Artículos sobre 3G
¿Es el iPhone un buen teléfono?
Escrito a las 11:37 am
¿Es el tan traído, llevado y sacrosanto iPhone un buen teléfono móvil? Un artículo en el Business Week de esta semana, “iPhone: More Fun Than Phone“, parece dar la razón a los que, como es mi caso, volvimos a nuestros terminales anteriores tras probar el desarrollo de Apple, o nos dedicamos ahora a utilizarlo como segundo aparato destinado a la navegación, a la música, a leer libros o a cualquiera de sus mil aplicaciones más… pero no tanto a hablar por teléfono.
Pocas dudas caben acerca de la magnitud del éxito de Apple con su iPhone. Millones de unidades vendidas, colas en las tiendas, efecto novedad explotado hasta la saciedad, ventas a través de diferentes canales que ahora incluirán hasta los Best Buy, desarrollo de un impresionante ecosistema de partners y aplicaciones… sin duda, el iPhone conlleva un cambio de hábitos importante vinculado a muchas de sus prestaciones: en muy poco tiempo, por ejemplo, comanda las estadísticas de acceso mediante navegadores móviles. Sin embargo, según comenta el artículo, la cosa no parece tan clara para otras funciones. Para su uso como teléfono o para aquellos que tecleamos mucho, parece que el iPhone no da la talla tan bien, de manera que su uso acaba quedando relegado a otras funciones: no hay más que ver los recientes comentarios sobre el deficiente funcionamiento de la conexión 3G y la cantidad de llamadas cortadas en el último modelo de la marca. Interesante, por supuesto, y más teniendo en cuenta que en una reciente entrada quedó claro que un número creciente de personas usan su teléfono para muchas cosas que no son hablar por teléfono, pero lejos de convertirse en el killer phone que muchos presagiaban. Sin duda, el iPhone está sirviendo para fomentar o desarrollar otros usos de los terminales móviles, algo de lo que en muchos casos acabarán beneficiándose tanto otras marcas de terminales como las propias operadoras. En mi caso, he probado el iPhone, y si voy con traje - por eso de los bolsillos - suelo llevar un iPod Touch, pero ni en broma ha alcanzado la consideración de la posibilidad de sustituir a mi BlackBerry, con su teclado “de verdad”. Y según Business Week, que menciona específicamente el efecto “back to BlackBerry”, estoy muy lejos de ser el único…
Un juego de terceras partes
Escrito a las 10:44 am
En el día de la salida al mercado del iPhone 3G, resulta interesante detenerse a hacer una pequeña reflexión acerca de la competencia en el sector de los smartphones, sin duda uno de los más interesantes del momento, y sobre un aspecto en particular: la importancia de las terceras partes, o desarrolladores de aplicaciones, como factor competitivo.
Resulta llamativo que lo atractivo de un teléfono - aunque casi resulte ya ofensivo llamarle simplemente “teléfono” - dependa no tanto de factores como lo que trae consigo al salir de la caja, sino de lo que se le pueda instalar después: así, Google y la Open Handset Alliance lanzan su Android Developer Challenge con diez millones de dólares en premios, antes incluso de tener terminales puestos en el mercado, mientras Apple abre en la red su App Store unos días antes del lanzamiento del iPhone 3G, y RIM se precia, con su BlackBerry, de tener un enorme ecosistema de desarrolladores que puede visualizarse en sitios como BlackBerry Marketplace o, de manera tangible y directa, en el Wireless Enterprise Symposium (WES) al que tuve el privilegio de acudir recientemente.
Dos factores resultan bajo mi juicio importantes en el desarrollo de un ecosistema de aplicaciones: primero, entender que la competencia no es cerrada, sino abierta. RIM lo entendió cuando, hace años, pasó de un sistema de APIs restringido - tenían hasta un coste para acceder a ellas - y de permitir a duras penas que los desarrolladores de terceras partes pudieran “tener el privilegio” de llegar con ellas al segmento de usuarios de BlackBerry, a dar cada vez mayores facilidades: hoy en día, existen aplicaciones que convierten un BlackBerry en las cosas más insospechadas, desde gestores para administradores con los que pueden incluso resetear un servidor a distancia, hasta lectores de códigos de barras, aplicaciones de CRM variadas, o toda una suite de Google Apps. Es importante ser lo más abierto posible, hacerlo fácil para los desarrolladores, pero teniendo en cuenta que éstos, en su mejor interés, intentarán ofrecer sus aplicaciones a cuantas más plataformas sea posible, mejor. La ventaja de contar con una aplicación determinada, por tanto, resulta en la mayor parte de los casos, efímera, salvo cuando se basa en características específicas o funcionalidades del dispositivo: un GPS ya resulta poco diferencial, un acelerómetro puede serlo para algunas cosas, etc.
