Educación, niños y dispositivos: un poco de sentido común, por favor

IMAGE: akz -123RFUna investigación de la American Academy of Pediatrics afirma que existe una correlación entre el tiempo que pasan los niños utilizando dispositivos como smartphones, tablets u ordenadores, y la cantidad de ocasiones en las que no entregan sus deberes en clase.

Las conclusiones están siendo utilizadas rápidamente por muchos para demonizar el uso de dispositivos electrónicos, convertidos de repente en el nuevo maligno que distrae a los niños, les impide terminar los deberes y les lleva a ser una especie de “idiotas conectados”, en niños con peores notas o con menores posibilidades de éxito futuro. Para muchos padres, la advertencia de la asociación de pediatras supone una llamada de alarma, una necesidad de plantearse un cambio de hábitos, un arma en la lucha para despojar a sus hijos de sus dispositivos y racionar estrictamente el tiempo de uso.

¿La realidad? Que el estudio simplemente viene a decir que los dispositivos son muy atractivos, que los utilizamos muy mal – muchas veces simplemente para “apagar a los niños” y que dejen de molestarnos, que si se permite que los usen durante todo el día obviamente lo harán y eso no es bueno para nadie – niño o no – y que el verdadero problema es, en realidad, que la educación está espantosamente mal definida.

Si definiésemos bien la educación, los dispositivos no serían un enemigo del aprendizaje, sino uno de sus más poderosos aliados, y los deberes serían un anacronismo absurdo, porque el tiempo fuera del colegio estaría destinado a otras actividades que completasen el desarrollo. La idea de “los deberes son lo primero y los dispositivos son para jugar” es profundamente absurda como tal. Los dispositivos son, por un lado, la llave de los contenidos, mucho más de lo que puede serlo un libro de texto. No, el conocimiento ya no está en los libros de texto, que de hecho, deberían desaparecer lo antes posible y dejar que los niños entendiesen que los contenidos viven distribuidos por toda la red y hay que aprender a extraerlos como parte del proceso educativo.

Por otro lado, los dispositivos son una pieza definitoria del entorno en el que los niños van a vivir toda su vida, lo que debería hacer que destinásemos una parte significativa de la educación a que se acostumbrasen a ellos y a extraerles valor, no a empeñarnos en que los consideren una absurda pérdida de tiempo. Y finalmente, los dispositivos permiten acceso a un entorno de relación en el que también resulta fundamental que los niños aprendan a desempeñarse desde pequeños.

En lugar de esto, nos dedicamos a prohibir su uso en los colegios y las aulas, a no utilizarlos para tareas para las que serían ideales, y ahora, a restringirlos por si acaso los niños no hacen sus deberes. Genial. No sé en qué diablos estaba pensando la American Academy of Pediatrics con su absurdo estudio y correlación, pero además de mostrarse como unos completos inadaptados a su tiempo, van a conseguir un montón de efectos perniciosos de cara a la socialización de los niños en su entorno futuro.

Cada día, alguna institución del siglo pasado se empeña en que “las cosas tienen que seguir siendo como antes” y emite un “sabio dictamen” que, basado en una correlación mal interpretada, se dedica a esparcir el “miedo a lo nuevo” y lo considera “la fuente de todos los males de la humanidad”. Por favor, ¿para cuándo un poco de sentido común?

Si tienes hijos, plantéate lo siguiente:

  • Los dispositivos son una parte importante del entorno actual. Cuanto antes aprendan tus hijos a utilizarlos bien y con responsabilidad, a saber solucionar problemas con ellos o en ellos, y a entender cómo y por qué funcionan y qué usos les pueden dar, mejor preparados estarán. Serán menos ignorantes.
  • Los dispositivos dan acceso a infinitas actividades, son brutalmente atractivos y adictivos, y su uso, como todo, tiene que hacerse con sentido común. Tan malo es que un niño no sepa hacer la O con un canuto cuando le pones un dispositivo en las manos, como que esté todas las horas del día con la nariz pegada a una pantalla. Hay otras actividades, son muy importantes, y una parte fundamental de la educación consiste en enseñar a priorizar.
  • Los dispositivos no son un “apaganiños” ni un sustitutivo de la educación. Si tu hijo te molesta, edúcalo, no lo atontes con un juego en un dispositivo como si fuera un dardo tranquilizante.
  • Los dispositivos sirven para acceder a información y para utilizar esa información para consolidar conocimiento. Enseña a tus hijos que los dispositivos no son solo para jugar, sino que pueden – y deben – utilizarlos cuando necesiten saber algo. Enséñales estrategias de búsqueda, a no quedarse siempre con el primer resultado, a verificar las fuentes, a aplicar razonamiento crítico… a pensar en un entorno conectado. Si vivimos en entornos conectados, ¿por qué ese absurdo empeño en mantener desconectada la educación?
  • Los dispositivos son la puerta al entorno social, que hoy en día funciona como conexión permanente, pero enséñales a priorizar, a que no se cae el mundo por no contestar a algo si están en medio de la cena, dando un paseo, manteniendo una conversación o viendo una puesta de sol. Los entornos sociales son complejos y están definiéndose según hablamos: aprender a utilizarlos y a aplicar las prioridades adecuadas es un reto, no solo para los niños, sino también para los adultos. Cuanto antes empiecen a entenderlo los niños, mejor. Si no los educas en ello, te encontrarás con que compartirán cosas que no debían compartir, harán barbaridades y se comportarán como salvajes en la red.
  • Los dispositivos permiten leer libros. Si no ves a tu hijo leer ningún libro, plantéate que los lea en su dispositivo, que es como se leen los libros hoy de manera cómoda y eficiente. Enséñales a pedir libros y comics, a leerlos, a marcar las partes que les han gustado, a compartirlos… a leer con las ventajas que tiene hacerlo en un dispositivo electrónico. No, no se van a quedar ciegos por ello. El papel solo es un anacronismo incómodo, que un niño no se sienta atraído por él no es ningún sacrilegio: mientras lea, que lea en un dispositivo o donde buenamente quiera.
  • Los dispositivos deberían ser un recurso para los niños en el colegio, y los pupitres deberían tener cargador USB. Si el colegio de tus hijos no lo entiende y se empeña en que los niños se sigan educando “como se hacía el siglo pasado”, plantéate cambiarlos de colegio. Si eso no es posible, piensa en cómo vas a completar esa parte fundamental de su educación.
  • Los dispositivos no son perniciosos. Lo que es pernicioso es permitir que un niño se pase todas las horas del día jugando con ellos y tirado en un sofá y sin hablar con nadie. O que priorice la comunicación a través del dispositivo a la comunicación en persona con las personas que le rodean. O que esté tan maleducado que no entienda que cuando va a casa de sus abuelos, no puede ignorarlos completamente y pasar todo el tiempo sumergido en la pantalla. Educar mal a tus hijos, hacer dejación de tu responsabilidad o permitirles que hagan todo lo que les dé la gana es pernicioso. Los dispositivos no lo son, solo son una parte más del entorno. Que por cierto, va a seguir ahí toda su vida. Cuanto antes se familiaricen con él, mejor.

