La compleja relación de Alemania con la privacidad…

IMAGE: Verboten Zeitung 1933 (Public Domain)

Interesantísimo y muy recomendable artículo en PetaPixel, «Germany vs Google: How Street View won the privacy battle in Europe’s most private country«, sobre algo que comento muy a menudo en mis clases (en las que me suele funcionar como un buen debate gracias, entre otras cosas, a la presencia habitual de alumnos alemanes): cómo un servicio de Google, Street View, fue durante varios años retirado de Alemania porque muchísimos habitantes del país rechazaron la intromisión que suponía tener coches con cámaras fotografiando sus calles, y reaccionaron solicitando el pixelado de las fachadas de sus domicilios hasta el punto de convertir el producto en inservible.

Recientemente, en junio de 2023, Google volvió a lanzar ese servicio en Alemania, y se encontró en esta ocasión con una recepción mucho más positiva, un cambio de postura a nivel de toda la sociedad que resulta muy llamativo e interesante: a lo largo del tiempo, una cierta reflexión colectiva y la concienciación de los beneficios que aporta tener disponible un mapa de esa calidad de cualquier ciudad del mundo hicieron que los alemanes se dieran cuenta de que su reacción inicial al producto había sido exagerada, y pasasen a aceptarlo, a pesar de los complejos precedentes históricos que determinan la relación del país con la privacidad.

Esos precedentes históricos provienen del llamado «Decreto del incendio del Reichstag«, oficialmente conocido como «Decreto del Presidente del Reich para la Protección del Pueblo y del Estado», establecido en 1933, y que tras el incendio del Reichstag el 27 de febrero de 1933, dejaba sin efecto en Alemania diversos derechos ciudadanos que estaban consagrados en la Constitución de Weimar. Ese mismo decreto fue posteriormente utilizado por el Partido Nazi como base legal para arrestar a todo individuo opositor al régimen, así como para prohibir las publicaciones contrarias al nazismo.

El decreto tan solo tenía seis artículos. El primero suspendía «hasta nuevo aviso» el ejercicio del derecho a la libertad de expresión, la libertad de prensa, la libertad individual de la persona, la libertad de asociación, la libertad de reunión y el secreto de las comunicaciones, mientras a la vez permitía a las autoridades practicar arbitrariamente registros de domicilios o de oficinas, confiscar bienes privados y ejecutar otras restricciones a la propiedad. Los artículos segundo y tercero otorgaban al gobierno del Reich todas las facultades propias de los Länder de Alemania, establecidos por la Constitución de Weimar, en cuanto a la «custodia de la seguridad pública», vulnerando las autonomías locales previstas por la Constitución; y los artículos 4 y 5 fijaban penas severas para los actos contrarios a la seguridad pública, desde multas de quince mil marcos hasta penas de cárcel mayores a las fijadas hasta entonces por el Código Penal. Ese Código fue además ampliamente reformado para aumentar drásticamente diversas penas, incluyendo la pena de muerte para quienes provocasen daños a bienes públicos o quienes opusieran resistencia a las autoridades del Reich. El artículo 6 establecía finalmente que el decreto entraba en vigencia en todo el país con efecto retroactivo, lo que permitió aplicar la pena de muerte al supuesto causante del incendio del Reichstag, Marinus van der Lubbe (guillotinado el 10 de enero de 1934) y construir los primeros campos de concentración.

Posteriormente, el gobierno de la Alemania del Este construyó lo que podríamos considerar un auténtico estado de vigilancia, que sobrevivió desde octubre de 1949 hasta la caída del Muro de Berlín en noviembre de 1989: muchos alemanes vivieron en un régimen de terror del Ministerio de Seguridad del Estado, conocido como la “Stasi”. El Ministerio de Seguridad del Estado violó sistemáticamente la privacidad y vigiló a los alemanes orientales de manera exhaustiva, utilizando tecnología que los nazis no habían tenido a su disposición, y dieron lugar a mejoras incrementales en la calidad de los dispositivos empleados para ello durante esos 50 años.

La reacción a esos precedentes históricos ha llevado a Alemania a ser uno de los países más fuertemente defensor de la privacidad: aún hoy en día, es uno de los países desarrollados en los que existe más resistencia al pago con tarjeta de crédito y en los que más se recurre al dinero en metálico, entre otras cosas. De hecho, resulta muy paradójico porque los alemanes, en general, tienden a manifestarse enormemente desinhibidos con respecto, por ejemplo, a su propio cuerpo, mientras sin embargo tratan de proteger celosamente cualquier dato personal.

