Amazon explora la banca

Amazon credit cardsUna noticia en The Wall Street Journal, Amazon wants to team up with banks on checking accounts, da cuenta del supuesto interés de Amazon por asociarse con grandes bancos, como JPMorgan Chase, con el fin de poder ofrecer un producto a sus clientes en desarrollo conjunto que podría tener muchas similitudes con una cuenta corriente, y que estos podrían utilizar no solo para pagar sus compras en la plataforma, sino también para otros servicios no relacionados.

La idea parece ir más allá que la simple oferta de tarjetas en régimen de co-branding como las de la imagen. Esa idea lleva ya muchos años implantada en Amazon, del mismo modo que lo hacen muchísimos otros establecimientos: en asociación con múltiples bancos en función de diversos criterios, la compañía ofrece a sus clientes medios de pago que pueden conllevar ventajas tales como mejores condiciones de financiación o financiación gratuita de sus compras, descuentos promocionales en función del importe, puntos en esquemas de fidelización, etc. Sin embargo, en esta ocasión, una lectura más entre líneas de la noticia podría indicar el desarrollo de esquemas algo más ambiciosos: de entrada, hablamos de conversaciones con un banco con el que Amazon parece estar entrando en algo más que simples transacciones comerciales. JPMorgan Chase, junto con Berkshire Hathaway, han anunciado recientemente iniciativas conjuntas con Amazon en ámbitos como el cuidado de la salud, y dada la afinidad necesaria para compartir información y planes en este terreno, explorar otro tipo de colaboraciones podría, en su caso, llegar a tener sentido.

Lo que Amazon parece buscar son mejores condiciones para reducir el importe de las comisiones que paga a bancos y a entidades de procesamiento de pago en las transacciones de sus clientes, un ahorro que, muy posiblemente, la compañía podría plantearse repercutir en esos clientes con el fin de hacer la alternativa de adquirir productos en Amazon todavía más atractiva. No existen demasiados precedentes de compañías que hayan tomado la decisión de convertirse en bancos y ofrecer a sus clientes gestionar sus propios depósitos, pero para Amazon podría llegar a tener mucho sentido: de hecho, muchos clientes afirman que se sentirían perfectamente cómodos teniendo a Amazon como banco, y así lo han expresado en múltiples encuestas. En España, el ejemplo de El Corte Inglés, que gestiona determinados servicios financieros para sus empleados y clientes, podría tener algunas posibles similitudes, aunque nunca ha llegado a establecerse como banco ni a ofrecer una cuenta como tal con servicios equiparables a la que ofrecen los bancos, mientras algunas otras grandes superficies ofrecen tarjetas propias que gestionan también ofreciendo determinados servicios y prestaciones como crédito a sus clientes.

No olvidemos que mientras en algunos países se sigue pensando en Amazon como en una compañía de comercio electrónico, en la práctica se ha convertido en un imperio enormemente diversificado que abarca desde la producción y distribución de contenidos hasta los servicios de cloud computing, y recientemente, hasta los servicios logísticos. Un cliente podría levantarse por la mañana y desayunar con productos encargados mediante Amazon Prime Now, pasarse el día consumiendo o utilizando productos adquiridos en la plataforma, entretenerse con música, series o películas obtenidas en ella, almacenar sus fotografías en su nube, o incluso gestionar su negocio en la web, sus almacenes o su tienda entera utilizando servicios de la compañía. Así las cosas, parece comprensible que la cuota de cliente, qué cantidad del tiempo, de la atención o del dinero del cliente, es entregada a Amazon, sea vista por ellos como una métrica potencialmente muy interesante.

La estrategia de Amazon resulta enormemente coherente: crear servicios que necesita para sí misma y que puede gestionar de manera ventajosa y, posteriormente abrirlos a terceros con el fin de diluir su coste y optimizar su funcionamiento. En el caso de los servicios de banca, considerando la durísima regulación existente en los Estados Unidos en este sentido, la mayor parte de las compañías que han intentado aventurarse en este ámbito se han encontrado con una fuerte resistencia, y en muchos casos han terminado abandonando ese negocio. Hace algo más de una década, Walmart intentó hacerse con una licencia bancaria en los Estados Unidos, pero debido a las dificultades planteadas, terminó abandonando esos planes y planteando otro tipo de servicios, como los llamados Money Centers, tarjetas monedero o incluso préstamos a pequeños negocios a través de Sam’s Club, al tiempo que se hacía con licencias bancarias en países como México (Banco Walmart, posteriormente vendido a Carlos Slim) y Canadá. Otros gigantes de la distribución, como Sears, adquirieron entidades para llevar a cabo determinados servicios financieros en la década de los ’80 y llegaron a tener éxitos tan notables como el lanzamiento de la tarjeta Discover, hoy la cuarta marca de tarjeta de crédito en el mercado norteamericano con casi 44 millones de titulares tras VISA, MasterCard y American Express, pero la compañía terminó desinvirtiendo y vendiendo su participación en la iniciativa en la década de los ’90.

