La productividad que no se convierte en tiempo libre

IMAGE: A tired office worker sits at a cluttered desk late at night, staring at a laptop while a glowing humanoid AI figure appears beside him, symbolizing technology increasing workload rather than reducing it

Mi columna de esta semana en Invertia se titula «La IA no viene a liberarte: viene a intensificar tu jornada (y a convertirte en su profesor)» (pdf), y trata sobre una de esas verdades incómodas que el marketing tecnológico prefiere no mirar de frente: la promesa de que la inteligencia artificial «nos quitará trabajo» está derivando, en demasiados casos, en exactamente lo contrario. La dinámica que empieza a verse en empresas reales no es la de jornadas más cortas y tareas más humanas, sino la de una intensificación progresiva del ritmo, el alcance y la disponibilidad esperada, un auténtico overclocking, hasta convertir la productividad en una nueva línea base de exigencia.

La idea no es solo una intuición. Harvard Business Review acaba de publicar un artículo muy directo, «AI doesn’t reduce work—it intensifies it«, que resume un patrón cada vez más reconocible: cuando se introduce inteligencia artificial, las personas tienden a trabajar más deprisa, asumir más tareas y extender el trabajo a más horas del día, muchas veces sin que nadie se lo pida explícitamente. El incentivo es sutil: si puedes hacer más, se espera que hagas más. Y si haces más, esa cifra pasa a convertirse en el estándar.

Esa intensificación se mezcla con otra capa menos visible, pero igual de corrosiva: la ansiedad. The Guardian ha lanzado una serie de reportajes, Reworked, precisamente para poner el foco en cómo la inteligencia artificial está alterando trabajo y poder, y no desde el punto de vista de los directivos que la venden, sino desde el de las personas que la sufren o la incorporan para sobrevivir a la presión. El arranque de la serie, «AI’s workplace revolution is here – and anxiety is rising with it«, es especialmente útil para entender por qué esta transformación no se vive como liberación, sino como incertidumbre. Otro de los capítulos, «How the anxiety over AI could fuel a new workers’ movement«, conecta esa inquietud con algo políticamente relevante: cuando el poder en el trabajo se erosiona y las reglas las fija quien controla la tecnología, la reacción social no tarda en aparecer.

Esa percepción no es marginal. Un estudio del Pew Research Center sobre trabajadores en Estados Unidos muestra que una parte significativa se siente preocupada por cómo se usará la inteligencia artificial en el trabajo y por su impacto en oportunidades futuras. No es difícil trasladar esa sensación a Europa, aunque aquí la conversación vaya más lenta: el miedo no es solo «me van a sustituir», sino «me van a medir», «me van a exigir lo imposible» o «me van a convertir en un engranaje de un sistema que no controlo».

En esa misma línea, el debate serio sobre empleo con inteligencia artificial lleva tiempo insistiendo en que el impacto dominante puede ser de «aumentación» más que de automatización total, pero que eso no significa necesariamente mejora de condiciones. El Working Paper de la OIT, «Generative AI and jobs: A global analysis of potential effects on job quantity and quality«, es una buena referencia para situar la cuestión donde debe estar: no solo cuántos empleos desaparecen, sino qué ocurre con la calidad del trabajo, el contenido de las tareas y el reparto del valor generado.

A todo esto se añade un fenómeno que en muchas empresas crece más deprisa que cualquier despliegue oficial: la shadow AI. Empleados que, por presión de tiempo o por falta de herramientas internas, acaban utilizando servicios no autorizados, pegando fragmentos de documentos, correos, código o datos sensibles en sistemas externos. KPMG lo documenta en su informe «Shadow AI is already here: Take control, reduce risk, and unleash innovation«, y lo que describe no es una anécdota, sino un patrón organizativo: la innovación se cuela por la puerta de atrás cuando la gobernanza llega tarde. El resultado es evidente: riesgos de seguridad, riesgos regulatorios y, sobre todo, una brecha entre lo que la empresa cree que está pasando y lo que realmente está pasando.

