La transformación digital y las herramientas

IMAGE: TheDigitalArtist - Pixabay (CC0)

Me ha llamado la atención esta noticia del New York Times, «Why the N.Y.P.D. dropped one of its oldest crime-fighting tools«, mirándola desde la óptica de un profesor que imparte cursos de transformación digital, y que lleva años diciendo a los directivos que si entran en una reunión con un cuaderno de notas y un bolígrafo, ni estarán siendo eficientes, ni mucho menos maximizando las posibilidades de la tecnología. En muchísimos casos me he encontrado con directivos que defienden su agenda o su libreta de papel y su bolígrafo con uñas y dientes, a pesar de que la evidencia, como la del departamento de policía de Nueva York objeto del artículo, es que las notas en papel son profundamente ineficientes a la hora de volver a acceder a la información contenida en ellas.

Llevo años utilizando ese argumento: entras en una reunión, tomas notas en papel, y cuando lleves muchas reuniones, te costará un rato encontrar tus notas, porque no existe (aún) un motor de búsqueda para papel. Sin embargo, si sacas tu smartphone, tablet u otro dispositivo, podrás tomar notas igual («ay, es que soy muy lento escribiendo en mi smartphone…» ¡Por supuesto, porque no practicas lo suficiente!), podrás garabatear un esquema o un dibujo sin problemas, hacer una foto o lo que haga falta, y al terminar, hasta podrías compartir tus notas con el resto de asistentes para que completen lo que estimen oportuno y obtener unos «meeting minutes« muy buenos. Pero sobre todo, en el momento en que necesites recuperar información de esa reunión, bastará con que incluyas cualquiera de los términos que recuerdas en una caja de búsqueda, et voilà, ya la tendrás.

Ninguna de estas obviedades es especialmente original, son argumentos inmediatamente evidentes para cualquiera que los piense, y son aplicables a casi cualquier tarea similar, desde los apuntes en clase hasta la lista de la compra. Y sin embargo, no solo seguimos profundamente apegados a las notas y apuntes en papel, sino que además, se convierten en un elemento cuyos usuarios defienden como si perteneciesen a algún tipo de culto al papel, una tecnología que tiene varios miles de años de antigüedad (variando levemente el material), y una huella ecológica no precisamente leve. En algunos casos, incluso metodologías relativamente novedosas o de moda como el design thinking han llegado al punto de volver a revivir el papel en forma de notas adhesivas (¿alguno de los creadores del método era accionista de 3M? :-) como si fuese imposible pensar en otro tipo de alternativas digitales.

¿Cómo funcionará un proceso de transformación digital nada menos que en la policía, cuyos protagonistas no son necesariamente directivos con acceso a todo tipo de formación digital, sino personas cuyo entrenamiento se ha basado, por lo general, en otro tipo de habilidades? Según el artículo, el apego al bloc de notas es importante, como también lo son los problemas que genera cuando es necesario buscar información en los blocs de múltiples agentes que participaron en un caso determinado, o asegurar que esa información sigue estando disponible en caso de que sea objeto de una citación judicial varios años después y con alguno de los policías, por ejemplo, posiblemente ya retirado o incluso desaparecido.

La alternativa digital, lógicamente, resulta infinitamente más ventajosa en ese sentido, y la tecnología ya permite que se tomen notas en un dispositivo electrónico con prácticamente la misma comodidad o más que en un papel. Con la práctica adecuada, una persona puede escribir en un dispositivo ya no tan rápido como en un papel, sino incluso, si utiliza adecuadamente las palabras sugeridas y otros métodos, más rápido aún. Preguntádselo a vuestros hijos, nietos, sobrinos o primos pequeños… y no, no tienen un cerebro superior ni son nativos digitales, simplemente no han tenido necesidad de desaprender.

El artículo es muy interesante porque desgrana hasta qué punto el cuaderno de notas está imbricado en la cultura del cuerpo de policía, cómo le sacan partido a determinadas prestaciones como la de dejar alguna hoja en blanco en el medio para anotaciones posteriores, o cómo lo protegen para el caso de tener que recurrir a él pasado mucho tiempo. Pero incluso en organizaciones en las que ese tipo de metodologías y herramientas de trabajo se convierten casi un objeto de culto, es raro encontrar ejemplos en los que una alternativa digital no mejore sus posibilidades y prestaciones, y más ahora que la captura de datos para su procesamiento se ha convertido en una de las funciones más importantes de las organizaciones.

