Anthropic acaba de protagonizar uno de esos episodios que, vistos dentro de unos años, probablemente utilizaremos para explicar hasta qué punto el desarrollo de la inteligencia artificial de frontera se ha convertido en una actividad políticamente explosiva. La compañía lanzó Claude Fable 5 y Claude Mythos 5, dos modelos construidos sobre la misma base, pero con una diferencia fundamental: Fable 5 está pensado para un acceso amplio, con salvaguardas reforzadas en ámbitos como ciberseguridad, biología o química, mientras Mythos 5 se reserva para socios seleccionados, con algunas de esas restricciones levantadas para usos defensivos y de investigación. Apenas unos días después, Anthropic publicó un comunicado anunciando que tenía que retirar ambos modelos para todos sus usuarios, tras recibir una orden del gobierno estadounidense que prohibía su acceso a cualquier ciudadano extranjero, estuviera dentro o fuera de los Estados Unidos, incluidos los propios empleados extranjeros de Anthropic.
La escena resulta casi grotesca: una compañía que ha defendido durante años la necesidad de más controles, más transparencia y más intervención pública en la inteligencia artificial de frontera se encuentra de repente atrapada por la misma lógica que ayudó a legitimar. Dario Amodei acaba de publicar un largo ensayo, «Policy on the AI Exponential«, en el que sostiene que los llamados «modelos de frontera» deberían poder ser bloqueados o retirados si no superan pruebas técnicas rigurosas, y compara su regulación con la de aviones, automóviles o medicamentos. La idea, en abstracto, tiene sentido: nadie razonable pretende que tecnologías capaces de automatizar tareas críticas en ciberseguridad, biología o investigación avanzada se desplieguen sin ningún tipo de supervisión. El problema aparece cuando esa supervisión no se parece a una agencia técnica con criterios claros, sino a una llamada desde Washington, una carta sin detalles suficientes, una invocación genérica de la seguridad nacional y una orden imposible de aplicar salvo desconectándolo todo.
Lo interesante no es únicamente la decisión del gobierno, sino la sucesión de decisiones de Anthropic. Primero diseña una arquitectura de acceso diferenciada, con un modelo público muy protegido y otro más capaz reservado a actores supuestamente confiables. Después reconoce que incluso esas salvaguardas no pueden garantizar una resistencia perfecta frente a jailbreaks. Luego defiende que el supuesto problema detectado por las autoridades es estrecho, no universal, y comparable a capacidades ya disponibles en otros modelos. Y finalmente apaga los modelos para todo el mundo porque no puede garantizar, de forma práctica, que ningún extranjero acceda a ellos. Si esto no es una definición perfecta de lo que significa trabajar en el borde de la tecnología, se le parece mucho: cada decisión parece razonable por separado, pero el conjunto transmite una sensación de improvisación, de vértigo y de dependencia absoluta de un entorno político imposible de predecir.
Estados Unidos lleva tiempo intentando convertir la inteligencia artificial en una extensión de su política industrial y de seguridad nacional. El Framework for Artificial Intelligence Diffusion ya planteaba controles sobre chips avanzados y pesos de modelos cerrados de doble uso, con el objetivo declarado de proteger la seguridad nacional y mantener el liderazgo tecnológico estadounidense. Anthropic, de hecho, defendió en 2025 una posición muy clara sobre la necesidad de preservar la ventaja estadounidense en computación mediante controles de exportación en su documento «Securing America’s compute advantage«. Es decir, Anthropic no es precisamente una compañía libertaria que haya descubierto ahora que el Estado existe. Al contrario: ha sido una de las empresas más insistentes en pedir reglas, evaluaciones, transparencia y restricciones. Pero una cosa es pedir una política pública racional y otra muy distinta es operar bajo una administración que tiende a ver cualquier avance tecnológico como una amenaza, un arma, una ventaja geopolítica o una oportunidad para ejercer poder discrecional.
La contradicción es evidente: la Casa Blanca firmó hace unos días una orden ejecutiva sobre innovación y seguridad en inteligencia artificial avanzada, presentada como un marco de colaboración voluntaria con las compañías para evaluar riesgos antes del despliegue de modelos de frontera. Pero el Departamento de Comercio pasó directamente a imponer controles de exportación sobre Mythos 5 y Fable 5, incluyendo cualquier transferencia a ciudadanos extranjeros dentro de los propios Estados Unidos. Es el paso más significativo hasta la fecha del gobierno estadounidense para restringir el acceso a los modelos de inteligencia artificial más avanzados. El mensaje para la industria es demoledor: puedes colaborar voluntariamente con el gobierno, pero eso no impide que mañana recibas una orden que cambia por completo las reglas del juego.
