sin publicidad también crees que vamos hacia un mundo de marcas blancas generalizadas. Y esto no creo que vaya a ocurrir (por lo menos a corto y mediano plazo).

            Publicidad, en términos generales, hay de dos tipos: la que es arte (la de las grandes marcas) y luego está la publicidad basura que, en algunos casos, consigue quedarse en “descriptiva” o “informativa”.

            Así y todo tu análisis me parece muy bueno e interesante. Y nos lleva al fenómeno de los bloqueadores, a analizarlo mas profundamente. Pero en este sentido, podemos comprender que es totalmente normal que la gente esté cada dia mas harta de la publicidad basura y que, si tiene los medios, la bloquee absolutamente.

            Por eso, las grandes agencias de publicidad, los que saben, tienen que empezar a plantearse, y seguramente lo están haciendo, que la publicidad basura mas bien pronto se extinguirá, y hay que reemplazarla por publicidad artística y con valor añadido.

            Todavía existen revistas en papel que solo tienen publicidad de calidad, y esta no solo no molesta sino que resulta atractiva al lector.

            E Internet da para mas. Tu puedes, por ejemplo, poner publicidad en una página de lectura, pero nunca un vídeo o algo que se mueva (quizás un fundido muy lento sería admisible), o colores chillones, etc.

            Luego, hay otro tipo de publicidad que puede tener futuro. La que esponsoriza o patrocina cosas que merezcan la pena (por ejemplo, una App valiosa para los usuarios puede ser esponsorizada por uno o varios patrocinadores, y los usuarios agradecidos y sin nada que objetar mientras este patrocinio no moleste en absoluto ni visualmente ni interrumpiendo la App, etc.). Por ejemplo, imagina que al abrir una App útil y que te gusta aparece un mensaje: “Esta aplicación es posible gracias al patrocinio de ….”. Es un tipo de publicidad que no molesta, que resulta aceptable, que puede proporcionar imagen de benefactor al patrocinador y permitir rentabilidad al patrocinado. En fin, creo que hay fórmulas si se entiende la publicidad de otra manera.

  • #063
    Ventura - 21 junio 2017 - 16:36

    Si la próxima generación quiere utilizar la Inteligencia Artificial para encontrar un empleo, tendrá que empezar a formarse desde ahora. El nivel de conocimientos que exige esta nueva vuelta de tuerca tecnológica es demasiado elevado para confiarlo al auto aprendizaje. Lo cual nos lleva a que debemos incluir en el modelo educativo una asignatura que los capacite. Llámese programación, ciencias de la computación o robótica. Si nuestros hijos desconocen sus fundamentos, serán tan incapaces de encontrar un trabajo mañana como hoy lo es alguien que no sepa navegar en internet.
    Para poder enseñar programación, primero tendremos que formar a unos profesores que, en los mejores casos, se criaron en la revolución de internet. Uno de los países que se han tomado en serio la enseñanza de las ciencias de la computación es Israel.
    http://thinetic.es/2017/06/21/como-prepararse-para-los-empleos-del-futuro/

    • Garepubaro - 22 junio 2017 - 00:49

      Pues claro con la IA surgirán unos nuevos tipos de empresa, como lo que ocurrio con Google, Microsoft, Facebook Instagram etc … una nueva remesa de empreas mas avanzadas, y versiones de estas mismas mas avanzadas, que vendrá a crear puestos de trabajo para aprovisionar ahora si, esta vez si, de trabajo a todo el planeta … mas bien que no …

  • #065
    Joan Tort Arnau - 24 junio 2017 - 11:10

    A mi me gustaria incidir en otro aspecto:
    En el límite , si toda la producción pudiera hacerse eficientemente, digamos con el 15% de la población activa, esto significa sencillamente, que el 100% de la población podria disponer de todo (claro!! el 85% de la población activa, más los jubilados, mas los menores de 18 años, no trabajarían): aquí tenemos un gran problema político, social y económico pero nadie puede decir que esta sociedad seria forzosamente mala… otra cosa es que esto sea compatible con la corrupción, la evasión fiscal y tantos otros asuntos similares que vemos…

    • Krigan - 24 junio 2017 - 17:29

      Claro, por eso veo difícil que llegue a darse un escenario apocalíptico. Los bancarios tal vez desaparezcan, pero los servicios bancarios se siguen prestando, incluso mejor que antes ( ya no tienes que ir a la sucursal, etc).

      Todo depende de cómo nos organicemos como sociedad. El 15% que dices se transforma en un 30% si reducimos la jornada laboral a la mitad. La población activa se reduce si reducimos la edad de jubilación, y por tanto el porcentaje de los que trabajan dentro de la misma también se puede aumentar de esa manera. Etc, etc.

      Pero sobre todo, creo que debemos romper la ligazón entre tener trabajo y tener ingresos, mediante la RBU. Dejemos las cosas bien claras: ningún humano va a poder competir en costes con una máquina (ni siquiera los chinos, China se está robotizando), y esto es algo que nos afecta a todos (en Wall Street están sustituyendo a analistas y traders por máquinas). Es imposible saber cuál será el siguiente trabajo que será sustituido por máquinas.

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