Como tal, el caso de la policía de Nueva York me ha parecido un muy interesante ejemplo de transformación digital, de las resistencias que surgen en torno a ella, y de las ventajas que pueden extraerse si se hace bien, implicando a todos los participantes y ofreciéndoles ventajas tangibles que les incentiven a llevar a cabo el cambio. Muchos de los criterios y elementos que utilizo para ilustrar la transformación digital en clase, reunidos en un caso fácil de entender y visualizar.

¿Qué os parece?


This article was also published in English on Forbes, «Digital transformation is happening in our police forces…«


36 comentarios

  • #001
    Javier Vega - 10 febrero 2020 - 15:03

    Jooeer de acuerdo contigo, pero sin ser talibán, que cada uno use lo que se sienta a gusto. Las notas personales son personales. Obviamente los informes, minutas profesionales, etc deben ser digitales.

    Y voy a poner ejemplos absurdos que veo que se promocionan desde «los artesanos de la eficiencia digital», de distintas webs con procedimientos de gestión de tareas que elevan la «famosa lista de tareas» a la categoría de método mágico pseudocientifico; Usar un bloc Moleskine en vez de cuaderno Guerrero, Uso de plumas en vez de Boli BIC
    y demás chorradicas de papelería.

    https://canasto.es/blog/regalo-navidad-productividad#seccion-papeleria

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    • Jeroen Sangers - 11 febrero 2020 - 13:31

      Yo trabajo al 99% de forma digital y habitualmente recomiendo usar herramientas digitales por los claros beneficios de los entornos digitales.

      ¿Y el 1%? Hay algunos casos en los que el papel es mejor o simplemente más económico, por ejemplo cuando quiero mantener varios documentos visibles para comparar y revisar la información. En lugar de comprar 5 o 10 iPads o 3 pantallas de 27″ y así tener el campo de vista suficientemente amplio para poder visualizar toda la información, creo que es mejor imprimir los documentos. No pasa mucho en mis actividades, pero de vez en cuando es útil.

      En cuanto a la lista de productos que has mencionado, es un a lista con ideas de regalos por si la persona a quien quieres regalar algo todavía no se ha enterado del cambio de paradigma.

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  • #003
    Blumm - 10 febrero 2020 - 15:27

    Quienes usamos indistintamente papel (bulletjournal) y digital (evernote) estas noticias son muestra de que es la finalidad la que determina qué usar.
    Llevo un par de años implementando el método bulletjournal en papel, sobre todo para mi organización personal. Es verdad que es un método que te permite soltar lastre y tareas inútiles que terminas inventando con el paso del trajín diario. He intentado implementarlo en evernote, pero he de reconocer que no lo consigo.
    Por otra parte, en mi labor como profesor de Lengua y Literatura, el repositorio documental, tanto de notas como de textos con el que trabajo es abismal, pero usable porque puedo buscar por términos y etiquetas. Todo en Evernote. Una labor que no sería posible si hubiese seguido usando para tal fin las fichas índice.
    A tu, su pregunta. En un departamento como el que ilustra es evidente que ya estaban tardando en tomarlo como práctica habitual. Digitalización, por supuesto.
    Gracias por este post, artículo o entrada, Enrique. Como siempre, certero.

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  • #004
    Gorki - 10 febrero 2020 - 16:42

    Como hombre nacido en la era Gutemberg, me ha costado mucho acostumbrarme a pensar sobre la pantalla. Gracias a Dios, los fabricantes de impresoras, me dieron el impulso que necesitaba con el desproporcionado y absurdo coste de las tinta de impresora.

    Al principio de mi vida como informático, me veía a obligado a imprimir los programas y hacer las correcciones, cambios o mejoras, estudiando y escribiendo sobre los impresos, escribiendo notas y correcciones entre líineas o en los márgenes.

