El Blog de Enrique Dans

¿Es esto el futuro?

Escrito a las 2:02 pm
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Oculus Rift DK2

La adquisición de Oculus VR por parte de Facebook ofrece un componente completamente distinto al que sugerían sus operaciones anteriores: hablamos de una compañía considerada por muchos como una auténtica vedette del escenario de los videojuegos, que había conseguido generar una enorme atención a todos los niveles y muy buenos comentarios… pero cuyo ámbito hasta el momento se había considerado reservado a eso, al entretenimiento, sin ir más allá. La idea no era poca cosa, en cualquier caso: cualquier empresa con ese planteamiento que sea capaz además de alistar en su proyecto a John Carmack, el genio que estuvo detrás de id Software, creadores de los que para mí fueron juegos míticos y claramente adelantados a su tiempo, tiene todos mis respetos. No, no hablamos de tonterías: hablamos de inmersión, de meterse seriamente en un juego y disfrutarlo de verdad.

Pero más allá de los videojuegos, cualquier sugerencia a que una parte de nuestro tiempo de conexión podría estar vinculado con tener una especie de ladrillo de plástico negro sujeto delante de nuestros ojos era considerada una absoluta extravagancia, una boutade a la que no se prestaba demasiada atención. La realidad virtual era un juego, conectaba con los sueños más húmedos de los gamers que podían desconectarse completamente de la realidad y sumergirse en un mundo sin prácticamente ningún estímulo externo, con un mundo virtual proyectado directamente ante sus ojos en el que pasaban a centrarse en el juego. Una idea sin duda atractiva, como atestiguan los muchos testimonios de quienes han tenido la oportunidad de probar Oculus VR en las numerosas ferias de electrónica de consumo y videojuegos en las que lleva apareciendo desde hace casi dos años, el éxito del crowdfunding de la compañía en Kickstarter, o el reciente interés de Sony con su proyecto Morpheus.

Por supuesto, Mark Zuckerberg puede estar, con esta operación, jugando simplemente a ser un venture capitalist, un inversor que ha visto una compañía con muchas posibilidades y que cree que puede, apostando por ella, no solo multiplicar su inversión llevando al mercado en buenas condiciones y con un importantísimo buzz factor un producto que, sin duda, puede tener un éxito más que razonable llevado al punto de precio adecuado – un producto que, además, mejoraría sensiblemente la imagen de cool de la compañía y la suya personal. Pero la lectura cuidadosa del anuncio oficial de la adquisición ofrece algo muy diferente:

While the applications for virtual reality technology beyond gaming are in their nascent stages, several industries are already experimenting with the technology, and Facebook plans to extend Oculus’ existing advantage in gaming to new verticals, including communications, media and entertainment, education and other areas. Given these broad potential applications, virtual reality technology is a strong candidate to emerge as the next social and communications platform. 

Mobile is the platform of today, and now we’re also getting ready for the platforms of tomorrow. Oculus has the chance to create the most social platform ever, and change the way we work, play and communicate.

De lo que estamos hablando es, en efecto, de un animal completamente diferente: sí, el desarrollo de la realidad virtual puede haber estado hasta el momento vinculado a los videojuegos, la inmensa mayoría de los que aportaron dinero en Kickstarter pueden haber sido los llamados heavy gamers, y es muy posible que una parte importante de la I+D que siga impulsando el progreso de este tipo de tecnologías se mantenga en ese terreno. Pero de lo que hablamos, en efecto, es de mover el foco de la tecnología para aplicarla a un entorno mucho más amplio, que va desde las interacciones entre personas hasta todo lo que se nos pueda pasar por la imaginación: asistir virtualmente a un evento, a una conferencia, a una clase o a una reunión, o plantear experiencias incluso completamente imposibles. Cuando la realidad que experimentan nuestros sentidos puede construirse a pocos centímetros de nuestra nariz y puede ofrecer un componente inmersivo y de exclusión de estímulos externos tan interesante como lo que ofrece esta tecnología, estamos de verdad planteando que una parte importante de nuestro futuro va a tener lugar, como comentábamos al principio de esta entrada, con un ladrillo negro colocado delante de los ojos. Un ladrillo negro que indudablemente mejorará muchísimo en tamaño, peso y prestaciones, que se supone dejará de provocar, como algunos de los que lo han probado han comentado, algunos mareos y náuseas… pero un ladrillo negro al fin y al cabo. Una realidad diferente a la que tenemos en el lugar y el instante en el que estamos, la posibilidad de experimentar algo que está ocurriendo en otro sitio, o que sencillamente no existe y ha sido inventada para nosotros. Hablamos de, literalmente, estar con una persona o personas que se encuentran en otro sitio, pero con una calidad de interacción inmersiva, vívida y realista. Desde los usos más serios a los más alucinantes, estamos hablando de una operación capaz de redefinir realmente el panorama de muchas cosas.