 

Pero sobre todo, antes de interpretar cualquier estudio o cualquier correlación, hazlo con el adecuado sentido crítico. Mientras la educación no se adapte a los tiempos actuales  – y en este momento está espantosamente inadaptada y con unas carencias, además, que parece crecer, no decrecer con el tiempo – veremos todo tipo de correlaciones engañosas: “¡socorro los smartphones distraen a los niños en clase!” Obviamente, mientras no los integres de verdad en el proceso educativo y no eduques en su uso, permitir que en una clase los veinte o treinta niños estén con el smartphone en la mano es una receta para un desastre seguro, con niños que desconectan de la clase y se dedican a otras cosas sin prestar la más mínima atención.

No, las cosas no son tan simples como “smartphones sí, smartphones no”. Las cosas empiezan por “smartphones, por supuesto”, porque son un elemento fundamental del ecosistema en el que hay que educar a los niños, y siguen por “y ya que smartphones sí, adaptemos los métodos para que les extraigan partido, y eduquemos en su uso”. Solo entonces, cuando la transición esté completa (o cuando menos avanzada, porque completa, en realidad, no lo estará nunca), podremos hablar de correlaciones significativas.




This article is also available in English in my Medium page, “Can we have a little common sense about children and smartphones, please?

 

56 comentarios

  • #001
    Jose Antonio Garcia - 25 octubre 2016 - 12:29

    En este artículo un 10 !!!
    Mucha tontería moderna PNL y demás le llaman Foco. Sin entegarse a las seudociencias, hay estudios serios que confirman que incluso tomar apuntes con ordenador no es eficaz. No es porblema de moderno o antiguo, es que estamos hechos como estamos hechos, y la etología humana es como es…

  • #007
    Javier Ojanguren - 25 octubre 2016 - 13:29

    Estando de acuerdo con todo lo que usted comenta, la realidad es que hoy por hoy, los colegios que usan tablets en lugar de libros, solo están creando un caos enorme en la comunidad educativa, profesores que no saben meter contenidos ni ayudar o enseñar a buscarlos, padres que los imprimen en casa para poder seguir lo que estudian los hijos mientras de puertas para afuera presumen de modernidad, empresas de hardware presionando para hacer negocios.
    Hay un porcentaje altísimo de niños totalmente idiotizados por el uso sin control de estos dispositivos durante el resto del día, si además tienen que usarlos durante la jornada escolar……
    Ojala se siguiesen las pautas que usted recomienda, pero me parece que no van por ahí los tiros.
    Un cordial saludo

    • Pepa - 18 noviembre 2016 - 10:58

      No es cierto. Sí que existen colegios que no sólo han adaptado el medio sino también la tecnología. Es más fácil centrarse en lo malo que en buscar ejemplos buenos. No son abundantes, pero existen.

      Además, hay que tener en cuenta que el proceso de integración tecnológica en las aulas es paulatino y progresivo.

      Por otro lado, existen otros muchos colegios que están cambiando las metodologías (aula abierta, etc…) sin integrar la tecnología a lo bestia, que es mucho más lógico que hacerlo al revés.

      Como en todo en esta vida, habrá que dar tiempo a la comunidad formativa para que se adapte. ¡Un poco de paciencia! Muchos profesores son mayores y aunque entienden la necesidad les cuesta el cambio. No es que sean dinosaurios, es que para ellos es doblemente complicado.

      Un saludo,

  • #009
    menestro - 25 octubre 2016 - 14:17

    Pues, lo siento pero sí, estoy de acuerdo con el estudio.

    Sí, es frecuente hacer un uso inapropiado y escasamente formativo de los dispositivos tecnológicos, como con todo, y la educación no consiste en saber utilizar un gadget o una aplicación dada, sino el desarrollo de un bagaje de conocimientos y destrezas abstractas.

    Me temo, que tener un cierto bagaje profesional sobre el uso de la tecnología, no es lo mismo que tener una formación en pedagogía y el despliegue de los procesos de maduración cognitiva y emocional que acompañan en el desarrollo de un niño.

    Y creo, que no se puede decir que no comprenda en profundidad el alcance e impacto de la tecnología, vamos que tengo pocas dificultades con ella (E incluso me han invitado a hablar sobre el tema de los niños en IBM).

