Ir de compras frente a hacer la compra

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La ronda de financiación de 189 millones de dólares de FreshDirect, líder en distribución online de productos frescos en Nueva York con reparto, además, en New Jersey, Pennsylvania, Connecticut, and Delaware, lleva a muchos a plantearse cómo funcionarán nuestros hábitos de compra en el futuro cercano.

La operación, destinada específicamente a expandir las operaciones de la compañía en otros mercados, se une a la reciente adquisición de Jet.com por parte de Walmart y al fortísimo empuje de Amazon Fresh, y se adecua como un guante a las preferencias de todo un segmento de la población que ya supera sin problemas la idea de que determinados productos es mejor escogerlos uno mismo: una generación de personas que no solo ya han tenido buenas experiencias, sino que otorgan su confianza al comercio electrónico porque han sido educados en una generación de compañías online que prefieren devolver el dinero en caso de insatisfacción con políticas de “no questions asked”. El nivel de conocimiento de determinados productos, además, lleva a una cesión de confianza o a una especialización: algunos de mis amigos no serían seguramente capaces de escoger con seguridad y confianza un determinado corte de carne o una pieza de fruta con unas características determinadas, lo que les lleva a confiar en la información que reciben de quien se la vende sea online o en persona, pero otros ya únicamente compran vinos en la red porque lo consideran una mejor experiencia, con mayor profundidad de gama, más información y mejores precios.

El cambio de hábitos responde claramente a un desplazamiento en nuestra manera de entender la vida. Las generaciones actuales, típicamente, adoran ir de compras por lo que tiene de experiencia, pero odian hacer la compra porque lo consideran aburrido, repetitivo y carente de todo atractivo. Comprar por el placer de ver cosas nuevas, probárselas o tenerlas en la mano, frente a comprar como medio para tener en casa aquello que necesitamos para la vida cotidiana.

La distribución no muere, pero se modifica radicalmente: de la funcionalidad y la búsqueda implacable del precio más barato, pasamos a una desintermediación radical salvo en los casos en los que se puede plantear la compra como una experiencia apetecible, como algo intrínsecamente deseable. La parte de la compra que abastece nuestra cocina, por ejemplo, desde la leche a los cereales pasando por todos los productos empaquetados, está mucho mejor llegando en una caja de cartón sin esfuerzo por nuestra parte que forzándonos a pasearnos y cargar el carrito por la sección correspondiente del supermercado. El baño, seguramente mucho más… pero esto no es incompatible con que, en determinados momentos, nos pueda apetecer ir a una tienda para oler productos, tocarlos, verlos y escoger el que queremos para esa comida, cena, receta o momento especial. El mismo consumidor que se deja cientos de euros comprando a golpe de clic todas las semanas en un supermercado online se puede plantear detenerse un rato en una tienda de especias o de productos para el baño para dejarse aconsejar por un dependiente experto y escoger una opción determinada, aunque obviamente, no es algo que se haga todos los días.

Las compañías que no sean capaces de entender esto, que no faciliten lo más posible aquellos elementos de fricción que no aportan ningún valor añadido, irán viendo como su cuota de mercado se reduce como parte de un fenómeno generacional. No hablamos de una moda, sino de un cambio de hábitos con toda la lógica del mundo. En aquello que no nos aporta ningún placer especial y nos vemos obligados a actuar como parte de una cadena logística sin valor, terminamos prefiriendo la funcionalidad. El papel de un cliente en la distribución tradicional se reduce, en el escenario tecnológico actual, a conducir o caminar hasta el supermercado, pasear miserablemente por sus pasillos arrastrando un carrito, vaciarlo en la cinta transportadora para embolsarlo y volverlo a llenar dos metros más allá, cargarlo en el maletero del coche, y volverlo a descargar al llegar a casa. Tareas, nos pongamos como nos pongamos, totalmente carentes de atractivo. Las razones por las que algunos se mantienen alejados de la compra online no son el atractivo de la oferta offline, sino cuestiones como la falta de confianza, la creencia de que el precio será más caro, u otros tópicos similares. Visto así, el desplazamiento de esas compras a un canal de distribución que llegue directamente al domicilio es únicamente una cuestión de tiempo.