Y entonces aparece la parte más explosiva del asunto, la que discutimos poco: no solo se usa inteligencia artificial, se la entrena. Mucha gente ya está construyendo «su» asistente con materiales generados dentro de la empresa: documentación interna, procesos, plantillas, repositorios, conocimiento tácito convertido en texto. Eso abre una pregunta de propiedad y control que no se resuelve con un eslogan: ¿de quién es ese conocimiento cuando se convierte en un chatbot? Europa lleva años protegiendo el know-how y la información no divulgada a través de la Directiva de secretos comerciales, pero el reto práctico está en otra parte: ¿cómo se evita que la «destilación» de conocimiento organizativo acabe en servicios externos, en modelos mal gobernados o en activos que nadie sabe realmente quién controla?

En este punto, conviene distinguir entre lo que algunas plataformas prometen y lo que muchas empresas hacen sin darse cuenta. Hay proveedores que establecen compromisos explícitos de uso de datos en sus ofertas empresariales, por ejemplo OpenAI en su página de privacidad para entornos corporativos, pero la shadow AI precisamente vive fuera de esos cauces: nace cuando el empleado usa una cuenta personal, una herramienta gratuita o una integración improvisada. Por eso el problema no se arregla con un documento de compliance, sino con gobernanza real, herramientas internas útiles y, sobre todo, con un replanteamiento del incentivo: si la inteligencia artificial aumenta productividad, la cuestión política dentro de la empresa es quién captura ese excedente, en forma de beneficios, o en forma de tiempo y bienestar.

Para cerrar el círculo, lo que estamos viendo exige que la conversación salga del binomio «despidos sí / despidos no». La inteligencia artificial está redefiniendo el contrato psicológico del trabajo, el reparto del poder dentro de la organización y la frontera entre lo que el trabajador hace y lo que el trabajador enseña a hacer. Si no introducimos deliberadamente reglas y límites, y no hablo solo de guías, sino de decisiones de gestión, la promesa de liberación se convertirá en lo que tantas veces ha sido el aumento de productividad en la historia: más presión, más desigualdad y menos capacidad de negociación. Y eso, en un contexto europeo y español con baja productividad estructural, envejecimiento demográfico y tensiones distributivas, no es solo un tema tecnológico. Es agenda política.


This article is openly available in English on Medium, «AI isn’t replacing you. It’s rewriting the rules you work under»

42 comentarios

  • #001
    Juan T. - 25 febrero 2026 - 09:17

    En definitiva, la IA no solo amplifica la productividad si no la explotacion laboral, en una primera fase.

    En la segunda , utiliza toda la informacion de como los empleados utilizan la IA para automatizar todo el proceso.

    La tercera es obvia. Si la tendencia hacia la automatización es progresiva y permanente, el humano tendrá cada vez menos intervención, hasta que sea totalmente prescindible, y de hecho se perseguirá su prescindibilidad , no solo por que ya no sea necesario sino por que es el único factor peligroso en cuanto a fugas de información indeseadas.

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  • #002
    BUZZWORD - 25 febrero 2026 - 10:31

    Cuando Enrique dice que con la IA

    «intensificación progresiva del ritmo, el alcance y la disponibilidad esperada, un auténtico overclocking,»

    «si puedes hacer más, se espera que hagas más»

    «las personas tienden a trabajar más deprisa, asumir más tareas »

    En suma, eso se llama aumentar la productividad, luego si, el colateral que nos cuenta no es que la IA nos lleva a un mundo Disney…

    La IA en la empresa ha venido para quedarse, y la traen de la mano la empresas, no para que los trabajadores vivan en los mundos de Yuppi sino para hacer más con menos personas. Esa es la realidad del capitalismo, no es otra, o es que alguno pensaba que era para poder tocarse los huevos a dos manos….

