Durante décadas, que una compañía tecnológica china aspirase a cotizar en bolsa significaba casi automáticamente mirar hacia Nueva York. El Nasdaq y el New York Stock Exchange ofrecían algo difícil de reproducir: capital abundante, liquidez, analistas especializados, inversores institucionales globales y, sobre todo, la legitimidad simbólica de haber sido admitida en el corazón financiero de los Estados Unidos. Compañías chinas como Alibaba, Baidu, JD.com o Pinduoduo siguieron ese camino. Hoy, en cambio, algunas de las compañías que encarnan la nueva frontera tecnológica china parecen estar mirando en la dirección opuesta.
Unitree, convertida en uno de los nombres de referencia de la robótica humanoide, presentó en marzo su ...