Segundo, el enfoque. Mientras las aplicaciones destinadas al mercado de consumo individual chocan con una propensión a pagar por ellas más bien escasa, las destinadas al mercado corporativo funcionan de manera completamente diferente, a menudo cubren funciones críticas, y precisan de requerimientos como la integración con los sistemas corporativos que pueden llegar a tener una gran importancia.
Competencia en base a convertirse en plataforma, y además, lo más abierta posible. Un ingrediente que cada vez vemos en más segmentos, y donde los smartphones no iban a ser una excepción. En el caso del iPhone, hemos pasado de una época de clientes relativamente savvy o “pioneros” que han tirado de procedimientos como el jailbreaking para poder instalar muchas de las aplicaciones que querían instalar, a otra de consumo cada vez más masificado en la que la iPhone App Store podrá tener mucho más que decir, pero seguramente sin perder ese “doble juego” tan característico de la marca. Veremos como funciona el factor plataforma, pero aquí hay mucho que aprender…
Lo verdaderamente importante del iPhone 3G
Escrito a las 1:56 am
El anuncio del iPhone 3G por parte de Apple estaba planificado como una auténtica bomba: el hecho de ser 3G, el de tener GPS, la importante rebaja de precio, la decisión de entrar en el juego de subsidios de las operadoras y el lanzamiento en un gran número de países son todos ellos elementos de una gran importancia, que elevan al iPhone desde el mero concepto experimental hasta una madurez y una intención verdaderamente ambiciosa. No obstante, desde mi punto de vista, lo verdaderamente importante del anuncio ha sido un tema que ha sido tocado de manera relativamente discreta: el soporte para empresa. El planteamiento de un iPhone que se acerca al concepto de teléfono corporativo me lleva necesariamente a plantearme dos cosas: por un lado, mi reciente conversación con Mike Lazaridis, fundador de RIM, en la que ninguneaba a Apple tildándola de “empresa de electrónica de consumo” y afirmando que no era un producto válido para la empresa; y por otro, los efectos de este acercamiento al mundo de la empresa si Apple pretende además extenderlo posteriormente a otros productos de la gama.
En el mundo de la tecnología, resulta posible que un competidor tan sólidamente posicionado como RIM pueda recibir el impacto de otro, como Apple, que prácticamente acaba de llegar. Mientras RIM confía ciegamente en sus quince certificaciones y en la solidez y seguridad de sus planteamientos de cara al administrador de sistemas corporativos, resulta que puede llegar un nuevo jugador con muchísimas menos cualificaciones desde todos los puntos de vista, y llevarse el gato al agua con muchos clientes ofreciendo simplemente un soporte de Exchange, una de las plataformas más extendidas en la mensajería corporativa. En realidad, los estándares de las empresas cambian con más facilidad de la que parece, y esto ha sido así en muchas ocasiones anteriores en la historia de la tecnología. Según Lazaridis, el efecto iPhone había sido muy bueno para RIM: una marea que elevaba a todos los barcos, al llevar a muchos clientes en volandas hasta el concepto de smartphone y plantearse éstos la cantidad de cosas que podían hacer con su teléfono.
Para los adictos a BlackBerry, como es mi caso, un teléfono sin teclado simplemente no cualifica. Mi entrada de información sigue siendo increíblemente torpe en el iPhone comparada con la velocidad del teclado de BlackBerry, que además puedo manejar fácilmente con una mano o mientras camino por la calle. Pero este factor no recibe la misma importancia para todos los clientes, y además, no se percibe necesariamente de manera inmediata en el momento de decisión, particularmente si no tienes mucha experiencia. Unido a un diseño atractivo y a un planteamiento de apoyo de las operadoras, creo que el nuevo iPhone puede encontrar un encaje más certero de lo que parece en el mundo corporativo: aunque con un BlackBerry se pueden hacer muchísimas cosas, sobre todo si consideramos su enorme red de partners y desarrolladores de aplicaciones, es posible que el iPhone, con su planteamiento de ser “suficientemente bueno” unido a un diseño atractivo, se lleve en muchas ocasiones el gato al agua. Y en ese mercado hay mucho, mucho más que una simple base de usuarios: en ese mercado, unido a los planes anunciados para Snow Leopard, está la llave de una extensión de marca que puede acabar siendo muy importante para la compañía.
¿Habemus iPhone con 3G?