    Ni tampoco es necesario que un niño aprenda programar en un lenguaje de programación usado y diseñado para la Ingeniería durante su escolarización, sino que se debe hacer inflexión en adquirir los conceptos y capacidad de pensamiento operativo que subyacen a esa destreza, que permiten comprender la tecnología y no solo convertirse en usuarios compulsivos.

    (Yo aprendí, pero porque me gustaba… y buscaba libros sobre el tema)

    Vivir en mundo rodeado de tecnología no implica tener que disciplinarse en un uso perentorio de la misma; la más sofisticada herramienta de la que disponemos es nuestra capacidad de adaptar nuestro conocimiento y destrezas a entornos cambiantes, y un montón de capacidades abstractas y de conceptualización que poco tienen que ver o nada, con el apretar botones en una pantalla.

    Hay que comprender la tecnología antes de aprender a usarla.

    No creo Enrique, que ningún niño llegue a ver un enchufe USB de carga, porque será una tecnología obsoleta y en desuso con el transcurso del tiempo y la cada vez más acelerada evolución de la tecnología, y lo mismo sucede con las apps que ahora están de moda o los lenguajes de programación actuales.

    En cambio, el bagaje y destrezas intelectuales de tipo abstracto que aprendan a desplegar, les serán imprescindibles para abordar muchas más situaciones que el uso del gadget o la aplicación que conocieron en su niñez.

    Vamos, que no creo que nadie siga usando un Walkman o ‘Disquete’ a estas alturas ¿No es cierto?

    En cambio, Bernouilli o Shannon siguen de plena actualidad.

    Que hay personas sin capacidad crítica o comprensión meridiana de la tecnología de la que hacen uso cotidiano, lo vemos todos los días.

    La ignorancia sobreinformada es algo que invade nuestro entorno, frecuentemente acompañada del desconocimiento ilustrado (y la Wikipedia, previsiblemente tampoco podrá ayudarles en un futuro)

    la Tecnología no puede sustituir a la educación. Solo es una dimensión más de la misma. No un cayado para las lagunas educativas.

    M.I.T SEI

    Edgerton K-12

    IBM Watson Education

    Google Cultural Institute

    Everyday Mathematics- (‘Algoritmos’ para niños)

    (Por cierto, a ver si en Antena 3 espabilan y quitan el contenido para adultos del enlace del ‘Sesame Workshop’ de IBM)

    • Blumm - 27 octubre 2016 - 12:27

      Interesantísimo comentario. Es la abstraccion y sobre todo educar y enseñar en la capacidad para usar la tecnología (y el papel, ¿por qué no?) Siempre en beneficio nuestro y para adaptarnos. Siempre es medio y no fin para alcanzar alguna pizca más para “ser inteligentes”.
      Ni Bernouilli, por supuesto, ni Bach, pasarán de moda.
      Una petición: me gustaría seguirle… ¿Tienes, Menestro, Twitter? Gracias.

      • menestro - 27 octubre 2016 - 16:10

        Muchas gracias por los elogios, Blumm, me halagas. El papel de la tecnología en la educación es una inquietud común de muchas personas que se dedican a la computación y su desarrollo, con seguridad, encontrarás muchos estudios y material sobre este tema en centros de investigación, como el MIT o universidades con un departamento dedicado a la pedagogía de la tecnología. (suelo poner enlaces cuando tengo un rato)

        Lo siento, no utilizo Twitter de forma habitual y aparte del uso ‘profesional’, las redes sociales solo para cosas personales.

        En casa del herrero, palillos chinos. ;-)

  • #012
    Rodrigo - 25 octubre 2016 - 14:36

    En cuanto a los dispositivos, estoy totalmente de acuerdo en que son más útiles que perniciosos. Y que se utilicen en clase, sería fantástico. Pero esto último tiene un problema, primero tendríamos que adaptar lo que se muestra en el dispositivo. Pongo un ejemplo, el libro electrónico, que ya tienen muchas editoriales. Este libro es un pdf idéntico al que tienen los niños entre sus manos. ¿Qué aporta? Absolutamente nada. ¿Sirve entonces para algo? No

    En cuanto a los deberes, ese es un tema muy delicado y que merece un debate aparte. No nos podemos ceñir a decir “Sí” o “No” a los deberes.

    • Alex - 26 octubre 2016 - 20:59

      Pues menudo ejemplo bueno has ido a poner. Pocos libros electrónicos me parece que has leído…

      Yo con mi libro subrayo, comparto, hago búsquedas inmediatas, traduzco y con un simple click en una palabra que desconozco me sale su descripción del diccionario. No estoy hablando de un PDF, sino de un libro electrónico bien maquetado y editado.

      En definitiva, muchas opciones que un libro en papel no tiene. Así que sí, sirve para mucho.

  • #014
    Gorki - 25 octubre 2016 - 15:07

    Tranquiliza saber que los expertos que empezaron diciendo que, “jugar en la calle atonta a los niños”, para en los años 60 pasar a decir,. “la Television atonta a los niños”, y hacia los 90 cambiaron la frase por “la Nintendo atontan a los niños”, se han “agionizado” últimamente y hoy dice “el móvil atonta a los niños”. ¿Cual será su próximo descubrimiento? Yo voto por “la realidad virtual atonta a los niños”

    • Manuel - 25 octubre 2016 - 15:13

      Gorki: me has quitado las palabras de la boca, y las has dicho con una lucidez infinitamente mayor de la que soy capaz. Probablemente, porque jugaba mucho en la calle ;)

      • Gorki - 25 octubre 2016 - 18:27

        Si yo no soy más lúcido, es porque leía todos las novelas de oeste que caian en mis manos, (EL COYOTE, ZANE GREY, MARCIAL LA FUENTE ESTEFANÍA) y descuidaba hacer los deberes. ¡¡¡ Estoy convencido !!!