Esta operación me ha proporcionado una oportunidad muy interesante: ha coincidido con la discusión en clase de la estrategia de Facebook en el IE Brown Executive MBA, un programa blended en el que estoy manteniendo una discusión en la red con veinticinco personas, directivos con experiencia, situadas en quince países del mundo… ¿hasta qué punto podría la experiencia de estar en esa clase ser diferente dentro de muy pocos años utilizando tecnologías como las que estamos comentando? ¿Cuánto puede cambiar la realidad que conocemos cuando la pasamos por las posibilidades que supone algo así? Facebook, con esta operación, está tomando algo que hasta ahora solo imaginábamos para jugar, y llevándolo al terreno de cosas que todos hacemos todos los días – además de inventarse infinitas posibilidades más.

Con WhatsApp no fui en absoluto tímido a la hora de manifestar mi escepticismo. Sigo creyendo que había infinidad de compañías mejores que WhatsApp en términos de enfoque y tecnología, y que pagar lo que se pagó por una base de usuarios en crecimiento es una barbaridad. Pero con Oculus VR, Facebook me ha emocionado, las posibilidades de esto me han conquistado completamente. Me parece una de las operaciones mas visionarias que he visto en mucho tiempo. Pagar diecinueve mil millones de dólares por WhatsApp me parece una barbaridad y una horterada. Pagar dos mil millones por cambiar el futuro tal y como lo entendemos me parece una ganga. El futuro está, literalmente, delante de nuestra nariz. A muy pocos centímetros de ella.

ACTUALIZACIÓN (22 de julio): Facebook completa la adquisición de Oculus VR por un total de $400 millones en metálico, un earn-out de $300 millones, y 23.1 millones de acciones de Facebook. En la declaración conjunta de ambas compañías se afirma que la adquisición busca building the next computing platform and reimagining the way people communicate”, “construir la próxima plataforma de computación y reimaginar la forma en la que las personas se comunican”.  

 

(This post is also available in English in my Medium page, “The future is right before our eyes“)

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[…] de acciones de Facebook y el restante en otros activos. Coincido con Enrique Dans  es su post, me parece mejor […]

[…] parte de Facebook. Como muestra de las reflexiones que ha suscitado, podéis leer las opiniones de Enrique Dans, Antonio Ortiz, Arturo Goga y Denken […]

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¿Es esto el futuro?
29.03.2014 a las 20:02 Permalink

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[…] Dice Enrique Dans sobre la adquisición de Oculus VR: […]

35 comentarios

001
Konamiman
26.03.2014 a las 14:19 Permalink

¡Ajá! He ganado la apuesta que hice conmigo mismo: “En la próxima entrada Enrique hablará de Oculus y Facebook” :-)

002
Aurelio Llorente
26.03.2014 a las 14:34 Permalink

Interesante reacción por parte del creador de Minecraft: http://t.co/pdOkdYsVPm

003
Fede
26.03.2014 a las 14:52 Permalink

Yo creo que el futuro está en la fusión de Oculus VR con las gafas de Google. Unas gafas transparentes y envolventes como las de esquí pero que cuando lo deseas se oscurecen completamente y te aíslan del exterior. Al final solo podemos llevar encima un gadget. Estaremos dispuestos a perder algo en calidad a cambio de ligereza y multifuncionalidad.

004
Abelardo
26.03.2014 a las 14:54 Permalink

Veo el futuro…
– Veo, veo
– ¿Que ves?
– Un aparatito llamado “Oculus”
– ¿Qué más?
– Un aparatito parecido o llamado CHROMECAST (Un dispositivo HDMI para enviar video a televisiones y a “Oculus”)
Fin de veo veo…

¿Cual es la realidad?
– Hay que probar y experimentar si este dispositivo funciona bien y perfecto con los “juegos” y el “porno”…
– Si funciona con el último término, será la tecnología y el negocio del futuro.
Hasta puede desplazar a las pantallas de ordeandor y de los tablets si se usa con NANO-ORDENADOR de Intel…

Saludos.
¡Y en el futuro… Cuando yo sea pequeño!

005
jose luis portela
26.03.2014 a las 14:59 Permalink

Zuckerberg said the technology offered a variety of profit-making opportunities in “software and services.”

Se están planteando meterse también en el mundo de los servicios….interesante.

006
Felix Maocho
26.03.2014 a las 15:07 Permalink

He comentado alguna vez que falta por definir el lenguaje de Red que yo he llamado, “Lenguaje Netgráfico”, equivalente para este medio al lenguaje radiofónico, cinematográfico o telegráfico, para otros medios de comunicación. Un lenguaje que aproveche las posibilidades y eluda las limitaciones del medio, que aparte de soporte multimedia, teenga en cuenta el ser interactivo, en red, etc etc.

Lo que hoy más se le parece, son los videojuegos, aunque están confinados en un sector lúdico que no tiene por quée ser el único posible. Pienso que conecta más con la realidad virtual, algo que por otra senda intenta Google Glass. Qué sería visitar el TajMajal por este medio, o hacer un viaje por el interior del cuerpo humano, como en aquella película de Asimov, o visitar Marte un equipo de internayutas a bordo de un Curiósity, o ver como fermenta el vino de mosto a champagne dentro de la botella, todo ello puede ser realidad con ese chisme, que a mi, por ahora, me parece un poco trasto, pero todo se andará.