Escrito a las 8:46 pm
Uno de los sitios habitualmente bien informados para noticias sobre Apple, MacRumors, se descuelga con la noticia de un iPhone dotado de conectividad 3G para Junio de este año, “The Evidence for a 3G iPhone… June 2008“, y recomienda a los consumidores norteamericanos esperar esos tres meses si estaban considerando comprarse uno. En el rumor, esperado, juega un papel importante la adquisición de la patente sobre el nombre “iPhone” en Japón, un país que cuenta con conectividad 3G pero no con redes EDGE, así como este artículo en Cinco Días, “Apple encarga diez millones de iPhone de tercera generación“, que prevé una llegada a España del iPhone 3G en lanzamiento oficial para Mayo de este año.
Independientemente de la solidez de los rumores y de las fechas, resultaba evidente que el iPhone estaba destinado a tener conectividad 3G, algo ya comentado por la compañía en el discurso de lanzamiento del terminal, pero chocaba con el problema del elevado consumo de los chipsets 3G en un terminal que, por su elevada funcionalidad adiciona, ofrecería una experiencia de uso cuestionable de contar con ello. Dada la fijación de Apple con el axioma “menos funciones a cambio de una adecuada experiencia de uso”, la conectividad 3G ha debido esperar al desarrollo de nuevos chipsets con niveles más bajos de consumo. La fecha de Junio se insinúa por su proximidad con la Apple’s Worldwide Developer’s Conference, que tiene lugar entre el 9 y el 13 de Junio. Además, se comenta la posibilidad de lanzar el iPhone 3G como un modelo de gama superior, manteniendo el actual 2.5G con un precio más barato.
Mientras tanto, usuarios avanzados como Matt Asay han dado el salto, y publican las “cinco cosas que aman y odian del iPhone“… lectura más que interesante para quien se lo esté pensando.
Un iPhone 3G para Europa????
Escrito a las 6:27 am
Tal vez sea una filtración falsa, pero Engadget está especulando con una posibilidad que podría tener sentido: dado que la razón esgrimida por Steve Jobs para poner a la venta el iPhone en Estados Unidos con Edge (2.5G) fue la falta de cobertura universal con 3G a lo largo del país, se dice que nada menos que este lunes, Apple podría anunciar el acuerdo de distribución al que ha llegado finalmente para Europa, y algo además mucho más sorprendente y menos anticipado: que el modelo que se ponga a la venta en Europa a partir de Diciembre de este año ¡¡podría ser un terminal 3G, concretamente HSDPA!!
La fuente original es NewsWireless, y la noticia, de ser cierta, podría ser una auténtica bomba: el iPhone sería distribuído a través de acuerdos con Vodafone, T-Mobile y Carphone Warehouse (el mayor distribuidor de telefonía móvil de Europa, con más de dos mil tiendas en diez países - en España, su marca es The Phone House), y el hecho de ser puesto en el mercado en Diciembre permitiría que muchos usuarios de los mercados mejor cubiertos por 3G en USA (costas Este, Oeste, Chicago y algunas ciudades de Texas) optasen por un cambio de terminal con el fin de aprovechar mejor las funcionalidades de conectividad, mientras que aquellos que están en áreas de escasa cobertura 3G (la mayor parte del país, sobre todo en áreas no pertenecientes a grandes ciudades) mantuviesen el interés por un terminal basado en Edge. La decisión, además, daría al iPhone en Europa una posición muchísimo más competitiva.
Habrá que esperar al lunes para echar las campanas al vuelo. Pero de ser cierto, uno de los principales comentarios negativos con respecto al lanzamiento del iPhone en Europa quedaría automáticamente desmantelado. ¿Se atreverá Apple a anunciar una versión 3G del terminal tan sólo tres días después de haberlo lanzado como 2.5G en el mercado norteamericano? De ser así, sería, sin duda, una de las estrategias de manejo de mercados multinacionales más atrevidas que se habrían visto en el mundo de la tecnología en mucho tiempo.