    • Rafael - 25 octubre 2016 - 15:30

      ¿Se ha fijado en el comportamiento de una gran mayoría de las personas que le rodean? ¿De verdad cree que la televisión y las consolas de juego no atontan? Debemos vivir en mundos diferentes… o quizá sea usted muy joven.

      • Gorki - 25 octubre 2016 - 18:29

        Aólo 70 años, y de los que me rodean, alguno hay tonto, pero no me constas que perdiera el tiempo de niño, sino de adulto.

    • Goomer - 26 octubre 2016 - 00:31

      Totalmente de acuerdo Gorki. Pero es que además el estudio es de cajón. Por supuesto que mientras más tiempo alguien pase con un móvil, con la televisión, leyendo comics o jugando en la calle, menos tiempo tendrá para deberes. Pero eso no quiere decir que un niño no deba ver la televisión, leer comics, jugar en la calle o usar el móvil. Todo en su momento y en su medida, porque lo de que alguien le enseñe al niño como usar el móvil de forma útil, ni está ni se le espera…

  • #020
    Rafael - 25 octubre 2016 - 15:38

    ¿Cómo puede discernir dónde está el conocimiento correcto de un concepto que aún no conoce una persona que está aprendiendo?, ¿Cree que es positivo despreciar el conocimiento de quien lo posee y sabe exponerlo -si, en un libro de texto- por un montón de desinformación escrita por cualquier imbécil -si, la mayor parte de la información accesible en internet-?.

    • Gorki - 25 octubre 2016 - 18:31

      Lo cortés no quita lo valiente, ¿Quien a dicho que el niño que utiliza el teléfono, no vaya a estudiar en libros de texto (o en ebook)?

  • #022
    xaquin - 25 octubre 2016 - 15:53

    Menos mal que las pizarras no estaban en el punto de mira de muchos pediatras…Hai una materia en el currículo actual de secundaria que se llama “tratamiento de la información”…en esencia tiene como objetivo (palabra maldita!) ” recoger información, selecionarla dun modo organizado que permita exponerla con eficiencia”… pero se le dedica una hora semanal, es optativa y tiene en contra a toda la parafernalia “antiaparatitos” (el smart ya goza. de sattus calculadora, menos mal!!)…
    Realmente estamos hablando de un problema de sentido común?

    La comodidad del apaganiños (la internet de las cosas, cosificación infantil, ya existe desde hace mucho tiempo) resuelve muchos problemas de los adultos… por que variar las constumbres?

    Ah, los deberes. El derecho a una educación justa y aprovechable para una evolución positiva de la humanidad. El deber social de promoverla… sentido común, ese líquido cefaloraquídeo que le falta sobremanera a nuestros políticos?

  • #023
    Daniel Terán - 25 octubre 2016 - 15:59

    Tu abuela:
    – ¡Todo el día con el móvil!
    – ¡Todo el día con el cacharrito!
    – ¡El mundo se va a la mierda!

    Tú:
    – Vieja.
    – Fuera!
    – Buuh.
    – Carca.

    Black Mirror:
    – ¡Todo el día con el móvil!
    – ¡Todo el día con el cacharrito!
    – ¡El mundo se va a la mierda!

    Tú:
    – 10/10.
    – Crack.
    – Genial.
    – Bravo.

  • #024
    Jose Antonio Garcia - 25 octubre 2016 - 16:34

    Aparte de los típicos comentarios superficiales que abundan cuanfo la almendrita no te da más de si. Hagamos una comparación de lo que hoy está a nuestro alcance GRATIS y sin vulnerar los derechos de herencia del sistema que nos ha tocado vivir,

    Gracias a la tecnología:

    1. Libro de 1909 de Matemáticas, una joya. A duras penas hoy un estudiante que va a la univerdsidad alcanza el 10% de su contenido. ¿Me equivoco?
    2. Web online de cálculo simbólico . Otra joya comparable a Wolfram Mathematica, gratis
    Con esta tool, cualquiera puede hacer computación avanzada solo con el explorador.

    Sólo por estos dos aportes de algo que no se puede decir que es opinable (Ciencias Exactas) es impresionante a lo que podemos tener a nuestra disposición gracias a tabletas, ordenadores, etc…

    Lo demás FB, Snapchat, … y demás porquerias comerciales SOBRAN, y da pena lo que se les promociona…

    A ver si sabemos discernir lo que es bueno de lo que no es bueno.
    ¿ Es normal comprarle a un niño que no tiene diez años un smartphone de marca que supera los 500€ para que tenga todos los distractores del mundo? y que usan para estar colgados, perdiendo el tiempo, cuando no algo peor.

    • Garepubaro - 25 octubre 2016 - 21:16

      Si hombre claro, y desde que se invento la television y radio, nada impide que emitiendo clases, la poblacion en general asistiera a clases diarias televisadas para obtener bachillerato, carreras etc o simples lecciones de civilidad … pero la cosa, que ya tiene el siglo, no funciona ni va a funcionar asi ni remotamente lejano … y ya cualquiera se ha dado cuenta cuales han resultado ser las empresas mas importantes de internet y porque asi que esto va a peor

  • #026
    Xaquín - 25 octubre 2016 - 19:44

    No quisiera desanimarme, pero opino que el patio de este instituto está cogiendo ciertos tics de las redes sociales. Lo de menos es el comentario de entrada (en este caso de sobre!) y lo que “cuenta” son los comentarios adjuntos…

  • #027
    David - 26 octubre 2016 - 01:12

    Para empezar, no es un estudio de la American Academy of Pediatrics, sino de un grupo de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Brown, que se presenta como comunicación en el congreso anual de la AAP. En el estudio se refieren al tiempo total de consumo de medios digitales, incluyendo TV, ordenador, videoconsola, tabletas o smartphones (sin incluir el dedicado a tareas escolares), y los tiempos totales llegan a ser de más de 6 horas al día en el 17% de los casos. Lo que se aprecia es bastante lógico, porque los resultados empeoran por cada fracción de 2 horas más al día que se dedica a estos medios digitales, y se trata de tiempos claramente excesivos tratándose de edades entre 6 y 17 años (incluso para los más mayores, más de 4 horas al día diría que es una verdadera burrada).
    Por supuesto, eso no implica que se deba satanizar cualquier uso de los medios digitales, especialmente si se hace dentro de una estrategia educativa.

