El Blog de Enrique Dans

Sony y The Interview: haciendo las cosas mal hasta el final

Escrito a las 1:41 pm
12

The Interview posterCon el estreno de “The Interview“, Sony Pictures ha vuelto a demostrar que se trata de una de las empresas más torpes, absurdas e inoperantes del mundo. En todos los sentidos.

Al triste episodio de su robo de datos – algo de lo que nadie está a salvo, aunque en el caso de Sony ha evidenciado unas muy pobres prácticas de seguridad – ha unido unas reacciones completamente absurdas intentando intimidar a todos aquellos que publicasen datos obtenidos a raíz del incidente, ha unido una cadena de malas decisiones absolutamente fulgurante: primero, suspenden el estreno de su película y afirman no tener planes para ningún otro tipo de explotación de la misma, provocando que todos nos planteemos si a partir de ahora toda aquella película que resulte incómoda a alguien va a tener que suspenderse, y molestando incluso al mismísimo Presidente de los Estados Unidos.

Después, para hacer las cosas aún peores y tras un periodo de decisiones erráticas y desconcierto, demuestran no tener ni maldita idea de cómo organizar un estreno online, careciendo completamente del expertise necesario para llevar a cabo algo que lleva años evidenciándose como un paso imprescindible para entender el futuro de la industria. Finalmente, terminan por recurrir… a Google. Sí, sí… a esa misma Google que ahora, gracias a información filtrada a partir del robo sufrido por Sony, sabemos que se estaban dedicando a trazar megalómanos planes para aniquilar. Qué curiosa ironía, ¿verdad?

Y finalmente, Sony pone tantas restricciones a Google en términos de fijación de precios y ventanas geográficas, que la película se convierte en un éxito… en las redes P2P, con más de setecientas cincuenta mil descargas y subiendo rápidamente. Lo que pudo haber sido una oportunidad para poner a prueba sistemas alternativos de estreno de películas a través de la red, lo que pudo convertirse, mediante la combinación adecuada de precio y disponibilidad, en un éxito logrado a partir de un evento mediático que había creado expectación en torno a una película mala, se convierte en una prueba más de que Sony, muchísimos años después de iniciarse el fenómeno P2P, sigue sin tener ni la más maldita idea de cómo reaccionar ante él.

Enhorabuena, Sony Pictures. Como empresa, eres seguramente la más ineficiente, torpe y absurda de muchísimos casos de malas decisiones empresariales que han podido estudiarse en escuelas de negocios de todo el mundo, en la opinión de un profesor de una escuela de negocios. Un consejo a los trabajadores de la compañía, a esos mismos que ahora la denuncian: cuando salgáis de ella y pretendáis volver al mercado de trabajo, ocultad esa línea en vuestro curriculum. No creo que a nadie le vaya a hacer ningún bien en ningún proceso de selección decir que trabajó en semejante compañía.

 

This article is also available in English in my Medium page, “Sony Pictures and The Interview: a horrible mess from the opening scene to the closing credits

Qué fue de aquellas valoraciones demenciales

Escrito a las 2:29 pm
15

IMAGE: Milosh Kojadinovich - 123RFUn interesante artículo en GigaOm califica la adquisición de Instagram por parte de Facebook como uno de los mejores negocios de la década: una operación que tuvo lugar en abril de 2012, que se cerró inicialmente en mil millones de dólares, aunque finalmente, debido a las variaciones en la cotización de la acción de Facebook, se cerró en 715 millones , y que se contrapone con una valoración actual de Instagram llevada a cabo por Citigroup de nada menos que 35 mil millones.

Podemos hablar de lo que queramos: de los visos de realidad de ese tipo de valoraciones, basadas fundamentalmente en el número de usuarios activos y la capacidad de la compañía para generar publicidad para cada uno de ellos, o de la inestabilidad de un panorama en el que algunas aplicaciones parecen estar completamente de moda en un momento para caer completamente en desgracia al momento siguiente (from hot to not), pero el caso es que una empresa especializada en la valoración de activos emite esa valoración. Y que si la comparamos con, por ejemplo, los 1.650 millones que Google pagó por YouTube en octubre de 2006 frente a la valoración actual de la compañía, cifrada también en unos 40 mil millones, la verdad es que el negocio parece evidente.