Si no has vivido en la costa este de los Estados Unidos, es posible que FreshDirect te resulte un completo desconocido. Pero cuando ves pasar una ronda de financiación de 189 millones de dólares y, previamente, operaciones de adquisición, crecimiento y desarrollo cada vez más consolidadas en esa misma área de actividad, deberías plantearte que, muy posiblemente, algo esté cambiando.

 

 

This article is also available in English in my Medium page, “There’s going shopping, and then there’s doing the shopping…

 

28 comentarios

  • #001
    Carlos Quintero - 27 septiembre 2016 - 13:43

    Totalmente de acuerdo. Este es el año en el que personalmente me estoy planteando y examinando por qué compro cosas con desplazamiento físico que no me causan ninguna satisfacción (todo lo contrario), y las estoy reemplazando por compras online que llegan hasta la puerta de mi casa. El mayor impedimento para algunas compras online lo veo en la necesidad de estar en casa para recibirlas. Las cosas de supermercado no tienen tanto problema porque son tan voluminosas que necesariamente has de estar en casa, y Amazon Prime, o la frutería de mi barrio, me las trae en 2h desde que pago. El problema lo tengo con compras casuales en las que no sabes el día ni la franja horaria de recepción. Vivo en una urbanización con portero pero no siempre está en la garita y de momento no hay nada inventado (o al menos implantado) para recibir pedidos sin que los reciba una persona (los buzones son de la época de las cartas de papel, no de los paquetes, y tampoco es cuestión de que te las recoja el vecino). Los procedimientos de las empresas de reparto siguen siendo claramente mejorables: hoy he recibido un correo de una de ellas a las 11:30 diciendo que el pedido sería entregado entre las 11:15 (!) y las 12:15. En mi caso vivo al lado de mi oficina y tengo cierta libertad de horario y movimiento, con lo que estos correos de aviso, con más antelación, me serían muy útiles para acercarme a casa en esa hora. Conozco gente que pone como dirección de entrega la de su oficina, y empieza a causar quejas de los recepcionistas (que no están para recibir paquetes personales, claro). Esa misma empresa de reparto, funcionando con procedimientos de Amazon, te avisa por SMS cuando el pedido está a punto de llegar a tu casa, te puedes comunicar con el repartidor, etc. Ese es el camino.

  • #002
    Ricardo - 27 septiembre 2016 - 15:17

    Hola Enrique:

    En casa hemos empezado a usar Amazon Prime para la compra “gorda” de supermercado y mi mujer, en toda su sabiduría, me dijo: “Al final los supermercados desaparecen y vuelven las tiendas especializadas de barrio”. Creo que muy en línea con tu artículo :)

    Un saludo

  • #003
    Raul SB - 27 septiembre 2016 - 16:20

    Yo desde que probé Amazon Premium now no he vuelto a hacer la compra generalista en el supermercado. Más satisfacción sobre el proceso de compra y entrega imposible. Hasta los congelados llegan congelados !!! (aprende Carrefour…..)

    Hoy he visto con interés esto: http://www.correospaq.es/ss/Satellite?c=Page&cid=1363189180749&pagename=CorreosPaqSite/Page/A_Layout_PAQ

    Alguno lo ha probado?

    • Pedro - 27 septiembre 2016 - 21:49

      Funcionar, funciona… al estilo de Correos:
      Primero, quien te tenga que enviar el paquete debe ofrecer esa opción, obvio.
      Segundo, debes darte de alta —web, creo— para poder asignarte el punto de recogida.
      Tercero, solo está disponible en grandes capitales. Los “buzones” en comunidades de vecinos ni están, ni sé si se les espera.
      Cuarto —aquí interviene la idiosincrasia tradicional de Correos—, si no consignas en la etiqueta hasta “el nombre de tu abuelo” el paquete nunca llega al “buzón” de recogida. Hay que consignar el número del “buzón”, la dirección completa y sin errores —calle, número, código postal, etc.— y el nombre de usuario y otros datos del destinatario.
      Quinto, espero que ya corregido, NO recibes ningún aviso si el paquete está retenido en alguna “central” de Correos por haber equivocado o no haber puesto completo algún dato.