    Vamos, que no entiendo la crítica que se hace al estudio, que se limita a señalar un problema evidente que muchos todavía ignoran (por muy de cajón que nos parezca) y menos a la AAP, que no hace más que difundir en una nota de prensa los resultados del estudio. Una cosa es que haya quien use estos resultados para desacreditar el uso de las nuevas tecnologías, y otra muy distinta es atribuir esa intención a los autores o a la institución que lo difunde.

  • #028
    Isidoro - 26 octubre 2016 - 08:40

    Cita Jose Antonio García en respuestas al comentario #001, lo que yo creo que es un ejemplo claro de mala utilización de los dispositivos y que además suelen obtener resultados, que si bien son correctos en tales circunstancias, las conclusiones a las que conducen, no lo son.

    El caso es: ponemos gente a tomar apuntes de una TED Talk, unos con papel y lápiz y otros con un laptop. El resultado, papel y lápiz, son mejores para tomar notas que un portátil. ¡Seguro que sí!, ¿quien lo duda?.

    Pero ese no es el debate. Estamos hablando de incorporación de nuevos métodos no solo de nuevas herramientas. Si se hiciera el estudio teniendo esto en cuenta, se hubiera comparado a alumnos que toman notas con lápiz y papel, a alumnos que toman notas con un pencil en una tablet y mientras tanto quizá estén grabando la charla y marcando en el audio (o incluso el video) los momentos que les han parecido interesantes para luego volver a verlos, comentarlos, compartirlos, etc.

    Creo que eso sería un ejemplo válido de comparar el uso de unas herramientas contra otras.

    De lo contrario caemos en el efecto de dar nuevas herramientas, hacer que se utilicen exactamente igual que las antiguas y basar nuestras conclusiones en esa perniciosa comparativa.

    El problema es que no estamos educando a nadie, ni a los alumnos, ni a los docentes, para que sean conscientes de esto. Ese me parece el gran problema.

    Coge un destornillador de toda la vida, otro eléctrico y usa este último sin apretar el botón. Estoy seguro de que todos concluiremos que para eso, mejor el de siempre y encima más barato.

    • Jose Antonio Garcia - 26 octubre 2016 - 11:01

      Lo bueno del estudio es que es agnóstico y no está basado en creencias. Los resultados comparto contigo que pueden llegar a ser engañosos si se toman de forma dogmática…

      Un uso de la tecnología en una clase: un PDF que se puede subrayar y tomar pequeñas notas al margen, Ese caso intuitavamente podría ser más provechoso que el lapiz y papel. Pero hasta que no se demuestre mediante un estudio no podemos afirmar que es así. Yo personalmente estimo que obtengo mejores resultados usando ese medio, y lo uso. Hay gente que si no tiene papel delante se dispersa. Al final cada uno elige las herramientas que se siente confortable y que le resultan más eficaces

  • #030
    Agustín Orviz - 26 octubre 2016 - 09:03

    El artículo me ha recordado el caso de la foto viral de los chavales ensimismados en sus teléfonos mientras “pasaban” de un fabuloso Rembrandt. Al final resultó que estaban consultando datos sobre el cuadro desde la app del museo.

    http://www.telegraph.co.uk/news/newstopics/howaboutthat/12103150/Rembrandt-The-Night-Watch-The-real-story-behind-the-kids-on-phones-photo.html

  • #031
    David Garcia - 26 octubre 2016 - 10:18

    Muy reflexivo. A mi parecer siempre ha sido una situación “un tanto peculiar” que niños que “aún se comen los mocos” utilicen dispositivos como iPhone, iPad, Nexus (y otras marcas/modelos) dado que son aparatos “extremadamente caros” y a muchos niños se les puede caer al suelo o no lo trataran con cuidado. No obstante, en mi caso, me he criado alrededor de ordenadores desde que tengo uso de razón (dado que uno de mis familiares se ha dedicado a la informática, y yo he seguido sus pasos), por lo que entiendo perfectamente y sin ningún problema los beneficios que puede tener permitir el uso de cualquier dispositivo (siempre que el niño esté supervisado a la hora de usarlo), aunque ésta es solamente mi opinión.

  • #032
    Guillermo Llofriu Cañellas - 26 octubre 2016 - 10:33

    Buenos días. Comparto por completo el planteamiento de Enrique. Tengo un hijo de 18 años que desde que se sentaba encima de mi con 3 años y toqueteaba el ratón ha sido un apasionado de la tecnología y JAMÁS (lo pongo en mayúsculas no para transmitir enfado sino énfasis) he tenido un problema con él consecuencia de su uso de la tecnología, al contrario. Y os aseguro que es un forofo de ella, igual que yo.

    No escribo para crear polémica pero los adultos deberían adquirir conciencia de que las responsabilidades que tenemos como tales sobre nuestros hijos lleva el ADN de sentido común y no la rancia y ácida lacra del “mando y ordeno”.

