El Blog de Enrique Dans

Skype a la escucha

Escrito a las 4:45 pm
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Interesante nueva versión de Skype, la 1.2, en la que incorpora precisamente una de las cosas que más le estaban pidiendo sus usuarios: el almacenamiento centralizado de los contactos. En un entorno en el un creciente número de usuarios utilizan varias plataformas (ordenador de casa, del trabajo, portátil, PDA, etc.), tener que buscar el contacto necesario cada vez que utilizabas un ordenador diferente se estaba convirtiendo en un verdadero engorro. Mantener la lista de contactos actualizada se estaba convirtiendo en algo bastante complejo, sobre todo para aquellas personas que hacían un uso intenso del programa.

Esto sigue creciendo con tasas impresionantes, aunque posiblemente a sus fundadores, que vivieron la meteórica difusión de KaZaA, no les resulte tan sorprendente. Se incorporan al servicio más de 160.000 usuarios al día, y acaban de llegar al millón de usuarios de SkypeOut, el servicio de pago que permite llamar a números de la red regular de telefonía (a un mínimo de $10 cada uno, el mínimo para probar el servicio). Obviamente, SkypeOut será, con el tiempo, un servicio de rendimientos decrecientes por la propia aritmética de difusión de Skype, pero es evidente que a esa fase no hemos llegado todavía.

La nueva versión también incorpora una prestación de importación de contactos desde otras aplicaciones, tales como Outlook, Outlook Express, MSN u Opera, que viene a ser como “el comienzo de los codazos” por la cuota de cliente en los servicios de mensajería instantánea.

Hemos sido atacados… ¡¡¡Al abordaje!!!

Escrito a las 4:05 pm
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Columna en Libertad Digital

Escrito a las 9:02 am
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Mi columna de esta semana en Libertad Digital continúa la de la semana pasada, “Atrevida ignorancia (y 2)“, alaba las declaraciones del ministro de Industria, y las utiliza como base para criticar las actitudes de su colega de Cultura.

Hoy es un día para ver el telediario. En el Consejo de Ministros de hoy, la ministra aparecerá con un plan bajo el brazo, escrito al dictado de unos y sin contar para nada con otros, e intentará cambiar leyes existentes para que los unos puedan perseguir, robar e insultar impunemente a los otros. Digan lo que digan, recordad dos cosas: que no estamos sólos, y que no somos piratas.

UPDATE: El consejo de ministros ha aprobado el plan antipiratería.

Saliendo para Santiago…

Escrito a las 4:39 pm
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Me voy a la ciudad donde viví tres maravillosos años de mi vida. La sola idea de tomarme una copa esta noche en el Modus Vivendi o en las Crechas hace que se me ponga la carne de gallina de gusto. Y mañana, a las 11:00, “Internet e a voz das persoas”, en la Conferencia Internacional de Voluntariado e Novas Tecnoloxías.

P.S.: Supongo que cualquiera que me conozca ya sabe que es normal en mí no saber en qué día vivo. Es MAÑANA cuando salgo para Santiago. No me he plantado en Barajas esta tarde de milagro. Por tanto, la copa en el Modus o en las Crechas será el viernes por la noche, y la conferencia el sábado por la mañana. Perdón por la confusión.

Deja que suene la música

Escrito a las 2:10 pm
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La música suena. Es una condición consustancial a la música, un elemento de su naturaleza. Aunque se puede hacer música con el silencio, suele ser necesario combinar éste con otros elementos para generar algo que pueda ser considerado música. Si no suena, no es música.

El que la música suene tiene además una interesante consecuencia: el que pasa, siempre que tenga capacidad de oír, la oye. O la escucha, que no es necesariamente lo mismo. Si la música suena en un lugar cerrado, en el que es preciso pagar una entrada para poder acceder, sólo la escucharán en condiciones adecuadas de calidad aquellos que hayan pagado su derecho de acceso al local. Si suena en un lugar de libre acceso, la escuchará cualquiera que pase. Al no haber un pago por la entrada o el acceso, ¿podrá el músico obtener una adecuada compensación a sus esfuerzos creativos o interpretativos?

Durante años, los músicos vivieron de aquellos a quienes su música producía sensaciones lo suficientemente placenteras como para que un número elevado de personas quisiesen pagar por acceder a un lugar en el que dicha música estaba siendo interpretada. Si el músico era bueno, llenaría el local, vendería más entradas y ganaría más dinero. Podría tocar en mejores locales, cobrar más por el precio de cada entrada, y ganar así más dinero. La aritmética era completamente simple, y perfectamente justa.

