El reciente cambio en las condiciones de uso de la API de Google Maps por el que pasa a cobrar a aquellos servicios que llevan a cabo más de veinticinco mil cargas de mapas al día – según Google, el 0.35% del total de sitios que usan su sistema, se calculan más de mil doscientos unos sobre un total reportado en junio de 2010 de nada menos que trescientos cincuenta mil - está llevando a algunos de estos servicios afectados a buscar alternativas. Recientemente, empresas como Nestoria, Geocaching, StreetEasy, Fubra o Foursquare han anunciado la migración a sistemas basados en OpenStreetMap, el llamado “wikimapamundi libre”, un proyecto colaborativo alimentado por sus propios usuarios.
Esto podría suponer un impulso importante para OpenStreetMap, un proyecto que fue lanzado en 2004 y que cuenta con más de quinientos cincuenta mil usuarios, con un crecimiento mensual aproximado del 10%, de los que alrededor de doce mil se calcula que hacen ediciones en los mapas al menos una vez al mes. En España está en proceso la importación del catastro, que mejorará sensiblemente la calidad de los datos. Y ahora, además, un crecimiento que podría verse respaldado con la contribución que marquen los nuevos entrantes en el proyecto, ansiosos por disfrutar de mapas lo más solventes y detallados posibles. Por el momento, la migración de los servicios se traduce en una cierta pérdida de calidad percibida – carencia de sistemas como las fotografías por satélite o el conocido Street View, en los que Google lleva invirtiendo muchos años, además de problemas en áreas, como Brasil, en las que parece ser que la cobertura de OpenStreetMap es escasa – pero como en todos los proyectos de naturaleza colaborativa, todo es una cuestión de masa crítica.
Por otro lado, el impacto para muchos servicios de geoposicionamiento es relativamente limitado: si eres usuario habitual de Foursquare y, lógicamente, tiendes a utilizarlo prácticamente siempre en tu dispositivo móvil, seguirás en realidad utilizando Google Maps, debido a que en los dispositivos móviles, el servicio de mapas que las aplicaciones utilizan es aquel que esté configurado por defecto en el terminal, y que tanto en el SDK de iPhone como la API de Android Maps recurren a los mapas de Google. Para ver la cobertura en tu área habitual tienes que irte a la web, que no es el uso habitual de este tipo de aplicaciones de geoposicionamiento: en mi caso, en la zona de mi casa en Galicia, el nivel de detalle es todavía bastante escaso.
¿Implicará la llegada de estas aplicaciones a OpenStreetMaps una maduración del servicio merced a la posible inversión en esfuerzo o en dinero que dichos participantes lleven a cabo prácticamente por necesidad, por poder ofrecer una información más detallada y de más calidad a sus usuarios? Obviamente, las mejoras sucesivas que una empresa como Google ha ido incorporando a Maps, como la fotografía desde satélite, mediante aviones o desde automóviles en movimiento precisan de una importante inversión para llevarse a cabo y no serán acometidas por un proyecto abierto de esta naturaleza, pero que los mapas estén disponibles en abierto a cierto nivel de calidad, y puedan suponer una alternativa razonable no deja de ser una muy buena noticia.







24.06.2012 a las 13:41 Permalink
[...] medida provocó un éxodo de aplicaciones hacia OpenStreetMap, el llamado “wikimapamundi libre”, un proyecto colaborativo alimentado por sus propios [...]
25.06.2012 a las 06:50 Permalink
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25.06.2012 a las 11:36 Permalink
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08.12.2012 a las 16:50 Permalink
[...] y bajar el precio, principalmente por la competencia surgida, el caso más sonado es el auge de OpenStreetMap, al igual que Apple empezó a desarrollar sus propios mapas. Normalmente más competencia, mejor [...]