Cuando la tecnología deja de mejorar y se dedica a exprimir

IMAGE: A frustrated person sits in front of a laptop covered with intrusive pop-ups, ads, and payment buttons, while large robotic hands above manipulate the interface like a puppet, symbolizing loss of control and deliberate product degradation

Mi columna de esta semana en Invertia se titula «Cuando el producto empeora a propósito: la degradación deliberada y la factura de la desconfianza» (pdf), y trata sobre un fenómeno cada vez más evidente en nuestra relación cotidiana con la tecnología: la sensación, difícil de ignorar, de que muchos productos y servicios digitales no empeoran por accidente, sino por diseño. No porque falte capacidad técnica o innovación, sino porque una vez alcanzada la masa crítica, demasiadas empresas descubren que es más rentable extraer valor que seguir creando valor. Más anuncios, más fricción, más suscripciones fragmentadas, menos control para el usuario y menos respeto por la experiencia que inicialmente justificó la adopción del producto.

En el artículo analizo cómo esta degradación deliberada se manifiesta tanto en servicios de consumo como en herramientas profesionales, desde plataformas de streaming que experimentan con formatos publicitarios cada vez más invasivos, desde los ensayos de anuncios autoplay en la pantalla de inicio de Roku, hasta el caso de Sonos y el rediseño apresurado de su aplicación, que eliminó funciones básicas y provocó una enorme crisis de reputación. También tenemos ejemplos de que esta lógica se extiende al software empresarial, con ejemplos como la política de Broadcom tras la adquisición de VMware.

Otro eje central del artículo es el uso sistemático de patrones oscuros, técnicas de diseño pensadas para empujar al usuario a decisiones que no tomaría con información clara y simétrica. No es una sospecha ni una exageración: la propia FTC ha publicado los resultados de un amplio barrido internacional que muestra hasta qué punto estas prácticas están normalizadas en servicios de suscripción, con un informe detallado disponible en PDF a través de ICPEN y análisis como el de TechCrunch que demuestran su ubicuidad. En paralelo, Europa empieza a asumir que su legislación de consumo se ha quedado corta frente a estas prácticas, como reconoce la propia Comisión Europea en su revisión de las normas de protección al consumidor en el entorno digital, un diagnóstico que algunos han vinculado ya a la posible futura Digital Fairness Act.

Finalmente, intento reflexionar sobre el efecto agregado de todo esto: la destrucción progresiva de la confianza como activo económico y social. Cuando las empresas entrenan a sus usuarios a sospechar, cuando cada actualización se percibe como una amenaza y cada mejora como una excusa para cobrar más, el daño va mucho más allá del enfado puntual. Se encarece la relación con el cliente, se acelera la búsqueda de alternativas, se profundiza la desigualdad entre quienes pueden protegerse mejor y quienes no, y se deteriora la legitimidad del propio sector tecnológico. No es casualidad que conceptos como la «enshittification«, popularizados por Cory Doctorow en su más que recomendable libro y analizados también desde una perspectiva cultural en The New Yorker, hayan calado tan hondo: describen con bastante precisión una estrategia de corto plazo que acaba pasando una factura muy real. Incluso los reguladores estadounidenses empiezan a reaccionar, como muestra el acuerdo entre Amazon y la FTC por prácticas engañosas en la suscripción y cancelación de Prime.

De eso va mi columna de esta semana en Invertia: de cómo permitir que los productos empeoren a propósito puede llegar a salir mucho más caro de lo que parece.

15 comentarios

  • #001
    Javier - 5 febrero 2026 - 10:11

    Puedes añadir el caso de Movistar, que al encender el descodificador y antes de cada programa a la carta que elijas te comes 2-3 anuncios.

    Entiendo que la publicidad financie medios gratuitos para el usuario (aparte de la extracción salvaje de datos), pero meter anuncios en un servicio de pago (además muy molestos) es vergonzoso.

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    • Fernando - 5 febrero 2026 - 10:13

      Tal cual, ya me cansan la verdad.

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    • Hstadndvamosallegar - 5 febrero 2026 - 12:34

      Eso no lo verás nunca en tvbox chinos básicos( y ya no hablemos de introducir «magia» en ellos), por eso tienen que ponerse feroces, despectivos e intentar que te avergüences de sostener actitudes «de clase muy muy baja».

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    • Hstadndvamosallegar - 5 febrero 2026 - 12:37

      Imagino que al cliente que sólo paga por la televisión Movistar básica por internet, cada mes, para verla desde sus propios medios, no se atreven a molestarlo tanto si fácilmente se puede dar de baja porque sólo tiene que tramitarla y desinstalar la aplicación Movistartv.