    Acostumrado desde niño al papel y el lapiz, se me hacia muy cuesta arriba seguir un razonamiento sobre una pantalla, sobre todos si tenia que paginar arriba y abajo. .

    Como digo, el desproporcionado coste de la impresión, me fue acostumbrando poco a poco a hacer primero, pequeños cambios y luego mas importantes directamente sobre la pantalla, para finalmente, terminar haciendolo todo en digital.

    Hoy, después de un largo proceso de aprendizaje , me ocurre lo contrario. me molesta el papel. Lo primero que hago es escanearlo, principalmente para archivarlos correctamente, (y saberlos recuperarlos cuando los necesite), pero con frecuencia, si tengo que trabajar sobre ellos, les tengo que pasar un OCR.

    Odio los formatos .jpeg y .pdf así como deseo larga vida, a los creadores de utilidades que transforman esos formatos en formatos .txt o .doc,

    Aun me falta un paso mas, se que existen pero no les he utilizado todavia, utilidades que pase un texto hablado a escrito, porque creo que lo mas útil en una reunion, seria dictarte las notas que quieras y transformarlos luego en una minuta de la reunión. Si no lo he hecho, es que, (afortunadamente), estoy jubilado y me he librado de las monsergas de las reuniones.

    Pero agrdecere, que quien sepa de un programa, (gratuito o pirateable), que haga esto razonablemente bien, que me informe de su nombre.

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    • Javier Cuchí - 10 febrero 2020 - 17:18

      Pero agrdecere, que quien sepa de un programa, (gratuito o pirateable), que haga esto razonablemente bien, que me informe de su nombre.

      Pues mira, los habrá mejores y acaso mucho mejores, pero para ir haciendo boca y sin marearte mucho ni ir más lejos el asistente de Google sobre Android va de maravilla

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      • Gorki - 10 febrero 2020 - 19:36

        Gracias

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        • Enrique Martínez - 10 febrero 2020 - 22:11

          O si tienes un iPhone es algo que ya hace Siri o en un mac la función de dictar.

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          • Gorki - 10 febrero 2020 - 22:35

            Gracias , pero lo siento, pero en este punto soy un poco taliban, nunca un producto Apple, aunque no tenga el menor reparo en reconocer que unos son magnificos productos incompatibles.

        • Enrique Martínez - 10 febrero 2020 - 22:13

          También en el iPhone tenemos un magnífico asistente de voz que convierte el texto hablado en escrito como lo hace de igual forma un mac con la función dictado.

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    • Lua65 - 10 febrero 2020 - 17:19

      Casi casi como yo…
      A mí me ha resultado siempre más “eficiente”, mis listados impresos (ayer en papel pijama, hoy día con una laser) e ir haciendo correcciones sobre ellos, que ir paseando arriba y abajo sobre el listado en pantalla…

      Sin embargo, en las reuniones de trabajo, siempre me acompañaba mi libretita, en la que garabateaba gliphos y cosas sin sentido. Lo normal era escuchar la pregunta, de “si iba a las reuniones a pasar el rato…” la respuesta era mirar mis “dibujitos”, y relatar el contenido de la reunión…

      Por supuesto no le voy a quitar razón a Enrique. Grabar una reunión y revisarla después, o tomar simples notas de voz (todo ello mucho mejor que teclear), siempre será una ventaja añadida que sin duda, te ayudaran a poner “en orden” las ideas expuestas. De hecho, en las ultimas, siempre llevaba el portatil… y mi libreta… :)

      Como dice JAVIER VEGA, que cada uno use lo que se sienta a gusto…

      Hoy día, aunque hable por teléfono con mi madre (o cualquiera), sigo cogiendo mi Pilot, y garabateando en esa libreta al lado de mi teclado… manía o costumbre, no se… XD

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      • Lua65 - 10 febrero 2020 - 17:23

        Ahhh antes que nadie se me tire al cuello…

        Todos esos listados, los grapaba, y se convertian en blocs de notas… :)

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  • #012
    Javier Cuchí - 10 febrero 2020 - 17:10