¿Qué ocurriría si Amazon, hoy en día la compañía que más miedo provoca en el panorama empresarial, comenzase a plantear servicios de banca? Hace muchos años, se planteó que necesitaba logística, y se convirtió en el cliente más importante de un montón de compañías dedicadas a ella. Ahora, años después, empieza a plantearse que el servicio que le entregan no es suficientemente bueno, que es responsable de la mayoría de las quejas que recibe y de la insatisfacción de sus clientes, y anuncia una integración vertical: montar sus propios servicios de logística. En la noticia de ayer parece asegurarse que, cualquiera que sea el resultado de las conversaciones, no está en los planes de la compañía convertirse en un banco, pero… ¿y si lo hiciera, o si ofreciese servicios competitivos relacionados con el dinero que la hicieran atractiva a un determinado segmento de la población? ¿Y si se lo plantease en aquellos países en los que pudiese hacerlo de manera más sencilla, o en los que pudiese obtener gracias a ello una ventaja competitiva más interesante? ¿No sería un buen ejercicio para directivos de banca ponerse a pensar qué podrían hacer si un competidor semejante irrumpiese en su negocio, qué efectos podría llegar a tener, qué lo hace tan especial además del hecho de tener muchísimos recursos, y de qué manera podrían pensar en incorporar, si es que saben y pueden, algunas de sus ventajas competitivas?

 

 

 

This post is also available in English in my Medium page, “What would happen if Amazon went into banking?

 

20 comentarios

  • #001
    JJ - 6 marzo 2018 - 16:10

    En principio, la idea del Banco Amazon puede no sonar mal. Sobre todo, para aquellos que no sienten simpatía por su banco pero sí por Amazon.

    El problema es que la gente y, sobre todo los clientes, vayan dejando de sentir simpatía por Amazon y pasen a considerarle como un monstruo insaciable.

    No me sorprende este titular: Amazon wants to be your bank too?

    Si Amazon comienza a ser percibido como un monstruo (o como un banco) todo puede cambiar. Además, la gente joven ya no es tan tonta y empieza a ser conciente del valor de su intimidad y de sus datos personales; no quiere seguir regalándolos a unas pocas empresas que, además, son monopólicas. Que una única empresa tenga toda nuestra información ya parece demasiado.

    Luego, la imagen de JP Morgan Chase no es que sea mala. Pero tampoco es “amigable”.

    Otra cosa sería si Amazon se asociase con banca ética. Pero imagino que a Amazon le interesan como amigos los grandes bancos de toda la vida: Amazon es una empresa enormemente sobrevalorada (PER 270) y es posible que necesite tener a mano no solo el aval de grandes bancos sino también la posibilidad de financiación permanente.

  • #002
    Gorki - 6 marzo 2018 - 16:14

    No veo por que no va a poder dar servicios financieros. como por ejemplo los que da ING. Lo que no veo, es una integración de estos servicios con su principal negocio que es una tienda online, salvo que sea una forma de conseguir mayores rentas de su tesorería.

    Sin embargo tampoco veo dificultad de que entre sus ofertas no estén servicios financieros, como planes de ahorro o hipotecas sobre vienes inmuebles, o ventas aplazadas o simples tarjetas de crédito o débito, los dos primeros porque son oferta mas en su catálogo y los otros porque pueden incluso ser un incentivo para la venta de bienes.

    Pero la legislación de operaciones bancaria es muy diferente en todos los países y va a resultar complejo tener este tipo de servicios. extendidos por todo el mundo, aunque.también es compleja la exportación de bienes y servicios y hoy Amazon vende en casi todos los países, superando los problemas fronterizos, por lo que supongo, que sus servicios jurídicos habrán quedado ociosos al terminar de resolver los problemas para exportar, podrán ponerse a trabajar ahora. en la posibilidad de actuar como empresa financiera .

