CurrentC: entender los procesos sociales de adopción tecnológica

CurrentC screenEn octubre del año pasado escribí algunos artículos sobre CurrentC, la iniciativa lanzada por Walmart y otras importantes cadenas de distribución norteamericanas (Rite Aid, CVS, Kmart, Sears, Target, 7 Eleven o Best Buy, entre otras) para intentar oponerse a la recién presentada Apple Pay.

En aquel momento, la pretensión del consorcio que desarrolla CurrentC fue dejar a Apple sin acceso a los muchos miles de tiendas englobadas dentro de la iniciativa, obligándolas mediante un contrato de exclusividad a inhabilitar la funcionalidad de NFC de sus terminales de pago y eliminando la posibilidad de que sus clientes hiciesen uso no solo de Apple Pay, sino también de sistemas como Google Wallet o las tarjetas NFC, convertidas en auténticas víctimas colaterales de la batalla.

Las razones de los distribuidores para oponerse a Apple Pay eran perfectamente claras: por un lado, intentaban construir un sistema alternativo que compitiese con el de la marca de la manzana y, sobre todo, que les asegurase el acceso a la información de los clientes, que Apple protege con celo. El uso de Apple Pay genera una transacción con un número propio diferente al de la tarjeta de crédito, cifra la transacción y no permite la integración de esquemas de afinidad o lealtad propios de las cadenas de tiendas. Pero además de acceder a la preciada información de los clientes, existía un incentivo aún mayor: mientras Apple Pay mantenía los esquemas de comisiones para las tarjetas de crédito y las integraba plenamente en su sistema, como parte del precio para conseguir su apoyo y asegurar una adopción masiva, el consorcio que impulsaba CurrentC pretendía eliminarlas, crear un sistema que no utilizaba como base de cobro la tarjeta de crédito, sino que debitaba directamente el importe en la cuenta bancaria del usuario. De la tienda a la cuenta bancaria, sin intermediarios. Suena bien, si no fuese porque estas cadenas de tiendas han demostrado ya en el uso cotidiano su incapacidad para desarrollar esquemas que resulten interesantes para el usuario

Hace tres días, uno de los principales socios de CurrentC, Rite Aid, anunció que en breve empezaría a aceptar Apple Pay en sus tiendas, un paso que otros miembros del consorcio parecen estar también considerando, y que se concreta simplemente en algo tan simple como volver a habilitar los lectores NFC en sus terminales. Al tiempo, el propio consorcio anunció que sus sistema, que inicialmente parecía estar basado en el uso de códigos QR pero que no descartaba otras alternativas tecnológicas a medida que fuesen imponiéndose, anunció que posponía su lanzamiento hasta el próximo año.

Cuando una empresa, sea Apple o la que sea, se trabaja tan bien los procesos de adopción social, oponerse a ella resulta completamente inútil. Bloquear a los usuarios inhabilitando los lectores NFC era, a todas luces, una iniciativa absurda y sin sentido: posiblemente pocos usuarios habrían cambiado sus hábitos para ir a una tienda de conveniencia diferente por ello – por algo se llaman precisamente “tiendas de conveniencia” – pero era claramente una actitud que resultaba hostil. Si quieres desarrollar tu propia alternativa, por otro lado, en un entorno en el que muchísimos lo han intentado y han fracasado, vas a tener que prepararte muy, muy bien: un simple anuncio basado en una funcionalidad tecnológicamente anticuada y que no está disponible aún no va a servirte de nada, por poderoso que creas ser. Lo importante de la innovación, en muchas ocasiones, no es simplemente tener la tecnología: es entender las dinámicas de adopción social.

 

This article is also available in English in my Medium page, “CurrentC and social adoption processes

5 comentarios

  • #001
    Gorki - 14 agosto 2015 - 15:32

    El 90% de los acuerdos tomados por un grupo de empresas que compiten entre si, fracasan, porque siempre hay alguien del grupo, que piensa que en hacer lo contrario a lo acordado, le va a dar una ventaja competitiva. Eso resulta ser en la práctica mucho más poderoso y práctico que las leyes Antitrust, pues normalmente los acuerdos de este tipo que se toman, suelen ser secreto y cuesta encontrar pruebas de que se han firmado. Es lo que en verdad nos libra a los clientes de las lógicas tentaciones monopolísticas de las empresas. En lla practica, no saben mantener un acuerdo entre ellas.