Entender los precedentes históricos que llevaron a todo un país como Alemania a valorar mucho más su privacidad y a establecer una dinámica social de rechazo a aquellos que trataban de violarla me parece fundamental para comprender la evolución de ese derecho fundamental, y cómo ese tipo de convenciones sociales pueden no ser inalterables, sino evolucionar a lo lago del tiempo y con respecto a distintos servicios en función de cómo sean planteados. Ahora, una generación que ya no tuvo experiencia directa de los eventos y circunstancias que hicieron a Alemania un país enormemente protector de la privacidad, ya pasa a tolerar servicios como Google Street View y otros productos de Google, de Meta o de TikTok que se dedican a recolectar sistemáticamente sus datos personales, en lo que puede ser una convergencia peligrosa que les lleve a parecerse cada vez más a otras sociedades desarrolladas que ya no tienen esa preocupación por la privacidad. De hecho, la tendencia a preferir el pago en metálico también está disminuyendo, a medida que los establecimientos pasan a tener más interés por atraer al turismo y a las generaciones más jóvenes.

Una transición interesantísima, sobre la que he discutido en clase en muchas ocasiones, y sobre la que resulta fundamental reflexionar a la hora de entender el crucial debate de la privacidad como derecho fundamental.


This article is also available in English on my Medium page, «Germans and privacy: it’s complicated«

33 comentarios

  • #001
    Gorki - 10 marzo 2024 - 13:10

    Hay algo que llamó guerra entre la muralla y el ariete y es que históricamente han perdido la batalla quienes gastan sus recursos en defensas frente a los que las gastan en medios de ataque.
    Por ello yo creo más útil ofrecer datos falsos a los recolectores de e datos que poner resistencia a darlos.
    ¿Como podemos defendernos de Google maps? Solo se me ocurre un medio cambiar el nombre de las calles y la numeración de los edificios
    Se que es imposible pero es un buen comienzo para una tormenta de ideas

    • Carlos Quintero - 10 marzo 2024 - 14:38

      No serviría de mucho. Busca en Google Maps “Avenida Generalísimo Madrid” y verás que te lleva al Paseo de la Castellana. Lo descubrí con una pequeña calle de Alicante que tenía un nombre franquista y ahora un nombre diferente. Google Maps encuentra ambas.

      Y como la gente puede enviar correcciones a los mapas, en cuanto alguien notifique el nuevo nombre…

      • Gorki - 10 marzo 2024 - 16:39

        La solucion es entonces mandar ^correcciones^ erroneas

        • Hobs - 11 marzo 2024 - 09:26

          Que se verán *corregidas* nuevamente por otras *correcciones* *correctas*. ¿Cuál es el beneficio de este sabotaje?.

          Uso extensivamente Google Maps para infinidad de cosas, desde encontrar un establecimiento y que me rute allí hasta encontrar cafeterías o restaurantes en los que pueda examinar su menú y opiniones. Se puede hacer uso sin iniciar sesión y si la tienes iniciada, por guardar sitios que te interesan, puedes crear una cuenta nueva solo para eso y restringir totalmente las opciones de compartir datos. El resto (mi nombre falso, mi IP, etc… lo pueden usar, claro.

          Que conste que hace tiempo dejé de usar Google como buscador y he dejado de usar la mayoría de sus servicios, me importa la privacidad. Pero como los Alemanes, todo es un balance.

          • Giorki - 11 marzo 2024 - 11:34

            No puedo sabotear google maps pero si quisiera ocultar mi casa creo que podría cubrir ese trozo de calle de datos trufado de forma que fuera difícil diferenciar los falsos de los autenticos

          • Lua - 11 marzo 2024 - 12:05

            Si quieres eliminar tu casa de Google Maps, es tan sencillo como pedirselo a Google Maps.

          • Gorki - 11 marzo 2024 - 12:17

            De quererer algo es confundir a Google

          • Lua - 11 marzo 2024 - 12:22

            Si yo se que vives en Paseo de la Castellana, 20 1-2 (por decir algo), pongo un pin alli con tu nombre.

            A ti te tocara camuflarlo con 20 pines mas.. o como te he dicho, pedirselo a Google Maps.