Mientras en el caso de Instagram hablamos de una compañía que ingresa dinero mediante un tipo de anuncios que muy pocos calificarían como molestos y que parecen marcar en muchos sentidos la dirección a seguir por la publicidad, en el de YouTube hablamos de un servicio, obviamente más consolidado y mayoritario, pero en el que la publicidad suele ser considerada enormemente intrusiva y molesta, y para la que de hecho, parece llevar cierto tiempo meditando posibles alternativas.

La inestabilidad de tan fastuosas valoraciones parece ya parte del paisaje: ¿qué cosas no son inestables en los tiempos que vivimos? Pero el mensaje de fondo parece claro: hace tan solo dos años y medio, a muchos les parecía demencial que alguien ofreciese mil millones de dólares por una empresa que nunca había hablado de modelo de negocio… y hoy, dos años y medio más tarde, un banco de inversión afirma que esa misma compañía vale cuarenta veces más. La compañía, desde entonces, no ha hecho nada especial: prácticamente lo único que Facebook ha hecho con ella ha sido dejarla evolucionar de manera independiente sin inmiscuirse demasiado en su gestión, básicamente lo mismo que Google ha hecho con YouTube. Pero Instagram hoy tiene más usuarios que Twitter, y una valoración apoyada en transacciones reales, en intercambio de dinero que proviene de muchas empresas que quieren exponerse ante los ojos de muchos usuarios sin resultar por ello molestas. ¿Y Snapchat? Tras rechazar la oferta de adquisición de Facebook por tres mil millones y presuntamente una de Google por cuatro mil, su última ronda de financiación la valora en torno a unos diez mil. No está mal.

Nunca he sido amigo de las valoraciones basadas en multiplicadores más que para hacerme una idea rápida sobre algo. En el fondo, sigo pensando que una valoración tradicional mediante flujos de caja descontados en el tiempo mediante un porcentaje derivado fundamentalmente del riesgo inherente a la actividad proporciona resultados infinitamente más fiables y rigurosos. Sin embargo, el mundo entero parece empeñarse en dar por buenas las primeras, que generan números muchísimo más agresivos, ideales para un escenario especulativo. En mi caso, pude con ello hasta que llegó WhatsApp: ahí exploté ante lo que para mí parecía la cima de las barbaridades financieras, y ya veremos hasta qué punto el futuro dice que estaba equivocado.

En alguna oficina en Silicon Valley hay algún directivo que propuso en su momento una adquisición, dándose golpes en el pecho por lo bien que lo hizo, porque aquella compañía que adquirió fijando su precio mediante una valoración demencial ahora presuntamente vale cuarenta demenciales veces más. ¿Es de verdad cierto que algo vale tanto como un tercero está dispuesto a pagar por ello? ¿Estamos en una espiral en la que valoraciones ya de por sí especulativas son contrarrestadas con multiplicadores igualmente etéreos, y sumergidos en los inescrutables estados financieros de compañías más grandes? ¿Realmente valdría Instagram 40 mil millones de dólares si la pusiésemos a generar esos ingresos? ¿Los vale YouTube, con un registro de generación de ingresos más prolongado? ¿O Snapchat, que aún prácticamente no ha empezado a generarlos? ¿De qué estamos hablando realmente?

 

This article is also available in English in my Medium page, “Is a company really worth what it’s valued at?

Las entradas más populares del año 2014

Escrito a las 6:28 pm
13

IMAGE: arcady31 - 123RFSiguiendo con una costumbre que comencé el año pasado, publico a continuación una meta-entrada con las diez entradas de esta página que alcanzaron mayor popularidad durante este año 2014.

Siempre he tratado de huir de la idea de “escribir para la galería”: mi página tiene como motivación principal el sentirme preparado para impartir mis clases de innovación y tecnología ante unos alumnos con un nivel de exigencia muy elevado, y proponer discusiones interesantes que nos permitan aprender y recibir ideas nuevas.

