Desde mi tierra y a través de un lector habitual (gracias, Brais) me llega este par de reportajes en La Opinión Coruña acerca de un proyecto con origen en la Universidade de Santiago, llamado Granxa Familiar: los artículos se titulan “A despensa virtual de Galicia“, y “Yolanda García: ‘Queremos un comercio máis xusto para o agro galego’“, ambos están escritos en gallego, y como desconozco la política de permalinks del medio, aquí los dejo también en pdf.
Por eso de “las cosas claras y el chocolate espeso”, empiezo con el disclaimer: de Granxa Familiar sé exactamente lo que he leído en los dos reportajes y en esta noticia de la TVG, ni sé nada más de ellos, ni conozco a nadie en la compañía (que yo sepa). Sí conozco, por supuesto, uno de los sitios que cita, Mar de Lira, un proyecto de la Cofradía de Pescadores de Lira que tiene mucha conexión con Lonxanet, un proyecto en cuyos inicios y concepción tuve una gran participación. De ahí mi interés en el tema del uso de Internet como medio de desintermediación en cadenas largas, como las tradicionalmente existentes en el sector de la alimentación.
La idea de Granxa Familiar es replicar en Internet el sistema de mercados y ferias tradicionales existente típicamente en el medio rural: bajas a la feria, vendes tus excedentes de producción, y adquieres lo que necesitas. Según un sistema de este tipo, las explotaciones familiares podrían, tras darse de alta en el sistema y pasar una cierta supervisión, utilizar el sitio para poner dichos excedentes a la venta, con el auxilio de sistemas de logística que van desde el simplemente pasar a recoger los productos, hasta el envío mediante operadores logísticos, reduciendo la cadena tradicional de intermediarios a lo mínimo imprescindible. En este sentido he hablado previamente de sitios como Recapte, o he conocido otros como Naranjas Lola, La Vía Verde y muchas más: la idea, indudablemente, está prendiendo con cierta fuerza en el tejido agrícola español, aunque en la mayor parte de los casos se trate, por su naturaleza, de empresas de escalabilidad escasa, fundamentalmente de tener un canal directo en el que poder hacer pruebas e ir trasladando a él la mayor cantidad de demanda posible a medida que el comercio electrónico y las resistencias debidas a la (patológica e injustificada) mala fama del pago a través de Internet.
Y la pregunta, lógicamente, es: ¿cuánto de la cesta de la compra media de una familia española se producirá de manera directa y desintermediada en un futuro de, por ejemplo, cinco años? ¿Se producirá algún tipo de desplazamiento palpable desde los canales “tradicionales” – mercados centrales, minoristas, grandes superficies, etc. – hacia suministradores directos de pequeño tamaño pero con carteras estables de clientes? Mi experiencia durante la época en que toda la fruta y vegetales de mi casa provenía de la huerta de Lleida fue buenísima (terminó únicamente por un mal cambio de operador logístico por parte de la empresa, operador que resultó ser incapaz de adaptarse a nuestros horarios), y tenía el efecto de sustituir de manera prácticamente completa las compras de la categoría: durante varios años, nadie en la familia ponía un pie en la sección de frutas y verduras del supermercado, y nuestra ingesta de estos productos creció notablemente.
A medida que la oferta se va diversificando por el lado de la oferta, las razones para optar por ese tipo de sistema van creciendo: pueden ser de tipo sentimental (comer productos de mi tierra, etc.), de prestigio (denominaciones de origen, productos con vinculación a lugares concretos…), de consumo responsable (productos de agricultura ecológica, producción artesanal, etc.) o en muchos casos, y muy en función de las características y encaje de las operaciones de logística, simple comodidad. La propuesta de valor de un canal menos intermediado es clara: productos más frescos, con menor grado de manipulación, y con un reparto del margen más razonable o “justo”, pero las consecuencias de un desplazamiento del consumo hacia ellos resultan de difícil cálculo. ¿Veremos un crecimiento palpable de este tipo de canales de escasa intermediación frente a los canales tradicionales en el futuro?






24.06.2008 a las 23:14 Permalink
[...] añadiría los servicios de desintermediación como pueden ser los que comenta Enrique Dans en su blog. Y, en general, cualquier iniciativa de comercio electrónico que aporte más calidad a mejor [...]
25.06.2008 a las 18:38 Permalink
[...] | Enrique Dans En El Blog Salmón| Naranjas Lola , o como internet amplía negocios Imagen | macxoom trackback [...]
28.06.2008 a las 00:51 Permalink
[...] para eliminar intermediarios entre el campo y el consumidor final. Este caso es gallego pero la idea me gusta para que se monte por todas partes (Enrique [...]
02.11.2009 a las 10:41 Permalink
[...] y la comodidad empieza a instaurarse en nuestros días. Espero que Asturias lo tenga claro al margen de sentimentalismos, porque todos ganaremos en frescura, en precio, y en [...]