La situación roza lo kafkiano cuando se recuerda que Mythos no era simplemente un producto comercial cualquiera. La NSA estaba preparando el uso de Mythos en operaciones de ciberseguridad, con ingenieros de Anthropic colaborando con la agencia, mientras al mismo tiempo la compañía mantenía una disputa con el Pentágono por su clasificación como riesgo para la cadena de suministro. La misma tecnología puede ser demasiado peligrosa para unos, indispensable para otros, vetada para extranjeros, útil para agencias de inteligencia y sospechosa para el propio Departamento de Defensa. No estamos ante una política tecnológica coherente, sino ante una acumulación de impulsos institucionales contradictorios, cada uno con su propia definición de amenaza.
Para una compañía como Anthropic, la lección es especialmente dura. Su estrategia ha consistido en presentarse como la empresa prudente, la que habla de alineamiento, de riesgos existenciales, de escalado responsable y de cooperación con gobiernos. Esa estrategia le ha dado legitimidad, pero también la ha colocado en el centro del tablero político. Cuando se afirma una y otra vez que los modelos de frontera pueden ser peligrosos, no debería sorprender que un gobierno obsesionado con la seguridad nacional decida actuar como si lo fueran. El problema es que la política, especialmente en la administración Trump, no funciona con la precisión de un benchmark ni con la paciencia de un comité científico. Funciona con incentivos, titulares sensacionalistas, sospechas, rivalidades burocráticas, gestos de poder y una idea muy simple: si algo puede ser descrito como amenaza, puede ser intervenido.
El daño va mucho más allá de Anthropic. Para cualquier empresa, universidad o investigador extranjero, el mensaje es que acceder a la mejor tecnología estadounidense puede convertirse de la noche a la mañana en un problema. Para cualquier empleado extranjero en una compañía estadounidense de inteligencia artificial, la pregunta deja de ser si tiene las credenciales técnicas adecuadas y pasa a ser qué pasaporte tiene (varios miembros clave del personal de Anthropic, entre ellos el cofundador Chris Olah, el investigador de inteligencia artificial Andrej Karpathy y la filósofa Amanda Askell, nacieron fuera de Estados Unidos). Para cualquier cliente empresarial, la fiabilidad de un proveedor de inteligencia artificial de frontera deja de depender solo de su infraestructura, su precio o su calidad técnica, y empieza a depender de la volatilidad política de Washington. Y para cualquier país aliado, la conclusión es incómoda: depender de modelos estadounidenses significa depender también de una administración que puede reinterpretar el acceso tecnológico como un privilegio revocable.
La inteligencia artificial de frontera no se está desarrollando en un laboratorio aislado, sino en un entorno cada vez más parecido al de la industria nuclear, la criptografía de los noventa o los semiconductores avanzados: tecnologías de propósito general que los gobiernos intentan encajar en categorías de control pensadas para armas, exportaciones estratégicas o infraestructura crítica. Pero los modelos no son uranio enriquecido: no se almacenan igual, no se distribuyen igual, no se usan igual y, sobre todo, no se controlan igual. Pretender separar a usuarios por nacionalidad en servicios globales, equipos internacionales y cadenas de valor distribuidas es una receta para el absurdo. Si el único modo de cumplir una orden es apagar el producto para todos, quizá el problema no está solo en el producto, sino en la orden.
Lo que estamos viendo es el nacimiento de una nueva geopolítica de la inteligencia artificial, pero una geopolítica todavía inmadura, llena de contradicciones y de decisiones tomadas con más miedo que criterio. Anthropic quería situarse como la compañía responsable en una industria acusada de irresponsabilidad, pero ahora descubre que, en un país que convierte la responsabilidad en munición política, ser el alumno aplicado no necesariamente te protege: a veces te convierte en el blanco más visible. Y esa es la paradoja más inquietante de todo este episodio: cuanto más poderosa se vuelve la tecnología, más necesaria es la regulación, pero cuanto más errática es la regulación, más difícil resulta construir la tecnología de forma responsable.