Las diez entradas listadas a continuación fueron las que generaron los diez picos de tráfico más importantes del año, ordenadas de mayor a menor. Al lado de cada una de ellas, los datos de tráfico en redes sociales (Facebook, Google+, Twitter y LinkedIn) y los comentarios que recibieron:

 

  1. Crónica de un disparate: el cierre de Google News en España (11 de diciembre): 12.186 FB, 902 G+, 2.674 TW, 816 LI, 136 comentarios.
  2. Corrupción: no me hagas reír (29 de octubre): 5.158 FB, 434 G+, 968 TW, 398 LI, 115 comentarios.
  3. Escribir a mano es del siglo pasado (30 de noviembre): 17.831 FB, 448 G+, 1.325 TW, 468 LI, 156 comentarios.
  4. Por qué es importante boicotear los medios de AEDE (3 de noviembre): 4.105 FB, 572 G+, 1.257 TW, 393 LI, 52 comentarios.
  5. Televisión y manipulación: LaSexta no es un medio de comunicación (30 de marzo): 2.264 FB, 414 G+, 787 TW, 362 LI, 85 comentarios
  6. Canon de la AEDE: idéntico al canon de la SGAE (19 de febrero): 609 FB, 255 G+, 407 TW, 48 LI, 34 comentarios.
  7. La alucinante componenda del gobierno español con los medios (17 de febrero): 1.938 FB, 382 G+, 789 TW, 93 LI, 58 comentarios.
  8. AEDE: codicia, falta de principios… y mucha, mucha incompetencia (16 de diciembre): 2.693 FB, 457 G+, 599 TW, 311 LI, 86 comentarios.
  9. La sociedad que algunos no terminan de entender (5 de junio): 3.384 FB, 280 G+, 517 TW, 186 LI, 47 comentarios.
  10. Si no te gusta la web, eres muy libre de irte (2 de octubre): 510 FB, 182 G+, 412 TW, 127 LI, 93 comentarios.

 

Un año claramente dominado por los desastres de AEDE y su complicidad del gobierno español, que empezó como una amenaza, siguió como una evidencia de corrupción, y terminó con un desastre, como la exaltación de un sainete absurdo. Seis de las diez entradas de mayor popularidad del año tienen que ver con este tema.

En mi página en inglés en Medium, las diez entradas de mayor tráfico han sido las siguientes:

 

  1. Facebook crosses the line into mind control territory (Jun. 30th)
  2. The absurd and unfounded myth of the digital native (Jun. 4th)
  3. Spanish newspaper shoots itself in the foot by censoring former editor (Nov. 9th)
  4. Yes, but… what exactly does “being on LinkedIn” mean? (Jan. 23rd)
  5. A sorry tale: Google News closes its Spain service (Dec. 11th)
  6. Writing by hand: so 20th century… (Nov. 30th)
  7. Apple, U2… and permission marketing! (Sep. 17th)
  8. Another advertising model is possible (Oct. 17th)
  9. Spain vs. Google News: greed, incompetence, and an all round lack of principles (Dec. 16th)
  10. Brazil tries to ban Secret: when national laws come up against internet reality (Aug. 21st)

 

Temas sensiblemente más variados, tráfico sensiblemente inferior por un orden de magnitud, y tráfico aún muy dependiente, en general, de citas en otros medios angloparlantes o de la inclusión en los Editor’s picks de Medium. En cualquier caso, balance positivo, aunque esto de hacerse un nombre en un entorno mucho más poblado lleve, lógicamente, su tiempo.

Como resumen del año, aún teniendo en cuenta los evidentes sesgos personales con los que escojo los temas sobre los que escribir cada día, no deja de tener su cierto interés. Y ya sabes: si te perdiste alguna entrada de las que terminaron siendo las más leídas, aquí las tienes adecuadamente recopiladas…

Examinando el modelo de negocio de AdBlock Plus

Escrito a las 1:34 pm
11

Manuel CaballeroEl pasado viernes, como examen de mi curso de innovación y tecnología en el Master in Management en IE Business School, aproveché la presencia en Madrid de Manuel Caballero, Acceptable Ads Relations Manager de Eyeo GmbH, la empresa que gestiona el bloqueador de publicidad AdBlock Plus, para plantear un examen a mis alumnos sobre el modelo de negocio de esta interesante y polémica compañía.

