¿Y si Facebook cayese, pero de verdad?

IMAGE: Facebook logo broken

Mi columna en Invertia de esta semana habla sobre la caída de todas las propiedades de Facebook el pasado lunes tras un problema técnico que subraya los problemas que puede generar tener, tecnológicamente hablando, todos los huevos en la misma cesta – durante la caída, los empleados de la compañía tuvieron que utilizar mensajes SMS para coordinarse, porque todas sus herramientas, su mensajería, su correo electrónico, etc. y hasta sus identificaciones físicas de acceso habían dejado de funcionar – y especula con la posibilidad de otra caída de Facebook, mucho más dura: la que ocurrirá cuando las compañías que utilizan sus herramientas para hacer publicidad se den cuenta de lo que realmente están financiando, la abandonen, y hagan caer a la compañía.

Mi artículo se titula «Facebook: la caída más dura está por venir» (pdf), y aprovecha que el incidente provocó también la caída del valor de las acciones de la compañía para hablar sobre la debilidad de Facebook: que la trayectoria bursátil de la compañía sea generalmente ascendente desde sus inicios no quita que estemos hablando de un modelo tremendamente frágil, como revelan las últimas filtraciones generadas por Frances Haugen, una ex-empleada que, harta de ver auténticas barbaridades en la forma de priorizar las cosas, decidió hacerse con un buen montón de documentación interna, decir adiós a la compañía, y ofrecérsela a The Wall Street Journal para que montase un impresionante reportaje, «The Facebook files» de esos que merecen ser estudiados durante años en las escuelas de periodismo.

En la serie de artículos, el periódico desgrana todas las evidencias que demuestran, de forma palmaria, innegable y soportada por la propia documentación interna de la empresa, que Facebook se ha convertido en un auténtico peligro para la sociedad. Un gigantesco repositorio de contenido mayoritariamente no original cuya función no es «conectar al mundo» ni ninguna otra frase absurdamente grandilocuente por el estilo, sino únicamente poner a sus usuarios al alcance de la publicidad de cualquier compañía que quiera alcanzarlos, en función del criterio que estime oportuno. Una plataforma en la que todas, absolutamente todas las prioridades están radicalmente equivocadas: mientras el tráfico crezca y el dinero siga fluyendo, lo que pase a los usuarios es total y absolutamente secundario, ya sea que sufran depresiones o inseguridades, que se radicalicen, que se maten, que se dediquen a esparcir los bulos y conspiraciones más alucinantes, o que se animen los unos a los otros para tomar el Capitolio.

Facebook no solo es un peligro: su cultura absolutamente irresponsable es una auténtica traición a la democracia y a la sociedad. Si existiese un carnet por puntos para el management, toda la cúpula directiva de la compañía debería llevar bastantes años inhabilitada. Que Mark Zuckerberg, por enésima vez, salga a negar las filtraciones – como si no estuviesen basadas en sus propios documentos internos – y a decir que todo lo que dice Frances Haugen no tiene sentido deja si cabe más claro su nivel de desesperación. Todo, absolutamente todo lo malo que se ha ido diciendo de Facebook a lo largo de los años es rigurosamente cierto, y ahora lo podemos comprobar en la cuidadosa recopilación de documentos internos llevada a cabo por su ex-empleada.

Las cosas son como son: a la compañía le trae absolutamente sin cuidado que Instagram, que antes de ser propiedad de Facebook era tan solo una deliciosa app de fotografía, provoque auténticos daños psicológicos a las usuarias jóvenes, que sus reglas sean un desastre arbitrario que solo aplica a algunos, que sus usuarios se peleen o se enfrenten si esto sirve para incrementar el tráfico, que en su plataforma operen desde mafias de tráfico de personas hasta fraudes de todo tipo que perjudican la confianza en el comercio electrónico, que en su red proliferen mentiras que alientan el negacionismo de las vacunas, o que, sabiendo todo lo que saben, planeen formas de llegar a un público todavía más joven.

No, ninguna de las cosas que se contaban y que en su momento nos escandalizaron era mentira, y The Wall Street Journal, gracias a las filtraciones de Frances Haugen, lo demuestra de forma rigurosa y periodísticamente intachable. Facebook es un auténtico desastre, el epítome de hasta qué punto una cultura mal diseñada y basada en su momento en las erróneas prioridades y en el demencial sistema de valores de un niñato socialmente disfuncional puede llegar a resultar dañina para la sociedad.