La pregunta de fondo no es si Mythos o Fable son peligrosos. Probablemente lo son, al menos en ciertos contextos. La pregunta es si una democracia puede gobernar tecnologías de este nivel con procesos opacos, criterios no divulgados y órdenes que parecen diseñadas más para demostrar autoridad que para gestionar riesgos. Si la respuesta es no, el problema no será que las empresas de inteligencia artificial innoven demasiado rápido, sino que las instituciones que intentan controlarlas lo hagan simplemente mal. Y en ese caso, el verdadero riesgo no estará solo en los modelos, sino en un ecosistema político incapaz de distinguir entre prudencia y pánico, entre supervisión y arbitrariedad, entre liderazgo tecnológico y reflejo autoritario.
This article is also available in English on my Medium page, «Anthropic’s Fable and Mythos: when AI safety meets state power»


Esto va más allá de políticos inútiles, en Estados Unidos, o en Europa, que no entienden de qué están legislando.
Los pesimistas ya dijimos hace tiempo que la IA era un arma y que ningún país se iba a privar de utilizarla.
Este es el caso más claro de lo que decimos, Estados Unidos está dispuesto a utilizar estas herramientas, no sólo para defenderse, sino para atacar, y por lo tanto no va a dejar que nadie las pueda utilizar también para defenderse
Las preguntas que se me ocurren son: ¿puede Anthropic irse a otro país, por ejemplo, Canadá? ¿ Puede de la empresa cesar toda su actividad y cerrarla? ¿Pueden los empleados de Anthropic, todos, dejar la empresa e irse a trabajar a otra empresa, por ejemplo, Canadá?
Pero que Trump ni que ocho cuartos….
Es que nadie en su sano juicio podía pensar que iban a dejar acceso a los extranjeros a los mejores modelos, ni tan siquiera a los ciudadanos usanos de a pié. Y menos por cuatro duros como ahora.
Si esto de la IA no es una cuestión de seguridad nacional no sé qué lo será.
Vamos, olvidate de que un gobierno demócrata te va a abrir las puertas de par en par. Si yo fuera un dinosaurio tecnócrata de Europa hoy mismo me ponían a entrenar modelos usando el propio Claude (como han hecho los chinos), antes de que nos corten el grifo.
Como torea Trump… ahora que tiene que firmar una paz vergonzosa con Iran, tiene que sacar mil distraciones y esta es una más…
Esos extranjeros vetados, algunos trabajaran en Antrhopic y habrán desarrollado estos modelos… Fable no es una excepcion
No se pueden copiar esos modelos en Europa, pq han puesto salvaguardas para que eso no pase, en cuanto detectan peligrosas derivan al tonto de la familia, me imagino que responde Haiku, ni siquiera Sonet
Creo que toda esta pelicula que nos estan contando va mas de marketing que de geopolítica o ciberseguridad. Si el peligro fuera de tal dimensión, Mythos no hubiera salido de la fase de pre-release. Si en lugar de Mythos se llamase opus 4.9 o opus 5.0, no alcanzaría el hype mediático que ha obtenido. Y es más, si observamos las propias métricas de benchmark que anthropic publica, son mas reveladoras que declaraciones o notas de prensa. La analogía al discurso de anthropic es el de un mega millonario que pasa de 4.8 a 5.2 y dice que ahora es «super mega hipermillonario». Y no, es simplemente mucho más «mega millonario» y puede comprar más. No todo.
No niego que la amenaza a la ciberseguridad no exista, sino que poco tiene que ver con etiquetas grandilocuentes. La amenaza no está en el nombre de modelo ni en la compañía, sino en el tamaño de los modelos y su entrenamiento en pesos específicos.
Mythos es una anenaza en la misma proporcion que lo sera «un gpt 6 o gemini 4» con benchmarks (reales) en codificación y uso agentico equiparables construidos en base a un entrenamiento específico similar. Pero la diferencia actual, sobre el papel, frente a los competidores tampoco es la que nos venden.
No olvidemos el escenario de fondo. La carrera por quién se queda la mayor parte de la tarta. Y no hay tarta suficiente para todos ni dinero en la cartera para comprar otra más.
En todo caso, Anthropic pasa de vender navajas multiuso a machetes. Y nos advierte: cuidado! …puede ser mortal!! Y el peligro nos quiere hacer creer que está en el uso, cuando está en el diseño.