      Basado en experiencia real, que conste: mi primer y último envío por este medio.

      Algunas empresas ofrecen recogida en sus instalaciones dentro del casco urbano, con menos problemática. Aunque también necesitarás que tu proveedor ofrezca esta posibilidad, y no tener que recoger en un polígono industrial si el transportista no cuenta con oficinas más cercanas.

      • IzK - 28 septiembre 2016 - 04:50

        Yo he usado lo del HomePaq/CityPaq y no va mal… con matices.

        En primer lugar, no hace falta que la empresa que lo envía ofrezca la opción: al elegir el CityPaq que quieras te dan una dirección para esos envíos. Como ejemplo:
        XXXXXX – Pedro Apellido
        C/Sucursal de correos, 1 LOCAL
        CP – Población

        Con esa dirección, aunque la empresa de mensajeria elegida sea otra, lo entregarán a Correos y ellos te lo llevarán al armario…
        El XXXX es un código de letras que te asignan para relacionar el envío contigo y con el CityPaq/HomePaq elegido. En el supuesto que te olvides indicar ese código, será imposible que correos se pueda poner en contacto contigo.

        Lo que si creo que deberían mejorar es la velocidad de entrega desde que reciben ellos el paquete hasta que lo depositan en el armario elegido.

      • Jose Antonio - 4 octubre 2016 - 18:16

        Hola Pedro, ya encontré tu comentario. Yo no tengo ya un Homepaq en mi escalera porque no se aprobó en junta de propietarios. Lo que oyes. Salió un empate y si hay un empate la propuesta no prospera. Argumentos que daban algunos: “no queremos ser los primeros del barrio en tenerlo”. “Y si nos entran a robar en el Homepaq?”. “Es que no funciona con Amazon”. En este último caso, no era cierto pero no lo sabíamos en aquel momento por falta de información del propio comercial de Correos. Después de aquella decepción (porque fui el impulsor de su instalación), se me ocurrió la idea de probarlo yo mismo pero en la versión Citypaq. En la versión Homepaq funciona exactamente igual, pero además puedes enviar paquetes además de recibirlos. Y oye, 15 paquetes desde entonces (julio de este año), que han llegado sin problemas. Con toda esta información volveré a plantearlo en la junta de propietarios a ver si esa vez lo aprobamos. Incluso vino un comercial de Correos a ver el vestíbulo.

    • Gorki - 27 septiembre 2016 - 22:29

      Cuando anunciaron el servicio de buzones, (quiza hace dos años), me pareció una magnifica idea, pues para mi, lo más incómodo de la paquetería, es tener esperar un paquete en casa, pues suele ocurrir, que cuando lo traen no estoy y tengo que ir a buscarlo a la oficina de correos, que no me queda nada cerca. Hable con el presidente de la comunidad de vecinos y estuvo de acuerdo que era interesante y me pidió que me encargara del tema.

      Una de las cosas que no sabíamos era el tamaño de los buzones, algo necesario para buscar sitio en el portal y escribí un email a corroes, con la callada por respuesta. Pasados unos quince días fui en persona a la oficina de correos de mi barrio y ningún empleado supo decirme absolutamente nada del sistema, no les habían informado de ello ni tenian un solo folleto sobre el sistema. Así que se me acabó el gas y se quedaron sin instalar los buzones en mi casa.

      Una buena idea de alguien de correos, que se fue el traste saboteada por los propios empleados de correos.

      • Pedro - 27 septiembre 2016 - 22:59

        Pues sí, el problema es de los propios empleados de Correos: no les da de sí para mirar en qué dirección está el “buzón” sabiendo el número —único, nunca duplicado— del mismo. O les pones la dirección completa, o nada.

      • Raul SB - 28 septiembre 2016 - 06:42

        Mmm ya me imaginaba yo que tan bonito no podía ser…. bueno eso quiere decir que aún hay sitio para que alguien lo haga y bien. Será Amazon?