            Que en una misma direccion pongas 20 pines «falsos» a Google se la pela.

  • #009
    Juan T. - 10 marzo 2024 - 13:25

    Pues parece ser que las nuevas generaciones , por lo menos en este pais, valoran poco la privacidad.

    Véase vender la foto de su iris por cuatro perras cuando la IA ya es capaz de diagnosticar un montón de enfermedades no solo actuales si no potenciales a través del iris a una empresa, que de ir a un futuro distópico, tiene todas las papeletas para pertenecer al conglomerado de corporaciones candidatas a ser el Gran Hermano.

    • Enrique Dans - 10 marzo 2024 - 21:21

      No te creas la basura amarillista de los medios: nadie ha vendido ninguna foto de ningún iris a nadie. Esas fotos se destruyen tras extraer un hash parcial que no permite reconstruir el iris ni sus datos, y únicamente posibilita demostrar que solo se ha escaneado una vez. Pero claro, vende mucho más echarse las manos a la cabeza y salir dando chillidos histéricos diciendo eso de «les roban el iris»… tsk, tsk… gilipollez enorme, y sobre todo, prueba de ignorancia absoluta de nuestra extraordinariamente incompetente agencia de protección de datos.

      • Jordito - 10 marzo 2024 - 22:01

        …a pesar de toda la prensa amarilla, ni harto de vino les dejo scanear mi iris. Y en mi humilde opinión, no confío en que las fotos sean destruidas ni en su supuesto altruismo.

      • Dani - 11 marzo 2024 - 12:13

        Desde el conocimiento, pregunto: ¿sabemos que eso es así?

        Quiero decir: ¿eso es lo que la empresa dice que está haciendo? ¿O podemos saber que efectivamente es lo que están haciendo?

        • Lua - 11 marzo 2024 - 12:20

          No. No lo sabes ni tienes manera de saberlo. Haria falta una auditoria externa y quizas hasta un control gubernamental. Incluso asi, no.

          Es el mismo caso de las webs que te dicen que si pagas por acceder, NO haran nada con tus cookies/datos. Quien lo atestigua? Su palabra?

        • Chipiron - 11 marzo 2024 - 12:40

          No, no lo sabes. Te tienes que guiar por intuición.

          Yo creo que en este caso, quizás por las veces que he oído hablar a Sam Altman, me lo creería. Simplemente por sus opiniones en ciertos Podcasts no me parece un Mark Zuckemberg de turno…

          Pero garantizarlo, no puede nadie.

    • Fernando - 11 marzo 2024 - 09:09

      @Juan T. recomiendo a todo el mundo «por favor, no mirar los medios tradicionales de comunicación», TV principalmente que distorsionan la realidad.

    • Hobs - 11 marzo 2024 - 09:29

      Nunca he leído un paper o artículo serio que apunte a esta “lectura del iris para diagnosticar enfermedades”. Se agradecen referencias.

  • #017
    menestro - 10 marzo 2024 - 15:01

    Si esto es un «Reductio ad Hitlerum» por el veto de Worldcoin en España por la AEPD, y el más que probable en el resto de Europa, o la suspensión de la SEC del ETF de Bitcoin, hay que admitir que la capacidad del ser humano de tratar de racionalizar ad nauseam las creencias y las conductas más peregrinas es, precisamente, la causa de todas los abusos cometidos en nombre de una causa más elevada.

    Worldcoin, tal como ya expliqué, no es un proyecto legítimo en la unión en europea y vulnera el GDPR, y en California, seguirá el mismo camino.

    Como ya tengo casa en la selecta almendra Madrileña y overseas, voy a pasar la escoba sobre lo que sucede con el brevíssimo asesor del Ministerio del couché, vaya bala esquivaron.

    Eso sí que era un drone AI sobrevolando el tejado.

    El problema con los narcisistas, es su pugna por erigirse en protagonistas de la vida de otras personas. Es un ego esteril, que no les permite gestar una identidad genuina, o un relato propio.

    Son tramoyistas de la impostura y tienen que tomar el control de la escena, y de la vida de otras personas, para obtener alguna atención.

    Y así, suplantan la voz y reescriben las vidas ajenas, de las mujeres y la suya propia, para situarse en un escenario del que ellos quieren participar.

    Weinstein, se hacia fotos con sus víctimas.