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  • #005
    Fernando - 5 febrero 2026 - 10:12

    He leído este resumen y analizaré en detalle tu artículo porque me parece interesante.
    Lo que yo he visto en mi entorno es justamente eso, una degradación absoluta, principalmente de servicio de desarrollo para empresas o clientes.
    Tal es así, que como profesional me he inclinado a aportar valor a las empresas, porque hay una gran degradación en este sentido.
    Tengo varias empresas tecnológicas como intermediarias de cliente final, justamente me encuentro que hay una calidad muy baja y la sensación de que va a peor cada año. Tu te refieres a empresas internacionales, pero yo lo percibo a nival local.

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  • #006
    Dedo-en-la-llaga - 5 febrero 2026 - 11:14

    Anda que no lo he dicho y repetido yo miles de veces, pero ojo, no de ahora, no, ¡¡¡desde poco después de InfoVía!!! Ah, ¿InfoVía?, se preguntarán algunos aquí, o quizás muchos… Pues limpiaros los mocos y sabed que estáis sufriendo, después del amor a raudales que mostraron por vosotros todas esas empresas que en su momento eran pequeñas y os trataban como a reyes, el odio africano más profundo, y que justo se produce cuando acontece -se alcanza-, lo que muy bien señala E.Dans: «la masa crítica» (de clientes).

    En ese punto -y cuando les salen los dineros por las orejas estos cerdos-, pasáis de ser unos estupendos y distinguidos clientes, a ser unos quejicas de la hostia, unos pesados de tomo y lomo, unos repugnantes, unos tócameloscojones, unos insufribles, a los que si no fuese por vuestro dinero, os quemarían con gasolina y un mechero sin contemplaciones…

    Y todo eso es odio, odio profundo y africano que, cuando se desata, se sufre sin remedio ni compasión per saecula saeculorum… Y nada, ni nadie os podrá venir a salvar ni a proteger de él.

    Y así son las cosas y así os las hemos contao’. El resto está en el artículo de E.Dans, que para eso lo ha escrito.

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    • f3r - 5 febrero 2026 - 12:02

      «estos cerdos»
      https://www.youtube.com/watch?v=v6XtE8N2jvM

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  • #008
    f3r - 5 febrero 2026 - 12:05

    Técnicas piratas se combaten con técnicas piratas, ahí lo dejo.
    https://images3.memedroid.com/images/UPLOADED666/6690eea3802eb.webp

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    • Alqvimista - 5 febrero 2026 - 13:08

      ¡Ay, amigo! Lo mismo se aplica a Amazon, por ejemplo.
      Sólo tiene que ser un poco mejor que la tienda local, y ya ves cómo funciona…

      La industria musical ya espabiló en su día, y fíjate que ya no se quejan. Ya nadie se acuerda de que detrás la una canción, casi siempre hay una discográfica.
      Ahora a ver cuándo espabilan las del cine.

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  • #010
    Benji - 5 febrero 2026 - 13:02

    F3r y Dedo dan en el clavo. En algún momento se dará la gota que cola el vaso (breaks the camel’s back en inglés) y se hará un movimiento con hashtag #nomoreads #nomaspublic o algo así y la gente en masa se quitará de Netflix, Prime, etc. para pasar a Torrent de nuevo, o alguna alternativa similar.

    Por otra parte están también las subidas de precio (como Spotify) que no aportan absolutamente nada.

    Con lo que llevo pagado a las plataformas en estos últimos 10 años ya tendría 4-5 NAS en la casa.

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    • Lua - 5 febrero 2026 - 13:29

      El articulo de eDans abarca mucho más… pero si solo nos centramos en plataformas…

      «Con lo que llevo pagado a las plataformas en estos últimos 10 años ya tendría 4-5 NAS en la casa.»

      Algunos ya preveíamos eso… y pusimos remedo… XDDD

      Aun estáis a tiempo…

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  • #012
    Xaquín - 5 febrero 2026 - 13:08

    «porque una vez alcanzada la masa crítica,» (EDans).

    En el mundo de las reacciones químicas, algo básico en el proceso de la vida, hay dos conceptos clave, que los seres humanos no quieren dar aprendido.

    Uno es la masa crítica necesaria, para iniciar una reacción.. que, a su vez, conlleva a la idea clara de que, una vez empezada, ya no tiene vuelta atrás. Lógicamente la masa y la energía son intercambiables.

    El otro es el de catalizador, que ayuda a que se inicie la reacción, pero que no debe intervenir en ella. Algo muy impropio del ser humano actual (versión…).