007
German
26.03.2014 a las 15:43 Permalink

Y por imaginar, imaginemos que por delante del Oculus ponemos el sensor que está desarrollando Google: Tango (http://androidcommunity.com/googles-project-tango-shown-working-in-videos-20140321/)

Y desde ese momento podemos ver el mundo real, pero ahora sobre él se superponen elementos virtuales que se integran con profundidad y con los que incluso podemos interactuar con solo poner las manos en el campo de visión (delante de nosotros).

Dentro de pocos todos con gafas opacas…..

008
Xaquín
26.03.2014 a las 15:46 Permalink

Resulta curioso como haces sentir relativamente lógico un trasto que ni siquiera tiene parámetros físicos medibles (hablo de “lo que hai dentro”) …tienes algo de Asimov cuando consigue que la ciencia ficción se acerque más a la ciencia que a la fantasía…

009
Fer
26.03.2014 a las 16:55 Permalink

¿Qué tienen empresas como Facebook o Microsoft, que todo lo que tocan empieza a apestar? La noticia de la compra de Oculus me ha recordado la novela “Ready player 1″.
Siguiendo con la idea de Germán, en el futuro la gente llevará las gafas con un sensor para captar el entorno y podremos elegir ver el mundo con el aspecto que queramos, todo de rosa o lleno de zombies, iluminado como si fuera de día a cualquier hora y las personas usarán avatares.

010
Goomer
26.03.2014 a las 18:09 Permalink

Pues a mi lo que me parece interesante es que frente a la apuesta por la realidad aumentada de Google, Facebook se apunta a la realidad virtual, mediante un cacharro que parece la versión alfa de las holobandas del mundo de Cáprica.

De la realidad con esteroides, a una realidad inventada para nosotros. Me parecen dos caminos opuestos hacia el futuro, que no sé hasta qué punto puedan ser compatibles o complementarios.

En cualquier caso son dos caminos apasionantes, y veremos a dónde nos llevan.

011
Adrián Melic
26.03.2014 a las 18:24 Permalink

Pues yo no entiendo tanta expectación. Estos conceptos de reuniones, juegos, porno virtual 3D estába ya en todas partes hace mucho: Internet en Futurama, holobandas en Caprica [1], Matrix, Xbox Kinect, Second Life, chats 3D, infinidad de películas y libros…

Hasta con un móvil puedes jugar a shooters en el que te pones en el centro de una habitación y disparas moviéndote 360º en todas direcciones (aunque no es muy preciso). ¿$2.000 millones? Con la tecnología actual hasta chavales podrían hacer un Oculus 2D cutre como proyecto de ciencias con un smartphone, unas lentes y cinta adhesiva.

Cuando imaginamos reuniones virtuales con Oculus, ¿por qué nadie habla de cómo se va a digitalizar a las personas? Ver un entorno sí, pero ¿qué te grabará para que otros te vean?, ¿serás un avatar cercano al valle inquietante?, ¿tus ojos, expresiones y boca se moverán (como el Avatar Kinect de 2011 [2])?

Los jugadores no parecen estar muy contentos. Da la sensación de que Facebook adquiere juguetes nuevos y molones porque está en declive (como mínimo en el sector joven) y se olvida de evolucionar e innovar una vez hecha la compra. Muchos dan por muerto el potencial que tenía Oculus para grandes juegos. ¿Ahora necesitaremos 3 amigos para completar un Headshot?, ¿la abuela nos hará una visita guiada por su Farmville 3D?. Que una compañía que su modelo de negocio es espiarte para ponerte anuncios compre otra de hardware para juegos da tanta confianza como si dejas que la NSA te ponga el televisor.

[1] http://www.syfy.com/videos/Caprica/Video%20Blogs/vid:14108099
[2] https://www.youtube.com/watch?v=NwAWO3lS-iQ

012
Antonio Castro
26.03.2014 a las 18:44 Permalink

cualquier sugerencia a que una parte de nuestro tiempo de conexión podría estar vinculado con tener una especie de ladrillo de plástico negro sujeto delante de nuestros ojos era considerada una absoluta extravagancia,

En la imagen que aparece en la Wikipedia se ve a un tío con ese ladrillo + auriculares y está mirando para arriba. Eso parece indicar que incorpora sensores de posición, quizás también de giro, etc.

Lo que quiero decir es que todo depende de la funcionalidad que se consiga y la calidad de la misma. No a todo el mundo le importa ir dando el cante. Por ejemplo hablando en voz alta por el móvil mientras camina.

Yo creo que ese ladrillo u otros parecidos, sí que son el futuro. Dentro de poco los ladrillos tendrán una calidad tan increíblemente buena que nos olvidaremos de nuestro aspecto cibernético o incluso estaremos ogullosos de nuestra nueva imagen.

¿Nos sorprende a estas alturas que las interacciones humanas sean cada vez más indirectas y mediatizadas por la tecnología?