  • #003
    Juan Navidad - 6 marzo 2018 - 18:00

    Amazon no es que sea la repanocha ni tan innovadora como la gente cree, lo que pasa es que se mueve muy bien en terrenos putrefactos. Me explico: el mundo del libro hace mucho que estaba haciendo aguas porque estaba basado en la distribución, con unos porcentajes voraces. Me han llegado a pedir hasta el 65% del PVP de un libro y las librerías, atosigadas por los alquileres en subida exponencial y con ventas descendentes. Estaba claro que en ese ámbito podía triunfar.

    Otro es el de las imprentas. Publicar un libro encontrando el propio autor/a una imprenta es una tarea de valientes. Además de unos precios inflados, tiempos muy largos y calidades muy problemáticas, al comprar la imprenta se han hecho fácilmente con un público de millones de libros publicados, que ponen a la venta con la propia red de portales de Amazon en papel y en Kindle. Por ejemplo, hoy en día, miles de españoles publican con la plataforma de Amazon y por eso ha habido una bajada en los números de ISBNs de libros publicados en España y es porque ahora tienen ISBN USA.

    Como empresa de distribución, dado que el resto del mundo se duerme, Amazon es la opción más despierta y lógicamente, arrasa. Por ejemplo, por muchos cambios cosméticos que haga el mastodonte El Corte Inglés necesitaría décadas para hacer lo que hace Amazon hoy. La razón es que quienes toman las decisiones son personas que no tienen ni idea de innovación, es decir, más viejunos.

    Amazon se aprovecha bien de las circunstancias y ganan a pesar de tener un modelo de negocio viejuno, -es menos viejuno- es de orquesta de música clásica, pero con la gran ventaja de que cuentan con robots que hacen gran parte de la música.

    Lo que sucede con este tema bancario es que esta orquesta quiera ahora hacer rap, pero juntarse con el abuelo Chase, un proyecto muy viejuno, casposo y con olor a naftalina, creo que han equivocado el tiro. Miles de clientes están huyendo de Chase cambiándose a opciones mejores, como TDBank, que tienen una mejor red en todo el país, que es mucho más amigable con su clientela. Yo tengo cuenta en ambos bancos y con Chase son todo problemas -cada vez más-, mientras que con TDBank mi experiencia de usuario es mucho mejor en todos los sentidos.

    Por ejemplo, Chase ha sustituído en muchas sucursales sus cajas por máquinas y si quieres o necesitas una gestión con un teller (operador humano) te toca hacer colas larguísimas. También tiene normas absurdas como que una persona -que no seas tú- no puede ingresarte dinero en tu cuenta, algo impensable en España. Sí se puede si te ingresan un cheque o un money order. Con TDBank esto no pasa, además tiene una muy buena red con horarios más amplios (incluso de lunes a viernes y hasta las 6 de la tarde) y el teléfono de atención es humano, cuando en Chase lo han cambiado por una máquina con pésima usabilidad…

    En fin, que espero que Amazon se cambie con el tiempo a opciones más del siglo XXI en vez de la que ha elegido casi del XIX, porque de lo contrario le costará llegar al público dinámico que se acerca a sus productos estrella, como prime.

    • Javier - 6 marzo 2018 - 23:14

      Muy interesante y completo tu comentario, pero conociendo a Amazon me pregunto ¿No está en posición de compar al Chase u otro banco como hizo con Whole Foods y quedarse con todo el know how?

      • Juan Navidad - 7 marzo 2018 - 09:50

        Claro, Javier, podrían hacerlo si quisieran. Lo que sucede es que igual que fui muy crítico con la compra de Whole Foods creo que lo sería si comprase Chase u otro banco clásico.

        Creo que a Amazon le hubiera ido mejor comprando Trader Joe’s, que tiene una red infinitamente más pequeña que Whole Foods, pero es un proyecto más atractivo para la clientela y sobre todo, tiene un público de mucha más calidad, más convertible en cliente Prime. Con Whole Foods tiene una gran red, pero hubiera sido mejor comprar y ampliar la filosofía de Trader Joe’s, que es más emblemática y apasionada y combinarla con las ideas Amazon, que la de WF.

  • #006
    ALAN TURING - 6 marzo 2018 - 19:16

    Amazon y Facebook deberían hacer una joint-venture y crear un banco online mundial: el Amazon Facebook Bank (AFB).

    Google debería hacer lo mismo y crear el Google Bank.

    Estoy seguro que tendrían un éxito bárbaro.

  • #007
    Xaquín - 6 marzo 2018 - 20:45

    Resulta curioso, pero el diálogo entre la entrada y los comentarios hace que el blog tenga un toque a wikipedia, pero más viva y amena, y más provocadora de reflexión.

