El día en que descubrimos que el móvil también se apagaba

IMAGE: A smartphone with no signal during a citywide blackout, with dark streets, stalled transport, and people gathered by lantern light

El gran apagón ibérico de abril de 2025 nos dejó muchas imágenes: trenes parados, semáforos muertos, comercios incapaces de cobrar, ascensores detenidos, gente haciendo colas en cajeros o supermercados, y ciudades que de repente parecían haber retrocedido varias décadas.

Pero, para muchos, lo más desconcertante no fue quedarse sin luz. Fue mirar el móvil, ese objeto que hemos convertido en brújula, radio, cartera, agenda, llave y cordón umbilical con el mundo, y descubrir que tampoco servía para nada. Sin señal, sin datos, sin llamadas, sin posibilidad de saber qué estaba pasando. El apagón no fue solo eléctrico: fue informativo, psicológico y social.

Por eso tiene todo el sentido que el gobierno quiera obligar a los operadores a mantener la cobertura móvil durante al menos cuatro horas en caso de caída de la red eléctrica. La medida, anunciada por el Ministerio para la Transformación Digital, prevé baterías y mecanismos de redundancia para garantizar cobertura al 50% de la población en el primer año, al 65% en el segundo y al 75% en el tercero, además de exigir doce horas de autonomía a centros de gestión intermedios y veinticuatro a los centros de control críticos. No estamos hablando de un capricho regulatorio ni de una ocurrencia intervencionista, sino de algo tan elemental como asumir que las redes de telecomunicaciones son ya infraestructura crítica, exactamente igual que la electricidad, el agua o el transporte.

Durante años hemos vendido la digitalización como una especie de magia ubicua: todo conectado, todo disponible, todo en la nube, todo inmediato. Pero esa narrativa ocultaba una dependencia obvia: la nube no flota, los datos no viajan por el aire por arte de magia y las antenas no funcionan con buenas intenciones. Funcionan con energía, con baterías, con generadores, con mantenimiento, con redundancia y con una planificación que normalmente solo se aprecia cuando falla.

El informe final de ENTSO-E sobre el apagón identificó una combinación de factores técnicos, oscilaciones, problemas de control de tensión y desconexiones en cascada, y recordó que se trató del incidente más grave en el sistema eléctrico europeo en más de dos décadas. Y conviene decirlo sin ambigüedades: el apagón no lo provocaron las energías renovables, sino una cadena de fallos de gestión, control de tensión y resiliencia de la red que algunos han intentado convertir interesadamente en una estúpida y primaria guerra cultural contra la transición energética. Pero la lección no termina en la red eléctrica: termina en todas las infraestructuras que dependen de ella.

La cobertura móvil en una emergencia no es un servicio premium. Es la posibilidad de llamar al 112, de recibir alertas públicas, de localizar a familiares, de coordinar servicios, de evitar rumores, de reducir el pánico. Cuando la información desaparece, la incertidumbre ocupa su lugar, y la incertidumbre es un amplificador formidable de cualquier crisis. En el apagón de 2025, muchos ciudadanos no sabían si estaban ante un fallo técnico, un ciberataque, un accidente o algo peor. Esa ausencia de contexto convierte cada conversación de bar, cada mensaje recibido antes de perder la señal y cada teoría improvisada en una fuente potencial de desinformación.

Los operadores, obviamente, dirán que esto cuesta dinero. Claro que cuesta dinero. También cuesta dinero enterrar cables, desplegar fibra, mantener centros de datos, securizar redes o cumplir obligaciones de servicio universal. La pregunta no es si cuesta, sino cuánto cuesta no hacerlo. Un país que exige a sus ciudadanos gestionar buena parte de su vida mediante canales digitales no puede permitir que, en cuanto falla la electricidad, esos canales se evaporen. La resiliencia no puede ser una promesa publicitaria de los anuncios de 5G: tiene que ser una obligación verificable, auditada y sancionable.

España no está sola en esta discusión. Ofcom, el regulador británico, lleva tiempo analizando la resiliencia energética de las redes móviles y ha señalado explícitamente la creciente interdependencia entre telecomunicaciones y energía, así como la necesidad de sistemas de respaldo en la red de acceso radio. El gobierno británico, además, recomienda a los ciudadanos prever disrupciones de teléfono y banda ancha, tener radios a pilas y comprobar si sus servicios de voz digital funcionarán durante cortes de suministro. La diferencia es que esa preparación individual no puede sustituir a la responsabilidad estructural de quienes operan la infraestructura.