Me causó un gran impacto la conferencia de Edward Snowden por su contenido. Creo que el hecho de poder verla desde mi casa en Internet, y que el conferenciante usara un robot para hacerse presente en un escenario y dialogar con el entrevistador fueron cosas secundarias. Es curioso que la conferencia trate de recuperar las libertades en Internet y que se usen esos medios tecnológicos.

Edward Snowden en TED 2014: Recuperemos Internet (Español)

La claustrofobia física es irrelevante cuando gracias a ella alcanzamos la libertad de comunicar con cualquier persona para expresarnos con total libertad. Un ladrillo delante de los ojos no nos hace menos libres ni invidentes. Es una opción más. Los que usamos el ordenador no estamos condenados a vivir con el culo pegado al asiento y recluidos en un cuartucho oscuro. La tecnología posibilita más libertad pero hay que usarla de forma adecuada.

Es importante no olvidarnos de salir al campo a respirar aire puro y defender la sostenibilidad, el medio ambiente y la biodiversidad porque forman parte de un patrimonio esencial para la humanidad y que no tiene sustitución tecnológica posible.

Dicho todo esto, lo que creo que sería un error sería ir al campo o a la playa con el ladrillo delante de los ojos o abusar de la tablet, de la televisión, en vacaciones.

Enrique, será peor el ladrillo delante de los ojos que la televisión. Yo creo que no.

013
Miguel
26.03.2014 a las 19:17 Permalink

A mí lo que me gustaría ver antes de espicharla es un casco que grabe y reproduzca las sensaciones que experimenta otra persona, es decir, el casco de Brainstorm. :) Eso sí es realidad virtual.

014
Abelardo
26.03.2014 a las 20:50 Permalink

¡Que manía con lo de ladrillo!
¿Acaso no existen lámparas de pie en forma de momoarco o curvadas que pueden usarse también como soporte/conector de energía para el Oculus?
El único problema es que las diseñarán al estilo gafas de buceo y no entrará el aire, pero habría seria cosa de idiotas el diseñarlas así.
Veamos otros usos:
– En el gimnasio mientras se usa la bici estática u otras maquinas. ¿Cinta de correr incluida?
– En los aviones y otros medios de transporte.
– En los centros de atención telefónica o de marketing con los Ocultos colgando de los rieles de energía fijados al techo
– …

– En algún aula o centro de conferencias de
g

015
Javier G
26.03.2014 a las 20:53 Permalink

La gente quiere ir de lista y no llega a chachi…

http://www.gurusblog.com/archives/oculus-visiontech-facebook/26/03/2014/

016
Felix Maocho
26.03.2014 a las 22:21 Permalink

#010 Goomer
Pues a mi lo que me parece interesante es que frente a la apuesta por la realidad aumentada de Google, Facebook se apunta a la realidad virtual.

Me parece muy interesante tu observación, como dices, dos caminos que van hacia un mismo objetivo y que yo añado, pueden mezclarse en uno solo, mezclando la realidad 100% con la fantasía 100% en mezclas de distintas proporciones, fantasías que se fundan con la realidad, como que estés paseando con la imagen de tu novia por un parque que es real.

Lo importante es también saber para que público se desarrolla esta tecnología, y (quizá los protagonistas no lo sepan, o quizá si), pienso que ambos productos van a cubrir los inmensos ocios de las personas del futuro, cuando la robótica nos haya “robado”, (que ironía llamarse ROBOTS), la mayor parte de los trabajo y sus correspondientes salarios. Un mundo de gente con muchas horas sin trabajo y con poco salario.

¿Qué va a consumir esa población, mucho ocio de bajo coste. Eso es el producto que busca Google y Facebook. mucho ocio a coste casi cero una vez creado, que quizá, en gran parte, los guiones los escriban y desarrollen los propios usuarios, como ahora escribimos blogs, y hacemos visitas virtuales por ciudades, y subimos películas de excursiones a Toutube. ¿No viven tanto Google como Facebook, de los contenidos que hacemos gratuitamente los usuarios?

Este vídeo demuestra lo que ya hoy puede hacerse en ficción 3D
http://www.youtube.com/watch?v=nice6NYb_WA

017
Goomer
26.03.2014 a las 22:55 Permalink

#15 Felix Maocho

Yo no sé realmente si serán compatibles o no. Ambos productos se van a convertir en plataformas más o menos abiertas a terceros, como las aplicaciones en Android, y en Facebook. ¿Puede haber dos redes sociales con éxito a la vez? ¿Pueden coexistir ambas plataformas? Creo que será el tiempo quien nos lo diga. Lo de mezclarlas, una vez que Google va a tirar para un lado, y Facebook para otro, no lo veo. Al menos a corto-medio plazo.