Tambien me da que pensar otra cosa: la comercialización en retail, aún con requisitos estrictos de uso, de modelos tan grandes y costosos supone una puerta abierta para el destilado de futuros modelos de la competencia mucho mas baratos y eficientes. A ver si la «retirada» de mythos y fable obedece más a esta cuestión (una vez alcanzado su objetivo de marketing) que a las pregonadas…
Ultimamente estoy usando deepseek (gratuito via web) para haacer código y está superando al Sonete gratuito…
mientras tengamos acceso a los modelos chinos… no pasa nada !!!
Pero he de reconocer que gemma 4 (8b) es mejor que qwen, estoy poniendole unos mcp server con sympy, matplotlib, etc deepseek powered,… y la IA de pago PARA ELLOS!!!
Acabo de terminar de usar DeepSeek para ajustar los «tok/sec» y el «TtFT» (Time to First Token) para un modelo Gemma4 que estoy usando en LM Studio, todo ello buscando aumentar la velocidad de respuesta. Y vaya que lo hizo.
E hice lo mismo con ChatGPT solo por hacer un A/B testing y comparar resultados.
TLDR: para un mismo prompt, Chat GPT me dio peores configuraciones, y eso que no escatimé en profundidad, contexto y datos en el prompt (términos, ideas y palabras clave para que ambos encontraran el contenido pertinente).
Además de adjuntarles un PDF con 81 páginas de información relevante (CPU Thread Pool Size, Physical Batch Size, Max concurrent predictions, etc…).
Es decir: contenido no les faltó. E inclusive DS, en base a los datos de mi notebook, me ofreció hacer confguraciones en la UEFI específica de mi notebook (de la que no le di ningún detalle) increible.
Estoy convencido que la estrategia ganadora es la inferencia local con el complemento puntual desde la nube . Lo que no fui capaz de ver en sus inicios es que la eficiencia «natural» de los llm iba a gravitar en torno a tareas de codificación.
Para el uso que yo le doy, aún no he podido comprobar lo que dices. Primero tengo en mente alimentar con un mcp un buen deep research…
Estoy convencido que la estrategia ganadora es la inferencia local con el complemento puntual desde la nube.
Cuidado que esa es precisamente la estrategia por la que siempre ha apostado Apple, a ver si te van a clasificar de fanboy… XXXD
Paranoia crónica.
Lo malo es que no es una expresión, no es una metáfora, no es una mera descripción. Es, con la mayor de las profundidades diagnosticas posibles, la situación psicopatológica en la cual nos encontramos y en la que nos vamos hundiendo de a poquito, como en arenas movedizas…
¿Hay algo cerca a lo que agarrarse antes de hundirse en esa ponzoña paranoide? No, nada, absolutamente nada. Y mientras miramos al cielo sumidos en la desesperación, vemos atravesarlo volando otro inmenso y colosal zurullo térmico e infecto, tóxico y pernicioso del nuevo billonario pedorrán que, mientras vendía ecologismo de lujo envuelto en cochecitos electrificados, urdía un plan para multiplicar la toxicidad ambiental en nuestro planeta y, de paso, trasladar esa misma toxicidad a todo el resto del Universo. Pura poesía…
Extinta la Alemania de Adolfito, la URSS de Biriukov o la China cervezera(mahou) lo peligroso que nos queda en el mundo son los que tiran bombas atómicas, los que persiguen a sus ciudadanos por sus ideas (McArthur) haciendo caza de brujas, los que matan presidentes (Allende), los que invaden paises o lo intentan (Corea, Vietnam, Cuba), los que apoyan a criminales de guerra (Franco) esto es. Los Estados del KKK de América.
Si hay algo que tenga el capital es miedo a perder lo que han robado, por eso siempre están paranoicos, con me lo van a quitar, me lo van a quitar… acomplejados de mierda
Ni Irán, ni Corea del Norte, ni Rusia, ni China, ni todo tipo de
tiranías que rondan por el mundo son peligrosas, di que sí. Ni para
sus ciudadanos ni para el resto del mundo. Ya con EEUU montan las que
montan, quita a EEUU y verás cómo nos íbamos a divertir en Europa con
ellas
Para sus ciudadanos, sí. Para el resto del mundo, no.
Por mucho que insistais los lobotomizados, todos esos países juntos ni se acercan a todos los países invadidos, bombardeados, desestabilizados y golpedestadizados por Estados Unidos.
Matt con sus insultitos de incapaz, no falla.