    Los dos conceptos son claramente despreciados por cualquier tipo de ser humano que se precie como tal, especialmente si es científico o político.

    Como siempre digo, ¿por qué la IA debe actuar en mejor sentido que la IH? Ella al menos no depende de las reacciones químicas que se realizan en su «cerebro», es solo cuestión de una corriente eléctrica. No necesita sustancias químicas, que siempre complican la vida. Ellas son las que aportan caos al universo.

    Así que, si la IH no quiere evolucionar, no busquemos chivos expiatorios.

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  • #013
    Javier - 5 febrero 2026 - 13:42

    Hace tiempo que hice el cambio al software libre, y sigo impresionándome por la rapidez con la que avanza. Sirva como ejemplo básico: desde ayer ya se pueden generar imágenes desde LM Studio, utilizando servidores de Hugging Face. Quizás no sea algo considerado esencial, pero lo menciono como ejemplo de que constantemente veo nuevos avances a una velocidad que me provoca una genuina sensación de alegría y esperanza de ver cómo este mundo está verdaderamente vivo y vibrante.

    Algo más que noto es que desde hace meses no paro de leer publicaciones y quejas constantes de usuarios enojadísimos con el daño a sus trabajos y equipos que les está causando cada actualización de Windows/Office, cosa que hasta hoy recuerdo haber vivido en mis últimas etapas.

    Es posible que algunos piensen que los algoritmos me están mostrando más de lo que busco, pero cuando es el propio Satya Nadella el que sale a la palestra para pedir a los usuarios que dejen de llamar “Slop” al hecho de añadir IA a cualquier cosa dentro de los productos de la familia Windows/Office, es que la cosa va en serio y está provocando reacciones muy negativas de parte de su comunidad.

    Por cierto, atención al enojo monumental (aunque no muy publicitado) de aquellos usuarios que en su momento pagaron licencias de por vida de Microsoft Office y al hecho de que ahora le cambiaron el nombre a Microsoft 365. La empresa los está «invitando amablemente» a pagar una suscripción mensual a este nuevo producto o perder el acceso a las actualizaciones. ¿Por qué? Porque el producto por el que pagaron anteriormente técnicamente no es el mismo y ya no existe en la forma en que lo compraron; por lo tanto, como no es el mismo, ya no hace lo mismo, ergo: a pasar por caja.

    Cuando leo los comentarios de las personas afectadas por una decisión tan desleal y la frustración que les provoca, no puedo más que sentir compasión por esa gente.

    Algo más: nunca fue mi fuerte ni mi interés, pero desde hace semanas estoy pudiendo tomar el control total de mi teléfono Android. Tengo un teléfono que (tenía) una ROM tan restrictiva que era como si el teléfono fuera el que me decía qué podía y qué no podía hacer (y a donde se podía conectar sin mi permiso). Eso se terminó.

    Estoy descubriendo varios Market Place alternativos, más allá de los más conocidos como F-Droid o Aurora, que permiten la descarga de aplicaciones (prácticamente todas software libre y sin anuncios) que en estas últimas semanas me permitieron hacer lo que se conoce como «debloat» y eliminar toda la basura que el fabricante le puso a mi teléfono.

    Lo digo con un poco de remordimiento: poder eliminar todos los componentes de telemetría de la propia Android (que impresiona cuando ves la cantidad de telemetría que tiene dentro), más la telemetría que el propio fabricante le instaló (wtf!!!), junto con todo el software inecesario, se sintió como cuando era chico y de puro dañino le arrancaba las alas o las patitas, una a una, a algún pobre insecto.

    El ir dejando el teléfono a mi gusto y poder actuar con esa impunidad contra un teléfono que no se dejaba modificar, fue un soplo de aire fresco.

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    • Lua - 5 febrero 2026 - 13:47

      +1000 no voy a replicar, porque ya me has replicado… XDD

      Lo que más sorprende, es la gran cantidad de gente, que se queja, y los muy pocos (más bien ninguno) que intenta poner esos remedios…

      …y mira que son fáciles…

      Responder
    • f3r - 5 febrero 2026 - 14:09

      En cuanto a software libre…qué decir. La gente no se imagina lo limpia que queda tu vida una vez te pasas a él. A todos mis doctorandos, ingenieros, etc que usan windows ya les habré dicho como mil veces que no sé cómo soportan trabajar cono esa basura (es mi frase cuando me piden que les administre su ordenador con windows, que yo sé hacer, aunque lleve en linux 23 años, y ellos no).

      En cuanto al debloating, porfa ponnos alguna referencia para dummies sobre cómo liberarnos

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