Y sobre lo que dices de los robots, yo tengo la teoría personal, sin ser economista, pero si ingeniero, de que una vez que los robots vayan realizando más tareas, que las harán, los costes de fabricación irán bajando más y más, pues los robots son en esencia esclavos a los que no hay que pagarles, ni darles descanso, y pueden producir 24 horas al día, 365 días a la semana. Por lo tanto, el coste de fabricación de productos y de prestación de servicios irá cayendo paulativamente, y pasaremos de una economía de la escasez en la que estamos ahora, en que se utiliza el dinero para pagar por productos y servicios que cuesta producir, a una economía en que el costo irá tendiendo asintótitcamente a cero, y por lo tanto, el dinero podría hasta dejar de ser necesario. Es lo que dices de salarios que puedan ser bajos pero precios aún más bajos o gratuitos. En el momento en que los robots puedan y realicen la mayoría de tareas pesadas,o desagradables, incluyendo la de reparar otros robots, en ese momento podríamos tener una realidad tipo Star Trek, en que no hay dinero, jeje, y la gente trabaja por placer, en lo que le gusta. Si pasa, ese sería el mayor cambio en la historia de la humanidad, casi como una vuelta al Edén para los cristianos :)

018
Mesosoma
27.03.2014 a las 00:07 Permalink

Los estadounidenses están obsesionados con la realidad virtual desde que The Lawnmower Man lo hizo mainstream. En el lapso de 22 años aparecieron una docena de dispositivos VR, desde el conocido Virtual Boy hasta otros no tanto pero siendo básico el mismo sueño de nerds : escapar de la realidad y de paso hacer millonarios a los psiquiatras.

¿Y que hará Facebook con Oculus?
¿Será su uso obligatorio, forzándote hacer 13 likes diarios o jugar Waterworld para Oculus, ó sino el aparato emitirá microondas para cocinarte el cerebro?

019
Felix Maocho
27.03.2014 a las 02:17 Permalink

#017 Goomer
Ojala sea como dices, pero hay expertos que opinan que los robot acapararán casi todo el trabajo, pues la empresa que no se robotice estará condenada a no poder competir, y se dará la paradoja que estando casi todos trabajando poquisimas horas, por estar racionadas para que todos tengan algo de trabajo, todos tendremos poquísimo dinero, suficiente solo para poder comprar lo más imprescindible.

En vista de eso, cuidaremos huertos y haremos artesanía y habrá dos mercados paralelos, uno que funciona con dinero y que teniendo una altísima capacidad de producción, estará medio parado por falta de ventas, y un mercado de permuta de bienes de artesanía, como en la Edad de piedra. Algo parecido a lo que ya pasa en Cuba con las monedas convertibles y nacional, Las tiendas con productos pero sin clientes y los cubanos trapicheando como pueden en el mercado negro.

En cualquier caso, tendríamos mucha cantidad de tiempo para el ocio, que de alguna forma hemos de cubrir, quizá estos chismes sean útiles para que no caigamos en la desesperacion del tedio.

Ojala que todo sea de otra forma. He nacido en un país en el que el 90% vivía de la tierra y hoy la trabaja un 5% y la población agrícola paso del campo a otros trabajos sin excesivos traumas, puede que en el futuro se pase de unas cosas a otras, pero no lo tengo claro, aunque pienso, que si en los 60 nos hubieran dicho que muchísimos pasarían a vivir del turismo, tampoco nos lo habríamos creído y
si en los 90, nos hubieran dicho que las fábricas se irían a China, pero que no importa, porque los universitarios se largarían a trabajar en el extranjeros, tampoco nos lo habríamos creído.

020
Goomer
27.03.2014 a las 08:50 Permalink

#019 Felix Maocho

Comparto que las empresas se tendrán que robotizar para ser competitivas, pero lo que defiendo es que esa robotización llevará una reducción de costes laborales, y en general de fabricación / prestación de servicios, que mediante la competencia hará que los precios bajen, y haya una abundancia de oferta. En el ejemplo que has puesto, imagina en la agricultura, si se puede controlar de forma automática todos los parámetros de los cultivos, puedes tener todos los “trabajadores” que quieras sin tener que pagarles, y solo tienes que amortizarlos, por una parte aumentas la producción, y por otra el coste de hacerlo cae.

Poniendo un ejemplo exagerado, lo que quiero decir es, si podemos imaginar una sociedad en la que tengamos una caja mágica, en que cuando queramos algo solo tengamos que apretar un botón, y tenerlo directamente, todas las veces que queramos, ¿qué sentido tendría el dinero? El dinero solo es necesario cuando hay escasez de oferta, y hay que compensar lo que cuesta producir. Cuando la oferta sea virtualmente infinita, a un precio virtualmente despreciable, será como el Edén en que tendremos de todo cuando queramos.

Por supuesto que la transición puede ser traumática, porque no llegará por igual a todos los sectores. Veremos a ver cómo se gestiona…

021
Manuel García
27.03.2014 a las 08:59 Permalink

La mayoría de los que llevamos siguiendo el Oculus Rift desde su campaña de Kickstarter nos dimos cuenta de que esto es el futuro en muchos muchos campos (no sólo el gaming). Quien no lo vea es que no tiene ojos en la cara.

Por otro lado, muchos esgrimen “esto se ha estado intentando desde los 90 y era todo mierda así que ahora tampoco va a triunfar”. La gran diferencia en mi opinión es que entonces la idea estaba muy por delante de la tecnología disponible. Hoy día, por suerte, es justo al revés, tenemos la tecnología de sobra para hacerlo y hacerlo bien, sólo hacía falta una empresa que lo aprovechara y tirara del carro e ilusionara al resto y es justo lo que han hecho los chicos de Oculus.