Tan solo China cuenta decenas de millones de muertos por la dictadura de mierda, Matt. Solo China. Sin contar los miles de millones de reprimidos, torturados, etc. Insisto, solo China supera con mucho el daño causado a la humanidad. Ni te cuento si empiezas a sumar a Irán, Corea del Norte, la URSS, etc. Ah, pero eso no es importante, claro, no son peligrosos.
Pero es que, además, pierdes el punto esencial de mi comentario, Matt: sin EEUU, ¿qué crees que sería de “el resto del mundo”, como dices, con esas dictaduras y nada para frenarlas? Porque quién iba a frenarlas si no hubiera estado EEUU allí, Matt? Imagina a la URSS, a Corea del Norte, etc. con sus misiles nucleares y sus dictaduras criminales sin un EEUU para frenarlas.
Flipante. Encima te permites el lujo de insultar cada vez que discrepas. Mejor, Matt, ahórrate hacer el ridículo cada vez, pobre diablo.
«Para sus ciudadanos, sí. Para el resto del mundo, no.»
Las historias de ciencia ficcion sobre el malvadisimo eje del mal sojuzgando al planeta entero si no existiera el verdadero eje del mal que ha invadido, bombardeado, desestabilizado y golpedestadizo a más paises que todo el malvadísimo eje del mal junto, pues eso, historias de ciencia ficción.
Vaya, así que no son malvados aquellos regímenes que torturan, reprimen y matan a su población por centenares de millones, Matt? Ahora resulta que no son malvados?
Y realmente crees que la expansionista y criminal URSS, la que pactó con los nazis cómo dividirse Europa, no hubiera seguido de no estar EEUU ahí con la bomba atómica? En serio dices que es ciencia-ficción? Vaya, Matt, estás precioso para hablar de lobotomizados
Corea del Norte tampoco intentó nada fuera de sus fronteras, Matt. Ni China tampoco ha hecho nunca nada pese a estar bastante ocupada con sus conflictos internos matando a decenas de millones de sus ciudadanos, generando matanzas como las de la política del hijo único, hambrunas, etc.
Ni son malvadas, ni tenían malas intenciones para los países de su entorno. Nunca hicieron nada esas dictaduras pacíficas y bienintencionadas. Los únicos malos y peligrosos son los EEUU, si no fuera por ellos estaríamos comerciando pacíficamente con Corea del Norte, China y la URSS con total seguridad, di que sí. Y también nos habríamos librado de los nazis solitos, por supuesto.
Ciencia-ficción, dice, hay que joderse
Tienes que leer un poco más de historia, YOMISMO, y sobre todo, intentar leerla sin las gafas de la Guerra Fría puestas, porque mezclas peras con manzanas y usas un sarcasmo que te impide ver los matices.
Nadie en su sano juicio está diciendo que los regímenes totalitarios no cometieran atrocidades. Los gulags, las purgas, el Gran Salto Adelante y las hambrunas provocadas existen y fueron terribles. Pero reducir la geopolítica a «malvados vs. buenos» es de pandereta.
Sobre el pacto con los nazis (Molotov-Ribbentrop): ¿De verdad ignoras el contexto? Tras los acuerdos de Múnich, donde las democracias occidentales le entregaron Checoslovaquia a Hitler para «apaciguarlo» y empujarlo hacia el Este, Stalin pactó con el diablo porque desconfiaba de franceses y británicos. Fue cinismo puro, sí, pero compró tiempo. Y sobre la bomba atómica: la URSS no se contuvo por bondad ni porque EEUU le diera un golpe en la mesa, se contuvo por la Doctrina de la Destrucción Mutua Asegurada (MAD). Fue un equilibrio del terror, no un western de vaqueros e indios.
Y aquí es donde tu segundo comentario se cae por su propio peso factual. Dices que China y Corea del Norte «nunca intentaron nada fuera de sus fronteras» y que eran «dictaduras pacíficas». Vamos a ver:
Corea del Norte invadió el Sur en 1950, iniciando la Guerra de Corea.
China invadió y anexionó el Tíbet en 1950.
China tuvo una guerra fronteriza con la India en 1962.
China intervino masivamente en la Guerra de Corea empujando a las tropas de la ONU.
China tuvo una guerra fronteriza con Vietnam en 1979.
¿Eso no es salir de sus fronteras?