  • #010
    Angel - 27 septiembre 2016 - 19:41

    Fíjate que hoy he descubierto que los de Amazon me han cagado unas compras de libros electrónicos que yo NO hice por un importe de casi 200 €.
    Siempre he sido defensor de la evolución, innovación y uso de la tecnología tratando de estar a la última, pues entiendo que para eso se sacan los productos y/o servicios, para ayudar a mejorar a la sociedad.

    No tengo una mentalidad anticuada ni mucho menos, si no que estoy abierto a todo lo nuevo que salga al mercado, sea producto o servicio pero sinceramente a todo esto me empieza a empalagar un poco….
    Las compañías primero querían nuestros datos y ahora nos quieren llevar la compra a casa pasando por el resto de innovaciones que nos haces llegar en tus art.
    Si muy bien, bravo !!! La tecnologia debe estar al servicio del la sociedad pero… No me gusta que me hackeen mis cuentas. Cuando compro unos pantalones o verdura quiero elegirlos con mis cinco sentidos, que para eso me los ha dado la naturaleza (o Dios, según quien lo quiera).
    Mira, todo esto me desconcierta y… No me gusta sentirme desconcertado por hacer la cesta de la compra.
    Si hablamos de ropa…. Soy realmente especial, tanto como para no comprar cosas que pueda llevar todo el mundo (y me las apaño muy bien sin tener que gastar el dinero en ropa de diseño).-Quot Natura non dat Salmantica non preast-

    Imagínate….! ¿Como voy a comprar ropa en un Market place….? Quizá soy el único que piensa así, quizá.
    Por no hablar de muebles, y otros bienes necesarios y de uso cotidiano: Un ordenador, una bici, un vehículo.
    Quizá también soy el único a el que no le gusta dar todos mis datos cada vez que descargo una app… Por eso me ha pasado lo de Amazon hoy.
    Innovacion? tecnología?? Si, pero cuidado….
    Saludos ! Que estés bien.

    • Pedro - 27 septiembre 2016 - 22:11

      Mira a ver, alguien te ha pillado tu tarjeta de crédito o te la han “clonado” durante una de tus compras: dudo mucho que Amazon haga eso.

      En cuanto a ropa, ordenadores y otras cosas, en Internet encuentras precios mejores que en tiendas físicas, y puedes devolverlo sin dar explicaciones en un plazo —por ley— de 14 días tras recibirlo. Algunas webs ofrecen 30 días… y una ofrece —no sé si todavía lo ofrece— un plazo de devolución incondicional de ¡100 días!. ¿En qué tienda física puedes hacer esto sin que te pongan ninguna pega?

      En cuanto a muebles… el problema es montarlos, no otro. En una tienda física tampoco ves el mueble en muchas ocasiones, solo ves un catálogo. Y, por supuesto, no puedes ver cómo queda el mueble en tu casa hasta que no lo tienes en casa. De todos modos, la marca sueca no creo que tarde mucho en ofrecer compra por Internet. Es el mejor candidato para ello.

      Si no das tus datos cada vez que descargas una aplicación, ¿de dónde ha sacado Amazon tus datos para poder cobrarte los 200 euros? Igual estás tan peleado con la tecnología que has cometido un error…

  • #012
    sonar-con - 27 septiembre 2016 - 19:44

    Totalmente de acuerdo contigo, poco a poco he ido sustituyendo la compra de cosas que tenia que desplazarme para comprarlas por compras online, el ultimo paso es la venta de comida por internet que ya se hace pero da un poco de desconfianza como indicas por lo menos a mi, comprar un trozo de carne sin verlo, o pescado mismo, solo por esta razón pienso que este tipo de productos perecederos como la fruta, la carne y el pescado se seguirán vendiendo en tiendas locales a lo largo del tiempo. Muchas gracias por el articulo Enrique.

    • Raul SB - 27 septiembre 2016 - 21:23

      Yo creo que no y te explico por qué. Vas a la carnicería “de toda la vida” y te recomienda un solomillo que tiene muy buena pinta y cuando llegas a casa…. gato y del malo (y perdón por los gatos). Que haces? Posiblemente no volver.

      Amazon sabe que no puede permitirse eso. Resultado? Que hasta ahora la oferta de carne, aunque escasa, es de buena calidad, y cuanto más compremos más y mejores artículos tendremos.