    Pero esta situación no se mitiga con otra cosa que es lo que ya surgió en el XIX cuando empezó a ver conciencia de clase, que es la unión de los empleados, el acotamiento de las jornadas laborales a lo contratado (si te pagan 8 horas trabajas 8 horas) y efectivamente todo lo cotaleral tiene que estar regulado por «una agenda política», a cada uno lo suyo. No al trabajo gratuito. El problema estará siempres en las empresas muy pequeñas, donde como diría Hobbes, el lobo es un lobo para el hombre, y más en tiempos que los empleados votan PP/VOX que es lo contrario a la defensa de los asalariados. Si tus compañeros son trepas, y esas empresas son una mierda con IA, la culpa no es de la IA es de esos trepas, que siempre se han comportado igual.

    ¿Como se soluciona este problema? Lo primero por mucho traje o corbata que lleves, saber que eres un eslabón de esa cadena, y no confundirte a la hora de votar.

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    • Benji - 25 febrero 2026 - 10:41

      No sé por qué la discusión política vaya a servir de algo aquí, pero al estar en mundo global, interconectado y competitivo no es realista que un español a 1400€/mes trabaje solo 40 horas en 5 días y así pretendamos ganar a los chinos que trabajan 60 horas por 950€/mes en 6 días.

      Si queremos ser competitivos y ganarles debemos de ser mucho más productivos que ellos, y para eso necesitamos la IA como agua de mayo

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      • BUZZWORD - 25 febrero 2026 - 11:16

        Lo primero es que no me quiero comparar con ningún chino si para eso tenemos que vivir como ellos…
        Si ese es el problema, que lo dudo mucho, tusolución es apretar el culo… igual no es la solución que la gente que nos lee quiere encontrar.

        El dinero no es el driver de mi comentario. Me he puesto en el peor caso, en el que tus compañeros son unos trepas, no hay fuerza sindical, y se busca que trabajes más horas. ¿Cual es la solución?

        – Evidentemente si tu gobierno no legisla para esa situación, poco vale votar a esos partidos que lo ven bien. Por eso excluyo a PP/VOX, basándome en el historial de votaciones y protección de tus derechos laborales.
        – Se podrá decir que el voto a otros partidos no lo va a mejorar. Pero estamos partiendo de mínimo. Ten conciencia que en la cadena trófica los empleados son cebras, y las empresas son hienas. Nunca una cebra aunque se comporte como una hiena va a serlo. Eso se llama conciencia de clase. Es una postura política? Si. Si no te soluciona el problema al menos que no lo agrave

        – Dicho esto, seguramente esa empresa que citas con sueldos. Seguramente en muchas de ellas hay sueldos de 125/250000€ anuales. Me cachis… solo hay que apretar unos sueldos no todos…

        – Hay empleos y empleos. No es lo mismo ser un coste que ser un puesto que genera dinero. Si eres un coste, SIEMPRE van a hacer políticas de reducción. Y la IA es un motor claro en esa línea…

        – Si no puedes hacer fuerza con compañeros, y exigir por ejemplo mejoras de un convenio. Siempre te vas a tener que callar y aguantar. Ahi hay 2 salidas, cambio a otra posición externa, o apretar el culillo…

        Tu decides, pero cuando veas que hay un gobierno que no legisla contra ti, al menos no votes al partido de las hienas… es sencillo y fácil.

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        • Dani - 25 febrero 2026 - 14:25

          Aclaración para los que lean esto: no es necesario creerse ese tipo de propaganda. Montar una empresa es legal en este país.

          «Ten conciencia que en la cadena trófica los empleados son cebras, y las empresas son hienas. Nunca una cebra aunque se comporte como una hiena va a serlo.»

          Las cebras nacen cebras y las hienas nacen hienas. Y eso no lo pueden cambiar.

          Pero ser empleado o empresario ES UNA ELECCIÓN PERSONAL. Cada uno elige, en cada momento, si trabaja para un tercero o monta una empresa.