Partiendo de la base de un modelo establecido sobre el código abierto y la defensa del usuario, los alumnos tuvieron que plantearse la futura evolución de la publicidad en la web, y las posibilidades de un modelo controvertido que gestiona una lista blanca para anunciantes y soportes en la que son incluidos a cambio de utilizar los llamados “anuncios aceptables” (sin animación, sin extensibles, sin pop-ups ni pop-unders, sin sonido ni vídeo preactivado, etc.) y, en función del tamaño de la compañía y del coste que suponga su supervisión, de un pago determinado.

Los alumnos dispusieron de una hora y media para leer el caso Eyeo GmbH (pdf, página y media), explorar los enlaces y cualquier otra información que quisiesen buscar con sus ordenadores, y hacer preguntas en una sesión abierta con Manuel, que apareció a los diez minutos en plan “sorpresa” :-) Tras eso, tres preguntas muy abiertas que envían por correo electrónico.

AdBlock Plus cuenta con más de trescientas millones de instalaciones en todo el mundo, y crece a gran velocidad. No es el único bloqueador de publicidad existente, pero sí el más exitoso y el único que cuenta con un modelo de negocio que se extienda más allá de las donaciones, que ofrezca algún tipo alternativas a las compañías que puedan ser calificadas como de razonablemente business-friendly. Sus usuarios pueden optar por mantener la configuración por defecto, en la que ven los anuncios considerados aceptables, o por bloquearlos también si así lo desean. Para los anunciantes, se trata de decidir si quieren tener una posibilidad de que esos usuarios sean expuestos a sus mensajes publicitarios, o si desean renunciar directamente a un segmento claramente creciente: en algunos países y segmentos demográficos, como los jóvenes norteamericanos, el porcentaje de usuarios que bloquea la publicidad es ya mayor del 40%. Para los soportes, AdBlock Plus ofrece la posibilidad de tratar de rentabilizar a esos usuarios ofreciéndoles anuncios considerados aceptables, o sencillamente renunciar a ellos. En esta tesitura, la empresa ha visto como la creciente popularidad de su producto la llevaba a que algunos calificasen su modelo como una “extorsión“, a ser objeto de denuncias en Alemania y todo indica que próximamente en Francia.

Mi agradecimiento tanto a Manuel Caballero como a Till Faida, cofundador de la compañía, por su aprobación y supervisión. Puestos a tener que hacer un examen, al menos que se desarrolle sobre un tema actual e interesante, y que pueda servir como una experiencia de aprendizaje en sí misma…

 

This article is also available in English in my Medium page, “Examining the AdBlock Plus business model

La foto misteriosa

Escrito a las 8:45 am
32

The mystery pic - Enrique DansPasmado. Llevo un buen rato pasmado mirando un recuadro que ha aparecido en la esquina superior derecha de mi pantalla de Google+: una fotografía con bastante buen aspecto, en blanco y negro, de un grupo de árboles en una puesta de sol. Al verla, ni siquiera pensé que fuese mía, aunque sí me sonaba lejanamente.

Me despistaba lo de “Google+ Auto Awesome”, y no lo relacionaba con ninguna acción directa mía, hasta el punto que decidí empezar a investigar. La noche anterior, mi smartphone, un Motorola Moto X, me había propuesto de manera “espontánea” utilizar la función de auto-backup de mis fotografías, que sí había utilizado previamente en otros terminales, pero no había activado en este. Esta mañana, vi que había añadido algunas fotos al backup y que estaban “listas para compartir”, pero no le hice mucho caso. Y ahora, me encontraba con eso.