Cuatro horas no solucionan todos los problemas. En un apagón prolongado, cuatro horas pueden quedarse cortas. En zonas rurales, con menos densidad de antenas y menos solapamiento entre operadores, la resiliencia será más difícil y probablemente más cara. Pero precisamente por eso la medida debe verse como un mínimo, no como una meta. Un punto de partida para rediseñar una red pensada no solo para maximizar tráfico, vender gigas o presumir de velocidad, sino para seguir funcionando cuando más falta hace.

La digitalización madura empieza cuando dejamos de confundir disponibilidad con resiliencia. Que algo funcione todos los días no significa que esté preparado para funcionar el peor día. El apagón nos enseñó que una sociedad hiperconectada puede quedarse sorprendentemente muda en cuestión de minutos. Obligar a que las antenas tengan respaldo no es castigar a los operadores: es recordarles que su negocio se ha convertido en un servicio esencial. Y que en una emergencia, una raya de cobertura puede valer mucho más que cualquier campaña de marketing.


This article is also available in English on my Medium page, «The day our phones went dark»

23 comentarios

  • #001
    Yomismo - 29 junio 2026 - 09:50

    Ese apagón del que usted me habla era un completo desconocido para mi

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  • #002
    Javier M. - 29 junio 2026 - 10:12

    ¿Y las inversiones en Red Eléctrica para cuando?

    A ver, está clarísimo que una medida así es de puro sentido común. Nos hemos vuelto tan dependientes de la tecnología que un apagón ya no solo significa quedarte a oscuras y que se te descongele la nevera; significa quedarte completamente incomunicado, sin poder llamar a una ambulancia, sin saber qué está pasando y con el país paralizado. Sinceramente, estoy totalmente de acuerdo con que se obligue a las operadoras a meter estos sistemas de respaldo y baterías en las antenas. Es infraestructura crítica y, tras los sustos que nos hemos llevado últimamente con el tema energético, no podemos jugárnosla a ciegas. Ahora bien: los primeros que deberían de ponerse las pilas son las administraciones públicas.

    Ahora bien, no nos engañemos: las telecos no van a absorber este coste por amor al arte. Instalar, mantener y renovar miles de baterías gigantes por toda la geografía nacional cuesta una fortuna, y todos sabemos perfectamente cómo va a terminar esto. Nos va a tocar rascarnos el bolsillo a los de siempre. Irremisiblemente, este subidón de costes va a ir directo a nuestros bolsillos.

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    • Javier Lux - 29 junio 2026 - 23:10

      Por lo que tengo entendido, sin negar que REE tiene que invertir más, la parte gorda de la inversión necesaria es de las distribuidoras o red de media tensión: Iberdrola, Endesa y EDP principalmente.

      Parece que se han dedicado más a repartir dividendos que a invertir.

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  • #004
    Victor - 29 junio 2026 - 10:21

    En efecto, mi móvil no valía para nada. El nuevo. El viejo (un Mi A1) si que valía… porque todavía tenía radio FM. El más nuevo no se por qué no la tiene porque tiene jack de 3.5 para auriculares.

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    • Dedo-en-la-llaga - 29 junio 2026 - 13:18

      ¿Qué por qué no la tiene? Muy fácil, ahorro de costes: el chip de FM que vale cero coma, multiplicado por los miles de terminales que se fabrican de ese modelo el cual le he amputado ese chip, ya es una pasta. Así que te jod***s y te quedas sin FM. Y yo que tengo un movil Alcatel de 7 pesetas, tan contento porque lleva FM, batería extraíble y un montón de cosas más… que ahora ya no llevan los caros. Juassss!!!

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      • Victor - 29 junio 2026 - 14:09

        No tengo un móvil caro es un Moto G55, me parece que no me costó ni 200 XDDDDD, por eso tiene jack de 3.5, los caros van todos con usb-c

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        • Dedo-en-la-llaga - 29 junio 2026 - 16:01

          Ja, ja, ja, dice que no es caro, y le costó «ni 200 euros». El mío me costó 49 y meses mas tarde, nunca lo olvidaré, llegó a estar a 37 Euros en Amazon… Ya te digo, casi 200 euros, el precio de oferta de una TV de más de 32 pulgadas con la que puedes hacer lo mismo, menos llamadas por SIM. O de una lavadora de oferta…

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  • #008
    Alqvimista - 29 junio 2026 - 11:53

    Parece que Vodafone estaba mejor preparada que otras telecos, en ningún momento perdí la comunicación, claro que sólo podía hacerlo con otros clientes de Vodafone. Telefónica tuvo que ponerse las pilas rápidamente porque quedó fatal.
    Tampoco mi correo sufrió corte.

    En cuanto a la Radio FM, pocos teléfonos modernos tienen el hardware necesario, o si lo tienen está desactivado. Ese día apagué todo en casa y reservé las UPS para el Router y la vieja radio National-Panasonic que tenía en un armario.