    He abandonado el formato papel desde hace ya tiempo, en lo profesional, y mucho tiempo en lo personal. La toma de notas fue, hasta hace dos años, mi única asignatura pendiente: yo, como Gorki (o más o menos como él) soy incapaz de teclear, atender y argumentar al mismo tiempo, necesito escribir a mano. Pero desde hace un par de años, tengo una tableta de las que permiten escribir (una Samsung Tab S3, para ser exactos) y aunque me costó un poquito al principio (al principio es una semana y media) enseguida le cogí el tranquillo. Y, para mi sorpresa, la propia aplicación Samsung Notes, reconoce muy bien mi moruna escritura manuscrita, así que pasar de lo manuscrito a lo mecanoscrito es cuestión de pocos minutos.

    Aunque mis nervios siguen alterados en el trabajo por los quintales y más quintales de papel que cagan cada día dos malditas impresoras (más la electricidad -no poca- que consumen y los tóner correspondientes), y no exagero, un quintal son 100 kilos y eso aquí no dura ná (¡hay quien se imprime los mensajes de correo electrónico!), la verdad es que me relaja mucho que el único árbol muerto que hay en mi mesa es eso, la mesa. En casa, excuso decir…

    De modo que me basta con el móvil para llevar encima toooooooooodo mi material personal y toooooooodo mi material profesional; aunque me manejo mucho mejor con la tableta, por supuesto, y es raro es el momento en que no la lleve encima.

    Y el tema del papel no es un problema de talibanismo. Mi formación de base jurídica siempre me ha hecho ser una especie del diógenes del papel, me dolía físicamente tirar alguno; no obstante lo cual, tantísimo papelamen siempre me ha molestado. Cuando compré el primer PC en mil novecientos ochenta y tantos, dejé de llenar mis archivos de copias del papel que yo generaba; el primer escáner me permitió librarme del 80 por 100 (o más) del papel que me generaban. Y así hasta hoy.

    Con el tiempo me he librado también del papel histórico, a base de periódicas atragantadas de escaneo, y sólo conservo apenas dos archivadores con papel jurídicamente valioso. Hace ya algún tiempo que, salvo esos archivadores, enmi estudio no hay más papel que el de los libros. Pero esos, por más que tenga ya un 20% de ellos en formato digital, no los tiro.

    Es que los quiero
    ;-)

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    • Gorki - 10 febrero 2020 - 17:26

      En casi todos los centros de cálculo de los años 80/90, era normal tener unos carritos con ruedas, o una carretilla, para sacar diariamente la produccion de listados pijama, que hacian unas atronadoras impresoras de martillos.

      También era nortmal, tener un dispositivo con varios rodillos para separar las distintas copias de un mismo listado, (y quitar el papel de calco megro que habia entre ellas).

      Hoy, afortunadamente, esto es hitoria, ya nadie te pide listados, prefieren las consultas por pantalla y como mucho imprimen estractos en la impresora laser.

      Creo que el papel pijama ha dejado de venderse.y que se vende mucho menos paquetes de 500 páginas de A4. Algo hemos avanzado.

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  • #014
    Xaquín - 10 febrero 2020 - 19:57

    En las series «de polis y ladrones», ahora más bien polis y psicópatas varios, hay tal profusión de móviles, que hace innecesario (para alguna gente) el debatir sobre el obsoleto apunte en papel. De hecho hasta se empieza a ver mucho uso de la tablet.

    Resulta rídiculo (muy) discutir el avance que supone dejar las notas escritas malamente en la chaqueta de un poli, que va a ser enterrado (con chaqueta) por ejemplo, después de que los malos lo descubren fisgando por cualquier sospechoso lugar.
    Con el agravante de que la notas escritas en papel no estarán simultaneamente, a distancia de un click, en la memoria central de la comisaría.

    Aún el otro día, se podía ver en una serie como una comisaría tardaba varios días en saber, que otra comisaría había detenido a un determinado sospechoso.

    Como pasa con los ascensoristas, un lujoso hotel se puede permitir tamaño dispendio de eficiencia. Y lo mismo con dejarle notitas al portero (?) para los vecinos, pero en 2020 este tipo de cosas resulta más o menos hacerse un bladerunner.