Empecé por los datos EXIF. Pocos, una fecha, el 5 de octubre de 2013; una hora, las 5:42PM, unas dimensiones, un tamaño de archivo, y el hecho de que no se había disparado el flash. Con la fecha, me fui a mi agenda de Google: recuperé esa fecha en pocos clics, y me encontré un día de lo más normal, un sábado en el que había salido a caminar, unos doce kilómetros por la Dehesa de Majadahonda. La foto, efectivamente, empezó a tener sentido: en mis caminatas, es muy habitual que me pare a tomar fotos, aunque luego termine olvidándome de ellas. Buscando más datos, me fui a la geolocalización de Google, otra de esas aplicaciones que me hacen pensar que vivo en medio de una película de ciencia-ficción: en efecto, a esa hora de ese día podía geolocalizarme perfectamente caminando en aquella zona. Me fui a Instagram: una foto con ese aspecto debería haberla subido, aunque me hubiese olvidado. Y sí, allí estaba, con un filtro un tanto “excesivo”, muy “a lo Instagram”… razonablemente bonita, pero tampoco “memorable”. Una de muchas fotos de puestas de sol.

Pero ahí estaba: filtrada en blanco y negro, bastante más artística, pero no por una decisión mía, sino… de una máquina. De hecho, haciendo un clic, hasta podía comparar la fotografía original con la filtrada automáticamente. Una máquina que se había “molestado” en localizar mi foto en una memoria olvidada, en “pensar” que podía filtrarla en blanco y negro, y en “presentármela” con una prestación, el Auto-Awesome, que ni siquiera recordaba que existiese. Si esto no es un tanto “spooky”, que baje Philip K. Dick y lo vea. Pero el caso es que una nueva mirada a mi smartphone me dice que son las 08:38, que tengo un vuelo con Iberia que sale exactamente en 2 h  56 min, y que debería salir de casa a las 09:31 para llegar con un tiempo prudente. No soy consciente de haber compartido con mi terminal ninguno de esos datos: simplemente ha leído el correo de Iberia con el billete de avión, lo ha identificado como tal, lo ha interpretado, ha comprobado la distancia desde mi casa al aeropuerto teniendo en cuenta el tráfico a estas horas, y me convierte todos esos datos en consejos y recomendaciones, además de dejarme la tarjeta de embarque a un solo clic de distancia. Sí, todo eso, simplemente con haber autorizado Google Now. Así que, disciplinado y obediente como yo soy, dejaré de escribir esta entrada para hacerme un desayuno rápido, terminar de cerrar la maleta, e irme para el aeropuerto como manda mi smartphone, el mismo que acaba de demostrar tener mejor gusto que yo para la fotografía.

Vale, mi coche no vuela. Pero la ciencia-ficción tampoco andaba tan desencaminada.

 

This article is also available in English in my Medium page, “The strange case of the phone that’s smarter than I am

¡Felices fiestas!!

Escrito a las 11:01 am
24

 

Como todos los años desde hace ya unos cuantos, aprovecho la felicitación de IE Business School para desear a todos mis lectores, parroquianos habituales o paracaidistas que llegan buscando algo, unas muy felices fiestas y un feliz año 2015. Para los que están de acuerdo, los que están en desacuerdo, los que leen y no comentan, los que disienten de todo, los que confían, los que desconfían, los que aportan, los de este lado del charco, los del otro, los que critican, los que enlazan, los que se informan, los que se animan, los que se enfadan, los que lo usan como terapia, los que me animan, los que me exigen, los que buscan, los que encuentran… para TODOS!

Por otro año lleno de conversaciones interesantes. ¡Muchas gracias!

Hablando sobre wearables, en La Noche en 24 Horas

Escrito a las 10:37 am
0

 

En la barra tecnológica de La Noche en 24 Horas, en RTVE, estuve con Sergio Martín hablando sobre wearables, fundamentalmente sobre las tendencias en fitness trackers y smartwatches, su evolución y convergencia, el efecto que provocan en el usuario, la importancia de la motivación en un entorno en que un porcentaje elevado de los dispositivos provienen de un regalo o incluso, de manera creciente, de la empresa en la que trabajas, etc.

Se nos quedaron en el tintero – siempre me pasa en televisión, preparo una lista de temas y no soy capaz de cubrirlos todos, me falta hacerme a los tiempos – cuestiones como el desarrollo en distintos segmentos demográficos (control de la actividad de personas mayores), la importancia de la gamificación social de cara a la motivación en su uso, la elevada tasa de abandono (en torno a un tercio de los usuarios no llega a los seis meses de uso), y la evolución futura en esa categoría que suena aún a ciencia-ficción de los denominados embeddables.

