A principio de 2026 estamos siendo testigos de un salto histórico en la forma en que los regímenes autoritarios intentan controlar y censurar el acceso a la información. Irán, inmerso en protestas populares que desafían la autoridad teocrática, no se ha limitado a apagar la fibra óptica y las redes móviles: ha ido más allá, desplegando interferencias electrónicas de gran potencia para neutralizar también el acceso por internet satelital, que hasta ahora se consideraba inmunizado frente a bloqueos tradicionales. La censura deja de ser un simple filtro de contenidos y se convierte en un apagón integral del espacio electromagnético.
Durante los levantamientos de enero de 2026, el gobierno iraní está llevando a cabo uno de los apagones de internet más ...