      El Super on line ha llegado para quedarse. También decíamos eso de los bancos on line y no recuerdo la última vez que pise uno….

      • Pedro - 27 septiembre 2016 - 22:27

        Ahí le has dado…

        Recuerdo perfectamente la cara de mi madre cuando quiso meter en el horno el besugo para la cena de Nochebuena que tan encarecidamente le había recomendado su “pescadero de cabecera”: olía tan mal después de un solo día en nuestra nevera, que tuvimos que cenar carne asada y tirar el besugo a la caldera —de carbón, esto fue hace muchos años— para que no siguiera oliendo toda la casa.

        Lo peor es que mi madre no solo no le hizo comerse el besugo al pescadero —a ver qué tal le sentaba a él—; sino que le siguió comprando…

    • Pedro - 27 septiembre 2016 - 22:36

      Desconozco la logística de alimentación fresca que pueda tener Amazón, u otros…

      Las pescaderías solo reciben pescado UNA vez a la semana. Así que salvo en Madrid, que se precia de tener el mejor “puerto de pescado fresco” y quizá la entrega a las pescaderías sea más frecuente , o compras el mismo día que reciben el pescado, o compras pescado de hace días…

      • Gorki - 27 septiembre 2016 - 23:03

        Las pescaderías solo reciben pescado UNA vez a la semana.
        ¿Estás seguro? Desde luego Mercamadrid suministra pescado todos los dias, pero en Llanes (Asturias) y Rueda (Valladolid) que es lo que mejor conozco también reciben pescado todos los días. Es más, el lunes no abren porque los pescadores no pescan en domingo y las rulas no les suministran.

        • Pedro - 27 septiembre 2016 - 23:11

          En Huesca y en muchas otras ciudades no grandes y alejadas de la costa, es una vez por semana. Tanto pescaderías como grandes superficies.

        • David - 28 septiembre 2016 - 07:40

          Simplemente una aclaración, apostillando lo que comenta Gorki, los mercados centrales sirven todos los días menos los,lunes ciertamente porque no se suele pescar en domingo y establecer los circuitos logísticos, y el abastecimiento de las pescaderías normalmente es gestión propia, o van a mercados centrales a comprar a diario vendiendo también el género más retrasado, y a parte en zonas costeras o con acuerdos específicos con Lonjas esto puede cambiar, otra cosa es la desconfianza que nos supone en muchas ocasiones conocer los circuitos logísticos y de abastecimiento, preparación, etc… Del,producto fresco, que como se comenta anteriormente es el punto de fidelizacion con el cliente, si no fallan, se incrementará el servicio, aparte de los nuevos compradores menos habituados a la compra en tienda física y que han nacido con un móvil o tablet bajo el brazo… El futuro es interesante por la revolución que sufrirá el mundo de la gran distribución frente al especialista-tradicional, frente a los grupos de consumidores, los grupos de productores, la localización y otros factores.

  • #019
    Gorki - 27 septiembre 2016 - 22:58

    Es porque soy viejo, pero hay que tener en cuenta que pertenezco al único segmento de población que aumenta en consumo en este país porque aumenta en población y en algunos barrios como el mio, somos mayoría absoluta. Comprar tres o cuatro cosas diariamente es mucho más entretenido que esperar al repartidor encerrado en casa..

    Todos los días salimos un grupo a caminar un rato y de paso hacemos una pequeña compra, tres o cuatro cosas cada uno. A mi, la compra diaria hecha así me parece entretenida, cada cosa la compramos en tiendas específicas, los productos de limpieza en el hiper, la fruta a una china, cosas de ferretería en un todo a cien, el pescado en el mercado,…. , hacemos recados, el tinte, bancos, correo,… y de paso nos tomamos un café con un bollo o con churros en un algún bar agradable.

    Comprendo que quien tiene ocho horas de trabajo, no tiene tiempo y quiera que se lo lleven a casa, yo personalmente prefiero compara asi y es más barato. Quizá sólo lo que pesa, como la leche, las patatas. el detergente de lavadora y cosas parecidas me compensara que me lo llevaran, pero para eso vamos al hiper con el coche una vez cada 15 días y hacemos una compra grande. Puede que compensara que lo enviaran a casa, pero como compro todos los días, son muy pocas cosas las que necesitamos. Vamos hacia las 3,30 que hay muy poca gente y lo cargamos en el coche y ya está, cuarenta minutos como mucho.