    Muchos (no todos, siempre hablamos en general) de los padres que luchan con uñas y dientes por eliminar la tecnología de la vida de sus hijos es por desconocimiento o ignorancia, por pertenecer a la secta del “mando y ordeno” en lugar de actuar pensando que sus hijos son adultos en preparación y además la mayoría no se aplican el cuento por pensar erróneamente que ellos “son mayores”: ¿cuántos de ellos se hartan de cervezas antes de volver a casa o se gastan lo que no tienen en máquinas? Y eso por poner sólo dos ejemplos coloquiales y no ahondar en las miserias de la gente. Seamos serios !!

    Y la educación, casi ni vale la pena tocarla. El sistema educativo es un drama, un cúmulo de inconsistencias y normas no escritas rancias y anticuadas que son defendidas a muerte por los únicos que pueden defenderlas: los profesores. Aterra ver profesores de 2º de bachiller superados ampliamente en temas tecnológicos de base por sus alumnos, de ahí la postura de indefensión adquirida que ostentan y que, volviendo al poder del “mando y ordeno”, intentan minar la autoestima tecnológica en unos chicos que SÓLO con tecnología impedirán ser analfabetos del siglo XXI.

    Demostrar que la tecnología es contraproducente es una estrategia irrisoria fomentada por el incapaz tecnológico y sin justificación ni argumento. Demostrar que la educación es un desastre y que alejar la tecnología de nuestros hijos es una barbaridad, está siendo demostrado cada día en escuelas y hogares.

    Gracias a todos y en especial a Enrique por el enriquecedor tratamiento de sus temas.

    GUILLERMO LLOFRIU

  • #033
    Miguel A. Tovar - 26 octubre 2016 - 11:39

    Buena aportación al debate…
    https://www.linkedin.com/pulse/tecnolog%C3%ADa-en-el-aula-la-radicalidad-permite-edtech-baptista-borrell

  • #034
    Himno - 26 octubre 2016 - 17:53

    Estoy muy de acuerdo con usted. Creo que es necesario un cambio en nuestra manera de pensar. Y no solo es necesario, además reviste urgencia.

  • #035
    Tu Anciana Abuela - 26 octubre 2016 - 20:48

    Alguien debería enseñar a niños -y mayores- que el aburrimiento es algo con lo que hay que convivir y soportar con paciencia en algunas ocasiones.

    Todos hemos sido testigos -si no protagonistas- de la inempestiva aparición de un smartphone, en mitad de una aburrida cena familiar, el interminable cumpleaños de la abuela, o la espantosa boda del compañero de oficina.

    Vivimos en una sociedad hedonista en la que -por definición- lo que no nos da placer no merece la pena.

    Habría que educar a los chavales -y a sus queridos papás- en la vieja filosofía de “hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo; para nacer y para morir, para plantar y para cosechar…(https://www.biblegateway.com/passage/?search=Eclesiast%C3%A9s+3&version=NVI)

    Añado ahora yo:

    …un tiempo para jugar con el telefonino, y otro para dejarlo tranquilo en su sitio..

    (Un saludo a todos los que hayáis llegado hasta el final del comentario, aunque os haya aburrido)

    ;)

  • #036
    Francisco - 26 octubre 2016 - 20:49

    A ver, a ver. Doy clases a niños de primaria y lo que veo es que los dispositivos electrónicos que utilizan; tablets, smartphones, etc, sólo los usan para jugar. De contenido educativo, cultural, o similar…nada de nada. Y no se te ocurra decirles que eso tambien sirve para estudiar ehhh…

    • Gorki - 26 octubre 2016 - 21:17

      Pregunta a un niño que es un diplodocus, Seguro que te contesta que es un dinosaurio y que como hierba (puede que no sepa que existe la palabra herbívoro) Busca en el plan escolar Diplodocus, no loencontrarás en ninguna parte, ¿Donde ha aprendido eso?.

    • Garepubaro - 26 octubre 2016 - 23:37

      Es que los niños saben cambiar la tarjeta grafica para poner otra mas potente, crakear los juegos, meterse en internet donde no se tiene que meter, formatear y cambiar el sistema operativo crakeado tambien, de todo, vamos que llegan a experto hacker sin tener porque estudiar otra cosa con el ordenador … parecido a los funcionarios, habia un edificio de juzgados paralizado “porque no habia infraestucturas para pasar los documentos de unos ordenadores a los del otro edificio “…

      Despues yo se que esos funcionarios en su casa se bajan mp3 de Australia, peliculas descatalogadas hentai del mismo Japon si hace falta y de todo …

      Pues lo mismo los funcionarios que los niños con los ordenadores, ni les conviene querer ni les hace falta para nada…

      va a ser que television y ordenador no tiene nada que ver con la escuela

  • #039
    Albert Vilella - 26 octubre 2016 - 20:57

    Hola Enrique, tengo una hija de 13 años y el curso pasado mi mujer y yo notamos un bajón espectacular en los resultados escolares por culpa del móvil. El problema es que creo que NO hace un uso responsable y tontea mucho por washap, instagram, etc. Su móvil no para de emitir soniditos de mensajes recibidos con tanta frecuencia que me parece humanamente imposible leerlos y responderlos todos. Ella, alguna vez, en lo que parecía un instante de lucidez dentro de su brutal adolescencia, ha confsado que se sentía muy agobiada por las redes sociales, pero que estaba enganchada y no podía dejarlo, tal como si de una droga dura se tratase.

    Leo la lista que planteas y ya en el primer punto me asalta una duda: cómo le inculco a mi hija el uso responsable del móvil si (dentro de su enconada adolescencia) siempre que le quiero explicar o ayudar en algo lo primero que me suelta es un bonito y agradable ‘déjame en paz’?…

    Está claro que ella no hace un uso responsable del móvil ni lo va a hacer… Entonces, como padres, ¿qué herramientas tenemos para hacer entrar en razón a los hijos?…

    Saludos de un padre que se siente francamente desarmado,

    • Gorki - 26 octubre 2016 - 21:25

      Pides consejo a un profesor de tecnología enpecializado en postgraduados , sobre como educar a una hija adolescente, …. yo te aconsejaría que hablaras con un psicóloga especializado en adolescentes.