    __
    Y conviene decirlo sin ambigüedades: el apagón no lo provocaron las energías renovables, sino una cadena de fallos de gestión, control de tensión y resiliencia de la red que algunos han intentado convertir interesadamente en una estúpida y primaria guerra cultural contra la transición energética.

    Que es exactamente lo que dije desde el primer momento, ni tampoco las nucleares, como muchos se empeñaron en decir, incluido nuestro insigne Presidente del Gobierno.
    Que el problema se iniciara en una gran central solar extremeña sólo sirvió para hacer visibles dos problemas:
    – Que el Gobierno, vía REE, jugó peligrosamente con la gestión de recursos eléctricos pretendiendo anotarse el tanto de «mira mamá, sin nuclear ni gas, sólo renovable». Desde entonces ya no se la juega y tenemos más gas en el sistema que hace un año.
    – Que las Renovables en España se instalaron a medias, sin medios estabilizadores. Se ahorraron el 40% del presupuesto y ahora sólo se pueden utilizar a medio gas desperdiciando el resto. Todas las renovables españolas necesitan instalar baterías para estabilizar la corriente y para rentabilizar la producción. Sólo entonces podremos prescindir del gas.

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  • #009
    Denial - 29 junio 2026 - 12:02

    Ojalá aprovechen para matar 2 pájaros de un tiro y usar las baterías para desplazar el consumo de la infraestructura a horas valle.

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    • Alqvimista - 29 junio 2026 - 13:21

      Esa es la cuestión.
      No sólo estabilizan la producción sino que permite desplazarla a otras horas/días de forma que no estén todos compitiendo en la misma franja horaria como ahora.
      Ahora mismo las renovables están, o tirando electricidad que no venden, o vendiendo por debajo de coste por culpa de esa competencia horaria.
      Que tampoco se pueda exportar hay que agradecérselo a los franceses…

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  • #011
    Luis - 29 junio 2026 - 12:42

    La culpa de la renovables… si y no, es decir la culpa es de un red eléctrica no preparada para un mix energético como el que estaban metiendo esas semanas.

    La prueba más irrefutable es que estuvimos meses quemando gas como locos por miedo a volver a repetir el evento.

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  • #012
    Benji - 29 junio 2026 - 13:00

    Aquello fue lo mismo que despertar en un mundo post-apocalíptico, excepto que los españoles somos bastante tranquilos.

    Esto mismo pasa en otras latitudes (USA, Sudáfrica, Rusia) y lo normal habría sido bandas atracando tiendas, arrancando cajeros de las paredes y asaltando tiendas para robar lo que se pueda sin luz.

    A mí personalmente me quedó claro que necesito mucho sol y baterías para no depender de REE para nada.

    Lo siento, no me fío de este gobierno ni de ningún otro. En la DANA quedó claro que el pueblo se debe salvar sólo porque los impuestos fueron papel mojado en el momento de la verdad.

    Pero es irónico que quieran regular a los operadores privados a pagar una pasta gansa para tener más resiliencia a los apagones (¿es que esperan otro?) mientras que los públicos como REE fueron los que fallaron. Mira, que inviertan esa misma cantidad en reforzar el sistema actual que está absolutamente saturado.

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    • Dedo-en-la-llaga - 29 junio 2026 - 13:26

      Sí, Benji sí, tú sigue creyendo que el pueblo se salva solo, y verás cuando te pille en otra DANA, y no venga NADIE del Estado, ni ANTES, ni DURANTE, ni DESPUÉS, nadie, absolutamente nadie del Estado, nunca, jamás.

      Y si tienes que ir al hospital, te den con la puerta en las narices y te digan, «Ah, vaya, sr. Benji, qué bueno verle de nuevo, pues ya sabe, se jode y se salva usted solito, por gilipollas».

      Sigue creyendo eso que verás qué risas en la próxima. Y te lo está diciendo alguien que, por un millón de motivos más que todos los que tú podrías tener, está declarado como el Enemigo público nº 1 del Estado. Con eso, creo que te lo digo todo.

      El pueblo se salva solo… Ay, señor.

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      • Javier M - 29 junio 2026 - 14:11

        Además, estos de «el pueblo se salva solo» son los mismos que, si quieres aumentar los impuestos para que el estado tenga más presencia, se quejan amargamente. O lo uno, o lo otro. No puedes quejarte de los impuestos pero pretender que estés cubierto en todo.

        Siguiendo el ejemplo climatológico, en Madrid, con Filomena. Todo el mundo diciendo que por qué no teníamos suficientes quitanieves… pues chico, porque valen dinero, y luego eres el primero que te quejas si te suben impuestos.