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          • BUZZWORD - 25 febrero 2026 - 15:47

            Si claro, La España que madruga, que se sacrifica, y que lo da todo por tener a sus cebras contentas…

            La elección personal es echarle huevos y trabajar esas 8 horas como el mejor empleado de la empresa, pero la siguiente si quieres más, me la pagas como no hay un mañana…

            Y en eso ni VOX, ni PP te van ayudar NADA…. que luego me digas que los otros tampoco, pues no te lo discutiré mucho, pero al menos, no te equivoques, los explotadores hijos de putas, son los que oh casualidad, siempre legislan a favor de esa gentuza…

            Y si se puede ser empresario decente. De hecho estas ante uno, que jamás se ha aprovechado de un empleado. Cuando un empleado se quedaba a hacer horas no pedidas, siempre le preguntaba lo mismo:

            ¿Te pasa algo? ¿Te quedas porque tu jefe es un cabrón o te queda porque eres un torpe que no puedes hacr la tarea al ritmo de todos?

            No hay que olvidar de donde vienes, y que ser empresario no te da ningún derecho a ser un hijo de puta.

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        • Benji - 25 febrero 2026 - 15:52

          Gracias por la aclaración Buzz. No acabo de estar de acuerdo pero me ha encantado leer tu comentario razonado y claro.

          Mi discrepancia radica en que en el entorno global que vivimos, si trabajar como un chino o (mi apuesta) mejor que un chino no es una opción… pues nuestras empresas irán cerrando una a una. Y ahí dará igual quien gobierne, si no hay dinero, no hay dinero.

          Y cuando los chinos tengan el monopolio, subirán los precios (para eso son muy capitalistas)

          Incluso el que gana 125k o 250k se irá a la calle.

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          • BUZZWORD - 25 febrero 2026 - 16:13

            Ese es otro melón (el de la competencia) que se puede abrir otro día. Para no acaparar blog…

            Responder
          • Dedo-en-la-llaga - 25 febrero 2026 - 20:03

            El chino:

            https://www.youtube.com/shorts/Gc74fUlr6T0

            Responder
      • D. FALKEN - 25 febrero 2026 - 16:34

        BENJI, creo entender que quieres expresar, y no pretendo cuestionarlo del todo, pero en tu argumentación te has quedado algo cojo, primero mencionas que estamos en un mundo global, y en ese escenario de competencia, -ya no diría competitivo, que tiene una connotación más positiva- nos encontramos en juego de suma cero.
        Ya no voy a entrar a cuestionar la propia mecánica del sistema, sino simplemente, para acotar el asunto ¿realmente crees que se puede competir con los chinos? Otros factores aparte a su favor, dejaste pasar en tus argumentos, que ellos tambien tienen IA, y vaya que si la tienen.
        Por otro lado, entiendo, que hablas desde una perspectiva de sector o empresas altamente internacionalizadas, algo así como lo que expone DANI. Pero, ¿que hacemos? ¿una regulación para todo un país cortada por ese patrón exteriorizado o discriminamos en las leyes laborales según el tipo de sector que se trate? ¿Tratamos de cambiar lo que existe o copiamos más de lo que hay? ¿O nos traerá la solución los ovnis de Trump?

        Y tus comentarios me resultan a menudo muy buenos, pero aquí, me parece que JUAN, BUZZWORD, FÉLIX, JAVIER han argumentado sus posiciones de forma más coherente.
        Volviendo a lo del juego de suma cero, igual la competencia, debe pasar a otro plano y abrir la puerta a la colaboración. Igual ya es hora de ir cambiando los paradigmas. ¿Es una utopía? Quizás no tanto, si razonamos profundamente, y vemos que la competencia al final desemboca en una lucha de voluntades condenada al imperio de la violencia. Dice XANQUÍN, que la IH lleva ya cientos de años -yo sugeriría cifras mayores- con el mismo problema. Pero parece tan innegable que esa IH ha conseguido poner en peligro su propia existencia por méritos propios «mejor que nunca», como que también ha alcanzado un nivel de desarrollo que le pone en sus mismas manos la posibilidad de un mejor futuro. Igual no está tan lejos…

        Aprovecho la ocasión para agradecer a casi todos los comentarios habituales, no sólo los textos de Enrique. A mi me resultan de gran ayuda. Saludos a todos.

        Responder
        • Benji - 25 febrero 2026 - 17:57

          :-)

          Yo también puedo ser mediocre a ratos

          Responder
      • Matt - 25 febrero 2026 - 17:53

        ¿Que elllos no van a tener IA o que?