      • Albert Vilella - 26 octubre 2016 - 21:37

        Estoy seguro de que la amplísima culrura de Enrique incluye el tema de los adolescentes.

        En el artículo parece que se da por sentado que es muy fácil instruir a un hijo-a para que haga un uso responsable del móvil…

        Mi pregunta es… ¿cómo? (sin tener que quitarle el móvil, tal como defiende Enrique)

        • Albert Vilella - 26 octubre 2016 - 21:50

          Debo añadir que los consejos psicológicos que ya hemos recibido aconsejan restringir el uso del móvil… Por lo tanto, no estaría de más ver cómo se consigue realmente llevar a la práctica ‘el uso responsable’…

    • Tu Anciana Abuela - 30 octubre 2016 - 13:34

      Para que no nos manden a la porra, y nos obedezcan, (palabra políticamente incorrecta donde las haya) tendríamos primero que hacernos respetar.

      Diría que ya desde sus primeras horas de vida.

      Empezando por el famoso “mamar a demanda”: Cuando el niño lo pida (llorando, claro, pues que va a hacer un precioso mamoncete de dos días).

      En este momento en que su cerebro se está desarrollando a velocidad de vértigo,

      Le Enseñamos A Conseguir Las Cosas Llorando.

      Le Enseñamos A No Esperar Ni Un Instante Para Satisfacer Sus Necesidades…

      …estamos criando pequeños tiranos, que a su vez se dejan tiranizar por su entorno.

  • #044
    España - 26 octubre 2016 - 21:54

    Enrique yo al igual que tu opino que hay que restringir el uso de este tipo de dispositivos. Hay que potenciar su uso didáctico pero no hay que dejar de lado ciertos métodos que son infalibles a la par que necesarios en el aprendizaje.

  • #045
    Mariano - 26 octubre 2016 - 23:32

    Como profesional del sector TI, profesor profesional a tiempo parcial en un par de campos diferentes de las TI y a punto de alcanzar los cuarenta, no estoy de acuerdo con lo planteado en la entrada respecto a los dispositivos.

    – Los dispositivos distraen más de lo que ayudan por el sencillo motivo de que están diseñados para entretener, y no para ayudar. Los fabricantes quieren vender, no ayudarte. Los desarrolladores trabajamos para el negocio, no para el cliente. Otra cosa es que alguien decida utilizarlo principalmente para ayudarse a sí mismo, pero si partimos de que nos son libremente programables, hallamos el principal problema.

    – El papel no es ningún anacronismo. Antes de leer estudios confirmándolo ya había llegado a la conclusión personal de que la libertad del papel y el lápiz me permite mayor abstracción que la constricción de una herramienta de software. Cualquier fase inicial de diseño la realizo en papel, nunca más en un dispositivo, aunque luego continúe en un dispositivo.

    – El dispositivo ayuda a implantar mentalidad esclava. Al igual que la televisión de entretenimiento lo hacía en el pasado. Afrontémoslo así, porque así es. Estás tan bombardeado por ideas que no das pie a las tuyas propias. Y, repito: los creadores comerciales crean para el negocio, no para la gente.

    – Nunca vas a aprender a tener responsabilidad y a maximizar el uso de los recursos cuando tienes todos los recursos disponibles a tu alcance. Un ejemplo es ver cómo la gente queda para verse hoy en día: se define una fecha aproximada, hay miles de mensajes intercambiados, desacuerdos, al final la mitad de la gente avisa en el último minuto de que no va… Impensable en el pasado, cuando se definía una fecha y una hora y simplemente acudías. Y el tema de los recursos es visible con los recuerdos que muchos tendremos de descargarnos mil materiales de formación ante la abundancia, y al final no sabíamos cual utilizar, cosa que no pasaba cuando tenías que acudir a una biblioteca y tenías que devolver el libro en 21 días.

    – Los materiales no permanecen en los dispositivos o en línea eternamente. Están sujetos a licencias que expiran, se renuevan y cambian. Repito que todo lo relativo a los dispositivos es un negocio. Las soluciones de código abierto o copyleft no interesan porque no se gana dinero con ellas, por eso no hay dispositivos abiertos disponibles comercialmente de forma masiva.

    – Dejemos claro que los estados te forman para que seas mano de obra. Los estados no son hermanitas de la caridad, ni son los territorios de un señor feudal, ni son una sociedad simbiótica. Son una restricción y los servicios sociales existen para que tu situación como mano de obra se siga manteniendo. Esto se aplica a la promoción de los dispositivos o, en el pasado, de la televisión o, mucho antes, de la radio, etc.

    Es mucho más interesante formar a los niños en todo lo que rodea a los dispositivos que en los dispositivos en sí. ¡Si es que ya saben utilizar esos dispositivos! Necesitan desarrollar la capacidad de abstracción y el pensamiento crítico, y estos no se desarrollan cuando te lo encuentras todo fácil y mascado. Es fácil de ver cuando eres un ingeniero y tienes que afrontar problemas que nadie ha afrontado nunca antes: aquel que no es capaz de hacer abstracción, simplemente responde “no se puede”, y ahí acaba todo. Experiencia con esto tengo un rato.

    Añadiré que un informe elaborado por la American Academy of Pediatrics no es inmediatamente válido en otras realidades diferentes de la infancia estadounidense. Esto debería ser obvio para cualquier con un mínimo de criterio científico. En España hay sobreprotección de la infancia y viviendo en Centro Europa he visto cómo nadie se asombra de que, por ejemplo, un mico de dos años ase una salchicha en el fuego, o de que los menores de 10 años viajen solos en el tranvía para llegar al colegio.