¿Cuánto queda para que las compañías que se anuncian utilizando herramientas de Facebook se den cuenta del enorme daño que provocan a la sociedad alimentando a semejante monstruo? ¿O para que los usuarios empecemos a afearles el hecho de que estén presentes ahí? ¿Hasta qué punto pueden las empresas llegar a torturar la ética como para cerrar completamente los ojos y seguir haciendo una campaña tras otra en Facebook o en Instagram? ¿Qué ocurriría si Facebook cayese, pero no simplemente una tarde, sino de verdad?


This article is also available in English on my Medium page, «Facebook: the bigger they are…«

31 comentarios

  • #001
    LUA - 6 octubre 2021 - 19:27

    Tardaba en llegar el articulo y yo deseandolo como agua de Mayo… XDDD

    Nada que decir en contra, mas bien lo contrario, es lo que hemos dicho muchos en estas lineas desde tiempos remotos… esos, en los que en estas mismas lineas, se defendia al monstruo (incluso por el autor… lo siento)

    FB no es bueno, nada bueno, menos cuando habiendo otras alternativas (es que asi mi familia ve mis fotos…. es que asi tengo contacto con otra gente…. es que asi….), optamos por algo, que ya sabemos que es «malo» e insistimos…

    No FB no es bueno, y por desgracia ahora, ya ni IG ni WA tampoco lo son….

    Cuanto mas tardaran los usuarios en verlo??? por desgracia, mucho…

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    • Dorado Comandante - 7 octubre 2021 - 03:15

      Y ahí sigue el jefe, compartiendo cada nuevo artículo en la malevola red… Que sí, que puede poner todas las excusas y razones que quiera, pero si algo es tan negativo y tóxico (palabro de moda), yo ni lo uso, ni lo ALIMENTO, ni lo toco. Ni me acerco. Pero claro, el beneficio siempre pesa más…

      Paradojas de los tecnomantes.

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  • #003
    Gorki - 6 octubre 2021 - 19:38

    No te preocupes por Facebook, se ha vuelto tan aburrida que caerá por falta de audiencia.

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  • #004
    David - 6 octubre 2021 - 20:17

    Somos muchos los que posteamos el deseo de una vida sin tantas redes sociales.Curiosa incoherencia.

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    • Enrique Dans - 6 octubre 2021 - 20:27

      Yo no veo tanto la paradoja. Quiero redes sociales, lo que no quiero es una compañía manifiestamente predatoria dispuesta a maximizar a toda costa cualquier cosa que me haga pasar más tiempo en su red y con el único fin de permitir que cualquiera pueda acceder a todos mis datos para intentar venderme cosas o influenciarme. Quiero que la red social que utilice esté gestionada por una compañía con un mínimo de ética… no me parece tanto pedir!

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      • LUA - 6 octubre 2021 - 21:12

        Bienvenido a Utopia, eDans…

        Eso, y parafraseando a Gorki hace dos articulos, es imposible, y lo sabes… XDD

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      • Caroline - 8 octubre 2021 - 20:58

        Thank You!

        Gracias !

        Le estoy muy agradecida por sus sabias palabras!
        Tengo mi familia en varias lenguas y ahora ellas(os)
        podran leer su articulo en su propia lengua, acerca de
        la otra «CARA» de Facebook!

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      • Orlando Astiazarán - 9 octubre 2021 - 18:44

        Totalmente de acuerdo. Pienso que estos poderes supranacionales afectan la vida de los particulares de maneras análogas a las que lo hacen los poderes establecidos, pero sin los candados y contrapesos que, al menos en principio, protegen al ciudadano.
        Es hora que gobiernos y organismos internacionales (ONU, EU, CWN… ) enfrenten esta realidad y encuentren la manera de acotar el poder de los gigantes de la tecnología por medio de tratados, e incluso creando organismos gubernamentales de alto nivel específicamente dedicados a proteger los derechos de los ciudadanos ante el poder de entidades cuyos efectos perniciosos, ni Orwell pudo imaginar.