Sony, la red y la censura

Escrito a las 9:50 am
13

Sony y la justicia divina - Expansión (pdf)

Mi columna de Expansión de esta semana se titula “Sony y la justicia divina” (pdf), y está dedicada al robo de información recientemente sufrido por Sony Pictures, y a la decisión tomada ayer por la compañía de suspender el estreno de su comedia The Interview previsto para el día de Navidad a raíz de las amenazas de posibles ataques terroristas y la negativa a exhibirla de las cinco cadenas norteamericanas más importantes de salas de cine.

Ayer, Sony afirmó no tener ningún otro tipo de planes para la película más allá de su cancelación, aunque hoy se ha comentado la posibilidad de que se publique en formato VOD. Ayer, cuando ya había entregado mi columna a Expansión, vi este artículo en The Verge titulado Why Sony Pictures should release The Interview online, que sigue exactamente la misma tesis que mi columna: no podemos pretender ahora que se suspenda toda aquella película que a alguien le parezca incómoda o que no debe ser exhibida. Sea Corea del Norte o no el origen del ataque sobre Sony Pictures, la idea de que una simple amenaza escrita de mala manera acabe con los planes de una industria que ha visto anteriormente en su historia estrenos enormemente polémicos por razones de todo tipo indica una tendencia sumamente peligrosa de cara al futuro de la creación cultural. La infraestructura para llevar a cabo atentados terroristas es muy distinta de la que se requiere para robar información de una compañía, el hecho de que los atacantes hayan conseguido penetrar la seguridad de Sony no indica en absoluto que la amenaza de ataques terroristas sea mínimamente creíble.

No se trata de defender el derecho de Sony a estrenar la película (dudo incluso que su calidad merezca esa lucha), sino de aprovechar la infraestructura de internet para lo que realmente es: de repente, la opción de estrenar la película en la red parece tener únicamente ventajas. Por un lado, se evita el posible peligro que supondrían los poco probables – pero posibles – atentados, algo que nadie quiere tener en su conciencia, convirtiendo el acto de ver la película en un evento privado que cada usuario lleva a cabo en su casa. Por otro, se aprovecha la inversión realizada en producción y promoción de la película, con la posibilidad además de beneficiarse del ruido mediático que rodea al tema y que podría convertir lo que parece una simple comedia sin demasiadas pretensiones en un verdadero acontecimiento. Además, Sony podría ensayar modelos comerciales de bajo precio que desincentivasen el acceso a la película por canales irregulares. Pero finalmente, y sin duda lo más importante, se enviaría la señal clara de que la censura, provenga de quien provenga, no funciona, e incluso trabaja en contra de los intereses de quien pretendía censurar proporcionando más visibilidad al material censurado.

Pero claro… hablamos de Sony, una de las empresas históricamente más torpes tanto en su relación con la red como en la gestión de sus sistemas de información (como ha evidenciado la magnitud del ciberataque, que ha provocado incluso una demanda de sus propios empleados), y que acaba de ser pillada, gracias a materiales expuestos por ese robo de información, planeando acciones que van desde ataques a Google, hasta amenazas directas a la estructura de internet. Resulta paradójico que esa misma red que tantos disgustos ha generado a Sony debido a su incapacidad patente para entenderla ahora aparezca como la mejor posibilidad para resolver una situación como esta. ¿Qué posibilidades hay de que Sony haga finalmente algo bien en su tortuosa relación con la web? Me temo que más bien escasas.

A continuación, el texto completo de mi columna:

 

Sony y la justicia divina

El mes pasado, Sony Pictures sufrió un descomunal robo de información, cuyo origen parece relacionarse con Corea del Norte. La razón parece radicar en una película, una comedia aparentemente muy mala titulada “The interview”, en la que el líder norcoreano Kim Jong Un representa a un villano de sainete que es ridiculizado y asesinado.