    La vida de un mediocre, día tras día, consiste en buscar un retrato con alguien brillante o hermoso, por el simple placer de atesorar esa posesión.

    Voy a Madrid con la misma ilusión que se pone en las instrucciones de uso de un bote de lentejas.

    Esta vez no, Carles

  • #018
    c3po - 10 marzo 2024 - 15:05

    Iba a poner que es offtopic pero no. !!! Seamos serios, esto encaja a la perfección con el tema de hoy y lo de los «cabeza cuadrada» con su forma de ver la vida:

    Ningún gran comentarista ve las cosas como son en realidad. Si lo hiciera, dejaría de ser comentarista

    PS: ¿Esto lo hubiera rescatado una IA?

  • #019
    Mauricio - 10 marzo 2024 - 19:10

    Enrique, sobre este tema ya di mi opinión hace algún tiempo, que deberías volver a darle un vistazo, y hoy quisiera agregar que no hay que olvidar que lo que se aplica actualmente en Alemania es el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), que es válido tanto en la Unión Europea como en el Espacio Económico Europeo. Esto significa que las restricciones relacionadas con la protección de datos deberían ser las mismas en Alemania que en España y las disparidades al respecto serían dignas de un profundo análisis, pues o bien en Alemania son «más papistas que el Papa» o bien en España todavía se mantiene la idea de que «la ley se acata pero no se cumple».

    Hay que tener presente que ciertos datos no solían protegerse en Alemania de manera tan celosa antes del 25 de mayo de 2018, que fue el momento en que empezó la aplicación efectiva del RGPD. Un docente de una Volkshochschule (universidad popular), por ejemplo, tenía acceso a algunos datos de sus alumnos como el teléfono, la dirección postal o el correo electrónico, algo que además estaba en consonancia con la práctica social cotidiana. Sin embargo, a partir de fines de mayo de 2018, quienes dan cursos en las Volkshochschulen empezaron a recibir una Guía para docentes sobre la nueva ley de protección de datos, que en sus interpretaciones más extremas (porque hay otras más flexibles) implica que la institución no le puede dar a sus docentes ningún dato de contacto de sus alumnos, aun en un curso virtual donde la necesidad de tener al menos la dirección de correo electrónico de cada participante es bastante importante.

    Lo que es claro es que desde la perspectiva alemana lo único que ellos están haciendo es aplicar el reglamento europeo de protección de datos. Si los juristas de otros países de la Unión Europea consideran incorrectas estas interpretaciones deberían decirlo y, de ser necesario, quienes tienen el poder de modificar el reglamento deberían hacerlo. No hay que olvidar, sin embargo, que a las empresas norteamericanas les resulta más fácil acusar de cerrazón a los alemanes que admitir que su software no está cumpliendo con todo lo que prevén las leyes y reglamentos europeos.

    • c3po - 11 marzo 2024 - 11:27

      Mauricio

      De la wiki extraigo este párrafo

      «Se aplica un único conjunto de normas a todos los Estados miembros de la UE. Cada estado miembro establecerá una Autoridad de Supervisión (SA) independiente para escuchar e investigar denuncias, sancionar infracciones administrativas, etc. Las SA de cada Estado miembro cooperarán con otras SA, proporcionando asistencia mutua y organizando operaciones conjuntas. Cuando una empresa tenga múltiples establecimientos en la UE, tendrá una sola SA como su «autoridad principal», según la ubicación de su «establecimiento principal» (es decir, el lugar donde se llevan a cabo las principales actividades de tratamiento»

      Varias matizaciones a tu comentario:

      a) La soberanía en cuanto a aplicar leyes, jurisdicción, etc pertenece a los Estados miembros de la UE, cuando un Reglamento UE, se ocupa de forma general de un tema de forma unificadora, ese reglamento suele especificar en caso de conflicto como actuar
      b) El Reglamento especifica claramente que cada pais tendrá una agencia de supervisión, p.ej. la AEPD, bajo la guía de CEPD. En España incluso existen en Euskadi y Cataluña, autoridades autonómicas, que en su caso si el Estado español quisiera delegar en ellas podría hacerlo. Lo mismo pasa con la agencia BfDI alemana.

      Cuando vas con «el mismo caso» a una agencia, pasa que las leyes las interpretan las personas, esas personas tienen en general distinto bakcground profesional, cultural… pero sus fallos dependen de ellas, por lo que ante casos como una foto que aparecen personas, edificios, matrículas, letreros, etc pueden tener distintas resoluciones, y no hay que llegar al reduccionismo que si unos son laxos u otros escrupulosos.