        Responder
    • JM - 25 febrero 2026 - 18:05

      Creo que nunca he estado más de acuerdo contigo.

      Responder
  • #014
    Benji - 25 febrero 2026 - 10:36

    Para mí ha sido duro que aunque no se cierra el acceso a Gemini, ChatGPT o Claude (solo un aviso de no poner datos sensibles) las herramientas corporativas van «por detrás» o con mayor lentitud y encima hemos tenido 2-3 solo en el último año.

    Ya ni siquiera sé cual es la «buena». En fin, la gobernanza de nuevas tecnologías IT no siempre está alineada o funciona al ritmo de la realidad

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  • #015
    D. FALKEN - 25 febrero 2026 - 11:36

    Puedo dar fé directa que cosas así estan sucediendo.

    Hace entre 1-2 años el CEO de un grupo de empresas daba en un evento interno un speech más o menos así (de copia y pega) que a algunos os sonará: «…y estamos apostando por la IA(…) que nos va a hacer más competiticos, nos ayudará a reducir la burocracia administrativa, y con ello liberar al trabajador para tareas creativas o que aporten más valor.»

    Sin embargo, poco tiempo después resulta que el hype sigue siendo alto y la aplicación práctica escasa, una política de comprar una alfombra bonita y barrer debajo de ella. Sin embargo se aumenta aún más la presión a ciertos departamentos de forma sibilina, y empieza a reducirse plantilla invididualmente, de forma escalonada -para eludir ertes-, y con la excusa del «bajo rendimiento o cambios organizativos». Todo ello, obviamente en un sector no tecnológico.

    Me gustaría extenderme más, pero no sería lo necesariamente objetivo para redactar la cantidad de contradicciones, chapuzas, falta de seriedad y profesionalidad, en la que se desenvuelve esa experiencia. El cinismo de utilizar como excusa, unas expectativas de productividad, que ni siquiera son reales, porque tampoco se saben implantar.

    «La productividad», en este caso, la sigue aportando el mismo factor: el mismo perro con un nuevo y bonito collar.

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  • #016
    Félix - 25 febrero 2026 - 12:18

    La introducción de la IA en el ámbito laboral está produciendo cambios que, en lo que a mi me afecta, pueden parecer sutiles en la superficie, pero son muy importantes en el fondo. Me resulta especialmente notable como aumenta la distancia entre los menos avezados para asumir los cambios y los más dotados. A los primeros los aparta de la conversación y de aportar su visión en muchas decisiones: viven en un mundo que ya no es.
    Por otro lado, sobre la ansiedad y el alargamiento de las jornadas, me parece que es más una cuestión de educación de los diferentes elementos de la relación laboral, como bien se ha aportado anteriormente, que algo que haya sido exacerbado por la IA.

    Responder
  • #017
    Lua - 25 febrero 2026 - 12:51

    Ya hace dos semanas, leía este artículo, que trataba el mismo tema. Tiene algún comentario interesante:

    ”Es cada vez peor y una pesadilla! Los juniors se tiran el rollo con desarrollos que no entienden y los jefes comprando el cuento de la IA.. Luego te toca revisar la cagarruta que hizo el chatgpt del junior y dejó de funcionar a saber por qué, y te hablan de productividad. que mal se está poniendo la cosa..”

    Me vino a la cabeza mis inicios laborales, en los que daba el 120% de mi… mal asunto. Cuando bajabas al 100% (lo “normal”), se te acusaba de bajo rendimiento. Solución: a partir de entonces, el 95%… y el 100% en momentos puntuales.

    Si, es difícil valorar esos porcentajes, sobre todo, cuando programar es un vicio para ti. Una vez saltado a analista/administrador, ya la cosa cambia.

    Si tu empresa, te esta forzando a “rendir más”, porque usas IA, quizás has de plantearte que sea “tu empresa”. Si ese aumento de trabajo no va acompañado de retribución, mal negocio.

    Responder
    • JM - 25 febrero 2026 - 18:11

      Cuánta razón tienes: acostumbras a la empresa a dar el 120% y eso se convierte en el nuevo estándar.