    • Gorki - 6 marzo 2018 - 21:35

      Exactamente es lo que hace para mi este blog tan atractivo, el contrastar puntos de vista tan diferentes. Como es lógico no estoy de acuerdo con muchos de ellos, al menos, me hacen dudar de mis “verdades”, con lo que noto que me enriquezco, Cada día estoy seguro de menos cosas. Aunque básicamente opine igual, cada día lo hago con menos convicción.

      • PPPerez - 7 marzo 2018 - 10:15

        Como te entiendo, Gorki … como te entiendo!!!!!
        ¿Paradojas de la edad???? ;-)

        • Gorki - 7 marzo 2018 - 11:43

          PPPEREZ hecho de menos tus doctas opiniones

  • #011
    Gabriel Marco - 6 marzo 2018 - 22:55

    Tiene mucho sentido convertirse en un banco de la misma forma que lo harán Apple, Google, PayPal y alguna tecnológica hoy todavía poco conocida. Hoy las leyes se lo ponen difícil pero es inevitable.
    Los bancos están perdiendo la partida ante las tecnológicas y los estados pueden perder poder. El poder de los estados se basa en la moneda y los impuestos. Las grandes empresas ya no pagan impuestos en cada país, los eluden. Las monedas están en peligro ante la irrupción de criptomonedas o monedas privadas de empresas tecnológicas. Hoy ya es posible recibir el dinero de los servicios que uno presta en cuentas de PayPal o similares y gastarlos en cualquier parte del mundo. Hoy mismo he pagado el parquímetro por PayPal y he enviado dinero a mi hija por circle. Para estos servicios estas empresas todavía necesitan a Visa o un banco pero pronto no los necesitarán. La misma empresa con la que yo colaboro, siendo todavía pequeña dará todos esos servicios muy pronto y los pondrá al alcance de cualquier pyme en dos años.

  • #012
    Krigan - 7 marzo 2018 - 04:16

    El caso es que las punto-com no terminan de meterse en el núcleo del negocio de los bancos, que es la cuenta corriente, y ello a pesar de que los bancos son un candidato obvio a la disrupción.

    Al final, son los bancos los que están haciendo su propia disrupción. Pasaron a la tarjeta con chip, y de ahí a la contactless y al pago con móvil. Han desarrollado sus propias apps que cubren las necesidades de la gran mayoría de la gente, y han integrado en ellas su propia solución de pagos entre particulares (Bizum). Incluso han sacado sus propias filiales o marcas de banca online (imaginBank, Openbank).

    Pero sobre todo, han pasado de un modelo de “cuantas más sucursales mejor” (para ganar clientes) a “cuantas menos sucursales mejor” (para reducir costes), y que el acceso a los clientes sea mediante web o app. Son los propios bancos los que van camino de convertirse en una punto-com bancaria.

    Todavía tienen sus asignaturas pendientes. Siguen empeñados en cobrar comisiones por cualquier cosa, sacándose continuamente nuevas comisiones de la manga, en lugar de basar sus ingresos en la rentabilización de la ingente montaña de datos que manejan. Además, siguen sin apostar por el fin del dinero en metálico, por lo cual se mantiene su dependencia de una extensa red de cajeros.

    Pero la sorprendente (al menos para mí) realidad es que las punto-com no están irrumpiendo en el espacio de los bancos, sino que estos están haciendo su propia disrupción.

    • Juan Navidad - 7 marzo 2018 - 09:56

      Krigan, en lo que de verdad están innovando los bancos ahora mismo es en blockchain y cambiando el sistema de pagos y envíos internacionales de dinero anterior por otro. Digamos que le están poniendo la zancadilla de paso a las tarjetas. Están utilizando mucho, por ejemplo, Rippley, que les permite hacer transacciones a muy bajos costes y después con su mentalidad viejuna cobrar la misma comisión al cliente con lo que aumentan sus beneficios.

      Yo tengo un proyecto de nueva moneda global con sistema de pagos, de llamadas y recargas de móviles y cosas mucho más sorprendentes. La filosofía detrás es muy disruptiva e iba a dejar KO a muchos ámbitos que hoy abusan de su posición dominante. Solo me falta encontrar otras personas para formar el equipo lo suficientemente valientes para iniciar este proyecto. Tengo claro que en España no van a estar, puede que en Asia o en Silicon Valley… Veremos.

  • #014
    menestro - 7 marzo 2018 - 11:15

    Emm, no exactamente.

    No, Amazon no quiere ser un banco. No tiene mucho sentido, cuando precisamente la banca tradicional está afrontando un cambio tan profundo en su propia concepción tradicional.