La industria musical nació para permitir que pudiese acceder a dichas sensaciones un número mayor de personas que el meramente restringido a la capacidad del local, y que pudiese hacerlo además en momentos en los que los músicos no la estaban interpretando físicamente. El producto que la industria vendía era una “caja” en cuyo interior “habitaba” la música: cuando el usuario “abría la caja” poniéndola en el reproductor adecuado, la música sonaba, salían corcheas, fusas y semifusas. La industria nos pedía, lógicamente, que pagásemos por esa “caja” que le costaba dinero producir. Y lo hicimos, porque nos pareció una buena manera de poder acceder a esas sensaciones. La aritmética era igualmente simple: un músico bueno vendía más discos, y ganaba más dinero. Los discos tenían un precio fijo, con lo que las diferencias entre artistas venían dadas por el número de discos vendidos, no por la calidad de los mismos.

La secuencia de eventos que nos llevó de una situación tan sencilla y fácil de entender al galimatías actual puede ser contada desde muy diversas ópticas. No voy a entrar en ella, aunque tengo abundante documentación e información al respecto. Pero concentrémonos simplemente en ambos extremos de la historia. ¿Dónde estamos ahora? Dejo a la imaginación del lector deducirlo. ¿Es la actual una buena situación? ¿Nos ha llevado a un mundo ideal en donde la difusión de la cultura y su potencial rendimiento económico se maximizan? En absoluto. No es eficiente. Es, de hecho, una situación profundamente subóptima:

  • El usuario no obtiene la música que quiere, sino sólo aquella que a la industria le sale rentable distribuir.
  • Agrupada además en los lotes de canciones que la industria tiene a bien decidir.
  • Una serie de absurdas restricciones a lo que puedo hacer con el producto que he comprado.
  • Nula disponibilidad del 95% del catálogo existente.
  • Una cadena de valor que prima al intermediario y destina al artista porcentajes bajísimos sobre el precio del disco.
  • Distribución de ingresos entre artistas que responde a una distribución estadísticamente artificial, forzada por el modelo de la propia industria.
  • Marcada arbitrariedad a la hora de decidir qué artistas llegan a ser producidos y cuáles no.
  • Criterios de selección basados en el tamaño bruto del mercado potencial con el resultado de promoción de música de unos tipos frente a otros que podrían tener gran valor y ser rentables en audiencias más pequeñas, pero que por la ineficiencia o codicia de la industria simplemente “no interesan”.
  • Marcadas asimetrías de negociación: la discográfica puede exigir lo que quiera a un artista que empieza, marcando de esta manera su carrera e incluso definiendo cuanto debe ganar.
  • Los servicios provistos por la industria (consultoría de estilo, marketing, producción profesional, etc…) se desarrollan en un ambiente de competencia imperfecta, dificultando la aparición de mercados eficientes en cada subsector.

El modelo es no sólo ineficiente, sino que concede además a la industria una perfecta “licencia para matar”. Y a pesar de ello, la industria ha auditado, año tras año, beneficios escasos. ¿Por qué? Simplemente, por mala asignación de recursos. Tiene un nombre: se llama mala gestión. En las condiciones actuales del mercado, y con las innovaciones en producción y distribución que la tecnología ha desarrollado, resulta imposible de mantener. Y no sería para nada bueno que se mantuviese.

Esta industria, que durante años se ha aprovechado de unas condiciones de mercado injustas y sesgadas y que, por su mala gestión, ni siquiera ha sido capaz de generar rentabilidades enormes con ello, es la que ahora se arremolina alrededor de una ministra ignorante, a la que los ojos se le salen de las órbitas de felicidad cuando la invitan a una fiesta y se rodea de famosos. La industria, simplemente, intenta ejercer la fuerza de su lobby para poder mantener la absurda estructura actual. Para obtener más llaves que le permitan cerrar el cofre dentro del cual desarrolla su profundamente ineficiente modelo de negocio. Para poder perpetuar una situación absurda. Y se ayuda, lógicamente, de los artistas que ellos mismos colocaron allí, a modo de ídolos mediáticos sesgados, interesados, como si realmente fuesen ellos, y no los cientos que el sistema dejó en el camino, los representantes de la cultura. Como si nos quisiesen convencer que, en realidad, su sistema es necesariamente el único o el mejor a la hora de escoger qué cultura tiene calidad y debe ser producida, y cuál no la tiene y debe ser ignorada.

Eso, y no la defensa de la propiedad intelectual, es lo que hay detrás de lo que la ministra lleva mañana bajo el brazo al Consejo de Ministros. Para defender la propiedad intelectual ya se han desarrollado métodos, son muy buenos, han sido probados, y avalados por las mejores autoridades académicas y jurídicas. Lo que usted lleva ahí no pretende defender la cultura, sino sólo a los que pretenden monopolizarla y aprovecharse de ella para sostener actitudes y hábitos de vida completamente insostenibles.