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        • Matt - 30 junio 2026 - 02:15

          +1000

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    • Alqvimista - 29 junio 2026 - 13:31

      Siempre necesitaremos una REE, pero necesitamos que no esté mangoneada por el gobierno de turno sino dirigida por profesionales.

      La actualización de redes eléctricas deberían ser de Prioridad Nacional y no que estén al albur de que cualquier pueblico pueda paralizar un proyecto.

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    • Matt - 30 junio 2026 - 02:14

      Yo vivo en la zona cero de la dana y te aseguro que el pueblo no se salva solo. Los voluntarios ayudaron a limpiar mucho barro pero todos los escombros y los miles de coches desguazados y bloqueando todo por todas partes no los retiro el pueblo, todas las carreteras, puentes, tuneles y vias ferreas destrozadas no las arregló el pueblo, la red de alcantarillado no la arregló el pueblo y así con todo. Por mucho que os moleste a los liberales, demos gracias de que tenemos estado y que esos impuestos con lo que vosotros os esforzáis por acabar sirven para algo.
      Lo de que toda la culpa del apagon fue de lo publico y que las pobres empresas privadas a las que quieren obligar a pagar no tuvieron ninguna responsabilidad, supongo que te lo habrá contado Iker Jimenez o el mundo.

      Responder
  • #018
    Gorki - 29 junio 2026 - 13:22

    No me parece mal que garanticen el teléfono cuatro horas.

    Lo que debería asegurar el Gobierno es que no se caiga la red eléctrica, Me es lo mimo si la «culpa» es de las «renovables», o de las «contaminantes», o lo que es mas probable de Red.es. Pero, ¿Ha hecho alguna inversión el Gobierno para garantizar que no se irá la luz otras vez.?

    Responder
    • Dedo-en-la-llaga - 29 junio 2026 - 13:27
  • #020
    Carlos - 29 junio 2026 - 16:26

    En esto hemos ido para atrás como los cangrejos. Las centrales de telefonía fija que tenía telefónica antes de la llegada de la fibra óptica, mantenían la comunicación aunque hubiera un apagón. Estaban dotadas de una gran batería y un generador diésel que arrancaba automáticamente cuando se producía un corte en el suministro. Además, los terminales telefónicos que había en los hogares eran alimentados desde la central por lo que la comunicación se mantenía. Ahora con la fibra, necesitaríamos tener el router conectado a un SAI, pues el terminal, en caso de tenerlo, va conectado a ese dispositivo. Siempre en el caso de que el servicio permaneciera activo. Y en cuanto a la telefonía móvil, ya pudimos comprobar que no aguantó ni un segundo tras fallar el suministro, lo cual me sorprendió mucho.

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    • JM - 30 junio 2026 - 08:56

      Pues yo con O2 tuve cobertura durante horas.

      Responder
      • Carlos - 30 junio 2026 - 16:45

        Yo con Movistar, que es lo mismo, no tuve cobertura. Si la situación general hubiera sido como la que Usted cuenta, Enrique Dans no hubiera escrito este artículo.

        Responder
  • #023
    Xaquín - 29 junio 2026 - 16:30

    Me gusta lo de la raya de cobertura, porque vale para simbolizar toda esta receta de rayas virtuales, con excelente fosforeo, que se usan para hacernos creer que son líneas de verdad… ya ni líneas imaginarias, como las que se representan en un papel… por eso ya son más anchas, para engañar mejor. De hecho ya certifican que uno está muerto, aunque el médico no haya dicho ni pío

    Y es que el problema no son los apagones eléctricos o de otra variedad… el peor apagón es más elemental… se trata de una reducción generalizada y cada vez más profunda, en la sabiduría popular, esa que se trasmite de generación en generación, que permite andar por el terreno (real)…Y sin gafas siliconadas!!!

    Hace tiempo se sabía uno orientar algo mejor en un bosque. En los amplios, porque en los pequeños (mini) ya se orienta uno por el ruido de la «civilización»… Y se sabía algo más de como sobrevivir en un bosque… incluso haciendo pequeñas fogatas, que no se desmandaban tan fáciles como ahora… porque, básicamente, era «tu casa» (mientras estabas perdido o de paseo) y no estaba papá concello, para arreglarte el incendio (y la mierda que vas dejando)…

    Vamos a mejor, no cabe duda… y cada vez nos ponemos más palos en las ruedas, en vez de inventar nuevos usos para esas ruedas.

    Y en una cosa tienen razón los pronucleares, y es que la EN es infinita, como su idiotez mal disfrazada de ciencia.

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