El error de base en tu comentario (y en el anticomunismo visceral) es creer que porque el bloque soviético o chino fueran brutales, EEUU tiene que ser el «bueno» de la película. EEUU no es una ONG humanitaria; es una superpotencia que actúa por interés. Ha derrocado gobiernos democráticos (Irán 53, Chile 73, Operación Cóndor), ha bombardeado países enteros (Vietnam, Laos, Camboya) y ha apoyado dictaduras fascistas con tal de frenar la influencia soviética.
Reconocer los crímenes, el expansionismo y el imperialismo estadounidense no convierte a Mao, a Kim Il-sung o a Stalin en santos. Simplemente te quita la venda de que la historia es una película de Marvel.
Llevo metido en foros y redes desde los tiempos de las BBS, y lo que más cansa es ver cómo la ideología (sea la que sea) atrofia el pensamiento crítico. Si para ti la historia se resume en «ellos son el mal absoluto y nosotros los salvadores», entonces sí, estás hablando desde el lobotomismo ideológico, pero desde luego, no desde la historia.
Pero Lúa, dónde has leído un mundo de “buenos” y “malos” en mis comentarios? ¿Quién ha hablado de que haya “buenos” y “malos”? Lees lo que quieres leer y no lo que escribo. Y no, no es “anticomunismo radical”, es “antidictaduras radical”, como he escrito mil veces: franquistas, pinochetistas, stalinistas, castristas y cualquiera de ellos, a izquierda y derecha, me la sudan cómo se definan.
Me hablas de contexto, pues mira el contexto de la conversación: yo comencé negando la mayor de Buzzword de que hoy el único peligro es EEUU. Porque es un disparate mayúsculo y más teniendo a Rusia aquí al lado dándonos por culo desde hace décadas. Entre muchos otros. No, ni de coña es el único peligro, es flipante que alguien diga eso a estas alturas de la historia.
En ese momento entró Matt insultándome y diciendo otro disparate: que las dictaduras esas de mierda son solo un peligro para sus ciudadanos y no para nosotros. Cuando se lo discutí, no se conformó con ese disparate, sino que incluso tildó de ciencia-ficción el que esas dictaduras no se hubieran expandido porque estaba EEUU. Es decir, él defiende que esas dictaduras no habrían hecho nada si no hubiera estado EEUU. ¿Tú crees que nadie puede defender esa idea viendo el historial de esas dictaduras?
Porque tú mismo, Lúa, me acabas de dar la razón contando las “cositas” de Corea del Norte (vaya, se le frenó con ayuda de EEUU) y de China (y te faltó, entre otras, el Tíbet), y podríamos seguir mucho más. Porque claro que sé eso, estaba hablando irónicamente como es fácilmente comprensible viendo que precisamente yo le estaba diciendo que claro que esas mierdas de dictaduras son expansionistas, que es lo que él negaba. Y que es precisamente el que EEUU estuviera ahí lo que evitó que siguieran adelante.
Pero claro, a ellos no les dirás eso de hablar desde el “lobotomismo ideológico” pese a que me acabas de dar la razón. Los insultos son para mi nada más, aunque estés metiendo la pata (otra jodida vez). Porque para vosotros lo importante no es qué se dice (incluso si os hace falta os inventáis lo que digo), sino quién lo dice. Y tú en su momento, porque te salió de las narices, decidiste que yo era malo y que siempre había que insultarme y amenazarme y ahí sigues, en ese papel, pasando de lo que digo. Paradójico que te inventes eso de que yo digo que hay “buenos” y “malos” cuando es el juego al que estás jugando tú conmigo porque te sale de las narices, ¿verdad, Lúa?
CANSINO
Una vez te desmontan tus mierdas, a insultar. Pobre incapaz
Lua no se ha dado cuenta de que tu comentario era irónico, que el que afirma eso es Matt:
«Y aquí es donde tu segundo comentario se cae por su propio peso factual. Dices que China y Corea del Norte «nunca intentaron nada fuera de sus fronteras» y que eran «dictaduras pacíficas».»
Efectivamente, Daniel, no se ha dado cuenta de eso y de que me ha dado la razón, y de que ha metido la pata en otras tantas cosas. Pero ya ves, se lo explico y solo sabe huir hacia adelante insultando, como siempre. En fin, de donde no hay…
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Seamos bienvenidos al AI Continuity Assessment: qué workflows se caen si Washington, Beijing, Bruselas, Anthropic, OpenAI, AWS o Azure cambian acceso mañana.