    Lo que compro por email es lo que no encuentro en el barrio, como los componentes electrónicos

    • Raul SB - 28 septiembre 2016 - 06:51

      Correcto Gorki, porque para ti eso es ir de compras. Para mi es hacer la compra.

      Mi mujer compra los libros por Amazon, hasta el de música de mi hijo tardo menos y 2 € más barato que en la librería de toda la vida. Para ella es algo rutinario estilo hacer la compra.

      Yo adoro ir de compras a una librería. El silencio. El ambiente. El olor de un libro al abrirlo por primera vez. Yo no compro libros por Amazon.

      La compra para 5 de familia a media mañana, un finde, en cualquier gran superficie, y pegando te con el reparto a domicilio para que te lo entregen en el día y no al siguiente, es peor que cargar con los 4 montaña arriba. Lo he comprobado con el Fit Bit y hasta me suben las pulsaciones. Ahora con Amazon me ahorro eso y como tú, solo vamos a esas cosas que se nos han olvidado y “ya que” pasamos al lado entramos, compramos, y echamos un café al lado

      • Gorki - 28 septiembre 2016 - 10:19

        Ya dije al inicio “Es porque soy viejo”. Comprendo vuestro proceder, primero por que lo he ejercido y sufrido, y porque tengo claro que son muy otras vuestras circunstancias.

        Sin embargo, opino que comprar es una de las mayores diversiones que existen, algo que es así desde que existen los mercados ¿A quien no le divierte ir al Rstro?. La pena es que las prisas la transformen en una tortura.

        Si te fijas, la estructura de un centro comercial es la misma que la de los zocos medievales,, una concentración de mercaderes de todo tipo de artículos, unidos a mesones, donde poder comer y beber y distracciones , antes saltimbanquis, y músicos callejeros, y hoy máquinas tragaperras y cines.

        Lo que si quiero resaltar que los jubilados somos, (de momento), un sector consumidor muy importante, los únicos que crecemos en número y que por tener normalmente pagado coche y casa y no tener que repartir con hijos, tenemos “per cápita”, una buena capacidad adquisitiva,

        De hecho el resurgir de las tiendas de barrio, esta basado en la abundancia que hay en ciertas barriadas de parejas y “singles” a los que no compensa la compra en el hipermercado. ni por Internet, salvo cosas puntuales, como puede ser libros, (han desaparecido las librerías),

  • #022
    David - 28 septiembre 2016 - 07:49

    Muy interesante el artículo Enrique, es algo en lo que llevo relacionado mucho tiempo desde diversos puntos de la Cadena de Valor, y hoy viendo las tendencias. Lo que creo que en España ha fallado en varias ocasiones es la parte de desconfianza que han generado trabajando mal la parte del fresco, con esto me refiero a que tengas Cortés de carne, pescado, etc… Qué no responden a tus expectativas cuando vas a la tienda, físicamente (con los consiguientes gastos de tiempo, combustible si procede, etc..) pero que como experiencia de usuario, si nos gusta el hecho de descubrir, ver, oler, saborear, etc…. Lo convierte en algo tedioso pero que eliges h si fallas lo haces tú.
    En mi caso he intentado probar últimamente una de las renovadas webs de compra ONLINE de una cadena conocida, me gusto mucho la experiencia de usuario, simula bastante el hecho de comprar en tienda y puedes interactuar con el vendedor o pescadero, etc.. Indicando hasta como quieres el corte, cantidades o unidades, etc.. Me pareció muy interesante la manera de gestionarlo, el surtido casi completo, etc… Comparado con otras webs, que si lo analizamos, te quedan pocas ganas de entrar una sola vez, e incluso té pueden afectar a la hora incluso de ir a la tienda. El problema me vino a la hora del pago, fallo 3 veces, por lo que la experiencia de usuario te la destroza tras pasar por todas las secciones, comprar de todo, y querer seguir probando… Yo quiero y lo haré o seguiré haciendo, pero la experiencia de usuario y facilidad para las transacciones deben ser prioritarias junto con la confianza en los productos que compremos, que solo será posible comprando por este medio más a menudo.