Todo robo de información es condenable: sus autores, ladrones y chantajistas, deberían acabar en la cárcel. Que la víctima sea Sony, que en 2005 infectó los ordenadores de miles de usuarios con un programa espía, no puede considerarse  “justicia divina”: es execrable, y punto.

Los autores del robo de información amenazan además con acciones terroristas contra los cines que proyecten la película. Aunque la amenaza resulta escasamente creíble, las cinco cadenas más grandes de Estados Unidos han decidido no exhibirla, y Sony ha  cancelado su estreno, previsto para el 25 de diciembre. 

¿Qué debería hacer Sony? La inversión realizada en la película es elevada, y a ello se une el lucro cesante de la cancelación de su estreno. Además, aceptar el chantaje  supone un problema evidente de cara a la libertad creativa. ¿Vamos a cancelar toda película que alguien no quiera ver estrenada?

Lo que Sony debería hacer ahora con su malograda película es aprovechar el ruido mediático para ofrecerla directamente en la red. Un pequeño pago que no incentive obtenerla por otras vías, y demostrar a los chantajistas que sus acciones producen precisamente el resultado contrario al que pretendían: más difusión que si no hubieran intentado censurarla. Decididamente, la opción más inteligente. 

¿Veremos a Sony, posiblemente la empresa que más ha denostado internet y perseguido a sus usuarios, haciendo un estreno en la red? Eso sí sería justicia divina…

 

This article is also available in English in my Medium page, “Sony, the internet and censorship” 

 

ACTUALIZACIÓN: Obama dice a Sony que paralizar el estreno fue un error, y que tendrían que haber hablado con él primero.

ACTUALIZACIÓN: Anonymous afirma que si Sony no hace nada, estrenarán la película en la red ellos mismos el día 25. Eso sí sería justicia divina: una de las compañías más anticuadas, torpes y lentas del mundo, ridiculizada una vez más por aquellos que entienden la tecnología…

Algunas reflexiones viendo el vídeo de Wikipedia 2014

Escrito a las 12:19 pm
21

Wikipedia logoKatherine Maher escribe una entrada en el blog de Wikimedia Foundation presentando el primer vídeo resumen de Wikipedia reflejando las contribuciones de miles de personas de todo el mundo a lo largo del año 2014. El vídeo es impresionante, una sucesión de pantallas que permiten llevar a cabo todo un repaso de los temas que estuvieron de actualidad durante el año y meditar sobre su importancia, pero a mí lo que más evocador me resulta es pensar en la magnitud de Wikipedia hoy en día: sin ningún genero de duda, la mejor enciclopedia que el género humano ha sido capaz de llevar a cabo como obra colectiva, la más extensa, la más completa, e indudablemente, la más actualizada.

 

 

Un proyecto del que, sin duda, me siento una minúscula pero muy orgullosa parte: como autor de una página que actualizo diariamente desde el año 2003, mi uso de Wikipedia es continuo: prácticamente todos los días incluyo algún enlace a la enciclopedia, con el fin de ofrecer a los lectores la posibilidad de centrar un tema, profundizar más en él, o consultar referencias completas y actualizadas. Para el lector, ver que una empresa, una persona o un concepto tiene página dedicada en Wikipedia es algo que permite evaluar su relevancia de un modo razonablemente objetivo, y ampliar información con ciertas garantías de objetividad.

Como consecuencia de mi uso continuo y consciente del valor que me aporta como profesor, creador de contenidos e investigador, he contribuido a la financiación de Wikipedia en todas las campañas de financiación que han puesto en marcha: simplemente, cada vez que veo el banner, hago clic y hago una donación. Toda una prueba de creación de valor alejado de la forma tradicional de financiarse de las compañías convencionales: Wikipedia no nos vende nada, no nos demanda nada, pero un número muy elevado de personas decidimos voluntariamente y de manera repetitiva no solo contribuir a financiar el desarrollo del producto, sino incluso contribuir al propio producto con nuestras aportaciones. Wikipedia no entra dentro de las nociones de la economía tradicional, pero genera muchísimo valor para sus usuarios y, además, no podría entenderse sin esa forma de financiación: como bien comentó en su momento Jimmy Wales, tratar de convertirla en un negocio como tal amenazaría gravemente no solo su neutralidad, sino también la inclinación a contribuir al producto de sus miles de editores, que editan, básicamente, porque lo ven como un proyecto suyo, no como algo que está por encima de ellos y tiene una dimensión económica que les excede.