    Pero una casa normal no puede permitirse ni porteros ni ascensoristas. Y la policía es una casa normal y muy necesitada de actuar aceleradamente. Con los móviles de ahora, dudo incluso que se necesiten cámaras de fotos en plan CSI. Porque el móvil las envía con un click. Y lo mismo se puede decir de los mensajes de voz que ponen las apreciaciones del poli in situ, a un golpe de click del equipo de trabajo que se monte rápido en la comisaría ( o varias comisarias interconectadas, si el asunto lo requiere).

    En fin, entrar en el siglo XXI.

    Y por cierto, aprovecho el asunto para decir que la santísima privacidad está cada vez más sobrevalorada. En las series también se puede ver un buen uso de las cámaras de vigilancia callejera.
    Menos meterse con las cámaras y más meterse (realmente, no en modo «chiste internauta») con los políticos, que las pueden usar para su provecho personal.

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  • #015
    Osmín - 10 febrero 2020 - 20:28

    En lo personal, hago un balance entre capturar las notas en digital y en papel. Quizás me hace falta invertir en una buena herramienta para la captura directamente en pantalla (un iPad y un estilo digital) que no son baratos y que posiblemente no estén al alcance de todos (al menos al de mi bolsillo, no tanto). Así que llevaré una parte en digital, y una pequeña parte en papel. El soporte físico de papel no depende de un lector en específico (unidad DVD, USB, disco externo) para acceder a su contenido
    Pasando al ejemplo de Enrique, para la NYPD no deberá ser problemático llevar el respaldo de todas esas notas. Sin embargo, para un persona particular mantener un respaldo eficiente y continuo de sus notas-archivos digitales puede ser engorroso. Mandar todo a la nube es una buena opción, pero dependes de seguir pagando el almacenamiento de manera el resto de tu vida (exagerando, sin pago pierdes acceso a tus datos).
    Mantener el esquema de tener copia en tres medios y en dos lugares no deja de ser algo complicado que no todos los usuarios harán. Y si no haces respaldos, eventualmente el medio físico fallará y te quedarás sin la información.

    Al final, una pregunta para Enrique ¿como haces cuando dentro de las notas debes incluir un diagrama, tabla o esquema? ¿qué tipo de estilo usas junto con Evernote para poder hacerlo fluidamente?

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    • Enrique Dans - 10 febrero 2020 - 21:28

      Sin ningún problema, yo en Evernote siempre empiezo las notas como lista de puntos, pero cuando lo necesitas, le puedes dar al + y añadir lo que quieras, una foto o un boceto que dibujas con el dedo. No he probado Google Keep o Microsoft OneNote, pero me extrañaría que no permitiesen hacer lo mismo…

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      • Manolo - 11 febrero 2020 - 15:20

        En One Note si que puedes. También puedes grabar audio o sacar una foto directamente en la nota. No me gusta tanto como dibuja pero para una nota rápida ya mevale .

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      • Osmín - 11 febrero 2020 - 16:36

        Gracias, Enrique, por el consejo.

        No se me dan mucho los bocetos a dedo, pero acabo de darme cuenta que son *mis* notas y no deben de estar perfectas para ser efectivas. ;-)

        Igual, creo que habrán cosas que seguiré manejando en papel. La razón ya la mencionaste: el desaprendizaje es difícil. Seguiré en ese sendero.

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  • #019
    Juanjo Viella - 11 febrero 2020 - 00:17

    No estoy de acuerdo. La eficiencia hay que verla en el proceso completo y no solo en el simple hecho de tomar las notas. Yo sigo tomando las notas en papel (sencillas, cortas, recordatorios, cosas que me llaman la atención, … notas «muy personales») y ¡claro que tiene ventajas los sistemas digitales, vaya si lo se!…. Pero depurados. Yo, posteriormente las paso a digital donde analizo, reestructuro, desestimo lo que ya no vale -muchas notas quedan obsoletas a lo largo de la propia reunión y otras muchas en las horas posteriores-, me quedo con lo importante, señalo y recuerdo los compromisos importantes, etc. etc..
    Ya se que se dirá que el trabajo es doble pero, en mi opinión, no es en absoluto así. Ese trabajo de análisis y sintesis que supone digitalizar las notas a posteriori no es tanto y además es una reflexión que, metodologicamente, considero imprescindible realizar. La reuniones son muy importantes, imprescindibles, pero el análisis reflexivo tambien.
    Es mi opinión. No es un sistema perfecto pero llevo mas de 30 años practicándolo con bastante buen resultado. Gracias por tus análisis, Enrique, siempre me obligan a reflexionar pros y contras :-)