Dans, sólo un pequeño apunte, el término “hardcore gamers” suele ser más común y extendido para denominar a los “jugadores empedernidos” que el que tú has puesto de “heavy gamer” (que la verdad, no se suele ver mucho).

022
batch4j
27.03.2014 a las 09:10 Permalink

Oculus Rift -> Realidad Virtual RV
Googgle Glass -> Realidad Aumentada RA

Creo que estamos más cerca de la RA que de la RV, disponer de dispositivos que nos dan informacion sobre nuestro entorno y envian parametros de nuestra actividad.

RV por ahora solo es una pantalla, es como ir al cine. Estas dentro pero no te sientes dentro. Algo tan simple como simular un juego de golf, te puede dar la sensacion de estar en un campo, hasta de que lanzas la bola, pero no sientes el palo, el peso del mismo el golpeo de la bola. Eres un espectador 3D pero no eres el protagonista.

Con RA eres el protagonista, estas en un mundo real y conoces mas de ese mundo gracias a los datos que te envian.

Es mejor jugar o ver la tele en un dispositivo que simula un cine con una pantalla de 80 pulgadas en tu sofa que tener TV de 40 o 50 pulgadas por toda la casa para que cada uno vea y juegue a lo que quiera.

Si baja el peso, seguro que la proxima generacion jugara con ellas, es la siguiente revolucion de la sala de video juegos.

023
Pedro Torres
27.03.2014 a las 11:13 Permalink

Al igual que el ojo no distingue imágenes a 24fps, tampoco distinguirá una imagen que tenga tenga 500MegaPixels, pues esa es la máxima resolución que podemos captar.

Estoy convencido de que “La Vida Es Sueño”, que con la técnica correcta la realidad virtual no se podrá discernir.

La cuestión es ¿CUANDO?

P.D. Espero que google glass sea un fracaso. Desde ayer tengo un android sin cuenta de google…. A ver cuanto aguanto :-)

024
Rodrigo
27.03.2014 a las 11:26 Permalink

#19 Felix. En primer lugar, estáis dibujando un futuro horrible. Veo varias posibilidades, pero todas muy malas para la mayor parte de nosotros.

Por una parte las empresas pueden contratar gente en lugar de robots, pagando una miseria para que les salga más barato que los robots; es decir, seremos esclavos.

Por otro lado, si lo anterior no ocurre, y sólo hubiese robots trabajando, el número de puestos de trabajo disminuiría radicalmente, y los dueños de las empresas y los fabricantes de robots serían multimillonarios y el resto de la gente a vivir ¿de qué? Porque por mucho que digáis que los precios serían muy bajos, eso no os lo creéis ni vosotros ni nadie.

Vamos, estáis pintando un futuro muy negro para todos nosotros.

025
Luis Hernández
27.03.2014 a las 11:51 Permalink

Mientras tanto, realizan el primer transplante craneal completo gracias a la impresión 3D:

http://ecodiario.eleconomista.es/tecnologia/noticias/5656638/03/14/Realizan-el-primer-implante-de-craneo-completo-realizado-gracias-a-la-impresion-3D.html

Está claro que el ser humano está en plena trasformación hacia una nueva versión de si mismo y de su entorno.

026
Observador
27.03.2014 a las 13:15 Permalink

Dejen paso a los profesionales, tarotistas del 806 y demás futurólogos de tarjeta acartonada y escrita a mano en el parabrisas de los coches:

El profesor en la universidad de Tuft, considerado dueño de una de las mentes más brillantes de las últimas décadas, tiene claro cómo hemos llegado hasta aquí: “Desde la invención de la agricultura, hace 10.000 años, la cultura ha evolucionado de un modo puramente darwiniano pero la llegada de la tecnología ha acelerado ese proceso hasta un punto impredecible. ¿Quién compra música ahora? ¿Y libros? Lo mismo puede decirse del cine o de cualquier otra disciplina artística. El rol de la cultura ha cambiado completamente, exactamente lo mismo que pasa con la religión. Y la tecnología tiene un papel muy relevante en todo esto”.

Y se pregunta: “¿Tiene esto solución?”. Y se responde: “Por supuesto, los humanos somos increíbles previniendo catástrofes. Lo que pasa es que nadie recibe una medalla por algo que no ha pasado. Los héroes son siempre los que actúan a posteriori, pero no tengo ninguna duda de que la humanidad sabrá prepararse para lo que está por llegar. Hay un 20% de posibilidades de que esté equivocado, también podemos agarrarnos a eso”.

Qué cabrón es Observador que viene a jodernos el rollete de poder ver pelis y musiquita gratis ¡Neoludita!

P.D: noticia más leída por los observadores de El País

P.D.: me pregunto dónde estaría la Humanidad de no ser por estos señores que avisan con antelación de lo que para otros no supone ningún problema. Estaríamos en algunas zonas con un desempleo del copón, unos recortes alarmantes de derechos, una absoluta incapacidad para gestionar recursos, generar riqueza y….