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    • LUA - 6 octubre 2021 - 21:13

      Diria una imbecilidad, si dijera que la vida antes, era mejor??? XDD

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      • KOLDO SARRIA - 7 octubre 2021 - 02:59

        Yo diría que efectivamente intuimos que lo era y que las redes sociales (mal usadas) traen más mal que bien. Pero para convertir esa intuición en algún tipo de evidencia más sólida, precisaríamos sustituir términos tan genéricos como “mejor” y “peor” por criterios más detallados y debidamente cuantificados.
        No conozco ningún autor ni obra de referencia sobre el tema, que sin duda es de calado.

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  • #011
    Javier - 6 octubre 2021 - 22:07

    Para no caer victima de mis propios sesgos, le pregunto a esta distinguida audiencia:

    Exceptuándose a ustedes mismos ¿Conocen a alguien a quién la caída de F-I-W le haya causado un problema, ansiedad, trastorno de algún tipo?

    Lo pregunto en serio, porque más allá de que como situación «mundial» fue notoria, al menos en mi círculo cercano, y no tan cercano, no noté ese «problema» causado a la gente. Ni que FB poseyera la infraestructura sobre la que se asienta la web…

    La gente siguió su vida, recurrió al SMS, al mail y otros servicios… no sé… no pude, ni directa ni indirectamente, ver «el daño ocasionado». Más bien, sirvió como duro recordatorio: si dependes de un solo servicio para tu negocio o comunicaciones, es hora de que empieces a pensar mejores alternativas.

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    • Mauricio - 7 octubre 2021 - 00:00

      Es una buena pregunta, Javier. A mi esposa y a mí este asunto no nos causó ningún inconveniente. Una caída de Zoom, por el contrario, nos afectaría bastante, pues se vincula directamente a nuestro trabajo, así como si se suspendiera el servicio del hosting que tenemos contratado y que tiene nuestras instalaciones de Moodle o si Gmail, Google y un par de sitios con textos digitales que utilizamos dejaran de funcionar durante determinadas horas críticas.

      Supongo que quienes usan Facebook, Instagram o WhatsApp en tareas directamente relacionadas con sus trabajos se habrán sentido afectados. Me parece, sin embargo, que se trata de un número de personas porcentualmente mucho menor que el de usuarios profesionales de los diversos servicios de Google.

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    • LUA - 7 octubre 2021 - 01:22

      Efectivamente, la gente recurrió al SMS… incluso gente, que, por lo general, no suele escribirme… vaya por Diox… XDDD

      Y si, hubo gente, de la que me encuentro día a día en el bar ya de entrada la tarde, que estaban histéricos, y sabiendo que era/soy informático, me acosaban a preguntas al respecto…

      Si, ha habido crisis. Algunos no lo habréis notado, pero yo, sí. Y gente, que “lo ha pasado mal” (interprétese como se quiera), porque tal es su adicción a las RRSS, que esos minutos/horas, se les han hecho eternas e insufribles…

      no queráis disfrazarlo… realmente hay un problema serio en cuanto a redes…

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    • Gorki - 7 octubre 2021 - 11:33

      Asombrosamente yo ni me enteré. Precisamente me pescó en una comida con amigos, en que la sobremesa se se prolongó hasta loas 8 de la tarde.

      Si hubiera estado en casa. si me habría enterado, pero desde luego no me hubiera causado la menor ansiedad. Hay muchas cosas mas para hacer en Internet y muchas vías alternativas para comunicar con los amigos/parientes.

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    • Daniel Terán - 7 octubre 2021 - 18:58

      Que se caigan Facebook o Instagram no creo que suponga un problema para casi nadie. WhatsApp, en cambio, ya es otro nivel de importancia, aún existiendo alternativas.

      SMS? Me acuerdo cuando costaban 25 pesetas y, gracias a ese timo, las telecos eran los reyes del mambo.

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  • #016
    Matt - 7 octubre 2021 - 01:37

    A las compañias les da absolutamente igual el daño que Facebook pueda provocar a la sociedad, su unico objetivo (al igual que el de Facebook) es ganar dinero. Pasando por encima de lo que sea.

    Así que del unico modo que podría cambiar esto es que la gente se cansara de ello. Pero la inmensa mayoría de la gente se divide entre la que ni se entera de estas cosas y la que se entera pero les da igual mientras tengan Instagram, así que yo no tendría demasiada confianza en que algo vaya a cambiar.