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  • #020
    Jaír Amores Laporta - 11 febrero 2020 - 01:19

    ¡Buenas! Aquí Jaír, de EfectiVida.es

    No me pude resistir. Este es uno de esos temas “tabú”. No puedo entender cómo hay personas que todavía prefieren el papel. Si te dedicas a dibujar, perfecto. O si quieres escribir un diario para ti, muy bien también. Pero no veo ni una sola razón lógica para usar papel en vez de un medio digital, si lo que quieres es ser más efectivo.

    En un artículo de mi blog, hablé del tema con el título ”La efectividad compasiva”.

    Parece que, con tal de incentivar en algunos, un poco más de efectividad, se pasa, se tolera, y hasta se alienta seguir usando libretas de papel. Estoy totalmente en desacuerdo. Es como decirle a un enfermo que se tome un antibiótico, aunque sea solo la mitad de la caja. O como intentar cavar medio pozo. No existe medio pozo. O es pozo, o no lo es.

    Si de verdad queremos ser más efectivos (o productivos), debemos aceptar los hechos empíricos. En este caso, no hay discusión. Y una persona que sigue insistiendo en que el papel es mejor, da qué pensar sobre el resto de hábitos productivos.

    (Espero no haberme pasado, pero es lo que pienso)
    Un saludo desde Las Palmas!

    Responder
  • #021
    Miguel - 11 febrero 2020 - 09:34

    Lo primero que se me viene a la cabeza en este proceso es que una nota de papel no se puede hackear.

    Responder
    • Javier - 11 febrero 2020 - 12:56

      Cierto. Una nota de papel no se puede fotocopiar, robar, tachar, destruir, quemar… y, además, en el papel se deja registro forense en todo momento de las acciones realizadas, faltaría más.

      Responder
  • #023
    Estacium - 11 febrero 2020 - 11:13

    Pues yo era de tomar notas en papel, con mi pluma estilográfica y cuaderno de hojas de suficiente gramaje para una experiencia de escritura satisfactoria (en el mundo hay frikis para todo), mi colección de cuadernos perfectamente ordenados por fechas, donde buscar apuntes de reuniones y comités, hasta que en mi empresa nos pusieron el Office 365, con su aplicación One Note y su repositorio en la nube . Desde entonces tomo todas mis notas de forma digital. No hay color. Puedo tomarlas en el ordenador, el Ipad o el móvil, y siempre están disponibles. Cargas directamente las convocatorias de reunión de la agenda en el One Note, y ya tienes el listado de asistentes, y el orden del día. Si alguien dibuja en la pizarra, una foto y la adjuntas a tus notas. Si tienes Ipad con lápiz, puedes dibujar y añadirlo. Más aún, puedes adjuntar archivos, hojas excel, presentaciones, documentos en Word, PDF, correos electrónicos…. y todo perfectamente ordenado y clasificado por temas, fechas… lo que quieras. Y para rematar, puedes enviarlas por correo electrónico o compartirlas en un grupo de trabajo.
    En resumen, en mi caso lo diferencial es la flexibilidad de trabajar de forma colaborativa y ubicua, y la tranquilidad de tener a tu disposición toda tu hemeroteca de apuntes, por extensa que sea, en cualquier sitio e independientemente del dispositivo (PC, tablet, móvil…).
    Eso sí, junto a mis gadgets sigo llevando un cuaderno y mi Montblanc Chopin…

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  • #024
    Gorki - 11 febrero 2020 - 13:46

    Mi mujer es firme partidaria del papel. A principio de año compra un dietario y en él va apuntando todas las «emocionantes actividades» que realizamos el matrimonio:
    – Martes 22 traje al tinte.
    – Viernes 25 recojo el traje del tinte, a las ocho con los Gomez una copa en su casa,
    y asi dia tras dia.