    Amazon tiene su propio medio de pago desde hace tiempo (Amazon Pay ) como Payment Service Provider (PSP), con lo que es posible pagar en otros comercios utilizando la pasarela de compra de Amazon, de la misma forma que se hace en Paypal.

    A diferencia de Paypal, Amazon no tiene Wallet, o cuenta de pago asociada. Es necesario que el cliente tenga una cuenta bancaria o tarjeta de crédito vinculada a su servicio desde donde el cliente obtenga los fondos, domiciliación, crédito, etc.

    Parece que lo que Amazon busca es una solución de pago, sin las comisiones que supone efectuar estas operaciones en el mercado, y para ello ya cuenta con la licencia de Money Transmitter en algunos estados de EE.UU, similar a la de Paypal, Google pay, Apple Pay, Alipay, Stripe, Venmo, etc y todas la innumerables apps de pagos que están surgiendo.

    De esa forma los comercios aceptarían los pagos desde un wallet o monedero (incluso móvil) con saldo del cliente, o sin tener que efectuar las operaciones mediante el sistema actual de comisiones por transacción que supone mantener una cuenta de comercio con un banco, lo que permitiría a Amazon obtener mayores margenes de Amazon Pay.

    (Tip. subiría su cotización)

    How marketplaces wrestle with money transmission, and whether it’s all worth it

  • #015
    Jav Lux - 7 marzo 2018 - 14:14

    Amazon YA es un banco.

    Concretamente en el sector credito a pymes, Amazon lleva años prestando dinero a sus “Sellers” del marketplace. Un negocio redondo para Amazon y para sus Sellers, y funciona de esta manera.

    Amazon por medio de su DataWarehouse sabe cuanto venden sus sellers, y los picos que tienen. Estos sellers necesitan financiación para sus aprovisionamientos, y Amazon, sabiendo exactamente lo que venden y lo contentos que están los clientes de sus sellers, puede prestarle dinero al seller a tipos mas bajos que los bancos. Es credito a la importacion.

    Empezaron a hacerlo hacia 2012, sobretodo con los sellers de juguetes. Este negocio se aprovisiona masivamente en Agosto y vende sobretodo en Diciembre. Amazon financia a muchos sellers de juguetes en Agosto desde entonces.

    • JJ - 7 marzo 2018 - 18:46

      El negocio del juguete es muy particular porque el grueso de las ventas anuales se concentran en unas pocas fechas.

      Amazon, ayudó financieramente a los vendedores pequeños de juguetes para acabar así con los grandes. Sin esa ayuda financiera, los stocks de esos vendedores en los momentos clave hubieran sido mucho menores. Amazon hizo posible que se redimensionaran. Y lo hizo porque le resultaba conveniente.

      Quizás, en un futuro, esto se estudie como un claro caso de dumping.

      Amazon acabó con Toys R US

    • menestro - 7 marzo 2018 - 20:10

      Jav Lux, esa operación se llama ‘Factoring’ y lo hacen muchas empresas de todos los sectores, además de Amazon, precisamente para evitar las antiguas “líneas de descuento” de los bancos.

      Hay empresas que ofrecen este servicio específicamente a los vendedores del Market Place de Amazon que usan el FBA, por ejemplo, Payability, Mybizpad, etc.

      • Jav Lux - 8 marzo 2018 - 08:48

        Factoring es la venta de letras y facturas a terceros. https://en.wikipedia.org/wiki/Factoring_(finance)

        Esto es distinto. Amazon presta a los sellers para que compren a sus proveedores. Amazon sabe cuanto venden sus sellers y por lo tanto conoce su capacidad de repago.

        Teniendo en cuenta que Amazon obtiene su dinero a tipos irrisorios, como los bancos, y presta ese dinero a los sellers a tipos de mercado, eso es lisa y llanamente core de negocio bancario.

  • #019
    RUBEN JUAN SENTIS GUASCH - 10 marzo 2018 - 07:11

    Que saquen su propia criptomoneda: AmazonCOIN!

  • #020
    Rodolfo - 11 marzo 2018 - 22:52

    Interesante, había visto hace algunos días esta noticia. Amazon cada vez abarca más y más, ya no sólo es un ecommerce.

    Me sorprende lo que han comentado más arriba, que Amazon financia a sus “sellers”, esto es algo que desconocía pero me parece cuanto menos curioso. Es increíble como van ampliando sus áreas de negocios.

    Sinceramente, Amazon me fascina, desde la idea original hasta lo que ha llegado hoy en día, y un periodo de tiempo relativamente pequeño, increíble.

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