¡¡¡¡OH, WAIT!!!

027
fran
27.03.2014 a las 13:26 Permalink

excelente análisis Enrique, creo que 2000 millones US por imaginar el paso siguiente al mobile es una ganga…saludos!!

028
Goomer
27.03.2014 a las 18:16 Permalink

#24 Rodrigo

Creo que tu razonamiento es incorrecto. Por una parte, si a un robot solo le tienes que pagar al comprarlo, y si consigues que otro robot lo repare, y tampoco tengas que gastar en mantenimiento, por muy poco que le pagues a una persona, que no va a poder trabajar 24 horas, yo creo que no compensa.

Dices que entonces todos serán robots, y los dueños de las empresas serán multimillonarios. Y yo te pregunto, si según tu la gente va a ser muy pobre, porque no va a tener trabajo, ¿cómo se van a hacer multimillonarios los dueños de las empresas si no tienen a quien vender sus productos?

Yo digo que los precios serán bajos en un entorno de competencia. Si tu consigues producir a 10, y vendes a 1000, puedo llegar yo, producir a 10 igual, y vender a 800, y te quedas sin vender nada. Pero puede llegar otro, y vende a 200, sigue teniendo margen, y nos dejan a los dos fuera. La competencia hace bajar los precios hasta un punto en que tengas un margen de ganancia que pueda ser suficiente a la inversión. Y si esa inversión tiende asintóticamente a cero, los precios también pueden tender igualmente a cero, y en ese momento, el dinero no tendrá sentido, y habrá una abundancia virtual de bienes. Si te va a valer casi igual fabricar 100 que 200, (suponiendo que también el precio de materias primas extraidas por robots caiga), pues habrá quien lo fabrique.

Evidentemente la transición puede ser traumática, pero no veo ese futuro muy lejano. Puede que incluso lo veamos algunos de nosotros en unas pocas décadas :)

029
Felix Maocho
27.03.2014 a las 18:25 Permalink

#024 Rodrigo
#19 Felix. En primer lugar, estáis dibujando un futuro horrible

Pues si, es horrible, pero no es mi dibujo es de un “gurú” que ha pensado en ello y ha escrito un libro que ha alcanzaado bastante renombre, pero no consigo recordar ni el autor ni el título, creo recordar que el autor es canadiense.

Por otra parte, ocultar un posible futuro horrible, me parece más aplicar la técnica de el avestruz, que un método científico. Yo por mi parte, y viendo lo que la humanidad ha hecho ante los cambios tecnológicos que se han producido, el fuego, la ganaderia, la agricultura, la cerámica, la metalurgia. la revolución industrial, la energía atómica, etc., tengo el convencimiento de que encontrar´salida a este nuevo reto, aunque yo no vislumbre cual es.

Pero supongamos que no la hay, ¿conseguiremos algo ocultándolo?

030
Observador
27.03.2014 a las 20:36 Permalink

#029 Félix, prueba con un recordatorio inverso. El que seguro que no era es Enrique Dans. Igual por ahí llegas antes…

031
Observador
28.03.2014 a las 00:20 Permalink

Dices que entonces todos serán robots, y los dueños de las empresas serán multimillonarios. Y yo te pregunto, si según tu la gente va a ser muy pobre, porque no va a tener trabajo, ¿cómo se van a hacer multimillonarios los dueños de las empresas si no tienen a quien vender sus productos?

A ver, Rappel, lo de que “no tienen a quien vender sus productos” no es verdad. Quizás en un futuro lejano podría darse, pero siempre habría una corriente de flujo aunque la circulación general del dinero sea cada vez menor. No es que de repente desaparece todo el mercado y se quedan los productores vendiéndose unos a otros. No, eso no es así. Pero efectivamente, a los “multimillonarios” se la trae bien floja que el circulante sea cada más elitista mientras ellos puedan seguir vendiendo con rentabilidad y sus accionistas participando de los beneficios.

Si tu consigues producir a 10, y vendes a 1000, puedo llegar yo, producir a 10 igual, y vender a 800, y te quedas sin vender nada

Esto es muy cateto económicamente hablando, pero la verdad es que en mercados donde el cateto es lo normal tendría una secuencia bastante lógica. Pero no, en mercados serios hay otro tipo de diferenciaciones al precio, como la calidad, el acabado o el contenido de un producto/servicio. Que para ti todo sea un coche porque tiene cuatro ruedas y un par de puertas no significa que todo deba costar lo mismo ni pueda competir en las mismas categorías. Es perfectamente posile que el produce a 10 y vende a 1000 venda más que tú a 800 si hay una diferenciación, por mínima que esta sea.