    Y los mas curioso, conserva los dietarios de 48 años de matrimonio, junto con otra coleccion incoprensible, los catalogos de Ikea, desde que abrió tienda en España. en 1999.

    Diréis, ¿y por qué guarda semejantes colecciones? – Siento defraudaros, desgraciadmente yo tampoco lo se y no tengo intimidad suficiente con ella para preguntarlo, solo son 48 años de matrimonio, quizá lo pregunte cuando cumpla las bodas de oro.

    Lo que me aterroriza es que cualquier dia la de por a escribir sus memorias, van a ser estremecedoramente largas, detalladas y aburridas.

    P.D. De la colección de catálogos Ikea, si se puede sacar buen provecho. Yo las utilicé como elemento de comparación de la inflación y de los salarios mínimos que hemos padecido.

    Si le interesa a alguien el tema, lo puede leer en mi ex-blog, El Índice Poäng
    https://felixmaocho.wordpress.com/2012/09/24/inmobiliaria-y-futuro-el-indice-poang/

    Responder
    • Lua65 - 11 febrero 2020 - 13:50

      Lo que me aterroriza es que cualquier dia la de por a escribir sus memorias, van a ser estremecedoramente largas, detalladas y aburridas.

      No te conozco en persona, pero para cuando eso ocurra, siempre habra una cama y un plato caliente para ti en mi casa… XDDD

      (y un ordenador y una libreta) XDDDD

      Responder
      • Gorki - 11 febrero 2020 - 14:31

        GRACIAS, lo necesitaré, sobre todo si intenta que sea yo el lector.

        Responder
        • Lua65 - 11 febrero 2020 - 15:32

          Me vais a permitir (mejor dicho, espero que Enrique me permita) que os haga una pequeña reflexión, y antes de que nadie se sobreexcite (cosa probable), respirad, que por una vez dejo la ironía de lado…

          Nos hemos acostumbrado todos (y eso me incluye a mi), y se nota más aun en este blog, a tomar “partido” sea lo que sea de lo que se hable, una tecnología, un artilugio o un gadget…

          De una u otra manera, se acaba reconociendo (o más bien achacando al “contrario”) que nos limitamos a las opiniones “subjetivas”… pero… que son las opiniones sino…???

          Opinas sobre lo que sabes, lo que aprendes o lo que imaginas… y las opiniones, como dice ese refrán tan castizo nuestro “son como los culos, que cada uno tiene el suyo”. Sin embargo, nos empecinamos en que “yo tengo razón y tú no” y por tanto, “si no estás de acuerdo conmigo, eres un Neanderthal”

          Perdemos de vista, que aunque un artilugio o una tecnología, nos pueda facilitar la vida, eso no es válido para todos. Quizás, porque algunos no se adaptaran a ella (edad, conciencia, mente…) y otros, porque quizás el método “tradicional”, de alguna manera les resultara más efectivo…

          Podría contaros, de empresas en las que he implantado software, en las que ese “anticuado” contable, de los de lápiz en la oreja y manguitos en los brazos, le daba 40 vueltas a los “jóvenes tecnológicos”, localizándote un apunte contable, en el tomo correspondiente del mes/año no tardando más que el tiempo de ir al archivo a buscarlo… si, es exagerado, pero no menos cierto… los otros seguían peleándose con el ERP

          Si a ti te gusta A y a mí me gusta B… quien eres tu (quien sea) para decir que yo estoy equivocado? Has sido nombrado jefe del sindicato de la humanidad? Porque yo no te he elegido…

          Ejemplos recientes:

          Si te gustan las deportivas, ya solo puedes utilizar deportivas? Quien te priva de usar TAMBIEN calzado italiano (o simplemente tradicional)? Es excluyente? NO.

          Si te gustan los smartwatch, te priva alguien de utilizar un tourbillon clásico los fines de semana? (o al revés)? NO. Siguen sin ser excluyentes.