      Cuando bajas al 100% parece que ya no trabajas bien.

      Responder
      • Lua - 25 febrero 2026 - 18:20

        A mis chavales los aleccione…:

        Si para el proyecto X tenemos 30 días (por ejemplo), y en 25 esta terminado, documentado, testado, etc… os calláis hasta el día 30 y dedicad el tiempo sobrante a estudiar sin que se note… eso sí, no quiero a nadie de brazos cruzados, ni en la máquina del café.

        Responder
  • #020
    Dani - 25 febrero 2026 - 13:20

    En negocios como una panadería, que son totalmente locales, la legislación está bien, los trabajadores pueden vivir mejor según la legislación.

    Pero en empresas que estén compitiendo con empresas de fuera, EEUU o China, si ellos son mejores que nosotros, la legislación no va a poder hacer que los trabajadores vivan mejor.

    Como ejemplo obvio, si la legislación dice que lo máximo que se pueden trabajar son 2 horas al día, no tendremos empresas con trabajadores trabajando 2 horas al día. Tendremos empresas cerradas (y se lo compraremos todo a los chinos o americanos). Es obvio.

    No hay que hacerse trampas al solitario.

    Responder
    • BUZZWORD - 25 febrero 2026 - 15:58

      ¿Compitiendo con empresas de fuera? Valiente chorrada, y para eso a tragar con lo que sea…. a la mierda

      Deja de decir tonterias, la legislacion está para regular, los que se han ido a deslocalizar son los empresarios de aquí para hacerse de oro, pagando una mierda en vez de tener tejido industrial local.

      Y ahora vienen los neonazis diciendo que MAGA, sus aranceles, y sus mierdas, después que se han forrado deslocalizando

      Que se vayan a cagar a a la era con sus payasadas neoliberales. Aqui en España o luchas por tus derechos y lo hacemos los que no tenemos el cerebro frito con esa sarta de payasadas, o entonces si estaremos realmente jodidos….

      Responder
      • Dani - 25 febrero 2026 - 17:18

        Vaya, vaya.

        El mismo día, Buzzword afirma que:
        -PP y Vox siempre legislan a favor de los empresarios explotadores (oh casualidad, siempre legislan a favor de esa gentuza…)
        -Es un empresario («Y si se puede ser empresario decente. De hecho estas ante uno»)
        -Lucha por sus derechos («Aqui en España o luchas por tus derechos y lo hacemos los que no tenemos el cerebro frito con esa sarta de payasadas»)

        Jajajaja.

        Todo eso aliñado, como hace siempre, con insultos a los que percibe que no piensan como él.

        Responder
        • BUZZWORD - 25 febrero 2026 - 18:24

          No quieres caldo. Dos tazas a tu bazofia de que la persona puede elegir ser una cosa o la otra. Tómalo como un piquete informativo, esquirol

          Responder
          • Dani - 25 febrero 2026 - 18:56

            Vaya, vaya.

            Así que lo que decía Buzzword de que es empresario era mentira.

            ¿Cuántas otras mentiras habrá dicho en esta misma web durante el último año? ¿10? ¿100? ¿1000?

            Responder
            • BUZZWORD - 25 febrero 2026 - 20:54

              Lo que tu quieras…. a ver si te cress que todos los empresarios son tan simples como tú…. parando taxis en cada comentario

      • JM - 25 febrero 2026 - 18:16

        Puedo añadir algo más:

        Cuando se habla de subir impuestos a los beneficios empresariales siempre sale alguien por parte de los empresarios diciendo que se van a llevar sus empresas a otro país donde los impuestos son sólo una fracción de lo que pagan aquí.

        Sin embargo llevan usando este argumento desde hace décadas y apenas nadie se ha llevado su empresa a ese idílico país.

        ¿Es posible que no sea tan sencillo y todo sea un cuento?