  • #002
    Krigan - 14 agosto 2015 - 23:17

    En este caso no parece que nadie esté consiguiendo mucha adopción tecnológica. Casi un 80% de los usuarios de iPhone 6/6+ nunca han usado Apple Pay, y un 30% de los que lo llegaron a probar ya no lo usan nunca:

    http://www.businessinsider.com/nobody-uses-apple-pay-2015-3

    Las cifras de Google Wallet son todavía peores.

    Lo cual es una lástima, porque lo del pago con móvil promete ser una revolución como pocas. Tal vez las cosas cambien en octubre, cuando las tiendas USA se vean forzadas a adoptar terminales de pago para tarjetas con chip (casi todos los cuales soportan también NFC).

  • #003
    Mesosoma - 15 agosto 2015 - 04:43

    NFC tiene un ventaja insuperable, esta disponible en el mercado mainstream (pese a la desventaja que sólo funciona en USA) desde hace dos años y cuando aparezca CurrentC ya será demasiado tarde. Sin embargo NFC revela lo tradicionalista que es el estadounidense sobre las tarjetas, en un reciente viaje a USA noté con horror que todos los comercios sólo aceptaban bandas magnéticas en vez del emv/Chip

    • Krigan - 15 agosto 2015 - 11:40

      En realidad NFC también está disponible fuera de USA, en forma de tarjetas contactless. Además, en España el BBVA tiene una app (BBVA Wallet) que permite pagar con móvil en cualquier comercio que admita Visa contactless. Requiere que el móvil tenga NFC (lógicamente) y Android 4.4 o superior.

      Tal vez no deberíamos dar por muerto a CurrentC tan pronto. Está hecho por y para los minoristas USA, los cuales, como dices, hasta ahora no tenían en su mayoría terminales EMV, ni aún mucho menos NFC. De ahí que CurrentC apostase por los códigos QR, que los comerciantes USA sí pueden leer.

      Esto va a cambiar. A partir de octubre el riesgo de fraude que supone la banda magnética va a ser cargado a los minoristas, por lo que estos adoptarán nuevos terminales, con EMV, y que casi todos son además NFC.

      Por tanto, igual nos encontramos el año que viene con un CurrentC que soporte NFC desde el principio. ¿Demasiado tarde? Ya se verá. De momento nadie ha tenido éxito en los pagos con móvil, salvo Starbucks en sus cafeterías (usando códigos QR).

      La demanda por parte de los consumidores parece ser escasa. La motivación por parte de los minotistas, sin embargo, es fuerte, porque buscan librarse del 2-3% de comisión que les cargan en los pagos con tarjeta, ya sean físicas o virtuales.

  • #005
    Pedro Torres - 17 agosto 2015 - 11:55

    Adoptar un modo de pago nuevo es viral. Será un sistema chapucero pero que use todo el mundo, como WA.

    Hoy en día los pagos online se hacen con tarjetas de debito o crédito, cuya seguridad es pésima pero tienen esa propiedad del dinero indispensiable: ser generalmente aceptadas.

    ¿Para que quiero Apple Pay si ya tengo 4 tarjetas de Débito?

    ¿Quien es el competidor de Apple Pay, los supermercado o VISA/MC?

    La firma electrónica en España es un FRACASO por ser demasiado buena, demasiado segura, cuando lo que pide el mercado es que con un SMS al móvil podamos acceder al borrador de la Renta.

    Triunfará lo cómodo, lo chapucero, y lo que sea una continuidad a lo actual.

    En España estamos en proceso de usar las tarjetas para pagar todo.

    A todo llegaremos, pero cuando se trata de dinero, lo importante es que se adopte generalizadamente, y suelen triunfar los sistemas CHAPUCEROS.

    P.D. Escrito por una victima de fraude por la negligencia del Banco Popular que emite y manda tarjetas activas cuando y donde le da la gana.

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