          Que tomes notas en una reunión con tu móvil o tu Tablet, te va a hacer más efectivo que quien usa un montón de hojas grapadas? Tampoco. Al final, tendrás que perder el tiempo igualmente “ordenando” esas ideas… Que si, que en papel no puedes hacer “corta y pega”, pero una vez pasado por OCR, has perdido un minuto más de tu precioso tiempo (seguro que la empresa se arruina por eso y no por los cafés que te tomas en el pasillo). No son excluyentes.

          Creo que a veces, rozamos lo ridículo, cuando “calificamos” a los demás, en base a que hagan/usen algo diferente a lo nuestro… y más, si eso tiene que ver con la tecnología… “eres un atrasado”…

          Como informático, con 40 años de profesión a la espalda, precisamente “atrasado”, no me siento… Pero si me siento más cómodo garabateando en un papel (que no escribiendo) donde está el problema? Yo no he negado en ningún comentario las VENTAJAS (así en mayúsculas) de emplear otros métodos…
          pero si para mí, es más efectivo el mío…. No creo que se desate el apocalipsis…

          En definitiva: que cada cual use aquello que mejor se le adapte… el menosprecio tampoco ayuda a convencer…

          Yo, sentado en el autobús camino de casa, me llevaba el trabajo conmigo… y en una libreta, escribía el código que usaría al día siguiente… (de aquellas, los portátiles no estaban al alcance de cualquiera, y eran cualquier cosa menos “portátiles”)

          Aun es el momento que algún jefe, se tiene que quejar de mi efectividad…

          Responder
    • Enrique - 11 febrero 2020 - 14:07

      Hablábamos el otro día del valor de los Blogs. Esa entrada es el ejemplo perfecto, ese tipo de información no la vas a encontrar en ningún sitio que no sea un blog.
      Pero qué difícil es encontrarlos y qué placer es hacerlo.
      Aunque luego se vendan a la primera emergencia que se popularice.

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      • Gorki - 11 febrero 2020 - 14:32

        CRACIAS, es uno de los pocos post del que me siento realmente satisfecho

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        • Lua65 - 11 febrero 2020 - 14:52

          Como no esta la mujer en casa, he comido delante del pc… y me lo he leido… me ha en-can-ta-do…

          Puntualizaria alguna que otra cosa, pero este es el blog de Enrique, y hablamos de si petroglifos megaliticos o teclados tactiles… XD

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          • Gorki - 11 febrero 2020 - 17:13

            GRACIAS, viniendo de ti para mi tiene doble valor

          • Lua65 - 11 febrero 2020 - 17:18

            No nos vamos a poner ñoños… lo nuestro siempre ha sido una relacion amor/odio, pero al igual que a eDans… os tengo una especie de «cariño»…

            Espero que en una proxima visita a Madrid, podamos hacer los tres unas birras… nada me complaceria mas…

          • Enrique Dans - 11 febrero 2020 - 17:23

            De mil amores!!

          • Lua65 - 11 febrero 2020 - 17:26

            No nos vamos a poner ñoños

            (no provoques hombre… que sabes que no me puedo callar… y te enguarro el blog…) XDDD

  • #035
    Ramon - 12 febrero 2020 - 20:15

    Pues yo que en 1975 trabajaba de «operador de ordenadores» (En el IBM 360) y además sigo con asiduidad (diariamente) este blog (y no otro), por lo que creo que no se puede desconfiar de mi «afición» a la informática, ahora hago la lista de la compra (de Mercadona») en papel (en el ticket de compra del día anterior pegado en el frigo) con un lápiz (de IKEA, je, je), porque, aunque se sorprendan «salgo ganando» después de haberlo comparado con hacerlo en el móvil, en cuanto al tiempo de acceso, el gasto de batería (si ya se que es ínfimo), y otras pequeñeces. Por supuesto doy la razón a Enrique en que, excepto en lo que acabo de decir (que es casi una broma) en lo demás mejor notas «digitales».

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  • #036
    Adolfo - 14 febrero 2020 - 10:57

    Básicamente cada uno debería elegir la forma que le resulte más comoda a la hora de anotar ideas de la reunión. En mi caso particular, en cuanto termino paso a un documento en la nube mis anotaciones y todo perfectamente archivado y recuperable en cualquier momento y desde cualquier sitio.

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