      Aunque en la práctica si digo:

      a) Esta resolución la ha tomado un cabeza cuadrada
      b) Esta resolución la ha tomado un latino(me refiero a europeo)

      Podríamos correlar que tipo de actuación ha tomado cada uno… sea éste prusiano, vasco, catalán, gallego, austriaco o bávaro.

      Pero decir, que un dictamen del BfDI es una gilipollez, para ellos es que nos saltamos la ley… es un reduccionismo, basado en estereotipos. ¿acertados? Pues depende cuando Marín se ocupó de la entrada de España en la UE, le llamaban el prusiano del sur, por su profesionalidad y buen hacer.

      https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Marín

      • Mauricio - 11 marzo 2024 - 13:54

        C3PO, gracias por tu interesante respuesta. El que la AEPD y el BfDI puedan tener eventualmente opiniones diferentes sobre determinados temas es algo real, pero que a la mayoría de la gente no le preocupa. En mi caso, mi protesta principal relacionada con la protección de datos se vincula a las restricciones que se establecieron para la utilización de Zoom en Alemania, que nos afectaron directamente a muchos docentes y padres de familia durante la pandemia. Aquí se entrelazan muchos temas que sería largo detallar y que en parte pueden ser también aplicables al caso de Google Street View. Diría, además, que no se trata de estereotipos, como tú lo has entendido, sino de poder: el poder que en relación a otros tiene cada país, cada multinacional, cada persona con capacidad de decisión, etc.

        Y estos temas no son fáciles porque cada caso tiene matices diferentes y lo que critico en el caso de Zoom no es necesariamente aplicable al de Google. Sin embargo, considero que lo lógico sería que lo que es válido para Zoom o para Google en Madrid lo fuera también en Berlín. Y ya sé que la UE no es ni una república unitaria ni tampoco una federación sino una organización supranacional de 27 estados soberanos, pero creo que le iría mejor si siempre tratara de tener una unidad de criterio ante las grandes multinacionales y también en otros temas, así como también hay muchísimas cosas que deberían ser igual de válidas no solo en Berlín y Madrid sino también en Nueva York, Quito, Buenos Aires, La Habana, Nairobi, Kabul, Shanghai o Vladivostok.

    • Jose S. - 28 marzo 2024 - 11:47

      Pues yo vivo en Alemania desde hace un par de años, y cuando me fui a empadronar me quedé de piedra cuando, en el Ayuntamiento, me preguntaron qué religión practicaba. Cuando les dije «muy educadamente» que esa pregunta iba contra la GDPR (y digo educadamente porque aquí son tan bordes que cualquier cosa les salta la chispa), me dijo que si era católico y no sé qué otras religiones más, me tendrían que pasar un cargo para mantenimiento de la iglesia, debe ser que allí el «cepillo» te llega a casa directamente.
      Por otro lado, aquí todo el mundo tiene que poner su nombre en el portero del telefonillo y en el timbre de tu puerta…vamos que, si alguien te quiere encontrar no lo tiene muy difícil.
      Por cierto, aquí aunque pongas en el buzón que no te metan propaganda, aquí les da igual, los buzones te los llenan cada semana, y claro, si me vuelvo a España de vacaciones, a la que vuelvo no entra ni un alfiler, no dejando espacio para cartas de médicos, bancos, etc. …. otro cosa igual, aquí todo por carta tradicional en vez de mandarlo por email.

  • #023
    Gabriel - 11 marzo 2024 - 08:04

    ¿Street view contiene datos personales? (Sólo muestra fachadas y nombres públicos) peor parecen las fotos satélite que muestra el interior de propiedades. ¿no se pueden sacar fotos y vídeos por las calles? (Cualquier medio de comunicación, mostrará hoy ciencia de imágenes de calles con sus personas circulando) ¿distintas baras de medir?

  • #024
    Gorki - 11 marzo 2024 - 11:39

    ¿Por qué hemos pasado de querer aparecer e las páginas azules de Telefonica a intentar ocultar nuestra vivienda en Google Maps?