  • #023
    Juanma Nogueiro - 28 septiembre 2016 - 11:59

    Apasionante como siempre, Enrique. Vamos hacia un mundo en el que sólo aquellas actividades, empresas o personas capaces de crear valor para los demás (ya sea económico o emocional) serán capaces de sobrevivir en el mercado. Todo aquello que no cree valor será automatizado. A mí siempre me queda la duda de cuándo. Aunque es cierto que el avance tecnológico es imparable, siempre hay que contar con que el factor humano puede ralentizarlo todo. Pero supongo que pronto lo averiguaremos.

  • #024
    Juan Navidad - 28 septiembre 2016 - 14:05

    Fresh Direct promueve una filosofía respetuosa con el medio ambiente y sus camiones son más respetuosos que otros servicios de reparto. Eso está bien, pero en la entrega a domicilio de alimentos y de productos en general creo que lo que no se suele considerar es el impacto que tienen los embalajes. En España, este tipo de entregas son casi residuales, pero en Nueva York solo las que hacen Fresh Direct y Amazon producen una cantidad inconmensurable de residuos.

    Si los supermercados en España son el colmo de la hipocresía porque echan pestes de las bolsas de compra -ahora se pagan- y sobreenvasan todo. en Estados Unidos se ha llegado al punto de plastificar la fruta individualmente, algo que no debe ser ni sano.

    Por mucho que los cartones de las entregas a domicilio se puedan reciclar, ese proceso no es inocuo, sino contaminante. La solución sería que las cajas sean siempre y obligatoriamente reutilizables. Solo así este planeta soportará tanto impacto brutal sobre los recursos, procesos y residuos.

    Suelo poner como ejemplo de falta de sentido común la producción desmesurada de basuras evitables los colegios de Nueva York que para cada estudiante usan cada día: bandeja, vaso, plato, cubiertos, caja de “tetra brick” individual para la bebida… todo ello de usar y tirar. Cada día, en las aceras junto a los miles de colegios de la ciudad puede verse esa cantidad ingente de basuras facilmente evitables simplemente usando -como siempre- cubiertos, platos bandejas reutilizables.

    • isangi - 29 septiembre 2016 - 17:35

      No se no como hacer los números precisos, pero mi instinto me dice que Si contamos todos los pasos, es más ecologíco el reparto a domicilio que el ir cada uno a por su compra.

      Porque el sobreempaquetado sucede en ambos sitios(si, actualmente puede que haya más sobreempaquetado al enviarlo, pero eso tenderá a homogeneizarse, por ejemplo si compras agua de 8 litros a amazon te lo traen cada botella en una caja independiente, pero eso no creo que suceda durante mucho tiempo, Amazon mismo(y las quejas que los usuarios les ponemos por ello) se dará cuenta del absurdo(no solo ecologico)) y en cambio el agrupar envios ahorra(o debería) cajas y sobretodo contaminación por transporte, luz de establecimientos, etc.

  • #026
    isangi - 29 septiembre 2016 - 17:31

    [Las razones por las que algunos se mantienen alejados de la compra online no son el atractivo de la oferta offline, sino cuestiones como la falta de confianza, la creencia de que el precio será más caro, u otros tópicos similares.]

    O disponer de ese servicio fuera de las grandes ciudades.

  • #027
    juan carlos - 30 septiembre 2016 - 01:47

    buen articulo enrique, si se habla de los Americanos es indispensable analizar sus modos de consumo a pie puntilla.

  • #028
    MANUEL - 1 octubre 2016 - 21:42

    Los comentarios maximalistas respecto a que van a desaperecer los hipermercados, o los supermercados, o las tiendas de barrio, …, denotan poca visión de la complejidad de la sociedad española o intereses ocultos por imponer intereses particulares. Todos los modelos permanecerán con distintas tasas de implantación dependiendo del tamaño de la población y otros factores sociológicos.

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