Pero puede llegar otro, y vende a 200, sigue teniendo margen, y nos dejan a los dos fuera

Claro, y así sucesivamente hasta regalar el producto. Sucede que aunque los Robin Hood tipo Krigan, Dans o Dotcom digan que la gente “comparte”, no suele haber quienes después de haber invertido un tiempo dedicado a trabajo lo donen a la humanidad. Es decir, el que fabrica una puerta lo normal es que espere una rentabilidad, un margen, amortizar sus herramientas. Sucede también que, cuando tú sólo manejas un producto llega un momento en el que no puedes rebajar más el margen porque te quedas sin poder maniobrar, pero cuando llega un pez grande que se puede permitir por ejemplo vender puertas en pérdidas compitiendo contigo, que eres un pobre desgraciado, o alguien lo regula o ese pez grande se aprovechará de su capacidad para reventar un mercado que genera una distribución muy importante (porque cuantos más actores hay, mejor). Por eso en un país normal, con un mercado serio, suele haber una cosa llamada Ley de la Competencia que regula que está prohibido, por ejemplo, vender algo por debajo de su coste. Porque aunque al imbécil de turno le parezca genial porque entonces le sale más barato, el resultado a plazo largo es que ese comportamiento económico hiere a otras empresas de muerte, con lo que la redistribución de la riqueza en salarios disminuye y se genera una concentración que el imbécil no va a entender porque en su puta vida ha abierto un libro de economía. Y lo más gracioso es que, mientras el imbécil defiende ese tipo de comportamientos, la empresa para la que trabaja está ingresando menos porque indirectamente esas actividades disminuyen su capacidad económica (incluyendo salarios). Y al final, curiosa y paradójicamente, nuestro simpático y alegre imbécil acaba en la cola del paro quejándose de lo mal que lo ha hecho el Gobierno. Eso sí, el dueño de la empresa, jefe de nuestro simpático imbécil, se ha sacado unos cuantos verdes para Suiza mediante ingeniería fiscal o sin ella.

Y así, niños, funciona la economía…

032
mhyst
28.03.2014 a las 00:55 Permalink

No me fío de “Fuckerberg” ni de su empresa. Hasta ahora han abusado más de lo sanamente aguantable de robar la intimidad de la gente. ¿Qué quieren ahora? ¿Captar el lenguaje no verbal de la gente para saber hasta lo que nunca compartiríamos en Facebook?

Desconfianza, desconfianza, desconfianza. Esto apesta!

033
Miguel
28.03.2014 a las 10:44 Permalink

Oh, navegantes del río binario, yo os digo que aunque mañana bajen los costes de producción, las empresas se pondrán de acuerdo para mantener su margen de beneficio y seguir mordiendo en vuestro cuello. (Véase empresas relacionadas con la producción de cine, música y libros.) Y también os digo que un día llegará una empresa que se mostrará como vuestra amiga pero las sanguijuelas la harán caer. Solamente el fuego ahuyentará a los chacales. Bienaventurados seáis.

034
Goomer
29.03.2014 a las 10:20 Permalink

#31 Observador

Evidentemente mi ejemplo estaba simplificado. Solo tuve en cuenta el precio para que fuese más fácil de entender lo que quería decir. No lo tomes tan literal. Te lo digo de otra manera usando algo más parecido a lo que has escrito, si bajan tus costes de producción, puedes ganar el mismo margen bajando los precios. Y es lo que sucede en un entorno de competencia. Yo no hablo de vender por debajo del coste de producción, sino que sea tan barato producir, que puedas vender muy barato también, y seguir ganando dinero.

Y sobre las empresas, puede haber algunas que busquen un cliente elitista, que las habrá, pero el sueño de cualquier empresa es tener millones de clientes como McDonalds, Coca Cola, Sammsung, o Google. No tendría sentido para una empresa apostar por un escenario de flujo de dinero decreciente. Las empresas necesitan clientes para ganar dinero, por eso por ejemplo todos los empeños de Google, y Facebook de llevar internet a nuevos mercados, para ganar más clientes, y más dinero.

035
Observador
30.03.2014 a las 14:05 Permalink

Yo no hablo de vender por debajo del coste de producción, sino que sea tan barato producir, que puedas vender muy barato también, y seguir ganando dinero.

Claro, este es un dogma del amímegustaríaquefueratodogratis, el sueño húmedo de quien cree que todo debería tender a 0 menos su sueldo. El caso es que “que sea tan barato producir” podría ser perfectamente que mañana tú no tuvieras trabajo, porque entrarías dentro del concepto de coste de una empresa cuando están manejadas por imbéciles para los que las personas son mera contabilidad económica.

A ti lo único que te importa, como buen chapucero económico que eres, es que el producto/servicio sea “muy barato”. Te da igual el tiempo que haya que invertir en ello, el conocimiento y el acabado. Eso te importa un comino porque no entra dentro de tu ecuación paleta de “el precio debería ser éste ya que así se vendería más”. El caso es que si las empresas ingresan menos de X, debido a ajustes irreales en el precio, los ingresos para poder maniobrar por ejemplo en temas salariales son menores. Y eso afecta directamente a todo lo que estamos viendo en esos países dónde el paleto económico quiere ser comunista cuando se habla de precios y neoliberal cuando se habla de salarios.

Entonces uno entiende que el hecho de que ciertos países hayan caído en un barrizal social no es cuestión de matemáticas, ni de dinero, sino de gente muy palurda económicamente hablando que es capaz de decir blanco hoy y negro mañana al ton de la sombra que mejor le cobije, sin entender que todo está interrelacionado.

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