Libere la cultura, señora ministra. Podría ser, sin duda, su mejor contribución.

Primer Encuentro Internacional con la Sociedad de la Imaginación

Escrito a las 11:27 am
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Me pide Arancha que cuente un poco más, cosa que puedo hacer de manera limitada, porque realmente pasé por Mérida de manera fugaz : llegué, saludé, hablé, comí y me fui. Una pena, porque el programa era realmente interesante (el día anterior había estado gente como Joe Pine, Alex Rovira y Fernando Trías de Bes, Alfons Cornellá… )

Yo vi muy, muy buen ambiente, una muy buena organización, stands de ideas muy creativas y sugerentes (el helado de tomate picante estaba buenísimo) o directamente divertidas y provocativas (como el Emancipator), una organización muy bien llevada, un patio en el que te daban un iPod Shuffle y un columpio para que te relajases entre ponencia y ponencia, una zona llena de portátiles todos con Linex en donde simplemente sentarte y escribir (el post anterior estaba escrito desde allí) y donde había una demanda agradablemente alta de personas queriendo utilizarlos, y un montón de gente muy interesante. ¿La sensación? Que muchas cosas se están moviendo en Extremadura, y que lo que he visto, que son poco menos que las bases de lo que puede venir, me gusta mucho. Veo iniciativas como ésta como “creación de sustrato fértil”: oportunidades para intercambio de experiencias, para escuchar ideas interesantes, para discutir sobre conceptos innovadores o, en plan meta-análisis, para hablar del papel de la imaginación, la creatividad y la innovación en la sociedad.

Mi charla fue la penúltima de una mesa redonda, y hablé de cómo los cambios que la tecnología nos está trayendo últimamente, cambios que muchos ven y otros sólamente intuyen, no son cuestiones meramente anecdóticas, episodios aislados o irregularidades que destruyen valor y hay que perseguir, sino parte de un todo complejo que nos lleva a un modelo de una flexibilidad muy superior, un escenario en el que ser creativo es uno de los elementos fundamentales para el éxito.

Manifiesto por la liberación de la cultura

Escrito a las 10:07 am
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Imagen Muy interesante, muy adecuado, muy preciso y muy bien redactado este manifiesto por la liberación de la cultura, que expone de manera clara y precisa lo que se pretende con el desarrollo de un entorno que favorezca la difusión cultural y la administración de unos derechos de autor razonables. Es necesario que la industria se entere: lo estábais haciendo MAL, habíais desarrollado un sistema que sólo favorecia un absurdo enriquecimiento de algunos, un escaso acceso a los canales de comercialización, y que únicamente proporcionaba acceso a un mísero 5% del total de la música creada en la historia de la Humanidad. Ahora, en vez de perseguirnos e insultarnos absurdamente, tendréis que acostumbraros a vivir en un entorno que permite que la cultura fluya sin obstáculos. Se podrá ganar dinero con ella, pero habrá que ofrecer para ello propuestas de valor adecuadas, y, sobre todo, entender que quien gane dinero ahí lo hará mediante asociación con los que quieran acceder a la cultura producida, no mediante la sustracción de cantidades injustificadas de dinero ligadas a la adquisición de medios tecnológicos. El músico que me ofrezca un producto que me guste y que, además, me trate con respeto, podrá ganar dinero conmigo, porque estaré dispuesto a pagar por sus contenidos. El que produzca música basura que sólo merece ser escuchada una vez, obtendrá lo que legítimamente valía su música. Y el que me insulte, me persiga y me llame ladrón por utilizar una tecnología eficiente para bajarme contenidos de Internet, puede irse a llorar a Sierra Morena. Sólo obtendrá mi desprecio.

El manifiesto por la liberación de la cultura está disponible aquí. Vale la pena pasarse, leerlo entero, enlazarlo y firmarlo.

Desde Mérida

Escrito a las 11:48 am
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Estoy en Mérida, donde me he venido al Encuentro Internacional con la Sociedad de la Imaginación. El viaje lo he hecho de animada parrafada con Juantomás, que está en la misma mesa que yo, y quien al llegar me ha ido presentando gente. Me estoy encontrando un ambiente majísimo de lo que yo llamo “creación de ecosistema”, un grupo muy interesante de gente desarrollando iniciativas en torno al software libre, pero ya no con el protagonismo puesto en las herramientas – eso fue una fase anterior – sino en lo verdaderamente interesante, lo que se puede hacer con ellas. En un ratito he visto una herramienta de desarrollo de blogs perfectamente competitiva con cualquiera de las que conozco (muy buen editor, wysiwyg, con categorías, RSS y todo bien integrado) y, lo que es mejor, que se pretende, a partir de Mayo, poner a disposición de todo extremeño para que genere su blog, con hosting gratuito, unido a iniciativas de conectividad ubicua y de desarrollo de trámites con la Administración vía red. Francamente divertido. Lo que veo me está gustando.