A Alicante
Escrito a las 1:37 pm
Estoy en el aeropuerto, saliendo hacia Alicante, donde esta tarde daré una conferencia para Antiguos Alumnos sobre Web 2.0 y otras hierbas afines, a las 19:30 en el Hotel Meliá Alicante ( si alguien está cerca y le apetece, encantado de verle por allí aunque no sea antiguo alumno). Acabo de conseguir salir victorioso en una pelea con el Huawei de Vodafone, un tema curioso que comento por si a alguien le pasa: estoy con un portátil prestado del Instituto de Empresa con el que estuve trabajando todo el fin de semana, y que llegué a utilizar hasta para dar una clase del Global MBA, éstas que damos combinando cámara, presentación, chat y vídeos, y conectados con alumnos situados en medio mundo… la verdad es que la conexión de Vodafone se portó, incluso en esas circunstancias. Ahora, sin embargo, me ha costado conectarme: el portátil afirmaba que el dispositivo no estaba conectado tras un rato intentando iniciarlo. La razón, que descubrí al cabo de un rato, es que el portátil que llevo es un Dell Latitude con cuatro puertos USB, dos por detrás y dos laterales. Por lo que veo, durante el fin de semana conecté el Huawei en uno de los de detrás, y ahora he estado haciéndolo en los laterales. El Huawei viene con dos conectores, uno es un USB a MiniUSB sencillo, otro es un USB doble (alimentación y datos) a MiniUSB, que no suelo llevar encima porque el cacharrito suele ir bien con el sencillo. Pues bien, tras un rato probando, me he encontrado con que me permitía la conexión perfectamente en los conectores USB posteriores, pero no en los laterales, así que imagino que los laterales serán 1.0 y los posteriores 2.0… al pensarlo, me parece hasta lógico, pero si con esto le ahorro a alguien el ratito de pruebas infructuosas, ya me doy por satisfecho.
Es curioso como este cacharrito cambia la concepción de movilidad. Desde que lo recibí en Diciembre, la sensación es simplemente la de haberme dejado de preocupar por el tema. Lo he utilizado desde infinidad de sitios en España, desde París, desde Las Vegas… siempre sin ningún problema más que el que conlleva que a veces lo haga a una velocidad algo menor - luz verde - en lugar de a los habituales 3.6 Mb.
(estoy embarcando… luego completo el por dónde quería ir con esta historia)
A lo que iba (ya estoy en Alicante y ya he comido :-) Que realmente, con un cacharrito como éste en el bolsillo, la preocupación por la conexión en movilidad desaparece. La conexión mediante WiFi, después de todo, depende de muchas cosas, y es algo que si realmente es importante para ti, tienes que andar preguntando al hotel, asegurándote de que funcionará, preocupado de si tu habitación estará en zona buena o zona mala… Con esto, llegas, enchufas, y ya está. ¿Problema? Evidentemente, no es lo mismo andar con un dispositivo que te han prestado “para que lo tortures y te conectes todo lo que quieras y desde donde quieras”, que tener que pensar en cuánto pagas por tu conexión. Si tuviese que echar las cuentas de cuánto me he gastado desde que tengo este delicioso cacharrito, me temo que me llevaría un susto de impresión, sobre todo teniendo en cuenta que lo uso como en mi casa: lo dejo conectado, con mis seis pestañas de Firefox abiertas, y bajándose cosas sin parar, titulares del Bloglines, mensajes del Gmail, comentarios del WordPress, etc. y desde los lugares más insospechados, con roaming o sin él. El razonamiento, por tanto, es claro: si Vodafone o cualquier otro operador ofreciesen este cacharrito con una tarifa plana de verdad, se comerían todo el mercado, y el WiFi sería una cosa que simplemente no usaríamos. Pero claro, está la limitación de la propia red: si un operador ofreciese algo así, la saturación de los nodos sería, en algunos casos, notoria, porque su capacidad, como comenta mi amigo Miguel Caballero, se cuenta en unidades o decenas como mucho, no en centenas, y en determinadas zonas eso sería impensable y la calidad de servicio que daría sería ínfima. Considerando el coste de una unidad de antena, las cuentas tienden a salir más bien complicadas. Las operadoras, por tanto, tienen que balancear esa capacidad de red, y de ahí que sus ofertas sean como son: o bien te ofrezco conectividad con ene limitaciones (te reduzco la velocidad si te pasas de aquí, o te cobro a tanto el mega si excedes una cantidad…) o bien lanzan ofertas teóricamente ilimitadas únicamente cuando son aún minoritarios en busca de crecimiento y la saturación es, como mucho, un problema que desearían tener.
Por tanto, en movilidad viviremos en un universo multifaceta durante mucho tiempo. Las redes WiFi irán mejorando en presencia, alcance y ancho de banda, mientras que el 3G y afines se mantendrán como una opción para conexiones más cortas, puntuales y con la impresionante conveniencia de la casi total ubicuidad que proporciona su cobertura. Pero en el fondo, un lujo, porque los servicios de capacidad limitada suelen tener un precio elevado, y si éste baja, pierden su calidad. ¿Hay algo más que meter en la ecuación? Por el momento, y en el estado actual de la ciencia, creo que no.
Mientras tanto, seguiré agradeciendo a mi amigo Juanjo y a Vodafone que me regalase este cacharrito, porque la verdad es que es fiable y cómodo de verdad. Llegar, enchufar, y estar conectado, independientemente de donde estés. Un verdadero gustazo.