        Responder
        • BUZZWORD - 25 febrero 2026 - 18:33

          Llevarse la producción a paises de bajo coste se lo han llevado muchos empresarios, empezando con Ortega que dona máquinas contra el cáncer, siguiendo con Roig comprando en Sudáfrica, Chile, Brasil, Perú, Marruecos … en vez de a agricultores o pescadores españoles. Si cuando la pandemia ni fábricas para ese complejo artículo que es una mascarilla se podía hacer en España que no habí fábricas disponibles.

          Tenemos problemas estructurales que han permitido nuestros políticos. Ahora la IA no va a hacer más que afectar a los «listos» de las oficinas que se creían hienas y son cebras con corbatas a rayas, eso si.

          Responder
  • #028
    Luis Planes - 25 febrero 2026 - 14:32

    No solo estamos capacitando de forma técnica y experta a los modelos (en algunos temas ,no en todos), sino que lo estamos haciendo a la vez que pagamos por los servicios que nos prestan y no siempre bien optimizados y consumiendo grandes cantidades de tokens, créditos y todos los mecanismos que se les ocurran. No es que esté en contra de pagar, pero si quiero que mi dinero se emplee de la forma más optima posible.
    Mi uso dirario: Antigravity + Gemini.

    Responder
  • #029
    Javier - 25 febrero 2026 - 15:10

    Imagino lo peor en esta situación, y creo que es importante hacerlo. Me recuerda a algo que parece distante pero tiene una conexión alarmante: las redes sociales. No son de uso obligatorio, pero miles de millones las usan voluntariamente, y vemos a diario cómo se convirtieron en herramientas de manipulación y generadoras de adicción, especialmente para aquellos más vulnerables o carentes de los recursos mentales necesarios para protegerse. La dificultad que veo en gobiernos, incluso los más poderosos, para controlar este fenómeno y el daño que está causando me parece más que preocupante.

    Ahora, con ese antecedente, me pregunto: si un grupo de psicópatas puede manipular a una población vulnerable, ¿qué no podrán hacer otros, con más poder y motivación, utilizando herramientas de productividad aparentemente obligatorias? Me preocupa especialmente la influencia sobre los jefes, que son quienes toman las (¿mejores?) decisiones sobre qué sistemas implementar para mantenerse competitivos.

    La IA tiene el potencial de ser una herramienta poderosa, pero también empezamos a ver que está abriendo la puerta a nuevas formas de control y explotación. Me temo que podríamos estar repitiendo patrones ya vistos donde aquellos con poder abusan de la tecnología para su propio beneficio, incluso si eso significa aumentar la presión sobre los trabajadores.

    Recuerdo haber leído que en Roma, los esclavos podían comprar su libertad e incluso prosperar económicamente al punto de volverse asquerosamente ricos dentro de su propia sociedad y en base a su trabajo, es decir: el sistema permitía una especie de «movilidad social ascendente», cosa que aquí ya no pasa (…o cada vez menos…), pero esa realidad no elimina el hecho de que la esclavitud fue un sistema inherentemente injusto y opresivo.

    Aquí, no veo una salida limpia y mutuamente beneficiosa, más bien todo lo contrario: un sistema donde el ser humano que no sirve es descartado como una herramienta rota y cuando eso le pase a esa persona… ¡next!

    Responder
  • #030
    Xaquín - 25 febrero 2026 - 15:37

    Es curioso leer como se habla de la IA, tal que unos nuevos capataces/controladores de una empresa, o el arma adjunta a los amos de ella(s), cuando la IH ya lleva cientos de años con ese problema… y, en aquellos tiempos lejanos, con esclavitud explícita.

    Evidentemente, sigue estando mal enfocado.

    Responder
  • #031
    Gorki - 25 febrero 2026 - 15:46

    Quien pensó que la cadena de montaje se instaló para liberar obreros a tareas más creativas, se confundió

    Responder
    • Javier - 25 febrero 2026 - 16:12

      La diferencia está en que en ese momento nadie vendía (ni a los trabajadores ni a los dueños de las fábricas) la idea de la cadena de montaje como «liberadora» para el trabajador o para su creatividad.

