Realidad virtual, alternativas y ecosistemas

Google Cardboard

Ayer tuve la oportunidad de probarme un visor de realidad virtual acoplado a un teléfono móvil construido por la empresa canaria vrAse, que ha conseguido financiar exitosamente su proyecto mediante Kickstarter y ha recibido varias críticas positivas al respecto, y la verdad es que la experiencia no pudo ser más positiva: casualmente, el primer clip que pude ver fue el mismo de la montaña rusa que había experimentado hacía unos pocos días en un equipo de Oculus VR, lo que me permitió una comparación muy directa entre ambas experiencias.

¿El resultado? Mi impresión fue que utilizar un smartphone con la pantalla dividida en dos para obtener una representación de realidad virtual inmersiva en un visor ofrecía un mejor resultado que la alternativa ofrecida por Oculus VR, que necesita estar conectada a un ordenador mediante un cable. Y no, la empresa canaria no era la única que estaba avanzando por el camino de la realidad virtual mediante el recurso al smartphone, pero lo que es indudable es que en el momento que muchos definieron como más WTF de la última Google I/O, la comparación entre las alternativas de usar un visor específico o un simple smartphone ha recibido un impacto significativo: la irrupción en el panorama de Google con un visor construido… con cartón.

En efecto, el visor de Google, que la compañía ha llamado no muy imaginativamente Google Cardboard, supone todo un puñetazo encima del tablero de la realidad virtual, que puede además suponer un enorme impulso para su desarrollo. Su presentación ha dado lugar a una caída brutal de las barreras de entrada al desarrollo: de repente, cualquiera puede hacerse con un kit de realidad virtual simplemente comprándolo por veinte euros o incluso recortándolo uno mismo.

¿Tiene sentido gastarse dos mil millones de dólares en adquirir una empresa que fabrica un set que puede ser razonablemente bien sustituido con un modelo de cartón? Obviamente, la pregunta, vista así, es enormemente simplista: la adquisición permite a Facebook situarse como uno de los competidores principales en el campo de la realidad virtual, con un equipo muy experimentado y valioso que pasa a tener muchos más recursos de todo tipo, y desarrollos que van mucho más allá de un simple casco de proyección. Pero sin duda, la llegada de Google pasa a minimizar la importancia del hardware como elemento limitante, y concentra el desarrollo en un software en el que, además, tiene una posición consolidada con desarrollos significativos y se ha encargado de abrirlo a cualquiera que lo quiera utilizar.

Resulta interesantísimo ver el impacto que en el escenario tecnológico de hoy en día puede llegar a tener un simple modelo de cartón…

 

(This article is also available in English in my Medium page, “Virtual reality, alternatives and ecosystems«)

 

Dejar un Comentario

Los comentarios están cerrados