En un rato tengo la mesa redonda, para la que, como trata sobre imaginación, no me he traído nada preparado (de eso se trata, ¿no? ;-) Hablaré de creatividad en nuevos “ecosistemas”, y de como las características del nuevo entorno favorecen el desarrollo de nuevas ideas, de conversaciones,…. esas cositas de las que hablamos habitualmente por aquí.

El New York Times, lleno de post-its

Escrito a las 3:44 pm
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Vía eCuaderno, he llegado a la edición anotada del New York Times. Un producto de Blogrunner, una empresa completamente ajena al periódico, que ha decidido experimentar con el formato intentando complementar algo que el NYT sabe que hace mal. Desde hace mucho tiempo se comenta la pérdida de tráfico e influencia de un medio de referencia como el NYT, debido a su empecinamiento en seguir siendo blogger-unfriendly. Y es que, en efecto, las prácticas y modelos de negocio habituales en algunos medios tradicionales chocan frontalmente con la estructura de la moderna blogosfera y su influencia. Específicamente, el NYT comete dos pecados capitales que, sin embargo, aparecen sólidamente anclados en su modelo de negocio:

  • Es preciso estar registrado para leerlo, debido a que el modelo de negocio intenta vender publicidad hipersegmentada en función de los hábitos de letura de los visitantes. El registro es gratuíto, pero supone un engorro por el que los autores de blogs saben que sus lectores no quieren pasar (la mayoría, de hecho, pasan directamente a ofrecer Bugmenot)
  • Los artículos carecen de permalink, dado que son eliminados y traspasados a un archivo de pago al cabo de siete días. Por tanto, lanzar un vínculo al NYT supone un enlace roto en cosa de una semana.

Ante esta coyuntura, el NYT ha ido perdiendo posición en la Web, hasta el punto en que, como comenta el artículo de Adam Penenberg en Wired,

…recently, when I googled the terms “Iraq torture prison Abu Ghraib” — certainly one of the most intensively covered news stories of the year — the firstNew York Times article was the 295th search result.

No el tres, ni el cuatro… ¡¡el 295!!, algo que supone en la práctica una casi renuncia al tráfico procedente de motores de búsqueda. El autor, de hecho, terminaba el artículo con con sorna,

I consulted Google for some answers, but when I plugged in “future viability Internet news,” noNew York Times article was anywhere to be found.

Ahora, un sitio como BlogRunner toma los contenidos del NYT, y muestra el camino. Enseña al medio como conseguir integrar las conversaciones que genera, posibilitando que gane en influencia al ofrecerlas en un formato interesante y atractivo, un formato mucho más “Internet 2.0″. Algo que va a ir ocurriendo cada vez más, una especie de “si tú no te enteras, otros sí”.

Ayer precisamente hablé de temas muy relacionados con alguien que se plantea las cosas de una forma parecida. Estuve un par de horitas muy agradables en la sede de Periodista Digital, de entretenidísima charla con David Rojo, viendo un poco lo que va a ser el futuro rediseño de Periodista Digital. Del rediseño, lógicamente, no voy a hablar hasta que haya salido. El modelo de Periodista Digital ha sido enormemente criticado, pero en algunos sentidos hace algo parecido a lo que ahora ha hecho BlogRunner: añadir valor mediante distintas etapas en el modelo de información. Y al menos hasta ahora, ha sido, sin duda, un modelo de éxito.

Google integra Keyhole

Escrito a las 8:46 am
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Lo comenté el pasado 8 de Febrero, y hoy lo he visto reseñado en Por decir algo, el blog de mi amigo Agustín… Google ya ha integrado una de sus adquisiciones más recientes, Keyhole, dentro de sus productos Google Local y Google Maps. El resultado es completamente galáctico, de película de ciencia-ficción: de la bola del mundo al tejado de tu casa, en cuestión de segundos. En realidad, el punto de partida aún no es la bola del mundo, sino el mapa de los Estados Unidos, y la foto que ves no es lo que el satélite puede ver en ese momento preciso, sino la que se tomó hace un cierto tiempo. Puedes empezar a hacer zoom en la página, o simplemente darle una dirección, y en cualquier momento, desde cualquiera de los estados de ampliación, pasar de la vista de mapa a la de satélite con sólo pulsar en los vínculos que aparecen arriba a la derecha, Map o Satellite. Aquí está la foto de satélite de donde viví yo cuatro años.

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