      Responder
  • #033
    D.M.G. - 25 febrero 2026 - 16:58

    No pretendo menoscabar este análisis, al contrario, mi intención es enriquecerlo en aras de uno más exhaustivo.
    Mi principal objeción es que el análisis rezuma demasiado optimismo respecto a la democratización vía plataformas:

    Lo que ha despertado mi intervención es el foso de los datos exclusivos (Data Moats):
    Si bien es cierto que es una ventaja que cada empresa puede modelar su realidad, en sectores de alta complejidad (materiales avanzados, logística global, farmacéuticas, etc.) lo veo (muy) difícil. Solo las empresas más grandes poseen los volúmenes de datos necesarios para que un «modelo del mundo» sea preciso.
    Es decir, si la plataforma es común pero los datos para entrenar el «entendimiento» son privados y masivos, el resultado sigue siendo un gradiente competitivo insalvable para los actores pequeños.

    La integración vertical como ventaja de rendimiento:
    No en todos los ámbitos la integración vertical es un error estratégico. Hay empresas que están demostrando que teniendo un control total sobre el silicio (hardware), el sistema operativo y el modelo permite niveles de eficiencia y baja latencia que una plataforma genérica «en la nube» no puede igualar (Ejemplos: Tesla con FSD o Apple). Es decir, en aplicaciones industriales críticas, la «comodidad» de la plataforma podría ser inferior al «rendimiento» de la infraestructura propietaria.

    Entendimiento de la plataforma:
    «una plataforma puede permitirte construir un modelo del mundo, pero no puede decirte cuál es tu mundo»
    Estoy convencido de que plataformas como Google, Amazon o Microsoft ya están estudiando ofrecer plantillas sectoriales que, si son lo suficientemente buenas, muchas empresas las adoptarán por ahorro de costes, delegando su «entendimiento» a la lógica predefinida del proveedor, lo que nos devuelve al estado de «aplanamiento» y dependencia de terceros que se critica.

    Por último, la brecha del talento y la ejecución:
    Incluso si la infraestructura es común, la capacidad de «cerrar bucles de retroalimentación» y «alinear incentivos organizativos» requiere un talento humano extremdamente escaso y caro. Esto, a mi parecer, va a crear un nuevo tipo de «monstruo» o superpoder corporativo que no estará basado en máquinas, sino en la capacidad de procesar la realidad, que es algo que las grandes corporaciones pueden atraer y retener con mucha más facilidad que las PYME.

    A mi entender, los world models seguirán la paradoja de la plataforma. Por un lado, es cierto que «democratizan» la tecnología, pero por otro, abre un mercado masivo para que los gigantes tecnológicos vendan «comprensión de la realidad» como servicio.

    Saludos cordiales

    Responder
    • D.M.G. - 25 febrero 2026 - 17:12

      Ostras, pido perdón. Me he equivocado de artículo. Lo siento.

      Responder
      • Enrique Dans - 25 febrero 2026 - 17:16

        Eso me parecía… :-) Cópialo en su sitio y te borro este…

        Responder
    • Javier Figueroa - 25 febrero 2026 - 18:45

      El final es casi poetico: todos hemos estado ahi.

      Responder
  • #041
    Matt - 25 febrero 2026 - 18:18

    #NoSePodiaSaber

    Hace años que todos los avances y transformaciones tecnologicos siguen el mismo proceso: primero son la hostia en vinagre (van a conectar a la humanidad, nos van a empoderar, nos liberaran, nos daran mucho tiempo libre que podremos dedicar a lo que nos guste, nos daran calidad de vida, etc) despues llega el «espera, a ver si va a resultar que solo se van a beneficiar los amos de siempre y nosotros vamos a seguir igual de jodidos, vigilados y pobres o peor» y acaba en un «vale chicos, fue una mala idea».

    Responder
  • #042
    Lua - 25 febrero 2026 - 19:50

    Os dejo otro OT… un paper muy interesante

    Pensamiento rápido, lento y artificial: Cómo la IA está transformando el razonamiento humano y el auge de la rendición cognitiva

    Thinking—Fast, Slow, and Artificial:
    How AI is Reshaping Human Reasoning and the Rise of Cognitive Surrender

    Responder

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