La otra evocación que me trae Wikipedia son las muchas horas que invertí hace años tratando de convencer a muchas personas de sus bondades. Tratando de que confiasen en que, como enciclopedia entendida como tal, sencillamente no tenía rival. Por mucho que pensemos en el desarrollo de cualquier otra enciclopedia anterior, su concepto no habría permitido jamás obtener una obra de consulta de semejante magnitud y nivel de actualización. Hace algunos años, en 2005, necesitábamos un estudio en la revista Nature para empezar a creernos que Wikipedia era tan rigurosa como la Enciclopaedia Britannica. Hoy ya muchos sabemos que es mucho, mucho mejor, muy pocos lo dudan, y los que lo dudan, deberían hacérselo mirar.

Pensar hoy en aquellas noticias que se daban en televisión en las que aparecía como alguien vandalizaba absurdamente Wikipedia para después regodearse en el pantallazo modificado – ocultando que el error, en prácticamente todos los casos, era diligentemente corregido a las pocas horas – evoca un sentimiento casi maximalista, de “mira que os llevó tiempo entenderlo”. Sin embargo, Wikipedia es también un reflejo de esa genial frase de William Gibson que afirma que “el futuro ya está aquí, pero no está uniformemente distribuido”: todavía quedan escuelas donde profesores que viven en el siglo pasado aún dicen a sus alumnos que no consulten Wikipedia “porque cualquiera la puede editar y dice muchas mentiras”, o académicos que critican de manera absurdamente snob el uso de referencias a Wikipedia, o personas que no confían en la calidad de Wikipedia “porque un cuñado suyo les dijo que…”

En los albores del año 2015, Wikipedia representa la obra cultural colectiva más ambiciosa e importante que la humanidad ha sido capaz de llevar a cabo en toda su historia. Un verdadero reflejo actualizado de todo lo que somos y todo lo que hacemos, y el archivo comprimido que habría que meter en cualquier hipotética nave que quisiésemos lanzar al espacio para intentar proporcionar a otras civilizaciones información sobre nosotros mismos. Que la hayamos visto crecer y que la veamos ahí, siempre presente, casi  como un “elemento del paisaje” no implica que no sea la prueba clara de que determinadas formas de organización no convencionales pueden servir a algunos propósitos de manera impecable, mucho mejor que con las arquitecturas tradicionales de los negocios. No, no toda empresa tiene que buscar la maximización del beneficio y el rendimiento económico entendido de la manera habitual: algunas aportan valor por otras vías, pero sin duda, lo aportan, y mucho. Que su proximidad no nos oculte su magnitud como proyecto exitoso. De hecho, la paradoja es pensar que cualquier intento de haber superado a Wikipedia bajo la forma de iniciativas empresariales más tradicionales no habría conseguido obtener un producto mejor. Una enseñanza que deberíamos tratar de aplicar a muchísimas otras cosas.

 

This article is also available in English in my Medium page, “Looking back on Wikipedia over 2014

La “uberización” como concepto

Escrito a las 6:53 pm
38

El gran año de la economía colaborativa - El Economista

Mantuve una conversación telefónica larga con Carlos Bueno, de El Economista, sobre la sharing economy, y ayer publicó un artículo titulado “El ‘fenómeno Uber’ se extiende a decenas de sectores, cambiando las reglas de juego” (pdf) encuadrado en un reportaje titulado “El gran año de la economía colaborativa” (pdf), en el que me cita bastante.

Me llamó la atención la idea de “uberización” como concepto y la aplicación a muchas otras industrias, en las que proponer plataformas de matching entre oferta y demanda posibilitadas por la tecnología puede dar lugar a la rentabilización de recursos que anteriormente permanecían ociosos: sin duda, veremos muchas más cuestiones similares en el futuro.

Logotipo de Blogestudio Logotipo de Acens