    • Tu Anciana Abuela - 30 octubre 2016 - 13:40

      Mariano, en mi pueblo veo a mediodía cómo las queridas mamás traen a los chavales de la escuela…

      !y les llevan la cartera!!!

      ;)

  • #047
    Sergio - 27 octubre 2016 - 09:05

    dice: “…El papel solo es un anacronismo incómodo, que un niño no se sienta atraído por él no es ningún sacrilegio…”
    Eso es, cuanto menos, una afirmación errónea.
    En fin…

    • Enrique Dans - 27 octubre 2016 - 09:16

      Sergio, ni “en fin”, ni nada. El papel, por mucho que te pueda gustar, no aporta absolutamente NADA en la era digital. Es medioambientalmente aberrante, no aporta nada sobre las pantallas modernas, y fosiliza la información. Habría que eliminarlo de todas partes, pero sobre todo de la enseñanza. Enseñar a los niños que “el conocimiento está entre portada y contraportada de un libro” es complementaria absurdo a día de hoy…

      • JOSÉ ANTONIO GAES - 31 octubre 2016 - 15:55

        Si me gusta, ya aporta.

        Quitar a un niño su papel y sus lápices es cortarle el cordón umbilical con todo lo que su especie y él es. Supongo que si después se lo enchufamos al smartphone estarás encantado. Es la era digital.

        Me molesta el desprecio que muestras en este comentario hacia las formas en que otros intentamos gestionar nuestro conocimiento. No podría vivir sin mí portaminas de 20 años y un A4 doblado por la mitad. Es grave?.

        Las justificaciones que ofreces son tan pueriles como el comentario.

        Lo que es completamente absurdo es “enseñar que el conocimiento está…”, simplemente porque no está.

        ¿Eres un bot?

  • #050
    Mario - 27 octubre 2016 - 11:04

    Muchas gracias por tu articulo Enrique. Es muy necesario que haya voces en favor de la integración de tecnología en educación como ya se hace en resto de áreas. Por desgracia, creo que la mayor parte de las familias comulgan mas con la el informe de la American Academy of Pediatrics, al estilo del “ni periscope ni hos***” . Incluso se puede ver en el hilo de comentarios del articulo, y eso que el perfil de la gente que accede a tu blog se supone de gente interesada en la tecnologia. Poco a poco ira cambiando la mentalidad, pero me temo que va a hacer falta mas tiempo de lo que nos gustaría. De nuevo, gracias por aportar un granito de arena.

  • #051
    Fernando - 27 octubre 2016 - 15:02

    Enrique, muchas graciasp por esta reflexión, la he publicado en mi facebook y generó tanto debate como aquí…
    Por mi parte, estoy totalmente de acuerdo, creo que el papel no sirve para nada, se debería erradicar definitivamente.. y sólo dejar éste, que no sé porque se reemplazaría

    http://www.mundoblog.net/wp-content/uploads/2015/10/papel-higienico.png

  • #052
    Android Dan - 28 octubre 2016 - 13:38

    No se como entrarle al tema que se debate en este post, por cierto gran post. Lo digo porque veo niños de 2 y 3 años con el móvil sin supervisión de los padres y los míos con 11, ya llevan años y cada vez más al tener sus amigos todos con móviles, el que les compre uno y que son los únicos que no los tienen. De momento no, ya que para estudios usan su tableta.

    El enganche al móvil lo estamos “aplazando” no por mucho tiempo ya, pero no con menos de 11 años, dejarle abierta esa puerta con tantísimas variables abiertas.

    Esperamos un poco, a que sean más conscientes y responsables. Lo mismo nos equivocamos, pero es la educación que creemos mejor para ellos.

  • #053
    Fernando Aparicio - 28 octubre 2016 - 13:50

    Buena reflexión.
    Creo que los dispositivos electrónicos son una herramienta y como tal hay que utilizarla.

    Una cuestión prioritaria sería quién educa a los niños en ese uso. ¿Están preparados los padres, los colegios, los profesores?

    Y otra cuestión sería adecuar las diferentes herramientas educativas a las características de los chavales. Creo que deberíamos más (y antes) enseñar a estudiar y a que cada uno encuentre sus hábitos y herramientas con que más motivación y provecho desarrolle su enseñanza.

  • #054
    SergioBilbao - 2 noviembre 2016 - 18:50

    Hola Enrique! Muy buen artículo. Esto muy de acuerdo con la gran mayoría de los aspectos que desarrollas. Tengo una nena de 6 años, la considero muy nativa. Pero creo que hoy en día está cogiendo mucha relevancia educar en el uso. Me da la sensación que siempre se quiere criminalizar un agente externo o a un tercero, a mi juicio me indica irresponsabilidad. Creo que el camino no es la prohibición ni estigmatizar. Un saludo y felicidades por el artículo!

  • #055
    Animaciones ADivertirse - 7 noviembre 2016 - 17:55

    Está claro que ninguna herramienta per sé es mala o buena, si no el uso (y/o abuso) que se hace de ella es lo que la puede convertir en peligrosa. Y si hablamos de niños, es obvio que somos los padres en primera instancia los que debemos educar en el uso de esas herramientas, haciendo que los tiempos sean razonables y puedan disfrutar igualmente tanto de los avances digitales como de unos simples juegos infantiles con los amigos al aire libre.

  • #056
    Paula - 14 noviembre 2016 - 19:25

    Como en todo tiene que haber un término medio, aplicar el sentido común, ni demonizarlos porque tienen aspectos negativos, ni venerarlos porque son imprescindibles para todo. Ni una cosa ni la otra. Los dispositivos móviles, electrónicos en general, aplicados de forma correcta, sin abusar, son geniales en el momento de la historia que nos ha tocado vivir.

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