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    • LUA - 7 octubre 2021 - 01:51

      Ahi esta la cosa… la fe tiende a cero… :P

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  • #018
    enrique - 7 octubre 2021 - 08:55

    Sobre si Facebook es sistémico escribí ayer https://elalcazardelasideas.blogspot.com/2021/10/es-facebook-sistemico.html

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  • #019
    FER - 7 octubre 2021 - 09:23

    El señor Zuckelberg, en una nueva versión del aprendiz de brujo, desató unas fuerzas sobre las que ha perdido el control, atrapado entre su propia estupidez y la avaricia de los que se benefician de semejante engendro.

    Tal vez el conglomerado acabe cayendo, pero sospecho que no será final de la historia. Habrá cosas peores que Facebook, si no se le pone coto.

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  • #020
    Juan T. - 7 octubre 2021 - 09:55

    Por favor Sr. Zuckerberg no sea usted tan malo…Es que verá , por muy malvado que sea no voy a dejar de ser usuario de su empresa…y esa disonancia cognitiva me está matando.

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  • #021
    Xaquín - 7 octubre 2021 - 12:19

    Los que vivimos en los confines del Imperio, sea en modo SW o F, nos sentimos un poco al margen de tamaño debate. Quizás por eso se nota un cierto toque de MM en la entrada. Quiero suponer que con razón.

    De todas formar viendo la peli del nuevo «Zeus Comunicador», ya se notaba que su coco no era muy diferente del de los dioses del Olimpo, que tanto disfrutaban con las naderías humanas y sus ganas de hacerlas aún mucho peores. Caldo de cultivo para las lúdicas luchas entre «dioses» diversos.

    En la estela de Juan T. , si es que lo interpreto correctamente, digamos que el humo irrita bastante los ojos, pero si somos indios piel rojas seguiremos usándolo, hasta que se invente el telégrafo, puesto que el Ponny Express, no es un servicio de correos precisamente favorecedor de la cultura nativa usamericana.

    Y que conste que el Facebook, comparado con el Twiter (por ahora), es como comparar el humo de la madera con el humo de los neumáticos.

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  • #022
    Javier Cuchí - 7 octubre 2021 - 14:07

    Yo no creo que Facebook llegue a caer nunca: la experiencia nos enseña que esto no sucede nunca con las grandes compañías (tecnológicas, al menos) a menos que intervenga un estado (y un estado poderoso, además): pienso en la Bell, por ejemplo, que fue troceada. Podría volver a pasar en cualquier momento, siempre que quien haya de tener lo que hay que tener lo tenga, y ese es un gato difícil para ponerle cascabel.

    Otra cosa es que el curso natural o histórico de los acontecimientos y de la tecnología lleve a una sensible pérdida de relevancia de una determinada compañía: le pasó, por ejemplo, a Microsoft, que de ser la dueña absoluta del cotarro en el mundo PC pasó a seguir siéndolo en el mundo PC… cuando el mundo PC perdió muchísima de su relevancia ante las tabletas y los móviles, ámbito al que MS llegó tarde y mal gracias a aquel santo varón, Steve Ballmer. Pero eso no ha supuesto, en absoluto, el hundimiento total de MS: aunque persiste su irrelevancia en el mundo móvil, ha sabido situarse en una muy buena posición en el ámbito nube… pero compartiéndolo, sin monopolio alguno ya.

    Podemos recordar igualmente a otras grandes que parecían omnímodas y ahora siguen siendo grandes, muy potentes, pero en la zona media de la tabla de primera división; ejemplo típico: IBM.

    Y yo creo que ese va a ser el destino final de Facebook a medio plazo. Tarde o temprano cambiarán los parámetros mentales de la gente, lo cool, lo imprescindible, lo chupiguay será otra cosa y Facebook pasará a la irrelevancia, pero no al naufragio. Quizá se cumpla el vaticinio de Enrique, pero siempre con ese tope: irrelevancia total o parcial, sí; hundimiento, no, para nada.

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  • #023
    Guillermo - 7 octubre 2021 - 20:15

    De onda Enrique, pareces comunista. Pareces el comité regulador del Gran Hermano. Y eso que te quiero!!!

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    • Enrique Dans - 7 octubre 2021 - 21:42

      No, no creo en el comunismo. Pero sí en los modelos de negocio sostenibles en el tiempo. Y Facebook no lo es, es puramente extractivo en su peor acepción.