    • Lua - 11 marzo 2024 - 12:11

      En las paginas azules (y las blancas) aparecias si o si, a menos que no le pidieras explicitamente a Telefonica que no lo hicieras. Al contrario que en las Amarillas, que pagabas por aparecer (o por publicidad).

      Otra cosa es que esto fuera poco o nada sabido, o que en esos tiempos, a la gente, no le importara… recuerda, tiempos diferentes, tecnologias diferentes.

      • Chipiron - 11 marzo 2024 - 12:37

        Está claro… eran otras épocas.

        Ahora a nadie se le ocurriría publicar los número del móvil que usa cada persona, seria una violación flagrante de la protección de datos.

        Con el agravante de que ahora, si tu número móvil se sabe, en 24h puedes tener otro. En aquella época duraba más tu número de teléfono fijo que la construcción de la Sagrada Familia..

        Y te dabas con los dientes en un canto si, desde lapetición de un teléfono a que te lo instalaran pasaba menos de 1 año… cosa que tenían los monopolios en las telecomunicaciones…

        • Lua - 11 marzo 2024 - 12:44

          Eso sería en tu pueblucho XDD

          A mi nunca me tardaron más de 15 días (tanto en Bcn como alrededores)

          Para el móvil si cambias el número es bueno indicar que no lo quieres en guías (188xx) o al menos hasta no hace unos años servía.

          Ahora con los robots no hay mucho que hacer

  • #028
    Chipiron - 11 marzo 2024 - 12:46

    Hay un tema, para mi paradigmático, sobre la protección de datos. Ya resalto antes de empezar de que estoy a favor de dicha protección como derecho fundamental.

    Pero una vez aclarado esto, lo que más me molesta es que mi nómina y como gasto mi dinero (si tengo hipotéca, una o 23 casas, coches de lujo o Ibizas, etc.) sean datos prácticamente públicos. Y tengo que reconocer que, aunque solo sea para el tema de hacienda, es necesario.

    En definitiva, que la parte que considero más privada de mi está en conocimiento del estado desde el primer dia y con todo detalle.

    A partir de aquí, que queda como privado más allá de poder tener una aventura extramatrimonial?

    Lo digo porque entre la Agencia Tributaria (sincronizada con el catastro y tus cuentas bancarias), la Policía y la Sanidad, que datos privados quedan por dar al gobierno de turno? Datos que puedan ser de relevancia, claro…

    • Luisondome - 11 marzo 2024 - 14:04

      Según Soshana Zuboff, las empresas dedicadas a la acaparación por desposesión ( es decir:sin autorización) van ahora a por los datos biométricos, lo que les permitiría asegurar la individualización de dichos excedentes conductales.
      Este logro revalorizaría enormemente el valor de sus productos pedictivos

  • #030
    Luisondome - 11 marzo 2024 - 13:54

    Una inocente pegunta:
    ¿Por que los chinos no permiten la externalización de los excedentes conductuales captados mediante la minería de datos de múltiples aplicaciones y empresas occidentales, y si se les permite a las empresas chinas, como TikTok, la captura y la externalización a China de los excedentes conductuales expropiados?
    Quizás lo que habría que hacer es replicar la conducta china a este nivel en los países occidentales.
    Las autoridades militares de los EE UU están muy preocupados por la capacidad de captura de excedentes conductuales por parte de los fabricantes chinos de automóviles, y de las consecuencias que estas capturas pueden tener para la seguridad del país..
    Gracias al imperativo extractivo en forma de Productos Predictivos (PPs) logrado por las grandes compañías, y gracias a la reciente expansión de los mercados de futuros conductuales, las empresas y los Estados se están jugando el futuro de sus economías y de otros intangibles como es la privacidad y la seguridad.

    • Lua - 11 marzo 2024 - 14:05

      Una pregunta mas «inocente»…

      Por que seguir usando el «producto chino»…???

  • #032
    Xaquín - 11 marzo 2024 - 18:10

    Desde que me empapé con el Hazañas Bélicas los boches no me atraen demasiado… aunque tengo claro que gracias a ser algo cuadriculados le dieron un impulso a la Filososfía que te cagas… y casi todo sin siliconarse demasiado…

    Luego, con la Reforma ya la cagaron en abundancia…

    ¿Privacidad? Un lujo asiático, nada cartesiano…

    • c3po - 12 marzo 2024 - 09:52

      C’est bien, c’est beau, c’est Bosch

Dejar un Comentario

Los comentarios están cerrados