      Responder
      • Mauricio - 8 octubre 2021 - 00:44

        Enrique, esto de que Facebook es «puramente extractivo» no lo había escuchado nunca. ¿Te refieres a algo similar a la economía extractiva que resulta tan frecuente en muchos países en vías de desarrollo? Sería interesante que escribieras un post al respecto donde expliques más a fondo esta idea.

        Responder
    • Pedro Torres Asdrubal - 8 octubre 2021 - 16:33

      Pareces un necio de derechas que está todo el día con «comunista».

      Responder
    • Sergi - 13 octubre 2021 - 00:01

      ¿»pareces comunista»? no veo el comunismo por ningún lado en la postura de ED. Solo veo espíritu censurador encubierto. Lo cuál suele ser lo contrario: conservadurismo y status quo.

      Nota: ya basta de querer manchar una ideología económica como el comunismo con adjetivos y actitudes dictatoriales y fascistas como la censura. Son fenómenos independientes. Solo a esos ruper-mega-ricachones que tienen nuestro mundo en sus manos les interesa desterrar de nuestro imaginario colectivo la idea de «bien común» por encima de la libertad y la propiedad individual. Me extraña con qué rapidez la gente olvida los reveses de la historia :-(

      Responder
  • #029
    Democrito - 9 octubre 2021 - 08:52

    Me pregunto en qué medida este tipo de revelaciones sobre la falta de ética y escrúpulos de una empresa afectará a la retención de talento en la compañía.

    Tiempo atrás los propios trabajadores de las grandes tecnológicas se posicionaban a veces en contra de su empleador con manifiestos públicos y determinada exigencias éticas, amenazando con abandonar la empresa.

    Es eso ya cosa del pasado? Tan irresistibles son los salarios, comida gratis en la oficina, etc? Aun en un sector tan dinámico y en continuo crecimiento…

    Quizás esos posicionamientos y manifiestos han tenido poco o ningún impacto en empresas como Facebook, y los empleados y extrabajadores pasan un activismo más afilado como producir «El dilema de las redes sociales» o directamente ir a la prensa como ha hecho está empleada de Facebook.

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  • #030
    Luis - 9 octubre 2021 - 19:30

    Facebook es una herramienta. Si los humanos que la utilizan tuvieran espíritu crítico, ¿donde esta el problema ?, ¿ no será que somos una panda de borregos ?

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  • #031
    Sergi - 12 octubre 2021 - 23:54

    Jajaja, lo que hay que leer!! si eso no es demonizar de forma sesgada, que venga Platón y lo vea. Por favor, que todo lo que pudiera recriminarse a Facebook es lo mismo que pudiera ser recriminado a casi cualquier empresa, incluso gobiernos, y a cualquier medio de prensa tradicional. Manipulación interesada en exclusivo beneficio propio? Vaya, ahora resulta que lo ha inventado Facebook. Lo que hay que oir.

    Todo ello sin entrar a debate en algo muy diferente entre Facebook y los medios de prensa de siempre (en donde por cierto E.D te dejan escribir lo que les gusta que escribes… no cualquier cosa), en las redes sociales por más lucradoras que sean más o menos se puede publicar con muchiiiiiiisima más libertad de la que ha habido nunca en el mercado de la prensa de papel.

    El ruido machacón que están promoviendo en contra de Facebook y otras redes sociales solo tiene un sentido que no verbalizan sus responsables (no tú ED sino quienes escribieron el guión): preparar a la opinión pública para implementar medidas censoras más salvajes sobre lo que se publica en internet. Ya se ha comenzado a hacer censurando vídeos anti-vacunas en Youtube, y van a ir incrementando su nivel de censura.

    A ver, ternuritas, el internet ha sido la disrupción informativa más grande en la historia de la humanidad, muy por encima de lo que fue la imprenta (mal atribuida a los europeos… los «coreanos» hacía siglos que la inventaron). Y eso es lo que viene PREOCUPANDO Y MUCHO a los que sostienen la sartén por el mango en este mundo. Y en la «judicialización» de lo que NO INTERESA han hallado su herramienta perfecta para eliminar del juego a los oponentes que molestan. Pero no pueden legislar más censura sin primero asustar a la población con el lobo lobito.

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